En un lejano lugar, donde la oscuridad gobernaba y unos ligeros gritos ahogados se escuchaban, yacía Luna.

Incapaz de salir de sus nuevas ataduras, frente a ella se hallaba el albino inconsciente y ella inútilmente intentaba despertarle

—No lo conseguirás, no lo harás, ya date por vencida—susurro una voz ronca y aterradora a su costado, ella pataleo salvajemente intentando liberarse, un ser humanoide apareció, su piel tan blanca como si estuviera cubierto de harina, su cabello azabache y ojos profundamente rojos


Kanda jadeaba cansado, ya había acabado con apócrifos ¿Unas cien veces? Pero ese no quería morir… por ahora había esquivado cualquier ataque, pero ahora estaba completo, ya no sentía ese vacío sofocante que había tenido anteriormente, Allen Walker era su todo y se negaba a admitirlo en voz alta. Tal vez por ello se negaba a morir, por no decir que dudaba su muerte

¿Cuántos milenios había vivido? ¿Cuántas veces un meteoro lo golpeo salvajemente mientras deseaba la muerte? (Traducción: mientras pensaba en su larga existencia cruzo una zona de meteoritos y uno le paso a traer) sea como sea…el no moriría

Tal vez su cuerpo se desintegre pero él desde un inicio no tuvo un cuerpo, él es la nada misma.


El grupo ahora reducido de supervivientes se hallaban tan confundidos, y otros tan desolados, Miranda atendía las heridas de su amado y este a pesar de decirle que no era nada…si aún no lograba curarse, quería decir que era muy grave

Allen estaba estático mirando a todos, primero miro a sus padres, y por ultimo su mirada se detuvo en Hevlaska, en la bella Hevlaska y antigua protectora

Claro que él era solo un corazón con odio y deseo de venganza, un corazón que mantenía con Vida a Allen Walker, el único ser vivo que su verdadero dueño había amado


Ante nuestro dolor y odio siempre hay algo que nos contiene ¿No es así?

Ahora ¿Qué contendría a Allen Walker? No ¿Quién contendría el odio ancestral de Yuu Kanda?

¿Allen Walker? No, ya no se podía confiar en él, al menos no por ahora ¿Cuándo? Quien sabe

El tiempo transcurría

El tiempo avanzaba y no perdonaba, ni siquiera a las personas que nunca deberían preocuparse por él

¿O tal vez si?

Como sea, la furia que gobernaba a Allen en estos precisos momentos era temeraria, sus familiares y apócrifos debían temer, porque su ira se desataría ante cualquier cosa con vida en estos instantes

Mana estaba derrotado, Nea también lo estaba, y por primera vez supo que su hijo no volvería sino era por Kanda, el condenado inmortal, el estúpido inmortal que había engatusado a su hijo ¡Y siendo su abuelo!...no, no, recuerda Nea, ellos no tienen ninguna clase de emparejamiento.

Para el amor no hay edad… un dicho que el comenzaba a odiar profundamente, y él no era tonto, Kanda había inventado ese refrán para bien común o tal vez su madre ¿Cómo saberlo?

Allen seguía estático, y por alguna razón los apócrifos también lo estaban, su familia y conocidos/amigos por igual.

Los apócrifos comenzaron a reír victoriosos, causando un estremecimiento en todos y todas, y sin contar también el aire gélido que ahora calaba hasta los huesos

Allen levanto su rostro, sus cabellos blancos ahora ondulados y su ojo izquierdo parecía estar inyectado en sangre, totalmente negro y rojo, en su mano derecha sujetaba una gruesa espada ¿De dónde la había sacado?

—Y yo pensé que jamás despertarías—hablaron los apócrifos creando un coro espectral—Destrúyelos a todos, ellos tienen la culpa de tu dolor—

Allen sonrió, no una sonrisa amable sino más bien sádica, mirando a todos como ganado…que el mismo debía destruir

..


