Me acerco a Ana y le hablo al oído — Y tu que quieres hacer?
— Bueno primero me ayudarás a salir de este vestido.
— Oh.. perfecto
Con solo decirme eso ya sentí mi polla apretarse…..
— Oh.. Christian tu polla me encanta me llana toda.
— Y a mi me encanta cuando hablas así..
— ¿Te gusta cuando hablo sucio?
— Como no tienes idea.
Lamo sus pezones y los succiono, aprovecho hacer esto antes de que nazca el bebé esta es segunda ronda de la noche y ella sigue caliente.
— Christian quiero ver cuando te vienes.
— ¿Dónde quieres que me venga nena?
— aquí..
Y me señala sus hermosas tetas redondas, la sigo penetrando y esta vez más duro a ella le gusta así las hormonas están gritando sexo por todo su cuerpo es una lástima que no nos vemos todos los días sino mi polla estaría afuera y listo para ella.
— Ana ya casi vengo me quieres ver correrme en ti?
— ¡Si!
Salgo de ella y me masturbo para correrme en ella, tiro todo por sus pechos mientras lo hago se muerde el labio y pone su mano sobre mi longitud.
— Déjame limpiarte.
Y sin decir nada más se lo lleva a la boca ¡mierda! así se siente una gran mamada, lo sigue haciendo y mi polla no duerme está amable respondiendole un chorro más sale y ella se lo traga todo.
— Creo que vamos a necesitar un baño.
Le digo porque me fijo y tiene semen por su vientre y tetas
Nos duchamos por separado porque no podemos quitarnos las manos de nuestros cuerpos cuando estamos juntos y mi pene ya me duele de tanto bombear, me da risa eso Ana se volvió exigente una ronda le es poco.
Estamos bien bañados y entramos a la cama — ¿Tienes sueño?
— Un poco. Ella responde
— Ven. La pongo hasta mi pecho ella enreda sus piernas por la mía y juego por su pelo suave.
— Mañana iremos a ver una super casa.
— ¿Super casa?. Parece sorprendida
— Sí para ti, Chris y el bebé
— ¿Y tu?
Se me hizo un nudo en la garganta.
— Será tuya mi amor.
— ¿No vas a vivir con nosotros? Digo… no digo que sea ahora que vivas con nosotros pero al menos queremos verte de vez en cuando y más seguido sobre todo.
— Perdón que no esté mucho con ustedes.
— Christian, Chris te extraña mucho, todos los días pregunta por ti.
— Y yo lo extraño también, prometo estar mas al pendiente de nuestro hijo.
— ¿Y yo papi?.
Ana habla con voz de bebé acariciando su vientre.
— También de ti bebé. Y beso donde mi pequeño está creciendo. — Aunque fuiste el resultado de un condón roto te quiero hijo.
— Christian Grey! No le digas esas cosas al bebé que podría entender y sentirse mal.
— Ana ni se te nota mucho el embarazo estoy seguro que ni sabe como fue que entró ahí.
— Bueno el entró ahí gracias a ti. -Y empieza a reír.. — Tienes buenos nadadores.
Esta vez me toca ponerme rojo, no todos los días una mujer le dice a un hombre que tiene buenos espermas.
— ¿Dormimos?
— Sí nena buenas noches.
Le doy un beso en la sien antes de cerrar los ojos.
DÍA SIGUIENTE.
— ¡despierten!
Siento un peso sobre nosotros y es Chris, miro bajo las sabanas y sí estamos vestidos, no quiero imaginar si nos encuentra desnudos y él sabe todo, es solo un niño para esas cosas.
— ¿Chris que haces levantado ya?. Ana se queja
— Pero mamá si ya son las nueve y media
— ¿Las nueve?... digo sorprendido —Dormimos hasta tarde ¿tienes hambre Chris?
— No, ya desayuné.
Me siento y lo miro . — Lo hiciste tu?
— No papá, Luke me ayudó mamá me tiene prohibido acercarme a la cocina.
— ¿Ah si? Ya le dijiste a papá por que?
El baja la cabeza. — ¿Qué hiciste Chris? . le pregunto
— Por que quiero hacerlo todo yo solo y como está alto muchas cosas derramo y rompo lo que hay.
— Exacto. Ana lo felicita con un beso en la mejilla y él se tira sobre ella.
— Chris cuidado tu mamá está llevando a tu hermano.
— Lo siento mamá..
Me gusta que mi niño sea independiente, pero es pequeño y no pude hacer cosas de adultos.
Terminamos de desayunar, panqueques jugo de naranja café, y ayudo a limpiar todo.. no quiero que este día termine, me siento feliz no quiero volver a Escala.
— Christian olvide decirte que ya tengo a alguien que se queda con Chris.
— ¿Ah si? Porque no me dijiste antes de contratarla así veo todo su antecedente y si es buena para atender niños.
— Christian no hace falta la recomendó tu madre, se llama Carmen es agradable y muy maternal sabe de niños y bebés tiene un hijo de doce años.
— Bueno si mi madre la trajo me alegra y me tranquiliza, desde la ultima vez que tuvimos niñera para Chris, no confío en ninguna.
Yo hubiera preferido que Gail se quede con él para que lo cuide pero ella ahora se encarga de Aaron.
PASEO.
Los llevo a la nueva casa y a Chris le encanta.
— ¿Christian es enorme estás seguro que quieres esta?
— ¿No te gusta?
— No es eso, esta mansión debe costar una fortuna.
— Puedo comprarlo Ana hasta diez o veinte parecidas, no te preocupes por el dinero nena.
Yo sé que ella me ama y no por todo mi dinero, es una de las cosas que me gusta de esta mujer.
— ¿Papá?
— Dime muchacho ¿Qué pasa?
— ¿Podemos tener un laboratorio aquí?
Me quedo con la boca abierta, un niño normalmente pide sala de juegos, juguetes videojuegos pero mi hijo no, él pide un laboratorio.
— Sí hijo haremos todo lo que tu quieras.
— ¿Wooow escuchaste eso mamá?
— Sí bebé lo escuché.
— Gracias pa.. Me da un abrazo y esto si me dará mas fuerzas para salir y enfrentarme nuevamente a Leila que seguro ya estaría de regreso.
DESPEDIDA
Me despido de ellos y me duele dejarlos Taylor acaba de llegar por mí.
— ¿Cómo va todo Taylor?
— Todo bien señor, Gail y yo pasamos muy bien con Aaron.
— Me alegro.
Me despido con las manos de Ana y mi hijo.
— ¿Señor no le interesa ni un poco ese niño?, mire tengo fotos de él jugando.
Taylor se preocupa más por el niño que yo y eso me hace sentir mal, me pasa su teléfono donde hay fotografías de él jugando y corriendo pero antes de ver bien me llega un mensaje de mi hijo.
*Chris: papá este ha sido uno de los mejores días de mi vida por que estaban mamá y tú. Espero verte pronto*
— Lo siento Taylor si se ve que la pasaron bien, gracias por llevarlo con ustedes.
Le paso de nuevo el celular lo poco que pude ver Aaron se ve feliz con Gail y Taylor una familia así es la que él se merece, con Leila y conmigo jamás será posible eso.. ¡Jamás!
