Lon: HOLA AMORES!, regreso con mi fic de super fangirleo y lleno de amor~

Ya casi estoy a punto de salir de mi escuela DDDD': después de esto una nueva vida me espera (¿)୧(ಠ⌣ಠ)୨

Por eso el retardo en subir estos capítulos lo siento ๑•́ㅿ•̀๑) ᔆᵒʳʳᵞ

P-pero, no abandonare esto, para nada ;-;, este es uno de mis fandoms favoritos

EN FIN VAMOS A LEER!~

Kuroko No Basket no me pertenece, yo solo shippeo a sus personajes y casi le ando vendiendo mi alma al diablo para que sean canons –corazon rotado-

5

Kuroko se encontraba en la biblioteca, Era hora de receso, así que tenía bastante tiempo para leer algo corto, o simplemente si le gustaba mucho, llevarlo a su casa.

Pero ese sentimiento en su pecho no lo dejaba concentrarse en la lectura. Suspiro pesadamente y cerro el libro, sabía muy bien que no lograría nada, así que se lo pidió prestado a la bibliotecaria.

-Akashi-kun…-Salió este nombre casi en un suspiro, sorprendiéndose en el instante.

Debía dejar al músico a un lado, pero… ese Akashi que entro al salón hizo que su piel se erizara. Tan solo mirar como las vendas aumentaron en su ser, lo altero drásticamente.

¿Qué habrá sucedido?, ¿Por qué?, sabía perfectamente que le había dicho que se alejara de él, sin embargo…

-Necesito ayudarlo…-Kuroko poso el libro que tenía en su mano hasta su pecho, sintiendo un cierto confort en sí mismo.

Y fue decidido en busca de Seijuro, no por que fueran amigos, y menos por que le tuviera lastima, era más…

Porque era su naturaleza.

Akashi estaba sentado afuera del aula, un dolor punzante había corrido por su tobillo, causando que perdiera el equilibrio. Las personas que pasaban, se preocuparon inmensamente, pero el peli rojo hacia caso omiso a sus frases de preocupación. No se sentía con humor para soportar todo esto.

-Si me quieres ayudar, solo lárguense.-Dijo con la voz más fría que jamás había escuchado alguna persona, y causando que todos se alejaran, dejando solo al músico.

-Maldición…-Se levanto del suelo a duras penas, en serio le dolía todo.

Se dirigió a la azotea de la escuela, no quería escuchar a nadie y a nada, estaba totalmente harto de todo. Cuando salió a la azotea, golpeo fuertemente la puerta, dando un porrazo y que al mismo tiempo le causo otra punzada pero esta vez en su mano.

-Odio esto…-Agarro su mano izquierda, que esta estaba totalmente vendada, y le aplico algo de fuerza.

El silencio del lugar era bastante apacible, podías sumirte completamente en tus pensamientos, escucharlos y analizarlos sin interrupción alguna. Entonces el peli rojo suspiro, no tenía la libertad de hacerlo todos los días así que disfruto cada segundo.

De repente un recuerdo amargo colmo su cuerpo.

-Tetsuya.-Se acerco lentamente hasta el lugar en el cual se había encontrado con el pequeño celeste, y se sentó.

La cara de Seijuro era melancólica, no sabía qué hacer, esta era una de las primeras veces que sucedía.

-¿Akashi…?- Una voz sonó a un lado del músico, bastante conocida para él.

-¿Qué haces aquí Shintarou?-No dirigió la mirada al peli verde.

-Mire que habías subido aquí, y tu forma de hacerlo me preocupo.-Se sentó en frente de él con su objeto de la suerte, que hoy era un reloj de arena.

-Te preocupas por nada.-Akashi levanto su mirada a Midorima.

El ultimo mencionado quedo en silencio, observando los golpes de Seijuro.

-Deja de observarme.-Contesto frió el peli rojo, le irritaba que hiciera esta acción.

-Lo siento…-Midorima desvió la mirada.