Kanda estaba molesto, estaba realmente encabronado con todo ello, ¿Cuántas veces debía asesinar a ese bastardo? Ya se había hecho polvo muchas veces…pero siempre volvía

Sus sentidos estaban alerta, como si algo realmente preocupante estuviera ocurriendo ¿Era algo acerca del Moyashi? O tal vez


El viento se hizo gélido, Mana tembló en su lugar, Neah miraba al chico frente a ellos, mirándoles de una forma maniaca, su sonrisa maniaca y esos ojos brillando con un brillo de locura provoco que su sangre se helara, consiente era del peligro que ahora se avecinaba…pero estaba indispuesto a pelear con su hijo…su pequeño estaba siendo controlado, de ello estaba completamente seguro

El brazo izquierdo de Allen levanto sin ningún problema esa inmensa espada, Los hasta ahora sobrevivientes se pusieron en guardia

— ¡Si matan a mi hijo…Yo los asesinare!—grito Neah visiblemente molesto y frustrado por no comprender mucho

—Tranquilo, solo lo dejaremos inconsciente después de darle una paliza—

— ¡Timothy!—reprendió Emilia, la Deidad infantil, de baja estatura y cabello castaño se encogió de hombros

—Bien como sea—bufo aburrido

—Esto será aún más problemático—Hablo Froi acomodándose los anteojos, Rene asintió con semblante serio

Debido al frio intenso, pronto comenzó a formarse una neblina, la cual dificultaba la vista de pocos, otros simplemente resoplaron por la ahora el terrorífico escenario

Allen se movió lo suficientemente rápido como para que todos retrocedieran, Hevlaska quien había sido la única en ver sus movimientos se interpuso entre el cuerpo pequeño de Bookman y la espada gigante del albino, Fou emitió un grito de sorpresa, no creyendo que el joven Walker estuvo a punto de matar a su Deidad, Lenalee quien a estas alturas estaba llorando en los brazos de Miranda, se negaba a creer tan cruel destino.

Los apócrifos seguían sin moverse, como creyendo que ya no tenían nada que hacer ahora con "Esa persona" despierta

-Ya no tendrían diversión-

Claro que ellos tampoco estaban de acuerdo con eso, así que ¿Por qué no unirse?

Sabían que el único problema ahí era Hevlaska, la pequeña intrusa…la que ellos tanto odiaban.

El suelo donde Hevlaska estaba comenzó a absorberla, ella incapaz de dejar que la volvieran a capturar transformo su cuerpo en algo sin forma, un ser hecho de polvo, uno de los apócrifos pensó seriamente en traer una aspiradora, pero vio eso como algo patético y sin importancia

Timothy, se transformó en algo más pequeño de una extraña apariencia, cuerpo triangular con brazos y piernas menudas, su cabeza, la cual tenía dos cuernos, dos ojos saltones y caricaturescos, tenía una especie de capucha que solo permitía ver esas características, Emilia desfundo su pistola, dispuesta a matar a algunos apócrifos…o bueno convertirlos polvo y esperar a que volverá a aparecer…vaya trabajo de porquería. Pediría un aumento después de eso.

Bookman comenzó a volver a sacar esas ajugas que protegían y atacaban por igual, estar rotaban a su alrededor y el de Lou Fa, salvo que en ella eran varias hileras rodantes, de izquierda a Derecha, de vertical a Horizontal

Noise se posiciono en posición de Loto, en sus piernas cruzadas estaba una lira, comenzó a tocarla y eso basto para que varios se sintieran motivados, la adrenalina comenzaba a fluir en sus venas, los apócrifos se llevaron sus manos a los oídos, bloqueando ese infernal sonido, inmediatamente después sus cuerpos comenzaron a ser movidos sin voluntad, unos hilos invisibles comenzaron a utilizarlos como marionetas, Sheryl sonrió levantando las manos y todos los Apócrifos se hicieron polvo

La alegría no pudo gobernar, la alegría no era bienvenida en esos momentos, y menos cuando de ese polvo se formó el apócrifo mayor, el más gigante, aún más que los Akumas gigantes

—Yo me ocupare de él—susurro Hevlaska adoptando su gigante tamaño, los demás pudieron respirar tranquilos, solo debían ocuparse del Allen enloquecido, dejarlo inconsciente o sujetarlo con fuerza hasta que volviera a la normalidad

