Naruto no me pertenece.

Mundo alterno (Actual)

Capitulo 13

Dame la oportunidad

Dos meses, dos meses era lo que había pasado, el tiempo avanzaba cada vez más rápido para alguno, pero cada vez más lentos para otros. En aquellos dos meses sólo se decían "Buenas noches o buenos días" No es como que siempre hubieran tenido una buena comunicación, pero aceptaban que las palabras eran mucho más fluidas.

Tenten divisaba desde la ventana de su oficina hasta la calle, podría apreciar su auto negro, recargado en él estaba Sasuke, con una mirada un poco perdida, con aquellos ojos negros que le encantaban a Tenten en otro lugar, no ahí, no mirando, como siempre lo hacía. Miró la pantalla de su computadora, no podía concentrarse, empezar a diseñar le parecía imposible en ese momento, algo que le extrañó, ya que trabajar siempre la llevaba a distraerse un poco, pero parecía que aquella tarde no lo haría. Salió de su pequeña oficina y miró a su secretaria anotando próximas citas en la agenda.

— ¿Algo importante para hoy? — Preguntó la castaña, deseando una respuesta.

—Nada—Le informó Karin, con una amplia sonrisa.

Tenten le regresó una sonrisa del mismo modo cortes y regresó a su oficina, volvió a asomarse por la ventana, ahí estaba el hombre de cabello azabache, pero ahora la mirada, de nuevo, como siempre. Con la mirada en ella y ya no perdida. La mujer levantó levemente su mano en señal de saludo y recibió un asentimiento de cabeza para informar que la había visto. Tragó hondo y presionó en botón de apagado en su computadora, tomó su celular y bolsa y salió de aquel lugar, sin decirle a Karin que se iría, no quería decirle a nadie que se iría, porque ni ella sabía el porqué o a donde iría. Caminó tranquila hasta el elevador, cuando llegó, subió en él y bajó a planta baja donde de inmediato salió para encontrarse con el Uchiha y sonreírle ampliamente.

— ¿Ya saliste de trabajar? — Murmuró el hombre extrañado.

La chica sonrió y negó con su cabeza.

— No puedo concentrarme— Lo miró directa—. Vamos a comer algo y después vamos por las niñas.

Sasuke torció los labios formando una diminuta sonrisa, para ayudarle a su jefa a subir al auto y cerrar cuando ella se encontraba arriba. Cuando ambos estaban en al auto, él arrancó y comenzó a manejar. No sabía a qué lugar quería ir Tenten, pero mejor empezó a conducir a un lugar que él estaría seguro que llegarían. De reojo miraba a la chica, tranquila y observando por la ventana, entreteniéndose con la gene que pasaba o los autos.

Ya había pasado tanto tiempo, y Sasuke sentía mucha más atracción por Tenten. Verla salir de su recamara para ir al baño compartido de ese piso para darse una ducha le encantaba, le volvía loco ver los gestos cansados y bostezos que la mujer hacía cuando acaba de despertar. También se enamorada de los momentos cuando la mujer iba a desayunar con sus hijas, incluso en los momentos cuando la castaña se bajaba del auto para ir a dejarlas con las maestras, es ahí donde la fase de nostalgia le llegaba a la mujer, cuando bajaba los hombros y parecía que tenía un mar en los ojos, se miraba derrotara, pero giraba y le ofrecía una diminuta sonrisa para subir de nuevo al auto. También se había enamorado de las veces en que Tenten estaba en aprietos y mordía inconscientemente su labio inferior, también le gustaba la forma en que fruncía el ceño, de cómo movía rápidamente sus manos cuando estaba nerviosa.

La había estudiado, y se sabía todos sus movimientos de memoria. Sabía lo que le hacía feliz que la mayoría de veces se trataba de sus hijas, lo que la hacía enojar que aquello siempre estaba relacionado con Neji, lo que la ponía nerviosa, que orgullosamente se trataba de él.

Estacionó el auto y llevó sus orbes negros a la ventana.

—Comida italiana—Sonrió la mujer emocionada—, ¡Qué rico!

Ambos salieron del auto y entraron al restaurante, tenía la comodidad de cualquier restaurante hogareño, no había mucha gente, por lo que no había mucho ruido, las mesas eran redondas con cinco sillas, pero aquella vez ellos sólo ocuparían una mesa con dos sillas, el mantel era blanco con cuadros negros, recordando algo de estilo en el país de origen llevaron sus ojos al amable mesero que se acercaba y les ofrecía a cada quien un menú.

