Aclarando algunas cosas.

Hi, seré sincera, llevo algún rato escribiendo este capitulo por lo que ya lo tenia preparado, solo por esta ocasión subiré los dos capítulos en un día pero me temo que tardare un poco mas en el que sigue ya que ese si esta en blanco jejje U_U

Ojala y les guste este capi, la verdad a mi me encanto =P


Ranma ni ninguno de sus personajes me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takashi =)

Para no confundirlos aclarare algunas cosas:

-esto significa que hablan los personajes-

Esto que son pensamientos


Mas tarde, en la residencia Tendo…

Todo se encontraba sumido en total silencio y no era para menos ya que ahora eran las altas hora de la noche, todos se encontraban profundamente dormidos a excepción de un chico que no dejaba de dar vueltas una y otra vez por su futon.

-Rayos, que se supone que hare para que esa chica boba me crea… -se coloco sobre su espalda y extendía ambas manos sobre su costado viendo hacia el techo.

Varias imágenes pasaron por su cabeza en ese momento, todas eran de akane por supuesto, Akane llamándole, sonriéndole, enojada, sacándole la lengua.

-Demonios .-se sentó rápidamente para tratar de darse un poco mas de espacio y así poder sacudir su cabeza un poco.

-Tengo que hacer algo, pronto hare una locura y ni siquiera me importara quien este presente, si tan solo no fuera tan terca, como rayos se le ocurre pensar que yo podría ver a alguien mas? Mi mundo es ella, que es lo que debo hacer para probarle mi amor?. –cayo nuevamente sobre su espalda en su futon.

-Uff, estoy seguro que si la Señora Tendo viviera ella sabría exactamente que hacer. –entonces una idea lo golpeo nuevamente en su cabeza.

-Eso es! –y rápidamente se visto y salió de su habitación camino hacia la del maestro Happosai.

La habitación se encontraba en total oscuridad, no había señales del maestro pero prefirió de todas maneras entrar con mucho cuidado por si si se encontraba adentro, al llegar a las cajoneras comenzó a hurgar en ellas.

-En donde rayos abra escondido ese espejo? –dijo para sí en un susurro.

-Así, que eso es lo que buscabas he?. –una voz calmada lo dejo congelado en el acto.

-M-maestro…

-Así que quieres esto no? –dijo mientras sacaba el espejo de su ropa y se lo enseñaba al chico.

-Hey, deme eso ahora. –dio un salto hacia el he intento arrebatárselo pero como siempre el maestro fue mas rápido.

-No, no te lo daré, de seguro quieres ir y aprovecharte de mi linda Akane cuando era mas joven, hay pobrecita pero no te preocupes Akane yo te defenderé. –y diciendo esto dejo caer una lagrima en espejo envolviéndose con una luz de gran intensidad.

-A donde cree que va viejo? –y antes de que desapareciera la luz, siguió al maestro logrando viajar con el.

Por un momento perdió el conocimiento, por lo que al abrir sus ojos, de lo primero que se dio cuenta es que la habitación en donde se encontraba estaba exactamente igual en donde estaba hacia solo unos minutos, por lo que no pudieron a ver viajado mucho tiempo atrás, fue entonces cuando se dio cuenta de algo mas.

-Maestro? .-volteo a buscarlo por toda la habitación pero obviamente no encontró al pequeño libidinoso.

-Rayos, se me adelanto el viejo. –se quejaba mientras salía de la habitación por la ventana; lo que vio en el patio lo confundió un poco, se trataba de su padre y el señor Tengo jugando, como era costumbre, shogi tranquilamente.

-Ranma, que haces aquí? –una dulce voz lo llamo a tras de él.

-Kasumi, hola, um, eto dime donde se supone que debo estar? .-pregunto posando una de sus manos tras su cabeza tratando de que su pregunta no sonara tan tonta.

-Pues en la escuela, acaso te perdiste?, que no ibas con akane? .-esto le llamo la atención.

-Akane?, la escuela?, claro ese viejo inútil va tras Akane. –sin mas se dispuso a correr hacia su escuela.

-Espera Ranma, podrás encontrarla tu solo? .-aunque el chico ya se encontraba corriendo hacia la salida de la casa aun así alcanzo a escucharla por lo que solamente dio un pequeño gira a su cabeza para contestar.

