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Llamado de la Jungla

Capítulo 50: Respondiendo el Llamado, 2da Parte

Un Nuevo Comienzo

En el Kadic, la batalla contra Ivan recién había terminado, y los estudiantes vieron a los Guerreros Animales arrivar, todos en sus trajes de entrenamiento, claro que Ulrich seguía descamisado, e iban acompañados de Mullion y compañía. Apenas llegaron, varios estudiantes corrieron a felicitarlos, dándoles la mano y abrazándolos, incluso a Mullion y los demás ex-guerreros malignos, aunque varias de las chicas intentaban pasarse de mañosas con Ulrich, aprovechando que su musculoso pecho estaba al descubierto, para enfado de Odd.

-Oigan, oigan, no intenten pasarse de listas-dijo el rubio molesto, alejando a las buitras de su novio.

Lo que finalmente puso fin a la marea de felicitaciones por parte de los estudiantes fue que los padres y maestros de Kadic se acercaron a los chicos, liderados por Dulcea y la señora Sorenson. Las dos señoras tenían una sonrisa de oreja a oreja al ver a los chicos. Los chicos se pusieron en posición de firmes ante su mentora.

-Guerreros, lo lograron, lograron lo que los Guerreros Originales no pudieron hacer: destruyeron a Ivan Ooze-dijo la rubia con orgullo.

-No fue nada, Dulcea-dijo Patrick, con una sonrisa de medio lado.

-Al final Ooze no fue nada para nosotros-dijo Hiroko con una sonrisa prepotente, flexionando su brazo como para mostrar músculo, sólo logrando risas de sus amigos y mentoras para su enfado.

Sin que los chicos lo notaran, las gemas de sus brazaletes empezaron a brillar, y las risas fueron cortadas cuando, de la nada, se abrió un portal. La repentina aparición del portal tomó por sorpresa a los chicos, y Odd rápidamente miró a Dulcea.

-¿Mamá?-preguntó el rubio a su madre.

-Yo no lo abrí-fue todo lo que pudo decir la rubia.

Curiosos y extrañados, los catorce chicos, los dos ex-criminales, la reina guerrera y la anciana cruzaron el portal, encontrándose con lo que parecían unas ruinas rodeadas por una espesa jungla. A los chicos les tomó un momento reconocer el lugar al que habían llegado.

-Es Animaria-dijo Odd, sorprendido al reconocer el que era su lugar de nacimiento.

-Si, o al menos lo que queda de el-dijo Mullion. Antes sentía un sádico orgullo al recordar lo que él y Transom habían hecho en el Reino de los Animales, pero ahora no podía evitar sentir culpa.

-Pero, ¿quién nos trajo a Animaria, y por qué?-preguntó Ulrich, intentando dar sentido a lo que pasaba.

La respuesta a las preguntas de Ulrich llegaron más rápido de lo que esperaron, pues de pronto, los Cristales Animales, todos ellos, empezaron a brillar en los bolsillos de los chicos y de Transom y Mullion, mientras sus respectivos animales se volvían los cuerpos de luz que tanto conocían y salían disparados al cielo, acompañados de los demás cristales. La gran miríada de Cristales Animales, todos como haces de luz, recorrieron las ruinas de Animaria, reconstruyendo los edificios destruidos, reparando los daños, resucitando la vegetación muerte y, además, haciendo reaparecer al pueblo desaparecido. Tanto Dulcea como Odd, Hunter y Kiara vieron, mudos de la impresión, como su pueblo básicamente renacía de entre las cenizas. Los animarios, al ver a su reina sana y salva, alabaron su nombre. Una vez terminado el trabajo, los cristales terminaron transformándose a su forma de animales gigantes.

-No puedo creerlo… Animaria, está como antes-dijo Dulcea impresionada, con algunas lágrimas resbalándole por las mejillas.

-Pero, ¿cómo?-preguntó Yumi, aún sin entender lo que había pasado.

-Fueron los cristales-dijo una voz que a casi todos se les hizo familiar, que hizo que todos se fijaran en un punto, de donde había venido la voz. Unas partículas de luz blanca aparecieron de la nada, se arremolinaron, se juntaron y tomaron forma, transformándose en…

-¡JEREMIE!-dijo Aelita emocionada, corriendo a abrazar a su novio, siendo correspondida con un gran cariño, mientras lloraba de felicidad.

-Aelita, no sabes cuanto me alegra volver a verte-dijo el francés sumamente feliz, limpiándole las lágrimas que resbalaban por sus mejillas.

