Hola ^^ les traigo el segundo capítulo espero que les guste.
Regla N.2 Gánate la confianza del dragón.
Comenzaba a amanecer cuando el joven salió de la base del guardabosques, había conducido toda la noche hasta ese lugar, cuando llego le informo al guardia sobre su perdida y su decisión de ir a buscar la mochila, el oficial nuevamente le permitió el acceso y lo dejo quedarse hasta que saliera el sol, el chico durmió en la cabaña algunas horas.
Hiccup se acercó a su camioneta y saco a su pequeño zorro, el animalito se había quedado en el automóvil todo el tiempo, ya que el chico estaba seguro de que el guardia lo reprendería por habérselo llevado, tomo algunas cosas y se adentró en el bosque, sabía exactamente que dirección seguir para llegar al barranco, camino por más de medio día, era una mañana nublada y parecía que empezaría a llover de un momento a otro, el joven volteaba en todo momento esperando no encontrarse con ese enorme reptil, ya había pasado el lago donde habían acampado y estaba por llegar a ese peñasco.
Un extraño ruido lo puso alerta, el chico se escondió detrás de unos árboles junto con copo de nieve, el pequeño zorro se encontraba aun a su lado, por un momento pensó que al llegar al bosque saldría disparado y se perdería entre los matorrales pero parece que el animalito había decidido quedarse con ellos, se asomó con mucha cautela y pudo apreciar una enorme silueta negra desplazarse no muy lejos, el chico trago grueso y comenzó a retirarse lentamente, tomo al zorrito en sus brazos (ya que este aun cojeaba un poco) y comenzó a caminar sin hacer mucho ruido.
La masa negra se empezaba a alejar de ese lugar, lo cual fue un gran alivio para el joven, inesperadamente esta sombra se detuvo y se irguió sobre sus dos patas traseras, un inmenso oso negro se encontraba a escasos metros de él, el chico no sabía si sentir alivio o terror, por una parte se alegraba de que no se tratara de ese reptil negro, pero por otra un oso negro es igual de peligroso; el animal comenzó a olfatear el ambiente en busca de comida, estaba seguro de haber olido algo de alimento, su olfato lo hizo voltear en dirección al chico, el oso contemplo frente a él a un joven humano que tenía en sus brazos a un zorro, el animal empezó a caminar en dirección al joven viéndolo fijamente con esos enormes ojos negros.
Hiccup trago grueso y empezó a retroceder con la mirada al frente, el pequeño copo de nieve lanzaba ligeros gruñidos al oso intentando ahuyentarlo, pero esto solo hizo enfadar al animal que empezó a correr hacia ellos. En segundos el castaño corría por su vida y la de su mascota, el chico zigzagueaba entre los arboles intentando perderlo, continuo por unos minutos más hasta que reconoció el lugar, estaba cerca de ese acantilado donde casi perdía la vida, acelero el paso, el oso estaba por alcanzarlo, al llegar cerca del risco se ocultó con mucho cuidado entre el inmenso pasto que había en ese lugar, el joven se desplazaba con mucha cautela, para no caer o llamar la atención del oso, cuando se sintió seguro se agacho y empezó a andar en cuclillas, de improvisto comenzó a llover.
El oso llego cerca del barranco, la lluvia comenzó a arraizar, el animal se paró en sus patas traseras y empezó a olfatear, para suerte del chico la lluvia ocasiono que el ambiente se llenara del aroma de tierra mojada, con lo cual el animal no logro ubicarlo, molesto el animal decidió mejor retirarse, estaba por marcharse cuando un ligero gruñido proveniente del zorrito lo hizo voltear.
Se encontraba descansando en su cueva cuando un olor familiar inundo su nariz, la bestia se levantó algo confuso, era imposible que ese muchacho regresara y en especial que regresara directamente a su cueva, el dragón comenzó a mover su cabeza mientras una sonrisa adornaba su rostro, sus grandes ojos verdes se desviaron a un rincón de su cueva admirando una maleta de color azul, el enorme reptil se estiro y comenzó a salir, porque tenía que venir cuando estaba lloviendo.
