La noche era demasiado fría. Pero el cuerpo de tres personas se llenaba de calor. El calor que solo emana el amor de quienes en verdad aman.

Después de todo lo sucedido en los últimos minutos Candy en compañía de su familia regresó a su casa con su hija en los brazos. Al día siguiente irían a la estación de policía a presentar su declaración.

Helen abrazó a todos cuando llegó. A Albert a su tío Archie, su tía Annie que bajó corriendo de la mano de Kate que al escuchar la voz de su hermana dejó lo que tenía en las manos, tomo la mano de su tía " Helen llego" gritó emocionada.

Al ver a su hermana Helen subió los pocos escalones que faltaban y con sus brazos cubrió a su hermana menor a la que quería con todo su corazón.

- te extrañe mucho. Dijo la mayor en un susurro. Te quiero mucho

- también te extrañe. Correspondió Kate abrazando con fuerza a su hermana.

Todos vieron aquella escena con ternura y Candy y Annie no pudieron contener derramar una lágrima recordando el cariño que siempre se habían tenido.

- vamos a que te cambies. Dijo Candy cuando termino el abrazo. Tomo la mano de sus hijas y subió con ellas a la habitación.

Abajo todos estaban en silencio. Ya más tranquilos Albert les pidió que fueran a la sala para esperar a Candy. Una de las mucamas les ofreció algo de tomar. Albert, Terry y Archie rechazaron un té por un whisky que tomaron tan pronto como se los dieron. Archie respiró y caminó hasta donde estaba Terry con la mirada perdida en una fotografía familiar que había

- Terry. Dijo serio, este volteo a verlo. Solo quiero agradecerte por lo de hoy. Sé que quieres mucho a Helen y qué harías cualquier cosa para protegerla y también sé que ella te quiere... Solo te pido que esta vez hagas bien las cosas y no las hagas sifilítica más. Le tendió la mano y Terry la acepto

- lo haré bien. Fue lo único que dijo

Después de asegurarse que las tres estuvieran bien Archie y Annie se fueron a su casa. Albert se quedó un rato más.

- Candy, crees que Eliza le haya dicho algo a Helen. Terry hizo una cara de preocupación ya que él también había estado pensando en ello

- no lo sé Albert. Eliza era capaz de todo

- si Eliza hubiera dicho algo creo que Helen habría preguntado inéditamente. Intervino Terry

- estaba muy asustada como para ponerse a discutir. Dijo Candy

- sé que no es mi problema pero algún día le van a decir. Pregunto.

Ambos se quedaron callados. Terry se levantó y tomo la fotografía que había estado contemplando.

- él es su padre. Dijo después de un incómodo y frío silencio. Candy lo escucho decir eso y su corazón dio un vuelco. Después de todo ese tiempo había desistido de decirle a su hija la verdad aun cuando ella en su interior quería y debía hacerlo. Yo nunca podré ocupar su lugar...

Después de cambiar y arropar a Helen las dos niñas se quedaron solas en su habitación como cada noche. Candy apago la luz y prometió ir a verlas después de despedir a todos. En el buró de su cama había una fotografía que habían tomado en su último cumpleaños. Michael cargaba a Kate y con el otro brazo rodeaba a si esposa mientras ella abrazaba a Helen mostraban una enorme sonrisa.

Helen acaricio la fotografía y sonrió. Puso su cabeza sobre la almohada y su mano la coloco debajo de esta cuando sintió que había algo debajo.

Aquella vez en la que Terry había llevado a sus hijos a Chicago la habían pasado de maravilla.

Estaban en un centro comercial viendo lis juguetes cuando un fotógrafo se acercó a ellos y ofreció tomarles una fotografía.

- ustedes colóquense aquí por favor. A Candy y a Terry lis puso atrás de los niños. Ahora veamos. ¿Quién es el mayor?

- yo. Dijeron Helen y Harry

- bueno entonces ustedes aquí. A Helen la situó al frente de Terry y a Harry al frente de Candy. Ahora ustedes dos... Señorita aquí por favor. Kate quedo al lado de Harry. Jovencito aquí está bien. Edward quedó al lado de Helen. El señor tomó la fotografía y en diez minutos les dio la instantánea

Aquella foto la conservó Candy y después de que Helen se lo pidiera la guardó ella, justo debajo de su almohada.

