Hola, les traigo un nuevo capítulo de mi fic, espero que les guste y dejen comentarios por fa, que son muy importantes al igual que sus sugerencias.

Repito, que Victorious ni sus personajes me corresponden.

También, en este nuevo capítulo dejo un avance del siguiente. Saludos y bendiciones a todos y todas.

CHAPTER 3. UNA OPORTUNIDAD EN MI VIDA

Estira su fría mano hacia mi rostro acariciando mi mejilla, noto mi estremecimiento y el calor que comienza a emanar de mi cuerpo, seguramente mis mejillas están totalmente rojas. Respiro agitadamente, la tenía tan cerca de mí, con sus hermosos ojos azules penetrando mi alma terriblemente. No puedo hacer más que salir corriendo de ese lugar, no quise detenerme a meditar sobre lo que pensarían todos de mí pero definitivamente no podía continuar.

Estoy sollozando en medio de la oscuridad dentro del armario de limpieza, furiosa de lo que había hecho, así que ahora todos me preguntarán sobre lo que pasó. Debía salir huyendo de ahí sin que nadie me viera. ¿Por qué ella me hacía esto? ¿Porqué ensañarse así conmigo?

El picaporte se gira y pronto escucho pasos dentro.

-André, discúlpame pero no quiero hablar con nadie ahora por favor – no hay respuesta – André en serio, te buscaré más tarde ¿está bien?

-¿Porqué te buscaría André aquí dentro? – oír su voz hace que me sobresalte.

-¿Jade? –

-¿Acaso lo has metido acá? – me levanto del suelo y dirijo mi mirada hacia donde creo que proviene su voz.

-Dime, ¿has traído a André Harris al armario Vega?

-Por supuesto que no. ¿Qué haces tú aquí?

-Vamos, no me vengas con esas Vega, yo te pregunté primero.

-Ya te respondí, ¿a qué has venido? ¿A seguir molestándome? ¿A seguir arruinando mi vida?

-Oye, estás mal, ¿qué piensas? ¿Qué conozco todo lo que no te gusta? Yo qué iba a saber que no soportas que te toquen. Pues mira, se supone que eres actriz, una actriz debe ser profesional y tú no te mostraste muy profesional que digamos, ¿cómo se supone que actuarás si no te gusta que te toquen?

-Ibas a besarme…

-¡Rayos! No iba a besarte, ¿cómo puedes pensar eso?

-Es lo que parece que pretendías.

-¡Se supone que tenías qué rechazarme! Tú debiste alejarme de ti y no permitir en ningún momento que te besara o que te tocara Tori, ¡de eso se trataba la escena! Yo me acercaba, tú me rechazabas, ¡todo giraba en torno a eso el tiempo que Sikowitz marcara, ¿entiendes? Hasta que él ordenara otro cambio de situación. Pero al parecer no lo entendiste y me dejaste ahí parada ¡como estúpida!

-¡Ah bueno, entonces no es que tú de repente te hayas sentido mal y hayas venido hasta aquí preocupada por lo que pasara conmigo, sino que viniste a reclamarme que te dejara parada como estúpida!

-No dije eso.

-¡Yo escuché! Y si no es así ¿a qué viniste entonces Jade?

Ninguna de las dos podía verse entre la oscuridad, sólo nos escuchábamos.

-Bueno, como siempre, todos creyeron que había sido muy dura contigo y que te había ofendido en algo. Beck insistió en que me disculpara y por eso vine aquí ¿te parece justo? ¡Me culpan cuando sólo estábamos actuando! – Ella tenía razón. No cavilé en eso.

-Lo siento, no fue mi intención que te obligaran a venir a buscarme… - argumenté bajando la voz a un tono melancólico - ¿Y cómo sabías que estaba aquí?

-Porque últimamente te da por entrometerte en todo lo que tiene que ver conmigo, incluido este sitio, sabes que entro frecuentemente aquí y tú has hecho lo mismo varias veces.

-Sí – digo perdiendo la mirada hacia otro punto – parece como si fuera nuestro sitio.

-No vaciles Vega, yo lo vi primero.

Aun recuerdo la primera vez que compartí con Jade este lugar. Fue cuando terminó con Beck. Me llevó ahí para hablarme en oculto, me encantó tener esa intimidad con ella en un espacio tan reducido. El armario encerró su aroma y yo lo aspiré como el hambriento que huele la comida.

Fue la primera vez que me tomó de la mano arrastrándome dentro, unas horas antes se había pegado a mí cuando estuvo de acuerdo en mi opinión, sobre que me molestaría que si Beck fuera mi novio, él fuera amigo de una chica guapísima. Jade estaba celosa de una joven que acosaba a Beck, aunque yo no le doy la razón, Jade es mucho más bonita que Alice y por supuesto mucho más sexy. Es lo que Trina dice.

-¡Quítate eso de ahí! – le dije cierto día en el baño, cuando compartíamos el lavabo.

Ella se había sobre puesto un arete de plástico en la ceja.

-¿Crees que a Jade le guste? ¡Ayy ella se ve tan sexy con esos aretes en la cara!

Y cuánta razón tiene, la verdad, ni se le notaban mucho, porque eran de plata, y Jade tiene una piel demasiado blanca, pálida sería lo correcto. Pero cuando la mirabas de cerca, esos percings en la nariz y en la ceja la hacían verse fenomenal. Cómo me gustaba mirarla. Trataba de no perder la oportunidad de sentarme en la misma mesa que ella, siempre de frente, para contemplarla mejor.