Para la mala suerte de Hiccup el pequeño copo de nieve seguía gruñendo, había intentado cubrir su boca para que el oso no los encontrara, pero el pequeño zorro era muy escurridizo y se zafo del agarre comenzando a gruñir nuevamente, el joven apretó su hocico en su pecho para callarle rezando porque el oso no los escuchara, un fuerte rugido lo hizo voltear, la enorme creatura se acercaba amenazadoramente a ellos, Hiccup retrocedió en el pasto aterrado, el enorme animal se acercaba dando feroces gruñidos y mostrando sus colmillos; una especie de grito agudo se escuchó en el cielo y una enorme figura alada apareció en escena, el dragón se colocó frente al chico viendo fijamente al oso, este no se inmuto y comenzó a gruñirle amenazadoramente, el reptil volteo a ver al joven que tenía abrazado al pequeño zorro y lo miraba entre asustado y confundido, ladeo su cabeza y le rugió al oso, este respondió su advertencia golpeando el piso con sus enormes patas y gruñendo más fuerte, la hermosa bestia negra levanto una ceja viéndolo burlonamente acto seguido abrió su enorme hocico, la boca del dragón comenzó a brillar con una extraña luz blanca y de esta se empezó a desprenderse un poco de humo, el oso lo miro asustado y comenzó a retroceder a regañadientes, se alejó lanzando una serie de amenazas.
Hiccup veía perplejo la escena, el oso se alejaba y el seguía con vida, dirigió a su mirada a la espalda del reptil, aun no estaba seguro si este lo había salvado por ayudarle o lo había salvado para ser él el que lo devorara, con mucho cuidado se levantó llevando a copo de nieve en sus brazos, el pequeño zorro se encontraba ahora muy tranquilo y movía alegremente su cola; el joven empezó a caminar muy despacio asía atrás suplicando por que el reptil no lo volteara a ver, para su mala suerte el dragón escucho sus suaves pasos y volteo para mirarlo, nuevamente dos tonos de verde se encontraron, la bestia negra lo veía fijamente como si intentara descubrir sus pensamientos, el chico trago grueso y se animó a hablar, aunque no estaba seguro de que este le entendiera.
-gra..gracias por salvarnos
El dragón lo miro unos segundos más y chasqueo la lengua, después se alejó un poco echándose en la hierba.
Hiccup lo miro aun tembloroso, parece que no tenía intención de atacarlo, con cuidado coloco a su zorro en el piso y empezó a darle la espalda a ese inmenso reptil, suplicando mentalmente que no cambiara de opinión y se abalanzara contra él.
Aun no entendía porque había salvado de nuevo a ese humano, molesto consigo movió su cabeza a un costado desviando su vista del chico, escucho como este comenzaba a moverse entre el pasto, las hierbas eran separadas con mucho cuidado de un lado a otro, curioso volteo a verlo para saber lo que hacía, el chico parecía estar buscando algo entre la hierba, se agachaba y revisaba cada lugar minuciosamente, el pequeño zorrito lo seguía de cerca moviendo alegremente la cola, aun no entendía porque ese zorro lo seguía y por lo que escucho parece que tenía planeado defenderle del oso, el dragón sonrió con sorna, o si, habrían sido un buen festín para ese oso si él no hubiera aparecido; un fuerte trueno lo saco de sus pensamientos, la lluvia comenzó a aumentar, se cubrió con su ala mientras veía al chico, que demonios estaba haciendo, de repente le cayó el veinte, ese chico buscaba el extraño bulto azul que él recogió cuando los humanos se marcharon, con sigilo se levantó y extendió sus alas.
