Allen estaba intentando inútilmente romper el vidrio junto a varios alumnos más, Cross y Bak también lo habían intentado con sus armas pero solo consiguieron que su ataque se les regresara

—Allen-Kun—hablo Lenalee del otro lado del cristal, se mostraba normal, al parecer el cristal había crecido alrededor de la chica quien comenzaba a ser claustrofóbica

—Te sacaremos de ahí Lenalee—le aseguro el albino sonriéndole tranquilizadoramente

—No, Allen-Kun tu bolsillo—el albino miro hacia lo dicho mirando que brillaba con intensidad de un color purpura, metió su mano sacando la Flor de Loto quien brillaba con potencia

— ¿Pero qué?—se extrañó mirando como un pétalo caía se sintió desfallecer al ver eso

—Allen-Kun ¿Eso qué significa?—

—No lo sé—aseguro decaído


Lenalee ya tenía un día en ese lugar, era demasiado grande además de extenso, sus lágrimas brotaron se sentía demasiado mal al estar ahí atorada mientras su hermano sufría y sus amigos estaban inconscientes por haber intentado ayudarle

Allen yacía en el suelo intentando regular su respiración simplemente todo esto se le estaba haciendo mortal tenía que utilizar su brazo izquierdo

— ¡Lenalee!—ese grito alerto a muchos

— ¿Lavi?—preguntaron ambos confundidos, el pelirrojo apoyo su mano en el cristal y la china se acercó al pelirrojo mirándole con lágrimas en los ojos

—Lavi—susurro apoyando su mano en la misma posición donde la tenía el pelirrojo

—Lo lamento Lena-Chan…solo lo hago para protegerte—le hablo mientras se desvanecía de la misma forma que Kanda

— Lavi ¡Lavi! No Lavi por favor…quédate—golpeo el vidrio comenzando a llorar, Allen agacho la mirada pero los gritos se dejaron escuchar por todos lados, todas las Deidades comenzaban a desintegrarse y lo peor era que perdían sus armas obtenidas en el pacto de sangre, pero ¿Por qué su brazo no desaparecía?

—Moyashi—su corazón se paralizo momentáneamente miro hacia todos lados encontrándose con nada, golpeo la pared con furia

—Allen-Kun—se extrañó Lenalee al sentir la gran sacudida que causo el golpe que le había dado el albino al cristal, el albino se crispo por su torpeza

—Lo siento Lenalee—una grieta apareció comenzando a hacerse más grande con el paso de los segundos y alterando al albino, el vidrio se rompió en su totalidad y Allen salto para atrapar a Lenalee quien estaba inconsciente—Bien hecho—hablo sarcástico


El albino caminaba de un lado a otro con el semblante serio, la culpa le carcomía muy a pesar de que había sido un accidente muy ventajoso, o eso le había dicho Komui.

Aun rondaba por su mente la voz de Kanda segundos antes de que rompiera el cristal ¿Eso que había sido? Muy posiblemente su mente tratando de jugarle una broma ¿No había tenido demasiado con esos sueños?

Una alarma se dejó escuchar alertando a todos en el lugar

— ¿Qué es eso?—pregunto Allen confundido

—Es la alarma para avisarnos que nuestra vida se va a ir a la mierda en cualquier momento—hablo un chico castaño de extrañas marcas en sus mejillas—Soy Daisya, por cierto—

—Allen—se presentó—Lo siento pero no entiendo lo que quieres decir—

—Es la alarma que nos alerta sobre ataques Akuma—hablo una rubia de coletas y vestida con un vestido pegado al cuerpo, demasiado corto aunque la rubia sí que tenía cuerpo, se golpeó mentalmente ¡No era momento para pensar eso!

—Moyashi—su corazón se encogió regañándose mentalmente, no era tiempo para estar imaginándose la voz de Kanda, era un momento crítico y tenía que salvar a varios debido a que era el único con su arma, ¿Por qué era así?


Bak, Cross, Lenalee estaban inconscientes, algunos alumnos estaban tomando medidas preventivas en caso de tener que evacuar a todo el pueblo, y otros más pocos se quedaban a hacerles frente, pero ahora que eran simples humanos ¿Qué ayuda darían? Era más que obvio que todo el lugar seria destruido en cuestión de segundos.

