Naruto no me pertenece.
Mundo alterno (Actual)
Capitulo 16
Una visita al pasado
Segunda parte
De nuevo estaba entrando por ese jardín inmenso, que parecía tragarla de un solo bocado. Recordaba casa cosa que vivió en aquel lugar, todos los regaños sin merecer de sus padres, las sonrisas que Neji le sacaba, e instantáneamente recordó a Kiba, ¿Qué habrá sido de aquel muchacho? Quizá se encontrara una chica linda, con la que ahora era muy feliz y tenía tres hijos, no lo sabía, no es que le interesara mucho, solamente lo recordó, como recordaba los tormentos que había vivido en aquella casa y había jurado nunca volver a pisar.
Nunca y Siempre son palabras muy fuertes, Tenten, Se repetía en su cabeza.
Siguió a la pequeña anciana que la conducía hasta la casa y le decía en que habitación se encontraban las personas que querían hablar con ella. Si el pasó por el jardín le dio escalofríos, pisar la mansión le dieron nauseas, su estomago se revolvía cada vez que daba un paso y subía las escaleras. No le sorprendió mucho ver la casa como la recordaba, de seguro estaban muy ocupados en que gastar sus millones que quitar la vieja muñeca que Tenten recordaba silla y ahora la mirada sobre un buró al rincón de la sala, donde la había dejado a los nueve años.
Siguió subiendo hasta encontrar la puerta de la habitación principal, donde estarían esperándola con sonrisas hipócritas y besos quemantes. Soltó un suspiro y alzó el rostro, nunca más volvería a bajar la mirada. Y entró.
Pero no le recibieron sonrisas hipócritas, mucho menos besos que le quemarían la piel.
Lo que encontró, fue al padre de Neji de pie, con menos cabello y la espalda encorvada, más débil de lo recordaba. Junto a él, había una pequeña silla, donde una mujer con arrugas estiradas por las operaciones, con su cabello café empezándose a nevar peinado en un moño alto, con alhajas, y un anillo en cada dedo, su madre siempre fue de presumir su dinero. Desvió un poco más su vista y sobre la cama, tendido, estaba su padre, con los ojos entrecerrados, se miraba completamente acabado, y había un suero que se conectaba a la vena de su brazo izquierdo. Soltó un suspiro de miedo, y miró a Neji que se acercaba a ella lentamente.
—Tenten—Habló el señor tendido en la cama—, hija, que hermosa te has puesto. Acércate.
La castaña seguía impactada, hasta que su esposo llegó y la tomó del hombro. Miró a su madre ponerse de pie y sonreírle débilmente, mientras se acercaba y le estiraba su mano.
— ¿Qué pasa aquí? —Murmuró la mujer, mientras era abrazada por su madre.
De nuevo el silencio que estaba cuando llegó, reapareció, dejando a Tenten con las mismas dudas, pero empezando a separarse del abrazo de su madre.
Su padre volvió a llamarla, y no fue ella la que caminó a él, la señora la guió hasta que quedara junto al señor, se le estaba acabando la vida en cada suspiro que soltaba, y aquello le daba miedo a Tenten, ella había dejado a su padre fuerte, frente a una empresa exitosa, con demasiados escándalos, pero que siempre había dado un buen dinero, y ahora estaba en cama, débil y suplicando por ser escuchado.
—Te has dado cuenta ya que estaré muy poco tiempo en este mundo—Le sonrió el hombre, tomando su mano derecha—, me han diagnosticado cáncer hace un año, tu madre intentó de todo y cuando parecía que me había curado, apareció en el cerebro, ya muy tarde—Murmuró y la miró directo, con esos ojos desgastados—. No quiero irme sin tu perdón. Sé que te arruine la vida al casarte tan joven, pero no parece que estuviera mal, sigues con Neji, y con dos lindas hijas, por cierto—Llevó sus ojos al reto de la habitación—, ¿Dónde están mis nietas?
—En casa, no quería que viniera—Susurró la castaña.
