Naruto no me pertenece.

Mundo alterno (Actual)

Capitulo 8

Crecer

Habían pasado días, convirtiéndose en semanas y para acabar en meses. Para ser exactos, un mes y medio que la relación había estado en picada cada vez con más fuerza. Las peleas se volvían cotidianas y juraban que era un hábito o costumbre. Ya ni la manera brusca de reconciliarse les servía, ya sea porque ella no estaba de humor, él llegaba cuando su esposa ya se había dormido o por el hecho de que ya no querían estar con el otro.

Neji sentía la necesidad de estar aunque sea una vez en paz con su pareja, parecía que mientras ella se alejaba más, sus hijas la acompañaban, y no las culpaba, Tenten siempre fue más apegada a las pequeñas que él, así fue como fue odiándose cada vez más, dándose cuenta que nunca cumplió el papel del buen esposo y mucho menos el de padre que sus pequeñas se merecían.

Por otro lado, Tenten, se sentía de la misma manera, en pocas ocasiones por lo que pasaba por Neji, pero en la mayoría de ellas por recordar aquella vida cruel que había tenido su chofer. Haciendo que ambos se unieran mucho más que antes, si eso era posible, intentando a ayudarlo, a que siguiera adelante y que después de desenterrar su pasado no le fuera difícil seguir con aquello pisándole su presente. Para Tenten ahora existían dos cosas importantes: Sus hijas y Sasuke.

El despertador volvió a sonar, como todas las mañanas a toda hora, la mano rebuscó en la mesa de noche el aparato para apagarlo y sentarse al filo de la cama, comenzó a estirarse y a acariciar las muñecas de sus manos. Se puso de pie y llevó sus ojos chocolates a su esposo, que tenía los ojos entreabiertos observando el techo. Aunque las cosas iban mal, ella había considerado a volver a dormir con él, para no dar una mala imagen a sus hijas y crear confusión.

—Buenos días—Murmuró Tenten, mientras caminaba al ropero para sacar su ropa.

El Hyuga no contestó alguna palabra, sólo observó paciente, deleitándose con la pequeña figura de su esposa frente a él y con la ligereza que se movía y la gracia con la que se paraba en puntitas para alcanzar alguna prenda alta. Le dieron ganas de ponerse de pie, abrazarla y besarle aquellos perfectos labios que habían hecho tanto por él.

— ¿Qué tienen de buenos? —Preguntó con ironía.

—Buen punto—Se empezó a reír la mujer, mientras entraba al baño con toda su ropa dispuesta a arreglarse.

El hombre la observó hasta que desapareció tras esa puerta y aquella risa, aunque era de burla y torpeza, se escuchaba tan bien proviniendo de ella.

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Dibujaba una pequeña construcción en la servilleta que le habían dado con su café, reflejando la gran frustración que sentía en ese instante, retándose a que si podía dibujar grandes cosas en un pequeño trozo de papel, podía ser el reflejo que ella podía contener muchas cosas en su pequeño ser.

El odio a sus padres, el desplante y enojo a su esposo, lo fuerte que tenía que ser siempre, Sasuke… llevó sus ojos a la calle, ahí estaba su auto y podía ver a la perfección el perfil del azabache, dormitando en su asiento y como volvía a su postura después de un cabezazo por el sueño. Empezó a reír bajo por el acto tan gracioso que observaba, dándose cuenta de cómo aquello le hacía olvidar de todo lo que antes le agobiaba.

—Tenten, pon atención— Le habló una persona frente a ella.

La castaña llevó sus ojos de nuevo al frente, encontrándose con los ojos rojos de su secretaria, la agenda que esta sostenía entre sus manos y algunos boletos de avión. Por alguna extraña razón había olvidado que se tenían que encargar de agentar las siguientes citas y viajes próximos.

—Lo lamento, no sé en donde he estado últimamente—Movió su cabeza con fuerza y después de un sorbo de café volvió a prestar atención.

Karin dejo la agenda en la mesa, se cruzó de brazos y la miró directo a los ojos.

—Lo he notado— Suspiró—. ¿Te peleaste de nuevo con Neji?

—Desde la vez que Sakura no le dio el recado, las cosas no se han puesto bien, de hecho, empeoran— Atrapó uno de sus mechones de cabellos castaños y empezó a jugar con él.

— ¿Eso es lo único que te molesta? —Enarcó una ceja su secretaria.

—Lo demás no me molesta—Se empezó a reír Tenten, llevando sus ojos de nuevo al auto y encontrándose con Sasuke, ya dormido—, me confunde, pero me agrada.

