Naruto no me pertenece.

Mundo alterno (Actual)

Capitulo 19

Un poco de brillo

Toda la semana su teléfono no había parado de sonar, no podía hacer otra cosa que pensar en su matrimonio fallido en la hostigosa melodía de su celular anunciando nueva llamada, ¿Qué se le iba a hacer? Aceptaba que alejarse drásticamente de Sasuke fue una muy mala opción dejar a aquel muchacho a la deriva y peor aún, pensar que él se quedaría con los brazos cruzados.

Había dejado su trabajo a medias, y ahora se encontraba en aquel café al que siempre asistía, al café donde algún día asistió con Karin y observaba con ojos de amor a su chofer. Ahora todo era distinto, miraba a Sasuke de una manera extraña, en los veinte minutos que llevaban en aquel lugar sólo habían cruzado unas pocas palabras, las cuales tenían que ver sobre el café con leche y café americano que ambos pidieron y de nuevo el silencio.
Tenten, levantó los ojos con miedo, encontrándose con los orbes negros mirándola fijamente, ¿Nunca le había quitado la mirada de encima?

—Venimos a hablar, Tenten—Murmuró el joven de cabello azabache, que estiraba su mano hasta encontrar el rostro femenino, obligándola a verlo.

La castaña tragó hondo y pudo resistirle la mirada al Uchiha y asentir lentamente.

—Creo que te debo una disculpa—Susurró la mujer y volvió a aclarar su garganta—. Neji y yo nos divorciaremos, quizá hoy o mañana lleve los papeles de divorcio a la casa.

Los ojos del hombre se iluminaron de inmediato. Aquello era una estupenda noticia, sin Neji Hyuga que estorbara todo era más sencillo, ya que dejaba a Tenten sin compromiso, con la libertad de una nueva vida en compañía de lo que ella quisiera, al fin Tenten sería eternamente feliz con la persona que ella escogiera, y estaba seguro de que él sería el primer candidato.

—Por ahora me estoy quedando en un pequeño departamento—Comentó el joven—, no es muy grande, pero podemos dormir en una sola habitación con las niñas y…

—No, Sasuke—Habló de pronto la mujer, silenciando al azabache que la miraba intrigado—. Me divorciare de Neji, pero eso no quiere decir que he dejarlo de amarlo.

Esas pocas palabras fueron suficientes para que el Uchiha por fin se callara, que por fin dejara de fijarse en sus propias necesidades y observara a su alrededor, él no era la única persona con problemas. No lo había notado hasta ahora, pero Tenten estaba mal, tenía unas ojeras tremendas, sus hermosos ojos estaban rojos e hinchados, de seguro lloraba a cada rato, los huesos de las clavículas sobresalían, igual que los huesos de sus nudillos y muñecas, Tenten estaba adelgazando rápidamente, su piel ya no tenía el tono moreno delicado y dorado, estaba pálida con los labios amoratados, de seguro por la presión que ejercía cuando se mordía los labios intentando reprimir su llanto.

Tuvo mucho miedo, la mujer estaba mal, podía perderla, y su cuerpo empezó a temblar. Sorbió de nuevo su taza de café y la observó, era el turno de hablar de la chica.

—-Aun amo a Neji, mucho más de lo que creí—Habló con un tono más alto—, y de verdad lo siento, haber estado contigo en todos los aspectos que lo hice, fue lo peor de mi parte, fue una tontería estar contigo cuando a la persona que de verdad amaba era a Neji, es a Neji.

Se quedaron un momento en silencio, apreciando su contexto, a lo lejos se escuchaba un bebé llorando, el cual sería alimentado en poco tiempo por su madre, también se escuchaba de fondo una televisión encendida y por lo que alcanzaban y entendían, estaban dando el clima. También escuchaban las voces altas de las meseras, que deprisa necesitaban sus órdenes.

—Si te vas a divorciar, yo estaré contigo, puedo cuidar de las niñas y te cuidare a ti—Murmuró el azabache, mientras acariciaba el rostro de la mujer, sintiendo sus pómulos sobresalientes.

Siempre la había visto con ojos llenos de amor, pero aquel día parecía que la quería un poco más que siempre, le partía el alma verla desgastada, verla rendida. La amaba y no quería irse de su lado, aunque ella siguiera amando a alguien más.

—No, Sasuke, no de nuevo—Habló la castaña alejándose de la caricia—. No quiero hacerte falsas ilusiones como ya lo he hecho, pero eres una persona asombrosa—Sonrió débilmente—, alguien maravilloso, que no merece ser engañado.

El azabache sintió su corazón latir rápidamente cuando su mujer sonrió, pero también sintió a su corazón romperse cuando de nuevo lo estaba dejando ir, no sabía qué hacer, él no era de las personas que rogaban mucho o algo por el estilo, pero era Tenten, la mujer que había llegado a su vida para hacer una vuela de 180°, ella le había enseñado tantas cosas y le había quitado la venda de sus ojos para que se diera cuenta de los pequeños detalles que había pasado por alto.

