Disclaimer: Code Lyoko no me pertenece, solo los uso para mi fic, el cual hago gratis por diversión y no por una paga.

Llamado de la Jungla

Capítulo 40: Animales del Caribe

Mar del Caribe, año 1718, en una cueva, repleta de tesoros de oro, plata y joyas, en un montículo de éstos había un cofre repleto de joyas, en las cuales destacaba una espiral de piedra de color gris acero, tallada para darle la forma de un colmillo. La piedra empezó a emanar una luz gris acero, que iluminó toda la cueva.

Era de mañana en la residencia Ishiyama, y el señor Takeo Ishiyama revisaba el correo, con el resto de su familia alrededor, su esposa Akiko preparaba el desayuno, y sus hijos Yumi y Hiroki veían la televisión.

-Cuentas, cuentas, cuentas-repasaba el señor Ishiyama, cuando se fijó en algo-Akiko, tu revista de cocina-le dijo a su esposa, entregándole el paquete cuando se acercó-Yumi, tu revista de artes-dijo, entregándole a la pelinegra otra revista-¡¿revista Colegialas del Amor?-preguntó entre sorprendido y espantado, llamando la atención de su esposa e hija. Al oír eso, Hiroki se levantó como resorte y tomó la revista.

-Es mía, pero no es lo que parece, son colegialas del amor porque les gusta mucho estudiar y eso-dijo el menor nervioso, intentando sonar creíble.

-Ajá, mi pequeño CACHORRO-dijo el señor Ishiyama, haciendo un gran enfásis en la última palabra. Sin que él y su esposa se dieran cuenta, los brazaletes de sus hijos empezaron a brillar.

-Oye, papá, Hiroki y yo ya nos tenemos que ir-dijo de pronto Yumi, cuando notó el brillo de los brazaletes.

-¿A dónde?-preguntó Takeo extrañado.

-Quedamos con nuestros amigos para ir al cine-explicó el menor.

Sin esperar a oír alguna protesta de su padre, los dos hermanos salieron de casa, en el caso de Hiroki sin olvidar su revista de "niñas estudiosas" y se dirigieron a la Ermita, donde los demás guerreros y la señora Sorenson los esperaban. La anciana del siglo XVII se había instalado muy comodamente en la Ermita, autoimponiendose la tarea de ser la que mantuviera la casa limpia mientras nos chicos estuvieran en el Kadic.

-¿A dónde irémos esta vez?-preguntó Yumi a la señora Sorenson.

-No sé, cariño, Odd apenas está terminando el ritual de radiestesia-explicó la anciana.

-De tal madre, tal hijo-dijo Hiroki con una sonrisa de ironía.

Los demás se encontraban reunidos alrededor del rubio, quien sostenía el péndudlo sobre el libro de historia, el cual no dejaba de hojearse sin cesar. Fue cuando William notó la presencia de su novia y su hermano, y en particular en la revista que Hiroki traía en la mano.

-¿Qué traes ahí, chaparro?-le preguntó al tiempo que le arrebataba la revista, antes de dar un silbido al leer el título-¿con que estás suscrito a esta revista?-preguntó burlón-¿cómo lo hiciste? yo lo intenté y no me la aceptaron-agregó.

-Cállate, Will-le dijo la japonesa molesta, mientras se ponía junto a Aaelita para observar cómo el péndulo oscilaba sobre el libro, hasta que finalmente el libro se detuvo en una parte que Odd no tardó en leer en voz alta.

-"Hasta inicios del siglo XVIII, era muy común que hubieran actos de piratería, de hecho esta parte de la historia se catalogó como "la Era de los Piratas""-leyó el rubio.

-"Cuando los ladrones gobernaban el mar"-citó Hiroki emocionado-¡entonces el siguiente amuleto es el mío!-agregó en un grito, antes de alzar el brazo-Mar del Caribe, Era de los Piratas-anunció, abriendo el portal, antes de arrastrar a sus amigos y hermana a través de el. La señora Sorenson, que naturalmente se había quedado en la casa, recogió la revista que Hiroki había dejado atrás y la hojeó, luego negó con la cabeza.

-Y pensar que en mis tiempos se consideraba indecente que las chicas enseñaran los tobillos-dijo la anciana.