Hiccup se empezaba a preocupar, no podía encontrar su mochila por ningún lado, el joven suspiro espantado y si el oso o algún otro animal se la habían llevado, y si había caído al barranco, el chico se sintió aterrado, ahora si su jefe lo iba a hacer puré, un trueno se escuchó y el pequeño zorrito se aventó a los brazos del castaño, el chico lo acuno y continuo buscando con la vista, se estaba desesperando cada vez más todo indicaba que su mochila no estaba ahí, como un flash back recordó que el enorme reptil se encontraba en el lugar cuando la perdió, tal vez el supiera donde estaba, su cara se llenó de desilusiono, como carajos le preguntaría a un animal donde estaba su mochila, era obvio que este no le iba a entender, el chico respiro profundamente, bien o mal tendría que hacer el intento, estaba por darse la vuelta cuando fue arrancado del suelo por dos poderosas garras.
El dragón estaba molesto, no le gustaba mojarse y todo indicaba que ese chico no se iría de ahí hasta recuperar la bolsa azul, por este motivo decidió dársela para que se largara pronto; lo tomo con sus patas delanteras y comenzó a volar, se elevó algunos metros ofreciendo un amplia visión del precipicio, después se lanzó en picada deteniéndose a la mitad, hizo un quiebre y arrojo al chico y al zorro a la entrada de su cueva para después entrar él.
Hiccup se levantó adolorido, el chico tenía una enorme raspada en la mejilla izquierda y el dorso de su mano y estaba seguro de que su cazadora tendría las marcas de las garras de ese reptil, miro a la entrada de la cueva para ver a la bestia negra parada ahí, esta se sacudió el agua como si se tratara de un perro y comenzó a adentrarse, paso a su lado dando un ligero gruñido y continuo hasta perderse en las sombras, el chico se acercó rápidamente a la entrada, asomo la cabeza para ver que se encontraba en la mitad del barranco y por lo tanto no podría escapar, se retito de la entrada algo asustado ya que él no era fanático de las alturas, un rugido a su espalda lo puso alerta, de improvisto apareció un fogata en el centro de la cueva, detrás de ella se veía la figura del enorme dragón, la bestia se dirigió a una roca plana que se encontraba en el fondo, subió a ella y se agacho, reapareció segundos después con la mochila azul del joven, con gran facilidad la arrojo a los pies del chico; Hiccup abrió los ojos como platos, se agacho a recoger su mochila, coloco a copo de nieve en el suelo y con manos temblorosas comenzó a buscar su memoria, la pequeña tarjeta se encontraba en uno de los bolsillos laterales de la mochila, el joven miro el pequeño artefacto de plástico con ojos brillosos; el dragón y el zorro lo miraban sorprendidos, ese chico besaba esa pequeña cosita blanca y daba una seria de gritos de felicidad mientras le agradecía a alguien invisible.
-si, si, mi jefe ya no me va a matar T.T., ay gracias diosito gracias T.T
Cuando el joven sintió las miradas curiosas de sus compañeros recobro la compostura.
-ejemm… muchas gracias por devolverme mi mochila, le dijo el chico con una sonrisa muy sincera
El dragón lo contemplo por un segundo y después desvió la mirada, echándose en esa enorme roca plana; el joven tomo su mochila y a copo de nieve encaminándose a la entrada, se volvió a asomar, era obvio que solo no podría salir de ahí, con un poco de inseguridad volteo a ver al dragón.
-este, disculpa, nos podrías regresar a el bosque
La bestia negra lo volteo a ver algo confundido
-ya sabes haya arriba, menciono el chico señalando con la mano
Un fuerte trueno los hizo callar a todos, el reptil le dio una mirada que decía ni de broma me salgo a mojar, Hiccup solo lo miro y agacho la cabeza.
-cuando deje de llover, pregunto bajito el chico recibiendo un afirmación de cabeza por parte de la bestia negra.