Allen activo su brazo ante la atónita mirada de todos ¿Por qué el sítenía su arma? Pensó la mayoría con cierta sospecha, los Akumas no tardaron en llegar

—Estamos fritos—hablo el castaño negando

—No digas eso…solo perderemos la vida—hablo la rubia sonriendo nerviosa, buen día eligieron sus Deidades para desaparecer sin dejar rastro.


Lenalee estaba confundida mirando al sujeto en frente de ella

— ¿Kanda?—pregunto ella confundida, el aludido le miro con ese rostro estoico tan característico del amado de su amigo—Kanda, Allen-Kun esta angustiado por tu partida—hablo la chica intentando acercársele

—Eso lo sabe…pero debe mantenerse a mi lado sino quiere que nada malo pase—hablo el gemelo malvado de Kanda, solo de diferente color de cabello—Un placer lindura…mi nombre es…bueno, no tengo nombre. Yo soy la divinidad Máxima—le hizo una reverencia provocando que a la chica le temblaran la piernas—No te espantes…no te hare daño…bueno aun no—le sonrió

—Tu, tu eres la divinidad máxima—repitió angustiada

—Así es…Lavi debo admitir que tienes buen ojo para elegir a su amada—

— ¿Amada?—pregunto confundida

—Cada Deidad al momento de que se hace el pacto de sangre comparte vida con su protegido…por eso solo lo hace cuando está enamorado de su protegido…o bueno hay casos especiales en las que la Deidad está en una situación de vida o muerte y no tiene opción…pero aun así elije hacerlo con alguien que sea de su confianza—

— ¿En que se basa para decir eso?—pregunto molesta

—Querida niña… ¿Por qué crees que no dejaron que hicieras el contrato cuando recién conociste a Lavi?—

—Eso fue porque—

—No le conocías—le termino con una sonrisa burlona—Tienes la fortuna de haber flechado el corazón de la Deidad más fría de todas…me lo heredo que puedo decir—hablo estando a centímetros de ella

— ¡Yu!—apareció Lavi con su respiración entre cortada— ¿Lenalee?—se extrañó de ver a la chica ahí

—Es solo una proyección astral…no es la auténtica—le informo apresurando lo que sea que haya ido a decirle el pelirrojo

—Suman esta muriendo—hablo haciendo que el pionero se extrañara

—Llévame con el—Lavi asintió y ambos desaparecieron, Lenalee se dejó caer, no comprendía nada y para colmo ahí estaba Yu inconsciente, se acercó al pelinegro moviéndole ligeramente, ahogo el grito cuando el chico se movió

—Kanda—llamo asombrada, el aludido estiro su mano intentando tocarle—Por favor debes Volver…Allen-Kun te necesita—le dijo con lágrimas agolpándose en sus ojos, el chico toco su mejilla subiendo hacia la cabeza de la chica

—Él…debe…recordar—

— ¿Quién debe recordar? ¿Recordar que Kanda? Despierta por favor—la chica le movía sumida en la desesperación

—Por favor no hagas eso…él aun no debe despertarse…sería muy problemático para mí…al menos hasta que encuentre mi corazón—el Kanda de cabello purpura sonrió macabramente—Ahora debes volver—

Lenalee se levantó sobre saltada, escuchando gritos por donde sea

— ¡Bak, Cross!—grito al ver a sus dos amigos inconsciente en las camillas continuas a la de ella— ¿Pero qué?—hablo cubriéndose la boca totalmente horrorizada, demasiados cuerpos yacían en el suelo

—Te encontré—hablo un Akuma diferente a los que había visto anteriormente, este no era circular y lleno de cañones por su cuerpo…sino de una apariencia más o menos humanoide y apuntándole con sus brazos en forma de cuchillas—Muere—

El Akuma le ataco logrando que la chica esquivara a duras penas, varios mechones fueron cortados

— ¡Aléjate de ella!—hablo un pelirrojo conocido mientras golpeaba con su martillo al Akuma de nivel dos

— ¡Lavi!—grito ella feliz

—No hay tiempo Lena…debemos sacarlos de aquí—la chica asintió "La Deidad más fría" esas palabras taladraron su mente ¿Lavi era la Deidad más fría? Eso no era cierto…Lavi siempre se mostró muy alegre con todos, inclusive durante el tiempo que ella le repudiaba…su corazón se estrujo ante ese recuerdo.

