Los personajes no me pertenecen sino a Hoshino Katsura


¿Cuántos siglos habían transcurrido?

Si no fuera por Hevlaska el aun estuviera en el sótano de su casa, el día que Yu se alejo había perdido todo, Hevlaska le había encontrado y ayudado a vivir durante todos esos milenios, había descubierto lo que le ocurrió a La Divinidad Máxima…con la ayuda de la primera Deidad había creado un cuarto portátil, Hevlaska de alguna extraña forma encontró a Yu, irreconocible para cualquiera que no le hubiera conocido antes de ser humanoide…Hevlaska había creado cadenas especiales para contenerlo y junto a él lo habían encerrado por lo que fueran siglos…

Sus esperanzas disminuían con el paso de los tiempos, vivía junto a Hevlaska y Adán…envidiando su amor, un amor que se había mantenido a pesar de los eones transcurridos, Habían "Muerto" varias veces, oculto entre las sombras por mucho tiempo. Saliendo únicamente Hevlaska con diferente apariencia…la única que conocía el mundo exterior… y ayudaba a ambos a sobrevivir.

Se suponía que un romance entre Deidades era permitido, pues solo compartían al mismo creador, solo había un fallo en una relación entre Deidades…estas no podían reproducirse como lo hacían varias especies, y esto era desconocido por los humanos, y era por eso que Hevlaska ahora estaba en cinta…

Mana cayo en crisis existencial cuando lo supo, Adán no estaba mejor y Hevlaska, ella no entendía nada…pero se sentía rara

Las Deidades ya no solo tenían apariencia de humanos, su cuerpo funcionaba de la misma manera solo que los órgano vitales para un humano, para las Deidades no era tan necesario, inclusive podían perder uno y a los minutos tendrían uno nuevo en su cuerpo…

Tanto Mana como Adán tuvieron que estudiar cómo sacar bebes pues no dejarían que alguien tocara a Hevlaska…además de que posiblemente sus poderes se descontrolen en el labor de parto… eso causaría sospechas y sobre todo la Deidad estaría nuevamente prisionera, eso el Conde no lo permitiría, no de nuevo.

Los antojos de Hevlaska durante el primer periodo de embarazo fueron demasiado extraños, quería cosas que no se hallaban en ese planeta ¡Ni siquiera en esa galaxia!

Después sus cambios de humor fueron desde terroríficos, hasta provocar en Mana las ganas de hacerla su esposa, para su fortuna de ahí en adelante su embarazo comenzó normalmente, debes en cuando las cosas se movían solas o caían cosas de la nada…

Para fortuna Las Deidades capturadas sabían la condición de la primera Deidad y ellas ayudaban en lo que podían, sería la primera vez que nacería algo de una Deidad…estaban ansiosos y Adán por fortuna había interceptado cada vez que Fou intentaba abrir a Hevlaska, pues ambas Deidades ansiosas querían ver lo que tenía dentro…esos momentos Adán se daba cuenta que su esposa, por más inteligente que fuera poseía la misma curiosidad de un niño de 3 años.

Los Lee y Chang acudieron a mirar al primer hibrido entre Humano y Deidad… estaban curiosos y más las Deidades quienes jamás habían visto algo así, ellos fueron creados, no nacieron del vientre de nadie

—Lavi deja de caminar de un lado a otro…me mareas—hablo el Bookman

—No tengo la culpa ¡Ya quiero verlo!—se transformó en un pequeño gato de pelaje rojizo

— ¿A dónde vas?—pregunto una chica de cabello verde oscuro y lentes cuadrados, sujetando al minino sin una pizca de amabilidad

— ¡Miau, miau, miau!—se quejó comenzando a patalear

—Deténganse ambos—reprendió Bookman golpeándoles ligeramente en la cabeza

—Te crees porque sirves a los Lee—hablo el pelirrojo sacándole la lengua infantilmente

—Tonto hermano…te callas o tendré que golpearte— hablo la chica con sonrisa maniática y rostro oscurecido

— ¡Sálvenme del monstruo!—

—Basta ambos—reprendió Nine entrando súbitamente a esa recamara…

Las Deidades estaban reunidas en una pequeña sala lejos de sus captores, los cuales no parecían preocupados de tener a las Deidades reunidas

El primer hibrido nacido fue llamado Sheryl… un niño moreno y ojos negros, cabellera castaña, pero debes en cuando su piel se oscurecía más y sus ojos se tornaban dorados y su cabello se tornaba negro