Ya habían transcurrido veinte minutos y esa tormenta no se detenía, Hiccup la contemplaba al lado de la fogata, se había retirado de la entrada por el frio que empezó a hacer, el chico se había quitado su chamarra para que se secara y la había extendido en el piso, Copo de nieve estaba a su lado durmiendo plácidamente, el joven veía de vez en cuando a su anfitrión, la bestia negra se encontraba recostada en la piedra palana con la vista al frente contemplando la lluvia. El chico suspiro, total ya que estaba ahí sería bueno averiguar si esa creatura era un alíen como decía su amigo o un ser sobrenatural, después de todo parecía que le entendía, se levantó y se acercó con pasos tranquilos seguido de copo de nieve.
-disculpa, eres un alíen o algo así, le pregunto el chico.
La bestia negra lo miro sorprendido y después curioso, un alíen que era eso, movió la cabeza en señal de duda.
-bueno ya sabes, eres un reptil no, por eso pensé que podrías ser un alíen reptiliano, bueno también me recuerdas a los dragones de los cuentos de hadas, aunque también podrías ser una lagartija mutante, el chico hablaba mientras lo veía fijamente, pero viéndote bien pareces un Axolote mexicano, claro que más grande y con alas, menciono el chico más para él que para el interrogado.
El dragón lo miro extrañado, no entendía muy bien lo que el chico le decía, ya que este hablaba y hablaba mientras lo revisaba con la mirada ladeando la cabeza y afirmando en algunas ocasiones y negando en otras, se paró con cuidado para no espantarle y lo miro fijamente, comenzó a hablar con él pero solo salían pequeños gruñidos, el chico lo miro serio con unos grandes ojos, era obvio que no entendía lo que decía, molesto dio un bufido y se levantó en sus dos patas traseras, detestaba hacer esa transformación ya que la consideraba vulgar e inservible, pero no le quedaba de otra si quería hablar con el humano, lanzo un fuerte rugido que hizo a Hiccup retroceder, su cuerpo comenzó a cambiar, sus grandes patas empezaron a retorcerse y reducir, se escuchaba el crujir de sus huesos , pronto sus patas delanteras comenzaron a tomar la forma de un brazo humano, las escamas comenzaron a desaparecer dejando ver una piel morena, lo mismo ocurrió con sus patas traseras solo que estas tomaron la forma de piernas, la cola comenzó a retraerse hasta perderse en su espalda al igual que sus alas, su torso se empezó a reducir, separándose en el pecho, cintura y cadera, pronto fueron visibles los músculos del pecho y el abdomen, el animal bajo la cabeza y esta empezó a crujir, se empezó a reducir dando forma a un cráneo humano, sus enormes orejas empezaron a reducirse mientras sus cuernos se deshacían y se convertían en cabellos negros, la boca se hizo más pequeña formando unos labios muy finos y rosados, sus ojos también se hicieron más pequeños pero conservaban ese tono verde amarillento.
Hiccup lo miraba asombrado, ese enorme reptil se había convertido en un humano, oh dios que no sea un alíen cambia formas rogaba el chico en su mente, con cuidado comenzó a escanearlo, se veía como un joven uno o dos años mayor que él, de cabello negro y largo que le llegaba un poco más abajo del hombro, este se veía algo desordenado y salvaje, sus ojos seguían siendo verdes y tenía unas pestañas largas y obscuras, sus rasgos eran muy finos que le daban una expresión seria y sensual a la vez, la piel era un poco más obscura que la de él ,con cuidado comenzó a revisar su cuerpo, el cuerpo era el de un joven muy bien formado, no tenía músculos exagerados pero si se encontraban visiblemente marcados, el chico contemplo sus brazos y su pecho bajando poco a poco por ese perfecto abdomen, hasta que su vista llego más debajo de su cintura.
Hiccup se quedó en blanco y se giró rápidamente, sudando e increíblemente rojo, hasta ahora se daba cuenta que su compañero se encontraba desnudo.
-ahhh, odio esta apariencia, exclamo el morocho mientras se tronaba el cuello, bien humano ahora si me entiendes…. oye estas bien.
