Una visita al pasado.

Hi, aquí estoy de nuevo con un capitulo mas, ojala y sea de su agrado, la verdad yo me divertí escribiéndolo.

No olviden dejar su comentario, sino ya no escribo, a no eso no, no es cierto, jajajjajajja bueno ojala y les guste =P


Ranma ni ninguno de sus personajes me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takashi =)

Para no confundirlos aclarare algunas cosas:

-esto significa que hablan los personajes-

Esto que son pensamientos


Una vez que salió tranquilo y contento de la habitación de su prometida se dirigió al dojo donde, con toda calma, saco de sus ropas la cebolla utilizada tiempo atrás y se dispuso a frotar uno de sus ojos para lograr su cometido.

-Uff, espero que esta vez todo salga bien. –y sin mas una lagrima cayo en el espejo mágico y por segunda vez en el día se vio envuelto por un gran resplandor.

Ranma se encontraba ahora parado aparentemente en el mismo lugar donde se encontraba hacia solo unos segundos pero pronto se dio cuenta que la habitación se veía un poco mas "resplandeciente", así como también se percato de la presencia de un par de accesorios mas.

Salió con toda cautela del dojo, con miedo a que alguien que no fuera a quien buscara, pudiera descubrirlo dentro de la casa en la que justo en ese momento, no tenía ninguna relación.

-Umm, pensándolo bien, por supuesto que esta casa sigue teniendo relación conmigo, es decir, akane ya ha nacido después de todo. –pensó para sí el joven.

Después de dar sigilosamente una mirada por la casa se había percatado que esta se encontraba vacía, cuestión que no le ayudaba mucho a su cometido, por lo que decidió ir a echar un vistazo a la calle.

El distrito de Nerima prácticamente era el mismo, quizás algunos comercios habían cambiando pero nada que hiciera irreconocible el barrio.

Camino tranquilamente por sus calles, con ambas manos detrás de su cabeza de forma despreocupada, como ya era su costumbre, disfrutando del paseo.

-Vaya pero si el tiempo no ha pasado por aquí, espero que sea así siempre, me gustaría que mis hijos vivieran en esta tranquilidad –se sonrojo furiosamente al caer en cuenta de lo que acaba de decir, cuando de un momento a otro se sintió sobre el pavimento.

Tan inmerso estaba en sus cavilaciones que no se percato de un pequeño bulto que aparentemente había perdido el control de sí, derrumbándolo junto con el en el acto.

-ouch que golpe. –Por el impacto aun mantenía los ojos cerrados hasta que escucho un feroz gruñido junto a él.

Al levantar la vista puro ver a un feroz canino dispuesto a atacar, por lo que inmediatamente se puso de pie para así poder frenar el ataque del can, pero al hacerlo noto como el pequeño "bulto" se aferra a su pie en señal de miedo.

-Oye…-comenzaba a decir con voz calmada pero el perro llamo rápidamente su atención ya que hora se encontraba saltando hacia el, pero este fue fácilmente repelido con un simple punta pie del chico, lo que lo hizo alarmar sus sentidos y hacerlo alejar de ahí.

-Vaya, no era mas que un busca pleitos. –de repente recordó al "bulto" por lo que giro para encadarlo, después de todo lo había hecho caer, pero apenas y había dado la vuelta cuando sintió como dos pequeñas manitas se enroscaban alrededor de su cuello.

Aparentemente, el pequeño "bulto" tenia buena agilidad ya que de un salto había logrado llegar hasta la altura de su cara, hasta aferrarse a él. Pero había algo raro ahí, en cuanto ese "bulto" lo toco, una enorme corriente recorrió su cuerpo, por lo que despego un poco al bultito para ver de qué se trataba.

-A-akane?.- en sus manos sostenía a una pequeña de grandes ojos cafés que por ahora estaban totalmente cubiertos de lagrimas, tenia el cabello corto tal y como lo tenia su adorada A-chan además era de color azul.

-Yo…yo…suéltame!.- y con una de sus pequeñas manitas dio un" sonoro" golpe a una de las mejillas del chico.

-Akane…Definitivamente eres tu!.- Ranma aun sostenía a la chiquilla entre sus brazos y la mantenía a la misma altura, la única diferencia era que ahora tenía una mejilla un poco sonrojada por el golpe de la pequeña.