-Pero, ¿cómo es posible?-preguntó Patrick, sorprendido de ver ahí a su primo, sano y salvo.

-Cuando me sacrifiqué para destruir la Espada Salvaje, lo poco que quedó de mí se refugió en Animaria, junto a lo poco que había quedado de la energía vital de los animarios, y con ayuda de los cristales, pude recuperar mi forma física-explicó el rubio a sus amigos.

-Lo importante es que estás de vuelta, Jeremie-dijo Ulrich, poniendo una mano en el hombro de su amigo. Fue cuand Hiroki recordó algo que por la pelea con Ooze todos habían olvidado.

-Oye, Odd, con todo lo de los Ectomórficones y Ooze, se te olvidó que aún llevas la banda de tu mamá-le recordó el japonés a su amigo, señalando la banda que el rubio tenía en el pelo.

-Es cierto-dijo Odd, dirigiéndose a su madre mientras se iba quitando la banda pero, para su sorpresa, su madre alzó una mano mientras negaba con la cabeza, deteniéndolo.

-No es necesario que me la devuelvas, porque la banda ya no es mía-dijo Dulcea, extrañando enormemente a los chicos.

-¿Qué quieres decir, Dulcea? ¿Cómo que ya no es tuya?-preguntó William extrañado.

-Odd, ¿no te pareció raro que, en cuanto empezaste a usar la banda, ésta cambiara de color?-le preguntó la rubia a su hijo, sin contestar la pregunta del autriaco. Odd sólo asintió con la cabeza-eso es porque la mía no es una banda normal, puesto que porta la Mente de Animaria, y es por la gema que la banda cambia de color cuando se releva el Trono de Animaria de un miembro de la Familia Real a otro-explicó la mujer-por ejemplo cuando tu abuelo, mi padre el rey Orión, la portaba, la banda era color rojo, y cuando su padre el rey Jasón la portó, era de color café-agregó la mujer.

-Espera, Dulcea-pidió Kenneth, aún sorprendido-si dices que cambia de color cuando el Trono pasa de un miembro a otro, quieres decir…-la sorpresa no lo dejó terminar la oración. Dulcea sonrió.

-Así es, Kenneth-fue la respuesta de la mujer, antes de dirigirse al pueblo animario-Pueblo de Animaria, tengo un anuncio, luego de 14 años de ausencia, alguien regresa al seno de su gente, demostrando ser digno para gobernar, mi pueblo, permítanme presentarles a su nuevo rey: el rey Artreyu de Animaria-anunció la mujer a su pueblo, siendo respondida por varias ovaciones de gozo.

-¿Rey?-dijeron los chicos, todos sorprendidos, en especial Odd.

-Pero, mamá, no puedo ser rey-dijo el rubio, angustiado.

-Tranquilo, cariño, estaré ahí para apoyarte-dijo la mujer, revolviéndole el pelo a su hijo-y si lo dices por Ulrich, no te preocupes, el pueblo estará muy emocionado en la Ceremonia de Compromiso-agregó, guiñando un ojo.

-¿Ceremonia de Compromiso?-preguntaron los dos tortolos, sonrojados hasta la muerte.

-Claro, no esperarían que los casemos a la semana, ¿o sí? todavía son muy jóvenes-explicó la mujer, antes de mirar a Ulrich-eso claro, si no te incomoda eso, Ulrich-agregó. Ulrich sólo sonrió.

-Dulcea, que me quieras para ser el prometido de tu hijo lo considero un honor-dijo el castaño con sinceridad, realizando una reverencia a la rubia.

-Espero que también entiendas que no podrán consumar su amor sino hasta la boda, es la Tradición-agregó Dulcea.

-Me lleva el Diablo-dijo Ulrich por lo bajo para que la rubia no lo oyera.

-Y por supuesto, ni creas que desatenderás tus estudios por los Asuntos Reales-agregó Dulcea, mirando a Odd.

-Sabía que ella diría eso-dijo el rubio a su vez.

-Bueno, dejando eso de lado, creo que el pueblo quiere agradecerles-dijo Dulcea, abriéndoles el paso a los chicos hacia los animarios, quienes rodearon a los Guerreros, felicitándolos por su victoria sobre Ivan.

