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Llamado de la Jungla

Capítulo 37: Viaje al Pasado

Era de mañana en el Kadic, y los chicos se encontraban comiendo en la cafeteria. Habían pasado apenas unos días desde que los chicos habían hecho la conexión con los Guerreros Antiguos, y Ulrich se encontraba meditando sobre sus palabras. Vlad les había dicho que los Amuletos Elementales se encontraban dispersos por el tiempo, y que al obtenerlos podrían adquirir la Forma de Caballero Animal. El problema era: ¿Cómo encontrarlos?

-¿Qué dijeron los Guerreros Antiguos sobre los amuletos?-preguntó Patrick, con la cara apoyada en la mesa del comedor

-Un montón de acertijos sobre donde podíamos encontrarlos-recordó Hiroki irónico.

-¿Y cómo sabremos en qué época empezar?-preguntó Aelita pensativa. Fue cuando a Odd se le prendió el foco.

-Aelita, a tu padre le gustaba mucho la historia, ¿no es asi?-preguntó el rubio interesado, a lo que Aelita contestó asintiendo con la cabeza-¿crees que aún tengamos en la Ermita sus viejos libros?-preguntó interesado. Aelita asintió otra vez, con una sonrisa: ya entendía que quería decir el rubio.

Sin más terminaron de comer y se levantaron camino a la Ermita, sin saber que habían sido escuchados de cerca por Sissi y sus amigos, acompañados de Hunter y Kiara. Cabía agregar que para los chicos representó un trago amargo que el par de animarios traidores se presentaran de un día para el otro en el Kadic, bajo los nombres de "Hunter Blake" y "Kiara Lombard", diciendose "estudiantes de intercambio".

-Con que, ¿buscan unos amuletos mágicos?-preguntó Sissi interesada.

-Creo que debemos irle con el chisme al jefe-dijo Herb, levantandose.

Volviendo con los chicos, recién habían llegado a la Ermita, donde se encontraron con Yumi y William, a quienes Hiroki les había hablado mientras dejaban Kadic.

-Bien, ¿Cuál es el plan?-preguntó el austriaco, mientras veía a sus amigos sacar los libros de historia de los estantes.

-Revisar los libros de historia para encontrar alguna referencia a lo que nos dijeron los Guerreros Antiguos-explicó Ulrich.

-¿Revisar más de 2000 años de historia? Oh, si, será un paseo en el campo-dijo William con sarcasmo.

-De hecho, la historia humana tiene más de un millón de años-le recordó Johnny, ganandose una mirada de enfado del austriaco.

Los chicos estuvieron revisando libro tras libro tras libro, empezando a sentirse frustrados por no encontrar nada, cuando pasó algo realmente extraño: de pronto Leo empezó a ponerse ansioso, mientras con el hocico señalaba un libro de historia universal. Movido por la curiosidad, Odd tomó el péndulo que su madre usaba para el ritual de radiestesia y lo puso a cierta distancia sobre el libro. De pronto, el libro se abrió con fuerza y con la misma fuerza empezó a hojearse con rápidez, deteniendose en una parte que hablaba de la Europa del siglo XVII.

-¿Qué es, Odd?-preguntó Aelita.

-Habla sobre el Gran Incendio de Londres, en 1666-empezó a decir el rubio, cuando se dio cuenta de sus palabras-cuando la Ciudad de la Reina ardió en llamas-dijo en voz baja, antes de mirar al alemán-Ulrich, ¿En qué dijo Cíd que se encontraba el Amuleto del Fuego?-le preguntó

-Cuando la Ciudad de la Reina ardió en llamas-dijo el castaño, citando las palabras del guerrero.

-¿Y si con eso se refiere a que se encuentra en el 1666, cuando ocurrió lo del Gran Incendio de Londres?-sugirió Aelita.

-Entonces ya tenemos el dónde-dijo Hiroki emocionado.

-El problema aún es el cómo llegar-le recordó Johnny, desanimando a su amigo.

-¿Y si usamos los brazaletes? Ya saben, como cuando ibamos por un cristal-sugirió Yumi.

