Hola nuevamente a todos y todas, es un placer estar por acá y leer tantos fics realmente buenos. Me gusta mucho el de El Papel de sus Vidas, lo que yo traigo es más o menos parecido, no es mi intención plagiar ideas pero cuando yo leí ese fic ya tenía escrito una buena parte del que yo estoy publicando ahora, espero que eso no sea problema, y mis disculpas si los ocasiono. De cualquier forma estamos aquí para crear historias que la televisión no hace.
De nuevo, reconozco los derechos de autor de los creadores originales de la serie de Victorious, que no me pertenece.
Por otro lado, he leído sus reviews y les agradezco mucho que me motiven a seguir publicando. Gracias a cada uno/una de ustedes por intervenir en esta historia. Por favor, no dejen de seguir respondiendo a esto ya que me contenta mucho leerles a ustedes también.
Aquí les va el cuarto capítulo con avances al final del quinto. Bendiciones.
CHAPTER 4. EL CAMPAMENTO
-¡¿Se puede saber porqué aceptaste ir de campamento con Beck y los demás?
-Tori, deberías imaginarte, Jade va a estar ahí.
-Sí pero ¿yo porqué tengo que ir contigo?
-¿No lo recuerdas? ¡Nuestra madre me castigó a no dejarme salir a menos que tú fueras conmigo! Y no me quiero perder ese paseo, con suerte y consigo dormir en la misma tienda que Jade.
-¡Aah! Estás obsesionada.
Mamá castigó a Trina cuando la vio llegar con percings en la cara, no es porque a ella no le gusten los percings, sino porque Trina le dijo que una chica guapa de la escuela los llevaba puestos y ella se veía muy sexy. Mamá le dijo que ella no tenía porqué imitar a las demás personas, Trina le dijo que no quería imitar a nadie, más bien quería llamar su atención. Mi madre la castigó por el hecho de que intente llamar la atención de las personas cambiando su identidad. Por extraño que parezca, mamá no dijo nada en contra de que a mi hermana le interese llamar la atención de una chica.
Así que ahora las dos estamos castigadas.
-Trina yo no quiero ir.
-Ay pero ¿por qué no? Nos la pasaremos bien Tori. Es más, he pensado que tú y yo podríamos salir ganando en todo esto.
-¿A qué te refieres?
-A que tú podrías intentar conquistar a Beck, así mi camino hacia Jade sería más fácil.
-Trina dime la verdad, ¿a ti realmente te gusta Jade West?
-Ya te lo dije Tori, ella me encanta.
-Sí pero ¿ya te diste cuenta? – Hace una cara de ignorancia – Jade es una chica – continúa con su cara ignorante – ¡Tú también lo eres! – me mira y suelta una carcajada.
-Ay Tori Vega, no pareces de esta familia. A mí no me importa que Jade sea una chica y yo también lo sea, cuando alguien te gusta, pues adelante, conquístalo, o conquístalaaaa – me quedo estupefacta pensando – Estar con Jade tiene muchos beneficios, ella es la más popular de la escuela, todos le tienen miedo, es segura y no le teme a nada ni a nadie. Es increíblemente hermosa y sexy y por si fuera poco, su padre es ¡millonariooooo!
-No sabía que el padre de Jade fuera un hombre rico.
-¡Millonarioooo!
-Pero, ella estaba molesta con Beck por hacerse amigo de una guapa millonaria.
-Así es Jade.
Eso era algo que no me esperaba.
-¡Jade, Tori! Tienen los papeles principales de mi próxima obra.
-¿Qué? ¿Cuál obra?
-La que presentaremos en 8 días.
-¿De qué hablas Sikowitz?
-Su actuación del otro día me dejó congelado. Me di cuenta que ustedes dos juntas son una bomba.
-¿Qué fue lo que cenaste? – pregunta Jade, y yo suelto una risita que ella me hace callar.
-En mi obra serán dos grandes amigas, que se quieren mucho y se respetan.
-Olvídalo – dice ella bebiendo su café y comenzando a marcharse.
-Jade.
-¡¿Qué?
-Si no participas en esta obra tendrás descanso por un mes.
-¡¿Qué? No puedes hacerme esto Sikowitz.
-Sí puedo.
-¡No!
-Acepta la obra.
-¡No!
-Acéptala Jade.
-¡Ay está bien! Lo haré – antes de salir furiosa me mira como siempre lo hace, con odio.
-Sikowitz no creo que sea buena idea juntarnos a Jade y a mí.
-Tori, cuando tú estés en mi lugar preguntaré tu opinión ¿está bien?
-Claro.
-Ahora consígueme un coco.
¡Qué manía por los cocos!