Ellos dos se conocieron por parte de sus padres, literalmente eran amigos de infancia. Y por ende, conocía perfectamente el tipo de trato que obtenía Akashi Seijuro por parte de su padre en el mundo de la música.

-¿Otra vez sucedió?-Midorima se limito a solamente hacer su tradicional acomodamiento de lentes.

-Solamente una tontería.-Akashi bajo la cabeza.

-¿Tontería?-El peli verde suspiro al mencionar esto último.

-Y una que valió la pena.-Levanto la mirada para posarla expresivamente en los de Midorima.

Shintarou mantuvo silencio, estaba totalmente seguro ahora de que no quería hablar al respecto, pero bueno, no es como si fuera una sorpresa para él, sabía que tarde o temprano ocurriría algo como esto.

Kuroko caminaba por los salones en busca de Akashi.

Ya casi iba a terminar receso, pero aun no quería volver, necesitaba encontrarlo, pero mientras tenía la cabeza en otro lugar, choco con un alumno alto y moreno.

-Lo siento.- Dijo Kuroko tumbado en el suelo, pero como era de esperarse, el otro ni siquiera se dio cuenta del golpe.

El moreno miraba el techo como si algo increíblemente interesante estuviera pasando ahí, pero perdió interés alguno y fijo su mirada al suelo, era como si algo extraordinario ocurriera en estos pasillos, pero para su sorpresa algo resbalo por debajo de sus pies. Era un libro de pasta dura color amarillo.

-¿Pero qué es esto?-El moreno peli azul levanto el dichoso libro y lo comenzó a hojear.

-Es un libro.-Dijo el peli celeste por fin reincorporado y con su mirada totalmente fija en la espalda del moreno.

Los ojos del moreno eran bastantes pequeños, pero al sentir esa voz en su espalda, sus ojos se abrieron inhumanamente.

-¿¡Q-Q-QUE MIERDAS!?-Giro en dirección al celeste y dio un salto atrás.

-Lo siento, se me cayó cuando choque contigo.-El moreno estaba totalmente asustado, no esperaba a que hubieran fantasmas en Teiko. Y justamente cuando ese pensamiento atravesó por su pequeña cabeza un escalofrió corrió por todo su cuerpo, pero entonces analizo lentamente las palabras del pequeño gasparín… ¿¡CUANDO HABIA CHOCADO CON ÉL!?

-¿Me lo podrías devolver por favor?, lo saque prestado de la biblioteca.- El peli celeste extendió su brazo con la palma abierta.

El moreno alargó su brazo lentamente su brazo para entregar el maldito libro, ¿en serio estudiaba aquí?

-Gracias.-Kuroko tomo el libro.

-T-Tu…-Señaló con temor el peli azul.- ¿E-Eres un… f-f-f-fantasma?-Mantuvo la distancia.

-No. Hasta donde sé.

Esta respuesta no calmo para nada al moreno.

-Me retiro.-Entonces el peli celeste continuo caminando, dejando una mancha de suciedad en su uniforme y a un moreno peli azul totalmente aterrado.

Sonó la campana para entrar del receso.

Tetsuya se encontraba sentado, esperando a que el profesor entrara por la puerta.

Sentía su cuerpo pesado, una opresión horrible en su pecho y su cabeza, las piernas temblorosas al igual que sus manos y comenzó a sudar frió.

No sabía si eran nervios o una enfermedad, no entendía ese sentimiento. Y ese era uno de los defectos de Kuroko, no conocerse a sí mismo.

Pero su corazón se acelero al observar como el peli rojo entraba al aula. Este tenía su rostro de pocos amigos.

-Akashi-kun…-Susurro una vez mas Kuroko.

-¿Sucede algo?- El peli rojo se dirigió al celeste.

Este se exalto, estaba bastante seguro de que dio un susurro muy, muy, MUY BAJO, casi para sus adentros, ¿Cómo puede ser esto cierto?

-…-Quedo helado, ni una palabra salía de su boca, sus manos comenzaron a temblar nuevamente, y continuo sudando, se sentía aterrado el celeste.