Mientras los chicos eran felicitados por los animarios por su triunfo, los siete ex-guerreros malignos miraron todo con algo de tristeza, pues recordaban fácilmente que por ellos, lo que veían ahora casi no ocurría. Los que más se sentían mal eran Hunter y Kiara, pero en su caso era por otro motivo…

-¿Pensando en sus padres?-preguntó Transom a los dos jóvenes animarios.

-Sólo se nos ocurrió que pues…-Kiara no supo cómo terminar su frase. Tenía los ojos acuosos.

-Nos hubiera gustado verlos de nuevo-terminó Hunter en voz baja. En respuesta, Transom se arodilló para abrazar a Kiara, mientras Mullion ponía una mano en el hombro de Mullion.

Para sorpresa de los siete, unos niños se les acercaron, acompañados de sus padres, y dieron ademán de querer darles la mano. Los siete ex-criminales quedaron extrañados.

-Queremos felicitar a los guerreros que ayudaron a vencer al Maligno-dijo uno de los niños, con sonrisa geniuna. Los siete, algo extrañados, aceptaron gustosos, y los niños los invitaron a unirse a la celebración.

Los padres y maestros, que también habían cruzado el portal, veían orgullosos como los chicos, ahora todos grandes amigos, se divertían en la celebración que los animarios hacían en su honor por su victoria. Los más orgullosos eran sin duda los Della Robbia.

-¿Quién lo diría? Uno de nuestros hijos salió siendo rey-dijo la señora Della Robbia a su marido.

-Si, creo que con él nos salió bastante bien-contestó su esposo en broma.

Mientras con los chicos, todos eran rodeados por los animarios, quienes los felicitaban, y Hunter, procurando ser discreto, separó a Hiroki del grupo y lo llevó a donde esperaba no los molestara. Ambos chicos estaban nerviosos.

-Hola-dijo el japonés.

-Hola-contestó el animario, algo nervioso-oye, estaba pensando que, ahora que no somos enemigos, podríamos… no sé… salir un día-sugirió, un poco sonrojado-¿qué dices?-preguntó.

-Diría…-empezó a decir el japonés, poniendo al rubio en alerta máxima-¿tenías que tardar tanto?-preguntó a su vez con una sonrisa. Hunter sonrió al oír lo que dijo el menor.

-Y ¿no te molesta que tenga más de 2000 años más que tú?-preguntó curioso.

-Bueno, siempre me han gustado mayores-contestó el menor, antes de lanzarse y besar al mayor.

Mientras que Hiroki se besaba con Hunter, Yumi, quien no había perdido de vista a su hermanito y lo vio besar al animario, sólo sonrió con ternura, antes de mirar a Kenneth, acercarse a él y apartarlo del grupo.

-Y dime, ahora que Odd ya en un par de meses se gradúa, ¿cuáles serán tus planes?-preguntó la pelinegra al castaño.

-Bueno, tenía pensado volver a Italia, pero si hubiera algo que me motivara a quedarme…-empezó a decir, haciéndose el pensativo.

-¿Algo como esto?-preguntó Yumi, antes de tomar a Kenneth de la cara y besarlo con pasión. Cuando rompieron el beso, el castaño sonreía bobamente, con la cara como tomate.

-Si, algo así sirve-declaró, feliz de la vida.

Esa noche, se hizo una gran celebración en honor de los guerreros, en la que estuvieron invitados los padres, maestros y alumnos de Kadic, una fiesta en la que, por primera vez en milenios, personas de dos mundos diferentes se unían como una sola gran familia. Tras eso, el tiempo se fue volando, y lo que para los chicos fue un parpadeo transcurrieron dos meses.

Ahora se encontraban Ulrich, Odd, Aelita, Jeremie, Sissi, Herb, Nicolas y Hunter, junto a los estudiantes de su generación, vestidos con togas y birretes, en su ceremonia de graduación, lo único que diferenciaba a los chicos era que sus togas y birretes eran de sus respectivos colores característicos. El director Delmas ya había entregado casi todos los diplomas, sólo faltaban los de los ya mencionados, pero antes de proseguir, el director dio un anuncio.

-Quisiera que los diplomas que faltan los entregara una persona que, en espacio de los últimos meses, se convirtió en una gran amiga del Colegio Kadic: lady Dulcea-anunció el director, invitando a Dulcea a pasar al estrado. La mujer, aplaudida por los padres y maestros, subió al escenario y tomó el lugar del director, mientras el pasaba a sentarse con los demás maestros.

