Naruto no me pertenece.

Mundo alterno (Actual).

Capitulo 10

Feliz cumpleaños, Min.

Al día siguiente llegaría Tenten. Y eso significaba que la atención de su jefe se dividiría en dos: Sus hijas y su esposa.

Eso estaba mal, aparte aun no lograba su cometido en la semana y media que la mujer estuvo de viaje, había avanzado mucho con Neji, pero el beso que se había propuesto darle no había llegado aún. Un día lo intentó, estuve a centímetros de hacerlo, pero su jefe la empujó y después de una larga plática sobre el espacio personal no la despidió, además se sumaba que Deidara había hablado con él para convencerlo de darle otra oportunidad, ya hasta había perdido la cuenta de cuantas le había dado.

Lo único que quería era que Tenten y Neji se dejaran por definitiva. Quería todos los lujos que el Hyuga le daba a su familia, quería todo ese dinero, esa casa inmensa, esos autos, esos millones, lo quería a él.

Tomó el recibo de la repostería en sus manos, lo miro unos instantes y sus dedos empezaron a marcar el teléfono que veía al final de la hoja, ¿Qué más podía pasar? Además lo que ella necesitaba era que Tenten se enojara lo suficiente para pedirle el divorcio al Hyuga, un motivo bueno sería que en la pastelería hayan tenido un error en la dirección por falta de atención por parte del joven, no hay pastel, no hay cumpleaños, no hay momentos felices, no hay más matrimonio.

Diga…

—Hola, vengo para confirmar una dirección, creo que fue dada errónea, el pedido es de Neji Hyuga— Soltó una sonrisa.

Sakura se encargaría de que ese matrimonio terminara lo más pronto posible.

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Min se había quedado dormida en sus brazos, Jiten bailaba de una forma graciosa acompañada del sonido de la televisión que anunciaba un comercial de caramelos, haciéndole sacar una carcajada, Nore estaba ayudando a Lalami a recoger la casa, tenía que estar perfecta, limpia y apta para una gran fiesta como la que se llevaría el día siguiente, aunque se celebraría en el jardín, todo tenía que dar el toque de limpieza.

Observó como Jiten soltaba el cuarto bostezo y se tallaba con desgane sus ojos con el dorso de sus manos.

—Vamos a dormir—Murmuró Sasuke, poniéndose de pie y apagando el televisor.

—Pero papá no ha llegado—Lo miró triste Jiten.

—Cuando llegue le diré que vaya a verte—Le sonrió—. Ahora vamos arriba.

Sin replicar mucho, la menor siguió al Uchiha que cargaba a su hermana y se dirigían a su habitación. Y tenían razón por tener sueño, casi eran las 11:00 pm y ni Neji ni Sakura se había aparecido por la casa desde la mañana. Él y Nore se habían encargado de las niñas la mayoría de tiempo en el que Tenten se había ido de viaje.

Arrastrando los pies, cansado, pero con un poco de ganas por tratar de las niñas de la castaña, dejo a Min en su cuna, acaricio su cabello castaño y después de susurrar buenas noches, cerró la puerta tras él y acompaño a la mayor a su habitación, que tal como entró fue corriendo a su cama, de un salto subió y comenzó a cubrirse con las cobijas.

—Buenas noches, papá—Murmuró la menor, cerró sus ojos y rápidamente encontró el sueño.

Sasuke sonrió, ya no le extrañaba que lo llamaran así, ya que se había vuelto su segundo nombre frente a ellas. Para Min y Jiten, llamar "Papá" a Sasuke era normal, era cómo llamarlo por su nombre, hacia algunas semanas que empezaron a agarrar ese habito y no se le ocurría mejor idea para justificar aquello que la convivencia que él tenía con las menores, incluso pasaba mayor parte del tiempo con ellas que su propio padre, que sólo las miraba en la mañana y en la noche cuando no llegaba muy tarde. Nadie había escuchado del sobrenombre que tenía, una vez escucho Lalami, pero pensó que la niña se había confundido y lo olvidó, algo que alivió a Sasuke. Aunque le gustara que le dijeran así, no le gustaría que Tenten escuchara, que lo hiciera Sakura o peor aún, que Neji escuchara.

Después de cerrar la puerta de la habitación de Jiten bajó a la cocina, encontrándose a Lalami y Nore guardando el agua en el refrigerador y acomodando los pequeños emparedados que darían mañana. Se acercó y empezó a guardar todo aquello que no utilizarían.

