La primera noche fue terrible para todos, Candy no pudo dormir ya que estaba llena de preocupación y de angustia, pero tenía que ser fuerte, por ella y por sus hijas.
Terry se quedó a su lado, llamó a Robert para avisarle que la gira continuaría sin él comenzando con la función de esa misma noche.
Jacob tomó un vaso y lo llenó de leche para llevárselo a Helen.
- Tómala. Dijo extendiendo el vaso
- No la quiero. Dijo la niña
- ¡te he dicho que la tomes! Gritó acercando la leche al rostro de ella con violencia. Helen aun con las manos atadas empujó las manos de su secuestrador logrando tirar el vaso que se rompió en varios pedazos- mira lo que has hecho. Dijo molesto. Pero has lo que quieras, si quieres morirte aquí es tu problema. Salió de la habitación y fue por algo para recoger los trozos de cristal. En cuestión de segundos regresó y tomó la basura, no dijo nada más y dando un fuerte portazo salió de ahí sobresaltando a Helen.
Ella se puso a llorar en silencio, estaba muerta de miedo. No sabía en dónde estaba, no sabía si su madre la estaba buscando y tampoco sabía cuánto tiempo había pasado. Entre lágrimas se acostó sobre la cama y cerrando sus ojos rezaba para que pronto estuviera con su familia…
- anda, no tengas miedo. Yo estoy aquí. Michael ayudaba a una pequeña de seis años a levantarse por haberse caído de un pequeño potro que intento montar
- no quiero volver a intentarlo. Se quejó la niña sacudiéndose la tierra de su ropa
- a ver, a ver. ¿Te vas a dar por vencida? Dijo poniéndose a su altura. ¿Vas a dejar que un pequeño problema te venza? La niña negó con la cabeza. Nunca debes darte por vencida Helen. Nunca. Ante ninguna circunstancia
- pero ya no quiero volver a montar. Tengo miedo.
- eso es natural amor. Pero debes ser valiente. Además nada malo te va a pasar
- ¿lo prometes?
- te lo prometo. Yo estoy aquí. Dijo dándole seguridad. Anda. Vamos a intentarlo de nuevo y no tengas miedo
- si papi. Dijo dándole un beso en la mejilla.
En ese momento Helen despertó con lágrimas en los ojos pero con unas claras palabras grabadas en su memoria. "no tengas miedo" voy a ser valiente papa. Voy a ser valiente. Dijo abrazándose a sí misma para volver a quedarse dormida.
Esa niña sí que es especial. Tiene carácter, fuerza y es terca. Rio Jacob. Su madre debe extrañarla demasiado. Me recuerda tanto a... Sonrió y comenzó a recordar su niñez...
A la mañana siguiente el clima de la ciudad no era nada favorable. Había demasiado viento y la lluvia se hizo presente desde muy temprano.
El encargado de vigilar a Eliza se quedó toda la noche haciendo guardia frente a la casa pero no había visto nada fuera de lo normal que reportar.
"me están siguiendo" dijo Eliza nerviosa cuando se dio cuenta de la presencia de un auto cerca de su casa. "tengo que deshacerme de ese tipo. Pero como. Piensa Eliza. Piensa" estuvo dando de vueltas pe su habitación hasta que entró una de las mucamas con el desayuno listo. Ver a su sirvienta le dio una idea. Rechazo el desayuno y se metió a bañar para después ordenarle a su mucama que fuera en su auto a comprar algunas cosas.
- anda. Ponte algo decente y ve a comprar lo que te digo. Que te lleve el chofer. Hace días que no hace nada. Ordeno sacándola casi a empujones.
- si señora ya vamos.
Un auto salió de la casa de Eliza con su chofer y mucama dentro. El policía no notó de quien se trataba pero estaba seguro que era ella. Así que comenzó a seguir el auto para que este lo llevara al centro comercial más alejado de la ciudad.
- ¡maldición! ¡Me vio la cara! dijo furioso cuando se dio cuenta del engaño.
Eliza en lo mientras se arregló y salió por la puerta trasera de su casa. Camino unas calles y tomó un taxi que la dejara lo más cerca posible de la cabaña de Jacob.
