- Helen, Terry es tu verdadero padre- le dijo Candy a su hija. Estaban los tres en la sala de su casa. Terry sujetaba su mano y tenía una sonrisa en el rostro.

- ¡no! ¡no puede ser! ¡mi padre es él!- señaló con su mano una fotografía de Michael. Tenía el rostro cubierto de lágrimas

- No Helen, yo soy tu verdadero papá, Michael solo te dio su nombre porque tu madre y yo no podíamos estar juntos hace muchos años- se arrodilló frente a ella y acarició su mejilla

- ¡no! ¡yo no quiero que tú seas mi papá! ¡yo ya tuve uno y no lo voy a cambiar por ti!- dijo aventando la mano de Terry para después salir corriendo diciendo- ¡los odio! ¡los odio a los dos!

Candy despertó de aquella pesadilla sobresaltada, su corazón latía fuerte y un miedo terrible se apoderó de ella. Tenía miedo de decir la verdad. Sabía que algún día tenía que hacerlo pero no sabía cuándo seria el momento adecuado.

- En cuanto terminen el ejercicio se pueden ir- dijo la profesora de Helen

- ¿tan temprano?- le preguntó a una de sus compañeras

- Si no te acuerdas que hoy salimos temprano

- ¡ah es cierto!- "olvidé decirle a mamá" pensó mientras seguía escribiendo. Los alumnos comenzaron a salir después de terminar su trabajo. Helen lo hizo despacio para perder algo de tiempo pero no lo pudo postergar más. Entregó su trabajo, tomó su mochila y salió de la escuela que ya estaba prácticamente vacía. "será mejor que espere a que llegue mamá" pensó mientras cruzaba la calle en dirección al parque que había. Se sentó en una banca y sacó un libro de su mochila, Alicia en el País de las Maravillas y comenzó a leer.

- Hoy es día de suerte- dijo Eliza a su acompañante- vamos, antes que llegue alguien

- ¿estás segura de esto Eliza?

- ¡claro que sí! Si quiero que sufra que mejor manera de atacar donde más le duele. Aunque habría preferido que estuvieran las dos, pero la otra mocosa por alguna razón no está. Pero bueno dejemos de hablar, ya sabes qué hacer. Te espero en tu cabaña, yo debo tener una coartada para que no sospechen- dijo bajando del auto para subir al suyo.- no quiero fallas Jacob

- Si jefa- dijo él arrancando el auto para estacionarlo frente al parque. Bajó del auto y fue directo hacia Helen. "Es solo una niña, no puedo creer que esté haciendo esto" Jacob no era una buena persona, era un estafador nato. Enamoraba a señoras, se divertía con ellas y les sacaba todo el dinero que podía. Chantajeaba a grandes empresarios con revelar el nombre de sus amantes. Conoció a Eliza en una fiesta tiempo atrás. Ambos eran jóvenes y querían disfrutar la vida así que no tardaron mucho en hacer amistad. Jacob fue el hombre que la ayudó a separar a su hermano de Elizabeth, la secretaria de la cual se había enamorado. En una ocasión él también la ayudó a darle un susto a Candy. Una noche mientras salía del hospital él y otro amigo intentaron asaltarla pero Michael la había salvado. Pero esta vez era diferente, iba a atacar a una niña de diez años, era una total cobardía, pero el dinero era más poderoso que su moral. Dio una vuelta al parque para no levantar sospechas y verificar que nadie notara su presencia. Regresó al lugar donde estaba la niña, justo detrás de ella. Sacó de su saco un pañuelo y lo humedeció con un líquido extraño. Se acercó más a ella y le cubrió el rostro con el pañuelo. Helen se sobresaltó mucho, soltó su libro y este cayó debajo de la banca. Intentó zafarse pero el olor era insoportable y terminó por perder todas sus fuerzas.

Jacob guardó el pañuelo y cargó a la niña en sus brazos y la metió en la parte trasera del auto. Subió a toda prisa y encendió el auto. Condujo rápido a las afueras de la ciudad donde tenía una pequeña cabaña abandonada. El lugar no era muy visitado por las personas así que era un buen escondite.

Eliza después de hablar con Jacob había ido a las oficinas de los Andley a hablar con Albert sobre el apoyo que le había pedido con el pretexto de su divorcio. Estuvo ahí por menos una hora. Albert no la pudo atender porque estaba en una junta pero la recepcionista, un guardia y la misma asistente de Albert la habían visto así que con eso estaba satisfecha. Salió del edificio y pasó a comprar algo de comida para llevar para después conducir hasta aquella cabaña donde estaba su cómplice y Helen. Estacionó su auto a unos cuantos metros de la entrada de la casa, no le costó trabajo ocultarlo ya que casi todo el lugar estaba rodeado de árboles. Bajó del auto y tocó la puerta de la casa.