Allen disparaba a todos los Akumas que estaban rodeándoles a él y a los alumnos, pero simplemente el número de Akumas era demasiado

— Vamos Daisya resiste—hablo Eliade deteniendo al castaño al cual le habían herido intentando protegerle, Allen apretó los puños con furia al ver como el castaño se desintegraba, Eliade ahogo el sollozo golpeando el suelo furiosa, todo por su culpa y a su maldito descuido

— ¡Deben huir!—grito el albino

— ¿Estás loco? No podemos dejarte solo—hablo Emilia, una rubia de coleta alta

—Sin ofender…pero sin sus armas no serán de mucha ayuda…solo deben llevarse a los heridos—hablo Allen sonriéndole tranquilizadoramente, ambas rubias se miraron afligidas…pero era cierto no podían hacer mucho en esas condiciones, asintieron comenzando su partida


Lenalee miraba al pelirrojo quien comenzaba a destruir a todos los Akumas que se pusieran en su camino…Cada caminar se le hacía cada vez más doloroso, como si caminara por un camino lleno de espinas, Bak y Cross eran llevados por Lou Fa y Miranda, la ultima la habían encontrado inconsciente en uno de los pasillos

—Lenalee-Chan ¿Estas bien?—le pregunto Miranda mirándole preocupada

—S-si no te preocupes por mi Miranda—hablo sonriéndole, la castaña le sonrió de vuelta

—Lenalee—se sobresaltó al ver al pelirrojo aun lado de ella ¿Qué no iba enfrente?

— ¿Si, Lavi?—pregunto extrañada

— ¿Qué te dijo Yu?—pregunto mirando a su alrededor con semblante serio, la chica miro al pelirrojo más detalladamente, observando que ya no tenía el parche consigo, agacho la mirada

—Solo dijo que "Él Debe recordar"—le dijo mirándole con interrogante ¿A quién se refería?, el pelirrojo pareció estar en la misma situación

—Debo sacarte de aquí junto a todos los demás—hablo decidido

—Espera Lavi… ¿Qué fue lo que les pasó?—

—No hay tiempo para explicaciones Lena—

—Pero…—una explosión le silencio provocando que Lavi protegiera a los chicos con su martillo

—Maldición—gruño al ver a cierto albino en las garras de uno de los Akumas

— ¡Allen-Kun!—grito Lenalee corriendo en su auxilio, el suelo colapso y de ahí salieron varios Akumas con apariencia humanoide

—No mereces esto—hablo el Akuma mientras le arrancaba el brazo izquierdo, la peli-verde se cubrió la boca horrorizada mientras el albino gritaba de dolor

—Son demasiados—susurro el pelirrojo afligido, jamás debió salirse así sin más…pero no había de otra, esa falsa Divinidad tiene a todos en algún tipo de embrujo, sino fuese porque la verdadera Divinidad le puso el sello en su ojo derecho, posiblemente el también estuviera en trance.

— ¡Lavi!—ese grito le trajo a la realidad…una donde Lenalee y los demás se rodeaban de Akumas…y no contemos al pequeño albino quien yacía en el suelo desangrándose y sin brazo, apretó los puños con furia…eran demasiados a los que tenía que proteger, eran demasiados Akumas de un nivel superior.

Apretó los puños con furia ¿Qué debía hacer? Era más que obvio que no podía liberar sellos…y sobre todo no podía sincronizarse con otra Deidad debido a que todas estaban bajo el control de una impostora.