- necesito salir un momento Eliza. Dijo su cómplice
- ¿a dónde?
- un negocio. Tengo algo que cobrar.
- está bien. Pero no tardes. Jacob salió rápido de la cabaña y buscó y buscó hasta que encontró lo que quería.
- ya no puedo más tengo que salir a buscarla. Dijo Candy desesperada poniéndose de pie.
- Candy espera. No sabes a donde ir como vas a buscarla. La detuvo Annie que se había quedado todo ese tiempo a su lado.
- por favor entiéndeme Annie. Es mi hija
- te entiendo perfectamente pero debes esperar. Las mejores personas ya están buscándola y no vas a lograr nada. Quédate aquí Candy. Dijo mientras la abrazaba y la rubia comenzaba a llorar.
- ¿cómo que la perdiste?
- me tendió una trampa. Se dio cuenta que la seguía y envió a una de sus sirvientas en su auto.
- ¿regresaste a la casa?
- sí y no hay nadie. Se escapó.
- no. No lo hizo. Ahora estoy más que seguro que ella tiene a la niña. Dijo Robinson
- ¿qué vamos a hacer jefe? Pregunto otro
- alertar a todos. Envía un boletín diciendo que es una mujer peligrosa que secuestro a una niña
- ¿doy el nombre?
- no. Solo alerta a todos.
- está bien
Candy estaba en la sala de su casa en compañía de su mejor amiga que le había dado un té para intentar calmarla.
- voy a ver a Kate. Dijo Annie
- no. Voy yo
- Candy si te ve así solo lograras que se preocupe
- pero...
- pero nada. Tú quédate aquí, yo voy a verla
- gracias Annie. Gracias por todo.
Annie subió hasta la habitación donde estaba Kate ajena a casi toda la situación. Sabía que su hermana no estaba pero no sabía el motivo ni por qué todos estaban tan preocupados.
Abajo Candy comenzó a rezar implorando que su pequeña pronto estuviera en sus brazos. "que nada le pase por favor" mientras las lágrimas brotaban de sus ojos sonó el teléfono. Se apresuró a contestar:
- ¿quién habla? ...¡Dónde está mi hija!... Terry llego en ese momento y se quedó en el marco de la puerta escuchando. ¡Una noticia! ¿Dígame que quiere? Por favor devuélvame a mi hija. Suplicó. Haré lo que me pida pero por favor... Está bien. ¿A qué hora?... dígame dónde debo verlo y cuánto quiere…
Eliza entró en la habitación donde tenían encerrada a Helen, la vio dormida e hizo cara de fastidio. "a ver, a ver. Qué vamos a hacer contigo. Debo pensar en algo verdaderamente bueno para terminar con todo esto. Por lo tanto te contaré todo sobre tus padres. Sobre la santa de tu madre que no es más que una vil ladrona, hipócrita que siempre quiere la atención de todos. Esa maldita huérfana que vino a estropear mi vida y la de toda la familia. Esos ingenuos que se dejaron llevar por su linda cara.
- Candy tienes que calmarte por favor. Dijo Terry cuando ella le dijo sobre la llamada.
- Terry, ese hombre tiene a mi hija, a nuestra hija, tengo que ir
- Candy, escúchame, irás, pero no sola. Debemos pensar y ser más inteligentes que él. Esto es lo que haremos…
Tu padre, ¡vaya! Qué puedo decir de él, bueno, qué no puedo decir. Él es un cobarde, manipulable, se dice un caballero cuando es un… ¡Ah! Pero no conoces esa historia, ahora lo recuerdo. Veamos, por dónde empiezo… desde el colegio o solo los últimos meses…
- Señor encienda la radio. Dijo una mujer a Robert, el esposo de Eliza. Este lo hizo y escuchó como advertían a la sociedad sobre lo peligrosa que era y lo que había hecho con una menor de edad.
- ¡no puede ser! Eliza, qué has hecho. Dijo nervioso. Estás completamente loca.
- ¿cree que su esposa sea capaz de hacer todo lo que dijeron?