Jacob sacó su revólver y se acercó con cuidado hasta la puerta. Con una mano firme se aseguró de tomar bien el arma y la otra la puso en la perilla hasta que escuchó la vos de ella

- ¡Abre idiota!- Jacob bajó la mano en la que sostenía el revólver y abrió la puerta

- Entra rápido- dijo asomando la cabeza para verificar que nadie la hubiera seguido

- ¿la tienes?- preguntó dándole la bolsa con comida

- Está en la recamara aun no reacciona

Candy estaba trabajando normal en el hospital, dio sus clases y atendió a algunos pacientes, pero algo la tenía inquieta, era una extraña sensación difícil de explicar, era tal vez un presentimiento. La angustia que había sentido toda la mañana se hizo más fuerte cuando fue su hora de salida. Iría rápido por Helen a la escuela y regresaría a casa donde se encontraba Kate que esa mañana se había quedado dormida y no había ido a la escuela.

Terry estuvo toda la mañana en el teatro, esa noche era la última función en la ciudad y quería que todo fuera perfecto como las presentaciones anteriores. A la hora que sabía que Helen salía de la escuela decidió darles una sorpresa tanto a Candy como a ella y pasar a recogerlas. Salió del teatro y pidió un taxi que lo llevara hasta la escuela.

Candy llegó y no vio ni un alma cerca, su preocupación se hizo mayor y comenzó a buscar a alguien que le diera alguna explicación del porqué no había nadie hasta que vio como un auto salía del estacionamiento de la escuela y lo detuvo. Preguntó por qué no había nadie y el conductor le dijo que todos los estudiantes habían salido temprano por una junta de profesores. Su corazón se aceleró aún más, mil y un cosas cruzaron por su mente, pensando en lo peor que le pudo haber ocurrido a su hija. El miedo y la impotencia se hicieron presentes en ella. No podía creer que eso le estuviera pasando, justo en el momento en que creía que su vida tomaría un rumbo positivo diferente.

- ¡Candy!- la llamó Terry que bajaba del auto. Ella volteó a verlo y pudo notar su rostro pálido y lleno de preocupación- ¿qué pasó?

- Helen no está- le respondió con la voz entrecortada- salieron temprano y no está por ningún lado

- Cálmate, vamos a buscarla, no pudo haber ido muy lejos- dijo tomándola de la mano para llevársela de ahí- vamos a ver al parque, tal vez te esté esperando ahí- dijo esperanzado. Cruzaron la calle y no vieron a mucha gente, pero aun así les preguntaron a las pocas personas si no habían visto a una niña de diez años, cabello castaño con el uniforme de la escuela

- Lo siento, no la he visto- decían unos

- Lamento no poder ayudarle- respondieron otros. Estuvieron así dando de vueltas por el parque hasta que fueron a parar a la banca donde había estado sentada Helen

- ¡su mochila!- gritó Candy corriendo hasta ella. Terry la siguió

- Su libro- se agachó y tomó el libro en sus manos

- ¡Alguien se la llevó!- gritó desesperada

- Hay que ir a la policía a reportar su desaparición- tomaron las cosa de Helen y abordaron un taxi- la vamos a encontrar Candy- la reconfortó durante el camino

- Si algo le pasa me muero Terry. No quiero perderla

- Shhh, y no la vas a perder, te juro que la vamos a encontrar y quien sea que haya hecho esto va a pagar muy caro.

El efecto del cloroformo comenzó a perder su reacción y Helen con la vista borrosa y algo mareada despertó. Aclaró su vista, no reconocía nada de lo que veía. Sillas viejas, una mesa de madera a punto de romperse. La cama en la que estaba era pésima. No había mucha luz solo un pequeño rayo de sol entraba por una ventana que había sido tapada con tablas de madera. Todo el ambiente la asustó aún más, no recordaba lo que había pasado. El último claro recuerdo que tenía era la imagen que estaba leyendo del cuento, era una locura así que eso no le ayudaba mucho a saber qué había sucedido. Se levantó de la cama y se dio cuenta que estaba atada de pies y manos.

- ¡ayúdenme por favor!- comenzó a gritar- ¡ayuda!- intentó desatarse pero no pudo, la soga estaba demasiado apretada y si seguía forcejeando terminaría por lastimarse más las muñecas. En ese momento la puerta se abrió dando paso a una alta mujer que al principio no reconoció, pero al momento en que se acercó más a ella la pudo ver claramente.