-Bájame!- Esa fue una orden fuerte y clara, por lo que, consumido por la costumbre que había adquirido de no querer hacer enojar a su prometida, la deposito suavemente en el suelo.

La chiquilla al verse en el suelo, simplemente frunció un poco el ceño hacia él y sin prestarle mayor atención comenzó a andar.

-O-oye espera, a donde vas? –el chico no pensaba dejar andar sola a la pequeña que el calculaba tendría entre cuatro o cinco años, aunque a pesar de eso, ella hablaba perfectamente claro, si no la dejaba sola cuando era grande mucho menos pensaba dejarla andar sola estando tan pequeña.

-Voy a buscar a mamá.- siguió caminando sin siquiera voltear a mirarlo.

-Estas perdida?.- el chico rápidamente intuyo la desorientación de la pequeña.

-No estoy perdida pero mamá si, por eso debo encontrarla. –una gran gota cayo por la cien del chico, definitivamente su prometida había nacido orgullosa y nunca aceptaría el haberse equivocado tan fácilmente.

-Ummm, que te parece si te ayudo a buscarla? –se ofreció con una linda sonrisa en su rostro, pero ahora no causaba ningún efecto en su prometida.

-No, no puedes, mis papás me han dicho que no debo hablar con extraños.

-Pero si solo hace un segundo me estabas abrazando, recuerdas? –involuntariamente Ranma reaccionaba como era su costumbre hacia la chica, por lo que no paso por su mente el darle una respuesta mas lógica a la pequeña niña para que confiara en el.

-No cuenta, tenia miedo del monstro que quería comerme. –se defendió la chiquilla, era mas que obvio que eso de no mostrar sus miedos y sentimientos hacia los demás había sido adquirido hasta después de que su madre murió.

La niña siguió caminando sin prestarle nuevamente ninguna atención al chico, pero a pesar de verse a leguas que la chiquilla era muy inteligente, ya que como se había visto podía hablar muy claramente para su edad, aun seguía siendo una niña, por lo que al intentar cruzar una calle no se percato del auto que venia a toda velocidad hacia ella.

-AKANE CUIDADO!. –y de un muy rápido movimiento se precipito sobre la pequeña alcanzándola a sacar del camino al ultimo momento.

-Tonta!, no me dejaras tan fácilmente, no lo harás, si tu mueres yo muero contigo- Ranma abrazaba fuertemente a la pequeña que tenia entre sus brazos, estaba asustado, muy asustado por lo que pudo haberle ocurrido a la niña, unas pequeñas lagrimas, casi imperceptibles, surcaron su rostro.

Akane no tenia ni idea de lo que pasaba, en un momento estaba caminando tranquilamente por la calle cuando de repente se encontraba aprisionada entre los brazos de ese chico que le parecía un poco extraño, el parecía realmente preocupado por ella, por lo que decidió quedarse quieta un rato hasta que una voz llamo su atención.

-Akane! mi bebe, gracias a Dios. –una hermosa mujer que había visto el casi fatal accidente desde lejos, corrió despavorida hacia la niña.

-Mami!.- la niña alegremente sonrió hacia su madre e intento ir hacia ella pero un par de brazos que aun la sostenían le evitaban la tarea.

Ranma aun se encontraba asustado por lo que retendría a la niña entre sus brazos lo más que pudiera, giro aun con ella abrazada y miro a la mujer acercarse a ellos.

A pesar de aun estar aturdido por lo sucedido, se sorprendió un poco al reconocer a la mujer, ya había visto alguna que otra foto de la Señora Tendo, pero estaban muy lejos de haber podido capturar su gran belleza.

-Akane! .-y ahora estando junto al chico, tomo a su hija de los brazos de este y la abrazo tal y como le tenia el chico hacia solo unos minutos.

-Estas bien cariño? Te duele algo? .-rápidamente analizo a su hija de pies a cabeza.

-Estoy bien mami, no me paso nada.- trato de tranquilizar la pequeña a su madre.

-Ho gracias, muchas gracias, no se como podría pagártelo. – Le dirigió una muy dulce mirada al chico que había salvado la vida su pequeña.

-No tiene nada que agradecer, enserio. – "con gusto daría mi vida por ella" agrego mentalmente el chico.

