Hola. Les traigo la actualización, espero sea de sus agrado ^^.


Regla #6 saca a tú dragón a dar un paseo, eso le agradara.

Hiccup se despertó más tarde de lo habitual, el pobre chico había quedado molido del día anterior, para su sorpresa aún era de noche, ya que todo se encontraba obscuro, algo sorprendido intento moverse pero un peso extra se lo impidió, a su lado se podía escuchar una respiración calmada, el joven trago grueso, se encontraba abrazado por dos patas negras y podía jurar que su cintura tenia enroscada la cola de Toothless, las alas le cubrían sin dejar penetrar los rayos del sol que entraban por la ventana.

Unos rasguños en la puerta hicieron que el dragón comenzara a despertar, Toothless abrió los ojos con pereza, la verdad no tenía ganas de pararse, inconscientemente apretó sus patas a su pecho escuchando un leve quejido, algo sorprendido miro debajo de sus alas, Hiccup lo veía sonrojado, el reptil se sorprendió de encontrar al chico junto a él, pero no tardo en recordar que le había permitido dormir a su lado en compensación por la comida, restándole importancia abrió sus patas delanteras para que se marchara, el castaño lo miro tímidamente, Toothless no comprendía porque no se paraba, ya lo había liberado no.

-di...disculpa podrías soltarme de la cintura, mostrándole su cola

Toothless abrió sus ojos sorprendido, el reptil asintió y comenzó a desenroscar su cola lentamente, Hiccup mantenía la vista abajo, cuando Toothless termino el joven se sentó en la cama, tenía la cara sonrojada y la mirada gacha; unos golpes y algunos gruñidos lo hicieron reaccionar, afuera copo de nieve exigía el desayuno acompañado por Fishlegs que preguntaba si todo estaba bien, como un resorte Hiccup se parao sin decir nada, abrió la puerta y se dirigió de largo a la cocina a preparar el desayuno, Fishlegs y los demás se quedaron sorprendidos por la actitud del joven, por lo general te daba los buenos días.

Cuando llego a la cocina el chico dejo salir un suspiro, que demonios estaba pasando con él, se refresco con un poco de agua del fregadero y se dispuso a preparar la comida, de verdad no entendía porque estar tan cerca de Toothless lo ponía tan nervioso, el chico lo atribuyo a su personalidad, después de todo siempre había sido algo tímido y digo cualquiera estaría nervioso de estar tan cerca de un dragón, no. Después de auto convencerse continuo con sus deberes.

Comieron en silencio, era obvio que se habían levantado muy tarde, Hiccup decidió no ir a la escuela ese día, no tenía asuntos importantes en la facultad y tenía que volver a llenar el refrigerador, el chico usaría la mañana para hacer las compras, después iría a trabajar, por su parte Fishlegs se marchó a la facultad, el rubio copero para surtir de nuevo la despensa antes de irse; después de lavar los platos que quedaban y recoger los restos de otros dos cortesía de Toothless , Hiccup se fue a cambiar, pudo escuchar el ruido de la televisión, a veces le sorprendía la habilidad para aprender de su zorro, comenzó a contar su dinero, separo los gastos mensuales y lo necesario para ir de compras, ya que iba salir decidió aprovechar el viaje y comprarse un nuevo equipo, tenía planeado cambiar su lap y ya había ahorrado lo suficiente, el chico guardo el dinero y se dispuso a salir.

En la sala Copo de nieve y Toothless se encontraban embobados con las caricaturas, los dos estaban pegados al televisor sin pestañar, Hiccup se acercó a ellos algo divertido.

-aléjense un poco, se van a quedar ciegos si ven la tele tan cerca.

Los otros dos lo ignoraron olímpicamente, veían fijamente su programa hasta que este término y aparecieron los anuncios, Toothless hizo un sonido de aburrimiento, los comerciales le chocaban no entendía muy bien que era lo que querían decir, el dragón volteo a ver al joven, este se encontraba cambiado y se disponía a salir, copo de nieve corrió a despedirle y Toothless se acercó también.

-voy por más comida de acuerdo, no vallan a hacer destrozos como anoche entendieron, advirtió molesto.

Los ojos de Toothless se agrandaron, no entendía lo de destrozos pero si la parte de comida, pronto el dragón comenzó a seguirle, el chico lo miro extrañado, parece que quería acompañarle.