Ulrich, considerando la propuesta de la pelinegra, decidió hacer la prueba, alzando la mano en que tenía su brazalete.

-Londres, Inglaterra, año 1666-dijo en voz firme.

Ante la petición del alemán, se abrió un portal, pero este era diferente a los otros portales, pues brillaba con una extraña luz azul. Los chicos lo traspasaron, encontrandose en lo que parecía ser la ciudad inglesa, sólo que había algo…

-¿Dónde está el Big Ben?-preguntó Hiroki extrañado.

-Estamos en 1666, Hiroki, el Big Ben se construyó hasta el 1858-le recordó Aelita.

-Bien, hora de activar la ropa de civiles, ojalá estas cosas se ajusten a la época-dijo Ulrich, antes de presionar la gema de su brazalete.

Al salir del callejón donde habían aparecido, los chicos usaban ropa que facilmente les hacia verse como golfillos: Ulrich usaba una camisa blanca de manga larga algo sucia, pantalones que le llegaban a los tobillos, botines, chaleco rojo y una gorra ancha roja, Odd usaba un atuendo similar al de su novio, solo que sin el chaleco y el sombrero, y el pantalón era color azul ártico, Yumi usaba una blusa de manga larga, algo holgada, y un vestido de tirantes verde jade, con algunos remiendos con parches verde menta, y zapatos de broche del mismo color que su vestido; Aelita por su parte usaba un atuendo similar a Yumi, sólo que el vestido y los zapatos eran color azul, William usaba un traje parecido a Ulrich, pero sin el sombrero, además la camisa era gris, al igual que los botines, y el chaleco y el pantalón eran negros, Hiroki usaba una camisa de color gris acero de manga larga holgada, dejando al descubierto su pecho, pantalones gris marengo, con algunos parches gris acero, y botas del mismo color, Johnny no traía camisa, sólo un pantalón de tirantes amarillo con parches cafés, los tirantes los traía como el Chavo del Ocho, y traía botas cafés, y Patrick traía un atuendo casi identico al de William, sólo que el pantalón y el chaleco eran morados. Todos notaron que sus brazaletes habían vuelto a se como eran antes de los trajes de Campeón Animal. Para acabar, todos lucían medio desaliñados, como chicos de la calle.

-Uff, al menos en esta época no traigo ropa de mujer-celebró Odd, haciendo reír a sus amigos.

Mientras tanto en el Laboratorio, Sissi, Hunter, Kiara y compañía recién llegaban, y Ooze, Transom y Mullion los esperaban.

-Amo, le traemos increibles noticias-anunció Kiara.

-Resulta que los Guerreros contactaron con los Guerreros Animales Originales, y estos les hablaron de unos amuletos mágicos-relató Hunter.

-¿Los Amuletos Elementales?-preguntó el ser morfológico desconcertado-la Forma de Caballero… esos insufribles guerrero-dijo entre dientes, mostrando su rabia.

-¿Qué haremos, jefe?-preguntó Mullion.

-Sissi, Hunter, Kiara, ustedes tres y Mullion irán tras los guerreros para evitar que consigan el amuleto-decidió el hombre.

-Pero no sabemos a donde fueron-se quejó Sissi.

-Eso no será problema, Sissi-le contestó Ooze, antes de cerrar los ojos y concentrarse. Un segundo después abrió un portal de luz morada-este portal los llevará a la Inglaterra de 1666, ahí sentí las energías elementales de los guerreros-informó.

-¿Y qué haremos Herb, Transom y yo, señor?-preguntó Nicolas.

-Tengo algo pensado-dijo Ivan con una sonrisa de medio lado.

-¿Llevaremos a los Oozemen tras los guerreros, amo?-preguntó Hunter.

-No, tengo otra cosa en mente-dijo el villano antes de empezar a hacer unos extraños ruidos, como quien se prepara para escupir, y en efecto el ser morfológico escupió una pequeña flema morada, que cayó a varios metros lejos.

-Wow, buen escupitajo-le dijo Nicolas asombrado a Herb, quien concordó con su amigo.