- Por desgracias no solo lo creo, lo sé y creo saber también quién es la niña a la que tiene secuestrada. Robert tomó su gabardina y salió pronto de su despacho rumbo a las oficinas de los Andley.
- Señor William yo… no sé qué decirle sobre esta situación. Dijo verdaderamente a penado
- Pero qué sabes tú de esto Robert
- Nada, escuché en la radio lo que decían de ella y… es su sobrina a la que secuestró ¿no es cierto?
- ¿por qué piensas eso?
- Porque conozco a Eliza y ella odia a Candy
- Robert, tú sabes dónde puede estar Eliza
- No señor, lo púnico que sé es que esa niña corre peligro. Eliza, no está bien
- ¿a qué te refieres con que no está bien? Robert suspiró
- Eliza está loca. Lleva mucho tiempo viendo médicos, psiquiatras para controlar sus arranques de ira
- ¿desde cuándo?
- Desde que… perdió a nuestro hijo. Albert se puso pálido al escuchar eso
- Eliza estuvo embarazada
- Así es pero el embarazo era muy complicado, el doctor le recomendó reposo pero a ella no le importó y perdió al bebé
- ¿cuándo pasó todo esto?
- Hace poco más de un año, un mes antes de que usted regresara de Escocia. Eliza primero entró en una gran depresión, después se aisló completamente de todos. No sé qué pasó después que se obsesionó con encontrar algo que dañara a Candy hasta que…
- Hasta que lo logró. Albert respiró profundo y cerró los puños llenos de ira. Te agradezco que hayas venido a decime todo esto, aunque creo que fue un poco tarde pero de algo servirá. Al menos ya sabemos a qué atenernos con Eliza si está… loca como dices
- No solo lo digo yo, sus médicos también.
- Está bien. Gracias Robert
- En verdad lo siento, si hay algo que yo pueda hacer…
- ¿sabes dónde puede estar?
- La casa de sus padres está vacía, tal vez esté ahí
- No lo creo, no es tan tonta para esconderse ahí
- No se me ocurre otro lugar
Jacob regresó con toda su ropa mojada, se quitó la chaqueta y la puso junto al fuego de una pequeña chimenea.
- Tardaste mucho. Dijo Eliza
- Sí, no querían pagarme por eso tardé
- Bueno ya que llegaste, me voy, tengo que deshacerme de un policía que me vigila
- ¡te siguieron hasta aquí!
no seas idiota, claro que no. Logré engañarlo pero tarde o temprano se dará cuenta así que tengo que regresar y fingir que estoy enferma para que crea que no salí
- Bueno, vete de una vez
- Sí, regreso en la tarde.
Eliza salió y dejó nuevamente a Jacob a cargo. Se sirvió una taza de café y entró a ver a Helen
- ¿quieres comer algo?
- No
- ¿qué quieres entonces?
- Volver a mi casa. Respondió seria
- Ese es un problema, pero tal vez podamos hacer algo
- ¡en serio!
- No te emociones, dije tal vez
- ¿Por qué me trajo aquí? Preguntó de pronto
- Eso es algo que yo no puedo decirte, yo solo cumplo ordenes
- Pero usted no es malo, usted no quería hacerlo, ¿verdad?
- ¿cómo sabes que no?
- Porque no se comporta como ella. Usted al menos me habla como si fuera una persona y no un animal.
- ¿qué te dijo ella?
- No lo sé. Dijo muchas cosas sin sentido.
- ¿sabes? Me recuerdas a una persona
- ¿a quién?
- A mi hermana
- ¿usted tiene hermanas?
- Tuve una, pero murió hace mucho tiempo. Ella era como tú, era muy valiente y podía ver en las personas cosas que los demás no veíamos.
- ¿cómo se llamaba?
- Sofía…
Después de ver a Robert, Albert fue directo a la casa de Candy para después llamar al detective, quien no tardó mucho en llegar al mismo lugar.
- Si tiene un problema mental será más peligrosa.