- Pero qué son esos gritos- dijo poniendo sus dedos en la sien- vas a provocarme una terrible jaqueca

- ¿qué quiere? ¿por qué me trajo aquí?- preguntó asustada

- Veamos, qué quiero… que tu madre sufra así de simple. Que porqué te traje aquí… en primer lugar no fui yo pero estás aquí para cumplir mi propósito- respondió con una sonrisa llena de malicia

- ¿por qué?- Eliza se sentó a s lado y la cama rechinó terriblemente

- Por diversión, por venganza.- dijo sínicamente

Candy y Terry llegaron a la estación de policía y los enviaron rápidamente con un policía que estaba libre.

- Cálmese señora y dígame qué paso- dijo el hombre fastidiado

- Mi hija de diez años fue secuestrada- respondió nerviosa

- Aclaremos algo, cómo sabe que fue secuestrada

- Encontramos sus cosas tiradas a una calle de la escuela y no había rastro de ella- intervino Terry

- Lo siento mucho pero eso no es prueba suficiente para comenzar con una averiguación seria. Según me dijo la niña salió temprano de la escuela y no le dijo nada, tal vez no quiso y se fue por ahí con algunos amigos

- ¡tiene diez años! ¡cómo quieres que una niña haga eso!- gritó Terry

- Cálmese señor y hagan lo siguiente regresen a su casa y esperen a que llegue, si pasa 24 horas y no la ven entonces regresan- ambos querían matar al tipo por su incompetencia. Se levantaron y no dijeron nada- díganme sus nombres- les gritó cuando ya iban a medio pasillo

- Andley- dijo ella sin voltear a verlo. Salieron de la estación pero a como habían llegado- ¿y ahora qué? Tengo que encontrar a mi hija

- Calma. Regresemos a la escuela y después vamos a tu casa- eso hicieron y una hora después tanto Albert, Annie y Archie ya estaban junto a ella haciendo lo mejor que podían para ayudar.

- George ya está hablando con algunos detectives que conoce y comenzaran a buscarla

- Ya llamé a la escuela pero nadie responde- dijo Archie molesto marcando nuevamente el numero

- Kate se ha quedado dormida y tranquila- dijo Annie- yo estaré con ella mientras la encontramos- abrazó a Candy intentando reconfortarla. En ese momento George entró a la casa seguido de un hombre.

- Candy él es el detective Robinson, él nos va a ayudar

- Gracias George- le dijo Albert

- Aarón Robinson- se presentó- señora decesito que me diga si sospecha de alguien que se haya podido llevar a su hija

- ¡Eliza!- dijeron todos a coro

- ¿Quién?

- Eliza Legan, hace unos días la vi merodeando la escuela- recordó Terry

Eliza dejó más asustada a Helen cuando se fue. Dijo cosas horribles de todos, de su madre, sus tíos Annie y Archie, de Albert y de Terry. Todo era mentira, que su madre era una ladrona e incluso asesina, aun la culpaba por la muerte de Anthony

- Eso no es cierto. Lo que pasó ese día fue un accidente- se defendió

- Así que eso fue lo que te dijo. Entonces sabes todo sobre tu madre ¿no?

- Si, ella nos lo cuenta todo

- ¿estás segura querida? Yo sé un secreto de tu mami que no creo que te haya contado y no creo que lo haga. ¿quieres que te lo diga?

- ¡no! Usted sabe nada de mi madre y si lo supiera no le creería, usted es una mentirosa- Eliza se enfureció y levantó la mano para pegarle pero Jacob entró

- ¡Eliza! Será mejor que te marches- dijo deteniendo su mano- es noche y no debes levantar sospechas, recuérdalo

- Tienes razón- dijo con una media sonrisa- piensa bien si quieres que te cuente lo de tus padres. Mañana me dices- Salió de la habitación entre risas. Azotó la puerta y Helen comenzó a llorar

- Mamá, ven por mí- dijo cerrando sus ojos llenos de lágrimas.

- Vendré mañana en la mañana- dijo Eliza poniéndose su gabardina negra

- Me traes de comer- le dijo Jacob. Eliza le sonrió

- Cuida bien a esa malcriada. No cabe duda que se parece a sus padres, altanera y respondona

- ¿por qué odias tanto a tu familia?- le preguntó. Ella solo se encogió de hombros

- Por tontos- salió de la casa y abordó su auto para volver a su casa. Cerró la puerta con llave y en un vaso sirvió un poco de leche. Entró al cuarto donde estaba Helen y la encontró ya dormida. Puso el vaso en la mesa y salió nuevamente. Se sentó en un sillón que había y encendió un cigarrillo pensando en todo lo que había hecho y planeando lo que podía hacer.