-Vega, Vega ¿sigues ahí?

-¿Qué? – Salgo de mis pensamientos – Sí, sí aquí estoy.

-¿Y entonces?

-Entonces ¿qué?

-¿Vas a seguir encerrada aquí dentro? O saldrás y les dirás a todo que eres bipolar.

-¡Yo no soy bipolar!

-¡Pues entonces arréglatelas para que dejen de culparme por tu salida improvisada en plena actuación!

-No te preocupes Jade, saldré y les diré a todos que tú no tuviste nada que ver en mi actitud, que se debe a mí y a mis cambios de humor, y volverás a estar bien con Beck, vas a mirarlo exigiendo una disculpa y luego él te besará para disculparse. Es eso lo que quieres ¿no?

-Bien dicho Vega.

-¡Maldición, no sé qué hago aquí contigo Jade!

Intento caminar hasta la puerta para salir huyendo lo más rápido posible pero sin darme cuenta que Jade estaba parada ahí, justo en la única salida, así que me estrello con ella en mis intentos de huída. Puedo sentir que su rostro está casi frente al mío, de no ser por la altura de ella diría que estamos diamétricamente en la misma posición y que nos miramos mutuamente a los ojos. Puedo sentir su aliento sobre mi rostro y mi cuerpo ligeramente recargado sobre el suyo.

-Demonios – pensé - ¿por qué no se mueve?

Levanté los brazos para buscar el picaporte y toco los suyos presionando sobre la puerta, al parecer yo iba tan rápido que de no haber estado la puerta detrás de ella la habría derribado y ambas habríamos caído al suelo.

Sentí cómo me apartó suavemente de su cuerpo y es muy probable que no se diera cuenta que aun estábamos separadas por muy poco cuando habló de nuevo.

-Estás demente Tori Vega – abre la puerta y no la veo más. Me quedé con el aliento frío de su boca atrapada en esa misma posición por varios minutos más.

Al salir fui directamente a la mesa donde estaban todos, incluida ella.

-Jade no tuvo la culpa – solté rápido – fui yo que no me sentía bien…tenía…ganas de vomitar así que salí corriendo – ella sonríe con su peculiar altanería.

-¿Jade te obligó a decir eso Tori? – me pregunta Beck sospechando.

-No…es verdad lo que dije…creo que Trina puso algo ayer en mi cena, pero ya estoy bien.

-Qué bueno – volvió a hablar Beck – porque así nos puedes acompañar este fin de semana de campamento.

Pude ver cómo Jade lo atravesó con la mirada.

-A mi novia le pareció buena idea invitarte para compensar el que te haya tratado mal – ella le intensifica la mirada.

-Gracias, pero ya les dije que no fue culpa de Jade – Yo sabía que Beck estaba diciendo eso sólo para una vez más, arreglar una situación problemática causada por su novia.

-Sí pero de todos modos iremos de campamento y estás formalmente invitada – insiste Beck – La pasaremos muy bien ¿verdad Jade? ¿Jade?

-Sí, muy bien – responde con sarcasmo.

-Lleva ropa holgada, hace calor allá durante el día, pero por la noche debes cubrirte porque el frío atraviesa tus huesos.

-¡Y cada quien lleva su casa de campaña! – Mencionó Cat.

-Gracias, pero no creo que pueda ir.

-¿Por qué no?- pregunta Robbie – Tu hermana Trina ya se apuntó.

-¿Trina irá?

-Mj, aseguró que te llevaría con ella.

No puede ser, lo menos que quiero es pasar tiempo teniendo a Jade cerca de mí y ahora no sólo la veré durante el día sino que dormiremos no con muchos metros de distancia.

Volteo hacia ella y me doy cuenta que me miraba también, sonriendo con ese gesto de victoria, seguramente imaginando todas las formas en las que podría divertirse conmigo en el bosque.

Aparta sus hermosos ojos de mí para mirar a su novio y comenzar a besarlo apasionadamente, yo sólo puedo bajar la mirada. Sin duda que verla cómo es feliz en los brazos de Beck es lo que me pone todo más difícil.

Cat también me estaba observando.

Bueno chavos y chavas, gracias por leerme. A continuación les dejo breves avances prometidos al principio.

-¡Jade, Tori! Tienen los papeles principales de mi próxima obra.

-Olvídalo – dice ella bebiendo su café y comenzando a marcharse.

-Si no participas en esta obra tendrás descanso por un mes.

-Chicos – dice bajando del auto – Jade dice que debemos tomar uno de estos caminos, uno nos lleva hasta el lago y el otro a la orilla del río que desemboca en el lago.

-Sí, ¡vayamos al del lago! – dice Cat con sus manos levantadas.

-¿Dónde está mi tienda?

-Tori y tú no pueden dormir con Cat y con Trina, ustedes necesitan dormir separadas así que tú y Tori dormirán en la tienda de Robbie…

-¿Hay alguien ahí? – No escucho nada – Responda, ¿hay alguien ahí? … por favor… estoy asustada… si no responde voy a gritar – silencio.

Espero que sean buenos avances. Ya tengo escrito el cuarto capítulo que se titula El Campamento, así que no tardaré en subirlo. Gracias una vez más por leerme.