Hola ^.^. ….perdón, perdón, perdón, siento mucho el retraso, pero es que ya entre a la escuela y no tengo mucho tiempo T.T

Aparte, había escrito el capítulo como seis veces y no me convencía. Bueno espero que les guste como quedo.

Bueno pasemos al capítulo.


Regla #13 ten cuidado con el pasado

The Guardians, así es como se llamaba el grupo de acuerdo con Fishlegs, el rubio se había callado después de decir esto, miraba fijamente la pantalla mientras movía el mouse de un lado a otro; ¿Qué carajos asía Jack Frost ahí?, recordaba que el albino tenía muy buena voz y parece que había formado una banda, de acuerdo con los comentarios que inmediatamente comenzaron a aparecer en el block, eran muy populares entre la juventud. Pero ¿Por qué tenía que venir a tocar precisamente en el lugar donde trabajaba Hiccup?

-ahhh, esto no se ve bien, el rubio apago la computadora y se retiró en silencio al baño.

Toothless y copo de nieve lo miraron extrañados…mmm, posiblemente no le gustaba el último grupo.


El castaño no podía creer lo que estaba ocurriendo, Jack Frost estaba frente a él y lo tenía abrazado; el albino junto sus frentes mientras lo veía fijamente, con mucho cuidado Jack comenzó a tocar las sonrojadas mejillas de Hiccup, el chico movía sus dedos muy despacio, delineando esa piel llena de pecas color canela que tanto le gustaban, comenzó a bajar hasta llegar a unos delgados y rosados labios, estos susurraron su nombre de forma tímida soltando un poco de su aliento que pronto chocaron con esos largos y blancos dedos, Jack sonrió ante esto, el joven tomo la cara de Hiccup con sus manos y procedió a besarlo.

Hiccup se quedó en blanco, podía sentir los frescos labios del albino sobre los suyos, el joven cerro poco a poco sus ojos y comenzó a responder tímidamente el beso, como había extrañado esa sensación, ese aliento fresco que solo Jack Frost podía desprender (ja, sonó como comercial de pasta dental), con cuidado llevo sus manos a la nuca del albino entrelazándolas, Jack tomo esto como una buena señal, el joven dejo su rostro y coloco sus manos en la cintura del castaño.

Pronto el beso comenzó a ser más demandante, el guardián empezó a morder el labio inferior pidiendo permiso para entrar, el castaño no se lo negó y abrió poco a poco su boca, en breves segundos las lenguas de ambos luchaban por el control, que rápidamente fue tomado por Jack marcando un ritmo lento y sensual.

Como una deliciosa brisa de verano, así es como Hiccup podría describir el beso, una brisa que llega cuando el calor se encuentra en su apogeo y estas a punto de desmayarte, esa sensación de frescura que te puede volver a la vida tras horas de insolación, la cual agradeces a dios que exista, así es como siempre había sentido los besos de Jack (la verdad yo me conformo con un rico helado de chocolate, en barquillo de chocolate, bañado con chocolate y chispas de chocolate…y la chocolates lista sigue, cuando hace calor ^.^).

El albino comenzó a levantar poco a poco la chamarra de Hiccup, el joven pudo sentir un escalofrió que recorrió su piel cuando los dedos blancos y fríos de Jack lo tocaron, fue en ese momento cuando Hiccup reacciono… ¿qué diablos estaba haciendo? Jack lo había abandonado, le había dejado hace dos años sin darle ninguna explicación, simplemente desapareció, pronto la pasión del momento se convirtió en rabia, furioso empujo a su compañero lejos de él, no, no podía caer en lo mismo, aparte ahora se encontraba enamorado de Toothless, eso era una traición a su lindo dragón, porque él era…..bueno eran….ah…. la verdad no eran nada más que amigos, él era el único enamorado, así que como podría ser una traición si Toothless no correspondía a sus sentimientos.

El chico bajo la vista apenado y triste, mordió su labio y apretó los puños mientras comenzaba a temblar.

-vete, susurro

-Hiccup, Jack intento acercarse, pero la mirada que le dirigió el castaño le dijo que no era buena idea.

-¡que te vayas!, ordeno

El albino suspiro y se dirigió a la puerta, cuando Hiccup se enojaba era mejor obedecer, antes de salir volteo a ver a su compañero.

-vendré mañana a verte, tenemos que hablar, sin darle tiempo a responder abandono la habitación.

Hiccup se dejó caer al piso, esto no le podía estar pasando, porque ahora que finalmente se volvía a enamorar tenía que reaparecer la persona que le rompió el corazón; se escuchó la música de un ring ton, el sonido de su celular lo saco de su tristeza, con esfuerzo se dispuso a contestar.

-hola

-Hiccup, soy yo, al otro lado se escuchó la débil voz de Fishlegs

-¿Fishlegs?

-sí, contesto en un murmullo

-¿Qué sucede?, ¿estás bien?, casi no te escucho.

-lo siento, es que estoy escondido en el armario, por eso no puedo hablar en voz alta

Al escuchar esto el corazón del castaño se aceleró, ¿qué hacía escondido en el armario?, acaso algo malo había pasado, acaso habían descubierto a Toothless y por eso estaban escondidos, o peor aún, ese dragón había vuelto a aparecer, los ojos del castaño se contrajeron por el miedo.

-¿Qué paso?, ¿estás bien?, ¿Dónde está Toothless?, pregunto angustiado.

-Hiccup cálmate, estamos bien, no ha pasado nada malo.

-¿entonces que haces en el armario?

-bueno es que quería hablar contigo, pero no quería que Toothless escuchara, contesto en un susurro.

-eh, ¿pero porque?, que sucede que no quieres que Toothless escuche.

-bueno Hiccup…es sobre Jack.

El castaño cayó de repente, así que Fishlegs sabía de Jack.

-¿Cómo te enteraste?

-estábamos viendo la página del salón y lo vi entre los grupos…ya lo viste

-sí, algo así…

-… estas bien...

-sí

-quieres que vaya

-no, no te preocupes

-¿seguro?

-sí….mejor ve a dormir, ya son las dos de la mañana.

-no importa, si quieres voy por ti ahora.

Hiccup sonrió ante el comentario, gracias a Odín tenía un amigo tan fiel como Fishlegs.

-no es necesario, te aviso si te necesito.

-bueno entonces hab….eh, se escuchó el ruido de una puerta, ahhh, un grito ahogado salió de la garganta del rubio,…oh, dios Toot me asustaste, ¿Qué haces despierto?

-escuche un ruido y vine a ver si estabas bien, el castaño alcanzo a oír la voz de su lindo dragón al otro lado de la línea.


Después de que Fishlegs y copo de nieve fueran a dormir, el azabache se quedó mirando fijamente el pasillo de la entrada, el chico no se sentía a gusto sabiendo que Hiccup no llegaría a dormir ese día…ni los próximos cinco, dio un bufido molesto mientras se hundía más en el sofá, como se le ocurría a Hiccup irse solo, que tal si ese estúpido susurro volvía a secuestrarlo, enfadado comenzó a desordenar su cabello con las manos mientras le reclamaba a un ausente Hiccup.