-quieres venir, pregunto sorprendido

Toothless asintió con la cabeza mostrando una amplia sonrisa, el reptil estaba por salir cuando Hiccup lo detuvo.

-estas loco no puedes salir así.

El reptil lo miro enojado.

-ya hablamos de esto, nadie debe verte en esa forma o tendremos problemas.

Resoplo molesto y se apartó un poco, muy a su pesar comenzó a transformarse tomando su forma humana, satisfecho se dirigió a la salida pero nuevamente Hiccup le impidió el paso.

-ahora que, reclamo enfadado

-toot… Toothless te tienes que vestir, sugirió el chico con voz baja y viendo a un lado.

-aghhh, que molesto eres.

El morocho se dirigió a la sala, porque los humanos complicaban todo, carajo el solo quería ir por comida, que importaba si lo veían desnudo, llego a la sala y busco con la mirada, donde demonios estaban esas ropas extrañas, enojado le grito al castaño, el sabría donde se encontraban; Hiccup a pareció y se dirigió a su cuarto con la cabeza gacha, regreso con las prendas y las dejo en el sofá para después dirigirse a la entrada, dejando al morocho solo para que este se cambiara, transcurrieron algunos minutos antes de que el azabache apareciera, el joven caminaba con algo de dificultad.

-aghh, no sé cómo caminas con estas cosas, menciono molesto el chico, Hiccup lo miro de reojo y después soltó una carcajada, lo que ocasionó que Toothless lo mirara molesto.

-ja ja, perdón, perdón, es que te pusiste los zapatos y la camisa al revés, exclamo mientras una lagrimita le salía del ojo, ven siéntate te voy a ayudar.

Toothless asintió y se sentó en el piso, Hiccup se acercó y empezó a quitarle los zapatos, el dragón había hecho un caos las agujetas.

-quítate la playera y póntela al revés, le sugirió el castaño mientras desenredaba todos esos nudos, cuando el chico termino le coloco los zapatos correctamente, listo ya est…O/./O, Toothless porque no te has puesto la camisa.

-es que no te entendí, extendiéndosela, como es al revés.

Hiccup se apresuró a voltearla y colocarle la camisa para pararse rápidamente.

-espera aquí, el chico se retiró a su habitación y regreso con una chamarra de pana negra, toma póntela.

Toothless tomo la chamarra y se la coloco, batallo un poco con las mangas pero después de algunos intentos lo logro.

-listo ^^

-bien, vámonos, gracias a dios que si aprendió a ponerse los pantalones, pensó el joven

Cuando estaban por salir, copo de nieve lanzo un quejido, porque al dragón si lo llevaba y a él no, el animalito se acurruco en los pies de Hiccup y se paró en dos de sus patas aferrándose a las piernas del joven mientras hacía un pequeño puchero.

-que pasa

-quiere ir

-ah, lo siento copo de nieve pero no dejan entrar animales en el súper

-porque no lo escondes como la otra vez

-bueno es que tampoco dejan pasar mochilas

Ahhh, Toothless suspiro molesto, los humanos sí que se complicaban la vida, el morocho se agacho y tomo al zorro de su cuello (sin lastimarlo) introduciéndolo en su chamarra, el pequeñín dio un gruñido de felicidad y se acomodó.

-listo así nadie lo vera

-bueno, en eso tienes razón, exclamo sorprendido el joven (yo más, me sorprende que no se salga por la parte de abajo con el peso), bien entonces vámonos.

Salieron del apartamento y caminaron por el pasillo, Toothless estaba por dirigirse a las escaleras cuando Hiccup lo detuvo, el castaño lo giro a la entrada del ascensor para después pulsar el botón, pasaron algunos minutos cuando las puertas se abrieron, Toothless miro sorprendido había un pequeño cuarto blanco en el interior de esas puertas.

-bien vamos, menciono un feliz Hiccup, al joven le fascinaba ver las miradas de asombro que el morocho daba cuando le ensañaban algo nuevo, no te preocupes, esto solo nos llevara abajo, mira solo tienes que pulsar este botón.

Toothless se acercó a donde Hiccup señalaba, el joven solo vio un tablero con botones más grandes que los del control de la tele.

-mira es este, señalo el joven un botón que tenía las iniciales PB, quieres presionarlo

El morocho asintió feliz, copo de nieve intento mirar, por lo que Toothless bajo un poco el cierre de la chamarra para que el pequeño sacara la cabeza; emocionado el chico pulso el botón, se escuchó una pequeña campana y las puertas se cerraron, el morocho las miro algo asustado, pronto sintió una ligera sacudida, el ascensor comenzó a bajar, Hiccup miro divertido la reacción de su compañero, el pobre azabache se había pegado a la pared del ascensor.