—Es feo—hablo Fou recibiendo la mirada furiosa de muchos

—Es un bebe ¿Qué esperabas?— hablo La Deidad de cabello verdoso recibiendo la mirada de duda

—Cállense, nunca han visto un bebe—reprendió una Deidad de cabellera rubia y que adoptaba el nombre de Edgar

— ¿Y tú sí?—pregunto Fou curiosa

—No—contesto simple

—Mejor cállense—hablo Mana sonriendo apenado

—Yo opino que debemos dejar descansar a Hevlaskita—hablo Froi, todos asintieron y salieron del lugar

El tiempo transcurrió y nació más, Lulú Bell…la consentida del Conde… Skin, Tikky y Nea… sin imaginar que este último provocaría cambios en la vida de Mana Walker


Komui y Nea eran amigos de juego, constantemente el castaño tenía que huir de ese maniático cuando se ponía a crear Komurines…disque para proteger a su hermanita…si algún día llegaba a tener una.

El castaño solo tenía 4 años cuando miro a Mana a la luz de la Luna…juraba que había sido el ser más lindo que haya visto en su corta vida…eso solo provoco el sonrojo del mayor y Hevlaska sonrió ligeramente, sus hermanos le hicieron burla pero tampoco le prestaron atención.

El pequeño castaño comenzó a crecer, entre más grande más guapo y más coqueto, al igual que su hermano Tikky este estaba rodeado de jóvenes que querían salir con él, Sheryl yacía un tiempo se había casado, y por supuesto Tricia estaba embarazada, Sheryl el primer Hibrido en la historia tendría un hijo, nuevamente las Deidades estaban ansiosas…pero eso ya no era como años atrás, sus nuevos "Dueños" les trataban peor que basura, había excepciones…pero eran escasas

Por su parte Mana tenía que alejarse del menor de los Noé, pues ese chiquillo le hacía sentir cosas que jamás creyó volver a sentir y con más fuerza… lo cual era preocupante


Komui lo tenía ya decidido, le conseguiría una Novia a Nea para que dejara de destruirle sus Komurines, si Nea tenia Novia…no tendría tiempo que prestarle a sus Komurines y estos podrían vivir en paz y en tranquilidad hasta que tuviera una hermanita…si es que sus padres le daban una hermanita…sino él tendría que tomar cartas en el asunto, el conocía los secretos de todas las familias antiguas, los Chang, Los Noé, Los Lee y sobre todo ese Walker

Por ello él se encargaría de liberar a las Deidades…entre ellas su madre, una Deidad que debía cubrir su verdadera identidad pues su padre odiaba con odio jarocho a las Deidades, Bookman la Deidad en miniatura había creado una ilusión que le hizo creer a su padre que estaba sincronizado con Bookman, pero la verdad es que, para evitar que los Akumas descubrieran a su madre, esta había hecho el pacto de sangre con su esposo (este creyendo que se trataba de Bookman), Komui aunque quería, no podía sincronizarse con la diminuta Deidad, así que buscaron a alguien compatible… pues Bookman moriría sino lo hacían…un riesgo que el tomo gustoso.

Pero en lo que iba, le conseguiría una novia a su amigo castaño aunque le costara dos Komurines…bueno medio Komurin


Nea caminaba despreocupado por los pasillos de la gran mansión… buscaba a cierto pelinegro, no sabía porque su madre le había pedido buscarlo

Lo encontró en la cocina, el castaño sonrió con malicia acercándose sigilosamente hasta Mana

— ¿Qué preparas?—pregunto abrazándole por atrás, el mayor se tensó mirando lentamente hacia atrás maldiciéndose después por hacerlo, Nea le sonreía de una forma casi sensual

—A-aléjate Nea—pidió sintiendo sus mejillas arder

—No—contesto simple apegándole más a él, si bien era un poco más bajo que el pelinegro en cuestión, pero sabía que algún día el sería más alto

— Aléjate—hablo brusco, el menor rio divertido

—Oh vamos Mana—le hablo mirándole inocentemente, el pelinegro bufo molesto

— ¿Por qué haces esto?—pregunto cruzándose de brazos mirándole seriamente

—Porque me gustas—hablo rápidamente robándole un beso—Además, mi Madre te busca—dijo para después caminar despreocupado a otro lugar, Mana suspiro frustrado…era molesto tener a ese niñato acosándole cada vez que tenía oportunidad, se tocó los labios inconscientemente