Bueno, ya no le quedaba de otra más que intentar dormir, fue a la cocina y tomo un vaso de leche para que le ayudara a descansar, cuando estaba por entrar a "su habitación" su vista se quedó fija en el mural que él y copo de nieve habían hecho, como agradecía que Hiccup no lo borrara, observo su obra de arte, los dragones volando en el cielo y bajo ellos un bosque, con cariño comenzó a tocar los trazos en la pared, a su memoria vinieron recuerdos de su vida, las veces que salió a cazar con su padre, los mimos de su madre, las travesuras y peleas con sus hermanos, por dios como los extrañaba.

Algo triste bajo la mirada, sus ojos captaron una figura de peluche en el piso, sonriendo recogió su juguete, si Hiccup lo veía seguro y le echaba bronca por dejar las cosas tiradas…sí Hiccup lo regañaría…Hiccup….ah….demonios, porque se le ocurrió tomar ese estúpido trabajo, era un desconsiderado, como se atrevía a tenerlo despierto toda la noche, preocupado por no saber cómo se encuentra, ya después se desquitaría, oh si se iba a vengar molestándolo cuando regresara, así aprendería a no marcharse sin su permiso.

Un suave murmullo lo puso alerta, parecía que Fishlegs estaba hablando dormido, agudizo su oído para escuchar mejor, por el tono que usaba parece que estaba preocupado, tal vez tenía una pesadilla, con mucho cuidado ingreso a la habitación, quería asegurarse que el rubio y copo de nieve estuvieran bien; la habitación estaba en penumbras, unos escasos rayos de luna ingresaban por las persianas, en la cama estaba copo de nieve, el zorrito se encontraba arriba de una almohada enroscadito, pero a su lado no había nadie, Toothless abrió los ojos preocupado, estaba seguro de que Fishlegs no había salido, agrando sus pupilas y comenzó a revisar el lugar, un suave murmullo salió del armario, con paso firme se dirigió a el y abrió la puerta.

El rubio se encontraba en el suelo hablando por su celular, este dio un ligero grito ante la impresión de ver al azabache.

-ahhh, dios Tooth me asustaste, ¿Qué haces despierto?

-escuche un ruido y vine a ver si estabas bien

-ah, lo siento es que estoy hablando con Hiccup, respondió nervioso, - y como no quería despertarte pues decidí hablar aquí.

El azabache abrió los ojos feliz.

-Hiccup, ¿hablas con él?, ¿ya va a venir?

-eh, no, solo quería saber si estaba bien, respondió nervioso, -ya vez que está trabajando mucho.

Una ligera risa se escuchó desde el celular.

-ja, ja ,ja, creo que no eres muy bueno para esconderte Fishlegs

-oh, cállate, reclamo haciendo un puchero el rubio, -toma quieres saludarlo.

El joven le extendió su teléfono al azabache, este lo tomo gustoso y se alejó un poco, dándole espacio a Fishlegs para que se parara.

-Hiccup ¿ya vas a venir?

-no, ya te dije que me tengo que quedar toda la semana

-ah, eso no es justo yo quiero que estés aquí, reclamo haciendo un puchero.

-yo también quiero estar en la casa pero no puedo, necesitamos el dinero, sino como compramos la comida.

-ya te dije que yo puedo ir al bosque por ella, solo me transformo y listo

-y yo ya te dije que no, uno no voy a dejar que cases a los pobres animalitos (si aja, como no comes carne ¬¬), dos qué tal si alguien te ve, estaríamos en serios problemas.

-pues voy de noche y asunto resuelto.

-ah pero que necio eres, sería lo mismo, te he explicado varias veces sobre las cámaras de seguridad y la vigilancia aérea, alguien te vería, aparte no sabemos si el ejército ya se retiró, no te vas a arriesgar por algo tan tonto.

-oye cazar no es tonto òó

-para mi si, así que deja que yo me encargue de los alimentos de acuerdo.

Toothless acepto de mala gana, el orgullo del chico se sentía herido, algo en su interior le decía que tenía que ser él el que alimentara a su familia y no Hiccup, después de todo él era el más fuerte y el macho alfa en esa manada….pero no, se tenía que quedar a cuidar a las crías y aguardar en la cueva…ese era el trabajo de Hiccup y no el suyo, solo por eso molestaría mucho más al castaño cuando regresara. Tardaron hablando otra hora hasta que Hiccup los mando a dormir.


Al día siguiente Jack salió muy temprano del hotel, cuando sus compañeros despertaron ya se había ido, el joven llego corriendo al salón, los empleados se encontraban arreglando los escenarios para las presentaciones, al chico no le costó trabajo ingresar, después de todo era uno de los invitados; camino por los pasillos buscando a Hiccup, preguntando a todo aquel que pudiera darle información de su paradero.

-disculpe señorita

Una joven de cabello largo y negro se giró a mirarlo, la chica tenía unas ojeras muy visibles y su ropa estaba desalineada, en sus manos llevaba una caja de cartón. Jack la miro sorprendido y con un tic en el ojo, se notaba que no estaba acostumbrada al trabajo rudo.

-see, Heather contesto con una voz muy baja mientras intentaba no cerrar los ojos.

-perdone, me podría decir donde encuentro a Hiccup.

-mmmju, Heather señalo al frente mientras comenzaba a cabecear, -esta revisandooooo, ahhhh, perdón, las lámparas del techo, mmmmm, dio un ligero cabeceo y continuo hablando, ahhhh, sube por las segundas escalerassszzzzzzzzzzzzz

Jack la miro sorprendido, la chica se había quedado dormida de pie, con cuidado la rodeo y siguió la dirección que le indicaba, solo esperaba que no se fuera a caer.

Cuando encontró al castaño este estaba revisando unas cajas de fusibles, el joven observaba con mucho detalle los cables, estaba tan metido en su trabajo que no se percató de la presencia del albino, termino de revisar la caja y comenzó a apretar los interruptores, algunas lámparas prendieron pero otras no, saco de su chamarra una radio y comenzó a hablar.

-Oye Jan, ya arregle el corto pero algunas luces están fundidas.

-entiendo, no te preocupes ya mande a Heather con algunos repuestos.

-eso me dijiste hace diez minutos pero aun no llega.

-ja, ja, ja, a lo mejor se quedó dormida por ahí, con eso de que jamás se había desvelado en el trabajo.

-oh, genial, Hiccup comenzó a pararse mientras se agarraba del barandal, -aun me falta la máquina de Humo y tengo que ir a buscar, ahhhhh, enorme fue su sorpresa al voltear y ver a Jack Frost delante de él.

-ey Hiccup, ¿estás bien?, oye Hiccup

-ahh, si no te preocupes.

-dios chico, casi me matas del susto, pensé que te habías caído.

-no, estoy bien, solo que me sorprendió ver algo.

-¿algo?, el albino levanto la ceja molesto, él no era ningún objeto.

-ja, ¿y que fue?, una rata

-casi, susurro

-oye… ÒÓ

-bueno, olvídalo, voy a buscar a Heather

-de acuerdo, termino y voy a ayudarte.

-no, no te preocupes, tu sigue con lo tuyo

-entendido jefe.

La voz de la radio se cortó, el chico guardo con cuidado su aparato y se dispuso a marcharse, comenzó a caminar por ese pequeño pasillo de metal cuando una mano lo detuvo.

-suéltame

-no

-¡suéltame!, ordeno jalándose

-no, hasta que hablemos

-no tenemos nada de qué hablar, tú te marchaste y eso fue todo, respondió triste aguantándose las ganas de llorar.