—Bien, me merezco eso—Soltó en risa—. Tenten, te dejó la casa, está casas, en la que has crecido es tuya, igual que la empresa, quebró un poco, pero confió en ti para que vuelvas a vivirla, te heredo todo, sé que con tu matrimonio has podido y que podrás con la empresa.
La mujer bajó los ojos y observó la unión entre sus manos, ¿Qué debía hacer? Ella venía con todas las intensiones del mundo para decirles que la habían hecho tan infeliz, y ahora todo eso quedaba en segundo plano, se sentía muy mal, su padre estaba a punto de morir y ni siquiera conoció a Min.
—A pesar de todo lo que hiciste, estaré agradecida—Se dibujó una pequeña sonrisa en el rostro de Tenten—, me disté comida, escuela y techo. Claro que te perdono—Soltó un pequeño sollozo, que sólo fue visible para su progenitor—. Pero no puedo aceptar tu herencia, déjala a mamá, que la venda o lo que quiera, pero yo no quiero nada de eso—Suspiró—, y tendré que darte una mala noticia, no he podido llevar en paz mi matrimonio. Quiero—Observó al menor de los Hyugas—…pedirle el divorcio a Neji.
Aquello llegó de golpe, su padre abrió lo más que pudo sus ojos, esperando una explicación, su madre llevó ambas manos para cubrir su expresión de impresión, el señor Hyuga frunció su ceño molesto.
Pero el más afectado, era obviamente Neji. Sus manos estaban bajas y extendidas, sus ojos petrificados, aunque miraba hacia la dirección de Tenten no estaba ahí, estaba perdido. Quizá buscando en donde había fallado, pero aquello ya lo sabía, había fallado siempre que no le hablaba con la verdad a Tenten, siempre que no decía cuando la quería ni lo mucho que lo hacía feliz. Pero de las pequeñas peleas que siempre tenían y que siempre arreglaban de su manejar lujuriosa a pedir el divorcio, eran cosas muy distintas.
Fue ahí donde se dio cuenta que todo estaba perdido, había perdido a su Tenten para siempre, porque ella era una persona que tomaba decisiones cuando estaba segura, nunca tanteaba con nada, era directa, y en aquellos momentos lo era, si decía que quería terminar la relación lo era, de verdad la había perdido para siempre.
—Perdonado—Susurró la mujer castaña y besó lentamente la frente de su padre para soltarlo y caminar hasta la entrada—. Supongo que eso es todo lo que tenía que hacer aquí, hasta luego madre—La miró unos instantes y la figura materna percibió una sonrisa diminuta que se borró enseguida—, hasta luego señor Hyuga—Y salió de la habitación.
Todos se quedaron en silenció tal y como estaban, antes de la llegada de Tenten, antes de que hiciera público el divorcio.
…
Tenten bajó las escaleras lentamente, salió recordando el camino que ella recorría cuando era pequeña, con nueve años y Neji era lo único que tenía en el mundo. No quería culpar a nadie de hacer antes tu encuentro o hacerlo después. Ya no tenía caso.
Y antes de lo esperado una pequeña lágrima resbaló por su mejilla derecha, justo cuando iba cruzando el jardín. Se arrodilló sin pensarlo y no fue sólo una lágrima la que llegó, sino, varias. Se sentía realmente tonta. Se sentía sola, quería un abrazo…
Y llegó, alguien la abraza fuertemente y Tenten, conociendo aquellos brazos se abalanzó por completo a Neji y comenzó a llorar como se debía.
—Papá morirá, Neji—Murmuró y volvió a romper en llanto.
El pecho de Neji estaba totalmente destrozado, sentía que cada lagrima que resbalaba de los ojos de Tenten era una acuchillada muy potente a su ser, recordándole lo mal esposo que era, era tan mal esposo que la mujer de su vida le estaba pidiendo el divorcio. Pero aquello no era el tema, no era en lo que tenía que pensar, quizá por eso Tenten le pidió el divorcio.
Ahora aquella mujer lo necesitaba, quería llorar y él tenía que dar su pecho para que llorara, sentía cómo las lagrimas de su mujer empapaban por completo su camisa, sentía los gritos reprimidos de la mujer sobre su pecho y como se aferraba con fuerza sobre su camisa. Alzó sus manos para apretujarla más entre sus brazos y besarle la frente, ¿Qué más consuelo le iba a dar?