Ooze, por su parte, empezó a reír divertido mientras él y sus secuaces veían, los esbirros atónitos, lo que pasaba a continuación: la flema empezó a expandirse, como una especie de masa, y a hacerse más y más grande, mientras unaas desagradables burbujas, que fueron inflandose más y más, y cuando la gran masa de flema alcanzó un tamaño considerable, se dividió y transformó en un grupo de humanoides parte pajarracos, con plumajes negros cubriendo sus cuerpos, horribles caras verdes de pajarraco, con ojos amarillos en fondo negro, picos cortos y curvos, garras de piel verde en los brazos y en los pies, provistas de garras negras, y armaduras moradas. Una vez listos, los pajarracos empezaron a chillar como lo que eran. Ivan rió complacido, mientras sus esbirros veían sorprendidos a los nuevos soldados.

-Ahora, mis guerreros Tengu, acompañarán a los generales Mullion, Sissi, Hunter y Kiara a la Inglaterra medieval, buscarán a los Guerreros Animales, y los harán ¡COMIDA PARA PÁJAROS!-gritó, y los Tengu empezaron a chillar emocionados, antes de echar vuelo y cruzar volando el portal, seguidos de los cuatro villanos.

Una vez atravesaron el portal, el hombre y los tres adolescentes se encontraron no sólo en un callejón de la antigua ciudad, sino que vestidos acorde a la época: Mullion usaba una mugrosa camisa, pantalones holgados, una gabardina color ónix y botas sin cintas, Sissi usaba una camisa holgada, y un vestido color fucsia neón, algo desarreglado, Kiara usaba un vestido color verde menta, con varios remiedos y parches, y traía el pelo suelo, Hunter usaba una camisa blanca mugrosa, un saco carmín, pantalones cafés y botas carmín. Los Tengu rodeaban a los villanos.

-¿Qué onda con esta ropa?-preguntó Sissi extrañada.

-Si usaramos nuestra ropa normal seguro llamaríamos la atención-explicó Kiara.

-Si ya dejaron de hablar, ¡Tengu, busquen y aniquilen!-les ordenó Mullion a los pajarracos, quienes alzaron vuelo, dispuestos a cumplir la orden.

Mientras tanto, los chicos se enontraban buscando el Amuleto de Fuego… el único problema era que al no saber por donde empezar, estaban básicamente varados.

-¿Por qué los brazaletes no funcionan?-preguntó Hiroki, intentando hacer funcionar la gema del suyo.

-Tal vez no funcionan porque los amuletos no son de la misma naturaleza que los cristales-sugirió Aelita.

-Pero entonces ¿Cómo los encontraremos?-preguntó Johnny preocupado.

En eso repararon en que Leo se comportaba de manera rara, pues se movía realmente ansioso. Fue cuando recordaron que ya lo habían visto actuar así, a él y a varios de los animales: así solían ponerse cuando buscaban un cristal, más precisamente cuando buscaban un cristal de su grupo. Fue cuando los chicos entendieron que pasaba: Leo, por ser de elemento fuego, había sentido la prescencia del Amuleto del Fuego, y precisamente los guiaba hacia allá. Siguieron al pequeño león hacia la zona comercial, más precisamente a una panadería abandonada.

-¿Seguro que es aquí, Leo?-le preguntó Ulrich a su animal, quien asintió con un gruñido.

-Sólo hay que encontrar la forma de entrar-dijo William. Un segundo después, oyeron cristales rompiendose, y al voltear vieron a Hiroki rompiendo una de las ventanas.

-¿Qué? Dijeron que había que entrar-se defendió el menor ante las miradas de sus amigos.

Pero antes de poder entrar al establecimiento, oyeron unos horribles graznidos, y al alzar la vista se encontraron con los horribles pajarracos, los Tengu. Al ver a los soldados ave, todos los civiles que pasaban por ahí corrieron despavoridos, todos gritando espantados.

-¿Qué son esas cosas?-preguntó Aelita preocupada.

-No sé, pero algo me dice que Ooze las envió-dijo Patrick, preparandose para pelear.

-Ding-ding-ding, tenemos un ganador-dijo la voz de Mullion, sorprendiendo a los chicos, y al mirar por un callejón lo vieron a él y a Hunter, Sissi y Kiara salir por un callejón-queremos presentarles a los Tengu-agregó, señalando a las aves.