-no, no es verdad, solo escúchame, te voy a explicar porque me fui

-no me interesa oírte, Hiccup se zafo y comenzó a retirarse, desgraciadamente Jack no estaba dispuesto a dejarlo ir, el albino lo abrazo por la espalda reteniéndolo-que haces O/././O

-lo siento Hiccup, pero me vas a tener que escuchar quieras o no.

-Jack ya basta, de verdad tengo que trabajar estoy muy retrasado.

-no me importa, comenzó a abrazarlo más fuerte, -por favor solo escúchame, dame cinco minutos solo eso te pido.

Hiccup dejo de forcejear y se quedó quieto.

-ahora tengo que trabajar….a medio día tendré algo de tiempo, te veré en la entrada a esa hora…ahora por favor suéltame.

Jack lo soltó con cuidado, Hiccup empezó a caminar a la salida, abrió la puerta y bajo rápidamente las escaleras, cuando llego al pasillo soltó un suspiro de alivio mientras se recargaba en la pared… ¿Por qué diablos acepto hablar con él?


Una hermosa chica de cabello verde y ojos lila caminaba por la acera a paso veloz, ella y sus compañeros se habían dividido para buscar al hiperactivo albino, la joven se dirigía al salón donde tocarían, algo le decía que Jack estaba ahí, el joven se había comenzado a comportar distinto después de que visitaron el lugar, los abandono de repente y se marchó corriendo detrás de los escenarios, el joven no regreso hasta entrada la madrugada algo deprimido. Fairy estaba por llegar cuando vio salir a su amigo.

hey Jack!, la chica corrió hasta el mientras movía la mano.

-Fairy, ¿Qué haces aquí?

-como que ¿qué hago aquí?, te estoy buscando bobo, te desapareciste en la mañana, nos tenías muy preocupados.

-lo siento, es que tenía que ver a alguien.

-eh, ¿a quién?

Jack se quedó callado, bueno después de todo se iban a enterar, en especial porque planeaba decirle la verdad a Hiccup.

-Fairy, diles a todos que vallan al hotel, hablo el joven serio, - tengo que hablar con ustedes.

Su compañera lo miro extrañada, era raro verlo así de serio, la joven saco su teléfono y comenzó a llamar a sus amigos, cuando termino ella y su compañero se marcharon al hotel, ninguno de los dos se percató que unos ojos amarillos los miraban fijamente.

Minutos después.

-Jack, chico donde estabas, nos tenías muy preocupados, un hombre alto de barba blanca y acento ruso se acercó al joven para abrazarlo,- ¿Por qué te fuiste sin avisar eh?

-lo siento, es que tenía algo importante que atender.

-aun así, avisa la próxima, un chico alto y fornido venia entrando, el joven tenía un cabello negro azulado y unos hermosos ojos celestes, -hemos estado buscándote como locos desde la mañana.

*aclaro, no voy a llamar Bunny a Bunny, es que me suena más como el nombre de una chica, y poner en español conejo tampoco me gusta, así que lo voy a llamar Hugh, por el actor que lo interpreto, ósea Hugh Jackman…o si tiene alguna sugerencia le cambio el nombre.

-lo siento Hugh, es que no podía avisarles, el joven miro a sus compañeros, era ahora o nunca, -chicos tengo algo que decirles.

Sus compañeros lo miraron curiosos, era raro verlo tan serio.


Hera medio día y faltaba poco para que iniciara un nuevo concierto, pese a ello su jefe le permitió salir a distraerse y descansar un poco; el castaño camino a la entrada tronando sus dedos, se encontraba muy nervioso, pero él había aceptado hablar con el albino; afuera había una larga fila de jóvenes esperando entrar, Hiccup saludo a los guardias y salió a la calle, el joven se sentó en una de las bancas que había al frente y comenzó a mirar en todas direcciones esperando ver al albino.


Jack se encontraba forcejeando con un listón navideño que lo aprisionaba, Nicholas ( o prefieren Nort?) lo había atado ya que el joven no quería escucharlos.

-déjame ir, o les juro que lo van a lamentar.

-Jack por favor cálmate, hablo la fémina del grupo, -lo que quieres hacer es muy peligroso entiende.

-es verdad idiota, no puedes ir por ahí diciéndole a cualquier humano que eres un guardián, Hugh lo miraba molesto mientras se cruzaba de brazos.

-Hiccup no es cualquiera, reclamo molesto el chico, -ya se los dije él es muy especial y yo quiero decirle la verdad sobre mí.

-Jack entiende, decirle a un niño que eres un guardián está bien, después de todo fuimos creados para protegerles, pero un adulto es otra cosa, Nicholas lo miraba serio.

-es cierto, Hugh se acercó mirándolo fijamente, - lo más probable es que crea que estás loco o que te estas burlando de él.

-es cierto Jack, los adultos no son como los niños, ellos no creen en la magia, la han olvidado al crecer, menciono Sand con una serie de figuras de arena sobre su cabeza.

-solo piénsalo Jack, no queremos que salgas herido, Fairy se agacho colocando la mano en el hombro de su amigo.

Jack bajo la vista e hizo un mohín…salir lastimado, él ya había salido lastimado hace dos años cuando tuvo que abandonar al castaño, y ¿Por qué?, todo porque a Pich se le ocurrió regresar a molestar, el chico volteo a ver a sus amigos y suspiro.

-lo siento chicos, pero tengo que hacerlo.

Sus compañeros lo miraron extrañados, de improvisto los ojos de Jack comenzaron a brillar, el chico abrió sus manos y de sus dedos empezó a salir un vapor helado que congelo el lugar. Los guardianes miraban sorprendidos a su amigo, sus cuerpos estaban congelados y solo podían mover sus ojos, Jack comenzó a tambalearse en la silla hasta que logro romper el listón congelado, cuando estuvo libre corrió a la salida y se marchó.


El castaño se levantó molesto y decepcionado, regreso a su trabajo acompañado de Heather, ya que ella había ido a buscarlo, al diablo con Jack Frost y lo que quisiera decirle.

-hey Hiccup, ¿estás bien?, la joven miraba preocupada a su amigo.

-sí, no te preocupes

-si estás cansado yo pued…

-estoy bien, respondió de forma seca

-yo, la chica bajo la vista apenada, - lo siento no quería molestarte

Hiccup la miro culpable, no tenía por qué desquitarse con su amiga.

-perdona, es solo que estoy…ah, digamos que me hicieron enfadar

-fue tu novio, pregunto algo molesta

El joven rio, porque siempre culpaba al pobre de Toothless de todo lo malo.

-no, el jamás me dañaría….podríamos decir que fue mi ex.

-oh….pues dile a Toothless, estoy segura que le daría una buena paliza.

-ja, ja , ja, ahora lo apoyas, no siempre te estas quejando de él.

-que….no…yo…..bueno es que no me gusta que te molesten, solo por esta ocasión si apoyo que sea un abusivo.

-ja, ja, ja, ya vamos a trabajar ven, el castaño tomo a su amiga de la mano y se introdujo al edificio.


Una pequeña figura caminaba por el techo del recinto, el animalito se agarraba con la ayuda de sus filosas garras mientras reptaba por el concreto, en su cuello llevaba colgada una cajita de plástico de color rosa y blanco, llena de letras y números, con calma comenzó a buscar el aroma de cierto humano, al captarlo empezó a seguir el rastro, paso por varios salones y pasillos hasta llegar a una cabina detrás del escenario, varios humanos se encontraban ahí, algunos cargaban cajas, otros cables, otros traían lámparas gigantes, bueno todos estaban haciendo algo. Con mucho cuidado se desplazó hasta esconderse detrás de una enorme lámpara en el techo, bajo la mirada y la coloco en una enorme consola de sonido, había encontrado a su objetivo; el castaño se encontraba dando órdenes mientras movía una serie de botones y palancas.