El chico se encontraba de espaldas y temblaba un poco, su rostro había cambiado de color a un rojo intenso, mantenía la cabeza abajo y los ojos cerrados e incluso parecía que estaba sudando, el dragón se acercó un poco con algo de desconfianza, acaso este humano también podía cambiar de forma, se acercó hasta su oído y comenzó a hablarle.
-hey humano estas bien
Hiccup tembló cuando sintió su cálido aliento en su oído, el chico abrió los ojos inseguro, su mirada se topó con la del joven, este lo veía fijamente con algo de curiosidad.
-oye te encuentras bien, pregunto un poco preocupado ya que el joven dejo de hablar de repente.
Aunque parezca increíble la cara del chico se puso más roja que un jitomate maduro, competía con el rojo cabello de su padre e incluso lo opacaba con facilidad, es más hasta las amapolas se quedaban cortas; el joven asintió con la cabeza bajando su mirada, grave error ya que esta se topó con lo que no quería toparse, rápidamente se cubrió los ojos y se dio vuelta.
-est..estoy bien podrías vestirte por favor, pregunto el chico tímidamente aun cubriendo sus ojos
-ves…tirme, y eso que es
…pues ponerte algo de ropa, no vez que estas desnudo.
El azabache dirigió su mirada a su persona, desnudo….. bueno si estaba desnudo pero hace cinco minutos también lo estaba y ese mocoso no dejaba de hablar como tarabilla y mirarlo, un poco extrañado se acercó al joven que aun cubría su rostro, con cuidado tomo sus manos y las aparto de su rostro.
-que quieres decir siempre he estado desnudo, hace un momento lo estabas y tu hablabas perfectamente conmigo, le reclamo al chico viéndolo fijamente
Hiccup lo miro muy apenado.
-no es lo mismo antes tenías otra forma, murmuro el chico
-ahh, es porque cambie de forma, pregunto el chico viéndole a los ojos, bueno, si a mí tampoco me gusta esta forma pero no me entendías nada de lo que te decía, menciono mientras miraba su cuerpo, por eso cambie.
Un extraño silencio los invadió, Hiccup abrió los ojos como plato y lo miro directamente al rostro.
-tú hablas, pregunto en voz baja
-sí, que no me oyes
-estas halando
-si
-tú estás hablando
En esta ocasión el joven asintió algo molesto
-tú me estás hablando
-con una mierda si te estoy hablando, se hablar como los humanos de acuerdo, así que deja de decirlo, reclamo molesto el joven con una vena en la frente.
El chico brinco en su lugar asustado por la reprimenda
-lo siento
-ahh eso no importa, respondió mirándolo
De repente algo hizo clic en el cerebro de Hiccup, él dijo humanos, el joven se espantó eso quería decir que el de verdad era un alíen, un poco tembloroso comenzó a retroceder sin dejar de mirarlo a la cara, el morocho lo miro curioso.
-hey humano estas bien, tu piel volvió a cambiar, menciono señalando su cara la cual había tomado un tono blanco, oye te estoy hablando…hey me estas escuchando
-tu. Tú eres un alíen T.T.
-un que
-ahhhhhh
Pronto el joven se encontraba corriendo por toda la cueva en círculos, el dragón y el zorro lo contemplaban con una gotita en la cabeza, acaso este humano estaba loco, molesto el morocho decidió ponerle un alto a ese humano que lo empezaba a sacar de quicio, el chico se abalanzo sobre él y lo tumbo en el suelo para después subirse a su cintura y retenerlo de las manos.
-de acuerdo humano, ahora te vas a quedar calladito y responder a mis preguntas entendiste, de repente los ojos del joven cambiaron sus pupilas tomaron la forma de una rajada, como si fueran los ojos de un gato, y si no lo haces te aseguro que te vas a convertir en mi cena, entendido, pregunto el joven con una sonrisa muy siniestra.
Hiccup asintió débilmente temblando bajo el cuerpo del otro.
-perfecto, primero porque regresaste a mi bosque
-yoo…yo perdí mi mochila y tenía en ella un trabajo muy importante, por eso regrese a buscarla.