Después de hablar y de hacer varias suposiciones sobre la reacción que podría tener Helen al saber la verdad Albert se retiró no sin antes asegurarse que iban a estar bien y para eso había puesto a su disposición un guardaespaldas que vigilaría la casa día y noche aunque ya no hubiera ningún peligro que correr.

Candy y Terry se quedaron a solas. Ella estaba sentada en el sofá analizando todo lo que se había dicho en la conversación. Terry estaba de pies dándole la espalda pensando en lo que había decidido

- ¿por qué dijiste eso? Preguntó Candy. A caso no quieres decirle a Helen la verdad

- No es que no quiera Candy, sabes bien cuanto la quiero y cuanto me alegraría que supiera que yo soy su padre. Pero ella ya tuvo uno al cual amó con todo su corazón y yo no puedo y nunca podré ocupar ese lugar

- ¿Quién habla de ocupar ese lugar Terry? Helen te quiere por ti, por lo que eres y lo que has sido para ella. A caso crees que no sé qué te tiene un gran cariño, que te admira. Crees que no sé qué el otro día te dijo papá. Terry volteó para verla. Ella me lo dijo. Y al principio se sentía mal porque pensaba que le estaba faltando respeto a Michael pero después entendió que ustedes son totalmente diferentes. Sí Michael fue su padre todo este tiempo y eso nada lo va a cambiar, el cariño que ella le tiene nadie podrá sustituirlo pero tú, Terry, tú te has ganado su amor a pulso.

Terry miró a Candy confundido. Si hubiera sido por él le hubiera dicho todo a su hija desde un principio pero por Candy y por la familia que tenía había decidido guardar silencio y ahora ella misma era la que le decía que debían decirle todo a Helen.

- ¿por qué ese cambio Candy?

- Porque me di cuenta de algo Terry

- ¿de qué?

- Que a pesar que ella no sabe la verdad te quiere como a un padre, que le haces falta. Esta noche me di cuenta de todo. Cuando yo salí de la cabaña ella estaba entre tus brazos, segura. Terry ella te necesita

- ¿y tú?

- Yo también. Dijo con lágrimas en los ojos. Terry la abrazo y estuvieron así por largos minutos.

Los siguientes días fueron mucho más tranquilos. Helen había contado todo lo ocurrido a la policía e incluso había intentado defender a Jacob diciendo que él no le había hecho nada, que solo cumplía órdenes de Eliza pero toda su defensa fue inútil ya que Jacob también fue acusado de varios fraudes por personas que tenían gran peso en la sociedad de Chicago. El asunto terminó en que Jacob iba a pasar muchos años en prisión pagando por lo que había hecho.

- ¿qué sucede Helen? Preguntó su madre

- Nada, es solo que… yo… intenté defender a Jacob… él no merece estar ahí… él se arrepintió de lo que hizo. Mamá no hay algo que puedas hacer

- Cariño, hay cosas que ya no dependen de nosotros y aunque ese señor se haya arrepentido por lo que te hizo tiene que hacerse responsable por sus actos

- Pero…

- Yo conozco a alguien que puede ayudarlo. Dijo Terry que había escuchado la conversación

- ¿en serio?

- Sí, no te prometo nada, pero esa persona es un buen abogado y tal vez pueda disminuir su condena.

- ¿harías eso? Preguntó Helen

- Sí. Helen le sonrío y se arrojó en sus brazos

- Terry… el otro día yo…

- ¿qué pasa?

- Yo… te dije papá y… lo siento no debí hacerlo

- Helen, escúchame bien, tengo que decirte algo. Candy se puso pálida. Tú me puedes llamar como quieras, a mí no me molesta que me digas papá, al contrario me daría mucho gusto que lo hicieras cuando tú quisieras

- Pero…

- Yo no soy tu papá, lo sé, pero eso no importa, si tú te sientes bien llamándome así no te preocupes porque a mí no me molesta. Sería como si tuvieras dos papás... le dijo con una sonrisa

- ¿eso se puede? Preguntó viendo a su madre

- Yo tuve dos mamás recuérdalo. Dijo Candy acercándose a ellos

- Bueno. Dijo Helen algo nerviosa

En Nueva York, Eleanor se había enterado de todo lo ocurrido y como no le gustaba guardar secretos con sus nietos les contó lo del secuestro de Helen, pero los tranquilizó diciéndoles que ella ya estaba nuevamente en su casa fuera de peligro

- Abue, ¿crees que podamos ir a verla?