Los Akumas se preparaban para disparar y/o desmembrar a sus víctimas quienes solo podían ver su final con cierta decepción, habían entrenado demasiado y ahora en menos de algunos minutos les habían acabado…Allen comenzaba a dar signos de querer levantarse, su cuerpo estaba terriblemente herido pero simplemente se levantó, sujetando la enorme herida de su brazo y tratando de no dar signos de que eso verdaderamente le dolía, Lavi y los demás no podían estar más que impresionados por la determinación suicida de ese chico

—Allen-Kun—le llamo Lenalee estando a centímetros de él, el aludido le miro sonriendo vagamente—No hagas esto Allen-Kun…por favor—pidió la chica, el albino negó mientras susurraba algo inentendible

—Jamás le haces caso a las personas ¿Verdad enano?— todos se asombraron al ver a un joven de cabello revuelto y castaño, quien solo apareció de la nada junto a un pelinegro de cabello largo y sujeto en una coleta baja

— ¿Padres?—pregunto extrañado

—Lamentamos la demora—hablo el pelinegro dejando nuevamente inconsciente a su hijo

— ¿Podrás curar eso?—Pregunto Nea al ver el faltante de su hijo, el pelinegro negó apenado, el castaño suspiro—Sácalos de aquí…yo me encargare de esto—Lavi asintió observando como todos los Akumas de un solo movimiento del pelinegro explotaban

—Wow—hablaron varios sorprendidos, mas sin embargo no perdieron tiempo y comenzaron a evacuar.


El pueblo estaba bajo el ataque de Akumas del tamaño del EmpireStates, en poco tiempo quedo disuelto en cenizas, solo hubo dos noticias sobre eso. La primera: Los ciudadanos habían abandonado el pueblo con ayuda de los exorcistas que para este momento ya comenzaban a dudar si debería seguir llamándose así…y la segunda. Los Akumas gigantes seguían avanzando.


Cross se levantó súbitamente, se alteró un poco al saber que ya no tenía su preciada arma con la cual amenazaba a una que otra persona que no sabía que su arma era inofensiva contra humanos normales…

Bak solo se alteró al no haber sido levantado a base de golpes…lo cual solo le llevo a preguntar: ¿Dónde se encontraba Fou?, lo cual solo recibió como respuesta la mirada triste de todos ahí presentes…erróneamente pensó que estaba muerta.

Lenalee le había aclarado la situación, ahora solo debían preocuparse de salir de ahí lo antes posible y dirigirse al pueblo. Ignorando la situación de este

—Lavi, puedes explicarnos lo que sucedió anteriormente—

—Sí, ¿Porque las Deidades desaparecieron?—

—Y no olvidemos nuestras armas—todos miraron desaprobatoriamente a Cross quien solo se encogió de hombros

—No tenemos tiempo. Debemos ir al pueblo—

—Yo creo que tenemos todo el tiempo del mundo, el pueblo está hecho polvo y hay demasiados Akumas gigantes…no creo que puedas con todos tu solo—hablo cierta rubia de dos coletas tomando acto de presencia, junto a otra de solo una coleta, Lavi miro seriamente a ambas rubias, comprendía la situación y en el nivel de peligro en el que se encontraban…pero

— ¡Strike!—grito con corazones en los ojos—Eres totalmente mi tipo—hablo mientras sujetaba de las manos a la rubia de coletas

—Lavi—hablo Lenalee mirando al pelirrojo con fuego en los ojos, el pelirrojo supo que ahora sería muy conveniente que apareciera un Akuma. Solo uno.

—No deberías serle infiel a tu novia niño—

— ¿Qué?—se extrañó la chica—Oh, yo no soy, bueno él y yo no somos—comenzó a balbucear con nerviosismo

— Yo que tu mejor cuento lo que sucede en este momento—hablo Emilia sonriéndole con una gota resbalando por la cabeza, el pelirrojo suspiro y todos volvieron a concentrar su atención en él

—Se podría decir que el contrato que hicieron con sus Deidades se evaporo justo en el momento que la Divinidad Máxima despertó—todos se miraron asombrados—Pero resulta que la Divinidad Máxima jamás despertó—sus miradas mostraban confusión

— ¿Qué?—preguntaron la mayoría sin entender mucho

—Hay una Divinidad impostora…es la que nos "libero del pacto de sangre" pero únicamente provoco que todas nos volviéramos más débiles de lo normal, el pacto se deshizo pero si uno de nuestros protegidos muere…lo hacemos con ellos—

— ¿Cómo es eso posible? Se suponía que el pacto de sangre era el que provocaba que nuestras vidas estuvieran ligadas—hablo Miranda anonadada

—Esa es la cuestión, jamás nos liberó…solo sello nuestras habilidades…por eso también sus armas se evaporaron—

—No estoy comprendiendo mucho—hablo Lenalee mientras se dejaba caer aun lado de Allen