—Sasuke, ¿Qué haces? —Lo miró Lalami enarcando una ceja—, es tarde y mañana debes de ir por Tenten al aeropuerto.

Sonrió al tan sólo escuchar el nombre de la mujer castaña.

—Ve a dormir—Se acercó Nore—, ya has hecho mucho cuidando a las niñas toda la tarde—Le sonrió—, nosotras terminaremos. Sólo falta ordenar aquí.

— ¿Seguras? —Llevó sus orbes negros a las mujeres.

—Claro, ahora ve a descansar—Lo tomó del hombro Lalami, mientras lo guiaba la salida.

Se despidió de ellas y cansado subió a su habitación, desabrocho su camisa en el camino y al entrar a su dormitorio se desvistió por completo, sólo lo cubría sus bóxers y enredándose entre las cobijas imagino la figura de una mujer castaña descansando junto a él.

Y así con una sonrisa, en espera de verla de nuevo, cayó en los brazos de Morfeo.

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Llegaron demasiado tarde a la casa, eran las dos de la madrugada y apenas metían la llave a la cerradura de la puerta, sus ojos estaban cansados y su cuerpo pesaba. Hubieran llegado más temprano si a los activistas no se les ocurría pedir el reporte para el lunes y como el fin de semana estarían ocupado en la fiesta de Min no tendrían tiempo para ir a la oficina el fin de semana.

— ¿Quieres cenar? —Preguntó Sakura, que cerraba la puerta tras ella.

El hombre negó con una queja y emprendió paso para su habitación. Ella estaba cansada, pero podía hacer una última jugada ese día. Apresuró su paso y aprovechó de que la única luz que los iluminaba fuera la tenue luz de la luna y de los faroles de afuera para rozar su mano con la masculina de él y poco a poco entrelazar sus dedos en él. El Hyuga murmuró algo, pero no fue claro por el cansancio que se cargaba en la voz.

—Buenas noches—Susurró la pelirosa en el cuello níveo del hombre, dando un beso en la mandíbula y otro muy cerca de los labios.

Cuando giró a ver los ojos perlas, notó que los tenía completamente cerrados, y caminaba por inercia, era muy probable que él no se haya dado cuenta, algo que no le convenía mucho, pero en segundos el hombre abrió sus ojos y murmuró algo muy bajo, y empezó a caminar a su habitación, desapareciendo ante sus ojos en aquella oscuridad.

Se mordió su labio inferior. Hyuga tenía que ser de ella.

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Desde muy temprano se levanto y corriendo fue a darse un baño. La sonrisa diminuta no se le quitaba del rostro, ¿Y cómo hacerlo? Estaba a punto de ir por Tenten al aeropuerto, después de tanto tiempo volvería a ver a aquella mujer que le había enseñado tantas cosas en la vida, la más importante era volver a creer, y eso lo mantenía realmente vivaz.

Cuando salió de su habitación, ya listo, se dirigió a la cocina. Estaba sola, y era de esperar, de seguro Nore y Lalami se quedaron gran parte de la noche terminando la preparación de la comida y alistando los detalles, por lo que de seguro se encontraban dormidas aun. Tomó una taza y prendió la cafetera.

— ¿Dónde esta Sakura? —Preguntó Neji, que entró con el ceño fruncido y el celular en la mano.

—Debe seguir dormida—Frunció el ceño, por la mala educación del Hyuga.

Neji ya no espero otra indicación, automáticamente se dio la media vuelta y casi corriendo subió las escaleras para dirigirse a la habitación donde ellos dormían. Agarró el picaporte furioso y de un solo jalón la puerta quedo abierta, mostrando a la chica de cabellos rosados parada junto a la cama, aun tenía su pijama puesta, por suerte, hasta ese momento Neji empezó a reaccionar y pensó que hacer aquello había sido una mala acción.

—Neji, que sorpresa—Sonrió de lado la mujer, mientras lentamente se acercaba a él con un ronronear—. Parece que me extrañaste.

— ¡Neji!, ¿Qué diablos te pasa? —Gritó Sasuke, que entraba a la habitación agitado.

Sakura dio un respingo largo, separándose por completo de Neji y refugiándose de inmediato atrás de su novio, que ya había entrado por completo a la habitación.

—Acabó de llamar a la repostería— Se acercó a ella y sin importar que Sasuke fuera su barrera la tomó de los hombros—, me dijeron que cancelaste la orden.