-hey Hiccup, ¿dónde pongo esto?

-en la esquina inferior izquierda

-bueno

Los ojos amarillos miraban curiosos la escena, parecía que el joven era el jefe de esos humanos….bueno no podía esperar menos del compañero del furia nocturna, ahora tendría que esperar hasta que este se encontrara solo.


Cuando Jack llego Hiccup ya se había retirado, el joven ingreso al edificio buscándole, para su mala suerte cuando lo encontró ya estaba trabajando, estaba seguro de que si lo distraía el chico le diría hasta de lo que se iba a morir, muy a su pesar se retiró y decidió aguardar hasta que estuviera solo.

Siete horas después (malditos explotadores òó)

-ahhh, estoy muerta, la pelinegra se estiraba intentando relajarse.

-bueno, ve a descansar, no queremos que te vuelvas a dormir como en la mañana.

-ah, no me lo recuerdes T.T

-lo siento, pero fue muy divertido encontrarte babeando la pared ^.^.

-ah, ya cállate y mejor ve a cenar algo, corre yo recojo.

-O.K

El chico salió y se dirigió a la cafetería, tomo un poco de comida y se marchó, ya que el lugar se encontraba repleto, camino por los pasillos hasta llegar un pequeño salón entro y se acomodó en uno de los asientos del lugar, levanto sus pies en el respaldo del asiento de enfrente y comenzó a moverlos, estaba muy cansado, dormiría un poco antes de continuar con el trabajo, recargo su cabeza en respaldo y se hundió mirando el techo, solo se veían las estructuras de metal que soportaban el techo laminado, algunos pasillos que soportaban las enormes lámparas, varios cables, un pequeño dragón verde que lo miraba, más cables, lámparas y….un momento, un dragón…o.O.

El chico se paró de golpe mirando a el pequeño reptil, este se desprendió del techo y comenzó a descender, asustado Hiccup volteo a todos lados, no había nadie ahi; el dragoncito se paró en una de las butacas mirando fijamente al chico, con cuidado se desprendió de la caja rosa que tenía sujeta en el collar y comenzó a apachurrar algunas teclas.

-H-O-L-A, una vos robótica se escuchó del aparato

Hiccup lo miraba sorprendido, ese dragón estaba usando un…deletreador.

-ho-hola

-N-O-T-E-V-O-Y-A-A-C-E-R-N-A-D-A-E-S-T-O-Y-A-Q-U-I-P-A-R-A-C-U-I-D-A-R-T-E

-¿cuidarme?, de acuerdo eso sí que no se lo esperaba, estaba seguro de que jamás volvería a ver a esos dragones, no después de la amenaza de Toothless.

El dragoncito afirmo con la cabeza, con cuidado desprendió una nota que venía en el deletreador y se la dio al castaño.

-L-E-E-L-A.

Hiccup lo miro y procedió a leerla, ese día sí que estaba raro.

Buenas noches pareja del furia nocturna.

Por favor no se preocupe por Monroe, el pequeño está ahí para vigilarle en caso de que el susurro mortal vuelva a aparecer, de ser así él nos avisara y llegaremos a ayudarle.

Hiccup volteo a ver al dragoncito, este se limpiaba sus alas con su hocico.

Le puedo asegurar que no somos sus enemigos, sé que es difícil de creer debido a los últimos acontecimientos, pero le aseguro que si nos da la oportunidad podrá comprobar que no somos peligrosos para ustedes.

Por tal motivo le pido que se reúna conmigo mañana temprano en el parque que está cerca de su trabajo, Monroe le indicara el camino, me gustaría mucho hablar con usted y aclarar el malentendido de hace unos días.

Hiccup se quedó contemplando al dragón, debería de llamar mejor a Toothless, la verdad no sabía si podía confiar en esos dragones, dio un soplido y continúo leyendo.

Le agradecería enormemente que por favor no le informe a su pareja sobre este asunto (oh genial acaso estaba leyendo su mente),como pudo observar él no tiene ningún aprecio por nosotros, entiendo que es un odio justificado y algo me dice que usted debe estar al tanto de esto, pero creo que es momento de dejar el pasado en el pasado e intentar formar un nuevo lazo en este presente, para ello necesito de su ayuda, le juro por mi vida que no le lastimaremos y le suplico que por favor acuda a mi encuentro.

Le veré mañana a medio día.

Hiccup termino de leer el papel y se sentó, ahora que debía hacer, cincuenta por ciento de su ser le decía que llamara a Toothless, pero el otro cincuenta le decía que almenos escuchara lo que tenían que decirle, el chico escondió su cabeza entre sus manos, apretó la carta y comenzó a mecerse indeciso.

-I-R-A-S

Levanto la vista, sus ojos se toparon con los ojos amarillos del dragoncito, asintió con un suspiro cansado, los escucharía esperando no equivocarse; Monroe inflo su pecho con alegría, planeo hasta el joven y le dio una pequeña lamida en la mejilla.

-G-R-A-C-I-A-S

Hiccup le rasco detrás de los cuernos sonriendo débilmente, curioso tomo el deletreador, bueno con su pequeña forma dragonesca era fácil para el entrar a ese lugar sin llamar tanto la atención y debía reconocer que era una buena idea para comunicarse con el sin tener que cambiar de forma.

El sonido de unas pisadas puso al joven alerta, en un rápido movimiento guardo al pequeño dentro de su chamarra.

Jack Frost entro a la habitación buscando al castaño con la mirada.

-hola

-….. ¿Qué haces aquí?, pregunto temeroso.

-vine a buscarte.

Con calma comenzó a caminar hacia él, Hiccup lo miraba sorprendido y asustado a la vez, mientras rogaba a dios que no fuera a descubrir al dragoncito.

-lamento no haber podido llegar a tiempo, cuando llegue ya habías entrado, así que decidí esperar hasta que terminaras de trabajar.

Monroe abrió los ojos preocupado, no sabía con quién estaba hablando el castaño pero estaba seguro de que no era humano, el aroma que desprendía era extraño, podría jurar que olía como la nieve.

-por favor Hiccup escúchame, te prometo que después me marcho si quieres

-no puedo, tengo que trabajar.

Hiccup intento pasar al lado del albino pero este lo sujeto de su brazo.

-vamos solo dame una oportunidad para explicarme...

-te di una oportunidad lo olvidas, la desaprovechaste, ahora no tengo ni quiero oírte (si, date tu lugar princesa ^.^).

Antes de que el albino pudiera decir algo, una voz robótica se adelantó.

-NNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN

-¿qué es ese sonido?, pregunto el albino mientras volteaba a todos lados, pronto su mirada se fijó en la chaqueta de su amigo.-viene de tu ropa.

Hiccup rápidamente recordó a Monroe, el joven dio un giro dándole la espalda a su acompañante y bajo el cierre, el dragoncito tenía una garra en la letra, rápidamente le quito el aparato y cerro la chamarra.

-era esto, sonriendo nervioso mientras mostraba el aparato.

-oye, ¿qué tienes ahí?, tu chamarra se ve algo abultada

-…o.O..no claro que no

-estoy seguro que…

-mañana en la tarde, hablo rápidamente el castaño

-¿Qué?