-Hola, Ulrich querido-dijo Sissi, guiñandole un ojo al castaño, haciendo enojar a Odd.

-¿Cómo estás, principito?-le dijo Hunter a Odd, con tono seductor, haciendo a Ulrich echar humo por las orejas.

-Si ustedes dos, par de hormonales ya dejaron de babear, podemos concentrarnos a lo que vinimos-dijo Mullion severo-Tengu, ataquen-ordenó, y los soldados volaron a cumplir con la misión.

Inmediatamente, los chicos se prepararon para pelear, regresaron a los animales a sus formas de cristal y se pusieron en posición.

-Espíritus Animales, los invocamos-dijeron todos al mismo tiempo, siendo cubiertos por sus luces de colores-Campeones Animales, unidos-anunciaron todos una vez transformados.

Una vez transformados, los chicos se dispusieron a pelear contra los Tengu, quienes a pesar de ser más y ser realmente rudos, eran apenas más listos que los Pirañatrones o que los Oozemen, pues a los chicos no se les complicaba mucho engañarlos, lo que les facilitaba vencerlos. Aparte a la pelea, Mullion y los tres adolescentes miraron frustrados como los Tengu eran vencidos por los chicos. Finalmente, Mullion sacó su cristal.

-Espíritu del Dragón de Komodo-dijo, mientas la luz ónix lo cubría, antes de transformarlo por completo. Los tres chicos siguieron su ejemplo y sacaron sus cristales.

-Espíritu del Camaleón-.

-Espíritu del Tigre de Bengala-.

-Espíritu del Quetzal-.

-Guerreros malignos, al ataque-anunciaron los tres villanos, antes de lanzarse a pelear contra los guerreros buenos.

Mientras tanto, los chicos vencían al último de los Tengu, antes de que todo el grupo se disolviera en pequeñas explosiones de plumas, cuando recibieron un potente disparo láser, y al alzar la vista vieron que los cuatro villanos ya estaban listos y con sus animales, y que precisamente de los ojos de Camille salía un humo color fucsia. Los villarons rieron al ver las miradas de enojo de los chicos, antes de que estos sacaran sus respectivos cristales y los lanzaran al aire.

-León, ruge-.

-Tigre Blanco, te necesito-.

-Lúcete, Pavo Real-.

-Murciélago, vé por tus victimas-.

-Delfín, hora de jugar-.

-Desgárralos, Tiburón-.

-Sobrecárgalos, Gorila-.

-Cangrejo Violinista, golpéalos-.

En un minuto, Leo y los demás se encontraban presentes y listos para pelear, y se lanzaron contra Komodo y los demás animales artificiales. El problema era que, igual que la última vez, los animales de los villanos eran demasiado fuertes, muestra del gran poder que Ooze les había dado. Finalmente, Mullion decidió poner fin al combate.

-Dragón de Komodo, Fuego Infernal-ordenó Mullion, y el enorme dragón lanzó su poderosa ráfaga de fuego negro.

El Fuego Infernal de Komodo arrasó tanto a los animales como a los chicos, quienes acabaron en el suelo. Ulrich, quien se levantaba con pesadez, miró fúrico a los cuatro delincuentes. Inmediatamente, empezó a sentir un fuerte calor, y al buscar la fuente su mirada se fijó en la panadería, de la cual de pronto surgió una luz cegadora, llegando a romper la puerta y las ventanas. Cuando la luz se disipó, por la puerta de la panaderia apareció el amuleto: una pequeña espiral de piedra roja, que tenía tres pequeños picos ondulantes, dándole la forma de una lengua de fuego. A su paso, pequeñas llamas surgían en el interior de la panaderia y en el marco de la puerta. Al ver el amuleto, tanto los guerreros como los villanos quedaron sorprendidos.

-No se queden ahí, vayan por el amuleto-les gritó Mullion a Sissi y a los demás apenas se espabiló, y los tres chicos corrieron a obedecer, pero cuando se lanzaron a tomar el amuleto, este salió disparado hacia Ulrich, haciendo que los villanos se dieran de cara contra el piso.