-Gracias, director Delmas, ahora, los diplomas que faltan-anunció la mujer, mientras leía la lista-Hunter Blake, el Guerrero Tigre de Bengala, Academia Marie Curie-anunció, mientras Hunter daba un paso al estrado y tomaba el diploma, dándole la mano a Dulcea. Desde el público, Transom, Mullion y Kiara, de los cuales los dos primeros se habían casado y los habían adoptado a él y a Kiara, lo felicitaban, y Hiroki, sentado con sus padres, Johnny, Yumi y Kenneth, le guiñaba un ojo con orgullo, a lo cual el rubio sonreía mientras volvía a la fila-Nicolas Poliakoff, el Guerrero Hiena… lo logró, logró graduarse-dijo la mujer con una sonrisa, mientras Nicolas pasaba a recoger su diploma con una sonrisa de orgullo-Herb Pichon, el Guerrero Babuino, Politécnico de París-anunció, dándole a Herb la señal de pasar por su diploma-Elizabeth… Sissi Delmas, la Guerrera Camaleón, Academia Marie Curie-anunció, y Sissi pasó por su diploma, siendo fuertemente aplaudida por su padre. Los siguientes diplomas hicieron sonreír más a Dulcea-Jeremie Belpois, el Campeón Cielo, Politécnico de París-anunció, y Jeremie pasó a recoger su diploma, siendo aplaudido por su padre, tíos, por Patrick y sus amigos en el público-Aelita Schaeffer, la Caballero Mar, Politécnico de París-anunció, mientras la pelirrosa iba por su diploma, dándole una gran sonrisa a su mentora-Odd Della Robbia, el Caballero Felino, Instituto Internacional de Francia-dijo, con la voz llena de orgullo, mientras su hijo iba por su diploma, la mujer resistió para simplemente darle la mano y no abrazarlo como le decía el instinto-y finalmente, Ulrich Stern, el Caballero Tierra, tiene algo que anunciar-dijo finalmente, invitando a Ulrich a tomar la palabra. El castaño pasó, tomó su diploma y se acercó al microfono.

-Al principio de éste año, creía inevitable que tendría que separarme de mis amigos, pero tras la gran aventura por la que pasamos, comprendí que no creía soportar mucho estar alejado de éllos, y aún menos soportaría estar lejos de la persona a la que amo, y es a esa persona a la que elijo: Odd Della Robbia, Instituto Internacional de Francia-anunció finalmente, mientras el rubio se acercaba a abrazarlo, conmoviendo a todos los presentes, en especial al padre de Ulrich y a los padres adoptivos de Odd, mientras Dulcea sólo dejaba escapar una lágrima. Odd se separó de Ulrich y volvió a la fila, dejando al alemán seguir con su discurso-como aprendimos mis amigos y yo como los Guerreros Animales, es que en cada uno de nosotros se esconde el Espíritu de los Animales, sólo es cosa de descubrirlo, y todos nosotros podremos responder el Llamado de la Jungla-dijo finalmente, siendo respondido por los aplausos de sus amigos, de sus compañeros y de sus padres…

10 años después…

Una pareja, conformada por un castaño con un mechón tapándole el ojo, y un rubio con un mechón morado, luciendo una banda morada, iba del brazo por un cementerio, llevando el rubio un ramo de flores. Iban vestidos con armaduras de gladiadores, sólo que sin cascos, y lucían capas blancas, e iban acompañados de un león y una tigresa blanca jóvenes. A sus espaldas, iban una compañía de cuatro guardias, vestidos también vestidos como gladiadores, sól que ellos si usaban cascos, y los acompañaban osos y linces.

-¿Estás seguro de esto, amor?-preguntó el castaño a su esposo. El rubio asintió con la cabeza.

-Tengo que hacer esto-fue todo lo que dijo el rubio.

Caminaron por un par de minutos, hasta que encontraron una tumba que, aún limpia y cuidada, estaba abandonada. El rubio se acercó y se arrodilló ante la tumba, dejando el ramo de flores a la base de la lápida, antes de ponerse de pie.

-Tal vez ahora encuentres la paz-dijo en voz baja, contenplando la escritura en la losa.

Doctor Ambrosius Willow

Respetado Científico y Genetista

12 de Abril 1930-27 de Septiembre 2011

El rubio contempló la lápida, mientras el castaño se acercaba a él y ponía una mano en su hombro en gesto de apoyo. Un guardia se acercó a la pareja, antes de aclararse la garganta para llamar su atención.