- Candy será mejor que vayas a dormir- le dijo Terry

- No puedo

- Aquí no conseguiremos nada, solo que te enfermes y después todo esto sea peor

- ¿puede serlo?-

- Si les pasa algo a las dos sí- se sentó a su lado y la cubrió con un abrazo- descansa Candy, mañana será otro día y comenzaremos de nuevo

- Tengo que encontrarla Terry, mis hijas son todo para mí, si les pasa algo yo… no sé qué haría- se aferró a él e intentó no llorar- debe estar asustada

- Ella es fuerte y valiente al igual que tú.

A la mañana siguiente la búsqueda comenzó, Robinson ya había hablado con algunos de sus colegas y comenzarían a buscar a Helen. Uno de ellos iría a la escuela, otro a los lugares que más frecuentaba y Robinson hizo una visita especial.

- La señora Legan por favor- dijo cuando le abrieron la puerta

- Soy yo- dijo con su mejor sonrisa- ¿en qué puedo ayudarle?

- Quisiera hablar con usted un momento

- ¿sobre qué?

- La desaparición de Helen Cecereu Andley

- ¿qué? Helen desapareció- hizo uso de sus dotes de actriz y se hizo la sorprendida- no puedo creerlo, Candy debe estar destrozada, dígame cómo está ella

- La señora está bien, se ha mostrado serena ante la situación- respondió. La noche anterior todos le habían dicho del odio que Eliza tenía por toda la familia y si lo que sospechaban era cierto lo mejor sería no decirle mucho a Eliza

- Me tranquiliza escuchar eso- dijo dejando salir un fuerte suspiro- pero no entiendo, para que quiere hablar conmigo

- Debemos hablar con todos los familiares cercanos y usted es uno de ellos

- Mire me apena decirlo pero yo no conozco muy bien a las hijas de mi prima así que no veo la manera en que les pueda ser útil. Mi relación con ellos no es muy estrecha así que si sé sus nombres y edades es demasiada información la que tengo- Robinson la miró por unos segundos

- Solo dígame una cosa, ¿Dónde estuvo ayer a partir de las once de la mañana?

- Salí a comprar unas cosas para la casa y después fui a las oficinas de mi familia a hablar con el señor William, muchas personas me vieron así que podrá verificarlo

- Muy bien, gracias señora. Hasta luego- dio media vuelta y se alejó- "estarás vigilada todo el tiempo" pensó mientras subía a su automóvil.

Se reunió con sus colegas y ordenó a uno de ellos que estuviera al pendiente de los movimientos de Eliza Legan

- Perfecto, ahora mismo me encargo de eso

- Cualquier cosa me llamas-

- Claro-

Jacob estuvo gran parte de la noche dándole de vueltas al asunto. La niña no tiene la culpa de nada. Que Eliza arregle sus problemas con quien debe hacerlo.

Tengo el dinero suficiente… consigo un poco más algunos "clientes" y todo listo… sí esa es buena idea… comenzar de nuevo… lejos de esta miserable vida que he llevado… puedo comenzar de nuevo con una hija… me la llevaré al extranjero y si descubren a Eliza… ese será su problema, está loca y nadie le va a creer que tenía un cómplice y que la traicionó.


Hola, espero no me apedreen con este capitulo. Aclaro que Helen lleva el apellido de Michael y como en el anime no lo menciona solo le puse uno frances.

GRACIAS A:

* tamborsita333 hola pues si Eliza siempre lo arruina todo pero lo mejor es q la vamos a arruinar entre todas jaja

* Ginaa, hola gracias por tus palabras me esforzaré en los proximos capitulos para hacerlos mas extensos

* Conny de Grandchester, hola tienes razon uno piensa que todo ya va a terminar o a marchar bien y ¡toma! que no era cierto jaja

¨* Wendy, hola gracias a ti por leer espero tu opinion sobre este nuevo cap.

* Oli, holal, quise unir un poco a Kate y a Terry para que cuando se aclare toda la situacion ella no se sienta excluida

* Anttealb, hola sigue odiando a Eliza por favor que ella se lo buscó :)

* Mari hola, si, el cap anterior fue un poco de preparacion para este jeje

* Carmen, hola totalmente de acuerdo en q son el uno para el otro estos dos rebeldes :)

* Amparo de Grandchester, hola! como estas? tranquila, nerviosa, me quieres aventar jitomates, piedras o algo? espero tu opinion de este capitulo

* Yeyaho creo q si tienes razon con eso de q la villana aqui soy yo... y mira q lo negaba jajaja

* Gema Grandchester, hola que bueno q te gustara el capitulo anterior a ver que te parece este

GRACIAS A TODAS POR LEER.

GRACIAS A TODAS POR LEER.