Epílogo

Según el doctor, había sido la primera ocasión en la que había tenido que preocuparse más por el futuro padre que por la madre y el bebé.

Jake se había comportado bastante bien durante la mayor parte del confinamiento de Nessie, aunque tendía a sobre reaccionar a veces. Los consabidos dolores y molestias del embarazo habían causado no poca alarma, y había habido muchas veces en que había insistido en enviar en busca del doctor sin ninguna razón en absoluto, a pesar de la negativa exasperada de Nessie.

Incluso algunas partes de ello había sido maravillosas. Las tardes tranquilas cuando Jake descansaba junto a ella con las manos apoyadas en su estómago para sentir las patadas del bebé. Las tardes de verano, cuando paseaban por Hampshire, sintiéndose uno con la naturaleza y la vida que pululaba por todas partes. El descubrimiento inesperado de que el matrimonio, más que oprimir su relación con formalidad, en cierta forma había dado vida a una sensación de liviandad, de ligereza.

Jake se reía a menudo ahora. Era mucho más dado a gastar bromas, a jugar, a demostrar su afecto abiertamente. Parecía adorar al hijo de Edward y Bella, El pequeño Edw, y se sumaba a la tendencia familiar de malcriar al chiquillo de pelo castaño.

Sin embargo, durante las últimas semanas del embarazo de Nessie, Jake no había podido ocultar su creciente temor. Y cuando el parto de Nessie comenzó en mitad de la noche, entró en un estado de terror absoluto que nada apaciguaba. Cada dolor del parto, cada uno de los jadeos de ella, hacían que Jake se pusiera de color ceniza, hasta Nessie se había dado cuenta de que ella lo llevaba mucho mejor que él.

—Por favor —murmuró Nessie al oído de Bella privadamente—, haz algo con él.

Así que Edward y Emmett habían arrastrado a Jake del dormitorio a la biblioteca, aturdiéndolo con buen whisky irlandés durante la mayor parte del día.

Cuando el futuro conde de Black nació, el doctor dijo que estaba completamente sano, y que desearía que todos los nacimientos pudieran ir tan bien. Bella y Esme bañaron a Nessie y la vistieron con un camisón limpio, lavaron y envolvieron al bebé en suave algodón. Sólo entonces permitieron a Jake acudir junto a ellos. Después de asegurarse de que su esposa y el niño estaban ambos en buen estado, Jake lloró de alivio sin ninguna vergüenza e inmediatamente se quedó dormido en la cama junto a Nessie.

Miró de su guapo y dormido marido al bebé en sus brazos. Su hijo era pequeño pero estaba perfectamente formado, de piel clara, con una notable cantidad de pelo negro. El color de sus ojos no estaba claro por el momento, pero Nessie creía que finalmente resultarían ser oscuros. Lo elevó hasta apoyarlo contra su pecho hasta que sus labios estuvieron cerca de la minúscula oreja. Y siguiendo la tradición gitana, ella le dijo su nombre secreto.

—Eres Seth—susurró. Era el nombre de un guerrero. Un hijo de Jacob Black no podía ser menos—. Tu nombre gadjo es Jason. Y tu nombre tribal... —Hizo una pausa meditabunda.

—Jado. —Era la voz somnolienta de su marido junto a ella.

Nessie bajó la vista hacia Jake y extendió la mano para acariciar su espeso y oscuro cabello. Las arrugas en su cara habían desaparecido, y parecía relajado y contento.

—¿Qué quiere decir? —preguntó ella.

—El que vive apartado de los romaní.

—Es perfecto. —Dejó la mano sobre su pelo—. ¿Ov yilo isi? —Le preguntó suavemente.

—Sí —dijo Jake, contestando en inglés—. Hay corazón aquí.

Y Nessie sonrió mientras él se sentaba para besarla.

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FIN…

Bueno, queridos lectores, esta historia llego al final, pero hay mas, pronto iniciaremos otra historia… quienes creen ustedes que van a ser los nuevos protagonistas? Espero su opinión sobre esta linda historia, y lamento los retrasos y posibles errores cometidos en la historia… Feliz dia!