Amigas, amigas ella y yo, sólo esto faltaba, actuar como si fuéramos grandes amigas, las mejores amigas. Ni en mis sueños. Me he hecho a la idea de que Jade West jamás me considerará su amiga.
-Aquí estáa, el libreto para la obra. Espero que estén ansiosas chicas. Jade, serás Michelle, una chica noble pero con un oscuro pasadooooo…y Tori será Helena, una joven de clase bajísima que te ayudará a salir adelante. Las dos se convertirán en ¡grandes amigas! Espero que así se muestren en mi obra. Faltan 7 días para el estreno. Ahora iré por un coco.
Volteo a ver a Jade, ya se estaba marchando tomada de la mano de Beck, antes de salir me echa una mirada lastimosa, pero que yo amaba, se veía tan hermosa con su estilo gótico, cada día que pasaba se ponía más atractiva. Beck no dejaba de mirarla. Qué envidia.
Era viernes pasado del mediodía, todos estaban ahí, en la orilla de la carretera.
-Tengan mucho cuidado…
-Adiós padres – Trina baja del auto a toda prisa.
-¡Trina debes cuidar de Torii!… - grita mamá siguiéndola con la vista - Bueno, Tori tú cuida de Trina por favor.
-Claro. Nos vemos entonces. Vamos André.
-Hasta luego y muchas gracias señor y señora Vega.
-Diviértanse.
Beck está acomodando todo en su camioneta, Robbie le ayudaba y André fue a hacer lo mismo llevando nuestro equipo. Cat venía hacia mí. Pude ver a Jade recargada sobre el vehículo bebiendo de una botella. Estaba hermosa, llevaba unos pantalones cortos con botas de montaña y extrañamente camisa blanca ajustada, haciendo resaltar aun más su pálida piel, el cabello largo y castaño suelto y sus brillantes ojos azules mirando a Trina con fastidio cuando esta la jaló para abrazarla.
-Hola Tori, qué bueno que estás aquí, la verdad todos queríamos que vinieras.
-¿Todos? – pregunto, por un momento deseando que entre "todos" también estuviera incluida Jade.
-Sí, bueno, todos menos Jade, ya sabes.
-Claro – suspiro decepcionada, Cat me mira curiosa.
-¿Es todo chicos? – pregunta Beck acercándose.
-Parece que sí, está todo en su lugar – responde André.
-¿Podemos irnos entonces? –
-Larguémonos ya – dice Jade rodeando el vehículo. Ni siquiera me miró.
-¿Puedo ir adentro con ustedes? – Se apunta Trina con cara casi suplicante.
-Seguro – responde Beck mirándola extrañado, Jade la mira aterrada.
-¡Fabuloso!
-¿Qué le pasa a tu hermana? – Me pregunta André – se comporta muy extraño.
-Es Trina, tú ya la conoces.
-Sí pero, de eso a querer estar al lado de Jade todo el tiempo, no me parece de Trina.
-Bueno, quizá le guste estar con Jade.
-Mm – atina a pronunciar André para subir a la caja de la camioneta dándome la mano para ayudarme a hacer lo mismo mientras que Robbie ayuda a Cat.
-Creo que ella no es la única que quisiera estar con Jade – me dice ella cerca de mi oído.
El camino se estaba tornando difícil mientras más avanzábamos dentro del bosque, yo iba sentada al lado de Cat, muy pegaditas la una de la otra, nos cubríamos con una manta de lona y las chaquetas. Miré a Cat y ella hizo lo mismo, me sonrió. Luego de un rato le hago la pregunta.
-¿Qué quisiste decir cuando mencionaste que Trina no era la única que quería estar con Jade?
Cat me mira sonriendo más ampliamente.
-Nada Tori, sólo lo digo porque a mí también me hubiera gustado ir allá adentro con Jade.
-Mj – murmuro, seguramente que a ella le habría encantado – te creo.
Ella no deja de mirarme y sonreír. La cuestiono con mi mirada.
-La vas a pasar muy bien. Estarás agradecida por haber venido – me dice y a continuación se pone a escuchar atenta la conversación entre Robbie y André.
Beck detiene el auto a la entrada de dos caminos que se separan en V.
-Chicos – dice bajando del auto – Jade dice que debemos tomar uno de estos caminos, uno nos lleva hasta el lago y el otro a la orilla del río que desemboca en el lago.
-¿Qué tal el del lago? – Sugiere André – hasta podríamos meternos a nadar.
-Sí, ¡vayamos al del lago! – dice Cat con sus manos levantadas.
-Bueno, entonces separémonos para encontrar el que lleva al lago.
-Quiero ir a hacer pis – dice de pronto Cat - ¿puedo?
-Sí, pero… podrías perderte.
-No lo haré.
-Yo voy con ella – se propone Jade.