— ¿Quieres quedarte? —Le habló el Hyuga, acariciando su cabello.
—No, sólo…No me sueltes, nunca—Volvió a llorar.
Nunca y Siempre son palabras muy fuerte. Pensó Neji, pero no lo dijo, porque él estaba seguro que nunca soltaría a Tenten.
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Su llave entró perfectamente a la cerradura, dio vuelta y la puerta cedió, dejando ver su casa tal y como la habían dejado. Ambos caminaron a la sala, tenían que hablar de algo muy importante, lo habían pospuesto todo el camino, al menos la castaña quería mantener el luto en su cabeza y esperar a un lugar tranquilo para hablar, ahora que ambos se sentaban en el sillón y se miraban sabían que era el momento.
—Contratare un abogado, espero que te entiendas con él—Suspiró, Tenten.
— ¿Estás segura que quieres el divorcio? —Murmuró el hombre.
La castaña no pensó unos minutos más, pero no tenía otro camino que elegir, su matrimonio desde hace mucho era un asco, y a hora se le daba la oportunidad de iniciar algo realmente bueno con una persona responsable que la quería y que ella quería.
—Sí—Contestó—, puedes ver a las niñas cuando tú quieras.
—Tenten, yo no quiero el divorcio—Se acercó a ella y tomó sus manos entre las de él—, no quiero perderte.
—Me perdiste desde hace mucho, Neji—Susurró la castaña y le besó la frente.
Neji, apuntó de decir algo, fue callado cuando su aun esposa se ponía de pie y salía de la sala. De verdad se lo había tomado muy enserio.
Soltó un suspiro y observó cómo alguien regresaba a la sala, su sonrisa floreció, quería pensar que Tenten se había arrepentido y que regresaba a él, pero no. Era Sakura la que entraba y se sentaba frente al hombre sonriendo fuertemente.
—Tengo que contarte algo—Comentó con una risita, Sakura.
—Ahora no—Murmuró el hombre y se puso de pie, iría a la cocina por una aspirina y se iría a su habitación, esperando que Tenten recapacitara para el siguiente día.
—Se trata de Tenten—Habló Sakura con burla, y Neji giró rápidamente para encarar a la mujer y fruncir el ceño, esperando respuesta—. No me vas a creer, pero la mustia de tu esposa tiene un romance con su…chofer—Sonrió.
El Hyuga torció la boca y caminó a estancadas hasta la pelirrosa, odiándola cada vez más.
—Los vi besándose la semana pasada—Sonrió la mujer—, y cuando te fuiste de viaje, de la habitación no salía más que gemidos—Rió.
Neji apretó los puños, estaba a punto de levantar su brazo y pegarle santo golpe a su secretaría, pero sabía que eso traería consecuencias, que podría demandarlo y quitarle gran parte del dinero que es destinado a sus hijas. Antes aguantaba cada mentira que soltaba Haruno, aguantó que su esposa creyera que le había sido infiel con aquella mujer aunque no era cierto. Pero ahora no podía aguantarse, porque no se trataba de él, si no de Tenten.
—Toma tus cosas y lárgate de mi casa—Murmuró respirando pesadamente.
—Por favor, puedes pagárselo de la misma manera—Sonrió la mujer y se acercó a él, acariciando su cuello.
— ¡Qué te largues! —Soltó un gritó—, y nunca más vuelvas a insultar a Tenten—La tomó de su muñeca y presionó fuertemente—. ¡Nunca más!
Ahora, los ojos esmeraldas de Sakura tuvieron miedo, sintieron que en cualquier momento Neji le propiciaría un golpe, que la arrojaría al suelo y le patearía el cuerpo. Tenía mucho miedo, hasta que captaron los ojos azules de su primo, que llegaba y separaba bruscamente al hombre.
— ¡¿Qué diablos te pasa, Neji?! —Gritó histérico, Deidara.