-te veré mañana en la tarde para hablar

-¡¿de verdad?!, pregunto feliz mientras soltaba al castaño del brazo

-sí, ahora déjame trabajar

El joven salió disparado de ese lugar y no se detuvo hasta regresar con Heather.

-oh, ¿ya terminaste?

-ah si

-bueno entonces ahora te toca guardar lo que falta, menciono divertida, mientras yo voy a dormir un poco.

La chica se despidió y salió de la habitación; un movimiento en su ropa le recordó la existencia del pequeño reptil, cerró la puerta y dejo salir al dragoncito, este voló hasta la silla y miró fijamente al chico.

Hiccup volteo la mirada, no tenía por qué dar explicaciones….o si, saco su teléfono y se dispuso a dar las buenas noches a su familia, ya mañana vería como arreglar todo el asunto.


Era medio día y un anciano se encontraba bebiendo una taza de té en el parque, a su lado se encontraba un sujeto con un tatuaje en el lado derecho de su cara formado por tres líneas que daban la impresión de un zarpazo, el hombre mecía un cuchillo en sus manos pasándolo de un dedo a otro, su cabello cobrizo estaba sujeto en una cola trenza.

-te vas a cortar si sigues haciendo eso

-claro que no anciano, soy muy hábil no lo olvides.

El joven lo miro con sorna mientras continuaba pasando el cuchillo, de pronto sus ojos se abrieron de golpe, rápidamente se giró dándole la espalda al anciano, este solo lo miro divertido y continuo bebiendo su té.


Hiccup llegaba al parque algo cansado, el joven no había dejado de trabajar para distraerse y no pensar en Jack, Monroe venia oculto en su ropa, el dragoncito había estado en vela vigilando que ese sujeto no se acercara a la pareja del furia nocturna. Cuando llego la hora Hiccup pidió permiso para salir, su jefe no se lo negó ya que el chico estaba haciendo un trabajo estupendo, Llego al parque y comenzó a buscar con la mirada al autor de la carta; había una gran cantidad de niños jugando mientras sus madres platicaban, alguno que otro vendedor y algunas personas haciendo ejercicio, el chico comenzó a avanzar entre la gente, almenos el parque no estaba solo, eso lo alivio un poco ya que supuso que los dragones no se atreverían a atacarlo con tanta gente…o sí. Un anciano le llamo mientras lo saludaba con la mano.

-Hey joven nocturna aquí

-¿joven nocturna?, bueno debía ser el, comenzó a acercarse un poco temeroso, el hombre era el anciano del circo, aquel que había detenido a esos gemelos antes de que se acercaran a Toothless, -buenas tardes, saludo educadamente.

-me alegro que vinieras, el anciano se levantó y realizo una reverencia, señalo con su mano el lugar vacío para que Hiccup se sentara, -si me permite, por favor tome asiento.

-gracias, Hiccup se sentó mirándolo con curiosidad, ese hombre no parecía ser una mala persona, o dragón, o lo que fuera.

-bueno permítame presentarme mi nombre es Yinglong, pero puede llamarme Yin si así lo desea, el hombre inclino su cabeza en señal de respeto mientras juntaba sus manos.

-mucho gusto yo soy Hiccup Haddock, el joven intento imitar la caravana, - me puede llamar Hiccup

-es un placer conocerte Hiccup, si me permites preguntarte algo, el chico asintió,- ¿Dónde está Monroe?, el joven señalo su chamarra la cual se movió un poco, -ya veo, una buena forma de ocultarse, bueno deduzco que quieres saber porque le he pedido que viniera cierto, Hiccup asintió mirando fijamente al anciano, -antes que eso, me podría responder que tanto sabe sobre nosotros los dragones.

-eh

-me refiero a cuanto sabe sobre nuestra historia, estoy seguro de que su pareja debe de haberle hablado de nosotros aunque sea un poco.

-bueno, mmm, el me hablo sobre la guerra contra la raza de las muertes, susurro el joven.

-entonces está al corriente de lo que las demás razas hicimos durante esa guerra, pregunto mirándolo a la cara.

Hiccup asintió.

-¿porque lo hicieron?, ¿porque no ayudaron a los furia nocturna?, ellos estaban peleando por ustedes y a pesar de ello los abandonaron, ¿Por qué?

El joven pudo sentir como Monroe se estremecía en su chaqueta, por su parte el anciano bajo la vista y se quedó contemplando el pasto, pasaron algunos segundos antes de que respondiera.

-miedo, esa es la respuesta.

-¡¿miedo?!

-sí, las muertes eran una raza impresionante, su poder era casi imparable, en poco tiempo habían puesto a sus pies a más de la mitad de los dragones, incluso algunas razas desaparecieron, todos les temíamos ya que no teníamos el poder para enfrentarlas, vivimos una época obscura durante esos años….después recordamos a los furia nocturna, ellos también eran una raza impresionante, unos guerreros natos, jamás habían interactuado con nosotros, nunca nos habían hecho daño por lo que decidimos arriesgarnos a pedir su ayuda, el anciano guardo silencio por unos minutos recordando viejas escenas en su mente…-yo estuve en la compañía que partió a su isla para pedir su ayuda.

Hiccup miro sorprendido al viejo, él había sido uno de los líderes de los que Toothless hablaba.

-tuvimos suerte, su líder Drogo (si por Kal drogo) nos dio su ayuda, ya lo sabias verdad, el joven asintió, - nosotros los acompañamos durante la primera batalla, fue una lucha impresionante, a pesar de que los furia nocturna eran más pequeños su fuerza era tan sorprendente como la de las muertes, en poco tiempo varias razas fueron liberadas, incluyendo a mi pueblo.

-si ya eran libre ¿porque no los ayudaron?

-ya te lo dije, miedo

-pero si los furias nocturna les estaban ayudando, no tenían por qué temer más a los muerte, si todos hubiesen luchado

-no lo entiendes, después de ver la primera batalla sentimos miedo por los furia nocturna, los ojos del chico se abrieron sorprendidos, -verlos pelear, la facilidad con la que luchaban contra las muertes, su poder….ya habíamos pasado por mucho sufrimiento, vivíamos en cautiverio…el miedo se apodero de nosotros, los furia nocturna jamás salían de su isla, nunca se relacionaban con otras razas…que tal si ahora, después de vencer a la muerte decidían que ellos debían gobernar, tal vez cambiábamos a un tirano y poníamos a otro, otro gobernante que tampoco podríamos derrotar….el miedo se apodero de nosotros, por lo que empezamos a huir, la verdad suplicábamos que se aniquilaran entre los dos y de esa forma terminara la amenaza a nuestras vidas.

Nuevamente quedaron en silencio, el anciano giro y comenzó a servirse te de un termo, pronto un pequeño tarro de barro se vio lleno con un líquido verde, el anciano volteo a ver a Hiccup, el chico miraba el pasto en silencio, Yin estaba por ofrecerle cuando la voz de Hiccup lo detuvo.

-ellos no los habrían lastimado, respondido firme el chico

-no estábamos seguros, ¿cómo saberlo?

Hiccup volteo a mirarlo enojado, por primera vez los ojos del joven mostraban furia.

-¡por qué los ayudaron!, ¡porque arriesgaron sus vidas por ustedes!, menciono firme

Yin lo miro, pronto sus ojos se llenaron de tristeza.