Mientras tanto, Seijuro noto cada detalle de Tetsuya, ¿Qué le sucedía?, pudo deducir que su temperatura comenzó a aumentar poco a poco durante el tiempo que lo observaba. Inconscientemente sonríe para sus adentros, aun se preocupaba por él, y eso lo hacía bastante feliz, uno de los pocos sentimientos que podía gozar con casi nadie.

-Solo estabas pensando en voz alta, ¿no es así?-El peli rojo rompió ese prolongado silencio, logrando que Kuroko saliera de su trance.

-Si…-El peli celeste continuo observando al músico.

¿Siempre tuvo esa presencia tan hipnotizadora?

-En ese caso si me permites…-Seijuro se acomodo en su asiento si decir una palabra más.

Akashi Seijuro…
¿¡EN QUE MIERDA PIENSAS!?

En ese momento Kuroko coloco de un golpe su frente en el pupitre, mientras que el profesor iba entrando a la clase.

¿Qué sucedió con Seijuro?

Tomo un gran suspiro antes de llamar a la puerta de su "pequeña" y "humilde" morada.

Aguanto la respiración por un largo momento, cuando al final uno de los mayordomos la abrió, causando un suspiro de alivio.

-¡Amo Seijuro!, ¿¡En donde se encontraba y porque tiene todas esas vendas!?-Era el mayordomo más grande de edad el que le dirigió estas palabras a Akashi, prácticamente lo miro nacer y crecer hasta lo que es hoy en día.

-Un mal día Eric.-Cerro los ojos el peli rojo.

-Ya lo imagino.-Suspiro agobiado el mayordomo.-Por favor entre, preparare su baño.-Eric abrió mas la puerta dejando entrar al adolescente.

-Se lo agradezco.-Seijuro tomo su mochila y se la dio al mayordomo, al igual que el saco de su uniforme.

El peli rojo subió hasta su cuarto, coloco una pequeña moneda en un platón hondo de plata, con un decorado de laureles y tulipanes, que se localizaba a un lado de la puerta de su cuarto. Entonces entro y comenzó a desatarse la corbata, pero en el momento que la despojo de su cuello, una delicada y tímida voz suena al otro lado de la puerta.

-A-Amo Seijuro…-Era la voz de la nueva sirvienta, que estaba llamando a la puerta.

-¿Si?- Akashi tenía que tratarla con tacto y amabilidad, por petición de Eric.

-Su padre…-No terminó de decir la oración cuando el peli rojo contestó.

-Dile que estoy ocupado, luego hablare con él.-Su voz fue firme.

-…-La joven quedo en silencio,-Por favor amo Seijuro, le ruego que lo vaya a ver inmediatamente-Las últimas palabras de la chica sonaban con desesperación, y el peli rojo capto el mensaje.

Ese bastardo la amenazó.

-En un momento salgo.

La joven suspiro aliviada.-Gracias.

Pasaron los minutos mientras que el músico mudaba de ropa, hasta que finalmente salió de la habitación en dirección al despacho de su padre.

-Amo Seijuro.-Akashi se encontró con Eric en el transcurso del camino.

-¿Qué sucede?-Dijo el peli rojo.

-…-Eric lo observo por unos momentos.-Su baño estará listo en cuanto salga de con su padre.-Le dedico una sonrisa.

-Te lo agradezco Eric.-Suspiro Akashi.

Seijuro toco la puerta de la oficina.

-Pasa.- Sonó una voz grave y seria.

El peli rojo obedeció y entro, encontrándose con un hombre mayor sentado en su escritorio con un libro entre sus manos.

-¿Necesita algo?- Akashi dijo con su tono habitual.

-¿Haz practicado?-Continuó el padre con libro en mano.

-No hay motivo por el cual practicar.- El adulto cerro el libro.

-Toma el violín.- Le dirigió una mirada fría a su hijo.

Akashi volteo a un costado y ahí estaba posado.

Su violín.

Se acerco a él, y se puso en posición.

-Toca.- Ordeno e padre.

Y Seijuro obedeció al instante.