-mochila, pregunto ladeando la cabeza, así se llama ese objeto extraño
Hiccup asintió.
-bien, ahora dime que carajos es eso de allen y porque dices que yo soy uno
-bue... bueno tú no eres humano cierto, el dragón asintió con la cabeza, entonces debes ser un alíen, un ser del espacio ya sabes un ser de otro planeta o de las estrellas, pregunto un poco curioso
-mmm, el chico lo medito un segundo, técnicamente no era un humano, pero no recordaba haber venido de las estrellas y estaba seguro de que su raza existía desde antes que aparecieran los humanos, pero eso lo convertía en ese allen, no estaba seguro, bueno yo llevo viviendo aquí más de trecientos años pero no recuerdo haber viajado a las estrellas, eso me hace un allen.
-o.O trescientos años, has vivido por trescientos años aquí, el morocho asintió, bueno no sé si los aliens vivan tanto, tal vez Fishlegs si, el joven lo miro curioso, la verdad parecía más humano que todos las imágenes que su amigo le había mostrado de los aliens, ahh oye entonces que eres, un demonio o algo así.
En esta ocasión el chico lo miro molesto, como se atrevía a confundirlo con un demonio, a esos si los conocía y sabía que eran malos y no eran de fiar, enfadado presiono un poco las muñecas del castaño recibiendo un quejido de su parte, bajo su rostro a la altura del otro y lo miro fijamente, no quería que lo volviera a confundir.
-yo soy un dragón, menciono con voz gruesa, soy el último de la raza nocturna, el último de los hijos de la noche, no te atrevas a confundirme de nuevo o te voy a desollar entendiste, apretando más las muñecas del chico.
-si lo siento, susurro el castaño mientras pequeñas lagrimas escapaban de sus ojos, por favor me estas lastimando.
El morocho lo miro con desprecio y se dignó a soltarle, después se paró y se fue a sentar en su "cama", Hiccup se sentó sobándose sus manos, el pequeño zorro se acercó a él y comenzó a lamer su cara para reconfortarlo, molesto se voltio al joven y comenzó a gruñirle.
-ya cállate inútil, no me importa si es tú mamá, le respondió chasqueando su bífida lengua.
Hiccup lo abrazo y escondió su cara entre la cabecita del zorro, para su mala fortuna la lluvia aun no cesaba y ya no estaba muy seguro si ese dragón lo ayudaría a salir de ahí, el chico se levantó y se fue a sentar cerca de la entrada con una expresión muy triste, comenzó a acariciar a copo de nieve mientras veía la lluvia.
El azabache lo veía fijamente, la verdad se sentía mal por haberlo lastimado, lo contemplo por unos segundos no parecía que el chico fuera malo, digo de lo contrario porque el pequeño zorro lo protegía, los animales no protegían a un humano a menos de que lo consideraran bueno, e incluso el pequeño le había dicho que era su madre, dio un bufido molesto y se paró, camino hasta el joven y se sentó a su lado, este se tensó pero no hizo ningún movimiento para alejarse.
-de que lo salvaste
-eh, el castaño lo volteo a ver confundido
-el zorro dijo que tú lo salvaste, de que lo salvaste
-ahh, bueno, Hiccup comenzó a acariciar la cabecita del animalito, estaba atorado en una trampa para osos, así que lo saque de ahí y le cure su patita, eso fue todo lo que hice, respondió el chico con una sonrisa.
El morocho lo contemplo con los ojos abiertos, porque le sonreía cuando hace unos momentos estaba aterrado.
-y lo has cuidado desde entonces
-sip ^^, lo baño y alimento y juego con el
-ahh, ahora entiendo porque te dice mamá
-eh, así me dice, el morocho asintió, valla supongo que debe ser así para él.
Los dos se quedaron en silencio por unos minutos, escuchando el caer de la lluvia, de improvisto el mayor empezó a estornudar, el joven volteo a verlo y recordó que este estaba desnudo.
-de..deberías vestirte, sugirió el joven sonrojado.