-y si después querían conquistarnos, después de todo serian la raza dominante.

-no iban a hacerlo, si ellos hubiesen deseado conquistarles lo habrían hecho, después de todo estaban conscientes de lo fuertes que eran, pero no lo hicieron porque les respetaban, ellos jamás los habrían lastimado, ustedes los juzgaron como si se tratara de las muertes, no les dieron la oportunidad de demostrar que no eran como ellos, solo los usaron.

-sí, es verdad, el anciano llevo su mano a sus ojos, siempre estuvo consciente de lo que habían hecho, cargando con la culpa por siglos

-dime ¿para que querías verme?, no creo que solo sea para contarme una historia de guerra verdad.

Yin negó con la cabeza.

-necesito su ayuda

-mi ayuda en que.

-deseamos hacer la paz con el furia nocturna, pero estoy seguro que él no va a querer escucharnos, por eso lo cite, estoy seguro que a usted si los escuchara

-una disculpa, eso es lo que le quieren decir, Hiccup lo miro sorprendido, eso lo podían hacer sin él.

-no es solo eso, también queremos solicitar su ayuda.

-su ayuda

-queremos que nos ayude contra el susurro mortal, los ojos del chico se abrieron sorprendidos, -ese sujeto nos obliga a trabajar para él y si no lo obedecemos nos asesina.

-pero, ¿Cómo?, digo ustedes son más.

Ahora el chico lo veía asustado, Yin dirigió su mirada al frente mientras sus ojos se inundaban de una gran cantidad de recuerdos.

-nosotros vivíamos en una aldea oculta entre las montañas, era una aldea de dragones, varias razas Vivian ahí, teníamos comercio con otras aldeas humanas y llevábamos una buena relación, la verdad ellos pensaban que éramos algún tipo de ermitaños, no nos quejábamos era una buena vida….desgraciadamente hace setenta años el susurro llego a nuestra aldea y comenzó a atacarnos.

-que, ¿pero porque?

-no lo sé, jamás nos lo dijo, simplemente empezó a asesinar a mis camaradas

Hiccup sintió como el dragoncito oculto en su chamarra comenzaba a temblar, el joven empezó a frotar su espalda arriba de la tela intentando calmarlo.

-no entiendo, si ustedes eran todo una aldea como es que él pudo ganarles.

-por medio de algún tipo de droga, respondió el anciano, -ese sujeto llevaba una droga que se inyecto y aumento sus poderes, pero no solo fue el Hiccup, iba a acompañado de una gran cantidad de humanos, todos ellos armados con algún tipo especial de balas, capases de atravesar la dura piel de los dragones y la verdad ninguno de ellos se sorprendió al vernos transformados, es como si supieran sobre nosotros, lo que éramos, mis camaradas y yo luchamos por tres días pero al final solo yo quede de pie, yo y mis pequeños hijos, Monroe y todos los actores que viste en el circo eran unas crías en ese momento, para ser honestos aun lo son; el susurro me esclavizo y a los niños ,nos tuvo encerrados por diez años y después nos vendió a un circo, el circo donde nos viste actuar.

-entonces, ¿todos en el circo saben que ustedes son dragones?

-no, solo el dueño y dos empleados, los demás son humanos que piensan que nosotros somos solo fenómenos, es todo.

-pero ¿porque los vendió?

-porque somos sus espías, si encontramos a otro dragón debemos comunicárselo, el aparece y se lo lleva, no sabemos a donde o que es lo que hace con ellos, solo sabemos que no lo volveremos a ver.

-por eso le dijeron de Toothless.

-no, aunque no lo crea eso fue un error, un accidente, el llego cuando Monroe nos estaba diciendo que había visto a un furia nocturna, jamás se lo dijimos directamente.

-¿y lo abrían hecho?

El anciano se quedó callado, la respuesta era obvia, si, ya que si no lo hacían él los mataría cuando se enterara, con tristeza afirmo.

-lo siento, pero es la única manera que tenemos de sobrevivir, ya le ocultamos en una ocasión algo de información y en castigo torturo y asesino a tres de nuestros amigos.

Cuando escucho esto Hiccup pudo oír los sollozos del pequeño terror provenientes de su chaqueta, el chico miro su ropa preocupado.

-uno de ellos era su hermano, respondió el anciano con voz triste.

El joven lo miro y después abrazo su chaqueta, ahora entendía los sollozos del chiquitín.

-¿qué es lo que quieren de Toothless?, pregunto temeroso el chico aunque ya sabía la respuesta.

-que nos ayude a derrotarle, sé que no tenemos derecho a pedirle eso, pero de verdad necesitamos su ayuda….yo estoy muy viejo para enfrentarle y los demás son muy jóvenes….por favor se lo suplico, por favor ayúdanos, el anciano miraba esperanzado al chico, -estoy seguro que si tú se lo pides lo ara.

-¿por qué piensas eso?

-por qué tu eres su pareja, sé que escuchara una petición de su compañero.

El chico lo miro sonrojado, a que se refería con pareja, digo posiblemente los dragones tenían otro concepto diferente al de los humanos, aunque pensándolo bien….ya tenía vario días que lo llamaban así y el ni reclamaba.

-a que te refieres con pareja

-bueno, por la manera que te ve, cuando estaban en el circo él se detuvo porque tú se lo pediste, es obvio que cumplió tu capricho.

No, ahora Hiccup era un jitomate, genial ahora tenía que agregar a su lista el ser una novia mimada.

-bueno él y yo solo somos amigos, menciono bajo el chico.

-pero él dijo que ustedes eran su familia

-lo que sucede es que él vive en mi casa, podríamos decir que nos ve como a sus hermanos, eso es todo.

-enserio, yo podría haber jurado que ustedes, bueno ya sabe.

-no, no somos nada de eso.

Desde el interior del estómago del chico se escucharon unos ligeros gruñidos, el anciano fijo su vista y presto atención a lo que decían, así que el joven tenía otro pretendiente eh, bueno si no era la pareja del furia nocturna entonces debía de estar bien, no, de improvisto algo que dijo el pequeño le llamo la atención, el pretendiente del castaño no olía como un humano, esto le preocupo, como que no era un humano y de acuerdo al terrible terror tampoco un dragón. Hiccup miro extrañado la cara que el anciano había puesto comenzó a preocuparle.

-¿qué ocurre?

-no, nada, solo me sorprendió lo que dijiste es todo….dime Hiccup nos vas a ayudar.

El chico dirigió su vista al frente, unos niños se balanceaban en los columpios entre risas y gritos, a su lado estaban sus madres pendientes de que no se fueran a caer, mas allá se veían algunos arbustos y la calle, algunos carros pasaban lentos y otros a gran velocidad; un joven venia entrando con una bolsa de papel en su mano, el chico se acercaba esquivando a los niños y alguna que otra mascota.

-hey anciano te traje algo para comer, extendiéndole la bolsa a Yin.

-gracias Dagur, el viejo la tomo con calma, saco un emparedado y se lo ofreció al chico sentado a su lado, -¿quieres?, Hiccup negó con la cabeza.

-eh y este quien es, el joven por primera vez se percataba de la presencia del castaño.

-no te aseguro nada, pero hablare con él, si de verdad están arrepentidos estoy seguro que escuchara.

-te lo agradeceré toda mi vida pequeño.

El castaño sonrió,- bueno tengo que regresar a mi trabajo, lo siento pero de momento no puedo hablar con Toothless.

