Diciendo la verdad.
Hola a todos, un gusto saludarlos con un nuevo capitulo, ojala y sea de su agrado =)
Por cierto muchas gracias a todos los que se toman la molestia de dejarme reviews, la verdad son muy importantes para mi, arigato!
Una cosa mas, mis disculpas si me equivoque con el nombre de la madre de ranma, es que la verdad lo busque por todos lados y no lo encontré, tampoco se el motivo de su muerte por lo que invente algunas cosas, espero no molestar a nadie.
Ojala y les guste =P
Ranma ni ninguno de sus personajes me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takashi =)
Para no confundirlos aclarare algunas cosas:
-esto significa que hablan los personajes-
Esto que son pensamientos
Naoko coloco la fotografía nuevamente en el bolsillo del chico, teniendo sumo cuidado de no despertarlo, pero desgraciadamente el chico pudo percibir cierto movimiento por lo que poco a poco comenzó a abrir sus ojos.
-Ho que bueno que ya has despertado, te estaba llamando por que la cena esta lista, espero que no te moleste que te haya despertado. –Mintió la Señora Tendo para no ser descubierta.
-No, claro que no.- trato de incorporarse rápidamente pero cierto bultito en su pecho se lo impidió.
-Perdona a mi pequeña, la verdad es la primera vez que veo que le agrada alguien más fuera de los integrantes de la familia. –decía mientras veía a la pequeña con ternura.
-Enserio?, pues a mi no me parece que tenga problemas para encontrar "amiguitos". –esto lo dijo pensando en los cientos de admiradores que tenia la chica, por lo que no pudo evitar que sus celos salieran a la luz.
-E-es decir…yo…bueno…hoy…es que, hoy en el parque parecía querer hacer amistad con un renacuajo, perdón!, un niño y eso que yo la acompañaba, no quiero pensar que pasa cuando no estoy…y….bueno. –se había dado cuenta nuevamente de su error, sus celos nuevamente le habían hecho decir tonterías.
-Lo que quiero decir es…-fue interrumpido.
-Lo entiendo Ranma de verdad, pero aunque no lo creas mi pequeña no es muy sociable que digamos, yo creo que se debe a que su papá es muy celoso con ella jeje. –ayudo al chico a salir de la situación.
-Parece que realmente le debo mucho al Señor Tendo. –nuevamente metió la pata al hablar.
-Perdón?.- tenia que aparentar si no quería que el chico se diera cuenta que ella sabia.
-Nada! Nada, es que gracias a él cenare esta noche, jejejeje. –rio como un tonto.
-Ho, ya veo, bueno traeré un futon para que akane descanse ahí .-se levanto en busca del objeto.
-No, no se preocupe, no me molesta para nada. –tomo a la niña entre sus brazos para así poder sentarse y cuando lo logro, coloco a la pequeña con la cabeza en su regazo, dándole una muy buena comodidad a la niña.
-Muy bien, entonces traeré la cena. –en un momento estaba saliendo por la cena y en otro ya tenia la mesa repleta de diferentes platicos sin que el chico se diera cuenta realmente como lo hizo.
-Por favor come cuanto quieras .-sonrió dulcemente al chico.
"cielos, ya se de donde heredo su sonrisa akane, anqué siendo sincero la de mi A-chan es mas hermosa".-pensó para sí el chico mientras veía muy tiernamente a su pequeña prometida.
-Parece que estas acostumbrado a tratar con chicas he? – le dijo pícaramente mientras observaba como el chico veía a su niña, además le pareció el comentario perfecto para iniciar la conversación que quería.
-He? Bueno yo, no es que me guste, es decir, ellas me siguen, pero yo, bueno, yo la verdad…-intento calmarse un poco.
-Uff- dio un largo suspiro. –la verdad es que yo solamente estoy profunda y eternamente enamorado de una sola. –dijo con un deje de tristeza, él también quería iniciar esa conversación, pero si quería lograrlo tenia que hablar abiertamente de sus sentimientos.
-Y ella no te ama? –trato de adivinar el motivo de la tristeza del chico.
-No, no es eso, bueno la verdad es una historia un poco…complicada. –bajo la cabeza un poco apenado por estar hablando de su situación, precisamente con la madre de su prometida, como le gustaría decirle que no tendría nada de que preocuparse.
-Puedes contarme, quizás podría ayudarte y si no, por lo menos podrás desahogarte. –trato de inspirarle confianza a el chico ya que realmente quería saber a que se refería él.
-Bueno, pues, vera, ella y yo nos conocimos en una situación un poco extraña, por así decirlo, para empezar, nuestros padres decidieron, desde antes de que naciéramos que ella y yo nos casaríamos para continuar con mmm… la tradición familiar, era una cuestión de honor, jeje.- no podía olvidar con quien hablaba y por ello debía tener cuidado con lo que decía.
-Ho ya veo, pero entonces ella no te gusta? –dijo un poco nerviosa, como había previsto, lo único que ella quería era que su hija fuera amada, por ello la reacción del chico le preocupaba un poco.
-No!, se equivoca, a pesar de las circunstancia, al verla, yo, bueno, me enamore al instante de ella, era hermosa y tenia la sonrisa mas bella que jamás haya visto y en tan solo unos días me di cuenta que era aun mas hermosa por dentro .-decía mientras ponía una cara de bobo enamorado y se sonrojaba furiosamente al recordar la sonrisa de su prometida.
-Entonces, cual es el problema?. –ahora si que estaba confundida.