Mientras con los chicos parecieron en un callejón, en lo que parecía ser un puerto marino. Apurados por Hiroki, él y los demás activaron las gemas de sus brazaletes y al salir, usaban trajes de acuerdo a la época: Ulrich usaba una camisa blanca abierta del pecho, un chaleco rojo, pantalones negros y botas rojas(N/a: hagan de cuenta que como Will Turner pero con algunas prendas en rojo); Patrick usaba una camisa blanca, un saco morado, pantalones negros y botas moradas, además de un sombrero negro con una pluma morada; Yumi usaba un vestido elegante color verde jade, que dejaba los hombros descubiertos, con algunos holanes y las mangas hasta medio antebrazo, y unos elegantes zapatos verde jade; Aelita usaba uno parecido, sólo que el suyo sólo traía el cuello y la clavícula descubiertos, y era color azul, Hiroki estaba vestido de forma parecida a Ulrich, sólo que el chaleco era gris acero, los pantalones cafés y usaba botines gris acero; Johnny usaba una mugrienta camisa de lino, pantalones cafés, botines amarillos y un sombrero de tres picos del mismo color; William usaba un atuendo similar al de Patrick, sólo que en el suyo lo único banco era la camisa, pues saco, pantalones, botas y sombrero eran completamente negros; y Odd usaba un vestido parecido al de Yumi, sólo que el suyo era azul ártico, e incluía una gargantilla con holanes, con un dije que representaba el Emblema Real de Animaria. El rubio se revolvía incomodo.

-Como si no bastara usar ropa de mujer, este corset me está matando-dijo quejumbroso poniendo sus manos en sus abdomen.

-Tranquilo, Odd, yo también traigo uno y Yumi también, no es tan malo-le calmó Aelita.

-Porque Yumi y tu puede que no respiren, Princesa-le replicó el rubio. Aelita le dio la razón, la verdad el corset también se le hacía incomodo.

-Si ya terminaron, tenemos un amuleto que encontrar-dijo Hiroki, apurando a los otros.

-Pareces muy emocionado, chaparro-le dijo William.

-Pues claro, es su amuleto el que sigue-señaló Johnny.

Lamentablemente, tras varias horas de buscar, los chicos no encontraron nada, pues Sharky parecía no dar señal de sentir la presencia del amuleto.

-¿Seguros que estamos en la época correcta?-preguntó Patrick.

-El péndulo dijo que sí-replicó Odd.

-Entonces, ¿Por qué Sharky no ha sentido el amuleto?-preguntó Aelita confundida, acariciando a Aqua.

-Tal vez nos trajo aquí porque aquí hay alguien que nos pueda ayudar-razonó Ulrich.

-Pero, ¿quién?-preguntó Patrick.

-Tal vez yo les pueda ayudar-dijo una voz que los tomó por sorpresa, y al fijar la vista en su fuente vieron a un personaje de lo más curioso: un hombre blanco, de unos 30 y tantos años, de ojos marrón oscuro y pelo castaño oscuro largo y peinado en rastas y trenzas, decoradas con cuentas y una aguja de hueo; un bigote y barba de chivo peinada en dos trenzas, vestía con una mugrosa camisa blanca, con un fajín y dos cinturones, en los cuales llevaba cosas realmente raras, pantalones bombachos castaño oscuro, chaleco azul y saco, además de botas de cuero y anillos en sus manos, y coronando su cabeza había un sombrero de tres picos de cuero marrón. El extraño se les acercó a los chicos, quienes lo miraron recelosos-puede que yo sea lo que necesiten-agregó el hombre.

-¿Y quién es usted?-preguntó Ulrich interesado. El tipo se hizo el ofendido.

-¿No saben quién soy?-preguntó irónico, y continuó sin esperar respuesta-soy el bucanero más temido que haya surcado los siete mares, el más famoso pirata que ha pisado esta maldita tierra: soy, el Capitán Jack Sparrow-dijo con prepotencia, extendiendo sus brazos.

Si bien el extraño personaje recién se había presentado, inmediatamente recibió una bofetada de Yumi, y un segundo después una de Aelita.

-¿Y yo qué les hice si ni las conozco?-preguntó el capitán, indignado.