Hyuga por fin respiró de nuevo, miró a su alrededor y se encontró con Tenten, con Sasuke, y dos personas que nunca antes había visto: un hombre de cabello café con un peinado extraño y terminación en una barba, y una mujer rubia, de cabello corto, ambos tenían los mismos ojos de miedo que Sakura…
Se dio la vuelta y desapareció de ahí.
Todos rodearon a Sakura, esperando a que se incorporara y volviera en sí. No tardo mucho en hacerlo, pero cuando levantó la vista y vio a ambos señores dio un respingo rápido, poniéndose de pie.
—Padres—Murmuró.
—Sakura, ¿Qué fue eso? —Preguntó su madre.
—Mujer, ¿Por qué le preguntas eso?, lo que quiero sabes es: ¿Por qué hiciste lo del instituto? —Preguntó el señor, frunciendo el ceño.
Sasuke tragó hondo y dio un paso al frente para tomar la palabra.
—Fue mi culpa—Llamó la atención de todos—, su carrera era muy cara, intenté trabajar, pero no podíamos con los gastos y se ofreció a salir de la escuela para ponerse a trabajar y…
—De hecho, Sasuke, te agradecemos tanto—Sonrieron los señores y su madre volvió a hablar—, discúlpanos por lo que Sakura hizo, pero…
—Mamá, tenemos que hablar de eso…
— ¿De qué habla Sakura? —Murmuró Deidara, callando a su prima.
Los señores Haruno se quedaron en silencio, de verdad no sabían el por qué del comportamiento de los demás.
—Sakura no se salió de la escuela por falta de dinero, Sasuke siempre se encargó de costarla—Comentó su padre, haciendo que Tenten le regalara una sonrisa al joven de cabellos azabache—. Sakura fue expulsada de la escuela por meterse con su profesor de genética.
Todos los presentes abrieron sus ojos de par en par, observando como Sakura mordía su labio nerviosa y se hacía cada vez más pequeña en su lugar, aguantando las miradas de confusión y desprecio de todos los presentes.
Sasuke suspiró, tanto que sufrió por no serle infiel a Sakura, y ahora se enteraba que ella lo había engañado con su propio profesor.
—Lamento todo esto, Sasuke—Habló la madre de Haruno—, de corazón te agradecemos mucho lo que hiciste por nuestra hija, pero es una mal agradecida—Murmuró mirando de reojo a la chica.
Tenten observó cómo sus padres pedían de nuevo disculpas y miró como Sakura salía de su casa, no sin antes mirarla amenazante, haciendo que todos sus huesos titilaran y sintiera un escalofrió en todo su ser.
— ¿Estás bien? —Preguntó a Sasuke, que seguía con la mirada perdida.
—Creo.
Tenten suspiró de nuevo, esos días habían sido muy ajetreados, primero la visita a sus padre, el divorcio a Neji y ahora la noticia y despedida de Sakura, al menos una piedrita menos en el zapato.
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X.X.X.X.X.X
¡Hola!
Quería llorar con lo del principio, jajaja. Bien, actualice antes porque quería subir el capitulo antes de año nuevo para hablar con ustedes, no sin antes decir que lo de Neji y el divorcio no se termina ahí, en el siguiente capítulo se tratara sobre eso c:
Y yo creo que sólo le quedan como 5 capítulos a esta historia:c
Bien, ahora sí:
Recuerdo que el año pasado dije muchas cosas para despedir el año viejo :v y me di cuenta que no hace falta tanto para decir un simple: GRACIAS lleno de amor, de bendiciones y buenos deseos para todos ustedes. Que siempre tengan un buen motivo para sonreír, para estar con su familia y no esperen una ocasión especial para decirles cuanto los aman.
GRACIAS por acompañarme en cada historia loca que se me ocurre, muchas gracias lector por ser una parte gigante de mi vida.
Te deseo un feliz año 2016, ¡Vamos con todo!
Siempre hay cambios, y es parte de la vida, porque gracias a ellos vienen las cosas que en un momento nos harán felices.
Te extrañare mucho, 2015.
Pero espero con ansias el 2016.
Felicidades, lectores.
LOS AMO, COMO NO TIENEN IDEA.
GRACIAS.