-No te preocupes Kasumi, estaré bien, nos vemos. –y sin mas se dirigió hacia el Furinkan, cuando llego ahí se sorprendió un poco al ver a una chica de largos cabellos azules pateando a cuanto individuo se le ponía enfrente.

-A-akane? .-entonces lo comprendió, ese era su primer día de clases, giro un poco su cabeza y vio a su yo del pasado sentado encima de barda, observando el espectáculo, por lo que rápidamente se coloca arriba de un árbol para no ser visto, de hecho su posición era muy cómoda para ver el show.

-Que rayos hago ahí sentado?, debería correr hacia ella y evitar que sea lastimada .- intentaba con todas sus ganas el evitar salir de su escondite y dar una buena paliza o todos esos inútiles que la estaban molestando, pero lo que mas le molestaba era el verse sin hacer nada para ayudarla.

Rápidamente se sintió aliviado ya que la chica sin mayor problema término con todos los tontos que intentaban conseguir una cita con ella, aunque su alivio no duro mucha ya que ,en ese momento, vio como rosa era tomada por la ella poniéndola un poco nerviosa.

-Si mal no recuerdo ahora debe de estar por llegar el bobo de Kuno. – justo en ese momento hizo su aparición el "rayo azul" con su gran monologo aburriendo a todos los presentes.

-Ahora que lo veo ese imbécil no cambia .-pensaba mientras la escena continuaba su cause, hasta que una parte lo hizo prestar mas atención.

-Akane no pude rebajarse con alguien de tu linaje .-le hirvió un poco la sangre al volver a escuchar decir a Kuno esas palabras, pero aun así se quedo en su escondite.

-Oye crees que a mi me interesa? –se escucho decir.

-No te lo juro, el solo vive en mi casa. –suspiro un poco al escuchar a su Akane. Paso lo ya conocido, Kuno derrumbo el árbol y su otro yo del pasado se acercó a Kuno para decirle algo.

-Tengo que decirte algo sobre Akane .-escuchaba con fastidio a su otro yo.

-Akane ni siquiera me gusta, es demasiado ruda para mí. –dio un salto hacia atrás. Y señalo a Akane.

-Con gusto te dejo a esta chica tan antipática amigo, así que adelante, conquístala. –escucharse decir eso era el colmo, como rayos había podido ser tan idiota, no pudiendo contenerse demasiado, rompió una pequeña pero solida rama del árbol donde se encontraba y se la aventó duramente en la cabeza a su yo del pasado.

Sintió un fuerte golpe en su cabeza proveniente tras de si pero no pudo hacer nada mas ya que ahora un panda se encontraba arrastrándolo hacia otro lado.

Después de un rato, Ranma del futuro estaba recostado en un árbol que se encontraba cerca del aula de su prometida, no pensaba alejarse de ella, no sabiendo que Happosai se encontraba ahí y más en busca de ella.

Fue entonces cuando escucho su propia voz llamándolo desde algún lugar cercano.

-No se quien eres, ni que rayos quieres, pero no puedo dejar que me golpees como lo hiciste y te quedes tan tranquilo, acaso no sabes quien soy yo? –lanzo lo dicho al aire el Ranma del pasado ya que no sabia donde se encontraba a ciencia cierta su agresor, solamente sentía que aun se encontraba ahí.

-Si, si, ya lo se, eres "gran Ranma Saotome", quien mejor que yo para saberlo?. –dijo con algo de sarcasmo.

A sabiendas de que no había nadie mas ahí decidió dejarse ver con su yo del pasado, de igual manera tenia un par de cosas que decirle.

-Pero, eso no puede ser, yo…es decir…tu. –No podía ser cierto, el chico que estaba frente a él, era el mismo o al menos eso le parecía, era cierto que se veía un poco mas alto, mas fuerte y mas calmado por así decirlo, pero aun así podía reconocerse.

-Deja de balbucear, se muy bien que soy perfectamente capaz de reconocerme. –tenia los brazos cruzados esperando a que su yo mas chico pudiera decir algo mas.

-Que truco estas utilizando ahora mismo?, es imposible que tu seas yo, dime quien demonios eres y que quieres? .-la verdad es que no entendía nada.

-Para que preguntas algo que ya sabes? Bueno si tanto insiste te lo confirmare, yo soy Ranma Saotome, único heredero del estilo libre Saotome y prometido de Akane Tendo. –dijo poniendo una gran pose.