—Yo quiero una ensalada con aderezo de mostaza miel—Cerró la carta y se la entregó al señor—, por favor.

El mesero la recibió y anotó en una pequeña libreta lo pedido y observó a Sasuke que también cerraba la carta y se la entregaba.

—Pollo en salsa—Pidió.

—En un momento estarán sus ordenes—Hiso una pequeña reverencia el mesero, antes de salir disparado a la cocina.

Ambos se quedaron en silencio, lo único que sonaba eran los dedos hábiles del Uchiha, que tomaba la botella de champagne para destaparla y servir un poco en la copa de su acompañante y en la de él.

— ¿Ahora qué celebramos? —Sonrió la castaña, tomando entre sus delgados dedos su copa y elevándola al aire, para que chocara cuidadosamente con la del azabache.

Sasuke levanto sus hombros restándole importancia. No tenía nada importante que celebrar, más bien nada, pero él quería estar con ella y beber una copa del amado néctar que parecía ser tan dulce para la castaña, por lo fácil que bebía y sin hacer gestos repetitivos después de pasar el trago.

—Su orden—Hablo el mesero, poniendo los platos frente a ellos y después de hacer otra reverencia, se alejó.

Tenten llevó sus ojos a su ensalada, y relamiéndose los labios selecciono algunas lechugas con su tenedor, insertándolo y llevándoselo a la boca. Se encontró con el sabor fresco de la lechuga, combinado con lo dulce del aderezo y los ojos negros mirándola fijamente. Aquella acción puso nerviosa a la mujer, que bajó la mirada y empezó a mover sus dedos rápidamente por debajo del mantel.

—Las niñas quieren ir a la feria mañana—Comentó Tenten para tomar su copa y beber un poco más—, sería genial que fueras.

El Uchiha observó el sonrojo en los pómulos alzados de la mujer, y no sabía de que se trataba, tal vez el alcohol empezó a hacer efecto en su cuerpo, o de verdad se había apenado por decir aquella frase.

—Sería mejor que las acompañara su padre, ¿No crees? —Murmuró y después se arrepintió por completo.

Tenten bajo la mirada. Neji vivía para sus hijas, o eso creía, pudo engañarla a ella, pero igual sentía lo mucho que Neji amaba a las niñas. Él no sería capaz de hacerles daño e incluso ir a la feria con ellas sería buena idea, sí, buena idea pero si Tenten se quedaba en casa a leer algún libro que de seguro abandonó en el segundo cumpleaños de Jiten.

—Ellas te consideran su padre—Lo miró fijamente—, a demás te estoy invitando a ti.

— ¿Me estas invitando a la feria? —Sonrió burlón el joven.

Tenten estaba en aprietos, mucho. Ella no quería decir eso ¿O sí? Ya, sí lo quería decir, quería que Sasuke fuera con ella el día de mañana, quería pasar un día con él y sus hijas, quería pasar… ¿Un día familiar? Era ilógico, no podían pasar un día familiar con alguien que ni siquiera era el padre sus hijas. Pero ella quería estar con el Uchiha, quería estar con él, porque lo quería.

—Si no quieres ir, no vayas—Rodó sus ojos y agachó su cabeza.

Una mano la tomó del mentón, e hizo que levantara el rostro para verlo directo a los ojos.

—Nunca más vuelvas a agacha tu rostro—Acarició sus labios con su dedo índice—. Sí quiero ir.

Tenten sintió el reconforte en su pecho, aquel que siempre sentía cuando Sasuke la hacía sentir bien, aquel que sentía cuando Kiba la abrazaba y aquel que un Neji muy lejano le había proporcionado hace mucho tiempo. Sentir las caricias del hombre sobre sus labios la hacían estremecer, quería que quitara su dedo y acariciara sus labios con los suyos. ¿Cómo diablos hizo Sakura Haruno en tener a un hombre como él?

Sasuke era totalmente apuesto, era muy alto, tenía fuerza, era demasiado inteligente, centrado, serio, directo y perfecto. ¿Qué hacía la peli rosa para tener a un hombre así a sus pies?, ¿Qué hizo Sakura para quitarle a su marido? Bajó los ojos de nuevo y un nudo en su pecho se empezó a formar.

—Sabes lo que nos hicieron Sakura y Neji, ¿Cierto? —Susurró.