-Nada, simplemente nos diste mala espina-explicó Yumi, con un asentimiento de Aelita como confirmación. Jack sólo se encogió de hombros, resignado a las palabras de la pelinegra.

-Y diganos, capitán Sparrow, ¿Qué le hace pensar que necesitamos su ayuda?-preguntó Ulrich con cautela.

-Los escuché hablar sobre su gran dilema sobre no poder hallar un tesoro, y creo que yo les puedo ayudar-dijo el hombre, abriendose paso entre los chicos mientras hablaba.

-¿De verdad, señor Sparrow?-preguntó Johnny emocionado. Jack hizo una mueca, como si le hubieran dado un golpe.

-Capitán, capitán Sparrow-corrigió el castaño en voz baja-y sí, en verdad puedo ayudarles-agregó rápidamente.

-¿Y cómo se supone que nos ayudará a encontrar nuestro tesoro?-preguntó Odd, desconfiado.

-Con esto-dijo el capitán orgulloso, mostrando una brújula negra-ésta brújula es especial, ya que no apunta al Norte-explicaba el hombre, y rápidamente agregó-pero antes de que piensen que está rota o es defectuosa les explicaré: no apunta al Norte, sino a lo que el que la lleva más desea-explicó el capitán-aunque si no me creen, el que desee puede probarla-agregó, ofreciendo la brújula a los chicos.

Algo desconfiado, Ulrich tomó el artefacto entre sus manos y la abrió, para sorprenderse de lo que pasó a continuación: dando un rápido giro, sin titubear ni nada, la aguja apuntó al sureste, y al levantar la visa, Ulrich descubrió que apuntaba precisamente a Odd. Jack sonrió con malicia.

-Veo por tu expresión que comprobaste que digo la verdad-dijo con picardía. Ulrich meditó antes de asentir con la cabeza.

-Aceptamos, capitán-dijo, devolviéndole la brújula a Jack-pero, ¿qué quiere a cambio de sus servicios?-preguntó.

-Buena pregunta, chico, eres inteligente-empezó a decir Jack, paseandose entre los chicos-podríamos acordarlo en el camino, si así lo desean-propuso, sonriendo de medio lado.

Los chicos se miraron unos a otros, y finalmente Ulrich decidió hablar. Sabían que se iban a arrepentir, pero si ese extraño tipo podía ayudarlos a encontrar el Amuleto del Acero, le darían una oportunidad.

-Aceptamos su oferta, señor Sparrow-dijo el castaño.

-Capitán, capitán Jack Sparrow-corrigió Jack.

Mientras los chicos se hacían su pequeño trato con el capitán pirata, en otra parte del puerto aparecían Sissi y Kiara, ambas vestidas con atuendos acordes a la época: el vestido de Sissi, de color fucsia neón, dejaba cuello y hombros descubiertos, y traía encaje en el borde superior; Kiara por su parte usaba una camisa color verde menta algo sucia, pantalónes pescador cafés y botines verde menta, ademas de un sombrero del mismo color.

-Y, ¿cómo se supone que encontraremos a los bobos?-preguntó Sissi. En eso vieron a los chicos pasar a unos metros de distancia, acompañados por un extraño tipo.

-Eso fue rápido-dijo Kiara, alzando una ceja.

Mientras con los chicos, seguían al extraño sujeto hasta un barco que velas, madera e incluso cuerdas eran de un color negro, y que daba señales de haber visto tiempos mejores… tiempos MUCHO mejores. Jack se volvió, mirando al grupo, y sonrió orgulloso.

-Señoritas y caballeros, permítanme presentarles mi más orgullosa posesión, mi nave, mi amante, el azote de los siete mares: el Perla Negra-dijo orgulloso, mostrando el navío a sus espaldas.

Se hizo un cómico silencio, mientras a cada uno d los chicos se les resbalaba una gotita por la sien. Finalmente fue Patrick quien habló.

-No esperará realmente que nos subamos a esa pila de escombros, ¿verdad?-preguntó irónico. Jack hizo caso omiso del comentario.