-Umm .-una gota resbalo por la cien del mas chico. –eso prueba que definitivamente que es un buen truco.

-Oye, que quieres decir con eso? .-ahora el confundido era el.

-Pues, esta mas que claro que yo jamás me presentaría como el prometido de esa boba ante nadie, esa marimacho no me interesa en lo mas mínimo, seria para mi una verdadera vergüenza admitir que tiene algo que ver conmigo y mas aun en combate, así que deja de tratar de engañarme y dime de una buena vez quien eres realmente.

Un fuerte golpe le fue dado al menor en su mejilla derecha derrumbándolo inmediatamente sin siquiera poder reaccionar ya que el mayor se movió tan rápido que ni siquiera fue capaz de verlo.

Apenas estaba tratando de recuperarse del golpe cuando las manos del otro Ranma lo tomaron de la solapa acercándole a su rostro de forma amenazante.

-Escúchame bien idiota, esa bocota tuya es la que nos a metido en muchos problemas, es una de las razones del porque estoy aquí.

-Q-que quieres decir? .-apenas y podía articular ya que el chico que tenia enfrente de verdad que lo estaba intimidando.

-Uff. –dio un fuerte suspiro para intentar relajarse, después de todo era el mismo y no quería matarle ya que si lo hacia no podría ser feliz al lado de Akane.

-Escucha, soy tu futuro yo…-y no pudo continuar ya que como siempre, era un chico que no sabia escuchar mucho que digamos, ni siquiera así mismo.

-V-vienes del futuro? Pero como?. –pero antes de que pudiera hacer otra pregunta recibió un golpe en la cabeza, lo que dio como resultado un enorme chicho.

-Eso mismo estoy por explicarte, deja de interrumpir, cielos ahora se porque Akane me golpea todo el tiempo. –dijo mientras tomaba asiento al lado del chico.

-Que rayos tiene que ver esa boba con todo esto?, acaso no me fui de su casa en cuanto tuve la oportunidad? –sabia que quizás por interrumpirlo de nuevo recibiría un nuevo golpe pero no pudo resistir las ganas de hablar.

-Ja, como si eso fuera posible, vamos no sé de que te sorprendes, yo soy tu, y se muy bien que desde el primer momento que viste Akane quedaste prendado de ella y no se te ha pasado por la cabeza abandonarla ni romper con el compromiso.

-Pero que has dicho? Definitivamente es una mentira, yo no pude haberme convertido en un idiota como tu. –trato de contradecirse, aunque ahora empezaba a creer en él, ya que eso que dijo era verdad y nadie mas lo sabia y así seria siempre.

-Cállate y escúchame de una vez, mira no entrare en muchos detalles solo te diré que en el futuro se aparecerá el terrible maestro de nuestros padres, del nuestro y del de Akane, el maestro es un viejo libidinoso pero con un montón de artilugios y trampas, además es sumamente fuerte, un tipo de mucho cuidado.

Su otro yo estaba mirándolo atentamente aun sin poder creer lo que su yo mas grande le decía, el peleando contra un anciano? Y más aun, perdiendo por lo que veía.

-El maestro tiene un espejo mágico que si derramas una lágrima en él te deja viajar en el tiempo, yo quería usarlo para ver a alguien muy importante pero ese viejo tonto se me adelanto y bueno pues veme aquí, ahora tengo que encontrar a ese libidinoso y llevarlo hasta nuestro tiempo de regreso. –finalizo sin mucho animo.

-No te entiendo, si lo que buscas es al anciano porque sigues aquí?, la verdad es que yo no he visto a nadie como el que describes por aquí. –a pesar de que la historia contada por el chico era realmente increíble él podría creerla, digo quien mas podría creer en magia que un maldito de Jusenkyo?

-Bueno, es que ese viejo podría ponerle una trampa a Akane e intentar hacerle algo y eso definitivamente es algo que no permitiré, no pienso alejarme de ella y darle la oportunidad a que lo intente, por eso me mantengo donde pueda verla. –dijo como si fuera lo mas obvio del mundo.

-M-me estas diciendo que en el futuro me convertiré en un perrito faldero que vas tras esa boba? Eso jamás! Yo…-un nuevo golpe lo callo.