La pelirroja abrió sus ojos por completo, cubrió la expresión de su boca con mano derecha, siguiendo con sus ojos el camino de la vista de Tenten, encontrándose con la imagen que tenía perdida a su amiga. Y todo hacia clic en su cabeza; todos los acontecimientos que habían ocurrido; su jefa de más ánimos en la oficina; entusiasmada cuando la hora de que ella tenía que ir a una junta cuando antes las odiaba; buscar cualquier pretexto para salir de la oficina; emocionarse cuando aquel joven subía para avisarle algo. Lo pensó algunos minutos, pero si su lógica de mujer no le fallaba: Tenten se sentía atraída a Sasuke.

No la culpaba, aquel joven era demasiado apuesto, ella sintió lo mismo cuando lo vio por primera vez y no culpaba a su jefa de que sintiera lo mismo, aparte de todo, ambos conviven demasiado y no se sorprendería que aquel hombre la conociera más ahora que su propio esposo. Ero un conflicto llegó a la cabeza de la pelirroja, Tenten es casada, tiene hijas y las adora, aunque su matrimonio no es el mejor, ella siente algo realmente fuerte por Neji, algo que no los puede separar.

—Sigamos con el trabajo—Susurró Tenten, con las mejillas sonrojadas prestando atención total a la agenda.

Su secretaria sacó un fuerte suspiro, si Tenten quería contarle aquello lo haría cuando se sintiera segura, tal y como pasó cuando le conto la historia detrás de su matrimonio. Así que abrió de nuevo la agenda y empezó a explicar las próximas citas.

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La junta se había hecho mucho más aburrida de lo de costumbre, estaba totalmente harto, las personas no dejaban de hablar y sólo le pedían opinión en cosas muy simples, pues cuando él quería opinar se encargaban de silenciarlo cuanto antes.

Sus ojos viajaron hasta las hojas que tenía en su mano, palabras sin sentido: transferencia, propiedades, donativos, construcciones…crecer.

Esa palabra se le hizo mucho más llamativa que todas las que estaban plasmadas en la hoja. Crecer, podía tener tantos significados, en su contexto podría referirse a: Las ventas empezaron a crecer de manera exponencial. Pero aquel significado no le agrado del todo. Crecer, sus hijas están creciendo y cada vez se ponen más lindas, Jiten se parece tanto a él, sacó sus ojos grises llegando a ser platas, aunque tiene toda gracia que su madre. Min, por otro lado es la viva imagen de su madre, sus grandes ojos chocolate con el brillo hermoso que caracterizaba a su esposa cuando era joven. Eso lo llevó a otro concepto de crecer: Ellos crecieron, Tenten y él crecieron, juntos.

Ojala nunca lo hubieran hecho.

Los primeros recuerdos que tiene, fue quizá a los tres años, recuerda vagamente como solía jugar con una niña que tenía su edad, sus enormes ojos cafés y también recordaba que aquella pequeña solía llorar por todo.

Desde antes de que ellos nacieran, los Hyuga y Amma eran muy buenos amigos, era de esperarse, la primera familia trabajaba en notarias y en bienes raíces, mientras que los Amma tenían constructoras y eran perfectos arquitectos, don de sangre, quizá. Así fue cómo esta familia llegó a relacionarse, haciéndose socios, para que los Hyuga promovieran las construcciones de Amma, y estos últimos construyera todo aquello que los primeros necesitaba: edificios, propiedades, en fin.

Mientras más crecía, más se frecuentaba con la pequeña niña, que cuando empezó a recordar cosas sabía que su nombre era: Tenten. Le gustaba mucho estar con aquella niña, siempre jugaban aunque le molestara la escandalosa risa que ella soltaba. Pero sabía que ella era su primera amiga.

Siempre fueron a las mismas escuelas, claro, por ser de familias con dinero era normal que pagaran las mejores escuelas para sus hijos. De esta manera, la relación entre Neji y Tenten crecía cada vez más, pues aparte de verla siempre los días de descanso se frecuentaban en la escuela, igual por ir en el mismo grupo.

Con forme ambos crecían descubrían cosas que los dejaban con la duda: el porqué sus padres a veces se peleaban, porqué había personas mayores que se besaban, porqué siempre tenían que acatar las reglas y comportarse como sus padres decías, porqué nunca tuvieron un hermano, pero este último no les molestaba mucho, se tenían el uno al otro y eso era suficiente para llenar el vació que sentían por el cariño de un hermano.