La cara del Uchiha y de su novia se tornaron en un semblante oscuro. Él alzó las cejas, para que sus ojos se abrieran mucho más, sus labios dejaron de fruncirse y se entreabrieron ligeramente. Ella abrió totalmente su boca y sintió la sangre helarse y como su alma se le iba del cuerpo.

—Yo no hice eso—Susurró en un hilito de voz, volviéndose a ocultar atrás de su novio.

Pero él no la defendió, se hizo a un lado y se puso junto a Neji, para así ambos mirarla y fulminarla con la mirada en espera de una respuesta. No cualquier respuesta, una buena respuesta, querían la verdad, ambos la querían. Sakura había hecho aquello para molestar a Tenten, para hacerla enojar, y tanto para Sasuke como para Neji, aquello era lo peor que una persona podía cometer.

Haruno sentía como todo se le venía encima, lo bien que iba se estaba deshaciendo y ella no podía hacer nada, se le iba de las manos y todo por culpa de una mujer que parecía era totalmente perfecta, que parecía que también hecho caer a Sasuke a sus pies, Tenten tenía un horrible encanto que la metía en problemas muy a menudo, que no la hacía completar sus planes por completo.

— ¡Habla! — Gritó Sasuke.

Neji desvió por un momento sus ojos perla de la mujer para viajar y dar con el hombre junto a él. Sasuke tenía los puños de las manos completamente apretados, su ceño fruncido y ojos llenos de furia. ¿Por qué no defendía a Sakura? Se supone que ella es su novia y no actúa como tal. Se ve mucho más preocupado por Tenten que por aquella mujer.

—Lo lamento mucho, tal vez me equivoque—Murmuró apenada la mujer.

Y justo cuando los regaños iban a continuar llamaron a la puerta, lo que hizo que los tres giraran de inmediato para encontrar la puerta abierta, que seguramente Sasuke no cerró, se encontraba Deidara totalmente confundido, Suigetsu con un aire de burla en la cara y a Karin, incluso más confundida que el rubio.

— ¿Qué sucede? —Murmuró Neji, cerrando los ojos y soltando un gran suspiro.

—Recuerda que quedamos en que llegaríamos temprano para ayudar a los arreglos—Contestó la pelirroja con miedo.

—Hasta ellos ponen más atención que tú—Le dijo Sasuke que caminaba al armario para tomar su chaqueta—. Iré por Tenten al aeropuerto, después me encargare del pastel.

Todos observaron como el joven de cabellos azabaches salía a estancadas de la habitación, y después de él Karin y Suigetsu lo siguieron, tal vez era mejor esperar en la sala hasta que alguien les dijera en que podían ayudar. Por lo tanto aun se encontraba Neji con la furia en todo el cuerpo, Sakura con miedo y Deidara con la misma confusión.

—No sé cuantas oportunidades te he dado—Habló el Hyuga, volviendo a verla—, ¿No estarás esperando a que te de otra oportunidad?

Los ojos jade viajaron a los azules de su primo, gritando por auxilio, para que le ayudara una vez más; porque también si Sakura seguía ahí era gracias a Deidara, que intentaba tranquilizar las cosas y buscar otra alternativa.

—Lo lamento—Habló el rubio atrayendo la atención de ambos—, Sakura suele ser muy distraída, la mayoría de veces—Soltó una risita para poner un semblante más serio—. Pero te aseguro que no pasara otra cosa así, ¿Verdad? —Llevó sus ojos a su prima.

—Verdad—Susurró—, lo lamento.

Soltó un largo suspiro, no podía despedirla aunque fuera lo que más quisiera, hacía un excelente trabajo y Tenten había conseguido aquella ayuda tan eficiente. Asintió despacio y se dio media vuelta.

—Que no lo sepa Tenten—Rogó Deidara.

Neji de nuevo asintió y salió de la habitación, dejando a los primos solos, lo que ocasionó que el rubio se cruzara de brazos y la mirara directamente en espera de una explicación.

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No le agradaba de todo viajar en avión, estar sentada por mucho tiempo en la misma posición era terriblemente agotador. Y el viaje que había hecho era de siete horas por lo que sentía que sus piernas estaban apachurradas y su cuerpo adolorido, por lo que cuando el avión aterrizó a paso lento se alejó lo más posible de ese artefacto bestial. Con el mismo dolor caminó a esperar sus maletas y al cabo de unos segundos cuando ya las tenía en las manos fue directo a la sala de espera, de seguro igual esperaría sentada un buen rato, siempre lo había hecho, cuando Neji iba a recogerla en el aeropuerto tardaba al menos cuarenta minutos, así que ya iba pensado en que iba a comer para esperar.