-Yo también voy – dice Trina.
-Está bien, si nadie más tiene que ir a hacer sus necesidades el resto encontraremos el lago, ¿Tori irás con las chicas?
-No, voy con ustedes a buscar el lago.
-Bien entonces André y Robbie van por la derecha y Tori y yo por la izquierda.
-De acuerdo – Las tres chicas se alejan, Jade me mira hasta que le doy la espalda.
-Un momento – dice Cat – olvidé lo esencial, ya saben, papel de baño, ahora regreso, espérenme aquí.
-Corre – le anima Trina. Jade hace cara de pocos amigos.
Ellas ya están ahí cuando nosotros regresamos.
-Llegamos al río – dice Beck.
-¡Sí, porque nosotros encontramos el lago! – Responde un Robbie victorioso.
-Siendo así iremos hacia la derecha.
-¿Qué es eso que tienes ahí? – le pregunta Trina curiosa a Cat, al verle una botella en la mano.
-¿Esta? Sólo es… - piensa – es crema para el rostro, un exfoliador que te deja el cutis tan suave como la seda.
-¡Dame! – se lo arrebata de las manos.
-Claro – le dice Cat confundida – no debes ponerte tanto.
-¡Sé lo que hago!
Reanudamos la marcha, sólo un par de kilómetros más adelante para detenernos.
-¿Está bien aquí Jade? – le pregunta Beck.
-Sí, mientras más cerca del camino mejor, además quedamos cerca del río por lo que tenemos agua corriente para beber y lavar los platos y vasos que usemos sin acercarnos al lago, es peligroso hacerlo de noche.
-Bien.
-Jade solía venir aquí hace tiempo con sus padres – me dice Cat al oído.
-¿Y porqué ya no? – Cat hace un gesto gracioso pensando lo que dijo.
-Jade solía venir aquí hace tiempo con sus padres – repite alzando los hombros y alejándose de mí.
-Bien, armemos las tiendas antes de que se haga de noche.
-Aún son las 4.
-Las tinieblas caen sobre el bosque desde muy temprano, se acomoda perfecto para que salga la luna y los animales carnívoros comiencen a buscar a sus presas – dice Jade pasando junto a mí y mirándome. Trago saliva.
-Armemos las tiendas señores – dice André.
Jade y André bajan sus tiendas, Robbie saca la suya pero no logro encontrar la mía. Trina comienza a estornudar muy fuerte.
-¿Dónde está mi tienda?
-¿Cómo?
-Mi tienda, no la encuentro, estaba aquí justo encima de la tuya Beck – Beck se acerca y busca.
-Tampoco está la mía – Jade también se acerca.
-Vi cuando la subiste.
-Sí pero ya no está.
-Seguramente alguien las tomó cuando dejamos la camioneta a la entrada de los caminos – dice Cat preocupada.
-Eso debió pasar.
-¿Y ahora? – pregunto angustiada.
- Bueno, aún tenemos 5 tiendas más ¿no es así? La de Jade, la de André, la de Robbie, la de Trina y la de Cat – Trina vuelve a estornudar.
-Ay, estos ambientes definitivamente no son lo mío – dice ella.
-Yo no traje mi tienda – dijo Cat.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Porque Jade me dijo que podía dormir en la suya.
-No, tú insististe en que querías dormir en mi tienda.
-Sí, pues al final quedamos en que dormiríamos juntas.
Tenía que ser así, me digo para mí misma.
-Pues aún quedan cuatro, podemos dormir por parejas.
-Mmmmmm… - dice Trina y estornuda de nuevo– creo queeee… tenemos sólo tres. ¡Achúuu!
-¿De qué hablas?
-Yo no traje la mía.
-¡¿Cómooo? – Decimos todos al mismo tiempo.
-Oigan, ¿qué esperaban? Ya traía cuatro valijas conmigo, ¿una más? No lo soportaría. ¡Achúu!
-¡Ay Trina! – le digo.
-¿Qué vamos a hacer con sólo tres tiendas?
-Veamos, las mujeres pueden dormir en una sola tienda, en la de Jade.
-Olvídalo.
-Jade, tu tienda es la más grande, caben ustedes cuatro muy bien, yo dormiría con André, y Robbie… y Rex en la otra porque la tienda de Robbie es pequeña.
Trina estornuda fuerte de nuevo.
-Oigan, como sea, pero comencemos ya porque este viento me está matando.
-Creo que Trina no puede dormir entre nosotras – dice Cat – está enferma y podría contagiarnos a todas - ¡Achúuu! – ella también estornuda.
-Ajá, tú estás igual que yo, entonces ninguna puede dormir en la tienda con las otras.
-No puede ser – digo desesperada.