Bookman provoco que Allen se quedara quieto unos segundos, mirando embobado las ajugas girando a su alrededor, Noise le sujeto con los hilos invisibles dejándole tan inmóvil como hipnotizado, Neah iba a ser el encargado de darle un golpe soñador…pero este rio para soltarse tan fácilmente, las ajugas se desvanecieron y los hilos se quemaron, miro a su progenitor con resentimiento, un odio que Neah no pudo descifrar

— No creo que sea por haberlo encerrado en el armario—susurro perplejo

— ¿Tu qué?—pregunto Mana anonadado

—No he dicho nada—aseguro restándole importancia, Mana le miro con recelo unos instantes, aparto la mirada cuando escucharon el grito de Rene, la rubia tenía el brazo derecho en ángulos extraños, Allen estaba demasiado cercad de ella

— ¿Planeabas golpearme mujer?—pregunto Allen con voz gutural, como si con cada palabra su garganta fuera rasgada desde adentro, con su mano sujetaba el brazo herido de la mujer, Froi se apresuro a llegar golpeándole con la mejor arma de todas…un papel enrollado

Allen volteo lentamente a mirarle

— ¿Quieres una mano?—pregunto y Mana tuvo que cubrir su boca para no gritar

Su hijo le había arrancado el brazo a la chica y se la aventó descaradamente hacia el viejo, Epstein gritaba de dolor mientras su cuerpo se convulsionaba, nadie sabía él porque del cambio del albino…pero era un hecho de que debían detenerlo, la herida de la rubia comenzó a ser cubierta de plumas, estas comenzaron a envolver el cuerpo de la chica, Froi cayo de rodillas, su cara se transformó en una mueca perfecta de dolor, con sus últimos momentos comenzó a dibujar algo

Epstein y sus gritos sofocados pronto se extinguieron, las plumas blancas le habían calcinado…y Froi se hizo polvo, no sin antes mirar a Hevlaska, esta que estaba batallando contra el gigante se detuvo de improviso, miro al suelo donde ahora solo estaba la nota, sus ojos se abrieron como platos

- El corazón-

Allen rio desquiciado, miro hacia todos y por unos instantes se miró la desesperación en sus ojos. Neah actuó de improviso, su hijo estaba siendo manipulado y miraba con horror lo que le obligaban a hacer, sino ¿Por qué esa desesperación?


— ¡Déjalo! ¡Libérale! ¡Despierta Allen! ¡Allen!—Los gritos en su cabeza solo eran por una voz, las demás hacía tiempo que se habían ido…desde que les liberaron

Luna zarandeaba al joven inconsciente, le golpeaba ligeramente las mejillas para levantarle, pero no funcionaba, El corazón tenía el control completo sobre el chiquillo… y ella estaba dispuesta a hacerlo despertar…aunque no sabía cómo.


Allen se llevó las manos a sus oídos, su cuerpo temblaba con violencia, La familia Noé, los que quedaban seguían estáticos, no comprendiendo nada de lo que ocurría al más joven de ellos, Tikky no lo pensó mucho, junto a Road partieron hacia el albino

Este los miro aproximarse, sus manos aun en los oídos, en el suelo de rodillas…su cuerpo seguía temblando, pero en unos segundos todo eso cambio, miro a su alrededor, ya no estaba en la fría zona de batalla, sino en una habitación acogedora, donde un trono de aspecto lúgubre estaba en medio

— ¿Qué ocurre primito?—pregunto la chica materializándose, pronto Tikky apareció del lado izquierdo de la chica, Sheryl del lado derecho, pronto todos los Noé estuvieron ahí, excluyendo a Neah y Hevlaska

Allen sonrió, su espada estaba abandonada por algún lugar, pero por unos instantes no creyó que sería útil, su brazo izquierdo brillo y pronto su apariencia cambio nuevamente, sus uñas tan largas y filosas, su capa blanca y ese antifaz tan parecido al de Hevlaska dejo a todos consternados

Allen Walker era mucho más peligroso ahora…

Road se paró súbitamente, extendió su brazo derecho y varios caramelos con puntas filosas aparecieron en el aire, dispuestos a atacar ante cualquier movimiento en falso de su amado primo, pero este no se inmuto, sonrió de oreja a oreja y todos se erizaron, ahora la piel de Walker cambio a un tono más oscuro, sus ojos rojos cubiertos por ese antifaz

—Muerte—susurro el aire

Allen corrió hacia el primero que vio, Tikky interpuso su propia espada de luz y ambos comenzaron a batallar, Allen con su brazo era demasiado rápido, pero no tanto como lo era él.