-cálmate, no pasa nada, solo está bajando, menciono el castaño mientras se acercaba a su amigo y le tomaba el brazo para tranquilizarlo.

Toothless lo miro algo confundido, bajar, adonde, porque sentía que el piso se movía, el morocho miro algo asustado a Hiccup, pero este solo le dio una mirada cálida la cual lo calmo; en breve llegaron a la planta baja.

-bien vámonos, Hiccup camino tranquilamente mientras el otro lo seguía.

Salieron del edificio con pasos tranquilos, afuera se veían pasar los carros, enfrente había otro complejo de edificios y mucha gente caminaba por la calle, Toothless volteaba a todos lados sorprendido, el joven se encontraba maravillado por ver tantas cosas nuevas y extrañas, copo de nieve iba con la cabeza de fuera admirando todo a su alrededor; comenzaron a caminar a la izquierda, el supermercado se encontraba a cuatro cuadras del edificio por lo que no era necesario llevar el auto, Hiccup miraba divertido a su amigo, el morocho no dejaba de mirar a todos lados, contemplaba los grandes edificios, los autos, la gente, bueno a la gente no, es más casi le rehuía, cada vez que pasaban cerca de él se hacía a un lado, en varias ocasiones Hiccup lo sujeto para que no se fuera a bajar a la calle, cuando llegaron a un semáforo Hiccup le explico el procedimiento para poder pasar, continuaron hasta llegar a el súper.

El morocho lo miro sorprendido, parecía una cueva gigante, se veía muy iluminada y olía muy bien, pronto su nariz capto el olor a comida, el chico estaba por salir disparado asía ella cuando Hiccup lo sujeto.

-espera, no puedes entrar corriendo, primero cierra bien tu chamarra antes de entrar, no olvides que aquí no dejan entrar animales,

El chico asintió de mala gana, pronto la cabecita blanca del zorro desapareció en el interior de la chamarra.

-bien ahora entraremos tranquilamente de acuerdo, el otro asintió, perfecto^^

Hiccup lo soltó e ingresaron en el establecimiento, adentro había una gran cantidad de humanos, esto le desagrado al morocho, la verdad no le gustaba estar entre ellos, pero la comida es la comida, observo como Hiccup tomaba un extraño artefacto de metal y comenzaba a caminar entre los pasillos, el castaño lo miro y le indico que le siguiera; Toothless se quedó maravillado, había varios empaques de colores llamativos que olían muy dulce, otras cosas que la verdad no sabía para que servían pero que había visto por televisión y gente demasiada gente.

-bueno primero comprare las pastas, vamos Toothless

El morocho lo siguió por un buen rato, su compañero le llevo por varios pasillos, observaba como metía en ese extraño artefacto cajas de colores, en algunas ocasiones intento abrirlas para ver su contenido pero Hiccup siempre se las quitaba y lo regañaba, pasaron así un buen rato hasta que el morocho se desesperó.

-oye dijiste que iríamos por comida y no he visto ninguna, reclamo molesto

-pero si la estamos comprando, mira ya llevamos, señalando el carrito

-no es cierto, no he visto ningún pescado, venado o conejo, solo llevas esas cosas extrañas pero nada de carne, ni siquiera as llevado esa cosa suave que me diste la otra vez, reclamo el chico.

Hiccup solo lo miro y sonrió, era obvio que para él eso no era comida.

-bueno está bien, entonces vamos por carne ^^

Cuando llegaron al área de carnes frías Toothless casi se va de espaldas, el joven veía con grandes ojos toda la carne, se pegó rápidamente al cristal de uno de los refrigeradores, mirando esos enormes trozos de carne, el chico prácticamente babeaba.

-bien y que carme quieres, pregunto Hiccup a su espalda

Toothless volteo asía todos los refrigeradores, en algunos se veían trozos empaquetados en charolas y en otros pedazos más grandes envueltos en plástico, más adelante se exhibían pescados de todos tamaños y en otros pollo, el azabache corría de uno a otro fascinado, Hiccup lo contemplaba ya algo apenado porque la gente pasaba y se le quedaba viendo, el chico suspiro y se acercó a su compañero.