-Disculpen, Majestades, es hora de regresar, el embajador de Uganda espera en el hotel para las negociaciones de paz-fue todo lo que dijo el guardia a sus jefes.

-Claro, ya vamos-dijo el castaño, antes de despedir al guardia. Le ofreció la mano al rubio, quien la tomó-vamos, Leo-le dijo al león junto a él, antes de empezar a caminar.

-Vamos, Tigra-dijo el rubio a la tigresa, caminando junto a su esposo a la salida del panteón.

"Ulrich y Odd, como se esperaba, se casaron y, después de que Odd perdonara al Doctor Willow, él y Ulrich siguieron dedicándose a continuar los lazos de paz entre la Tierra y Animaria"

En una base militar de la Fuerza Aérea, un joven de pelo castaño, vistiendo el uniforme de aviador, caminaba hacia el hangár. Al verlo, muchos pilotos novatos, emocionados, se congregaron a su alrededor.

-Buen día, teniénte Asakura-dijo una chica rubia al castaño.

-Buen día, Mary-fue lo único que dijo el castaño.

-No sabía que había un vuelo programado para hoy-secundó un chico con el pelo rapado. El teniénte sólo se encogió de hombros.

-Sólo es un vuelo de reconocimiento, nada más-fue la respuesta del joven, antes de subir a su avión. Al entrar a la cabina, justo después de cerrar la compuerta, vio la foto de una joven de rasgos asiáticos, vestida con una bata de laboratorio y acompañada de una pavo real. El castaño se besó dos dedos, con los cuales tocó la foto, más precisamente el rostro de la joven.

Los reclutas se apartaron del camino y vieron despegar al teniénte, con ojos llenos de orgullo, seguros de que, si entrenaban lo suficiente, algún día serían casi tan buenos como él. El piloto voló por un par de minutos y, al alcanzar cierta altura, se quitó la máscara, y empezó a buscar algo con la mirada, hasta encontrar lo que buscaba: entre las nubes, surcaba un grifo de un pulcro color blanco. El castaño sonrió.

-Las 3 en punto, a tiempo como siempre, As-dijo en voz baja el castaño, y luego se dedicó a maniobrar junto con el grifo, como si fueran acróbatas aéreos.

Mientras, en un laboratorio, una japonesa trabajaba arduamente, acompañada de una pequeña pavo real. Una joven afroamericana se le acercó, llevando al hombro a una quetzal.

-Yumi, ¿ya tienes los resultados del análisis?-preguntó la morena a su compañera, y hermana de su futuro cuñado.

-Si, Kiara, ya te los doy-dijo la japonesa, acercándose a una mesa, donde junto a los instrumentos de laboratorio, descansaba una foto del teniénte Asakura, acompañado de un pequeño halcón. La pelinegra sonrió, se besó dos dedos y tocó con ellos el rostro del chico-espero el fin de semana, cariño-le dijo con cariño a la foto, antes de tomar las muestras y salir.

"Kenneth y Yumi siguen saliendo, ahora ella es una gran investigadora, y él es un miembro de la Fuerza Aérea, donde los demás reclutas lo ven como a un héroe. Por otra parte, Johnny y Patrick se unieron para viajar por el mundo"

Ya fuera en Nueva York, en el Serengueti o en Machu Pichu, el castaño y el pelirrojo siempre estaban ahí, tomándose fotos para postales, que enviaban a sus amigos, mostrándoles todo lo que habían visto: Posando frente a la Estatua de la Libertad, intentando huir de un león, posando con varias personas peruanas…

Mientras por otro lado, un joven de piel blanca, pelo azulado y ojos miel, caminaba por un bosque, con una mochila al hombro. Al oír un crujido giró la vista, sin sorprenderse al ver quien había producido ese sonido.

-¿A dónde irás?-preguntó el ser con apariencia de hombre lobo.

-Voy a donde el viento me lleve-fue todo lo que el austriaco dijo.

-Necesitarás compañía-dictaminó el hombre lobo, antes de apuntar con su "flauta"-muestrame el camino, y yo te seguiré-agregó. El peliazul esbozó una sonrisa de medio lado.

-Sígueme, amigo mío, te prometo no perderte de vista-fue todo lo que respondió, antes de reemprender la marcha.

-Te sigo… amigo-fue todo lo que dijo Zen-Aku, antes de seguir a William.