- ¿qué vamos a hacer ahora? Preguntó Archie que ya se encontraba ahí
- Por lo pronto esperar alguna pista que nos lleve con ella y por consiguiente con su hija. Se dirigió a Candy
- No es necesario, yo sé dónde está ella
- ¡qué! Dijeron todos. Candy y Terry les contaron sobre la llamada de aquel extraño y lo que iban a hacer tan pronto como el reloj marcara las diez y media de la noche
- ¡pero no pueden hacer eso! Debieron llamarme tan pronto ocurrió eso
- Lo siento detective pero no hay tiempo para sermones. Iré por mi hija y nadie me va a detener.
- Está bien señora, quiere que lo hagamos a su manera está bien, pero no irá sola. Mis hombres y yo iremos con usted y hará lo que yo le diga.
- ¿por qué no me deja ir? Suplicó Helen. Si a usted no le beneficia tenerme aquí, dejeme ir y yo diré nada pero por favor.
- No puedo hacer eso niña
- Si me deja aquí para cuando ella llegue, me va a matar. Jacob la interrogó con la mirada. Eso fue lo que dijo, que iba a acabar conmigo cuando regresara. Por favor déjeme ir… por Sofía… a ella no le hubiese gustado que hiciera algo así… por favor…
- ¡basta! Ya escuché suficiente. Salió de la recamara y dejó a Helen llorando.
"tienes que ser valiente" se dijo secando sus lágrimas. Se levantó y fue hasta la ventana cubierta con tablas de madera. Con las fuerzas que tenía y la poca capacidad de movimiento que tenía debido a la atadura de sus manos comenzó a aflojar una de las tablas. Dañándose las manos logró apenas remover un poco la última de ellas, dejando apenas un agujero libre.
Eliza escuchó lo que se decía de ella en todos lados. Con mucha cautela regresó a su casa sin ser vista ni siquiera pro los sirvientes. Fue al despacho y abrió la caja fuerte. Sacó un arma y salió nuevamente de la casa. Como pudo regresó sin ser vista a la cabaña de Jacob
- ¿qué haces aquí?
- La policía ya me está buscando. Debemos actuar rápido y largarnos de aquí
- ¿qué vas a hacer Eliza?
- Lo que debía haber hecho hace mucho con su madre. Dijo sacando la pistola del interior de su gabardina
- ¡espera! La detuvo son saber qué hacer
- Suéltame.
- No vas a conseguir nada matándola. Piénsalo bien, la matas, ella supera la pérdida y sigue con su vida.
- ¿qué propones?
- Déjamela a mí. Yo… me encargaré de llevármela lejos… Eliza lo miró por unos segundos dudosa pero después de pensar bien las cosas aceptó
- Está bien, qué necesitas para desaparecer.
- Un auto, dinero, y suerte. Vamos a hacer esto. La tomo del brazo y la sentó en una de las viejas sillas de madera.
Caída la noche todo un movimiento organizado comenzó por ambas partes. Candy salió en un auto acompañada de Albert, Terry y Archie, siendo seguidos por tres autos particulares en los que iban agentes la policía. Jacob salió a conseguir un auto en el cual llevarse supuestamente a Helen. Eliza se quedó en la cabaña cuidando a la niña.
Jacob caminó varios metros hasta alejarse lo suficiente, la hora se acercaba, en cualquier momento vería llegar a Candy con el dinero que había pedido. El plan seria sencillo, le diría donde estaba la niña y él se iría lejos, lo que pasara ya no debía importarle. Mientras caminaba recordaba, a cada paso que daba recordaba a su hermana Sofía, que había muerto por una rara enfermedad cuando solo tenía diez años, la misma edad que Helen, aquella niña que había logrado ver en su interior lo bueno de su ser. Detuvo su andar y dio media vuelta, comenzó a caminar rápido cuando escuchó cómo se acercaban unos autos, corrió más rápido pero uno de ellos le cerró el paso al darle alcance y de él bajaron tres hombres con arma en mano.
No hicieron falta las explicaciones, Jacob comenzó a decir los planes de Eliza y la dirección que debían tomar si querían llegar a tiempo y evitar una tragedia. Esposaron a Jacob y se lo llevaron en un auto a la estación de policía, acusado de secuestro y fraude.