Comenzó con una bella melodía armónica, llena de paz, creyendo que con esto lograría dormir a su padre y poder escapar.

Si, en efecto, ya estaba formando un plan para escaparse. No soportaba ese horrible presentimiento en su cabeza.

Cuando finalizo la pieza, su padre no dejo de observarlo con esa mirada fría, esa mirada que, para Seijuro, era bastante molesta.

-Otra vez.- Ordeno frívolamente, ocasionando que Seijuro volviera a tocar.

Pero cometió un horrible error, abrir los ojos y dirigirlos a su padre, mientras que este le dirigía una mirada sin vida, totalmente desaprobatoria, y esto causo que se equivocara en una nota de la canción.

El corazón del peli rojo palpito a mil por hora al mirar como su padre se levantaba del escritorio, dirigiéndose a él.

Y sucedió.

Su padre le abofeteo.

Seijuro quedo con la cabeza abajo y con el violín aun en su mano.

-Otra vez.- Ordeno una vez más sin importarle el que estuviera vendado completamente.

No dirigió la palabra a su padre y continúo tocando una vez más.

Y así estuvo toda la noche, hasta que su padre se harto y lo dejo ir alrededor de las 3 a.m.

Salió el peli rojo con su mejilla totalmente roja, sus dedos punzantes, su brazo completamente adolorido y acalambrado.

-Amo Seijuro.-La voz de Eric sonó detrás de Akashi.

Este giro y le dirigió la mirada, mientras que el mayordomo le sonreía.

-Su baño lo espera.

El músico quedo en silencio, y no hizo nada más que una sonrisa algo adolorida.

-Gracias.-Bajo la mirada y le entrego el violín.

Seijuro sintió un endemoniado sentimiento de paz al entrar en la bañera caliente. Despojo cuidadosamente las vendas que su amado celeste le había colocado. Claro, era su amado en su imaginación, ahora que no podía estar a su lado.

Un suspiro salió de la boca del peli rojo al tener ese amargo recuerdo en su cabeza.

-Y todo esto lo provoque yo…-Tapo con su mano su ojo izquierdo, ya que el penúltimo golpe de su padre alcanzo a darle cerca del ojo.

¿Acaso debo mirar el lado bueno a esto?, ¿Es un reto que debo enfrentar?, ¿Un reto que mi Kuroko me acaba de hacer?, ¿Una invitación para una guerra?

El peli rojo continuo pensando en esto durante todo el baño, quería llegar a una conclusión, pero la pesadez de su cuerpo no se lo permitió y causo que casi se ahogara en la bañera.

-Esta es la señal para salir del baño.

La salir del baño, Eric esperaba al peli rojo a un lado de la puerta, y este traía un botiquín de primeros auxilios.

-Permítame curarle las heridas.

El músico no rechazó la invitación del mayordomo, no sabía si era por el sueño, por el cansancio, pero no le importaba, iba a ser curado y punto.

Eric le coloco las vendas en el cuarto del peli rojo. Este tenía solo la parte de abajo de su pijama puesta, ya que en la parte de su abdomen el mayordomo le colocaba vendas, parches, ungüentos y mas remedios para que esos golpes no se quedaran para siempre, o bueno, la mayoría de ellos.

El lugar estaba totalmente silencioso, solo se podía escuchar como las vendas iban saliendo de su empaque y como remojaba una y otra vez el algodón con alcohol, no es que hubiera nada que decir, pero…

-Amo Seijuro, ¿qué le causo todo esto?

-Eric. Sabes muy bien que fue mi padre.

-No, me refiero, cuando llego, ¿Por qué venia vendado?

El peli rojo suspiro cansado.-Ya te lo había dicho, fue un mal día.- Desvió la mirada.

El mayordomo lo miro algo enojado.

-Seijuro, no puedo creer que aun no lo entiendas, tu salud tanto física como mental nos preocupa a todos.

-Más bien solo a ti.

-Se equivoca, los empleados que lo hemos visto crecer estamos mortificados por usted, ¿sabe cómo nos pusimos cuando no llego ayer a casa?