—Tenten, te amo…

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Terminó de cocinar. Realmente nunca lo hacía, pero ahora era necesario, necesitaba tener su mente en otro lado u ocupada, y parecía que la cocina había sido una gran idea, además se había inspirado en sus pequeñas hijas que hasta ahora habían sido su soporte para no encerrarse en su habitación y tomar toda una dotación de pastillas para dormir. Sacó ese pensamiento de inmediato de su cabeza, ¿Cómo podía pensar eso? Tenía dos hijas adorables que la ayudaban en todo.

Suspiró y trato de sonreír, para sacar el pay del horno y posarlo al centro de la mesa, de seguro cuando sus hijas regresaran del parque con Nore y Lalami, les gustaría una rebanada del pay de queso acompañado de un gran vaso de leche.
Tomó un trapo y comenzó a limpiar la mezcla de sus manos cuando el timbre sonó, rodó los ojos, de seguro a Nore se le olvidaron sus llaves de nuevo. Caminó con flojera hasta la entrada y tomando el picaporte de la puerta con el trapo lo giró, dejando la puerta abierta y mostrando a una persona.

—Neji, hola—Susurró la castaña, arrojando el trapo y empezando a alisar su cabello, con los ojos bien abiertos, con su corazón revoloteando por dentro y los nervios de punta.

EL Hyuga iba a contestar de inmediato el cordial saludo de su esposa, pero en cambio su corazón comenzó a romperse.

—Dios, Tenten, ¿Qué te pasa? —Murmuró antes de abalanzarse a ella.

Muchas veces había visto a su mujer derrotada, pero nunca imaginó verla en la posición que ahora estaba, con todas sus bajas, demacrada e infeliz, sus ojos ya para nada tenían el brillo que lo cautivaron, ahora sus ojos pedían ayuda a gritos.
No hizo más que besarle la frente y acariciarle las mejillas, tratando de calmarse, aun estaba viva, no había de que preocuparse.

La castaña en reflejo, llevó sus dientes a morder sus labios ya lastimados, acto que enseguida evitó Neji, sacando del daño aquel labio inferior, y empezar a curarlo con suaves caricias… que su lengua le daba.

Antes que nada, Tenten abrió sus ojos de par en par, Neji la estaba besando, estaba acariciando sus labios con su lengua, le estaba curando, no sólo los labios, le estaba curando todas las heridas que tenía en su cuerpo, cada cosa que estaba rota, el Hyuga se encargaba de arreglarlo con su beso, que poco a poco se profundizaba, ahora no sólo le lamía los labios, sino que, le lengua masculina se encontraba en busca de la femenina invitándola a iniciar el juego que conocían muy bien.
De nuevo le dolieron los ojos, Tenten estaba llorando de nuevo y sus ojos lo sentían.

—No, amor—Susurró el Hyuga, separándose de ella, sin soltarla del abrazo—, no llores—Le besó los labios rápidamente—, ¿Las niñas?

—En el parque, de seguro vienes a verlas y…

La volvió a besar, ahora con más ternura, dejó un suave beso en sus labios y empezó a besar sus mejillas, para bajar hasta su cuello y llegar a sus clavículas, donde comenzó a besar con más calma, intentando curar lo doloroso que le era verlas, también aprovechó para besar sus muñecas y nudillos huesudos. Soltó un suspiro entrecortado y la tomó de la mano, dirigiéndola a la habitación principal, a la habitación que nunca habían ocupado como "Marido y mujer", pero llegaron a ella, y en cada paso, la mujer sentía su corazón salir.

Cerró la puerta tras él, y empezó a acariciar las hebras castañas, memorizando cada cabello que tenía sobre su mano, pasó a quitarle el delantal que ocupaba para cocinar, y sólo su pequeña pijama de seda que tantas veces había desabrochado le cubría el cuerpo. Comenzó a acariciar cada parte del cuerpo femenino, empezando a curar la piel fragmentada de su linda castaña. Tenten temerosa, con miedo a que todo aquello fuera un sueño, sonrió, al menos tenía que disfrutar aquel sueño, así que llevó sus manos a la camisa de su marido y empezó a desabotonar la prenda, hasta que por falta de soporte y gravedad, terminó en el suelo, junto a su delantal. Se puso nerviosa de inmediato al ver de nuevo el cuerpo del Hyuga, trato de bajar la mirada, pero Neji lo impidió volviendo a besarla.