Ulrich vio sorprendido como el amuleto se ponía justo frente a su cara, pero al entender el "mensaje" tomó el amuleto en su mano, y de inmediato se vio envuelto en una brillante luz roja.

-Es hora de ver que puedo hacer: Espíritu del León, Evolución Máxima-dijo en voz alta, mientras la luz se hacía más fuerte. Cuando la luz se disipó, Ulrich usaba un nuevo traje: Una cota de malla metálica, que dejaba descubierta la cabeza, bajo una armadura de metal rojo con detalles dorados, una capa blanca con bordes rojos y dorados, y ahora en vez de casco lucía una corona de oro digna de un rey. Su espada ahora era más ancha y más larga, de hecho era tan larga como el propio Ulrich, lo que hizo que los villanos se preocuparan al ver que el castaño la sujetaba facilmente con una sola mano, y su escudo traía en bajo relieve la imagen de la cabeza rugiente de un león, rodeada de la un rinoceronte, un carnero, un elefente, un tigre, un halcón y un tiburón, cada una mirando a un lado diferente, mientras que la del león miraba al frente. Pero lo más sorprendente fue el cambio que sufrió Leo, pues al león le había surgido la cabeza de una cabra junto a la de león, su cola ahora era como de serpiente, y le habían nacido un par de alas como de dragón. Como evolución final, Leo se había convertido en una quimera-Caballero Tierra, listo-anunció Ulrich.

Cabía agregar que tanto los demás guerreros tanto los guerreros malignos quedaron sorprendidos por la nueva forma de Ulrich, pero el más sorprendido fue cierto rubio italiano.

-No puede ser, la imagen del escudo de Ulrich, es el emblema de la Familia Real de Animaria-dijo el rubio sorprendido.

-Gran cosa, mocoso, evolucionaste ¿y qué?, te venceremos con facilidad-dijo Mullion por lo bajo, antes de mirar a Hunter, quien asintió, sacando sus cuchillos. Tras ellos, Rex y Komodo también se alistaron.

-Es hora de mostrar nuestra habilidad, Leo-dijo Ulrich, alistandose para el combate.

Para sorpresa de Mullion y Hunter, Ulrich ahora era mucho mejor que antes, pues al tiempo que bloqueaba sus ataques con su escudo, lanzaba fuertes embestidas con su espada, la cual se les hacía muy dificil esquivar. Mientras tanto, Leo apaleaba a Komodo y a Rex, pues la quimera además de atacar con dientes y garras, azotaba al dragón con su cola de serpiente al tiempo que golpeaba al hombre tigre con sus alas. Molesto, Mullion se giró hacia Sissi y Kiara.

-No se queden ahí paradas, muevanse-les ordenó fúrico a las dos chicas, quienes se lanzaron al combate, seguidas de sus animales.

-Creo que es hora de mostrarles que cometieron un error, Leo-dijo Ulrich con una sonrisa de medio lado, antes de apuntar a los cuatro animales con su espada-León, Corona de Fuego-ordenó.

Con un fuerte rugido, Leo alistó su nuevo ataque: dos halos de fuego se formaron encima de las dos cabezas de la quimera, mientras dos esferas de fuego se formaban en sus bocas, de inmediato ambos dispararon dos fuertes cañones de fuego, que a medio camino se fusionaron en una fuerte ráfaga de fuego, que impactó a los cuatro animales, dejándolos en el suelo, Mullion rugió con rabia al ver lo que pasó.

-Y las malas noticias aumentan para ustedes-dijo Ulrich, antes de chasquear los dedos. De inmediato, los Cristales del Elefante y el Carnero aparecieron en el cielo en halos de luz, que Ulrich atrapó en medio vuelo, antes de lanzarlos al aire-Elefante, embístelos; Carnero, ataca con toda tu fuerza-dijo el castaño, invocando a Stampy y a Rambo, quienes aún con la evolución seguían luciendo iguales-hora de probar los nuevos ataques: Elefante, Fuego Azul; Carnero, Nitrocarga-ordenó, y ambos animales corrieron a cumplir la orden.