Akashi permaneció en silencio, desde un principio sabio que tendría una plática como esta con su mayordomo, esto es problemático.

-No se tienen que preocupar tanto por mí, ya estoy bastante grande, ¿no lo cree?

-No.

El peli rojo frunció el ceño.

-Si usted sabía perfectamente que todo esto sucedería, debió hacer algo al respecto, usted no es uno de esas personas que simplemente hace las cosas, sin pensar, analizar, reflexionar, usted debió hacerlo por su propia voluntad.

El músico quedo en silencio.

-Dígame, ¿a quién se sacrifico?-coloco la ultima gaza en una cortada de su brazo izquierdo.

Seijuro bajo la mirada, no quería ver esos ojos.

Esos ojos que reconocía perfectamente, más que los de su propio padre, esos ojos llenos de preocupación, remordimiento, tristeza, ternura e incluso amor, no entendía el por qué se sentía de esa forma cuando fijaba su mirada con la de él.

Sentía calidez en su interior. Algo que también compartía junto a Kuroko.

Pero tenía miedo de mirarlos ya que sabía que estos estarían llenos de decepción, algo que quería evitar.

Escucho un suspiro algo ahogado por parte de Eric.

-Solo tenga cuidado.-Coloco una mano en la cabellera de Seijuro, causando que este reaccionara y finalmente hiciera contacto visual con el mayordomo, mientras que este tenía una sonrisa en su gastado y cansado rostro causando un desconcierto en el peli rojo.-Descanse amo Seijuro.-Se levanto y le hizo una reverencia al músico.

-Igualmente.-Esa fue la única palabra que pudo salir de sus labios.

Quedo en su cuarto totalmente solo, admirando la ventana.

En realidad no lo estaba. La luz de la luna, la soledad, la tristeza, la confusión, la amargura, el dolor, la oscuridad, y el destrozo psicológico eran sus amigos en estos momentos. Nadie más podía entrar a la lista.

Un desabrido sabor atravesó por su garganta.

Se sintió lamentable, desagradable, explicito, desconsolado, riguroso, amargo, justo en el momento en que se dijo a sí mismo:

-Patético.

Las clases habían terminado.

Era hora de ayudar en los clubes.

-¡Tetsu-kun ten cuidado con eso!-La chica de pelo rosado grito al celeste distraído que estaba a punto de golpearse con un pilar de la biblioteca.

El celeste paró en seco, dejando una escaza distancia entre su cuerpo y ese dichoso pilar que iba a ser su perdición, ya que llevaba consigo documentos bastantes importantes.

La peli rosada suspiro pesadamente-Solo te dejo unos segundos con estos documentos y ya quieres hacer un desastre con ellos.

-Lo siento Momoi-san.-Miro sin expresión alguna a la peli rosa.

-Está bien Tetsu-kun, solo se un poco más atento en el camino, recuerda que pase 2 días ordenando esos papeles.-En ese momento saco un espejo de su chamarra e inspecciono sus ojos.-Me salieron unas horribles ojeras por este trabajo…

-Está bien Momoi-san, ¿quieres que te traiga algo para que recuperes tus energías?

-No gracias Tetsu-kun, ya tome mi jugo energético.-Levanto su brazo con un pulgar arriba en su mano en señal de "todo está bien ahora".

-De acuerdo.-Kuroko estaba a punto de salir de la sala hasta que la voz de Satsuki lo volvió a llamar, parando justamente en la cornisa de la biblioteca.

-¡Tetsu-kun olvide decirte!, tengo que irme con Dai-chan temprano ya que tenemos que ir a hacer algo muy importante, ¿te importa quedarte más tiempo aquí?, ya que aún quedan trabajos por hacer, ¡p-pero la mayoría ya los hice!

-No hay problema Momoi-san.

-¡Te lo agradezco de corazón Tetsu-kun!

Hm… ¿Quién será Dai-chan?, solo ah causado que tenga más trabajo en el club de literatura, no me molesta, pero, es algo injusto.

-¡Satsuki!, ¿ya nos vamos?-Un moreno sonó detrás del pequeño celeste.