— ¿Te ocurre algo Lenalee?—pregunto Bak preocupado

—No es nada. Solo estoy un poco mareada—anuncio sonriendo restándole importancia

—No es eso—hablo Lavi mirando a la peli-verde con severidad—Lenalee tus pies pesan ¿Cierto?—la chica se tensó, el chico se agacho para estar a la altura de la chica, llevando su mano a los pies de la china

—Espera Lavi—

—Debo hacerlo, si continúas así ya no podrás ni caminar—la chica se mostraba recia en querer que el pelirrojo destruyera su arma—Debo hacerlo—

—Pero—

— ¿Por qué quieres destruirle sus botas?—pregunto Bak severamente

—Sino lo hago vendrán más Akumas por ella—

— ¿Qué quieres decir con eso?—pregunto Emilia

—La Divinidad máxima les localiza mediante sus armas…por eso vinieron por ellos—hablo señalando al inconsciente, a Lenalee y a Bak. Emilia y Eliade se horrorizaron al ver al albino en esa condición

— ¿Por qué ellos tienen armas aun?—pregunto Eliade confundida y sin dejar de mirar al albino con cierta culpa

—Ellos son híbridos, su pacto solo logro que desarrollaran sus propias armas—

—Entonces, Allen-Kun—Lenalee miro al albino

—Espera un minuto…lo que quieres decir es que los Akumas están cazando a los híbridos que hicieron el pacto con una de las Deidades originales—hablo Emilia, el pelirrojo asintió

—Alma—susurro Miranda afligida

— ¿Alma?—pregunto Bak confundido

—Es una hibrida—

— ¿Dónde se encuentra?—pregunto Lavi ligeramente angustiado

—Ella está en el grupo que estaba evacuando a las personas del pueblo—hablo Eliade comprendiendo la tragedia de eso

—Eso es malo—hablo Allen débilmente, su sangrado se había detenido gracias a algo que Mana le había hecho— ¿Qué le paso a mi brazo?—pregunto confundido moviendo su brazo mutilado

— ¡Deja de hacer eso!—reprendió Bak

—No tengo brazo—hablo el chico aun en estado de Shock

Comenzaron su recorrido por el bosque donde debes en cuando les aparecía un Akuma en forma de Lobo, ignorando que solo se trataba de un simple lobo. Pero su paranoia era mucha, Lou Fa y Cross llevaban a Allen quien solo se quejaba cuando "Accidentalmente" golpeaba la herida del pobre albino, Lenalee iba justo detrás de Lavi, sus pies se sentían livianos y por alguna extraña razón se sentía desfallecer, perder sus botas realmente había sido doloroso.

Quedaron asombrados al ver a los Akumas gigantes

— ¿Cuántos hay?—pregunto Allen pues su visibilidad comenzaba a hacerse nula, tal vez comenzaba a desmayarse debido a la pérdida de sangre

—Son unos 13, posiblemente más—hablo Cross aunque realmente eran siete, posiblemente solo intente asustar al albino

—Todos se dirigen al mismo lugar, ahí deben de estar las personas—hablo Lavi mientras activaba su martillo

— ¿Crees poder con todos?—pregunto Lou Fa un tanto angustiada

—No, pero les daré tiempo para que les lleven a otro lugar y se alejen lo mejor que puedan junto a esa tal Alma—

—Entonces ¿Planeas morir?—pregunto Cross extrañado

—Supongo después de todo mi muerte no afecta de ningún modo a Lena-Chan—hablo sonriendo, la chica golpeo a la Deidad

— ¿Le ha dado el golpe de amor?—pregunto Cross asombrado, Bak y Allen asintieron


— ¿Cuándo crees que se acaben? —pregunto Nea cansado de que destruyeran uno y salieran diez mas ¿Qué acaso era hidra?