-Bueno pues vera, tanto ella como yo somos de un carácter un tanto "especial", ambos somos muy orgullosos y celosos, aunque ahora creo que el mas celoso de la relación soy yo, jeje. –agrego con algo de gracia.
-Desgraciadamente, mi vida no ha sido, algo así que digamos fácil, por lo que acarreo muchos problemas y chicas que quieren acercarse a mí y si a eso le agregamos mi gran bocota que siempre mete la pata para con ella, pues bueno, ya se imaginara. –agacho nuevamente su cabeza resignado.
-Pero, tu dijiste que la amabas no? No importa cuantas chicas lo intenten contigo, mientras tú dejes clara tu posición, todo estará bien.
-Ese es el problema, vera, fui un maldito cobarde, durante mucho tiempo la negué y me comportaba como un idiota con otras chicas, haciéndola menos y…ouch, porque el golpe? .-ahora el chico se sobaba la cabeza mientras veía sorprendido a la mujer, esta le había dado un buen sartenazo.
-Jeje, lo siento, es que tenias un enorme bicho en la cabeza.- definitivamente su prometida había heredado muchas cosas de su madre.
-Pero entonces todo el tiempo te burlabas de ella? A pesar de decir que la amas, andabas de "amoroso" con otras chicas?. –pregunto al chico, conteniendo un poco su reciente gran molestia.
-NO!, no, eso jamás!, esas chicas son las que siempre van tras de mi, jamás les di una sola oportunidad a ninguna de ellas, no respondí a ninguna de sus insinuaciones, tal y como dije, amo a mi prometida y por ello siempre la he respetado como tal, es solo mi gran bocota y orgullo lo que me hizo lastimarla. –su mirada ahora estaba dirigida al suelo, no se sentía capaz de afrontar directamente esa verdad con tan importante figura para él, enfrente.
-Dime una cosa Ranma, de verdad amas a tu prometida?, es decir, como sabes que es amor lo que sientes, quizás lo que hay es tu gran honor de por medio. –a pesar de estar mucho mas tranquila por lo recién dicho por el chico, aun debía asegurarse de los sentimientos de este.
-Pues la verdad, es la primera vez que siento algo como esto, lo único de lo que estoy seguro es que este sentimiento es tan grande que a veces siento que mi corazón va estallar, quizás usted pueda ayudarme, es decir, usted debe saber lo que es amar a alguien, después de todo, tiene una linda familia. –esperaba que con eso podría quitarle la duda a su suegra sobre sus sentimientos
-Mmm pues veamos, entonces te hare algunas preguntas que tu deberás responder con toda sinceridad ok?.-ofreció al chico con una calmada sonrisa.
-De acuerdo. –No iba hacer nada para hacer dudar a la madre de su adorada A-chan.
-Dime, que es lo primero que sientes al verla?
-Nervios, muchos nervios, mi corazón bombea a mil por su sola presencia, pero aun así lo único que quiero es permanecer a su lado, estar lo mas cerca de ella, creo que por eso siempre trataba de hacerla enfadar, así podría hacer que ella me golpeara, después de todo era un poco mas de contacto, no?. –dijo mientras la imagen de su prometida venia a su mente.
-Bueno, me parece que eso es un poco, raro, jeje – una enorme gota caí por si sien.
-Continuemos, que es lo que mas te atrae de ella?.- trato de pasar por alto la actitud masoquista del chico.
-Vaya, esa es una pregunta muy difícil, creo que serian sus hermosos ojos, es como si con una sola mirada lograra hacerme caer hipnotizado, cuando me cruzo con ellos todo lo demás a mi alrededor desaparece y lo único que puedo hacer es quedarme como un tonto observándolos, aunque…-realmente estaba reflexionando la pregunta.
-También me gusta mucho su cuerpo. –en ese momento se sonrojo furiosamente.
-Es decir, por favor no piense mal, no es que quiera tocarla, bueno si quiero, es decir, yo jamás lo haría sin su permiso, pero no por eso puedo evitar que me guste, bueno, yo, es que ella, bueno, bonitas piernas, lindas caderas, pequeñas y delicadas manos, preciosa y suave tez, bueno, etto, pero tengo buen autocontrol, aunque últimamente esta fallando, es decir, yo…-seguía balbuceando un montón de palabras al azar, sin poder concretar ninguna idea realmente, mientras se sonrojaba furiosamente.
-Tranquilo Ranma se a que te refieres, después de todo estarías en un gran problema si ella no te atrajera físicamente. –toco por un momento al chico con su mano para tranquilizarlo.
-Etto, yo, quizás también me gusta mucho su voz, cada vez que mi nombre es pronunciado por ella, una gran corriente de electricidad recorre todo mi ser, es una sensación muy difícil de explicar, yo solo quiero que lo pronuncie todo el tiempo, pero no, todos esos idiotas tienen que hacer que diga los suyos también…-ahora la vergüenza de hace un momento era remplazada por sus enormes celos.
-Ummm, entonces lo que mas te gusta es su voz? .-trato de que el chico se enfocara de nuevo.
-Mmmmm, no, espere, ya lo tengo!, sin la menor duda, lo que mas adoro de ella es su bella sonrisa, cuando ella me sonríe es como si todo mi mundo girada solo por ella, no importa que tan herido termine de una pelea, solo tengo que verla para que mi cuerpo deje de sentir dolor, por una de sus sonrisas puedo convertirme en el hombre mas fuerte pero también en el mas débil, gustosamente daría vida por verla sonreír, mi cuerpo se paraliza al observarla, me vuelvo loco, yo…-y mientras decía esto ponía una cara de bobo de la cual ni siquiera se percataba.