Los otros dos autos continuaron su camino y llegaron hasta la cabaña, con las luces apagadas y con sumo cuidado bajaron de los autos…
- ¡regresa aquí mocosa! Gritó Eliza con una mano en su mejilla- ¡me las vas a pagar! Helen había tomado uno de los cristales del vaso que rompió cunado Jacob le quiso dar de tomar y lo escondió entre sus manos con mucho cuidado de no lastimarse. Había cortado las sogas y ya solo fingía estar amarrada. Cuando tuvo a Eliza lo suficientemente cerca se armó de valor y la hirió en la mejilla dejando una terrible herida desde su labio superior hasta abajo del ojo. Con una de las sillas la empujó y corrió a la primera habitación donde estaba la puerta. Intentó abrirla pero ésta tenía llave. Eliza se levantó y fue hasta donde estaba Helen, con el arma en una mano y la otra libre la jaló bruscamente y le tapó la boca. Sus manos temblaban y en un acto reflejo lanzó un disparo que fue acompañado por un rayo.
- ¡HELEN! Gritó Candy
- Así que tu madre ya está Aquí, cuánto me alegro
- ¡ELIZA LEGAN SALGA EN ESTE MOMENTO! ¡ESTÁ RODEADA! ¡NO TIENE A DONDE ESCAPAR!
- ¡NO! Gritó Eliza desde el interior
- ¡DEJA IR A MI HIJA ELIZA! ¡POR FAVOR! Suplicó Candy justo en frente de la puerta
- ¡TU VIDA POR LA DE ELLA! Gritó nuevamente
- Candy espera. Dijeron los tres
- Cuídala Terry, por favor. Dijo mirándolo con infinito amor. ¡DE ACUERDO! SOLO DÉJALA SALIR
- ¡ENTRÁ PRIMERO! Junto a la habitación había una pequeña puerta que parecía u armario. Entra ahí. Dijo Eliza empujando a la niña. Se "aseguró "de cerrarla y lentamente abrió la puerta. Ni Terry, ni Albert, Archie o los tres policías pudieron hacer algo. Candy entró siendo jalada por Eliza. Camina. Señalo el interior de la casa con arma en mano.
- ¿dónde está mi hija?
- Ahora viene descuida, camina. La empujó hasta la habitación donde había estado su hija.
- ¿por qué? ¿por qué hiciste todo esto?
- Para darte una lección. Para que sufrieras un poco
- No crees que ya me has hecho sufrir bastante desde que llegué a tu casa siendo una niña
- Ay por favor, si tenías a todos a tus pies cómo ibas a sufrir
- Eso no es cierto
- Claro que sí, todos te amaban y a mí me ignoraban
- No es mi culpa Eliza, no es mi culpa que n supieras ganarte el cariño de los que te rodeaban, no es mi culpa que no sepas amar
- ¡cállate!
- Está bien solo dime dónde está mi hija.
Helen salió del armario donde la había encerrado Eliza y se asomó al interior de la habitación. Con la mirada llena de miedo vio cómo su madre era apuntada con una pistola. Candy la vio y con los ojos cristalizados por las lágrimas le dijo que saliera. Helen negó con la cabeza pero la mirada de su madre fue más fuerte y con una mano en su boca para evitar algún ruido dio media vuelta. Con mucho cuidado abrió la puerta. Los tres agentes levantaron sus armas listos ante la situación, cuando notaron la pequeña figura de una niña. Terry corrió hacia ella y la sostuvo en sus brazos, Helen lo abrazó y comenzó a llorar
- Mi mamá… ella está adentro y…. esa señora tiene una pistola
- Cálmate mi amor, todo va a estar bien, todo va a estar bien. La abrazó y miró a Robinson, que hizo una seña a uno de sus compañeros.
- Por tu culpa Anthony está muerto, por tu culpa Terry nunca me quiso, por tu culpa… todo es tu culpa
- No Eliza. La muerte de Anthony fue un accidente, y que Terry se enamorara de mí y no de ti no fue más que culpa tuya, yo nunca quise quitarte nada tú sola destruiste tu vida, a base de mantras y engaños.