Lulu con sus manos como látigos sujeto a Allen del cuello, tirando al chico al suelo, Road le aventó diez caramelos mortales, pero ninguno le toco, las plumas habían vuelto a aparecer alrededor del albino, como un campo protector

— ¿Eso es todo?—pregunto con su escalofriante voz

—Apenas comenzamos—hablo Sheryl

La prioridad de los Noé era dejar a Allen inconsciente…o moribundo. Pero no le matarían

La prioridad de Allen era masacrar a todas esas personas. Eso sería divertido

Sheryl comenzó a manipularlo como marioneta, el cuerpo de Allen se movía sin voluntad propia, pero no parecía preocupado

—Rómpeme el cuello—le ordeno en un gruñido, Sheryl parpadeo perplejo, negando a los pocos segundos—Mátame o yo matare a tu pequeña—Sheryl quedo perplejo, miro a su única hija, la hija que no podía perder, había perdido a Wisely, si la perdía a ella también, ya no tendría nada por lo que vivir. Pero negó, incapaz de hacerle eso a su sobrino, por más manipulado que este— .me—pidió, por unos instantes pensó que su sobrino ya había vuelto a la normalidad, pero la risa desquiciada que salió de sus labios le hizo comprender que no—Bien, bien, bien. Yo te lo advertí—su cuerpo comenzó a moverse, Sheryl ponía todo sus esfuerzos en controlarlo, pero al parecer ya no surgía el efecto—Aun puedes matarme—le aseguro sonriendo burlón, algo dentro de esa sonrisa le hizo helarse, un mal presentimiento

— ¡Basta Allen!—grito Road un poco temerosa de lo que podía hacer su familiar, los caramelos volvieron a aparecer a su alrededor—Yo te atacare si te sigues acercando—hablo con un temblor en la voz, este rio

—Ataca, tu morirás si él—apunto a Sheryl—no me rompe el cuello—

Los demás seguían estáticos, incapaces de pelear contra ese terrorífico ser, pero no era cobardía, sino más bien…no podían matar a la familia, sabía que Allen no era consciente de nada, pero vaya que les estaba poniendo difíciles las cosas. Las cosas se facilitarían si entraba un Allen alegando ser el verdadero, al menos así no podrían negarse a matarle

—Los aventare hacia ti ¡Lo juro!—grito y su cuerpo temblaba, el miedo se apreciaba en sus ojos, entonces sucedió, Sheryl se dignó a romperle el cuello, el cuerpo cayo inerte en el suelo

Solo que no era Allen, sino el mismo

Allen comenzó a reír, como si todo eso fuera muy gracioso, se acercó al cuerpo del Noé

—Si tú me lastimabas…el daño se iría a ti mismo—le susurro el secreto, pateo el cuerpo y el grito furioso de Road se escuchó—Tu padre es un suicida—se burlo

Adán cayo de rodillas, el primer hijo que tuvo se había ido, uno más de su familia

—Debemos matarle—susurro descorazonada

—No podemos—hablo el conde, todo eso le partía el corazón

—Debe haber una forma de tranquilizarle, de hacerle volver—

—No la hay—Esa otra voz les sobresalto, su melena oscura y ojos negros

Mana Walker estaba junto a Neah y los demás…sin Hevlaska, ella seguía en su propia batalla

Timothy miro a Allen y cayo inconsciente, Emilia se apresuró a llegar a su lado, cargándolo y yéndose detrás de todos

— ¿Qué?—pregunto Allen extrañado, cayo de rodillas—Sa-sal—ordeno— ¡Fuera de mi cabeza!—grito con furia