-Jaja bueno me parece que ya sabemos que es lo que mas te gusta, seguiré con otra pregunta. –estaba realmente muy feliz por la respuesta del chico, pero si lo dejaba continuar estaba segura que duraría todo el día hablando de lo que la chica lo hacia sentir.
-Dime una cosa, que sientes por las otras chicas? Por lo que me dices ellas se toman muchas libertades contigo, que sientes cuando ellas te tocan?
-Nada!, no siento absolutamente nada, quizás miedo ya que estoy seguro que aka..ejem, perdón mi prometida se enojara bastante y me golpeara, pero lo peor del caso es que no me dirigirá la palabra por un buen rato y eso si de verdad es algo que no puedo soportar…- entonces dejo de hablar por un momento, pues se dio cuenta de que no estaba diciendo toda la verdad.
-Espere, tengo que serle sincero, perdone, la verdad es que ellas fueron compañeras de batalla conmigo, por todas las aventuras que hemos compartido las considero mis amigas, pero le aseguro que es un sentimiento que siempre se encuentra en lucha ya que por cada acción que hacen en contra de mi prometida este se pierde mas y mas, lo único que deseo es que entiendan de una buena vez que ninguna de ellas me interesa de esa forma, quiero que me dejen hacer tranquilo mi vida al lado de la mujer que amo.
-Pero me dirás que nunca te has sentido atraído físicamente por ellas? Tú eres muy apuesto así que me imagino que todas ellas deben tener muchas virtudes. –tenia que asegurarse que no había dudas en el corazón del chico.
-No puedo negarlo, son chicas muy bellas, pero la cuestión es simple, ninguna es aka..es decir mi prometida, ninguna tiene su gran espíritu, su enorme bondad, su tierna inocencia, le he dicho que su solo presencia en la misma habitación que yo, hace que todo mi ser tiemble?, de verdad, no sé que tiene esa mujer pero lo único que deseo es correr a su lado, solo tiene que llamarme o pedirme cualquier cosa que desee para que mueva montañas hasta conseguirlo…-nuevamente estaba hablando de forma soñadora.
-Todas tus ideas terminan en ella verdad? –sonrió ante el gran sonrojo del chico.
-Bueno, pues yo, ella…-se estaba dando cuenta que su suegra tenia razón.
-Mmm, me has dicho que ella también tiene varios "amiguitos", que piensas acerca de eso?. –la verdad es que la pregunta era obvia pero le encantaba ver como el chico mostraba sus celos por su bebe.
-Ja, todos ellos son unos imbéciles, creen que ella se dignara a darle una sola de sus miradas solo porque le regalan cosas o le dicen cosas bonitas, algunos hasta cometen la osadía de insinuarle su dinero, como si a ella le importara eso, hay un chico en especial que ella considera su amigo, el mas imbécil de todos. –ahora sus celos eran mas que obvios.
-ja, si ella supiera, solo le agrada porque él puede comer su comida, jump, yo también puedo aprender a que me guste, no hay nadie que puede hacer algo por ella que yo no pueda, por eso soy su mejor opción, cualquier cosa que le guste de un chico puedo aprenderlo fácilmente, yo puedo ser lo que ella desee, no hay duda, soy el mejor para ella. –termino de decir de forma triunfal.
-Jeje, cariño me parece que tienes que tienes mucha confianza en ti. –una nueva gota caía por si sien.
-Señora Tendo, la verdad es que al abrir mis ojos lo único que deseo es verla, al cerrarlos lo único que puedo hacer es soñar con ella, lo único que me importa es que ella este bien y se sienta contenta, haría cualquier cosa por verla feliz, todo lo demás no me interesa en lo mas mínimo, respiro porque ella así lo hace, vivo por ella, de eso no me queda la menor duda, si esto que siento no es amor la verdad no tengo idea de que podría serlo.- esperaba haberle dejado sus sentimientos bien claros a la mujer que representaba una gran presencia en la vida de su novia y ahora en la suya también.
-Y tienes mucha razón cielo, tengo que decírtelo, lamentablemente estas perdido, te has enamorado irremediablemente de esa chica, lo siento pero dile adiós a tu libertad. –estaba mas que complacida con el chico.
-Con mucho gusto acepto mi destino, me doy por "domado". –agrego con gracia aunque sabia que no estaba bromeando en lo mas mínimo
-Una ultima pregunta Ranma, dime, que es lo que piensas hacer en lo futuro? –con esto podría quedar totalmente tranquila.
-sabe, ahora me doy cuenta que siempre estuve "muerto en vida", mi corazón comenzó a latir en el momento en que mis ojos se posaron sobre ella, por primera vez supe lo que era la verdadera felicidad al conocerla, ahora lo único que quiero es pasar el resto de mi vida a su lado, amándola, quisiera tener una bella familia con ella, un lugar donde pueda brindarles protección, es decir, quiero un hogar a su lado, sueño con el día de nuestra boda, estoy seguro que se vera bellísima en su vestido, querré abrazarla, de eso no hay duda, así como también del hecho de que no me dejara hacerlo ya que la despeinare o algo parecido pero igual la tomare en mis brazos jeje…-de repente perdió la noción de lo que decía y simplemente se dejo soñar por unos momentos, pero inmediatamente recobro el sentido de sus palabras.
-Perdone, yo…S-señora Tendo, se encuentra bien?, porque llora?.- lo dicho, jamás había podido ver a una mujer llorar, aunque cualquiera le causaba menos impacto que su adorada A-chan.