-Debe haber algo que pueda hacer para agradecerte, ya se, que te parece si cenas hoy con nosotras?

-No tiene que molestarse, enserio, además ya ha hecho demasiado por mi.-dijo sin siquiera darse cuenta mientras miraba dulcemente a su pequeña prometida.

-Disculpa? –la mujer no comprendía a que se refería el joven.

-He?, lo que quiero decir es que ya me ha dado las gracias, no necesito nada mas, si eso es, jeje. –sonrió nerviosamente.

-Ho, pero debo insistir.- al parecer la ingenuidad era una de las cosas que akane había heredado de su madre.

-Bueno si no le causo ningún inconveniente estaré encantado de aceptar su invitación.- de repente recordó a lo que había venido por lo que la invitación de la Señora Tendo le venia como anillo al dedo.

-Bien, pero nunca te había visto por aquí, estas visitando a alguien? .- miro con un poco de curiosidad al chico.

-Pues, en realidad, yo…solo estoy de paso, jejej.- no había pensado como enfrentaría a la Señora Tendo, simplemente el decirle "hola, soy la persona que ama con locura a su hija y vengo de futuro" no le pareció muy buena idea ahora.

-Enserio? Entonces supongo que no tienes donde quedarte esta noche, si gustas puedes pasar la noche en nuestro dojo, disculpa que no te pueda ofrecer una habitación dentro de casa pero mi esposo y mis otras dos hijas salieron a ver a sus abuelos paternos y bueno, a él no le gusta que extraños se queden cuando el no esta cerca.

-No podría estar más que de acuerdo con su esposo, agradezco mucho su amabilidad.- sonrió tratándole de transmitir confianza a la mujer.

-Es lo menos que puedo hacer para agradecerte por salvar la vida de mi pequeña, pero te molestaría si paso a comprar algunas cosas primero?

-Para nada.

-Entonces, vamos umm..

-Ranma Sa…mmm, solo Ranma esta bien.- Repentinamente llego a su cabeza que lo mas seguro fuera que el Señor Tendo le habría comentado a su esposa alguna vez el apellido de su viejo amigo.

-Mucho gusto Ranma, soy Naoko Tendo. –Puedes llamarme por mi nombre, sonrió maternalmente al joven.

-Prefiero referirme a usted como Señora Tendo, si no le molesta. –la verdad, esa mujer le inspiraba un gran respeto, después de todo, le debía lo mas valioso que tenia en su vida.

Iban caminando mientras charlaban, la Señora Tendo ahora no soltaba la pequeña manita de Akane que no paraba de moverse a su lado.

-Mami, mami quiero ir ahí.- señalo la pequeña hacia un pequeño parque con algunos juegos que se localizaba enfrente de donde la Señora Tendo tenia que hacer las compras.

-Lo siento cariño, pero ahora debo hacer las compras para la cena, jugaremos otro día si?-acaricio tiernamente el cabello de pequeña mientras trataba de convencerla.

Ranma vio como a la pequeña se le empezaban a llenar sus pequeños y lindos ojos de lágrimas, cosa que como siempre, calaba fuertemente en su corazón, no importaba la edad que tuviese su prometida, era algo que no podía soportar.

-Si quiere, puedo acompañarla mientras usted hace las compras. –sabia que quizás se oía muy osado al decir eso, pero esperaba que la mujer confiara en el.

-De verdad?, no quisiera molestarte. –No sabia bien el porqué, pero ese joven le inspiraba una enorme confianza, algo en su corazón le decía que podía dejar a su pequeña en manos de ese chico, después de todo, él había salvado la vida de su pequeña, lo mínimo que podía hacer para agradecerle era confiar en el.

-No es molestia, le doy mi palabra que cuidare bien de ella, puede confiar en mi.- aunque no era su intención sus palabras sonaron sumamente solemnes, cuestión que termino por converse a la Señora Tendo.

-Bien, espérenme ahí, tardare un poco, Akane pórtate bien y obedece a Ranma ok?

-Si mami, vamos Ranma –y con una dulce sonrisa tomo confiada la mano del chico que ahora se encontraba algo sonrojado mientras cruzaban hacia el parque.