— ¡No lo hare!—ese otro grito pareció ajeno al de Allen

Allen comenzó a moverse de un lado a otro, volvió a caer de rodillas y rodo por el lugar gritándole a alguien que saliera de su cuerpo, de pronto se detuvo, se paró como si nada y miro a todos un tanto confundido, su apariencia de Noé seguía igual, además de aun tener su arma activa

— ¿Que-que ha sucedido?—pregunto mientras lagrimas comenzaban a fluir, todos suspiraron aliviados, parecía que Allen había vuelto, pero hubo una explosión detrás de ellos, Timothy y Emilia habían desaparecido en un estallido

— ¡Emilia!—grito pero pronto Allen quedo estático, un grito lastimero salió de su garganta, su cuerpo se arqueo de dolor y cayo completamente al suelo

La oscuridad cernía frente a él ¿Qué es lo que había hecho? Había matado a uno de sus familiares, había matado a Emilia…ha Tiedoll y Epstein, casi mata al viejo Bookman, las lágrimas no dejaban de salir, su dolor ya era demasiado

—No me dejes—susurro alguien a su costado, miro lentamente y miro a Kanda, una furia pronto comenzó a llenarle…Todo había sido su culpa…todo su culpa.

Si no hubiera sido por él, nadie hubiera muerto desde el principio

— ¡No!—el grito de Luna le hizo parpadear—No te dejes engañar—

—Él lo hizo—volvió a susurrar Kanda—Yo mate a todos—su cuerpo tembló

— ¡No! ¡Basta! ¿¡Que es lo que estas planeando!? ¡Allen, no hagas caso!—las suplicas de Luna parecían patéticas, Kanda le miro, su corazón comenzó a dolerle, se llevó las manos al pecho, su corazón parecía querer salir de ahí

Kanda le miro por unos instantes, sus ojos revelaban el dolor que esas palabras le habían causado a ambos, se acercó a él y le abrazo, él quiso alejarse, quiso odiarle, pero sabía que sería imposible, Kanda no era más que otra simple y poderosa víctima, de pronto la Divinidad le alejo de él

—Te amo—susurraron ambos al unísono, de pronto un niño apareció con ellos, Timothy, si bien recordaba y nuevamente su dolor había regresado

Los ojos llorosos del niño

—Tú la mataste—susurro el niño con dolor— ¡La has matado!—grito furioso, las palabras de Luna aparecieron "Solo es una ilusión, no caigas en la trampa" le decía afligida, pero visión o no…todo eso le era tan doloroso

-No confíes en ellos-

Kanda le sonrió con dolor, el niño se transformó en adulto… y el corazón de Kanda fue traspasado… sus ojos se abrieron como platos, de la comisura de los labios de Kanda parecía surgir sangre… y después desapareció. Su corazón se contrajo, sus pupilas se dilataron

Y de nuevo todo oscuridad

Un grito a la distancia se dejó escuchar, pero no era nadie que a él le importara

Mana se había acercado a su hijo inconsciente, le movió ligeramente para despertarlo, las lágrimas habían amenazado con salir desde hace mucho. Pero no las dejaría salir sino era de felicidad…o dolor

Road lloraba desconsolada sobre el cadáver de su padre, su madre, su hermano y ahora su padre…Ya no quería perder a nadie


Hevlaska y Apócrifos se quedaron estáticos, el peligro se sentía en el aire, la furia de la criatura más antigua y poderoso se sentía en el aire. Y como un rayo que se impacta en la tierra partieron a Apócrifos, Hevlaska retrocedió ligeramente afectada

— ¿Dónde está?—rugió el aire, pero no era este, sino Kanda con mirada furiosa y sujetando a un apócrifos ahora en miniatura, Hevlaska se estremeció, jamás en su vida había visto a su creador así de furioso… y sintió pánico

—Como si te lo fuera a decir—escupió

—Dime donde esta—sujeto a apócrifos del cuello, presionándolo de una forma dolorosa, pero apócrifos solo rio

—No lo diré nunca—Kanda sonrió sádicamente, y eso estremeció a ambos eternos

—Olvidas quien soy…y olvidas lo que puedo hacer—Mugen apareció flotando en el aire y fue lanzada a la nada, Hevlaska miro con confusión como la espada desaparecía, Kanda con un tirón le arranco la cabeza a apócrifos, ella aparo la mirada horrorizada