-Idiota, no eres su perrito faldero, eres su compañero y como tal tienes el derecho y el deber de protegerla, además no es algo que puedas decidir, tu sabes, el corazón no se manda y en poco tiempo el tuyo dejara de pertenecerte y solamente querrás estar cerca de ella, pero si en algo te consuela gracias a eso llegaras a ser el mas fuerte de todos. –rayos podía llegar a ser desesperante.

El otro chico no cabía de asombro por lo que escuchaba y menos por lo que veía ya que cada vez que mencionaba el nombre de su prometida un brillo especial aparecía en los ojos de su yo futuro.

-Lo que me recuerda. –y nuevamente se vio levantado por la solapa de su camisa cortesía del mayor, que de un rápido movimiento conocido como el truco de las castañas, le proporciono una buena cantidad de golpes, no mortales por supuesto, pero si bastante dolorosos.

-Y-y eso porque rayos fue? .-intento pararse pero la verdad es que apenas y podía tratar de recuperar el aire perdido.

-Fue por comportarte como un idiota y dar tu consentimiento a que el imbécil de Kuno cortejara a nuestra prometida.

-Esa fue la razón por la que me lanzaste esa rama en ese momento?. –ciertamente sabia como golpear, el dolor había aminorado y ahora podía hablar con normalidad, aunque aun no lograba ponerse de pie.

-Claro, aunque pensándolo bien, creo que esa es la única vez que dirás algo semejante, podrás decir que no te gusta pero jamás volverás a darle tu permiso a ningún idiota para cortejarla, si así es, estoy seguro. –decía con toda alegría mientras daba un pequeño golpecito en su mano, como cayendo en cuenta de algo.

Una gran gota recorría la cien del más joven al ver la reacción de su otro yo.

-En ese momento se escucho una gran risa proveniente de algún lugar cerca de ellos, el más joven no pudo reconocerla pero fue rápidamente identificada por el más grande.

-Maestro, salga ahora mismo. –la orden fue dada sin temor alguno.

Enseguida apareció frente a ellos el pequeño viejecito que le pareció inofensivo al más chico.

-Y ese es el "gran maestro"? pues a mi me parece solo un viejo decrepito.

-Como te atreves?, Ranma ahora si me las vas a pagar. –señalo al mayor al decir eso.

-Hey pero si yo no he dicho nada, bueno si fui yo pero no el yo de ahora, es decir…rayos esto es un problema, oiga viejo que le parece si nos ahorramos problemas y simplemente regresamos a casa?.-trato de convencer al viejecito.

-De ninguna manera, a pesar de que he "visitado a muchas lindas chicas hoy aun no he visto a mi linda akane y eso que hasta le traigo un regalito. –con esto, salto con dirección hacia las aulas mientras sacaba un lindo sostén de sus ropas.

-A donde cree que va?, vuelva aquí viejo libidinoso. –y corrió tras el, el mas chico solo atino a seguirlos sin estar muy seguro de que hacer.

Akane del pasado se encontraba en ese momento en clase de educación física por lo que no se daba ni cuenta de un viejo que estaba a punto de salir de unos arbustos, cuando el muchacho de la trenza lo jalo hacia a tras con un brusco movimiento.

-Ni si quiera lo piense viejo. –y ambos se pusieron en posición de batalla observados ahora por el menor de ellos.

Rápidamente la batallas comenzó, el Ranma del pasado estaba sumamente impresionado por lo que estaba presenciando, sus movimientos, es decir los de su yo del futuro, eran muy fuertes y certeros pero aun así tenia algo de problemas para con el viejo.

-Ya me canso anciano no tengo tiempo para esto. –y con esto comenzó a caminar en espiral sin que el maestro se diera cuenta.

-Dragón volador!.-fue el grito de batalla que alcanzo a escuchar su menor cuando vio grandes remolinos a su alrededor seguidos de la fuerte caída de un viejo todo mal trecho.

-Uff, esto servirá por ahora. –y rápidamente comenzó a amordazar al anciano para que no se escapara aun si recobraba el conocimiento.

-Pero que pasa aquí? –ambos escucharon la dulce voz de su prometida, la cual al sentir la gran energía emanada, decidió ir a investigar como toda buena artista marcial pero tal fue su sorpresa al ver dos Ranmas en la escena.

-Pero, tu…como? –Ranma te advierto que no me gustan las bromas pesadas.

-Si eso ya lo se A-chan. –dijo el mayor mientras se dirigía hacia ella.

-A-chan? –pronunciaron ambos menores sorprendidos.