-Ho, cielos chico, eso fue hermoso de verdad, tu prometida es una chica muy afortunada. –decía mientras otras lagrimas, ahora mas gruesas, caían por su rostro.
-Es solo que yo, bueno, Ranma tu has sido tan sincero conmigo que siento que ya te tengo en una muy alta estima, dime, crees que pueda contarte un gran secreto?-trataba de controlar sus lagrimas mientras hablaba.
-C-claro, es un gran honor para mí que confié en mí, por favor hable. –intento que sus palabras sonaran calmadas para así animar a su oyente.
-Sabes, siempre fue mi mayor sueño el ver crecer felizmente a mis hijas, el poder algún día descansar al lado de mi esposo sabiendo que ellas son felices junto la persona que mas aman, pero desgraciadamente ese es un sueño que no seré capaz de cumplir. –en ese momento vio como la cara del chico mostraba confusión.
-Yo…hace ya un año que los Doctores me diagnosticaron cáncer, aun en contra de todo pronostico sigo aquí, pero sé que no me queda mucho tiempo, mis queridas bebes no saben nada, el único enterado es mi esposo, por lo que le hecho prometer que cuando me vaya, el no abandonara a mis pequeñas, tiene que vivir, por ellas y por mi…-una nueva ola de lagrimas llenaron sus ojos.
-No, es necesario que siga, yo…lo entiendo.- dijo el muchacho para tranquilizarla pero la verdad es que el mismo sentía el dolor de lo dicho por la mujer.
-Sé que lo haces cariño, por favor espera un momento aquí. –y sin mas salió de la habitación por un buen rato.
Ranma simplemente se quedo absorto en sus pensamientos, realmente le dolió escuchar de la propia boca de la madre de su prometida el hecho de que ella moriría, sabia todo lo que eso representaría y realmente quería poder evitarle todo ese dolor a su amada.
-Uff, si tan solo pudiera sufrir en tu lugar. –dijo mientras veía a la pequeña que tenia acostada sobre sus pies, pero rápidamente todos esos pensamientos se fueron y toda su atención fue solo para la pequeña, ya que esta, estaba haciendo caras muy raras para de un momento a otro soltarse a llorar a todo lo que da.
-No permitas que coma, por favor no dejes que el monstro me devore. –al parecer la pequeña había tenido una pesadilla y debido a eso, sin siquiera pensarlo se lanzo al cuello del chico, aferrándose en un fuerte abrazo a él.
-Tranquila Akane-chan, yo estoy aquí, te juro que jamás permitiré que ningún monstro te coma, te protegeré siempre, por favor no llores, no puedo soportar verte llorar.- mientras le decía esto a la niña, la cubrió con sus protectores brazos para luego mecerla de un lado a otro, logrando que rápidamente la pequeña regresara al mundo de los sueños y esta vez parecía mucho mas tranquila.
-Eso es mi pequeña iinazuke, descansa tranquilamente, te juro por mi vida que algún día regresare a tu lado y me quedare para siempre, yo velare incluso por tus sueños, así que espérame si?.- Como siempre, sus palabras estaban cargadas de amor; de lo que nunca se percato fue de una mirada da que los observaba tiernamente.
La señora Tendo hace unos segundos que regresaba a la habitación donde se encontraba el chico, pero al ver la tierna escena que se suscitaba no pudo más que convertirse en testigo del gran amor que le profesaba el joven a su pequeña.
-Perdona mi tardanza, mi hija te ha dado problemas?.- con esto se hizo notar ante el chico.
-No para nada, ella no representa ningún problema para mi.- su intrusión lo asusto por un momento, estaba tan concentrado en su pequeña que realmente no se había percatado de la presencia de ella en la habitación.
"espero que no haya escuchado nada de lo que dije"- pensó algo preocupado el chico.
Ahora que la pequeña akane estaba nuevamente dormida, ambos retomaron su lugar alrededor de la pequeña mesita, con la diferencia de que Ranma ahora tenía a la niña entre sus brazos en lugar de en su regazo.
-me parece que vas a ser un gran papá. –ciertamente el chico sabría como cuidar bien a sus hijos el día que llegara a tenerlos.
-L-le parece?.-a pesar de su gran sonrojo estaba muy contento por lo dicho.
-Sin duda. –de repente su semblante cambio a uno mas serio.
-Ranma, yo, quisiera que tu tuvieras esto. –Con una seria pero dulce mirada maternal le entrego al chico una pequeña cajita.
-Um? .- estaba muerto de la curiosidad por lo que rápidamente y con un ágil movimiento, ya que aun sostenía a la pequeña entre sus brazos, logro abrirla la caja para llevarse una gran sorpresa.
-P-pero esto es…yo, no puedo aceptarlo. –La caja contenía un lindo aniño de oro blanco, era muy sencillo en realidad pero aun así era realmente bonito.
-Ranma, este anillo a pasado de generación en generación por mi familia, se supone que yo tendría que dárselo a alguno de mis hijos algún día para que le pidieran matrimonio a la mujer que aman pero como ya sabrás yo no tuve hijos varones…-paro por un momento al recordar como su madre se lo había heredado y le había dicho lo mismo, esperando que ella si tuviera hijos varones pero al parecer era ya una tradición que las mujeres de su familia tendrían una gran descendencia femenina.
-Realmente me gustaría que se lo dieses a la mujer que amas, sabes, este anillo ha contado a través de la historia de mi familia grandes historias de amor, estoy seguro que es un gran guardián de este, por eso no me parece justo que permanezca guardado, además no creo que en mi vida encuentre una mejor historia que la tuya, por favor dale una oportunidad de cumplir su cometido, si?.- tenia toda la seguridad que ese anillo pertenecería a su pequeña.