Un grito resonó… Kanda sonrió satisfecho y Mugen volvió a aparecer, parecía chorear sangre fresca de ella

— ¿Acaso tú?—se obligó a callar, su creador le miro asintiendo

—Apócrifos a muerto…el original—

Kanda no tardo en marcharse y Hevlaska le siguió deseando que no fuera tarde


Allen abrió sus ojos, Mana retrocedió asustad, veía con horror que su hijo ya no volvería

Los cuernos comenzaron a salir, sus dientes se volvieron filosos, se paró tan rápido que Mana solo sintió la presión en su cuello, del cuello de su hijo aparecieron varias enredaderas, las plumas nuevamente habían salido en su espalda, como alas de un ángel…un ángel de la muerte

Levanto su otra mano dispuesto a matarle, pero Neah apareció y se llevó el golpe

— ¡No!—grito Mana al ver a su esposo ahora con su pecho atravesado

—Eres un niño malcriado—gruño mirando a su hijo con tristeza

—Neah—susurro Mana mirando como su esposo iba perdiendo la vida poco a poco, sus lágrimas al fin salían…y sus deseos de morir regresaron

—No es tu culpa—susurro Neah sonriéndole a su hijo burlón, antes de desaparecer le saco la lengua, algo dentro de Allen se contrajo, lanzo a Mana lejos de él y grito de furia, pero se calmó tan pronto, su mirada estoica perturbo a muchos…

Allen con su mirada estoica miro a todos nuevamente, Lenalee parecía en trance, Road seguía llorando, Tikky y los demás parecían muertos vivientes, tan acabados que sería tan fácil matarlos

Se acercó a lo único que supo que valdría la pena, con pasos lentos se acercó a Miranda, la vida volvió a ellos como advertencia, Lenalee sujeto a Miranda protectoramente, Noise se puso en guardia, dispuesto a dar la vida por su hijo y su amada, pero en un parpadeo la castaña ya estaba en sus brazos sangrientos, la chica temblaba violentamente disculpándose por algo que no le interesaba escuchar, la sujeto del vientre donde sentía la vida creciendo... y estuvo dispuesto a acabarlo

Los gritos resonaron en un coro mortal

…y todo ocurrió tan rápido

La castaña se sintió tan mal que sus ojos casi se salen de orbita, sintió una cálida mano posarse en su cabeza, parpadeo varias veces y quedo dormida al instante

Lenalee lloro de felicidad al ver a la castaña en brazos de Kanda, quien la deposito cerca de Marie, Hevlaska tenía a Mana entre sus brazos, el pelinegro estaba destrozado por lo de Neah y se negaba a creer que todo eso estaba ocurriendo

—Mana—llamo Kanda—Necesito tu permiso—suplico sabiendo el dolor que ahora el azabache sentía, el negó aun en su dolor, Kanda sonrió—Ya me lo esperaba—sonrió colocando a Mugen detrás de su cuello y su otra mano en la cintura—Bien como sea—miro a Allen, sabiendo que el completo control le pertenecía a su corazón…no sabía qué clase de cosas le había obligado a mirar para que su Moyashi perdiera la batalla

—Solo junto la pena de perderte y la culpabilidad que sentía—hablo Luna apareciendo a su lado, Kanda arqueo las cejas mirándola

—Sera más difícil de lo que creí—sentencio—pero que esto se resuma aquí. Solo Tú y Yo—Allen gruño en afirmación, no dando señales de reconocer a su legítimo dueño y Kanda no pudo evitar ese pinchazo de dolor, tendría que pelear contra su pequeño Moyashi molesto…y hacer lo que tenía que hacer sin matarle

Luna parecía adolorida, Kanda le miro dándole una sonrisa y después corrió hacia el albino quien había hecho lo mismo.

Continuara…


Me está dando tanta pena dejarle hasta aquí, pero un poco de tortura mutua hará bien

¡Hasta dentro de pocas semana! O el año :/ quien sabe