-Quien rayos eres tu? Y con que derecho me llamas así?. –no sabia porque, pero ante la presencia de ese imitador, estaba paralizada.

-Con el derecho de ser el hombre que más te ama. –coloco su mano en la mejilla de ella.

Akane estaba más que petrificada, ese tipo había dicho que la amaba y por alguna razón su corazón comenzaba a reaccionar.

-Jaja siempre serás igual de inocente, .-se acercó a su oído para susurrarle algo a la chica.

-Solo asegúrate de enamorarte de mi, si?. –y con esto la beso tiernamente en la frente y de un rápido movimiento presiono un punto en su cabeza que la deja inconsciente en el acto en los brazos del chico.

-Pero que le has hecho? –el menor estaba enfurecido al ver que su prometida estaba inconsciente, por lo que rápidamente intento darle su merecido a su agresor pero fue fácilmente burlado.

-Y todavía te atreves a negar que la quieres, descuida no le he hecho ningún daño, toma. –coloco a la chica inconsciente en los brazos de su yo mas joven.

-Solamente hice que se olvidara de los últimos momentos, no queremos traumarla de por vida verdad?, bueno ya es hora de que nos vayamos. –con un movimiento del pie hizo llegar al maestro hasta su mano.

-Espera. –esa petición hizo detener al mayor, el cual espero a que el mas joven hablara.

-Entonces, ella también me amara? –pregunto aun sabiendo todo lo que conllevaba al realizar esa cuestión, pero ya que era el mismo sabia que podía confiar en el.

Lo único que obtuvo por respuesta fue una profunda mirada por parte del mayor que le transmitió una gran tranquilidad y seguridad, por alguna razón sentía que todo estaría bien.

Ranma sabia que no podía decirle mucho mas a aquel chico si es que no quería cambiar demasiado su futuro, una cosa era hablarle acerca de el ya que sabia que nunca cambiaria pero si le hablaba del sentir de alguien mas, quizás eso podría cambiar algo y no estaba dispuesto a correr ningún riesgo.

Con este último pensamiento en su mente, tomo una cebolla que escondía el maestro entre sus ropas y sin decir mas froto con ella uno de sus ojos haciendo que cayera en el espejo una de sus lágrimas, acto seguido una luz envolvió a ambos (a él y al maestro) y desaparecieron del lugar.

-Vaya, lo del espejo era real. –dijo para si el Ranma del pasado que aun sostenía en brazos a su prometida la cual justamente se estaba despertando en ese momento.

-Ranma…- fue lo primero que reconoció al despertar y al verse entre los brazos del chico, rápidamente le propino un duro golpe.

-Pero que te has creído? Eres un pervertido.

-Oye a quien llamas pervertido heee? Solamente estaba preocupado por ti ya que te desmayaste porque…-recordó que no podía decirle la verdadera razón de su desmayo a la chica.

-Porque?...-intento hacer continuar al chico, la verdad es que no sabia que estaba haciendo ahí, lo ultimo que recordaba era que estaba jugando a la pelota con sus amigas, prueba de ello era que todavía sostenía entre sus manos la dura bola.

-Pues porque eres tan increíblemente torpe que te dejaste golpear en la cabezota con la pelota al intentar atraparla a pesar de que había volado hasta acá, de verdad que eres una boba. –intento salir del paso diciendo esa tonta mentira.

-A quien llamas boba heee? –y sacando un gran maso lo mando a volar por los cielos de Nerima.

-Que idiota, no puedo creer que papá me haya comprometido a un tonto como el. –y sin mas comenzó a avanzar camino a la cancha de la escuela, cuando una voz resonó en su cabeza.

-Solo asegúrate de enamorarte de mi, si?.- Inmediatamente reconoció la voz como la de su nuevo prometido.

-Ranma?...-volteo a todos lados buscándolo pero al hallarse sola decidió que todo era producto de su imaginación...o quizás no?

Naaa, no tenía sentido, sabia que ese chico bobo y terco jamás le diría algo como eso así que decidió ignorar a la voz, por lo menos por ahora.

Lo que ella no sabia es que esta idea había sido plantada en su cabeza por cierto chico que no estaba dispuesto a correr ningún riesgo y por ello dejo la petición ahí, siempre latente, pero eso seria algo que solamente el sabría.