Cuando las puertas eléctricas se abrieron frente a ella llevó sus ojos chocolate al frente y de la impresión soltó la maleta de la mano derecha para levantarla y agitarla fuertemente. Ahí estaba Sasuke, esperándola y atento al grado de salir disparado a ella en cuanto la miró.

Tenía ropa nueva, su cabello sujetado en una coleta alta, se veía más alta pero juraba que era su imaginación, sus ojos chocolate tenían un brillo realmente maravilloso, su sonrisa radiante y su perfume llegó a él justo en el momento cuando Tenten se abalanzo rodeándolo con un abrazo.

—Por fin alguien conocido—Se empezó a reír la mujer.

Tímido, el azabache la tomó por la espalda regresándole ese dulce abrazo que ella había comenzado, el mismo recorrer que sintieron al unir sus manos cuando se conocieron, lo sentían ahora, pero la diferencia era que lo sintieron en todo su cuerpo y fue un recorrer mucho más agradable que el primero.

—De verdad que extrañe mucho todo, a mis hijas, mi trabajo, mi casa…—Se separó la castaña con la misma sonrisa—, también te extrañe a ti y obvio a todos en la oficina—Volvió a reír y lo abrazó de nuevo.

El joden de cabellos azabaches no dijo nada, quedo en silencio, sosteniendo a aquella mujer entre sus brazos. Queriendo que nunca se fuera de ahí.

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Era más de medio día, el jardín estaba casi listo, habían rentado algunos inflables, trampolines, una persona encargada de hacer figuras con globos, y muchas cosas más. La mayoría de cosas estaban en su lugar, en una hora empezarían a llegar los invitados y la decoración estaba siendo terminada por Karin y Siugetsu, que inflaban globos de helio y los colgaban en lugares específicos para que los menores pudieran tomar uno. Deidara ayudaba a Lalami a sacar los pequeños dulceros y acomodarlos en las mesas. Neji vigilaba que todo estuviera perfecto, Sakura seguía arriba arreglándose y Nore no quitaba los ojos de encima a las niñas, que parecían muy emocionadas con todo el decorativo y los colores de la fiesta.

—Oye, cuando nosotros tengamos a nuestros hijos, ¿Les organizaremos fiestas así? —Preguntó Suigetsu, cortando más cordón para atara los globos.

— ¡Cállate! —Ordenó la pelirroja, cuando sus mejillas empezaban a colorearse y su cuerpo se tensaba—Todavía ni somos nada y ya andas pensando en hijos.

El chico dejó el cordón por un lado, y caminó hasta estar frente a la pelirroja.

— ¿No somos nada? —Le susurró cerca del cuello.

—Bueno…sí—Murmuró Karin, completamente nerviosa.

Y fue ahí donde Suigetsu se apoderó de los labios rojos de la mujer, tomando fuertemente su cintura, ella en reacción posó sus manos en el cuello de él y el juego entre sus labios empezó.

—Creo que me fui demasiado tiempo—Dijo Tenten para estallar a carcajadas.

La pareja se separo de inmediato y sonrojados miraron la traviesa mirada y risa que tenía su jefa.

—Lo lamento, yo sólo…

—Muchas felicidades—Sonrió la castaña silenciando a Suigetsu—, yo siempre creí que terminarían juntos.

— ¡Mamá!

Fue suficiente para que Tenten girara y observara a Jiten correr con todas sus fuerzas y abrazarla por las piernas. Su corazón retumbó en su pecho, se sentía tan bien, se hincó para estar de la misma estatura que su hija y la estrechó entre sus brazos lo más fuerte que pudo, repartió millones de besos por sus mejillas y frente para volver a abrazarla y besarle con fuerza su mejilla derecha, pidiendo disculpas por separarse tanto tiempo de ella, acarició su largo cabello lacio y volvió a abrazarla.

—Mami.

Un nudo se formó en su garganta, soltó despacio a Jiten y giró para ver a Min, se miraba más grande y sus ojos enormes, la abrazó y la cargó, dándole igual centenares de besos por toda su inocente cara, jaló con cuidado una de sus mejillas y se empezó a reír de inmediato cuando sus hijas lo hicieron. Ahora sí su corazón estaba completo y feliz, lo sentía bien.