-no se preocupe, esperaremos el momento oportuno

El joven escribió su número y se lo dio.

-si ese susurro vuelve a buscarles llámame, intentare que Toothless valla a ayudar, el joven se desprendió de su chaqueta con cuidado de que nadie viera al dragón, cuidado se lo paso a Yin.

-tengo una última pregunta joven

-mm, cual

-¿tú quieres al furia nocturna?

-o/././o, Hiccup intento responder pero comenzó a tartamudear mientras pasaba de jitomate a semáforo.

-ja, por tu expresión ya me respondiste.

-no, es que yo bueno, yo ya sabe es que es…

-no somos como los humanos joven Haddock, le aseguro que el género no nos molesta, si usted de verdad quiere al furia nocturna está bien.

El chico afirmo muerto de vergüenza, se despidió y salió corriendo del lugar.

-oye quien era ese sujeto, eh

-un amigo Dagur, bueno es hora de volver a casa, si tenemos suerte él nos ayudara, tras decir esto miro la chaqueta del joven, -dime qué tipo de olor desprendía ese sujeto.


Durante cinco días el pobre castaño estuvo trabajando a marchas forzadas, el chico comía muy poco y dormía menos, el día de mañana era la clausura y la gente estaba como loca, el joven se encerró en una cuarto de sonido dispuesto a descansar, acababa de hablar a su casa para saber cómo estaba todo, después de escuchar las quejas de Toothless por haberle abandonado y desatender sus obligaciones que eran alimentarlos, los chillidos de copo de nieve los cuales eran un claro llanto para que regresara su mamá y las mil i un preguntas por parte de Fishlegs para saber cómo demonios se preparaba una sopa instantánea, el joven colgó, se acurruco en la silla dispuesto a dormir, a su lado estaba un pequeño dragón, el chiquitín había vuelto al día siguiente con su chaqueta y se había quedado con él desde entonces, Hiccup agradecía esto ya que de una forma muy vaga le recordaba a Toothless, sonriendo ligeramente se dispuso a dormir mientras veía a Monroe comiendo algunas alitas, cortesía del castaño.


Jack caminaba por los pasillos buscando a Hiccup, después de su última platica no habían vuelto a hablar, por alguna extraña razón cada vez que estaba por acercarse a él algún extraño accidente ocurría, la primera vez una lámpara le cayó encima antes de poder hablarle y lo dejo inconsciente, en otra juraría que algo lo jalo en las escaleras y lo hizo caer, cuando siguió a Hiccup por un pasillo al intentar abrir la puerta se había quemado la palma ya que el pomo estaba al rojo vivo, algo muy extraño ya que podría jurar que el castaño la giro sin ningún problema….bueno pero eso ya no importaba, hablaría con el castaño el día de hoy sin importar nada.


Las fosas nasales de Monroe se llenaron con el aroma fresco de la nieve, el dragoncito casi se atraganta con un hueso de pollo, ese sujeto nuevamente intentaba acercarse al joven, molesto volteo hacia la puerta, ya decía que tendría que haberle arrojado una lámpara más grande, planeo a la entrada y comenzó a crear una bola de fuego en su garganta, en esta ocasión lo atacaría de frente, tenía la misión de proteger al chico y no iba a fallar, aparte Hiccup se había portado muy bien con él.

La manija comenzó a girar, se podía escuchar la respiración del albino al otro lado de la puerta, los ojos amarillos se clavaron al frente listo para atacar, de improvisto la manija se detuvo y unas voces se escucharon del otro lado.

-¿qué hacen aquí?

-ya te lo habíamos advertido mocoso, ahora vendrás con nosotros

-por supuesto que no

-no estamos negociando Jack, vas a venir lo quieras o no.

-ya les dije que no y no me importa volverlos a congelar.

Se escuchó una brisita y después el sonido de un cuerpo caer.

-Hugh, tenías que agarrarlo después de que Sand lo durmiera, ¿porque lo dejaste caer?

-ah, se lo tenía merecido por habernos congelado

-aun así eso fue muy cruel

-basta Fairy, tú fuiste la que más se quejó cuando nos descongelamos, o ya olvidaste tu pelo

-….mejor lo hubieran dormido en una escalera ÒÓ

-chicos basta, vámonos antes de que alguien nos vea

-está bien.

El terrible terror escucho varias pisadas alejarse, con cuidado se acercó a la puerta y comenzó a olfatear, estaba seguro de que ninguno de ellos era humano.


En la noche su jefe le dio permiso para ir a su departamento y descansar, ya que el día de mañana sería muy agotador, el joven fue por sus cosas y se dispuso a marcharse, llego al a parada de autobús, la verdad no quería molestar a Fishlegs para que viniera a recogerlo; un camión viejo se detuvo frente a él, la ventanilla bajo y se pudo apreciar al joven que acompañaba a Yin.

-hola mocoso, el hombre saludo mientras le abría la puerta, entra soy tu chofer esta noche.

El chico lo miro desconfiado, pronto el pequeño Monroe asomo la cabeza por entre la ropa del castaño, estaba seguro que esa voz y ese olor le era familiar.

-que hay lagartijita, as echo un buen trabajo.

El dragón afirmo con la cabeza.

-y bueno jefe, a donde lo llevo

Aun algo desconfiado se subió, bueno parece que esos dragones de verdad querían la ayuda de Toothless, comenzaron a andar rumbo a la casa del joven.

-y dime niño como es que conociste a una de las razas más poderosas de los dragones eh.

-por accidente

Waaa, pues sí que eres afortunado

-disculpa, ¿qué hacías en mi trabajo?

-Ah, la lagartija me llamo, dijo que ibas a casa y sería mejor llevarte.

El chico abrió los ojos, en que momento le habían hablado, curioso volteo a ver al dragoncito, este se encontraba jugando con su celular, bueno almenos ya sabía de donde le había marcado.

-oye y ¿cuál es tu nombre?

-Hiccup, Hiccup Hadacock

-ja, que nombre tan gracioso, yo soy Dagur, mucho gusto

-si mucho gusto….y también eres un dragón

-que, ja, claro que no, soy tan humano como tú

-eh, entonces que haces con los dragones.

-bueno, digamos que somos socios por conveniencia

-socios

-bueno algo así, talvez te lo platique en otra ocasión.


Continuaron todo el camino hablando de cosas sin importancia, cuando llegaron al edificio, el chico se despidió de los dos y se encamino a su casa, subió tranquilamente por el asesor hasta llegar a su departamento.

-ya llegue, hola, el joven camino extrañado por el pasillo, donde estaban todos, estaba seguro de que almenos copo de nieve lo iba a recibir, -chicos hola.

CABOOOMM

Una pequeña explosión se escuchó en el interior de la cocina, Hiccup corrió a ver qué era lo que pasaba, la escena no tenía crédito, Fishlegs se encontraba corriendo de un lado a otro con una olla envuelta en llamas, detrás de él iban Toothless y copo de nieve con un extinguidor

-ahhh, chicos apáguenlo, grito el rubio.

Sus compañeros obedecieron y vaciaron el contenido del cilindro metálico bañando la olla y al rubio.

-¿estás bien?

-brrr, si gracias.

Unas risas los hicieron voltear, Hiccup los miraba muy divertido.

-pero que están haciendo eh ^.^…..o.O chicos

En menos de un segundo el castaño se vio envuelto en un abrazo grupal, sus compañeros lo apretaban con lagrimitas en sus ojos.