Ah…él otra vez…

-¡Ah!, ¡si Dai-chan!-Dijo Momoi tomando su mochila que estaba arriba de un escritorio.

-Disculpa, pero no me deja pasar.-Hablo Kuroko enfrente del peli azul.

-¿Eh?-Quedo en silencio, analizando cuidadosamente lo que sucedía.- ¿¡T-TU OTRA VEZ!?-Dio un paso atrás.

-Dai-chan, ¿ya conocías a Tetsu-kun?-Pregunto la peli rosa uniéndose a los peli azules.

-¿T-Tetsu-kun?, espera… ¿eso significa que no eres un fantasma?-Se dirigió al celeste.

-Creo que no me presente apropiadamente.-Carraspeo la garganta.-Soy Kuroko Tetsuya, un gusto en conocerlo.-Hizo una reverencia al más alto.

-El es Aomine Daiki.-Contesto la peli rosada.

-Oye, yo debía decir eso.-contesto indignado el moreno.

-Es un gusto conocerte Aomine-kun, si me permiten tengo que retirarme, que se diviertan.-Se alejo el peli celeste.

-¡Gracias otra vez Tetsu-kun!-Grito Satsuki, cuando Kuroko estaba dando la vuelta en un pasillo.

El peli celeste cumplió la tarea que Momoi le había concebido, tenía que volver rápido ya que la biblioteca estaba sola y alguien podía ir a robar o entrar sin permiso, además de que aun tenía que limpiar y hacer el mantenimiento.

Pero mientras iba en el camino, recordó al moreno, ¿Cuál era su nombre?, ¿Aomine?, o era ¿Ahomine?, odiaba no recordar muy bien algunas cosas, pero un divertido recuerdo invadió su cuerpo, el cómo lo asusto con su poca presencia, a veces le hacía bastante gracia hacer este tipo de cosas. Una sonrisa se dibujo en su rostro al recordar las expresiones de las personas que, a lo largo de su vida, ah asustado.

Abrió la puerta de la biblioteca.

Al parecer nada ocurrió durante su ausencia.

Se dirigió al escritorio, tomo los artículos de limpieza y se dirigió a las mesas que se encontraban al otro lado de los estantes de libros.

Pero una sorpresa sucedió en esa biblioteca.

Algo que pensó que estaba perdido.

-¿Akashi-kun…?-Dijo el peli celeste con sus ojos abiertos como platos.

-Kuroko…-Este tenía un libro entre sus manos, pero lo dejo abajo al escuchar esa delicada y tímida voz resonar en esa zona de la biblioteca.

-¿Qué haces aquí?-Pregunto el celeste con bastante curiosidad. Sabía que le gustaba los libros, pero no esperaba encontrarlo en la biblioteca, ¿acaso no tendrá una biblioteca particular en su casa?

-¿Quieres que me vaya?-Pregunto con una sonrisa el músico.

-No, en absoluto, eres bienvenido, pero…-Tetsuya no tenía la intención de correrlo del lugar, solo era curiosidad, simple y mera curiosidad.

-Quería leer en paz antes de ir a casa.-El peli rojo no aparto su mirada de la del menor.

-¿No estás en algún club Akashi-kun?

-No en realidad.

-Ya veo.

El silencio abundo durante unos minutos.

-Bueno si me permites, limpiare las mesas.

-Adelante.-El peli rojo asintió con la cabeza y volvió a abrir su libro.

El peli celeste comenzó a limpiar la mesa que estaba atrás de Seijuro.

El silencio se prolongo por todo el lugar, la cabeza de Kuroko comenzaba a dar vueltas, lo busco durante casi todo el día y ahora podía hablar con él, pero, ¿Por qué cada vez que estaba a su lado ni una palabra salía de su boca?, quedaba helado y su valor se desvanecía, ¿Por qué sentía algo como esto cuando estaba a su lado?

-Akashi-kun.

El peli rojo no despego sus ojos del libro.

-¿Hm?

-…-El silencio volvió por 3 minutos.