- No lo sé Harry, eso lo tiene que decidir tu papá

- Pero él no está así que tú puedes decidir y llevarnos, además tú no la conoces y estoy seguro que te va a caer muy bien

- Hagamos esto, cuando tu papá llame yo le digo que quieren ir y solo si él dice que sí iremos los tres a Chicago

- ¡Sí! Gracias abuela. Dijo el niño. Eleanor sonrió ya que ella tenía muchas ganas de conocer a su nieta de la cual sus tres hombres hablaban maravillas. "que diga que sí" pensó Eleanor como una niña.

Aquella misma tarde recibieron la llamada de Terry mucho más tranquilo y más emocionado que nunca por los sentimientos de su hija.

- Me alegra mucho oírte decir eso Terry, tal vez dentro de poco todo se aclare y puedas ser feliz

- Eso espero mamá, eso espero. Aunque no te niego que tengo miedo, una cosa es que ella quiera decirme así porque me quiere de una manera y otra a que se sienta obligada a llamarme papá

- No pienses así hijo, si Helen te quiere es por quien eres, tranquilo que pronto terminará todo.

- Gracias mamá. Cómo están los latosos

- ¡uy! Nada los para, como siempre. Por cierto que quieren ir a Chicago a ver a Helen

- Eso esperaba

- ¿entonces? ¿los llevo?

- Por ahora no. Aun no pasa todo y quiero que por ahora las tres estén tranquilas. ¿sabes? Kate también es una niña maravillosa, y quiere tanto a Helen

- Me lo imagino, es su hermana

- A parte de eso, yo tengo hermanos y ni siquiera les hablo, pero ellas son tan unidas, así como Harry y Edward

- Y los cuatro también son muy unidos. Dijo Eleanor

- Si… también

- Ves como ya no hay nada de qué preocuparse. Solo falta que Candy y Tú se decidan

- Todo a su tiempo mamá. Le dijo pensando en aquel beso y la conversación que habían tenido

- ¿entonces no?

- No, esperen un tiempo. Dentro de poco es el cumpleaños de Kate en ese momento podrán venir

- Está bien hijo, lo que tú digas. Cortaron la comunicación y Eleanor fue a decirles a los niños la decisión de su padre. Fue hasta la habitación de Harry, el mayor y escuchó una curiosa conversación.

- ¿entonces Candy es la persona de la que habla mamá? Preguntó el menor

- Creo que sí. Aquí le dice Pecosa porque según, papá siempre la llamó así y recuerdas aquella vez en que papá llamó a Candy así. Dijo el mayor sacando acertadas conclusiones

- Entonces si es ella, si es Candy ella salvó la vida de mamá. Dijo el niño emocionado

- Sí y papá está enamorado de ella

- ¿ena... qué?

- Enamorado tonto, la quiere

- ¿entonces van a estar juntos? En ese momento entró Eleanor

- ¡abuela! Dijeron los dos asustados

- ¿qué hacen?

- Mmm, nada, jugando

- ¡ah! A qué

- A…

- Las estatuas. Dijo el menor inmovilizado

- Miren nada más que juego tan interesante. Con la mirada recorrió toda la habitación y reparó en un cuaderno algo viejo con forro rosa, era el diario que había usado Susana desde que se había casado con Terry. Habló su papá. Dijo al fin

- ¿le dijiste?

- Sí

- ¿y qué dijo?

- Que no. Los niños hicieron cara de molestia. Que por el momento no, pero que pronto va a ser el cumpleaños de Kate y que en ese momento podrán ir

- ¡Pero falta mucho para su cumpleaños! Se quejaron

- No tanto, en cuanto se den cuenta ya habrá llegado el día. Los calmó Eleanor.

Dos semanas después de la tragedia Helen y su hermana regresaron a las actividades normales. Candy las iba a dejar y a traer a la escuela en compañía del guardaespaldas que Albert había contratado y por supuesto de Terry que ya había prolongado mucho su estadía en la ciudad.