Cuando Tenten cumplió 10 años, dos meses después que Neji, su familia se encargó de hacer una fiesta en grande, rentaron un jardín inmenso, miles de meseros, mucha comida, sonido espectacular, algunos juegos y no se limitaron a invitar a todas las personas que compartían alguna relación con la familia, por más mínima que fuera. Todo estaba saliendo como la familia quería; mucha gente importante asistía, trayendo regalos costosos para los jefes de la familia, pasando al olvido que aquella celebración era por la pequeña Tenten. La cual, se encontraba sentada en medio de la mesa de honor, sola claro, ya que sus padres la habían abandonado para acompañar a los invitados que llenaban el salón y ella ni siquiera conocía. Entonces a los ojos de la "festejada" apareció su salvación. Neji entraba junto con sus padres y a la sonrisa de Tenten no tardo en aparecer. Se bajó rápidamente de su silla y empujando a toda la gente que se cruzaba en su camino llegó hasta donde estaba su amigo, abrazándolo fuertemente.

Neji sintió la calidez que le proporcionaba el abrazó de su amiga, así que la imitó y calmado le susurró: Feliz cumpleaños. Para ser honestos, el primero que Tenten recibía ese día.

Sin poder soportar mucho, la niña empezó a sollozar para después llorar en el hombro de su amigo. Sin llamar mucho la atención de todos, ya que todos los adultos estaban atentos a sus platicas de negocios y así como llegaron los padres del niño, se esparcieron entre la gente, perdiéndose de aquella escena llena de ternura y honestidad.

No llores—Le ordenó el pequeño.

Si no te has dado cuenta, hoy cumplo 10 años—Se separó la niña, cruzando sus brazos—, las niñas de mi edad no lloran.

Ambos se miraron y estallaron a carcajadas, sin comprender a su totalidad por qué lo hacían.

Prometo que voy a cuidarte mucho y no dejare que llores, ese es mi regalo de cumpleaños—Sonrió honesto Neji.

Los ojos de la niña castaña se iluminaron de nuevo, y su sonrisa se apodero de su pequeño rostro.

Prometo que ya no voy a llorar, nunca más— Volvió a abrazarlo.

Definitivamente esa era una de las épocas más lindas que Neji había compartido con Tenten, desafortunadamente, tuvieron que crecer, haciendo que creciera todo lo que estaba alrededor, los problemas, el odio, los conflictos, los fraudes, las exclusivas en las revistas, las mentiras, su noviazgo, matrimonio… Lamentablemente, todo aquello creció.

Sin dejar que ellos lo hicieran a su tiempo.

—Neji—Lo agitaron suavemente de su brazo trayendo de nuevo a la realidad al ojiplata.

—Perdón—Se sentó correctamente en su asiento y giró a verlos—, ¿Qué sucede?

— ¿Piensas que es correcto retrasar la construcción?

—Sí— Contestó fríamente.

De verdad no servía de mucho esmerarse con aquello, sabía la perfección que acabarían haciendo lo que quisieran.

Después de terminar la junta y de otro buen rato en la oficina, se dio cuenta de que era pasando las seis de la tarde, frustrado y con el trabajo en los hombros se puso de pie, apagó la computadora y guardo un archivo en un estante, guardo las llaves del auto y de la casa en su pantalón, tomo su saco y sintió si llevaba el celular y cartera, después de comprobar aquello apagó las luces y salió directo al recibidor, donde se encontraba su eficiente secretaria. Al menos esa muchacha no le había ocasionado problema alguno últimamente, no había hecho las insinuaciones que antes parecían habito y comenzaban a hartarle, sobre el trabajo, siempre se ha mostrado eficiente, en fin.

—Vámonos—Le ordenó cuando pasaba junto a ella y llamaba el elevador.

Haruno asintió de prisa, sólo tuvo tiempo de apagar su computadora, cerrar la agenda y tomar su bolso para correr, ya que su jefe había entrado por completo al elevador y tenía cara que parecía no querer esperarla.

El transcurso del camino fue como siempre, callado, Cada uno estaba en sus pensamientos y reflexionaba sobre algunas cosas, tampoco era que el camino fuera muy largo para sacar una conversación interesante. Sakura pensaba en poner de nuevo su plan en acción, necesitaba empezar a seducir al Hyuga, antes se detuvo por el maldito incidente que surgió con la detestable de su esposa, pero estaba segura que esta vez él caería, no se tragaba el cuento de que él fuera feliz con ella, necesitaba una mujer y Sakura podía darle todo lo que Tenten le niega.