-ahh y dale con eso, no sé qué es eso de vestirse ya te lo dije
-bueno, usar ropa como yo, menciono el chico mientras jalaba su camisa
El dragón lo contemplo por unos segundos.
-yo no tengo eso, señalando la camisa, siempre estoy desnudo solo que nunca uso esta forma, no me gusta, achuu.
Hiccup se levantó y recogió su chamarra, le extendió la cazadora al mayor.
-ten póntela
El joven lo miro curioso, no muy convencido tomo la prenda, el más chico se voltio para darle privacidad, escucho como el dragón movía la chamarra de un lado a otro, comenzó a balancearse en sus pies algo nervioso.
-oye
-si
-como se usa
Hiccup abrió los ojos como plato, el mayor le extendía la prenda y lo miraba curioso, era obvio que no sabría usarla si nunca había visto una, el joven se palmeo la cara mentalmente, con mucha pena se dio vuelta y tomo la prenda, la extendió y le indico a su compañero que se acercara, el morocho obedeció, Hiccup tomo una de sus manos y le coloco la manga, rodeo la espalda del mayor y realizo la misma operación con la otra mano.
-listo ahora solo sube el cierre
-cierre
-si ese…ahhh espera yo lo hago
El chico comenzó a abrochar la cazadora, maldiciendo que el maldito cierre terminara un poco más debajo de su entrepierna, con manos temblorosas termino de abrocharla.
-listo, respondió el castaño bajando la cabeza apenado.
El joven contemplo la prenda, en parte sentía menos el aire que entraba a su cueva y se sentía un poco extraño pero no incomodo, voltio a ver al joven delante de él y algo le llamo la atención.
-como lo haces, pregunto curioso
-eh, el chico lo volteo a ver
-como cambias de color tú piel, de improvisto comenzó a jalarle las mejillas, está muy roja y caliente estas enfermo o algo, pregunto curioso.
-n-n-no, respondió tartamudeando, estoy bien
-bueno, entonces dime como cambias de color tu piel,
-eh, Hiccup comenzó a temblar, ni modo de responderle que estaba avergonzado por verle desnudo, el chico comenzó z mirar a todos lados nervioso, bueno yo, un fuerte ruido lo hizo sobresaltarse pero le dio una idea para evadir la pregunta, oye crees que tarde mucho la lluvia, pregunto riendo.
-ahh, pues, el joven lo soltó y dirigió su vista al frente, mmm, yo creo que si parece una tormenta muy fuerte, posiblemente dure hasta la noche o hasta mañana.
-que hasta mañana
El joven asintió
-no puede ser
-no me sorprende es época de tormentas y aquí duran bastante, el joven se retiró de nuevo a su cama.
-ahh supongo que tendré que esperar.
Después de eso ninguno de los dos hablo, se quedaron en silencio por un rato, tras algunos segundos Hiccup y copo de nieve volvieron a acercarse al fuego y después de algunos minutos se quedaron dormidos, ya empezaba a anochecer y la lluvia a un seguía.
Despertó al día siguiente algo entumecido delas patas traseras, su vista se fijó en ellas y se dio cuenta de que eran las piernas de un humano, esto lo sorprendió un poco pero luego recordó el incidente con el humano, dio una rápida mirada a su cueva y lo vio dormido con el zorro a su lado y cerca de los restos de la fogata, recordó que la había prendido seguro de que el chico no soportaría el frio, dio un ligero bostezo y se levantó estirándose, observo que aun llevaba esa prenda extraña que el joven le había dado la contemplo por unos instantes y después se dirigió a despertar al muchacho.
Hiccup se encontraba profundamente dormido hasta que un golpe en su espalda lo despertó, el chico se paró como resorte espantado, detrás de él se encontraba el joven dragón, este le dio una mirada fría y se retiró a la entrada dela cueva.
-ya dejó de llover, ya te puedes ir, menciono frio.