Ambos estaban deseosos del otro, ambos querían estar juntos, sentirse, de nuevo y sin rencores, mucho menos sin presiones como siempre lo habían hecho. Neji, aun con la misma tranquilidad, despojó de inmediato a la mujer de su ropa, para observarla de arriba abajo, notando lo delgado que se había convertido su cuerpo. Tenten se sonrojó de inmediato y trato de cubrirse con su mano derecha, pero fue atrapada en el aire, y dirigida hasta el borde del pantalón del hombre, la mujer no lo pensó, bajo la bragueta y con aquello los pantalones llegaron al suelo, ahora ambos estaban desnudos, esperando con ansias el siguiente movimiento.

El Hyuga la tomó por los hombros y la dirigió a la cama, donde delicadamente la recostó y comenzó a acariciar su cabello de nuevo.

—Nunca he sido un romántico y lo sabes—murmuró sobre las hebras castañas—, pero te amo, Tenten, me gusta tu cabello, tus ojos, aunque ahora estén hinchados—bromeó y aquello le sacó una pequeña risa a la mujer—, tus labios me vuelven loco, no es suficiente decir que te amo, ni lo mucho que me gustas, ¿Me dejarías demostrarlo? —Preguntó cuando su mano se paseaba por los muslos de la mujer.

—Sí, Hyuga—Sonrió de inmediato y rió bajo cuando notó el sonrojo en los pómulos de su esposo cuando se recostaba sobre ella—, por cierto—Comentó y el hombre se detuvo rápidamente—, te amo, me gustas mucho y… lo lamento—Susurró apenada.

Neji, negó rápidamente y la miró cálidamente, dándole a conocer que no había nada que perdonar, con una simple mirada los ojos de ambos se comunicaron tanto, se dieron a conocer que no había algún problema, que todo estaría bien y que ahora se apoyarían, que comentarían todo aquello que les incomodara o que les molestara, que no ocuparían algo tan intimo como el sexo para reconciliarse de algo absurdo, se prometieron tanto en una mirada.

Y de nuevo el brillo en los ojos chocolates regresó, y parecía que se quedaría.

El Hyuga entró despacio, disfrutando cada parte que lo acogía, sin dejar de mirar a Tenten, que comenzó a sonrojarse y a ocultarse avergonzada para estallar a carcajadas. Neji volvía a sentirse vivo, Neji volvía a creer en la pequeña mujer que le había complicado su vida de adolescente por ser novia de alguien más, volvía a creer en la mujer que afrontó con él a sus padres, volvía a creer en la mujer que nunca se dio por vencida, volvía a creer que quería una vida con ella.

Ahora no tenían sexo, ahora estaban haciendo el amor, de una manera tan graciosa que sacaba carcajadas por parte de la castaña por comentarios fuera de lugar que atinaba a decir su esposo. Y así, alegres, llegaron al orgasmo.

El Hyuga abrió su boca para comentar algo de nuevo, pero escucharon como la puerta se abría y los gritos de las niñas. Se dedicaron una mirada fugaz para volver a reír y comenzar a cambiarse rápidamente, para que en menos de lo esperado, rompiendo record, Tenten se encontrara con su pijama y Neji tal y como llegó. La castaña se acercó a él, y empezó a acomodar el cuello de la camisa de su hombre mientras lo miraba coqueta y retadora, de la misma manera en que Neji la miraba.

—No sabes lo felices que serán las niñas al enterarse de que volverás a casa—sonrió la mujer—. Y gracias por reconsiderar y no firmar el divorcio.

El hombre frunció el ceño confundido, confundiendo de la misma manera a la castaña, que bajaba las manos y retrocedía un poco.

—Tenten, aun me quiero divorciar, de hecho vengo a entregarte los papeles—Comentó.

La aludida sonrió, pensando en que era una broma como las que estaba diciendo su esposo aquel día, pero tembló cuando observó a Neji caminar hasta el buró, donde antes había dejado un sobre, lo tomó y se lo extendió a la castaña.

—Voy a saludar a las niñas y me iré—Abrió la puerta y la cerró cuando salió.

¿Qué demonios?

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X.X.X.X.X.X.X.X
¡PERDÓN!

:c

Mis horarios son un asco, entró a la escuela a las 7:00 am y tengo servicio a las 2:00 pm, voy llegando a mi casa a las 8:00pm, para comer y hacer tarea y no tengo tiempo para escribir :c De verdad que me merezco una tunda.

De hecho ni voy a ir a la escuela maña por escribir este capítulo xD

¡El penúltimo!

No comentaré nada de él, porque lo dejo para el siguiente que es final UwU

Mejor quiero agradecer a todos ustedes que estuvieron al tanto del fic, a todas las personas que comentaban y estaban al tanto, muchas gracias, y quiero agradecer mucho a: Vistoria, que me ha ayudado demasiado en la redacción.

Gracias a todos ustedes, una historia más, no sé que decir :c

Estoy devastada, tal vez ponga NA en el siguiente, no sé :v

Sólo que los amo mucho, que son los mejores.

GRACIAS POR TODO.

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