Al llegar a los juegos, akane soltó la mano de Ranma y se dirigió corriendo hacia la res baladilla mas grande de ahí, subió rápidamente las escaleras pero al llegar arriba se percato por primera vez de la altura y retrocedió un poco, con algo de miedo.

-Hey Akane, no tengas miedo yo te atrapare al llegar aquí. –le grito desde abajo el chico, había podido adivinar lo que le pasaba a su prometida, después de todo, no perdía detalle de lo que ella hacia.

Con un poco mas de valor, la niña suspiro hondo y se dejo caer por la plataforma, cerró fuertemente sus ojos y por alguna razón espero un gran golpe pero a cambio lo único que sintió fue un par de cómodos brazos que ahora la sostenían.

-Wiii otra vez. –ahora que había comprobado que el chico evitaría que se golpeara subió y bajo feliz mente varias veces por el juego, ahora incluso se resbala sin cerrar los ojos disfrutando de la vista.

-Ahora quiero subirme a los columpios. –rápidamente fue y trato de sentarse en uno pero como aun era muy pequeña no lograba alcanzarlos por lo que Ranma tiernamente la alzo y la coloco sentada en uno de ellos para luego dirigirse atrás de ella y mecerla un poco.

-Siii, más alto, más alto. –el chico aumento un poco su fuerza, aunque no demasiado, sabia que si la niña llegara a caer el la atraparía, pero tampoco quería asustarla por lo que, únicamente la meció un poco mas fuerte, lo suficiente para hacerla reír mas.

Y así con Ranma como su sombra la niña disfrutaba como nunca los pequeños juegos del parque y el chico igualmente disfrutaba ver reír y jugar a su pequeña iinazuke.

-Oye quieres jugar conmigo?- ofreció un pequeño y lindo niño, que se había acercado a la pequeña akane mientras le enseñaba una pequeña pala y una cubeta y señala hacia el arenero.

-Disculpa, pero creo que akane-chan no quiere jugar con arena, verdad akane?- era increíble, pero el ver a ese mocoso invitando a jugar a akane con él le estaba molestando de verdad.

-Yo…se ve divertido.-dijo inocentemente la pequeña mientras miraba el arenero.

-Vamos akane, se ve que es tremendamente aburrido, que te parece si mejor subimos al sube y baja o que tal de nuevo a la res baladilla he? –trataba de convencer a la pequeña para que no fuera con ese niño.

-Pero…-aun estaba dudosa

-Haremos un castillo, tú puedes ser la princesa. –dijo el pequeño con inteligencia.

-Enserio?.- sus ojos brillaron emocionados ante la idea.

-Claro, tu serás la princesa y yo el príncipe, que dices? .- pero antes de que pudiera responder Ranma decidió intervenir.

-Ha no, eso si que no, ella no será tu princesa renacuajo –y con un muy alto grado de inmadurez levanto a la niña en brazos dispuesto a irse lejos del niño que intentaba socializar con su prometida.

-Disculpa, acaso mi hermanito te esta molestando? .-una linda joven de largos cabellos rubios y ojos azules apareció frente a él con la mejor de sus sonrisas.

-Pero hermana, tú me dijiste que fuera a invitar a esta niña a jugar para que así tu pud…-y el niño no pudo hablar ya que ahora su hermana tenía bien tapada su boca.

-Jeje, estos niños, cada cosa que se les ocurre, jeje.-sonrió nerviosamente,

-Kotaru recuerda que tu mismo me dijiste que querías tener una nueva amiguita, pues bien aquí la tienes, anda juega con ella. –decía mientras señalaba a la pequeña niña que se encontraba en brazos del apuesto chico.

Lo cierto era que la joven era muy linda, se notaba que estaba acostumbrada a ser poseedora de las atenciones de los jóvenes que se cruzaban por su camino, pero a ella simplemente no le importaba, no hasta que vio a Ranma, inmediatamente se sintió atraída hacia él, pero fue mas su ilusión al ver como el chico cuidaba tiernamente de la que seguramente era su hermanita.

El chico le parecía un sueño, no solamente era terriblemente apuesto si no que también era extremadamente tierno, se veía que el seria un gran papá y eso era algo que ella no dejaría escapar.