-P-pero yo…esta realmente bien si lo tomo?, no seria mejor si se lo diese a alguna de sus hijas?.- sin duda quería recibir el anillo pero, según él, la mujer no sabia quien era y por ello no le parecía tomarlo así como así.
-Tu sabes que no llegare a ver el día en que ninguna de ellas se case, tampoco puedo dárselo a alguna ahora ya que son muy pequeñas y no entenderían su significado real, quizás, por ello, hasta podrían perderlo, Ranma por favor tómalo, me harías realmente feliz sabiendo que en tus manos será llevado con gran amor a su dueña legitima. –esperaba que el chico lo tomara sin decir nada mas.
-Le doy mi palabra que ha este anillo jamás le pasara nada, lo cuidare por el resto de mi vida, incluso por mucho mas que eso, lo tratare con el mayor amor que puedo ofrecer, seré su eterno guardián y así mismo lo serán mis herederos, contare a ellos sobre usted y su gran bondad, por eso siempre vivirá entre nosotros hasta el final de los tiempos.- sabia que estaba haciéndole entender que se refería al anillo pero realmente quería hacerla sabedora que le estaba haciendo una gran promesa a ella sobre una de sus hijas, sin embargo no quería alterar su futuro por lo que se conformo con esa silenciosa promesa.
-Gracias pequeño, no sabes la gran tranquilidad y felicidad que me dan tus palabras, me alegro que este anillo se encuentre en tan buenas manos. –al igual que él, ella también estaba hablando en doble sentido.
-El único que debería dar las gracias aquí soy yo, después de todo yo fui el que recibió un gran regalo.- una sincera sonrisa de infinito agradecimiento apareció en su rostro, mientras atraía mas a la pequeña hacia a él.
-Cielos con toda esta charla, la comida se ha enfriado, por favor espera un momento en lo que la caliento un poco.
Un rato mas tarde se encontraban los dos nuevamente intentando cenar, la diferencia era que ahora su platica era mucho menos profunda, el chico simplemente le contaba algunas cosas sobre sus viajes y ella algunas anécdotas de sus hijas, especialmente de la mas pequeña de ellas que hacían reír con ternura al joven.
-Vaya pero que tarde es, es muy agradable hablar contigo Ranma pero me temo que es hora de ir a descansar, me parece que esta niña va a despertar a media madrugada, definitivamente a descansado muy bien en ti jeje –hizo un ademan con los brazos para que le pasara a la pequeña que aun mantenía el chico en sus brazos.
-Yo la llevare, solo indíqueme el camino por favor. –siguió a la mujer hasta el segundo piso y su sorpresa fue un poco grande al descubrir que su prometida siempre había mantenido la misma habitación.
-Por favor acuéstala ahí. –le indico al chico donde colocar a la pequeña para poco después observar la ternura con la el chico la deposita y posteriormente cubría con las cobijas con gran cariño.
-Que duermas bien, akane-chan.- susurro por lo bajo a la pequeña y se contuvo de darle un pequeño beso en la frente, ciertamente no le parecía que fuera una acción vista con buenos ojos por su madre.
-Vamos, te llevare al dojo, pero primero tomaremos un futon y algunas cobijas. –y así, con ayuda del joven, llevo hasta el dojo una gran cantidad de objetos para la comodidad de este, seguramente Ranma no pasaría frio esta noche.
-Nuevamente le agradezco mucho su amabilidad.- decía Ranma mientras terminaba de ayudar a la Señora a acomodar su "cama".
-Ya te dije que no tienes por qué darlas, es lo menos que puedo hacer por salvarle la vida a mi pequeña y por cuidarla tan bien hoy. Bien parece que ya esta listo, entonces te dejo para que descanses, buenas noches y si algo se te ofrece, estaré seguramente persiguiendo a akane por toda la casa para que regrese a la cama.-sonrió dulcemente al chico.
-Si necesita ayuda con eso por favor hágamelo saber, con gusto jugare con ella hasta que le regrese el sueño. –agrego con gran simpatía.
-Tomare en cuenta tu ofrecimiento, gracias, pero por ahora descansa. –y sin mas comenzó a andar hacia la puerta.
-Por cierto Ranma, no se bien que problema hallas tenido con tu prometida pero te aseguro que lo único que tienes que hacer es dejar de ser un tonto con ella y seguir amándola como haces ahora, ten por seguro que tu amor la alcanzara pronto, animo!. –y sin esperar respuesta desapareció de la vista del muchacho.
-Y ahora que tengo bien claro lo que voy hacer…-una gran sonrisa se instauro en su rostro mientras se recostaba en su futon.
-Akane ven acá! Deja de hacer ruido, mira que el pobre Ranma no podrá dormir, espera baja de ahí, vas a romper la lamp…-y entonces un gran estruendo sonó por la casa se guio de un: -veras cuando te alcance señorita- fueron la perfecta sinfonía para hacerlo caer en un profundo y feliz sueño.
Al día siguiente…
Los rayos que indicaban el inicio de un nuevo día dieron de lleno en su cara, ya que, al encontrarse en el dojo, la puerta de este dejaba trasminar toda la lucidez del amanecer, pero el joven estaba durmiendo tan plácidamente que prefirió cubrirse toda la cara con las cobijas, en un intento por seguir con su relajante sueño.
-Ranma! Despierta, no seas flojo, anda, despierta, vamos a jugar. –la pequeña akane apareció en el dojo de un momento a otro y con algo de impulso se aventó sobre su adormilado prometido.