Y así rápidamente todo volvió a la normalidad en la vida de los dos los jóvenes mas problemáticos de todo Nerima.

De regreso al futuro…

-Uff, menos mal parece que no ha cambiado nada. –decía mientras enterraba al maestro en un terreno baldío cerca de la residencia Tendo, ya que aun tenia un asunto pendiente y esto lograría entretener al maestro un buen rato, además de que todavía le tomaría su buen tiempo despertar.

Una vez terminada su tarea decidió dirigirse hacia su llamado hogar solo para asegurarse que su amada A-chan, se encontraba bien.

-A-chan -la llamo en cuanto logro visualizarla en su habitación.

La chica se sonrojo por su dulce apodo ya que todavía no estaba acostumbrado a él, el chico solamente la había comenzado a llamar de esa manera hacia pocos días y como solamente se lo decía cuando estaban solos pues aun le costaba no sonrojarse en el acto.

-Ranma, que estas haciendo ahí? –dijo con algo de curiosidad ya que su prometido se encontraba de cabeza colgando del tejado para poder asomarse a su habitación.

-Sabes que puedes entrar por la puerta. –agrega a sabiendas de que el chico jamás hacia nada como normalmente hacían los demás.

-Lo se, pero así me parece mas divertido. –y de un ágil movimiento entro en la habitación de la chica y sin darle tiempo a reaccionar, nuevamente la tomo entre sus brazos aprisionándola en fuerte abrazo.

-Ranma…

-A-chan alguna vez te he dicho que me gustas mas con el pelo corto? .-mientras decía esto acariciaba la cabellera de la chica.

-Creo que alguna vez lo mencionaste, pero ahora que lo pienso nunca me has dicho el porqué, vamos se sincero Ranma sé que con mi pelo largo me veía mas bonita, no lo niegues. –sintió como el chico apretar un poco mas su abrazo.

-Para mí siempre será las más hermosa Akane, no importa como te veas, pero si quieres saberlo me gustas mas así, porque en el momento en que tu cabello fue cortado significo el inicio de mi absoluta pertenencia sobre ti.

El comentario disgusto un poco a la chica, por lo que inmediatamente se dispuso a debatir el punto.

-Hey, acaso estas diciendo que soy un objeto para ti? O al menos en ese momento lo fui? –bien sabia, ahora, que Ranma jamás pensaría eso de ella, pero quizás en aquel tiempo así fue.

-Tonta, lo que quiero decir, es que cuando tu cabello era largo estaba así por el Dr. Tofu, al ser cortado, dijiste que te habías olvidado de el de esa forma. –un poco de celos lo molestaron al recordar que ella una vez estuvo enamorada de alguien más.

-Para mi significo el termino de tu amor por el y que era mi oportunidad de tenerte para mi.

- Así como una vez quisiste dejártelo largo para gustarle a él , me gusta pensar que ahora te lo dejas corto por mi y esto no sabes como me agrada A-chan. Me vuelves loco, así que por favor, no te lo dejes crecer de nuevo, al menos no hasta que seas totalmente mía, si?.

Al decir estas palabras él se refería al matrimonio, pero su comentario fue tomado por otro lado por parte de la chica que solo atino a sonrojarse a mas no poder, para diversión del chico.

-Hey, en que estas pensando heee? .-quiso ponerla mas incomoda.

-En nada que te interese, baka! –ahora comprendió que se había equivocado de idea.

-Jajaja, como tu digas mi A-chan, aunque a decir verdad, me gusta mas tu idea que la mía. –y nuevamente sin dar tiempo a reaccionar a la chica, la beso tiernamente solo para alejarse de ella en un momento.

-Bien, ahora que estoy tranquilo por haber visto a mi futura esposa, debo irme, .-e hizo un movimiento que lo coloco en el marco de la ventana pero no salió todavía ya que la voz de su A-chan lo hizo detener.

-A donde vas Ranma?

-No te preocupes, tengo un asunto que atender, pero no tardare mucho, sabes que no puedo mantenerme mucho tiempo lejos ti.

-Nos vemos más tarde A-chan .-y sin más desapareció de su vista.

Continuara…

La verdad siempre me había molestado que en su primer encuentro con Kuno hubiera negado a la chica de esa manera, por eso quise hacer un poco de justicia por aquí jejej.

Como siempre espero sus reviews ya que como he manifestado son mi motor para seguir escribiendo.

Arigato!