-Tranquila Tori, lo arreglaremos – dice Beck – Jade, lo siento, pero deberás prestarnos tu tienda a los chicos y a mí.
-¡¿Qué? Jamás.
-Tori y tú no pueden dormir con Cat y con Trina, ustedes necesitan dormir separadas así que tú y Tori dormirán en la tienda de Robbie, porque es más pequeña y ustedes caben bien ahí. Trina y Cat dormirán en la de André y los chicos y yo dormiremos en la tuya.
-No quiero a esa cosa en mi tienda – dice ella señalando a Rex.
-No sabes lo que tengo – contesta él.
-Jade – le dice Beck con un tono muy dulce en su voz – nos prestarás la tienda a los chicos y a mí – Jade se cruza de brazos – Jade.
-¡Está bien! Pero sean buenos chicos y no hagan cosas de chicos en mi tienda ¿está bien?
-Te lo prometo amor – y la besa dulcemente en los labios. Esto me hace sentir muy mal – Te amo – le dice y comenzamos a armar las tiendas.
En efecto, la casa de campaña de Robbie era muy pequeña, apenas cabríamos ella y yo. Entre el trabajo nos miramos frecuentemente, ella como cada vez, su gesto agrio hacia mí. Por accidente Robbie prendió fuego a una de sus mantas.
-¡Oigan chicos, ayuda! – Trina coge el cubo de agua y la arroja sobre la manta que Robbie sostenía en el aire, pero al hacerlo Robbie no se da cuenta y se aparta, por lo que el agua va a parar a hacia Jade, dejándola toda empapada.
-¡¿Qué haces? – Espeta ella.
-Lo siento Jade, nunca te habría hecho esto, ¡es culpa de Robbie! – pero enseguida se le queda mirando, la camisa de Jade se torna transparente por el agua.
-Ven – le dice tiernamente Beck tomándola de la mano – tienes qué cambiarte o podría hacerte daño – Cat le extiende su toalla.
Ella se saca la camisa y comienza a secarse, quedando sólo en su sostén. Trina no deja de mirarla y yo le doy un codazo.
-¿Qué? – murmura ella.
Pero quién podría ignorarla, yo también la miro embelesada, su vientre tan plano y blanco. Beck deja la tarea a Cat quien trata de cubrirla un poco, al instante Cat voltea y me mira, yo desvío mi mirada y noto que enseguida Robbie y André hacen lo mismo, arrugo una ceja pero al mismo tiempo sonrío, era un muy buen espectáculo.
-¿Listo? – pregunta Beck luego de un rato.
-Parece que ya quedó todo.
-Entonces preparémonos para la cena.
Como había dicho Jade, la oscuridad cayó pronto sobre el bosque y sólo la fogata que armamos iluminaba el centro de donde nos encontramos cenando comida enlatada. Comenzaba a sentirse el frío.
Luego de cenar nos disponemos a lavar nuestros utensilios y preparar nuestro ritual para ir a dormir. Recordé lo que había dicho Jade más temprano sobre lo peligroso que es acercarse al lago de noche, así que intento llegar hasta la orilla del río para llenar mi botella de agua y lavarme los dientes. Escuchaba el agua correr así que supuse que estaría cerca pero no logro llegar a él, así que comencé a tener miedo.
Miro a todos lados y ya no escucho a nadie, ni puedo ver la luz de la fogata, estoy muy asustada. De pronto escucho pisadas a unos metros y percibo, aun en medio de la oscuridad que algunos arbustos se mueven. Quiero gritar pero sólo atino a murmurar algunas palabras.
-¿Hay alguien ahí? – No escucho nada – Responda, ¿hay alguien ahí? … por favor… estoy asustada… si no responde voy a gritar – silencio.
Luego vuelvo a escuchar las pisadas, esta vez más cerca de mí y noto que alguien está por salir de entre los arbustos, me preparo para correr y así hago cuando me estrello con alguien que me aprisiona, intento gritar pero me cubre la boca con su fría mano.
Gracias chavos y chavas. A continuación les presento los avances de mi próximo capítulo:
-Jade déjame cubrirte con mis mantas.
-Ya estamos muy cerca.
-Mm, Jade, creo que no deberías – le dice Trina.
-¿No debo qué?
-Sólo digo que… - pero se queda callada cuando Jade se queda solo con su traje de baño negro.
-¡Jade haz algo! – le pide Cat asustada.
-Trina ¿por qué hiciste eso?
-¡Cat! – Gritamos las tres al mismo tiempo.
-¡Chicas, ¿qué hago? – grita asustada.
-Beck, haz algo – le suplico aferrándome a su brazo.
-¡Jade! – Ella tarda en responder, no se mueve.
Nos leemos pronto.