—Deberías darle una oportunidad—brinco en su lugar por la sorpresa

—No lo hare Conde—respondió casi al instante

—Mana, Mana, Mana… ¿Por qué huyes de lo que evidentemente quieres?—

— ¡Yo no quiero a Nea!—

—Pero yo no dije eso—hablo burlón provocando un sonrojo en Walker

—Eso es trampa—hablo cruzándose de brazos


Aun se lo negaba, estaba en total desventaja en esa situación, Nea únicamente le miraba como un cazador a su presa… y lo peor de todo es que eso solo lograba ponerle más nervioso

—N-Nea—hablo sintiendo un nudo en su garganta

— ¿Si?—pregunto mientras unía sus labios, el pelinegro se tensó correspondiendo lentamente a ese beso, su cuerpo temblaba ligeramente…

Había momentos en su vida que había anhelado la muerte, a su mente venia esa entidad que solo logro ver una vez en su vida…él era la primera causa por la cual no intentara matarse, si despertaba y el ya no se encontraba ¿Se pondría triste? Eso era algo que no podía saber, Yu jamás fue tan expresivo en ese aspecto…

Pero ya había pasado varias veces en las que pensaba en su muerte…solo que la Divinidad Máxima ya no aparecía en sus recuerdos, ahora era Nea quien parecía mostrarse con más resonancia en su mente… temió la primera vez que eso le ocurrió, por mucho tiempo fue Yu quien era su ancla para seguir con vida… y de un momento a otro era Nea.

El menor abrazo con fuerza al pelinegro al notar que sus temblores se hacían más fuertes, alejándose nuevamente y mirando las lágrimas en los bellos ojos de Mana, limpio sus lágrimas disculpándose en el proceso, se paró tratando de alejarse del pelinegro y no cometer otra imprudencia, pero simplemente el mayor le sujeto volviendo a unir sus labios…

Su cuerpo temblaba con cada tacto, cada roce le hacía anhelarlo más, cada parte de su cuerpo vibraba de placer al sentir las manos del castaño recorrer su piel, la piel que milenios atrás habían sido tocadas por otras manos, Nea exploraba cada rincón de su cuerpo borrando los rastros ancestrales de Yu, sus gemidos eran callados por la boca del menor…

Se sentía tan bien y a la vez la culpa le carcomía, amaba a Nea…pero no podía sacarse de la mente a esa otra persona la cual sus besos, caricias y palabras parecían tan lejanos cada vez, pensaría que Yu había sido parte de un magnifico sueño…pero los años transcurridos le recordaban que nada había sido falso…


Cross Marian había nacido, no era de una familia rica, ni siquiera conocida, pero Nine la Deidad Domadora eligió a esa pequeña criatura, no había lógica, jamás se habían elegidoa alguien a tan corta edad…

Bak nació, sus padres perecieron, la madre había sido asesinada a sangre fría mientras salía del trabajo, Edgar solo se había regresado porque Bak se había perdido…el pequeño rubio presencio la muerte de su padre convirtiéndose lentamente en polvo brillante, desde ahí Fou se sincronizo con él…por primera vez en la historia un niño se sincronizaba con su Deidad a tan temprana edad.

Lenalee parecía la viva imagen de la madre, solo que hasta ahora no necesitaba lentes, claro que la madre tampoco los necesitaba…era una moda para ella.

Después y de muchos esfuerzos Allen por fin pudo abrir sus pequeños ojos, Hevlaska sintió el aire faltarle, Mana miro asombrado esos peculiares ojos, en cambio Nea comenzó a tomarle fotos a diestra y siniestra, el pequeño se removió inconforme por esa cejadora luz…Mana le quito la cámara no sin antes golpearle…el pequeño sonrió, provocándole un tic nervioso al castaño

— Se supone que son ciegos cuando nacen ¿Cierto?—pregunto Nea confundido, pues su hijo parecía mirar atentamente a Mana

—Los híbridos nacen con sus sentidos funcionándoles bien, puede ver tan bien como tú lo haces ahora mismo—

— ¿Eso quiere decir que no lo podremos hacer?—le pregunto al pelinegro quien solo atino a sonrojarse, Hevlaska sonrió, pero muy dentro de ella tenía dudas, el pequeño era castaño, pero esos ojos realmente eran atrayentes, además él era el poseedor del fuerte y gran corazón de su creador…


Un especial, no sé si les guste, pero me encanto escribirlo

¡Agradecimientos a todos los que siguen este Fic!