-¿Si Kuroko?-Continuo el violinista en la misma posición.

-…-No hubo respuesta alguna.

Cuando el peli rojo se comenzó a desesperar, bajo el libro y estaba a punto de dar la vuelta. Pero unos brazos rodearon su cuello, bajando hasta su pecho, dándole un delicado abrazo.

Kuroko decidió que si no podía decir ni una sola palabra para demostrarle a esa persona que no estaba sola, lo demostraría con acciones, si, eran acciones comprometedoras, pero si le daba desahogo, lo haría para siempre si fuera necesario.

Ese abrazo duro un largo rato, el peli celeste no se sentía seguro de poder mirar otra vez a Akashi, y el peli rojo no quería separarse de ese agradable y sincero abrazo, así que no hubo más remedio que guardar silencio, sentir su calor, su respiración, su aroma, su todo.

No estaba seguro Akashi a que rayos se proponía Kuroko, ¿acaso no quería volver a verlo?, ¿no lo odiaba?, ¿no le tenía rencor por tocarlo de esa forma?, ¿no quería proponerle la guerra?, estas y más preguntas surgían en su cabeza, haciendo más innegable este sentimiento.

Kuroko Tetsuya.

¿En qué piensas?

Lon: Por el amor de Jebus, ¿por que siempre termino tan tarde los caps?

YA LLEGUE CON NUEVO CAP BB'S!

NO, NO ME GOLPEEN PLIS ;-;

Es que… la verdad me daba paja pasar el escrito a digital…

Bueno creo que si merezco que me golpeen… No mas tantito…

Ya se que esta medio corto, y no me gusto tanto el final para ser sincera ;3; pero la idea original era hacerlo super dulce. Ya se que Kuroko parece un tsundere diciéndole "Alejate" y luego le dice "No te vayas plis", pero es que mi Kuroko tiene ese bichito llamado AMABILIDAD EXCESIVA.

Tambien debo aclarar que al principio del fic –mas bien el prologo- digo que Akashi usa la "viola", sabia, SABIA internamente que estaba mal colocarlo ;-; investigue y me di cuenta de que la viola es mas grande que el violin…

Me quería dar un bendito tiro…

Lo hecho esta hecho ~

Y otra vez lamento que este medio corto el cap, pensaba meterle mas wea pero mi cerebro tuvo un debate y me dio un calambre cerebral, y todo se fue a la ñonga.

EN FIN!

Gracias por los comentarios de apoyo que me dieron!

Y a los anons que no les puedo contestar sus hermosos reviews:

Walkeryal:

Mi amor no te sientas tonta!, yo conoci a fanfiction por celular y no entedia ni papa!, yo ni siquiera sabia que era un maldito review, no sabia como leer lo lemmons… DIGO LOS FICS SUPER KAWAIIS NANODAYO, y no sabia ke kosa pasaba. Pero me alegro de que hayas descubierto coo dejarme un lindo y bello review :'D y pues aquí hay mas pa leer… y los exámenes… el de prepa estuvo amm… como decirlo… el de admisión fue mas fácil que el diagnostico :'''''D y APARTE nos hicieron estudiar para que al final no tuviéramos que hacer el OTRO maldito examen .w. los quería matar…Y GRACIAS POR STALKEARLO Y POR EL REVIEW TE AMO CUIDATE!

Bren:

POS SI MANCHO!, Y MUCHO!, me encanta el que te encante mi fic ;-; aow gracias por decirme que es interesante , espero que haya continuado asi de interesante en este cap :'0 Tambien amo el Akakuro, es una de mis OTP's favoritas, pero dime, ¿Cómo NO AMAR EL AKAKURO?, es.. es… es tan bello :'''0 GRACIAS POR TU REVIEW!

Bueno… si a algún no le eh contestado su review no dude en decírmelo :'0 incluso hasta podemos conocernos mejor 7u7

GRACIAS POR LEER ESTE CAP TE AMO SI HAZ LLEGADO HASTA AQUÍ.

-Si entraste y no llegaste hasta aquí te amare de todas fromas -