-Umm, cinco minutos mas akane. –por un momento olvido en donde o mejor dicho en que tiempo se encontraba.
-DESPIERTAAAAAAAAAAAA.- Grito a todo pulmón la pequeña, en la oreja del chico, el cual solamente pudo saltar del impacto.
-haaaaaa, oye pero que rayos te pas…-como se levanto rápidamente del susto no se había percato que su pequeña iinazuke se había colocado encima de él y este al levantarse tan rápido, había hecho caer a la niña de sentón en la dura duela de la habitación.
-O-oye akane-chan, estas bien? .-de repente recobro todo el sentido cuando vio a la pequeña tirada en suelo con sus ojos totalmente aguados preparándose para llorar, cosa que no tardo en pasar en unos segundos.
-Buuuuaaaaa, eres malo Ranma, buuuuaaaaa. –grandes gotas caían por su lindo rostro.
-N-no, no, por favor, akane, no llores, por favor, jamás te lastimaría. –ahora se encontraba totalmente arrodillado junto a la niña y estaba sumamente preocupado y acongojado por su acción, coloco sus manos en el suelo y acerco su rostro hacia la pequeña.
-Te has hecho daño?, te duele algo?, por favor no llores, lo siento, mira si quieres puedes golpearme, que dices hee? .-en la misma posición que se encontraba (la cual era como de un bebe gateando) agacho su cabeza para permitir que su prometida lo golpeara en la cabeza.
-Wiiii, caballito.- y de un momento a otro la niña dejo de llorar para ahora subirse sobre Ranma y jugar felizmente con él.
-Umm? Segura que estas bien?.- con un ágil movimiento tomo a su prometida por la cintura y la examino detenidamente para verificar si la pequeña se encontraba bien.
-Buaaaa, quiero jugar al caballito.- al parecer a la niña no le pareció para nada la acción del chico.
-N-no llores por favor, mira jugaremos a lo que tu quieras pero por favor…no llores.- realmente ver llorar a su prometida lo ponía mal, sentía que en cualquier momento él se pondría a llorar con ella.
-Caballito!. –y sin mas el chico regreso a su postura anterior y coloco a la pequeña sobre su espalda.
-Sujétate bien akane. –y tranquilamente comenzó a imitar a un caballo teniendo cuidado de no tirar a la niña.
-Mas rápido, wiii.- ambos se estaban divirtiendo mucho, Ranma simplemente era feliz si la niña sonreía.
-Akane! akane, donde te metiste? –se escucho una voz provenir desde afuera.
-Mami!, aquí estoy. –contesto con su tierna vocecita.
-Akane, pero que haces molestando a Ranma tan temprano?.- al abrir la puerta una gran gota cayo por si sien al ver la cómica escena en que se encontraban.
-Etto, lo siento mucho de verdad Ranma, pero parece que mi pequeña te ha tomado mucho cariño, no es así akane-chan?.- ahora sostenía en sus brazos a la niña mientras el joven se incorporaba.
-Ranma es mi novio mami, él debe jugar conmigo.- soltó simplemente la niña, aunque realmente no tenia ni idea del alcance de sus palabras, pero aun así logro hacer que sus oyentes sonrieran ante lo dicho.
-Así es akane-chan, jamás me molestara jugar contigo, para eso son los novios.- mientras decía esto, el chico frotaba el cabello de la chiquilla fraternalmente y le dedicaba una dulce sonrisa.
-Bueno pero ahora debemos dejar que tu novio se arregle, anda vamos a preparar el desayuno, ese es el deber de toda novia.- interrumpía ahora la mayor.
-Ranma, arriba esta el baño, porque no te duchas y bajas a desayunar con nosotras?.-con un movimiento de cabeza señalo la ventana que correspondía al baño para indicarle donde se hallaba este, aunque sabia que no le costaría encontrarlo.
-Yo también me quiero bañar, mami puedo bañarme con Ranma?.-pregunto con inocencia la niña a lo que el chico solo atino a ponerse furiosamente sonrojado.
-Etto, lo siento akane-chan pero no puedes bañarte con él, Ranma es un chico grande y estoy segura que a él no le gusta bañarse con niñas pequeñas como tu.-trato de convencer a la pequeña.
-Pero a veces me baño con papá y a él no le molesta, así que podemos bañarnos juntos verdad?- ahora le estaba hablando al chico que si se podía, se puso aun mas sonrojado.
-Bueno, yo, veras, quizás cuando seas un poco mayor…-de repente recordó la presencia de la madre de la niña.
-E-e-es decir, veras, no se puede…yo….tu…cuando se ama…matrimonio.- de un momento a otro el chico comenzó a saltar como loco de un lado para el otro, totalmente rojo y tratando de decir algo coherente, lo cual por cierto estaba resultándole un total fracaso.
-Akane, recuerda que nosotras tenemos que hacer el desayuno, acaso no quieres ver a Ranma feliz?.- con esto la idea de la pequeña cambio de inmediato
-Claro que si mami, yo te ayudo.- y sin mas corrió hacia la cocina olvidando todo lo anterior.
-No te preocupes y ve tranquilamente a tomar tu baño, mi pequeña se entretendrá por un buen rato tratando de lavar algunas verduras, te esperamos.- y sin más siguió en dirección a donde había ido la pequeña.
-Así que por eso Akane insiste en cocinar? Ella quiere verme…feliz?.- una linda sonrisa se formo en sus labios y rápidamente retomo su camino hacia el baño.
Después de un rato, los tres se encontraban terminando de desayunar tranquilamente.