Rápidamente llegaron a la casa, y después de estacionar el auto ambos bajaron, una más animada que el otro, entrando a la casa que por las risas supusieron estaba con los demás.

Tenten no dejaba de reír, se agarraba su estomago intentando calmar el dolor que se comenzaba a formar ahí por el dolor que le causaba tanta risa, lagrimas caían de sus ojos por el mismo factor. Sasuke, compartiendo el mismo sillón que el de la castaña reía en voz baja, en sus brazos sostenía a Min que los miraba confundidos pero soltaba pequeñas carcajadas, por último Jiten, que no dejaba de reír recostada en la alfombra frente a los mayores.

— ¡Vuelve a decirlo Sasuke! —Pidió cansada pero alegre Jiten.

—No—Dijo el Uchiha con un tono de voz muy distinto al de él, entre ronco y siniestro, pero llegando a arrancar otra oleada de risas entre las tres.

Neji observó con mucho cuidado la escena: Sasuke haciendo reír a su mujer y a sus niñas; cuando las personas ríen están felices; Sasuke está haciendo felíz a su mujer y a sus niñas; Sasuke está haciendo felíz a su familia. Apretó con fuerza sus puños y caminó hasta donde estaban, con la furia saliendo por sus ojos.

—Buenas noches— Les habló cortante.

Sorprendió a todos los presentes, haciéndolos respingar y prestar atención al hombre que se acercaba a Tenten, la tomaba de los hombros y le plantaba un beso fuerte en los labios. La beso con tanta fuerza que le llegó a producir un poco de dolor a la mujer, pero poco a poco se separó de ella, acarició su cabello castaño y le dedico una mirada de autoridad al joven de cabellos azabache.

— ¿Me prestas a mi hija? —Enarcó una ceja el Hyuga.

Sasuke estiro a la menor, que sin ningún problema fue a los brazos de su padre.

— ¡Sasuke! — Por otro lado gritó Sakura, que se abalanzaba y abrazaba a su novio, repartiéndole miles de besos en las mejillas.

Tales escenas incomodaban a Tenten, así que se puso de pie observando a su esposo a los ojos.

—Cuando acabes de jugar vas a dormirlas—Trató de sonar dulce y giró para encontrarse con la joven pareja— Buenas noches— Murmuró con un aire molesto en la voz. Repartió un beso en la frente de Min y de Jiten para irse a su habitación.

Cuando llegó a esta, empezó a quitarse la ropa que usaba, el pantalón azul y blusa naranja terminaron en el cesto de ropa sucia, para después colocarse su pijama de seda e ir directo a lavar sus dientes para después pasar al tocador y soltar su cabello de la media coleta que tenía y empezar a cepillar.

Soltó un suspiro.

¿Por qué diablos se había molestado al ver a Sasuke y Sakura juntos?

Algo estaba pasando, muy dentro de ella una pequeña voz le gritaba que Sasuke podría ser esa persona que la salvara de todo lo malo que le había pasado, siempre pensó que su matrimonio se acabaría en diferentes situaciones: Neji agarraría un vicio, la bebida, por ejemplo, y sería detonante para que su relación terminara; también pensaba en que él la golpeara, tomando aquello como pretexto y separarse; se aferraba a que igual vendría su caballero que la salvaría de todo aquel sufrimiento, aceptando su pasado y salvándola a ella, a sus hijas para ser felices en alguna parte del mundo con aquel dichoso hombre.

Tal vez una infidelidad, por parte de algunos, aquella posibilidad nunca la había pensado, ¿Pero que decía? Neji tenía la suficiente ética para hacerlo, aunque la detestara, la respetaba, por su parte, no lo sabía, ya ni sabía en que se había convertido y de que era capaz y de que no. Aunque si la persona con la que le sería infiel a su pareja era Sasuke, se merecía meditarlo bien, era totalmente apuesto, se llevaba a la perfección con sus hijas y ella se sentía tremendamente a gusto con él.

La puerta de la habitación se abrió, Neji entro y comenzó a desvestirse frente a ella para dirigirse al baño y empezara a lavar sus dientes.

Tenten dejó el cepillo en su lugar, se puso de pie y camino hasta estar frente al baño, mirando desde el marco de la puerta como su esposo cepillaba sus dientes con fuerza. Su cuerpo desnudo, lo único que le cubría eran sus bóxers. Sintió un recorrer en todo su cuerpo cuando la mirada perla se posó en la de ella.

— ¿Qué miras? —Preguntó el Hyuga, con la pasta batida en toda su boca.