-Toothless ya decidiste que carne quieres, pregunto bajito

-sip, todas ^^

-.o.O. que, no podemos comprar todas

-pero yo quiero todas

-Toothless escucha no tengo tanto dinero, solo puedo comprar una o dos

-pues yo quiero todas

-ah, entiende no podemos llevarnos todas

-yo las llevo

-Toothless por favor, aparte se echarían a perder, no te puedes comer tanta carne

-claro que si

-claro que no recuerda ayer, te enfermaste por comer tanto

-eso fue por comer esas cosas extrañas (los empaques) donde estaba la comida, yo sí puedo comer toda esa carne.

Pronto se enfrascaron en una discusión por la carne, Hiccup intentaba por todos los medios hacerle entender que era imposible que se comiera todo en menos de una semana y por lo tanto la carne se echaría a perder, por su parte Toothless se empecinaba en que si lo podía hacer, intento explicarle el problema del dinero pero esto no le importo al morocho, el joven se empecino en que quería toda la carne y quería toda la carne, después de algunos minutos el castaño exploto, le dijo que no le compraría nada y comenzó a caminar ignorando a su compañero, ya no le importaba si este se enojara, que lo hiciera, podía gritar todo lo que quisiera pero no le iba a cumplir todos sus caprichos, que iba a hacer, no tenía dinero y era obvio que no le regalarían la carne , y entonces que se transformaría en dragón y se llevaría la carne por la fuer…. El chico se detuvo en el acto, oh pequeño problema, como se le había olvidado que su compañero era un dragón, era obvio que si podía tomar la carne por la fuerza y entonces llamarían a la policía y Toothless se encontraría en problemas por un maldito trozo de carne; el chico regreso como rayo, temía encontrar el pasillo como área de guerra, por suerte todo lucia normal, algunas personas sacaban los productos y los colocaban en sus carritos, soltó un suspiro de alivio almenos Toothless se había controlado, pronto los ojos del chico se abrieron como platos, asustado comenzó a voltear de un lado a otro, su rostro se empezó a poner pálido, donde carajos estaba Toothless.


Regla # 7 nunca dejes solo a tú dragón, ya que pueden aprender malas mañas de los demás

El morocho caminaba furioso, quien se creía ese humano para negarle la comida, continuo caminando entre los pasillos enojado, él podía conseguir su propia comida, buscaría algún lago y pescaría o tal vez cazaría algún conejo u otra cosa, se detuvo enojado, después de soltar un bufido se percató de algo, donde demonios estaba, cuando Hiccup se empezó a alejar el hizo lo mismo solo que en la dirección contraria, comenzó a caminar entre los pasillos molesto chocando con algunas personas hasta que se detuvo, miro a su alrededor lo único que veía eran cajas de colores con figuras extrañas ( estaba en el pasillo de los cereales), a su lado había algunas mujeres con sus hijos escogiendo los productos, un poco asustado el chico empezó a caminar asía atrás, no le agradaban mucho los humanos y el único que le agradaba estaba enfadado con él, camino hasta salir del pasillo, ahora tenía que encontrar a Hiccup.

Cuando salió del pasillo se encontró con otros (ese súper sí que es grande), comenzó a caminar con un poco de desconfianza, asomo la cabeza en algunos esperando encontrar a Hiccup pero sin resultado, unas risas le llamaron la atención, se asomó en ese pasillo, ahí había muchos niños, varios de ellos tenían algunos animales esponjosos en las manos, Toothless se acercó curioso, los pequeñines parecían felices con esas cosas, decidió tomar uno de esos peluches, el muñequito era suave al tacto y se veía "lindo", dejo ese y comenzó a mirar los demás, había conejos, gatos, perros y otros animales, sonriente tomo uno de estos, el animalito era suave y olía delicioso, tomo otro y comenzó a moverlos en sus manos, un ruido proveniente del interior de su chamarra le recordó que no estaba solo, el pequeño zorrito intentaba mirar que había afuera, Toothless dejo los juguetes y bajo un poco su cierre dejando a copo de nieve dar un vistazo, pronto los dos se encontraron embobados viendo los juguetes.

Hiccup caminaba angustiado entre los pasillos, el castaño estaba realmente preocupado, no debió de haberse enojado por una tontería, tenía que tener más paciencia, Toothless no era humano y era de esperarse que no comprendiera algunas cosas como el dinero y fechas de caducidad, cruzo el pasillo de cereales, ahora que debía hacer, ni modo de vocearlo, el chico se encogió de hombros, solo esperaba que el morocho no se haya marchado, dejo el carrito y comenzó a caminar a paso rápido mirando todos los pasillos, donde se había metido.