—Supongo que esta vez será hasta que agonicemos o logremos matar a todos los Akumas del mundo—hablo Mana creando una barrera donde los Akumas se estrellaban constantemente contra esta

—Prefiero la tercera opción—hablo sonriendo galante, Mana asintió aunque se podía apreciar la tristeza en el rostro


—Son demasiados…no creo que pueda con todos ¿Alguna vía de escape que puedan tomar mientras los entretengo?—pregunto una joven de cabello negro sujeto en una coleta alta y vestimenta desgastada debido a la dura batalla que estaba teniendo, su arma una poderosa espada

—Claro que si hay…pero podremos con ellos Alma, solo es cosa de levantar una barrera—

—No funcionara, son más fuertes que cualquiera que hayamos combatido antes, Anita llévalos a un lugar seguro—hablo mirando a otra pelinegra de cabello largo y suelto

—No puedo abandonarte—hablo Anita mirando severamente a la menor

—Entonces todos morirán, no se trata de abandonar, se trata de salvar la vida de personas inocentes por una sola, es simple ¿No lo ves?—la chica agacho la mirada

—Si mueres juro que te mato—la espadachín sonrió victoriosa

—No planeo hacerlo…al menos no sin haber golpeado a Link por abandonarme—

—Cuídate—la mayor desapareció del lugar


Fou se encontraba mirando desinteresadamente al chico que yacía en la cama plácidamente dormido

— ¿Por qué se parece tanto a ti?—pregunto mirando a La "Divinidad Máxima" quien estaba sentado en su trono de diseño lúgubre con terciopelo negro y muchos rostros agonizantes en el respaldo

—Sera porque es un tonto imitador—

—Se suponía que yo era la única capaz de transformar mi apariencia por la persona que sea—hablo cruzándose de brazos

—Tu mi querida, tu eres mucho mejor que cualquiera aquí, tus habilidades son únicas y ni hablar de tu carácter—la peli-naranja le sonrió

— ¿Sabes? Hay algo que no me queda claro, Si Kanda Yu es un imitador ¿Por qué no simplemente le matas?—

—No puedo hacer eso, ese chico es la carnada perfecta para que Esa persona despierte en su totalidad—la chica gruño

—Solo provocaras que te vuelvan a dormir o peor…que te maten—el peli-purpura le sujeto del mentón provocando que la chica se soltara de golpe

—Eres un maldito ¡Te matare!—se le lanzo, haciendo que el chico solo levantara su mano, la peli-naranja cayo de rodillas

—Eres más difícil de controlar que todos los demás…pero no es imposible—los ojos de la chica brillaron con potencia de un color morado

—Ve con tus hermanos—la chica asintió haciéndole una reverencia y saliendo de la alcoba

—Solos tú y yo nuevamente—acaricio la larga cabellera del azabache— ¿Pero qué?—se extrañó al ver que el chico inconsciente tenía varios mechones purpuras—Estas apresurándote demasiado querido Yu,… pero eso no importa mi corazón ya debe de estar en camino y cuando eso suceda…no tendrás de otra que olvidar todo nuevamente… La Divinidad Máxima me pertenecerá—hablo sonriendo con malicia


— ¿Te ocurre algo Allen-Kun?—pregunto Lenalee estando cerca de él, Allen le miro sonriéndole

—No es nada Lenalee—la chica acaricio la mejilla del menor

—Allen-Kun ¿Estas preocupado por Kanda?—el chico agacho la mirada

—Sé que no debo—susurro afligido, la chica le sonrió acariciando los blanquecinos cabellos del chico

Él debe recordar—esas palabras retumbaron en la mente de ambos jóvenes quienes se miraron confundidos

— ¿Qué fue eso?—pregunto Allen comenzando a alterarse, esa había sido la voz de Kanda, se llevó una mano a la cabeza, la mano de Lenalee comenzó a brillar y secundado la cabeza del albino

— ¿Qué está pasando?—preguntaron ambos mientras los demás le miraban con rareza

—Imposible—susurro Lavi comenzando a analizar la situación, ambos jóvenes fueron envueltos en el cristal anteriormente destruido por el albino—No otra vez—hablo al tiempo que intentaba romper el cristal con su martillo pero antes de que se impactara contra el material este desapareció con ambos jóvenes dentro— ¡No!—grito golpeando el suelo frustrado

— ¿Qué fue eso?—pregunto Cross mirando a la Deidad quien solo se limitó a negar, inclusive él no sabía que rayos estaba pasando


— ¿Te encuentras bien Lenalee?—pregunto un joven de cabello largo y sujeto en una coleta

— Si—la chica miro horrorizada al joven frente a ella— ¿Allen-Kun?—pregunto extrañada