-Pese a su escepticismo, no hay ninguna nave que rivalice en velocidad al Perla, verán como en cuestion de días, o incluso horas, depende de la lejanía de su tesoro, daremos con su misteriosa ubicación, ¿Savvy?-explicó Sparrow, con una sonrisa de medio lado.

Los chicos se miraron unos a otros y finalmente aceptaron la oferta, después de todo era la única manera de conseguir el amuleto. Subieron pues al barco, donde fueron recibidos por un hombre mayor, rechoncho, de prominentes patillas y pelo negro, canoso y relamido. El hombre estrechó la mano del pirata.

-Chicos, les presento a mi primer oficial, un hombre en cuyas manos pondría mi vida, Joshamee Gibbs-dijo Jack con orgullo, mientras Gibbs hacía una ligera reverencia-maese Gibb, avise a la tripulación que zarpamos, llevaremos a estos chicos a buscar un gran tesoro-anunció el capitán al hombre.

-Tu mandas, Jack, pero…-empezó a decir Gibbs, acercándose a Jack, viendo a Odd y a las chicas-¿estás seguro de querer llevar a las chicas? Sería mal augurio llevar mujeres-agregó en voz baja.

-Creanos, señor Gibbs-empezó a decir Ulrich, que había oído lo que el hombre había dijo-sería peor no llevaralas, en particular para Jack-explicó, mientras el y los demás subían al barco.

Así pues, los nueve guerreros subieron al Perla Negra, esperando así poder encontrar el Amuleto del Acero. Nadie sospechaba que, intentando no ser vistas, Sissi y Kiara se colaban a la nave, con la intención de robar el amuleto primero. Una vez a bordo del barco, Jack les volvió a ofrecer la brújula.

-¿Listos para decirnos el rumbo?-preguntó con prepotencia.

Los chicos miraron a Hiroki, quien finalmente se adelantó y tomó la brújula. El japonés cerró los ojos, esperando concentrarse, y abrió la brújula, la cual de inmediato apuntó al noreste. Hiroki le dio ese rumbo a Jack, y el capitán dio la orden al timonel, un hombre viejo con barba y un papagayo azul con amarillo al hombro, quien puso en marcha la nave.

Tras varias horas, Sharky finalmente dio señales de sentir la presencia del amuleto, pues empezó a dar topecitos contra la pierna de Hiroki. El japonés notó eso y se los dijo a los demás. Revisó la brújula, y vio que esta apuntaba al noreste, hacia una caverna que asomaba en una isla.

-Oigan, amigos, la brújula dice que el amuleto está en esa cueva-dijo a sus amigos. Jack sonrió de medio lado al oír al pelinegro.

-Ya lo oyó, señor Cotton, fije rumbo-le dijo al timonel, quien rápidamente viró la nave.

El Perla Negra se introdujo en la caverna, y pasados varios minutos, los chicos vieron algo que les sorprendió: en la caverna había un increíble tesoro, conformado por oro, plata y montones de joyas y demás tesoros increibles. Los demás, en particular los piratas, vieron sorprendidos los enormes tesoros en el interior de la caverna. Sharky, por otro lado, pareció presentir algo, pues salió disparado hacia las montañas de tesoros.

-Sharky-dijo Hiroki preocupado, y apenas el barco se acercó a tierra el saltó de este y corrió tras su tiburón miniatura.

Rápidamente los chicos, además de Jack, siguieron a Hiroki, quien intentaba darle alcance a Sharky, pero el pequeño tiburón simplemente no se detenía. Paralelamente, del interior del barco, Sissi y Kiara se escabullían, y nada felices para agregar, pues ambas estaban empapadas y cubiertas de algas, ya que para no ser descubiertas habían tenido la idea de esconderse cerca de las escotillas.

-No me importa si no obtenemos el amuleto, sólo quiero desnucar por lo menos a uno para desahogarme-dijo la pelinegra molesta, mientras volvía a Camille a su forma de cristal-Espíritu del Camaleón-dijo fúrica, transformándose a su forma de guerrera. Kiara regresó a Jade al suyo.

-Espíritu del Quetzal-dijo la niña, transformándose también a su traje de guerrera-Pirañatrones-dijo la morena, haciendo aparecer a los robots-pez.