- No, no. Todo fue tu culpa, desde que llegaste arruinaste mi vida.
- Eliza, basta por favor, deja de decir tonterías. Candy se sentó en la cama intentando calmarse y buscar una manera de ayudar a Eliza, quien al parecer no escuchaba nada más que sus propios pensamientos.
- Solo hay una manera de arreglar todo. Dijo con un tono de voz nervioso. Si, solo de esa manera, dijo cambiándolo de pronto. Candy se asustó más al darse cuenta la condición en la que se encontraba Eliza
- Eliza, escúchame, puedes cambiar, puedes comenzar de nuevo. Solo dame el arma por favor. Dio extendiendo su mano
- ¡NO! Apuntó el arma y un tiró hizo eco en el aire
- ¡MAMÁ! Gritó Helen
- ¡Candy! Dijo Terry con un nudo en la garganta.
En casa Kate se puso muy nerviosa y fue a buscar a su tía Annie.
- ¿Dónde está mamá? Preguntó cuándo la encontró
- Ella salió a buscar a Helen
- ¿ya va a regresar mi hermana? Preguntó emocionada
- Si Kate, pronto estará aquí. Dijo abrazando a la niña.
Candy se quedó fría ante lo que acababa de ver. Eliza había caído tras el ruido de un disparo. Estaba ahí, tendida sobre el piso en medio de un mar de sangre. Giró hacia la ventana y vio el cristal roto. Uno de los agentes había ido a la parte trasera y después de tener el objetivo claro no había vacilado en disparar… junto en la frente de Eliza Legan.
- Te perdono. Dijo en un susurro. Con las manos y los pies temblorosos salió de la cabaña como pudo. Al abrir la puerta vio como Terry abrazaba a su hija y esta se aferraba a él en busca de protección. Se acercó a ellos y los abrazó. cuando Helen reconoció ese cariño que solo su madre le brindaba giró y se arrojó a sus brazos
- ¡mamá!
- Helen, hija estás bien. La abrazó con el mismo cariño de siempre mientras su corazón descansaba al tenerla a nuevamente entre sus brazos
- Tuve mucho miedo, pero intenté ser valiente
- Lo sé y estoy muy orgullosa de ti.
Terry se separó un poco de ellas y contempló la escena con el corazón más tranquilo. Albert le dio una palmada en el hombro en señal de apoyo al igual que Archie. Candy lo buscó con la mirada y lo invitó a unirse a aquel abrazo. Él no dudó ni un segundo y se acercó nuevamente a ellas cubriéndolas con su abrazo lleno de amor y protección, como una familia…
Hola, pues aquí un capitulo más...
gracias a:
giggless90; hola, gracias que bueno que te gustara, a ver q te pareció este capitulo, un saludo
Carmen, hola, eso es lo que yo digo en todas las peliculas donde sale eso y lo peor es q en la vida real pasa... a ver que te pareció este capitulo, muchas gracias por tus palabras :)
Amparo de Grandchester, hola pues tal vez no salio como querian pero fue lo mejor que pude hacer, y ya vez Jacob no se la llevo y Eliza al fon dejara de molestar, porque con una bala en el craneo ya no creo que reviva vdd?
Ginaa, hola perdon por la tardanza pero este cap estuvo un poquito dificil de hacer y y por eso me tardé más, pero espero que te haya gustado
Oligranchester; hola! gracias pr tus coemntarios y tu apoyo, espero t egustara el capitulo y no sabes lo feliz que me hace saber que lees todas mis historias, un abrazo
Paty, hola, gracias por darle la oportunidad a este fic y que bueno que me dices que te gusta Albert porque quiero escribir algo sobre él. gracias por tu opinion y si, ya esta a punto de terminar, solo le quedan dos capitulos más que espero actualizar lo mas pronto posible, descuida que no quedará inconcluso :)
Kamary, hola gracias por leer, disculpa la demora pero la vdd no me fue facil redactar este espisodio lamento hacerlas sufrir con la tardanza en serio, una disculpa enorme
GRACIAS POR LEER