El primero en atacar fue Stampy, quien entre sus colmillos empezó a formar una esfera de fuego azul, y cuando esta se hizo lo bastante grande dio un fuerte barritido, lanzandola contra Rex y Komodo; Rambo por su parte, empezó a correr hacia Camille y Jade, a media carrera se vio envuelto en una onda de fuego, causandoles gran daño a las dos animales al impactar. Los cuatro villanos rabiaron al ver a sus animales caer.

-Demonios-dijo Mullion furioso.

-Y lo mejor aún está por llegar-dijo Ulrich, mientras sus animales empezaban a brillar con una luz color rojo-ahora conocerán el Máximo Poder del Fuego: Tormenta de Fuego-anunció, lanzando su Ataque Final.

Leo, Stampy y Rambo se vieron envueltos cada uno en un aura de fuego ardiente, que un segundo después lanzaron contra Komodo y los demás, carbonizandolos y regresandolos a su forma de cristal, y regresando a sus humanos a la normalidad. Mullion rugió de rabia al ver que otra vez habían perdido.

-No crean que se han salvado, los acabaremos-prometió furioso, antes de que con su reloj abriera un portal, que inmediatamente el y los demás cruzaron.

Una vez vencidos los villanos, Ulrich invocó las llamas rojas que lo envolvieron, y cuando estas se disolvieron, volviendo a usar su traje de golfo. Los chicos corrieron a su lado para felicitarlo.

-Es genial, Ulrich, ya tienes tu amuleto-dijo Odd orgulloso.

-Con eso ya es uno el que tiene el Poder de Caballero-dijo Yumi orgullosa.

-Será mejor que nos vayamos, aún tenemos ocho amuletos que obtener-dijo Ulrich, antes de alzar la mano en que tenía su brazalete-París, Francia, siglo XXI-dijo, abriendo el portal, que los chicos cruzaron para volver a casa, sin reparar que aún ardían las llamas que había iniciado el Amuleto de Fuego en la panadería…

Mientras tanto, en el Laboratorio, Mullion y compañía se alistaban para ser castigados por Ooze, quien se mostraba feliz porque hubieran permitido que Ulrich se hiciera con el Amuleto Elemental. Mullion se aclaró la garganta.

-Señor…-empezó, pero Ooze lo interrumpió.

-Lo sé, Ulrich Stern se hizo con el Amuleto de Fuego y ahora es un Caballero Animal-dijo en voz baja, haciendo preocupar a sus seguidores-sin embargo, gracias a la distracción que proporcionaron, Transom y Herb pudieron terminar el rastreador-agregó, fijando su mirada en la máquina que la pelirroja y el pelinegro estaban terminando, mientras el pelirrojo recibía una descarga al tratar de conectar un cable a la parte de atrás (N/a: no resistí hacer eso xD).

-¿Significa que no seremos castigados?-preguntó Hunter esperanzado.

-¿Cuándo dije eso?-preguntó Ooze, mientras una corriente de electricidad se acumulaba en su mano. Sissi, Hunter y Kiara tragaron saliva, mientras Mullion solo se puso tenso. Esto no terminaría bien.

Continuará…

Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Los chicos ya empezaron la busqueda de los amuletos para adquirir la forma de Caballero, ahora estarán más cerca de vencer a Ooze. Lamento haberme tardado en actualizar, es ke por las clases apenas tendré tiempo para subir. Por favor dejen reviews, preguntas, criticas, dudas, todo es bienvenido.

helena: ps tu pregunta ya se resolvio, pues ellos pueden usar los brazaletes para abrir portales por el tiempo, sólo deben decir lugar y época.

anonimo: y no has visto las apariencias tan geniales ke irán adkiriendo.

ikaros-san: pediste conti y t traje conti, ojala te guste.

CodeYumiyUlrich: agradezco que respetes mis gustos, y ojalá sigas el fic, agradeceria enormemente tu apoyo, sugerencias y criticas.

Morcergo: si, tienes razón, y de paso quiero decir que me alegra recibir comentarios tuyos de nuevo.

Como siempre aprovecho para agradecer saludos, y darselos también a quienes siguen mi fic.