Se sentía bien.

Neji entró de nuevo al jardín y lo primero que vio fue una mujer que cargaba a Min y observaba atenta a Jiten. Su corazón comenzó a latir veloz y lento a la vez, mientras se tranquilizaba y sonreía. Había vuelto.

—Las extrañe—Dijo Tenten con una sonrisa en el rostro—, a las dos las extrañe mucho.

El Hyuga se acercó hasta quedar atrás de ella.

—Bienvenida a casa— Le habló su esposo.

Tragó una bocanada fuerte de aire, error, ahora sí su corazón estaba completo y feliz. Ahora sí se sentía bien.

—Gracias—Giró Tenten para darle una sonrisa ladina.

Dejó a Min en el piso y esperó a que recobrara el equilibrio, para después abrazar de nuevo a Jiten y darle un fuerte beso en la frente.

—Iré a bañarme, no tardo—Avisó la castaña, mientras emprendía el paso a su habitación.

Min comenzó a correr al otro extremo del jardín para alcanzar una pelota y empezar a jugar con su hermana que ya la seguía. Nore y Lalami se quedaron a cuidarlas. Por otro lado, Neji siguió enseguida a su esposa. El Hyuga caminó cauteloso a una distancia considerable de su mujer, la observó subir las escaleras, cruzar un pasillo, subir otras escaleras y caminar a la puerta de su habitación. Pero antes de que abriera la puerta, cuando su mano estaba en el picaporte, su cuerpo fue aprisionado contra la fría puerta y un cuerpo deseoso de ella.

—A mi no me has dicho que me extrañaste— Le habló la voz masculina detrás de su oreja, comenzando a acariciar sus caderas por debajo de su blusa.

Tenten no dijo nada, giró para darle la cara y subir sus manos al cuello masculino de su hombre.

—Porque no lo hice—Soltó en una risa.

— ¿Quieres qué me crea eso?—Sonrió de lado el Hyuga, acercándose a ella y empezando a acariciar sus labios con los propios.

La mujer ya no contestó, porque la respuesta sobraba. Era obvio que Tenten lo había extrañado hasta los huesos, eran obvio que su olor peculiar le hacía falta, sus ojos penetrantes en los suyos, sus abrazos, él, Neji le había hecho tanta falta. Lo había extrañado tanto que no se creía que estaba de vuelta con él. Se acercó suficiente y fue ella la que se apoderó primero de los labios de su marido, empezó a besar suavemente y torpemente sus labios, parecía la tonta adolescente que no sabía besar y eso le gustaba a Neji, lo transportaba a la época donde ellos eran tan felices y el amor se desbordaba, que parecía que nunca faltaría y tendrían un final feliz.

Cuando la mujer empezó a entregarse completamente al beso, sintió los dedos masculinos de su esposo pasear desde su cadera hasta su entrepierna, comenzado a acariciar con deseo su zona íntima. Apretó las piernas y cerró con más fuerza sus ojos, ella lo extraña, extrañaba su cuerpo, sí, pero lo extrañaba a él, ni siquiera acababan de besarse bien por dos semanas y él estaba pensando en iniciar algo más sin importar lo que ella necesitaba, todo el amor que a ella le hacía falta y quería obtener de su esposo. Neji parecía que sólo quería satisfacer su necesidad sexual, quería desquitarse de estar dos semanas sin sexo, sólo quería eso, no quería amarla y eso le dolió.

Ella quería ser amada, aunque sea una vez más.

Soltó un suave gemido cuando los dedos masculinos empezaron a acariciarla sin descaro alguno. Primero pasó por sus pechos, que no perdió oportunidad para amasar y bajar de nuevo a su entrepierna donde las caricias fueron más lascivas.

—Neji…Alguien podría vernos—Dijo con un hilo de voz la mujer, que empezaba a notar el gran bulto en la entrepierna de su esposo.

Y era verdad, a los ojos jade al final del pasillo no se le fue ninguna caricia que el hombre le producía a su esposa. Sakura apretó la mandíbula de coraje, y las uñas de sus dedos se clavaban en su palma. Estaba lo que seguía de furiosa, había tenido dos semanas para conquistar a Neji, y todo iba excelente hasta que aquella mujer vuelve a aparecer. Enojada dio media vuelta y camino a estancadas de ese lugar.