-Muchas gracias por la comida, estaba deliciosa Señora Tendo.- una linda sonrisa mas salió de sus labios.
-No hay de que Ranm…
-Yo lave los vegetales.-la pequeña interrumpió abruptamente a su madre.
-Ya veo por eso sabían tan…-la verdad es que ciertos vegetales sabían a cloro pero prefirió no desanimar a la pequeña.- tan deliciosos, gracias akane-chan. –la pequeña le sonrió complacida.
-Jeje, y dime Ranma, que piensas hacer hoy? –trato de cambiar el tema la Señora.
-Pues la verdad, me parece que es hora de seguir mi camino.- ciertamente se encontraba sumamente a gusto en compañía de las dos mujeres pero no podía evitar extrañar al extremo a su prometida del presente.
-Ho, ya veo, es cierto, te vas enseguida?-aunque sabia que el chico solo quería regresar al lado de su pequeña, pero siendo ella mas grande, aun así le entristecía un poco saber que ya no podría volver a verlo, realmente le había agrado el muchacho.
-Si, es mejor así, realmente hay muchas que debo hacer.
-Entiendo, pero por favor espérame aquí un momento, ok?- y rápidamente, como había hecho el día anterior, desapareció de la vista del chico.
-mmm, etto, akane-chan, quieres jugar a algo mientras regresa tu mamá?- la niña ahora se encontraba dándole la espalda y no respondía a las palabras del chico.
-Akane?, te sientes mal?, porque no me hablas?.- intento tocar a la niña en su hombro para hacerla voltear pero esta con un brusco movimiento alejo su mano de ella dándole ahora la cara.
-No me toques!..-su cara ahora estaba completamente llena de lagrimas.
-A-akane, porque lloras?- se encontraba desconcertado.
-Buuuuaaaaaaaaaaaaa, te vas a ir, ya no jugaras conmigo, buuuuuuuuuuuuuaaaaaaaa.-simplemente la niña no se puedo contener y ahora hacia un gran berrinche.
-P-pero yo…-no hallaba como calmar a la pequeña.
-Buuuuuuuuuaaaaaaaaaa, ya no te quiero Ranma y tampoco eres mi novio, buscare otro, buuuuuuuuaaaaaaaaaaaa.- la pequeña hablaba con inocencia pero lo dicho le dolió hasta el alma al chico de la trenza, quien en un rápido movimiento tomo a la niña entre sus brazos tratando de que se tranquilizara y al mismo tiempo tratar de sentirse mejor él.
-Shhh, tranquila akane, quieres que te cuente un secreto?.- la niña simplemente movió su cabeza de forma afirmativa pues aun se encontraba hecha un mar de lagrimas.
-Pero tienes que prometerme que no se lo dirás a nadie, tienes que darme tu palabra de guerrera Tendo ok? .-sabia que no importaba que edad tendría ella, su palabra siempre seria muy sagrada para ella.
-Sip, te doy mi palabra.- ahora había dejado de llorar ya que tenia gran curiosidad por lo que el chico tenia que decir.
-Ok, confiare en ti akane-chan.- con un tierno movimiento de su dedo dio un pequeño golpecito a la nariz de su iinazuke.
-Akane, soy tu novio recuerdas? Y los novios no se abandonan, simplemente no me veras por un tiempo, pero eso no significa que deje de quererte, en cualquier lado que me encuentre, estaré preparándome para conocerte, en estos momentos estaré haciéndome fuerte para algún día poder protegerte de todo y además así poder quedarme a tu lado para siempre, así que no busques a otro chico ok?, te prometo que yo volveré por ti y jamás me volveré a ir, me esperadas?.- de alguna manera esperaba que le hubiese podido transmitir su sentir a la pequeña niña y así ella lo entendiera.
-Me lo prometes?, vas a volver?.- por alguna razón creía en lo que el chico le decía.
-Te doy mi palabra, solo recuerda, no importa lo que pase, tienes que seguir adelante, así algún día podre unir mi camino con el tuyo para jamás volver a separarlos.- y con un dulce beso en la frente de la niña sello su eterna promesa, aunque ella no entendió mucho de lo que dijo al final el chico, se sentía feliz.
-Ranma…-llamo la atención del joven su suegra, mientras ingresaba nuevamente en la habitación.
-Akane-chan por favor ve a jugar un momento a tu cuarto, necesito hablar con Ranma.- aunque algo triste aun la pequeña obedeció a su mamá.
Una vez que la pequeña akane desapareció de la vista de ambos la Señora Tendo reanudo su charla con el chico.
-Necesito que me hagas un último favor.- y mientras decía esto le entregaba al muchacho una caja de tamaño mediano, bien envuelta y sellada.
-Umm? Que necesita que haga con esto?.- el muchacho observaba la caja preguntándose que podría contener.
-Bueno, tu ya sabes sobre…bueno mi condición, este es un regalo para mi pequeña akane, me gustaría poder dárselo yo misma cuando ella sea mayor pero ya sabes que eso es imposible…-su voz se rompió por un momento así que paro para poder continuar un momento después.
-Por favor promete que algún día se lo entregaras a mi pequeña, yo sé que tú no tienes ninguna obligación pero me gustaría que me hicieses este favor, es algo muy importante para mí.
-P-pero si es algo tan importante, no cree que debería dárselo su esposo a ella cuando sea grande?.- esperaba que no lo malentendiera, por supuesto que le haría tan pequeño favor pero estaba realmente curioso del porque se lo pedía a él.
