Durante el camino Candy hizo varias preguntas a las inglesas, como si les había costado trabajo llevarse bien a lo que ellas respondieron que no, sus padres habían hecho que se conocieran y una vez que se llevaron bien les dijeron que eran hermanas.

- Al principio fue una gran sorpresa, pero fue maravilloso saber que había un fuerte lazo que nos unía- respondió la mayor. Llegaron al hotel y bajaron del auto, a la entrada encontraron a Terry acompañado de sus dos hijos

- Chicos, ¿qué hacen aquí?-

- Queremos que nos acompañes Candy- dijo Harry

- ¿A dónde?-

- Es una sorpresa, ¿vienes?- Candy sonrió e hizo una caricia al niño mirando a Terry

- Les dije que no podrías porque estarías ocupada pero…- se excusó encogiéndose de hombros con una cara de "yo no fui"

- Me encantaría pero…- dijo dirigiendo una mirada a Bianca y Amanda

- Por nosotras no se preocupe, nos gustaría descansar un poco-

- No sería correcto que las deje- dijo Candy

- Si gustan pueden acompañarnos- intervino Terry que tenía una ganas enormes de llevar a Candy a un lugar especial para él y sus hijos

- En verdad no se molesten, nosotras nos quedaremos a descansar- dijo Amanda con una sonrisa. Después de muchos argumentos por parte de todos Candy aceptó dejar a las jóvenes en el hotel e ir con Terry y sus hijos a ese lugar tan misterioso. Después de asegurarse que Amanda y Bianca estuvieran en su habitación los cuatro partieron en auto. Después de unos minutos de manejar Terry estacionó el auto a una calle de un enorme parque.

- Iremos a ver las aves ¿verdad papá?- dijo Edward

- Claro que si- dijo él. Entraron al parque y comenzaron a caminar, había muchas familias divirtiéndose ahí, niños jugando, enamorados besándose demostrándose su cariño, parejas paseando a sus bebes en carriolas, todo era un ambiente natural y familiar.- ¿nos sentamos?- preguntó él cuando llegaron a unas palapas cerca de un pequeño lago donde algunos patos se sumergían en el agua.

- Claro- dijo Candy

- Vengan acá niños- los llamó Terry al ver que habían corrido a comprar un helado- se te ofrece algo pecas?- en ese momento Harry y Edward llegaron con ellos- un helado, una soda-

- Una soda por favor- pidió ella

- Ahora vuelvo, compórtense- les dijo a los niños.

- Si papá- dijeron a coro, aunque solo lo dijeron, ya que una vez que su padre dio media vuelta- ¿podemos ir a jugar allá?- preguntó Harry a Candy señalando unos juegos para niños

- Está bien, pero no se alejen demasiado-

- De acuerdo- dijeron y salieron corriendo a los juegos.

- Harry, escuchaste lo que dijo papá- preguntó Edward a su hermano

- ¿qué?-

- Llamó a Candy Pecas, ¿crees que sea ella?-

- No sé, tal vez, se conocen desde hace mucho- dijo el mayor pensativo- habrá que averiguar-

- ¿cómo?-

- Ya veremos, en lo mientras dame de tu helado- dijo el mayor probando el helado de su hermano

- ¡oye!- se quejó el menor y comenzó a perseguir al otro

Cuando Terry regresó con las bebidas preguntó por sus hijos

- Fueron a jugar- informó Candy

- Me lo imaginé, toma- le dio su bebida y se sentó a su lado

- Es un lugar muy lindo-

- Así es, por allá está el aviario, ¿te gustaría ir?-

- Me encantaría-

- De acuerdo, cuando se aburran de correr vamos, ¿te parece?-

- Van a tardar mucho-

- No, en seguida vienen, mira- Terry se puso de pie- ¡Harry!- el niño volteó a verlo- cuida a tu hermano, Candy y yo iremos a ver las aves-

- ¡espérennos!- gritaron los dos y comenzaron a correr hacia ellos-

- Nunca falla- dijo triunfante-

- Chantajista- dijo Candy entre risas. Llegaron juntos hasta el aviario…

- ¡Melanie!- dijo Harry a una mujer de unos veinticinco años muy linda

- Hola Harry- saludó la joven- hola Edward- saludó al otro niño- señor Grandchester que gusto verlo- Candy en ese momento sintió que algo le era enterrado en el estómago, celos seguros-

- Buenas tardes Melanie, te presento a Candy-

- Mucho gusto- saludó la joven- Candy correspondió a su saludo y se quedó callada; Terry noto el notorio cambio y comenzó a reír por dentro-

- ¿nos puedes dar un recorrido?- preguntó uno de los niños

- Sí, acaba de empezar mi turno, por aquí- les señaló a todos la entrada y ellos la siguieron; Harry y Edward se acercaron a Melanie para escuchar lo que les decía, era una chica adorable que le encantaban los animales, en especial las aves. Candy y Terry caminaron en silencio detrás de ellos observando los animales.