El Hyuga de inmediato abrió la puerta de su habitación y cerrándola tras él, se abalanzó por completo a su mujer, sin importar cualquier cosa, la despojo por completo de toda su ropa. La empujó levemente para que quedara recostada en la gran cama y empezó a acariciar sus caderas. Tenten apretó los ojos con fuerza, los puños de sus manos se apretaron aún más y los llevo a la almohada, tenía que clavar en otro lugar sus uñas, las palmas de las manos ya las tenía muy dañadas para clavar sus uñas de nuevo ahí. Sintió los dedos de su esposo acariciar su vagina sin ninguna vergüenza. Se mordió el labio inferior y apretó los ojos para evitar que otra maldita lágrima volviera a caer.

Neji sonrió con autosuficiencia cuando escuchó un gemido de su esposa y aprovechando que la mujer estaba cayendo en la lujuria, metió dos de sus dedos en la intimidad ya estimulada de ella, provocando que diera un salto pequeño. Metió lentamente otro dedo y cuando llegó a tres, empezó un vaivén tortuoso para la castaña que ya había comenzado a mover sus caderas por inercia.

—Para—Murmuró Tenten, retorciéndose bajo el cuerpo masculino.

Pero él no obedeció, sacó los tres dedos que jugaban en su interior y se posicionó entre las piernas de su mujer, antes de entrar se entretuvo acariciando sus piernas y haciendo dibujos imaginarios con la punta de sus dedos en los muslos de la chica. Tenten soltó un suspiro pesado y temerosa llevo sus manos a la espalda de su esposo, aun podía sentirlo cerca. Pero aquella acción fu vista, para los ojos perlas, luz verde para continuar de inmediato. Así que entró sin ninguna preocupación, llenando todo el interior de su esposa con su miembro y empezando un vaivén que lo satisficiera a él.

La mujer empezó a sentir como el hormigueo se intensificaba en su unión, aunque los movimientos empezaban a ser bruscos y una especia de dolor llegaba se calmó de inmediato cuando todo se descargó y la simiente de ambos combinados comenzaba a desbordarse de su zona intima.

Neji la miró directo y notó el hilo de lágrimas que salían de los ojos castaños.

— ¿Te lastime? —Le preguntó asustado saliendo de ella rápidamente.

Tenten no contestó, se puso de pie de inmediato y tallo con fuerza sus ojos enjuagando todo rastro de lágrima. Se dirigió al armario, del cual sacó la primera ropa que encontró y después de un portazo entró al baño y el siguiente sonido fue el agua saliendo de la regadera, pero si ponían mucha atención podías escuchar los sollozos que la mujer soltaba derrotada y lastimada, aquellos sollozos que Neji no escuchó por no poner atención, por sólo ponerse de pie y después de vestirse salir de la habitación.

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La sonrisa no se le podía quitar del rostro, aunque fuera una muy diminuta la tenía, Tenten había regresado y le había dicho que lo había extrañado, incluso lo había abrazado. Sentía cómo algo cálido en su pecho crecía hasta llegar a todo su cuerpo haciéndolo sentir a gusto.

Bajó del auto y se dirigió a la cajuela, ahí estaba el pastel que en menos de una hora había conseguido para la fiesta y pensaba que le encantaría tanto a Min, como a Tenten, era sabor chocolate, pero tenía pedazos de fruta que revivía el sabor ácido y quitaba lo dulce del chocolate. Lo tomó con cuidado entre sus manos y con ayuda de su codo cerro la cajuela y entró a la casa. Ya se escuchaban muchas voces, música y gritos de niños pequeños, llevó sus ojos desde el pasillo en el que se encontraba hasta el jardín, notando que los invitados habían llegado. Dobló a la izquierda para entrar a la cocina y dejar el pastel.

—Has llegado— Le habló una persona que entraba a la cocina y le ayudaba a abrir el refrigerador para guardar el pastel—, se ve realmente delicioso.

Con el rabillo del ojo descubrió la mirada con brillo y las mejillas sonrojadas de Tenten, que parecía estar completamente admirada con el pastel que ya había guardado. La mujer con cuidado y después de un suspiro, cerró la puerta y giró a verlo para sonreírle.

—Has escogido un buen pastel, estoy segura que a Min le encantara—Le guiñó inocente el ojo—. Por cierto, ¿Ya fuiste al jardín?, ¡Hay muchos niños!, risas por todo el lado, las niñas lucen totalmente felices, pienso en salir a jugar con ellas un rato.