-Yo…no se lo que pasara a mi muerte, amo a mi esposo y sé que él me ama igual, por ello estoy segura que intentara mencionarme lo menos posible para no dañar a nuestras pequeñas, por eso posiblemente jamás le entregaría esto a mi bebe, lo siento Ranma pero solo puedo confiar en ti.-esperaba que su explicación le bastara al chico, tenia que hacer llegar ese paquete a su hija ya que ahora tenia una idea de lo que le ocurría a su hija del futuro.
-Pues entonces, no tiene de que preocuparse le doy mi palabra que llegara a su dueña, sano y salvo…algún día.- intento no lucir nervioso aunque la situación así lo ameritaba, según él, después de todo estaba haciéndole una promesa mas a su suegra.
-Bien me parece que ya debo irme, usted sabe, no puedo permanecer mucho tiempo apartado de mi persona amada.- dijo el chico de la forma mas natural, aunque la mujer no supiera quien fuera realmente él, quería dejarle bien claro cuanto amaba a su hija.
-Claro, aunque es una lastima que te tengas que ir tan pronto, fue un gran gusto conocerte Ranma, no sabes lo agradecida que estoy contigo por las atenciones que has tenido con mi pequeña y conmigo, vamos te acompañamos hasta la puerta.- y con una triste mirada acompaño al joven a la salida.
-Akane-chan, ven a despedirte de Ranma.- con un pequeño gritito llamo a su pequeña hija.
En unos cuantos minutos Ranma ya se encontraba afuera de la casa, parado justo al frente de la puerta y akane-chan y su madre se encontraban justo igual solo que ellas del otro lado de la puerta aun dentro de la casa.
-Bueno, hora de irme…akane-chan.-se arrodillo para quedar a la misma altura de la pequeña.
-Recuerda nuestra promesa y no te preocupes, tu futuro esta ligado a mi.- decía esto mientras le daba un tierno abrazo a la pequeña y aunque estaba seguro que la niña entendía muy poco de lo que le decía, aun así se lo murmuro lo mas cariñosamente que pudo para que solo ella lo escuchara o eso pensó él.
-Muchas gracias por su hospitalidad Señora Tendo, no tengo palabras para agradecerle todo lo que ha hecho por mi, por favor también dele mis agradecimientos a su esposo…- el chico se interrumpió al verse abrazado maternalmente por la mujer.
-Ten una buena vida pequeño y por cierto…gracias por amar tanto a mi pequeña.- y con esto se despego rápidamente de él, no dándole tiempo a reaccionar.
-Bueno ha akane y a mi no nos gustan las despedidas, así que mejor entramos ya a casa, que tengas un buen viaje Ranma, cuídate mucho. –y sin decir mas, entro a la casa con su pequeña en brazos cerrando finalmente la puerta, dejando a un sorprendido Ranma, aun inmóvil, en el mismo lugar.
-Ahora se de donde heredo su astucia Nabiki.- una vez que salió del shock una sonrisa se formo en su rostro entendiendo toda la situación.
-Bueno será mejor que regrese.- y asegurándose que no había nadie cerca saco la cebolla que escondía quien sabe donde, para posteriormente frotarse uno de sus ojos y verse nuevamente envuelto en una gran bola de luz desapareciendo así de aquel amado lugar para él.
Mientras en la residencia Tendo, con la pequeña akane-chan y su mamá….
-Vamos no estés triste pequeña, te prometo que lo volverás a ver.- la pequeña sonrió al escuchar lo dicho por su madre.
-Si mami, es una promesa…es decir yo no puedo contarte que prometió volver a verme mami, lo siento pero di mi palabra y una Tendo siempre cumple con su palabra.- subió su puño en señal de convicción.
-Jaja no te preocupes pequeña, yo comprendo…por cierto akane-chan, alguna vez te he contado la historia de las abejas, las flores y el polen?- dijo mientras recordaba la insistencia de la niña en tomar un baño con el chico.
-Mmm?- la niña la observaba sin comprender nada.
-olvídalo, aun eres muy pequeña para saberlo, me parece que esa parte le tocara a tu padre explicártela.- nuevamente vio como su pequeña la miraba aun mas confundida.
-Uff, realmente te deseo suerte chico, no creo que Soun se atreva a decirle nada.- suspiro resignada sabiendo lo cobarde que seria su esposo para hablarle de esos temas a sus hijas.
-Vamos akane-chan preparémosle una gran cena de bienvenida a papá, de verdad que se la merece.- tomo a su pequeña de una de sus manitas y felizmente se dirigieron a la cocina, estaba decida a darle el mejor de los agradecimientos a su esposo por su acertada decisión.
Continuara…
Bueno pues aquí un capitulo mas, la verdad es que no creí que esta historia se extendería tanto, siendo sincera cada vez me da mas miedo seguir escribiendo, verán realmente tengo temor de arruinar el fic y decepcionarlos, les prometo que hare mi mayor esfuerzo para que eso no suceda.
Por cierto como un dato adicional, en algunas familias de mi ciudad se acostumbraba que al tratar de enseñarles sobre el tema de la reproducción a lo pequeños se les decía por medio de la analogía de las abejas y flores por eso lo agregue de esa manera ya que se me hizo gracioso, sorry un chiste local, espero no importunar a nadie jeje
Bueno es todo por ahora, por favor dejen sus reviews, su opinión es muy importante para mi.
ho, una cosa mas, si alguien conoce a algún chico que le guste esta pareja preséntenmelo ya que ahora que lo pienso nunca he conocido a un hombre que le guste ranma ½, ciertamente seria muy interesante saber el enfoque de un chico. =P
Para todos los que leen mi historia
ARIGATO!