Hiccup miro al frente, se podían percibir pequeños rayos de sol golpeando las paredes, el chico se colocó la mochila en su espalda y cargo al pequeño zorro que aún se encontraba dormido, con paso tímido se acercó al joven.
-me puedes llevar arriba, pregunto temeroso
El chico suspiro y acepto.
-como me quito esto
-eh
-tu piel. Como me la quito, si me transformo con ella la voy a romper
El castaño entendió y se acercó tranquilamente, comenzó a bajar el cierre, cuando termino le dijo al joven que solo sacara sus manos, este lo hizo y la prenda cayó al suelo, este se alejó y se preparó para transformarse pero una voz selo impidió.
-espera
-mm que pasa.
-bueno, puedo preguntarte algo, el joven lo miro extrañado pero acepto
-cuál es tu nombré
-mi nombré
-si es que cuando te transformes en dragón no podre entenderte y no lo sabría
El chico lo miro por unos segundos para después responder
-Toothless (la verdad le voy a respetar su nombre, imaginemos que es un nombre raro y enigmático si ^^)
-Toothless
-sí, ese es mi nombre
El chico lo miro contento y le sonrío
-mucho gusto Toothless yo me llamo Hiccup
El joven lo miro sorprendido, pero después desvió su vista y respondió desganado.
-no me importa, ahora deja que me transforme para que te marches
Hiccup asintió tristemente y se hizo a un lado, pronto el cuerpo del chico empezó a cambiar, primero aparecieron escamas en toda su piel estas se fueron obscureciendo hasta tomar el color negro, todas sus partes comenzaron a ensanchar y de su columna empezó a salir una hilera de huesos que dieron forma a su cola, en sus espalda crecieron sus alas, en su frente empezaron a salir unos cuernos y sus orejas empezaron a crecer, Hiccup contemplaba asombrado la transformación, en menos de un minuto tenía delante de el a ese enorme reptil negro que había visto tiempo atrás.
El dragón lo contemplo por algunos segundos, no le desagrado la compañía del humano después de todo pero era hora de que se marchara, dio un pequeño bufido y mostro una sonrisa siniestra.
-ay no, exclamo el joven
Ay si, el dragón se abalanzó sobre el tomándolo de los hombros con sus patas, saliendo de la cueva y cayendo en picada al barranco, de improvisto desplego sus alas y comenzó a volar, paso el principio del barranco y continuo, el joven llevaba los ojos cerrados y abrazaba fuertemente a su zorro blanco, el animalito se había despertado y contemplaba el paisaje, observo el arroyuelo donde el chico lo había salvado y vio que se acercaban al lago donde antes acamparon, Toothless empezó a bajar, dejo caer al chico cerca del lago, Hiccup sintió el golpe, pero en esta ocasión menos duro, se levantó y miro al cielo, el dragón lo veía fijamente, el joven le dedico una sonrisa y se despidió con la mano, la hermosa bestia negra dio un leve gruñido y empezó a alejarse.
-bueno amigo, creo que nos ahorró un buen tramo
Comenzó a caminar a la salida del bosque, tenía que regresar rápido para entregar su trabajo.
Al anochecer el chico ya se encontraba en su casa, estaba cenando con copo de nieve, el día de mañana le entregaría su trabajo a su jefe y esperaría que este se viera complacido, se cambió de ropa y se preparó para dormir, el joven zorro brinco a su cama para acompañarlo.
-buenas noches copo de nieve, rascando sus orejas, apago la luz de su cuarto y se acurruco en su cama, pronto fue vencido por el sueño mientras murmuraba un buenas noches Toothless.
Toothless regreso a su cueva hasta media noche, el dragón se la había pasado vagando todo el día, cuando entro en esta se topó con la prenda que el chico le había prestado, el muy torpe la había olvidado antes de irse, cogió la prenda con su boca y se dirigió a su cama, la coloco en esta y poco a poco fue quedándose dormido.
Bueno aquí acaba este capítulo intentare actualizar mas rápido, nos leemos después.
Pd. Wiii gano México