En menos de lo que nuestros héroes, y Jack, esperaran, eran rodeados por los hombres pez. Los chicos se miraron unos a otros, y rápidamente devolvieron a los animales a sus formas de cristal.

-Espíritus Animales, los invocamos-dijeron los ocho, mientras eran se transformaban a sus formas de guerreros

-Campeones Animales, unidos-anunciaron Odd, Aelita, Johnny y Hiroki.

-Caballeros Animales, unidos-dijeron Ulrich, Yumi, Patrick y William.

Sin más, los ocho guerreros se lanzaron a pelear contra los robots-pez. Jack Sparrow, quien naturalmente no se quería perder una pelea, sacó su sable y se unió al combate, seguido de su tripulación, quenes hacían uso de acero y balas para abatir a los Pirañatrones. Las dos villanas, molestas al ver que los guerreros, y los piratas, vencían fácilmente a los Pirañatrones, sacaron sus cristales y los lanzaron al aire.

-Camaleón, confúndelos-dijo Sissi, invocando a su basilisco Camille.

-Quetzal, muestra nuestra superioridad-secundó Kiara, haciendo aparecer a Jade.

Los marinos, con excepción de Jack, al ver a los dos monstruos, retrocedieron espantados, en el caso del señor Gibbs hizo un raro ritual, que consistía en sacudirse el pecho con las manos, girar sobre su eje y escupir, seguido de dos marinos, uno gordo y bajo y el otro flacucho y con un ojo de madera. Jack, con lo tonto, terco y un poco loco que podía llegar a ser, sabía que tendría las de perder contra las bestias, hasta que vio a los chicos sacar sus cristales y lanzarlos.

-León, ruge-.

-Tigre Blanco, te necesito-.

-Lúcete, Pavo Real-.

-Vé por tus victimas, Murciélago-.

-Delfín, hora de jugar-.

-Tiburón, desgárralas-.

-Golpealas, Cangrejo Violinista.

-Sobrecárgalas, Gorila-.

Inmediatamente, la quimera, el fénix, el vetala, el carninos, y los animales acorazados hicieron acto de aparición. Todos los marinos vieron impresionados a los animales, mientras Jack sonrió con malicia, pues vio que ahora tenían una gran ventaja. O eso creía…

-Quetzal, Hojas Mágicas-ordeno Kiara.

-Camaleón, Mirada Mortal-secundó Sissi.

De un golpe, ambas criaturas lanzaron sus ataques, derribando a la mayoría de la tripulación y a los animales, salvo Sharky, quien logró esquivarlos. Cada uno de los chicos corrieron a ayudar a sus animales, mientras Hiroki levantaba vuelo para alcanzar a Sharky. Jack, quien apenas logró esquivar el ataque de Camille y Jade, supo que sólo había una forma en que podrían ganar.

-Joven Ishiyama, debe encontrar el tesoro que venimos a buscar, es la única forma de salvar a sus amigos-le gritó a lo alto a Hiroki, quien asintió con la cabeza y remontó su tabla, dispuesto a encontrar el amuleto. Sissi y Kiara intentaron darle alcance, pero Jack las interceptó, amenazándolas con su espada-no irán a ningún lado, ¿Savvy?-les dijo burlón.

Mientras el capitán distraía a las chicas, Hiroki rebuscó en toda la caverna, registrando cada montículo de tesoros, hasta que una en particular llamó su atención. Se acercó volando hacia el cofre que coronaba el montículo, y para su sorpresa, sobre los tesoros que contenía el cofre, se encontraba lo que debía ser su Amuleto Elemental, el cual rápidamente tomó para regresar con sus amigos.

Mientras tanto, Jack combatía con su sable contra el látigo de Sissi y el báculo de Kiara, mientras Leo y los demás animales, ayudado por sus humanos y los piratas, combatían a Camille y a Jade. Cabía agregar que los animales se encontraban lastimados, pues los ataques de la basilisco y la alicanto los habían lastimado seriamente. De la nada, cuando las dos Animales Malignas iban a dar el tiro de gracia…