Cada palabra que la mujer decía era un poco extraña para el Uchiha, notaba un poco de tristeza en los ojos chocolate, pero la máscara de la hermosa sonrisa de su jefa lo ocultaba la perfección. Ladeó por un momento su rostro y camino hasta la mujer, la tomó de la barbilla y la obligó a verlo directamente.

— ¿Qué tienes? —Preguntó directo, mirándola fríamente.

Tenten tragó hondo, no podía ser verdad que él se diera cuenta de su estado de ánimo por sólo estar unos pocos minutos junto a él, no eran muchas las palabras que habían cruzado y podía jurar que su máscara había estado presente todo el tiempo. Bajó la mirada y se mordió su labio inferior.

—Si no me quieres decir está bien—Habló Sasuke, jalando el labio de la mujer fuera de su perfecta dentadura para que no se lastimara.

Se dio media vuelta y empezó a caminar para salir de ahí.

—Pensé que todos me habían extrañado aquí—Murmuró Tenten, recargando su peso en el refrigerador.

El de cabellos azabaches paró de inmediato y se dio media vuelta, para observarla a los ojos, arqueando una ceja en espera de la explicación.

—Parece que Neji no me extraño ni un poco—Soltó con una risa.

—Neji no es todos—Contestó frío el joven, que se acercaba y se sentaba frente a ella—, tus hijas te extrañaron, en la oficina igual, la casa no era la misma.

Tenten soltó un suspiro y levantó sus hombros restándole importancia a todo.

—Yo te extrañé— Murmuró despacio el hombre, mientras se ponía de pie y le daba la espalda—, por cierto, el durazno te queda bien.

La mujer dio un respingo suave, y observó como el hombre desaparecía cuando salió de la cocina. Los latidos en su pecho galopeaban fuertemente mientras sus mejillas se coloreaban de un rojo intenso y sentía los nervios en todo su cuerpo. Se recorrió con la vista, unos zapatos cafés, pantalón de mezclilla azul tenue y una camisa de seda color durazno. Se sentía tan tonta, se sentía como si el tiempo hubiera regresado y ella tenía apenas 16 años, cuando tuvo su primer novio y millones de dudas venían a su cabeza. A demás de que cuando tenía esa edad, ya sea su primer novio o Neji le decían con que ropa se miraba linda. Y ahí estaba de nuevo, como una adolescente enamorada, emocionada o confundida, que caía en el juego de ese maldito sentimiento, un sentimiento realmente lindo por Sasuke.

Sonrió de lado y acomodó un mechón de cabello atrás de su oreja, instantáneamente, volvió a sentirse linda.

La fiesta siguió su transcurso normal.

Tenten decidió salir, después de un tiempo, y fue al jardín, donde jugó un tiempo con sus hijas, pero después se retiró al notar que las pequeñas igual tenían amigos con los que podían jugar. Fue así que llegó en donde estaba Karin con Suigetsu y Deidara, para empezar a platicar sobre la oficina. Las cosas que habían sucedido en la ausencia de Tenten, también aprovecharon el tiempo para hacer algunas bromas de todo tipo que sacaban una sonrisa sincera por parte de todos los que la escuchaban. La castaña igual aprovecho para platicar sobre su viaje, así como para informar los nuevos proyectos que había cerrado mientras estaba de viaje, la cena con la asociación y muchas cosas más.

Neji estaba en una plática con algunos empleados de su oficina que habían sido invitados por tener hijos de la edad de Min que podrían jugar con ellas.

Mientras tantos Sakura estaba junto a Sasuke, ambos sentados en un lugar apartado y sin decir alguna palabra. Los ojos esmeraldas de Sakura viajaron hasta encontrar al Hyuga, que no prestaba mucha atención a la plática que tenía, ya que sus ojos se desviaban constantemente a otro lado; así que siguió la mirada aperlada hasta dar con su punto, y ahí estaba Tenten, que reía sonoramente en compañía de sus amigos. Torció la boca inconforme y desvió la mirada de aquello y la llevó a su novio, que también parecía concentrado en algo importante, cuando siguió la mirada de los ojos negros de su novio se encontró con el mismo punto final, sólo que Sasuke no la desviaba, miraba directamente a Tenten. Eso la hizo enojar mucho más.

Pasó una de sus manos por la pierna de él llamando su atención.