—A ti no—Contestó sonrojada, mientras regresaba al tocador.

Podría sentirse a gusto con Sasuke, podría sentirse bien con él, pero por más que tratara, no podía olvidar el amor inmenso que le tenía a Neji, aunque cada vez se disfrazara de odio y asco.

Volvió a ponerse de pie y caminó al baño, donde estaba el Hyuga secando su boca con una servilleta desechable para aventarla con fuerza al bote de basura. Cuando decidió salir del baño se encontró con la castaña, que lo miraba tranquila.

—Hace rato me lastimaste, cuando me besaste— Se cruzó de brazos y el sonrojo apareció en su rostro.

—Perdona—Suspiró largo.

Tenten avanzó veloz los metros que los separaba, y tomándolo de los hombros, se paró en las puntas de sus pies robando un beso de los labios de su marido. Para regresar a su posición inicial, empezando a retroceder los mismos pasos que había avanzado. Pero Neji la sujetó fuertemente de la cintura y volvió a juntar sus labios.

Sin pensarlo la castaña se entregó a los labios de su marido. El Hyuga empezó a acariciar los labios de su mujer con su lengua, esperando así aliviar el dolor que había causado tiempo antes con su beso brusco.

Se separaron un momento, más bien Tenten lo hizo, bajó la mirada y dando media vuelta empezó a murmurar.

—Lo lamento, fue mi culpa—Caminó hasta la cama, seguida por su esposo—, hay que dormir.

Empezó a adentrarse a la cama, el Hyuga empezó a reír suave y después de apagar las luces se recostó a lado de ella.

—Hoy recordé que prometí siempre cuidarte—Murmuró el hombre, acercándose cada vez más a ella.

Tenten dio un respingo en la cama, sintió el aliento de su esposo en su espalda, y como su mano empezaba a acariciar su cadera. No mencionó nada, apretó entre sus dientes sus labios, evitando que saliera alguna palabra. Neji se acercó por completo a ella, empezó a besar su cuello y tiempo después logró que se recostara completamente en la cama.

—Prometí que no lloraría de nuevo—Susurró Tenten, al borde de las lágrimas, siendo despojada lentamente de su camisa—, lamento no cumplir.

El Hyuga se detuvo unos minutos, observó la imagen aterrada de su mujer y el mismo empezó a aterrarse de él. Paró sus manos y despacio la dejo libre. Pero Tenten lo sujeto con fuerza y tomó una de las manos masculinas llevó a los botones de su camisa, invitándolo a seguir. Sin pensarlo se deshicieron de toda la ropa estorbosa que los separaba por completo. Se dedicaron una mirada llena de algo extraño y melancolía.

Pero los ojos chocolate tenían el brillo de nuevo, aquel brillo que tenía antes de crecer.

Empezó a penetrarla suavemente, paciente a la reacción de la mujer, pero al sentir que ella movía sus caderas cada vez más rápido fue luz verde para que empezara a marcar el ritmo que los llevaría a ambos al orgasmo. Una de las manos del hombre fue hasta el cabello castaño donde empezó a entrelazar sus dedos entre aquellas hebras. La mujer llevó una de sus manos a la cadera de Neji, para sentirlo más cerca. Se dedicaron una mirada, sabían que estaban a punto de llegar, llegarían de nuevo al orgasmo, después de casi dos meses sin tener relaciones.

—Te amo tanto—Murmuró Tenten—, pero te odio más—Dijo con un hilo de voz, llegando.

El Hyuga lo hizo al mismo tiempo, pero sintió algo realmente amargo dentro de él, Tenten le había dicho que lo amaba, pero igual le había dicho que lo odiaba.

Salió de ella, confundido y recostándose junto a ella.

La castaña empezó a acurrucarse en la cama y antes de que su esposo dijera algo, tomó la palabra.

—La semana que viene me iré de viaje—Habló fría— Serán dos semanas, Deidara se quedara a cargo de todo en la oficina, Nore vendrá a dormir esas semanas aquí para cuidar a las niñas, Sasuke se encarga igual de ella, traerlas y llevarlas a la escuela, también…

—Sasuke, Sasuke, Sasuke, ¿No te sabes otro nombre? — Escupió cada palabra el Hyuga.

— ¿Sucede algo con él? — Enarcó una ceja la mujer, mientras giraba para darle la cara—, ¿Acaso estas celoso? —Empezó a reírse.

—Parece que es lo único que piensas—Evitó mirarla.