Para ser sincera, esperaba que su sola presencia llamaría la atención del chico, como siempre le solía pasar con todos los chicos, pero Ranma paso a su lado, una y otra vez sin siquiera mirarla, por lo que opto por usar a su pequeño hermanito como excusa para acercarse a él.

-Soy Rioko, mucho gusto. –extendió su mano a Ranma.

-mi nombre es Ranma, únicamente la saludo con la mitad de sus dedos ya que no le apetecía soltar demasiado a la niña que cargaba.

-Tu hermanita es muy linda, como se llama?- sonrió falsamente hacia la niña ya que estaba un poco celosa de que el chico no le quitara la vista ni por un segundo, por su culpa ni siquiera la miraba.

-No soy su hermanita, Ranma es mi novio y mi nombre es Akane Tendo. –dijo con autosuficiencia la pequeña mientras pasaba una de sus manitas tras la cabeza de Ranma en un medio abrazo.

Ranma sonrió al escuchar las palabras de su pequeña iinazuke, al parecer no era el único que estaba celoso por ahí, estaba mas que orgulloso de ella.

-Jejeje, como dije, a estos niños se les ocurre cada cosa jeje, pero ya que estamos hablando de eso, tienes novia Ranma?.- era oficial esa niña le caía mal, pero aprovecharía la oportunidad para averiguar sobre el chico, después de todo, ella era la bella Rioko, era solo cuestión de tiempo para que el cayera rendido a sus pies.

-Ya lo dijo Akane, ella es mi novia.-esa chica no le agradaba en lo mas mínimo, veía a akane de forma rara y eso no le gustaba, además simplemente era una chica ordinaria como cualquier otra, definitivamente su prometida era la mas hermosa de todas, incluso siendo una niña.

-Eres muy dulce, que te parece si nos sentamos por halla mientras estos pequeñines juegan un rato? –señalo una banca vacía junto al área de juegos.

-Lo siento pero tal como dije, Akane es mi novia, mejor dicho es mi prometida y no me hace nada de gracia que este con otros chicos, así que si nos disculpas…

-Tu prometida?, ok, esta broma esta comenzando a molestarme, Ranma, querido, por que no dejas los juegos y te vienes con una mujer de verdad. –con un "sexual" movimiento se acercó peligrosamente a la cara del chico a pesar de estar akane ahí de por medio, Ranma ni siquiera pestañeo por su cercanía.

-No estoy bromeando, esta pequeña es a la única mujer que amare siempre, la verdad es una historia muy larga y no me da la gana darte ninguna explicación. –con cada acción la chica le caía peor, así que simplemente dio un paso atrás y se alejó de la chica.

-Que dices? Acaso eres un maldito pervertido? Hey vuelve aquí. –grito hacia un Ranma que ya había dado la vuelta, aun con akane en brazos y se alejaba de ahí, pero decidió voltear y dar un ultimo comentario a la chica.

-No me interesa lo que pienses sobre mi, vale mucho mas cualquier cosa que diga esta niña y por cierto no eres tan bonita como para ser tan presumida .-y ahora si, dio nuevamente la vuelta y comenzó a irse de ahí, mientras akane le sacaba la lengua en son de burla a la muchacha, que ahora parecía que iba a explotar de rabia.

-Vaya pero que fastidio .- ya se había alejado lo suficiente de la chica, por lo que ahora decidió esperar a la mamá de akane en una banca con la pequeña aun siendo sostenida por su brazos.

-Ranma…-Rápidamente toda la atención fue para akane.

-Yo soy tu novia verdad? Tu no quieres a esa chica fea y mala cierto? –miro con timidez al joven que la sostenía.

-Por su puesto que eres mi novia tontita y eso jamás cambiara, así que tu debes prometerme que no te enamoraras de ningún tonto que se acerque a ti, ok?

La niña lo miraba contenta aunque realmente no entendía nada de lo que el chico le había dicho, simplemente entendió que él era su novio, aunque, y haciendo gala de su inteligencia, una duda salió a relucir.

-Pero, esa chica era muy bonita y pues Nabiki dice que yo no lo soy tanto. –bajo un poco su mirada en señal de tristeza.

-Ja, que tontería, si tu eres hermosa. –dijo automáticamente sin recordar que le estaba hablando a una pequeña niña, por lo que esta nuevamente no entendió bien lo dicho por su prometido.