El azabache asintió despacio, ¡¿Cómo no iba a saberlo?! Aquél engaño había hecho llorar a Tenten por días. Aquel par habían engañado a ambos.

— ¿Por qué sigues con ella? —Susurró Tenten, jugando con el borde del mantel—. Digo, nos engañaron y aun eres su novio—Bajó la mirada avergonzada.

—Lo mismo te digo—Regresó a su alimento—, nos engañaron y no te has separado de Neji. Y no me digas que es por las niñas—Tenten enarcó una ceja confundida—, porque has dicho que ya me ven como un padre.

La castaña empezó a reír, y aquello era música para los oídos de Sasuke, se alegraba su corazón y todo su ser. Si Tenten estaba feliz, él lo estaría. La sonrisa de Tenten era la suya.

—Ya—Murmuró la mujer—, sólo estoy un poco celosa—Volvió a reír.

Sasuke abrió sus ojos de par en par. ¿Tenten celosa? No podía ser cierto, si aquello era cierto significaba que Tenten lo quería, que le gustaba a Tenten y eso le agradaba. No todo estaba perdido. Desde el día que intentó besarla, desde el accidente de Neji y Sakura, esa era la primera insinuación directa que su jefa le hacía.

— ¿Un poco celosa? —Repitió el Uchiha, para intentar creerse cada una de esas palabras.

—Bueno mucho—Rodó los ojos la mujer, para ponerse de pie.

Sasuke despertó, ambos habían terminado de comer y de seguro ya era hora de ir por las niñas a la escuela. Sacó dinero y se apresuró a pagar antes de que Tenten lo hiciera. Para así, ambos caminar al auto.

En el transcurso a la escuela de las menores, la plática fluía. Sobre algunos temas de la oficina, nuevos proyectos y posibilidad de viaje fueron mencionados, igual el cierre de tratos y sobre una futura fiesta que se celebraría con la condición de que lograran firmar un contrato extranjero. Más adelante aquello sería el tema de conversación y preparativos. En poco tiempo llegaron a la escuela, Tenten tomó su gafete y bajó del auto, para extenderle su gafete al policía, que la atendió de inmediato y en menos de lo esperado las dos niñas salieron.

— ¡Mamá! —Gritaron ambas menores, para abalanzarse a ella.

Tenten sintió de nuevo el reconforte en su pecho, la felicidad llegaba, pero no era la felicidad emocionante que sentía con Sasuke, aquella felicidad podía ser pasajera, pero esta era mucho mayor, era concreta y siempre que estaba con sus hijas la tenía.

Ayudó a sus hijas a subir al auto, acomodando a Min en su silla de seguridad.

— ¡Hola papá! —Gritaron ambas niñas al ver a Sasuke.

—Por dios, niñas—Murmuró Tenten—, no le digan así, él es Sasuke, no es su papá.

—Papá Sasuke—Comentó Min, haciendo reír a su hermana.

Tenten rodó los ojos indignada, cerró la puerta del auto y subió a su lugar para dar la indicación a Sasuke de regresar a casa.

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Ya ni sabía porque se apresuraba en llegar a la casa, tal vez era por sus hijas, si no llegaba temprano de seguro ya estarían dormidas y no podría jugar con ellas hasta el día siguiente, y eso si no volvía a llegar tarde. Era el único motivo, aunque aceptaba que antes era su esposa, pero ahora, dos meses habían sido suficientes para que su matrimonio se fuera a la basura. Miraba como Tenten se alejaba por completo de él, de cómo no le dedicaba ni una sola sonrisa, una mirada cálida o un abrazo. No habían tenido sexo desde hace meses, y empezó a creer que no era sólo tener sexo, era estar con ella, era hacer el amor a su manera.

Tampoco había perdía la oportunidad para intentar recuperar a su esposa, pero ese maldito de su chofer no se le quitaba de encima, Tenten le regalaba a él todas sus sonrisas, sus bromas, su tiempo, su vida.

Por eso cuando llego a su casa aquella tarde, caminó hasta dar con ese par y con las dos pequeñas jugando, y riéndose de algo torpe que había propiciado su mujer. Al notar su presencia dejaron de reír y el semblante serio llegó.

—Buenas noches—Habló el Hyuga, acercándose a su familia, impidiendo algún contacto con Sasuke.

El joven de cabellos azabaches rodó los ojos, entendió perfectamente que Neji no lo quería ahí en ese momento. Así que dio media vuelta y regresó a su habitación, más tarde tendría tiempo de despedirse de Tenten y las niñas. Sakura, incomoda con la situación, no encontró mejor opción que seguir a su novio a la habitación, dejando a la familia en la sala, con un silencio tremendo.