- ¿cuándo te vas Terry?

- ¿me corres?

- Sabes que no, pero ya has estado mucho tiempo aquí y tus hijos te necesitan

- Ellos están con Eleanor, están bien

- Terry, no es lo mismo y tú lo sabes, debes regresar con ellos

- Está bien pronto me iré, pero voy a regresar. Dijo dándole un fugaz beso en los labios.

"ella me salvó la vida y aun no puedo creerlo. Gracias a ella soy tan feliz, aunque creo que él no lo es a mi lado. Finge que está a gusto, finge cariño e incluso amor, pero es solo una actuación más, sé que nunca podrá quererme como la quiere a ella.

Pero ya no hay marcha atrás, pronto estaremos casados y yo haré todo lo posible por hacerlo feliz. La boda está tan cerca y yo me siento la mujer más feliz del mundo"

"aun no puedo creerlo, al fin soy su esposa. Me siento tan feliz porque ahora nada ni nadie podrán alejarme de él.

Aunque por un momento dudé, sé que estuvo con ella, no tengo ninguna prueba más que el brillo de sus ojos que tiene desde que regresó de Nueva Orleans, aquellos suspiros inesperados y esas sonrisas distraídas, sé que no son por mí, son de ella, todos esos gestos son de ella.

Por una parte le agradezco, pero por otra no la entiendo, si se vieron, sí estuvieron juntos, por qué no volvieron, por qué decidieron volver a separarse. Será a aso que Terry me… no, eso es imposible él nunca me amará, pero estará a mi lado y con eso me basta"

"hoy es el día más feliz de mi vida. Esta mañana fui al médico y me dio una maravillosa noticia. Dentro de poco tiempo Terry y yo seremos padres. Estoy tan emocionada y a la vez tan asustada, nunca he tratado con un bebé y me llena de pánico no saber qué hacer. Pero Terry me reconfortó tan pronto como se enteró y tengo su palabra de que estaremos juntos en esto"

"Harry nació, es un niño maravilloso y se parece tanto a su padre, estoy segura que cuando crezca será tan atractivo como él"

"Harry tiene ya tres años, es un niño tan lleno de vida, creativo, inteligente y muy inquieto. Lo quiero con todo mi corazón.

Hace unos días me enteré que voy a ser madre nuevamente, tenía mis sospechas pero lo confirmé con el doctor y en siete meses tendré entre mis brazos a mi bebé"

"estoy en Chicago, una amiga mía tuvo un problema y no la puedo dejar sola. Por la mañana salí a caminar un rato fuera del hotel donde me hospedo. Caminé tanto que no me di cuenta cuando llegué a un parque y me llevé una gran sorpresa.

Después de tanto tiempo volví a verla, volví a ver a Su Pecosa como él la llama. Esta tan cambiada que casi no la reconozco si no es por una pequeña casi de la misma edad que Harry. Ella es tan parecida a Terry que me pareció una alucinación. Seguí de lejos a la niña y la vi a ella al lado de un hombre. Me di cuenta que ella también está embarazada. Supongo que el hombre que vi es su esposo y la pequeña es su hija y de Terry."

- Cada vez entiendo menos. Pensaba Harry con el diario en sus manos. Si habla de quien creo entonces ella es mi hermana… y si Pecas es Candy tal vez ellos puedan ser felices ahora. Pero sería muy raro, aunque siempre quise tener una hermana para cuidarla y portarme como un hermano celoso como dice mi abuela que son todos los hermanos. Tengo que saber que ocurre.

En Chicago la escena no era muy diferente, Helen había escuchado cosas por parte de Eliza y aunque no estaba segura de nada una duda se había sembrado en su corazón y su mente.

- Si lo que dijo es cierto quiere decir que… Kate no… ¡no! Ella siempre será mi hermana pase lo que pase no importa, ella y yo siempre estaremos juntas. Pero tengo que averiguar que pasó, yo no le creo a esa señora, mamá me dijo que no lo hiciera, pero no puedo olvidar lo que dijo. "ese actor es tu padre, tu verdadero padre. Y tu madre te ha mentido toda tu vida, tú no eres hija de Michael, tú eres hija de ese bastardo"