El azabache miraba divertido los juguetes, veía la sonrisa en los niños parecía que esas cosas eran lo mejor del mundo, continuo caminando hasta que copo de nieve dio un pequeño gruñido, el zorrito se quedó mirando a lado fijamente, Toothless miro en esa dirección, en uno de los estantes se encontraban los personajes de la caricatura que veían todas las mañanas, feliz el morocho se dirigió a tomar a dos de los pingüinos, estaban pachoncitos y uno de ellos tenía un sombrerito, como deseaba tenerlos pero era obvio que Hiccup no lo dejaría, dejo los juguetes y se dispuso a buscar al castaño, cuando daba la vuelta contemplo una escena muy interesante, frente a él se encontraba un niño pequeño discutiendo con su madre, esta se negaba a comprarle un juguete, el joven sintió pena por el niño, le había pasado lo mismo con Hiccup y estaba seguro de que esa mujer no le compraría el juguete, curiosamente Toothless miro algo interesante, el pequeño mostro sus cualidades de manipulador dando sin querer una lección al morocho, al final el niño se fue no con uno sino con tres muñecos (mendigos mocosos odio cuando asen eso, porque a mí nunca me sale T.T ).

-ah, conque así se consiguen las cosas, el morocho mostro una amplia sonrisa, ahora solo tenía que buscar a Hiccup, para su suerte no tuvo que hacerlo.

-Toothless aquí estas, gracias a dios, el chico se acercó a él exhausto, ya había dado vueltas como loco en todas las áreas de comida, jamás pensó que el azabache terminaría en el área de juguetes, menos mal que te encontré, escucha lo siento no debí de enfadarme, de verdad lo siento mucho, oye que te parece si te compro dos raciones eh, no será mucho pero después podemos venir por más.

El morocho lo miro y mostro una sonrisa traviesa, era hora de probar si había aprendido bien el arte del chantaje.

Los jóvenes salieron del supera con una gran cantidad de bolsas, Toothless caminaba adelante con una sonrisa de oreja a oreja, el castaño llevaba varias bolsas e iba comiendo una paleta de hielo, copo de nieve venía a su lado, en cuanto salieron el pequeño salió de su escondite, daba brinquitos de felicidad, no podía esperar a llegar su casa, Hiccup venia más atrás, el chico cargaba también varias bolsa, solo que él se encontraba con la cabeza gacha y estaba más rojo que un tomate, camino en silencio hasta llegar a la entrada del edificio, en esta ocasión copo de nieve no se ocultó, ya que el morocho aseguro que no había nadie en la entrada, tomaron el asesor, el morocho iba tan feliz que ni siquiera sintió el movimiento, apresuraron a Hiccup para que abriera la puerta, en cuanto ingresaron al apartamento Toothless y copo de nieve corrieron a la sala, el joven se sentó y comenzó a sacar las cosas, saco algunas golosinas y se dispuso a devorarlas siendo ayudado por copo de nieve, en menos de un minuto se pusieron a jugar con los juguetes que el castaño le había comprado, Hiccup por su parte se dirigió a la cocina, el joven comenzó a guardar las cosas en silencio, de repente se dejó caer en el piso completamente sonrojado y temblando, como demonios había terminado en esa situación.

Lo que ocurrió en el súper.

-Toothless aquí estas…..

El morocho vio a Hiccup llegar, el joven tenía un poco de sudor en la cara y se encontraba algo fatigado, el castaño se acercó a él aliviado de haberlo encontrado, por su parte el azabache intentaba recordar todo lo que había visto.

1-el niño tomo a su mamá de la mano y la jalo asía los juguetes.

-oye Toothless me estas escuchan..

El pobre joven no termino de hablar cuando sintió como su mano era a atrapada por la de su compañero que lo arrastro hasta la carne, en el transcurso se toparon con el carrito que el castaño había abandonado y se lo llevaron.

2-el niño comenzó a agarrar los juguetes que quería y después se los mostro a su madre.

Cuando llegaron, Toothless comenzó a ver en todos los refrigeradores, Hiccup lo miraba sorprendido, almenos ya se le había pasado el coraje, después de algunos minutos el morocho regreso con seis piezas de distintas carnes, sonriendo le dijo a Hiccup que quería todas ellas y las metió al carro.