-ay Hiccup que bueno que ya regresaste, se quejó el rubio

-Hiccup muero de hambre, no he comido nada desde anoche, Toothless lo abrazaba mientras restregaba su cabeza en el hombro del castaño, lo mismo hacia copo de nieve solo que en una de sus piernas.

De repente Toothless se separó molesto, sus ojos comenzaron a cambiar tomando un aspecto más feroz.

-¿Toothless que pasa?

El azabache no contesto, jalo al joven de su mano pegando su cuerpo al suyo y comenzó a olfatear el cuello del joven.

-Toothless que tienes O/././O

Con cuidado alejo a Hiccup de su lado y comenzó a caminar enfadado a la salida, el castaño rápidamente lo comprendió, había identificado el olor de Monroe en él, desesperado corrió a alcanzar al morocho y sujetarlo del brazo.

-no, espera no es lo que tú crees.

-ya verán les advertí que no se acercaran a nosotros, el morocho estaba tan enfadado que sus uñas comenzaron a transformarse en garras.

-Toothless cálmate, Hiccup lo sujetaba de su brazo intentando tranquilizarle, -aparte estoy bien, solo hablamos no te tienes que enfadar.

-claro que sí, ignoraron mi advertencia y se acercaron a ti, que tal si te hubieran secuestrado de nuevo eh.

-por favor escúchame, suplicaba el castaño mientras se paraba frente a él impidiéndole el paso.

-muévete Hiccup.

-no hasta que me escuche

Fishlegs y copo de nieve se acercaron asustados.

-Hiccup, ¿qué sucede?

-los dragones del circo fueron a verlo, respondió el azabache molesto

-que, ¿estás bien?

-si, no te preocupes

-¿qué es lo que querían?

-solo querían hablar es todo.

-¿hablar de qué?

Hiccup volteo a ver al morocho, este dio un bufido molesto.-bueno ellos me contaron porque ayudaron al susurro mortal, sus compañero lo miraron sorprendidos.

-¿y porque fue?, pregunto el rubio,

En pocos minutos Hiccup se encontraba narrando la historia que Yin le había dicho, el castaño explico sus motivos y la petición de ayuda a Toothless.

- pues bien merecido se lo tienen, por mí que los mate, incluso yo le ayudo

Hiccup se enfadó al oír esto

-cómo puedes decir eso, ellos no te han hecho nada malo.

-que no, ya olvidaste que nos abandonaron, nos dejaron morir solos y no solo eso casi asen que te maten, recuerdas, ellos fueron los que trajeron a ese estúpido hasta aquí.

El rubio escuchaba la plática, Toothless le había narrado días atrás la historia del deceso de su familia por lo que entendía el enfado de sus casi hermano.

-lo sé, pero ya te dije que están arrepentidos, solo desean hacer las paces contigo, porque no les das una oportunidad.

-POR QUE LOS ODIO, detesto a todos los dragones, no quiero relacionarme con ellos, no me importa si viven o mueren o si están sufriendo, el chico volteo a mirarlo mostrando unos ojos reptilianos, no voy a ayudarles.

Hiccup bajo la mirada y comenzó a temblar, pronto se empezaron a escuchar algunos sollozos por parte del joven.

-a mi si me importa, respondió en voz baja, -no lo entiendes, que tal si ellos deciden aliarse con ese susurro en tu contra.

-y eso que, puedo ganarles.

-¡NO ES CIERTO!, ese sujeto era muy fuerte, tú mismo lo dijiste, ahora imagínate si se aliara con todos los del circo, por muy débiles que los consideres son más que tú y eso es una enorme desventaja, el chico volteo a mirarlo con lágrimas en sus ojos. –no quiero que te lastimen…no quiero que te pase nada malo, entiende, si sigues aferrado al odio ellos te consideraran nuevamente una amenaza y tarde o temprano van a intentar destruirte, yo no quiero que eso pase…

Hiccup bajo la cabeza mientras gimoteaba, Toothless lo miro triste, no tenía la intención de lastimar al joven.

-es verdad toot, a su lado Fishlegs tenía la misma mirada de preocupación que su amigo, -si ellos te consideran una amenaza nuevamente trataran de erradicarte.

-no te preocupes, puedo ganarles, aparte no voy a dejar que los lastimen.

-ya lo sabemos, Hiccup lo volteo a ver, pero tú eres el que no entiende

-¿eh?

-Toothless, de verdad crees que nosotros nos quedaríamos sin hacer nada mientras te atacan, cuestiono el rubio.

El chico bajo la mirada, no, estaba seguro de que Hiccup y Fishlegs no se quedarían con los brazos cruzados, incluso copo de nieve haría un esfuerzo por ayudarle. El morocho chasqueo la lengua, en parte tenía razón, no podía estar todo el tiempo vigilando a su familia y estaba seguro de que ellos no podrían defenderse de un ataque de dragones, bueno almenos dudaba de Hiccup y Fishlegs, pero algo le decía que Gothi podría enfrentar hasta una muerte; no, si quería proteger a su nueva familia tendría que hacer el rencor aun lado….después de todo ellos lo valían.

-ahh, está bien iré mañana a verlos, pero no te garantizo nada.

-de verdad, gracias Toot ^.^, el chico se puso tan feliz que corrió a abrazar a su amigo, almenos lo había persuadido de que los escuchara, ahora solo suplicaba no arrepentirse.

-que bien, entonces te acompañaremos mañana, menciono el rubio mientras cargaba a copo de nieve, el pequeño zorro dio un gruñidito apoyando a su hermano.

El rugir de tres estómagos corto la escena familiar, pronto la cara de Toothless cambio.

-ah, me muero de hambre

A sus espaldas Fishlegs y copo de nieve lo apoyaron; Hiccup se rio mientras se soltaba de su amigo.

-bueno, bueno, vallan a sentarse y les preparo la cena, les parece.

Antes de que terminara de hablar los tres ya se encontraban sentaditos a la mesa como buenos niños.

-…o.O.. OK., con calma el chico procedió a preparar la cena.- oigan si tenían mucha hambre, ¿porque no hicieron una sopa instantánea?, solo tienen que calentar el agua y listo.

-eso intentamos, respondió el rubio, -solo que cuando empezamos a calentar el agua esta se prendió en llamas.

-…. (guau eso si es estar negado para la cocina).

Después de algunos minutos y de dar por perdida otra olla, la cena estuvo lista, Toothless y los demás comían como desesperados mientras el castaño les miraba asombrado, cuando terminaron y después de recoger todo el reguero se fueron a dormir. Nuevamente Toothless le permitió a Hiccup dormir con él, después de todo le había preparado una cena exquisita; cuando Hiccup se quedó dormido el azabache lo abrazo pegándolo a su cuerpo, finalmente podría descansar teniendo a su castaño al lado.


Y se acabó, de verdad lamento mucho la demora, intentare actualizar más rápido.

Bueno BuhoOscuro16 espero que te complazca la aparición de Dagur, aún no sé qué papel desempeñara, bueno la verdad jamás se cómo continuar ni lo que le pasara a los personajes, eso se me ocurre al momento, pero intentare seguir tu petición lo mejor que pueda.

Por cierto, dentro de poco despedimos a Juanito escarcha (ahhhhh T.T) y llegamos al lemon (yeeeee *o*), bueno los leo pronto, chaito mua mua ^.^.