—Sólo cuida a mis hijas en lo que estoy fuera, llegare en el cumpleaños de Min, Karin podrá ayudarte a organizar su fiesta—Empezó a jugar con los mechones de cabello que caían de su marido.

Asintió despacio y empezó a caer rendido por las caricias en su cabeza.

La mujer tranquila avanzó un poco más hasta quedar completamente pegada a él, al darse cuenta que se había quedado dormido se acurruco en su pecho y beso suavemente su mandíbula.

—Perdóname— susurró muy bajo la mujer, cayendo rendida junto a su esposo.

Pero él no tenía nada que perdonar, los errores que había, habían sido culpa de ambos, no había mucho remedio por lo que nadie era más culpable que el otro. De lo único que se arrepentía Neji, fue de no decirle a Tenten que igual la amaba.

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Recorrió de nuevo su bolsa: pasaporte, VISA, tarjetas, credenciales, computadora. Su bolsa de mano estaba completa. Y sin más volvió a despedirse de todos los presentes.

—Nore, cuida mucho a mis hijas, como tus ojos, por favor—Le habló a la mujer.

—Tranquila, las cuidare mucho, que le vaya bien en su viaje— Le sonrió honesta la mujer.

—Gracias Nore—Sonrió Tenten y cargó a la pequeña que tenía Nore en brazos—. Cuídate mucho Min, hazle caso a Nore y a papá—Le dio un beso en la frente.

—Te quiero mamá—Dijo la menor, aferrándose a su madre.

La mujer castaña soltó un suspiro parecido a un sollozo, pero le dolía tanto dejarlas, aparte de dejarlas por tres semanas. La depositó de nuevo en las manos de su nana, no sin antes darle un beso en la frente y dirigirse con su hija mayor.

—Cuídate mucho, hazle caso a Nore y a papi—Acarició el cabello de Jiten.

—Sí mami, buen viaje—Le dio un abrazo a su madre.

Tenten se puso de pie, y despidiéndose, dejando su corazón con aquellas pequeñas criaturas se dirigió a su habitación, sólo faltaba una persona de la cual se despediría.

—Ya me voy—Abrió la puerta de su habitación.

Neji salió del baño, acomodando su impecable camisa.

—Que tengas un buen viaje—Se acercó a ella, tomándola de las mejillas y besó su frente.

—Gracias, cuida mucho a Min y a Jiten—Bajó su vista a su reloj de mano—, ya es tarde, te veré en dos semanas— Y le sonrió dulce mientras se daba media vuelta y caminaba a prisa al auto.

La extrañaría, mucho.

El transcurso al aeropuerto era rápido, Tenten daba muchas indicaciones a Sasuke, que acataba perfectamente recordando cada palabra y archivando los datos importantes. La mayoría de cosas eran relacionadas con las niñas y mencionó cinco veces: Cuídalas mucho.

Cuando llegaron al aeropuerto, Sasuke ayudo a bajar las maletas de su jefa, en un tiempo record porque estaba prohibido estacionarse en aquel lugar por mucho tiempo.

—Cuida mucho a mis hijas— Mencionó Tenten, tomando su maleta.

—Las cuidare—Sasuke sonrió—, tú también cuídate—La tomó del hombro.

Tenten lo miro algunos segundos, se perdió por aquellos ojos negros que mostraba un brillo inusual en sus ojos.

—Igual, cuídate—Murmuró la mujer—, cuídate mucho.

Para Sasuke no fue posible resistirse a las mejillas sonrojadas de Tenten, la tomó con cuidado de las manos y la acercó a él, la abrazó depositándole un beso en la mejilla.

—Suerte, te esperare.

Se retiró por completo y corrió a arrancar el auto, ya que un policía empezaba a hacerle una multa.

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X.X.X.X.X.X

Pueden aventarme tomates y todo lo que ustedes quieran. Lo juro :c

Lamento actualizar hasta ahora, me tarde años… bueno no tanto xD sólo como dos semanas, pero yo siento que si fue bastante.

Sobre el capitulo, pues no hay mucho que decir, me gustó, mucho. Espero que a ustedes igual 7w7

En el siguiente será la vida en la casa sin Tenten y la llegada de esta.

Por cierto, aquí se muestra un poco de la vida pasada de Neji con Tenten, es un dato muy corto, pero les juro que la historia estará muy padre, pienso dedicarle un capitulo completo al flashback. Estará genial, de veras.

Espero actualizar más rápido xD

Los quiero.

Saludos.

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PD: Si eres mexicano: ¡Felices fiestas!