-Entonces crees que soy bonita? –pregunto inocente la niña.

-La mas bonita de todas, pero ese es nuestro secreto, no se lo dejes saber a nadie mas heee? Tú solo serás bonita para mí, me lo prometes? –miraba tiernamente a la pequeña que sostenía en brazos.

-Te lo prometo. –con una determinada sonrisa dio su palabra.

-Bien, esa es mi chica. –y con un dulce beso, que coloco en la frente de la niña, cerro su promesa.

Bueno me parece que ahora la Señora Tendo ya debe estar por terminar de hacer las compras, que te parece si la buscamos. –y sabiendo la respuesta de la niña se puso de pie y comenzó a andar hacia al mercado sin soltar a la pequeña.

-Hey Akane, te gustaría ir de caballito? .-y nuevamente sin esperar respuesta por parte de la niña, la coloco encima de sus hombros mientras ella se aferraba fuertemente a su cabeza.

-No tengas miedo, te prometo que jamás te dejare caer. –Estas palabras eran mucho mas profundas de lo que la niña pudiera comprender pero ella simplemente se relajo y comenzó a disfrutar de su paseo.

-Mami, mami!- comenzó a gritar y a mover sus pequeñas manitas para llamar la atención de su madre que justo en ese momento iba saliendo del mercado.

-Akane, te divertiste jugando con Ranma?.- pregunto a sus pequeña que todavía estaba sobre la cabeza de Ranma.

-Si mami, además Ranma es mi novio ahora. –proclamo con autosuficiencia.

-Ho, enserio?, pues que suerte tiene Ranma de tener una novia tan bonita. –el comentario le hacia mucha gracia pero los niños pequeños suelen ser así.

-Ni que lo diga y para colmo soy un novio muy celoso. –agrego ahora el chico.

-Jajaja esa es una confesión difícil para un chico. –y así siguieron conversando mientras caminaban de regreso a casa, Ranma aun mantenía a akane sobre sus hombros mientras con una mano cargaba casi todas las compras hechas por la Señora Tendo y con la otra sujetaba a la pequeña.

Una vez en la residencia Tendo, Ranma tomo asiento en la pequeña salita en donde generalmente ellos comían, al parecer esa habitación siempre estaría destinada para lo mismo.

-Ranma por favor ponte cómodo mientras preparo la cena, no tardare. –y con una linda sonrisa abandono el lugar.

-Oye Ranma, te gustaría ver a algunos de mis amigos.- le pregunto la pequeña akane a su "novio"

-Umm, amigos?, claro porque no?. –tenia curiosidad por saber a lo que la pequeña se refería.

-Que bien!, espera aquí. –y rápidamente salió de ahí.

Unos momentos mas tarde la niña bajaba las escaleras con un montón de peluches en sus brazos, muchos mas de los que generalmente una niña pequeña podría cargar, pero ella llego rápidamente a la planta baja sin ninguna dificultad y comenzó a presentarle a todos y cada uno de ellos a el chico que ahora la miraba divertido y le prestaba la mayor de las atenciones.

-Chicos, la cena estará lista en un rat…-iba anunciando la Señora Tendo, pero al llegar a la salita se encontró con un chico de la coleta recostado boca arriba totalmente dormido mientras con una de sus manos medio abrazaba a una pequeña que al parecer también se encontraba profundamente dormida y estaba recostada sobre el pecho del chico.

-Cielos, parece que tarde un poco mas de la cuenta, debería despertarlos?. –y viendo la tierna escena, se acercó un poco mas hacia ellos, pero al llegar junto a Ranma noto que algo se le había caído del bolsillo.

-Ummm, que es esto?- tomo el objeto entre sus manos.

-Una fotografía? .-e inmediatamente sus ojos se ensancharon por la sorpresa, en la foto se podía apreciar a un Ranma muy sonriente abrazando por detrás a una chica muy linda de cabellos cortos y azulados que de igual manera se notaba muy feliz.

-E-es mi niña.- podría reconocer a su hija sin importar como luciera ella, después de todo ella era su madre, de repente un recuerdo de una charla tenida hace ya un tiempo con su marido atravesó su mente.