"William decidió viajar por el mundo, al lado de un viejo amigo de su pasado"

En una playa de Francia, un joven de rasgos asiáticos, vestido con indumentaria de surfista, salía del mar después de haber corrido varias olas. En la orilla lo acompañaba un apuesto joven de piel bronceada y pelo rubio, vestido con indumentaria de militar, acompañado de un pequeño tiburón y un pequeño tigre de bengala. El rubio sonrió y se acercó al pelinegro, para depositar un beso en los labios del menor.

-Estuviste fantástico, Camaroncito-dijo el rubio con orgullo.

-Bueno, tengo mi amuleto de buena suerte-respondió el pelinegro, sacando de su traje su collar de dientes de tigre, antes de caminar junto a su pareja por la arena-¿y cuánto tiempo más me dirás "Camaroncito"? Ya no soy tan pequeño-agregó, sacándole carcajadas al rubio.

"Hiroki y Hunter también siguen saliendo, y mientras Hiroki se enamoró del surf, volviéndose uno de los más famosos surfistas de Francia, Hunter siguió los pasos de Mullion, su padre adoptivo, y se unió al ejercito"

En una escuela primaria, una maestra del grupo de segundo año les contaba una historia a sus estudiantes, quientes oían más que atentos la historia de su maestra.

-Los animales aún viven felices en Animaria, a la espera de que, en caso de ser necesitados otra vez, puedan volver a la acción, y los Guerreros Animales vivieron sus vidas felices y en paz-terminó la maestra, dando fin a la historia.

-Pero, ¿qué le paso a Aelita, la Caballero Mar?-preguntó uno de sus estudiantes con curiosidad.

-Dios, ¿cómo pude olvidarla?-se preguntó la maestra, divertida-Aelita terminó la Universidad, se casó con Jeremie y se convirtió en maestra-explicó la mujer.

-¿Cómo usted?-preguntó el niño a su vez.

-Como yo-respondió la maestra, quien tenía el pelo rosa hasta los hombros, ojos verdes y usaba lentes, sonriendo con dulzura al niño. Sus amigos y esposo no dejaban de señalar con ternura cuanto se parecía a su madre.

-¿Eso es cierto, señorita Schaeffer, o la historia usted la inventó?-preguntó una de las niñas con inocencia. Aelita hizo como si meditara la pregunta de su alumna.

-¿Ustedes qué creen?-preguntó simplemente la pelirrosa, sonriéndoles a sus alumnos.

Cabe agregar que, luego de formular su pregunta, desvió la mirada a su escritorio, donde descansaban fotos de su boda con Jeremie, otra de la boda de Ulrich y Odd, de Kenneth en su traje de la Fuerza Aéra, de Yumi en su laboratorio, algunas postales que Patrick, Johnny y William le enviaban, una foto de Hiroki en su más reciente competencia de surf, sosteniendo su trofeo de primer lugar, y frente a éstas, la más importante: una foto de ella y todo el grupo, incluso Sissi, Herb, Nicolas, Hunter y Kiara, el día de su graduación del Colegio Kadic, cada uno acompañado de su respectivo animal…

Fin

Finalmente, he concluido Llamado de la Jungla. Quiero agradecer a todos los que siguieron mi fic, dejaran reviews o no, que leyeran mi fic hasta el final me basta con saber que les gusto. Si después de este cap todavía tienen dudas, agradecería que las dejaran por mensaje privado. Finalmente sólo me queda decir: Muchisimas gracias y hasta mi próximo proyecto.

anonimo: Finalmente, después de tanto, el tan esperado capítulo final, ojalá te haya gustado lo que fue de las vidas de los demás.

NinaYuriko: Como puedes ver todo termino bien, Jeremie regresó, y todos y cada uno tuvieron su final feliz. Espero que también leas mis proximos proyectos amiga

KmiKumicu: como ves, todo acabo bien: Jeremie volvio y el y Aelita se casaron, y Hunter y Hiroki siguen saliendo.

Jesy-neko: descuida comprendo y me halaga que digas eso, me alegra que te de gusto que Tigra volviera y sobre Ulrich sin camisa, ya se, yo también disfruté poner eso

juantantoniotarot: me alegra que t gustara el capitulo, y sobre tu fic me gusto el capitulo, lo unico ke no me gusto mucho fue ke muriera el papa de Yumi

ikaros-san: y ahora tienes más motivo para felicitarlos

supaherolena02: pues todo lo bueno tiene que acabar, gracias por tu apoyo desde el principio

Andy: pues si, como en el capitulo 43 dejé en claro que mientras Ulrich y compañía estaban en Roma, Yumi terminaba con William