-Tiburón, Golpe Meteorito-ordenó Hiroki, y de la nada Sharky lanzó su impacto de energía, que derribó a las dos animales. Las dos humanas vieron furiosas como Hiroki se unía al combate-creo que es hora de mejorar la pelea-dijo el niño con burla, antes de apretar su mano, y ser envuelto en una luz gris acero-Espíritu del Tiburón, Evolución Máxima-dijo el japonés orgulloso, mientra la luz se intensificaba. Cuando se disolvió Hiroki usaba un nuevo traje: en su caso usaba un taparabo de tela gris acero, unas muñequeras de colmillos de tiburón en muñecas y tobillos, su tatuaje tribal ahora cubría su pecho y hombros, y tenía dos lineas curveadas en cada mejilla, además de qe su tabla era ahora el doble de largua que él mismo; Sharky por otro lado se había convertido en un gran leviatán color gris acero-Caballero Peligroso, listo-anunció el menor.

Todos quedaron impresionados no sólo por la nueva apariencia de Hiroki, sino también por lo grande que se había vuelto Sharky al evolucionar. Si el tiburón era grande en su forma de Animal Campeón, en su nueva forma era el doble de grande.

-Nada mal, chico-dijo Sparrow, con una sonrisa de medio lado.

-Genial, ahora también el mocoso tiene el poder-dijo Sissi molesta.

-No importa, lo venceremos igual-secundó Kiara, antes de mandar a Jade a atacarlo-Quetzal, Hojas Mágicas-ordenó, pero cuando Jade lanzó su ataque…

-Tiburón, Cuchillas de Adamantio-ordenó Hiroki, y Sharky atacó a su vez: el leviatán rugió, y de sus fauces disparó una ráfaga de cuchillas de luz gris acero curveadas, que no sólo interceptaron sino que superaron el ataque de Jade, lastimando seriamente a la alicanto.

-Eso le dejará marca-dijo Sissi.

-Y aún no acaba-dijo el japonés, chasqueando los dedos. Por la entrada de la cueva llegaron dos haces de luz, uno verde musgo y el otro naranja, que Hiroki atrapó y lanzo al aire-Aligátor, destrózalas; Boa Constrictor, al rescate-dijo, haciendo aparecer a Al y a Bora-Aligátor, Cuerpo Pesado-ordenó.

A la orden de su humano, el aligátor lanzó su nuevo ataque: inmediatamente, Al se vio recubierto de una gruesa capa de piel metálica color verde musgo, pero aun así pudo levantar la parte frontal de su cuerpo y dejarla caer sobre Camille y Jade, de las cuales sólo la basilisco logró esquivar el ataque.

-Veamos si puedes con esto: Camaleón, Mirada Mortal-dijo Sissi, ordenádole a Camille usar su tan peligroso ataque. Pero la pelinegra se extrañó al ver a Hiroki sonreír con ironía.

-Algo me dice que si podré: Boa Constrictor, Reflector Intenso-ordenó Hiroki, y Bora lanzo su ataque: la boa se puso en el camino del rayo de Camille, enrrollada como un uróboros, y para sorpresa de Sissi el ataque de su basilisco fue absorbido por el anillo que formó la boa al enrrollarse, cosa que hizo que Bora empezara a brillar de un color naranja brillante, y mayor fue la sorpresa de Sissi cuando, tras desenrrollarse, Bora lanzó de su boca un potente rayo de luz naranja: la serpiente había absorbido y redirigido el ataque de Camille. La basilisco fue impactada por su propio ataque y cayó al suelo pesadamente.

-¡No puede ser!-dijo la francesa furiosa.

-Y aún falta lo mejor-dijo Hiroki, sentándose en postura india en su tabla y juntando sus manos como si rezara. Paralelamente, sus animales empezaron a brillar con una luz gris acero-ahora conoceran el Máximo Poder del Acero: Deseo Oculto-ordenó y sus animales lanzaron su ataque final.

La luz que envolvía a Sharky, Al y Bora se intensificó, y los tres lanzaron cada uno un rayo de luz al aire, donde se combinaron en una enorme bola de luz gris acero, que en un segundo estalló en un montón de "cometas" de luz, que impactaron sobre la alicanto y la basilisco, regresándolas a las dos a los cristales, y a sus humanas a la normalidad. Sissi gritó furiosa. Fue cuando notaron que estaban rodeadas.