— ¿Qué jugaban? —Sonrió el Hyuga, tomando asiento junto a su esposa.

La castaña no respondió, sólo llevó sus ojos a otro punto y lo observó por largo rato, pareciendo que aquel florero que veía tenía el significado de la vida misma.

—Jugábamos a caras y gestos—Contestó Min, caminando a su padre y extendiéndole sus brazos.

Neji sonrió sincero, y de inmediato cargó a su hija y la sentó en su regazo, empezando a jugar con su cabello rizado.

— ¿Quieren seguir jugando? —Preguntó mirando a Jiten que también caminaba a él, extendiéndole los brazos.

—Estoy cansada, ¿Podemos cenar para irnos a dormir? —Sonrió la mayor, siendo atrapada por los brazos de su padre.

Neji asintió contento, y con sus dos hijas en brazos caminó a la cocina, no sin antes mirar de reojo a Tenten, que se ponía de pie y empezaba a subir las escaleras. Volver a conquistar sería realmente difícil.

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Desde el filo de la cama observaba como Sakura se ponía su pijama, como resbalaba toda la ropa de su cuerpo, hasta quedar semidesnuda y volver a cubrirse con aquella suave tela de la que estaba hecho su pijama. Recordó el día que la conoció en el instituto, de cómo ella nunca se rindió hasta estar con él, parecía buena chica, siempre lo fue, pensaba en los demás antes de pensar en ella y sus obsesiones nunca habían sido materiales. ¿Qué le había pasado? Ahora tenía obsesiones costosas, hambre de poder y angustia de conseguir dinero. Comenzó a darle miedo, alguna vez aquella mujer podía llegar a hacer lo inimaginable para conseguir dinero, de hecho comenzó a enredarse con el esposo de su jefa para tener dinero, tal vez lo consiguió, tal vez no, pero lo hizo y eso era lo que valía ahora para él.

Aclaró de nuevo su garganta y las palabras comenzaron a salir.

—Sakura—La llamó y la mujer lo miró atenta—. Quiero hablar contigo.

Haruno tensó todo su cuerpo, nunca había platicado con Sasuke sobre algo serio después del accidente del auto. Sasuke no le había dicho "Quiero hablar contigo" con tanta seriedad y crueldad en la voz. Tomó asiento y asintió despacio para dar a conocer que lo escuchaba.

—Las cosas cambiaron, las cosas nos cambiaron. Sé que nuestra relación es un asco, hace meses que no hacemos el amor y ni siquiera te volteo a mirar cuando me despierto.

—Sé a lo que quieres llegar—Susurró la joven, entrelazando una de sus manos con las de, su aun, novio—. Dame la oportunidad.

El Uchiha se quedó en silencio. ¿Oportunidad de qué? ¿Qué más quería demostrar? Ya había hecho mucho y de la peor manera.

Su relación ya estaba predestinada al fracaso, desde el momento que se enamoró de Tenten, y desde el momento que Sakura empezó a tener otras iniciativas y metas que no lo incluían a él.

—No—Susurró Sasuke, separándose de ella y besando su frente—. Pero te agradezco que siempre estuvieras para mí.

Dicho aquello, se encamino a la puerta y soltó un suspiro. Recordó lo mucho que Sakura le había ayudado, en la muerte de su hermano, Haruno había sido el soporte que hizo que no cayera en la depresión total, lo había ayudado mucho. Pero tampoco merecía estar con una mujer como ella, no podía estar con Sakura, con alguien con quien ya no compartía ni los sueños.

—Gracias, Sakura.

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X.X.X.X.X.X.X

Oh cielos.

Casi un mes de no actualizar.

Pero… ¡Ya tengo el regalo del amigo secreto! Que me costó mucho trabajo xD Seré rápida, porque muero de sueño :c espero que este capítulo les gustara, tiene mucho SasuTen y no es tan largo pero lo escribí en un solo día y me estoy meriendo de sueño xD

El siguiente capítulo será la feria que Tenten menciono UuU Espero que les agrade.

Por cierto, un dato curioso… bueno, no sé si quieren que les diga de donde viene el titulo del fic. Si quieren saberlo, háganlo saber con un review xD

Los quiero mucho y espero que no me hayan abandonado por irme tanto tiempo :c

Los amo

Gracias

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