Flash back

-Querida Naoko por favor siéntate, necesito comunicarte algo muy importante. –indico Sound a su esposa para que esta le prestara atención.

-Pasa algo malo cariño?.-miro preocupada a su esposo.

-nada de eso mi amor, por favor toma asiento. –espero hasta ver a su mujer sentada frente a el para comenzar a hablar de nuevo.

-Como sabrás, en mis años de entrenamiento, tuve un amigo que mas que amigo prácticamente fue un hermano para mi.- su esposa simplemente asintió y espero a que continuase.

-Bueno pues el y yo antes de separar nuestros caminos, hicimos una promesa para que algún día alguno de nuestros hijos se casen y así poder continuar con la escuela de lucha estilo libre.- soltó como si fuera lo mas insignificante del mundo.

-Que tu has hecho que!.- al parecer la mujer tenia su carácter bien escondido pero al escuchar la barbaridad hecha por su esposo salió a relucir.

-No voy a permitir que ninguna de mis bebes se case con quien sabe quien, no señor, si mis niñas se casan quiero que sea por amor. –comenzó a arrojarle todo tipo de cosas a su esposo mientras el solo trataba de esquivarlos.

-Pero amorcito, es una promesa hecha entre hombres, he dado mi palabra de que así seria y así será. –sentencio a pesar de seguir tratando de escapar de ahora incluso algunos muebles.

-Pero ni siquiera lo consultaste conmigo, no es justo.

-En ese momento todavía no te conocía mi vida, ni sabía que tendría puras hijas…Naoko. –hablo tan seriamente que hizo detener a su esposa en el acto.

-Como sabes, para que la escuela sobreviva necesitamos de un heredero varón y nosotros solo tuvimos hijas, a las que adoro con toda mi alma, pero que ninguna será capaz de llevar el dojo por si sola.

-Escucha, no quiero que nuestra escuela se pierda pero tampoco quiero que una de ellas cargue sola la responsabilidad de volverse muy fuerte y llevar por si sola el dojo, mi amigo es una buena persona y te aseguro que criara a su hijo de buena manera.

-Pero…-no tenia argumentos que pudieran contradecir a su esposo.

-Solo quiero asegurarme que la que decida seguir con el dojo tendrá a su lado a alguien en quien pueda apoyarse y que al mismo tiempo la ame tal y como nosotros lo hacemos.

-Pero y si es un mal chico? O que tal si no ama a nuestra pequeña?. – muchos temores se apoderaron de ella.

-Te diré algo, cuando llegue el momento, tu serás quien tenga la ultima palabra, si tu apruebas al chico después de conocerlo por un tiempo el compromiso seguirá, sin embargo, si decides lo contrario, con todo el dolor de mi corazón romperé mi palabra, te parece justo?. –Vio a su esposa pensárselo por un largo rato hasta que finalmente obtuvo respuesta de ella.

-Esta bien, mas le vale a tu amigo criar a su hijo con la mentalidad de amar a alguna de mis bebes, no aceptare menos que eso…y como dices que se llama tu amigo? –termino aceptando por fin la mujer.

-Genma Saotome y su hijo se llama Ranma, Ranma Saotome.

Fin del Flash back

No sabia como era posible, pero no había duda, esa chica en la foto era su pequeña hija y ese chico que ahora dormía tan plácidamente en la habitación era su prometido, Ranma, Ranma Saotome.

Varias y silenciosas lagrimas, recorrieron sus mejillas mientras que dirigía su vista al cielo, perdiéndose en el firmamento.

-Gracias- fue un pequeño susurro pero bien sabia que su Dios la escucharía, estaba muy agradecida con el cielo por haberle dado esta oportunidad.

Continuara…

Bueno he aquí un capitulo mas, ojala les haya gustado, solo para aclarar, la verdad de niños no tengo ni idea de nada por lo que no se bien a que edad se supone que se les escuche hablar claramente, el chiste es que quise mostrar a una pequeña akane muy tierna e inocente y tan chica para no alcanzar los columpios, así que si gustan pueden ponerle la edad que quieran jejej.

Bueno los leo en el próximo cap. (que espero que sea pronto jejeje) U_U

Por fa no se olviden de dejarme reviews así se si la historia les esta gustando y puedo continuarla.

A todos los que leen mi fic:

Arigato!