- ¿estás bien?- preguntó Terry conteniendo la risa

- Sí, ¿por?-

- Te has quedado callada de pronto-

- No es nada, solo vengo viendo este lugar, es muy bonito- Candy esquivo su mirada dirigiéndola a las águilas.

- Ah, creí que estabas celosa de Melanie- dijo de pronto, cuando Candy lo buscó este ya estaba al lado de sus hijos viendo otra parte del lugar. Candy le dio alcance y una vez que estuvieron solos

- No estoy celosa, no tengo por qué estarlo- dijo seria

- Candy, aquí el actor soy yo, no tú- dijo riendo- te has puesto celosa- Candy arrugó la nariz- y con esa cara se te ven más las pecas, cuántas veces tengo que decírtelo- Terry reía a carcajadas y Candy estaba roja-

- Eres insoportable- dijo dejándolo solo para alcanzar a los niños. Melanie era muy amable, cuando Candy los alcanzó y los niños jugaban con una guacamaya que estaba a cargo de otro trabajador del lugar la joven no dudo en entablar una conversación con Candy

- ¿de dónde nos visita?-

- De Chicago- respondió

- Es muy agradable, una vez fui con mis padres- dijo la joven recordando su infancia haciendo una cara soñadora-

- ¿qué lugares conoce?- preguntó Candy continuando la conversación. Melanie le contó a grandes rasgos su aventura en Chicago. Cuando ambas reían llegó Terry, Candy se puso seria y fue de nuevo con Harry y Edward. Terry puso los ojos en blanco y se quedó de pie junto a Melanie

- ¿se encuentra bien señor?- pregunto Melanie

- Si… es solo que… mujeres, ¿Quién las entiende?-

- Solo los hombres que nos quieren- dijo la joven sin pensarlo dos veces, en ese momento se acercó otro joven a ellos-

- Hola Melanie-

- Hola Kevin- saludó la joven con una sonrisa de oreja a oreja- ¿recuerdas al señor Grandchester?-

- Un placer volver a verlo- dijo estrechando su mano-

- ¿cómo estas muchacho?-

- Muy bien señor, gracias a usted aún tengo trabajo-

- No digas eso, aquel accidente no fue tu culpa y no hubo nadie que tuviera el valor para decir la verdad- Candy se unió a ellos junto con los niños.

- Pero afortunadamente usted vio todo, gracias nuevamente- dijo el joven. Terry presentó a Candy con Kevin y conversaron un buen rato, hasta que el recorrido terminó y tuvieron que salir del aviario.

- ¿por qué te agradeció Kevin?- preguntó Candy cuando estuvieron a solas-

- Hace unos meses vinimos con mi madre, Kevin se encargaba de entretener a la gente con las guacamayas, con las que estuvieron Harry y Edward hoy. Una niña caprichosa de unos diez años comenzó a tratar mal al animal y este se puso violento, sus padres armaron un escándalo y acusaron al muchacho de haber querido dañar a la niña-

- ¡es horrible!-

- Nosotros vimos todo y fui a hablar con el encargado de solucionar el problema diciéndoles que la culpa había sido de la niña, llegamos a tiempo porque estaban a punto de despedirlo-

- Fue muy lindo de tu parte intervenir- dijo Candy olvidando todo enojo

- Era lo que tenía que hacer, una persona me enseñó que no debemos tolerar las injusticias- dijo tiernamente. Candy se sonrojó un poco y le dedicó una sonrisa. Terminado el paseo por el parque llevaron a Candy a comer, después de pasar un rato riendo y divirtiéndose la dejaron en su hotel. Los niños se despidieron un poco tristes de ella ya que al día siguiente ellos tendrían que ir a la escuela y no podrían despedirse de Candy. Ella con unas lindas palabras no les dijo adiós, sino hasta pronto, prometiéndoles que la próxima vez que se vieran harían cosas inolvidables, ante esto los niños aceptaron despedirse de la rubia a la que tanto afecto le habían tomado.

Al día siguiente Candy se levantó temprano fue a ver a sus huéspedes y se aseguró que no les faltara nada, después de una hora y un rápido desayuno fue directo al banco.

- Buenos días, ¿puedo ayudarle?- preguntó un ejecutivo

- Sí, busco al Lic. John Lane-

- Es usted la señora White-

- Sí-

- Yo soy John Lane, no la esperaba tan pronto, pase por aquí-

- Gracias- dijo Candy- mi abogado me aconsejó hacer los trámites lo antes posible

- Ha hecho bien, así podrá disponer mejor del dinero que dejó su esposo- Candy estuvo media hora en el banco, ya todo estaba arreglado y en cuestión de días el dinero sería depositado en una sucursal de Chicago, tuvo suerte, ya que el banco era socio de uno de los bancos de los Andley. Agradeció las atenciones y se dirigió a la puerta del lugar.