— ¿Quieres ir a la habitación? —Le susurró cerca del cuello, cuando sus dedos se detenían peligrosamente en la entrepierna masculina.

—No—Contestó seco, mientras se ponía de pie y se recorrían un lugar para apartarse de ella.

Sakura abrió sus ojos por completo, no podía creer lo que estaba pasando, se tenía que dar prisa con Neji, antes de que Sasuke quedara completamente prendado de Tenten y la botara.

Después de un rato de que los niños siguieran jugando y comer, Neji sacó el pastel, lo cual causo una gran emoción en los niños, que rápidamente rodearon la mesa donde el pastel estaba. Tenten cargó alegremente a Min y la colocó frente al pastel, en el cual Karin había colocado tres velas y con ayuda de Nore ya se encontraban prendidas.

Deidara y Lalami aprovecharon la ocasión para sacar algunas fotos del pastel y de Tenten con sus hijas.

—Pide un deseo y sopla las velas—Le avisó Jiten a su hermana que estaba deslumbrada con las velas.

La menor se quedo unos segundos en silencio y con un suplido muy suave tambaleó la llama sin lograr apagarla. Después de varios intentos Jiten se ofreció a ayudar a su hermana, para así apagar las velas y recibir un fuerte aplauso por parte de los presentes.

Para seguir la fiesta, después de comer pastel.

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Los invitados ya se habían ido, Lalami y Nore tuvieron descanso por fin, Sakura de mala gana ya se había ido a dormir, Sasuke se encontraba cenando, Neji en su habitación y Tenten terminaba de bañas a sus hijas. Cuando salieron de la ducha las cambió rápidamente.

—Quiero dormir contigo—Le dijo Jiten cuando su madre se encontraba secando su cabello.

— ¡Yo también! —Gritó Min.

Tenten miró a sus niñas entusiasmada con la idea de su hija mayor, además de no dormir junas desde hace mucho tiempo.

—Vale—Sonrió—, pero dormiremos en mi habitación para que estemos más cómodas.

— ¿Entonces papá dormirá con nosotras? —Preguntó Min, cuando su madre secaba su cabello.

—Papá esta cenando, no está en el cuarto de mamá—Contestó Min con un tono de obviedad.

—Oh, no, papá está en la habitación, pero le diremos que duerma en otra habitación, mi cama es grande pero no tanto—Sonrió Tenten mientras apagaba las luces de la habitación y tomaba de la mano a sus hijas.

— ¿Papá Neji? —Murmuró Jiten.

Tenten frunció el ceño confundida, pero después sonrió y asintió despacio.

Cuando entraron a la habitación, Neji salía del baño con la pijama ya puesta y sus dientes recién lavados.

—Dormiremos con mamá—Informó Jiten sonriéndole a su padre—, pero no vamos a caber.

—Supongo que tendremos que comprar una cama más grande—Bromeó Neji mientras cargaba a su hija mayor.

—Tienes que dormir en otra habitación, hoy dormiremos con mamá—Le dijo su hija.

—Ya veo—Murmuró el Hyuga, llevando sus ojos a su esposa que evitaba verlo—, pues descansen—Besó la frente de Jiten y la dejó con cuidado en el suelo y caminó hasta Min para hacer la misma acción—.Buenas noches— Le dijo a Tenten cuando le beso la mejilla y salió por completo de la habitación.

Caminó por el pasillo para subir las escaleras que lo llevarían a otra habitación, cuando encontró al azabache. Lo fulminó con la mirada, pero Sasuke no se quedo atrás y realizó la misma acción, odiándolo por ser el motivo de tristeza de Tenten en la tarde.

No sabía cómo, pero rescataría a Tenten de la infelicidad con la que vivía siempre, tenía que convencerla de que le contara su historia, así como él le había confiado, por primera vez, su historia a ella.

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X.X.X.X.X.X.X.

Hola c:

Los extrañé mucho UmU pero creo que tarde menos en actualizar UwU

De verdad la escuela me come, pero ya sólo falta un examen y podre respirar un poco más UwU

Muchas gracias por sus comentarios y saben que los quiero mucho. Creo que no hay mucho que comentar del capitulo xD Pero no sé qué hacer para el siguiente, ¿Ideas?

Me ayudarían mucho xD

Estaba pensando en hacer el capitulo que le dará motivo al fic, pero no sé si es muy pronto, sería ese capítulo y después vendría la verdadera historia de Neji y Tenten, ¿Les gustaría?

Los quiero.

Saludos.

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