3-la mamá se negó a comprarlas

-Toothless estás loco no podemos comprar todas esas, ya te lo dije no tenemos tanto dinero, escucha solo puedo comprarte dos entiendes, te prometo que después venimos por más.

4-comienza el arte del chantaje, el niño hablo en voz baja y menciona cuanto quiere sus juguetes.

-pero Hiccup es que yo las quiero, con voz baja y tierna, de verdad las quiero, te prometo que me las voy a comer todas, ninguna se va a echar a perder, por favor.

-Toothless ya te dije, de verdad no tengo tanto dinero y te vas a enfermar si comes mucho

-pero es que de verdad las quiero, si me las como, por favor

-que no, entiende no ten..

5-el niño recurre al contacto físico en espera de que este le ayude.

El morocho se acercó a Hiccup y coloco sus manos en sus mejillas mientras lo veía cálida y tiernamente.

-por favor Hiccup, te juro que si me las como, anda cómpralas, si, si

Hiccup se encontraba sorprendido por la actitud de su compañero, el chico sintió como sus mejillas comenzaba a calentarse, es más podría jurar que su cara podría competir con el rojo cabello de su padre.

-escucha too…

El joven no pudo terminar su frase ya que su compañero le empezó a dar pequeños besos por toda la cara, mientras lo hacia el morocho seguía repitiendo cuanto deseaba esa carne.

Para ese momento Hiccup ya no sabía qué hacer, el chico se encontraba sonrojado hasta las orejas, frente a él se encontraba el morocho viéndolo con una mirada tan jodidamente tierna y sexi a la vez, repartiendo besos fugases en toda su cara, dos de ellos ya habían aterrizado en sus labios, ocasionándole una corriente eléctrica que recorrió toda su espina dorsal (eso era tortura), y justo cuando pensó que no podía empeorar, empeoro.

6-el niño le recuerda a su madre cuanto la quiere y cuanto lo quiere ella.

-porfa Hiccup, yo te quiero mucho, un beso, anda si, otro beso, tú también me quieres verdad, otro beso, ándale cómprala, por favor Hiccup, susurrando en sus labios.

7-esperar el veredicto de la madre

-est-est-esta bi-bien-pue-puedes llevarla, menciono tartamudeando y en voz baja el castaño

Toothless sonrió y soltó la cara de su compañero, el morocho se alejó un poco devolviéndole a Hiccup su espacio personal, el chico respiraba con un poco de dificultad, que demonios había sido eso, unas risitas a su espalada lo devolvieron a la realidad. Tres chicas los miraban con estrellas en los ojos y grandes sonrisas, el castaño suplico en ese momento que se lo tragara la tierra, como se le olvido que estaban en el súper, rápidamente salió de ahí jalando con él al morocho.

Bueno eso no hubiese sido un gran problema, de no ser porque en el camino a la caja Toothless recordó los juguetes de los pingüinos y volvió a jalar a Hiccup para aplicar de nuevo la misma estrategia.

De regreso al departamento.

Hiccup había dejado la comida preparada y se disponía a ir al trabajo, el chico se la había pasado encerrado en la cocina evitando en todo momento al morocho, se dirigió rápidamente a su cuarto por sus cosas, antes de salir guardo el dinero que le había sobrado, como diablos fue a gastarse más de la mitad de sus ahorros en juguetes y comida, dio un suspiro derrotado, ni hablar tendría que trabajar horas extra de nuevo.

Salió rápidamente de su cuarto y se dirigió a la salida, en la sala se encontraban Toothless y copo de nieve, por alguna extraña razón el joven no había cambiado de apariencia, los dos estaban echados en el piso jugando con los peluches.

-ya me voy, Fishlegs llegara en unas horas, nos vemos en la noche.

El castaño salió como alma que lleva el diablo, ni siquiera se detuvo a esperar una respuesta; Toothless y copo de nieve escucharon el portazo, el morocho dirigió su mirada a la salida, por un momento pensó que Hiccup se iba a quedar todo el día ahí, pero no fue así, el morocho se llevó un dulce a la boca, la verdad esas cosas de colores no sabían nada mal, nunca había probado una cosa tan dulce, una sonrisa se formó en su rostro, no ya había probado algo más dulce, volteo de nuevo a la salida, tendría que acompañar a Hiccup más seguido por la comida.


Y se acabó, nos leemos después ^^.