- ¡Candy!- escuchó como la voz de una mujer la llamaba, buscó con la mirada y encontró a Eleanor Baker

- ¡Señora Baker!- dijo sorprendida, la actriz caminó hasta ella y la saludó con un abrazo

- ¿qué haces por aquí?-

- Vine a arreglar unos asuntos de…- no pudo terminar la frase porque Eleanor la interrumpió

- Ah ya recuerdo, Terry me comentó algo, ¿ya terminaste?-

- Ehh… si-

- Te parece si me acompañas a almorzar-

- ¿no tiene cosas que hacer?-

- Para nada, mis tres responsabilidades están en lo suyo-

- ¿tres?-

- Harry y Edward están en la escuela y Terry está en el teatro, aunque no lo creas todavía necesita algunos cuidados- le dijo guiñándole el ojo

- Ya veo-

- ¿entonces? ¿me acompañas?-

- Claro- dijo Candy-

- Perfecto, dame diez minutos, tengo que hacer unos movimientos-

- De acuerdo- Eleanor entró al banco y en menos de diez minutos salió. Tomaron un taxi y llegaron a un elegante restaurante, pidieron una mesa y esperaron el servicio-

- ¿cómo has estado Candy?- preguntó mientras tomaba un poco de té

- Mejor, gracias-

- Ha sido un gran cambio toda esta situación-

- Así es, son diez años que cambiaron de un día para otro- dijo seria

- Lo siento no quería hacerte recordar cosas tristes-

- Descuide, ya me siento mucho mejor y puedo hablar sobre el tema-

- Eres muy fuerte Candy, pero mejor dejo el tema. Dime te divertiste en Nueva York-

- ¡oh! Si, este viaje ha sido mejor de lo que esperaba-

- Me alegro, durante la cena ninguno paró de hablar sobre la tarde que pasaron juntos, ni siquiera Terry- Candy abrió los ojos como platos y un ligero rubor cubrió sus mejillas. Eleanor lo notó y sonrió, ahora estaba cien por ciento segura que Candy aun amaba a Terry

- Candy…-

- Dígame-

- ¿qué piensas hacer?-

- ¿con qué?-

- Con tu vida, aun eres joven, puedes…-

- No señora, sé a lo que se refiere, pero tengo dos hijas por las que tengo que ver, primero están ellas- interrumpió a la actriz, no quería tocar ese tema

- Pero Candy, debes pensar en ti también-

- Lo sé, es solo que no puedo en este momento-

- Dime algo. Si quisieras y tuvieras la oportunidad de volver con Terry ¿lo harías?- Candy se quedó callada unos segundos, esa pregunta la había tomado por sorpresa, ni siquiera ella se había planteado esa pregunta, pero no importaba quien se la hiciera, solo había una respuesta-

- Si- dijo sin titubear.

En Chicago, Eliza estaba llena de felicidad

- ¡al fin! Al fin sé tú secreto huérfana, ahora no va a haber manera de librarte de lo que voy a hacer. Todo concuerda: tu viaje, su desaparición, tu boda tan precipitada, y tu hija. La pequeña Helen. Ahora debo pensar muy bien en mi plan, será algo con lo que nunca te olvidarás de mí- decía riendo con malicia. Estaba en su habitación, su esposo tenía semanas de pisar un píe ahí, los trámites de divorcio ya habían comenzado, pero eso parecía no importarle, solo una cosa ocupaba sus pensamientos, hacer sufrir a Candice White Andley.


ESPERO LES HAYA GUSTADO ESTE CAPÍTULO, UN SALUDO A TODAS.

GRACIAS A:

Amparo de Grandchester: hola, muchas gracias pr leer, tomaré en cuenta tu sugerencia sobre la actitud de Candy, hare mi mejor esfuerzo para que te guste, tambien te pido que no te desesperes porque no he actualizado el otro fic, sé que ya me tardé mucho es solo que no he tenido tiempo de escribir a gusto pero espero pronto subir el capitulo de la boda y el inicio de la luna de miel, gracias por tus buenos deseos, que me inspiran para continuar con las historias, un saludo :)

Carmen: hola, gracias por leer, la participación de las inglesas tiene un porqué, ya veras, un saludo :)

Yeyaho: hola, tenias razón, Eleanor nos ayudará a reunir a esta parejita, espero te haya gustado el capitulo, un saludo :)

Oligranchester: hola, muchas gracias por tu paciencia, esta semana no fue como la esperaba así que tuve tiempo de escribir, espero te guste el capitulo, un saludo y gracias :)

Conny de Grandchester: hola, gracias por leer (desde tu telefono jajaja) espero este cap te gustara, los niños quieren mucho a Candy, necesitan una mamá, aunque tengan a Eleanor creo que no es lo mismo vdd? un saludo

tamborsita333: hola, gracias por leer, si Terry sufrió mucho antes de su boda, al no encontrar a Candy, pero todo pasó por algo... espero continues leyendo, un saludo

HASTA LA PRÓXIMA