—Si ¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?—

—Es solo que tu apariencia es…—la chica guardo silencio

— ¿Qué hacen aquí?—esa voz le sobresalto, ambos se asombraron, aunque Allen miraba con temor al ser frente a ellos, su rostro tan idéntico al de Kanda…pero su cabello purpura

—La Divinidad Máxima—susurro Lenalee afligida

— ¿Cómo mierda sabes eso?—les pregunto tajante tomando acto de presencia una espada, la chica se tensó y Allen solo se interpuso entre Lenalee y Mugen

— ¿Tu eres la Divinidad Máxima?—le pregunto sintiendo un nudo en la garganta, el chico asintió mirándoles analíticamente

—Yu—llamo alguien desde atrás del granero, Allen se dejó caer ante la mirada extrañada del cabello purpura

—Esto no puede estar pasando—susurro mientras se llevaba ambas manos a la cabeza—Mira Lenalee tengo mi brazo—hablo intentando sacar algo positivo de la fatídica situación, la peli-verde le sonrió intentando brindarle tranquilidad, aunque podía comprender por el dolor que ahora su amigo estaba pasando

— Yu ¿Estás aquí?—la puerta fue abierta dejando ver a Mana…y al parecer todavía faltaban cosas por venir para su querido amigo Allen Walker— ¿Con quién estas?—le pregunto

—Con personas que no conozco—hablo al tiempo que los aprisionaba en una barrera de energía

—Espera Kanda no somos enemigos—hablo la chica siendo detenida por Allen, pues los barrotes estaban hecho de energía pura—Lo siento—se disculpó por su casi torpeza

—Escucha Yu…te golpeare cuando salga de aquí—hablo el castaño con el rostro oscurecido, Lenalee miro extrañada a su amigo, se suponía que tenían que evitar que la Divinidad les matara

La barrera fue retirada dejando a ambos perplejos, Allen avanzo a paso seguro hasta el peli-purpura para después golpearle el rostro

—No bromeaba—sentencio mirándole con fiereza, Mana llego hasta donde estaba la Divinidad acostada

— ¿Por qué hiciste eso?—pregunto exigiendo una explicación, el ahora castaño chico se tensó, su padre parecía molesto con él

—Lo siento—se disculpó aunque más bien era para que su aun No "madre" le mirara así, Yuu se paró sonriendo con malicia

—Debiste hacerlo por un motivo ¿Ahora dime quien carajos son?—le pregunto levantándose como si nada

—Soy Lenalee Lee descendiente de los Lee y una deidad—hablo la chica haciendo una reverencia

— ¿Qué?—se extrañaron ambos adultos mirándose confundidos

—Eso es imposible—hablo Yu cruzándose de brazos

—No, es verdad…si nos dieran un poco de tiempo les explicaríamos todo—hablo la chica levantando las manos pues el chico ya le tenía amenazada por su espada

—Deja tu agresión Bakanda—hablo Allen molesto y retirando a Mugen de su amiga, Kanda tenía una venita palpitante, Mana rio ante el mote de su amante

— ¿Tu de que te ríes?—le pregunto tajante

—Es gracioso—se excusó, Allen sonrió aunque muy dentro de él todo eso le causaba dolor

Kanda era la Divinidad Máxima, entonces eso quería decir que Mana era él primer humano en poseer la inmortalidad…y por consecuencia el amante de Kanda

—No me siento bien—aclaro poniéndose en cuclillas

—Allen-Kun—susurro la china preocupada, Yuu se acercó al castaño

— ¿Te duele algo?—le pregunto, el chico se apartó bruscamente

—Yo, lo siento…pero preferiría que no me tocaras—hablo mirando el suelo, tenía paja.

Yu parpadeo varias veces, debía admitir que ese chico le atraía de alguna forma, miro a Mana quien para ser ciego parecía mirar con preocupación al niñato

—Bien, no te tocare…pero limítate a decirme quienes son—Allen asintió

—Lenalee no miente, ambos venimos del futuro…al parecer un extraño cristal nos trajo aquí—hablo Allen aun sin ser consciente si realmente eso estaba pasando o si era un loco sueño, pero miro a Lenalee y pudo saber que realmente estaba pasando

Continuara…