-Salgamos de aquí-recomendó Kiara, e inmediatamente abrió un portal, permitiéndoles a ella y a su compañera escapar.

Una vez vencidas las villanas, los chicos regresaron a la normalidad, y pasaron a felicitar a Hiroki por haber logrado pasar a sus Forma de Caballero, incluso los piratas felicitaron al niño por su logro. Finalmente, Jack se acercó a Hiroki y le dio la mano.

-Felicidades, mozo Ishiyama, su habilidad fue de gran ayuda para vencer a esas dos brujas-dijo el capitán con una formalidad extraña en él.

-Gracias, Jack-dijo el menor con una sonrisa.

-Ahora debemos volver a nuestra época-señaló Ulrich, poniendo una mano en el hombro de Hiroki-gracias de nuevo, Capitán Sparrow-dijo, con un genuino agradecimiento en su voz.

-Cuando gusten-dijo el hombre con una sonrisa de medio lado.

Rápidamente, Patrick abrió el portal, y uno a uno lo fue atravesando, hasta que sólo faltaran Ulrich, Odd y Hiroki.

-Antes de irme-empezó a decir el rubio, antes de darle una sonora bofetada a Jack-para no quedarme atrás-explicó, antes de atravesar el portal, seguido por su novio y el japonés.

-Eso no lo merecía-se quejó el capitán.

-¿Y qué haremos ahora, Jack?-preguntó Gibbs interesado.

-Bueno, aquí hay suficiente para comprar ron por el resto de nuestras vidas, ¿piensa lo mismo que yo, maese Gibbs?-pregutó con picardía, y un segundo después todos los tripulantes estaban cargando el tesoro en el navío.

Mientras tanto en el siglo XXI, los chicos ya se habían retirado a sus casas. Hiroki, ya en su habitación y habiendose asegurado de esconder su revista donde su mamá no la encontraría, se encontraba acostado sobre su espalda en su cama, observando con ojos orgullosos el Amuleto del Acero. De la nada, el japonés empezó a tararear una canción.

-Y sómos tan malos como un huracán, todos brindando Yo-Ho-canturreó en voz baja, antes de apretar la mano en que traía su amuleto.

Continuará…

Otro capitulo, otra moneda, siendo metafórico. Ya son cinco los Caballeros, ya van a la mitad del camino. Recuerden comentarios, dudas, criticas todo es admitido.

anonimo: si también pensé que era otro anonimo, y tranquila entiendo que tardaras tanto en leer el fic, yo también he estado ocupado con mis clases

supaherolena02: con gusto te lo recuerdo, ve por palomitas que esto será largo:

Ulrich, su color es el rojo y su animal es el león, aunque también tiene al elefante y al carnero

Odd, su color es el azul ártico, y su animal es el tigre blanco, además del cheetah y el gato

Yumi, el verde jade y su animal es el pavo real, los otros dos son el ciervo y el cisne

Aelita, su color es el azul, su animal es el delfín, además de la tortuga laúd y el pingüino

Jeremie, era el blanco, su animal el halcón y los auxiliares el correcaminos y el buho.

William, su color es el negro, su animal es el murciélago, además del cuervo y el lobo

Hiroki, gris acero y su animal el tiburón, seguido del aligátor y la boa constrictor

Patrick, el morado, su animal es el cangrejo violinista, además del rinoceronte y el armadillo

Johnny, el amarillo, su animal es el gorila, seguido de la liebre y el cóndor

Mullion, color negro ónix, su animal es el dragón de komodo

Transom, color regalia, su animal es la araña

Sissi, fucsia neón, de animal tiene el camaleón

Herb, azul egipcio, su animal es el babuino

Nicolas, verde OVNI, la hiena es su animal

Hunter, rojo carmín, de animal al tigre de bengala

Kiara, verde menta, su animal es el quetzal

ojala esto aclare tu duda.

ikaros-san: pues ya te dejo el siguiente cap

lautaro39730: me siento halagado por tu comentario, me dices si te gusta este cap

KmiKumicu: tranquila, Jeremie volverá a su tiempo, no comas ansias.

daryo el uke: si tienes razón, Ulrich y Odd juntos se ven muy lindos, y sobre Hunter es posible, pero tendrás que esperar para confirmarlo.