Hola a todos y todas nuevamente, estoy muy contenta que les esté gustando mi historia, ya he leído sus reviews que me han dejado y me reconforta mucho que me animen a continuar. Sólo espero no extenderme a muchos capítulos porque no es muy apropiado pero en fin, les traigo el quinto capítulo y quizá enseguida suba también el sexto porque ya quiero que llegue un poco más al clímax de la historia. Saluditos a todos y todas los/las que siguen este fic.
Insisto, ni Victorious ni sus personajes me pertenecen.
Por cierto, un exfoliador es un producto cosmético que se utiliza para limpiar el rostro de las impurezas. Ojalá quede aclarado jajaja. No es algo malo.
CHAPTER 5. UN LINDO GESTO POR CAT
-Cálmate, soy yo – me habla delicadamente, es ella.
Enseguida me suelta y recobro la compostura.
-Me asustaste.
-No, tú me asustaste a mí. ¿Qué hacías Tori Vega? Echarte a correr te pondría en un gran riesgo, podrías haberte perdido aun más en el bosque y hay animales y criaturas que no te gustaría encontrar por ahí.
-Me perdí, creí encontrar el río.
-Sí pues no vuelvas a hacer eso ¿entendido? La próxima vez, si quieres dar un paseo por el bosque pídeme que vaya contigo.
¿Había escuchado bien? ¿Ella dijo que le pidiera que fuera conmigo? ¿Realmente lo haría?
-¿Cómo supiste que era yo?
-Porque te escuché. Tori… - cómo me gustaba oírla pronunciar mi nombre, no mi apellido - no vuelvas a hacer eso, no intentes llegar a ningún lado tú sola, no te alejes demasiado y trata de omitir el hecho de que estás sola y asustada. Sólo quédate callada y espera, pero ponte atenta a lo que está a tu alrededor – ella realmente se nota preocupada, ¿lo estaba?
-Está bien, no volverá a suceder.
-Vamos – me dice estirando su mano hacia mí, la tomo fuertemente del brazo, ella se pone incómoda pero quizá supone que aun estoy asustada por lo que no hace intento de apartarme.
Llegamos al campamento y todos se nos quedan viendo confusos. Cat sonríe.
-Bueno es hora de irnos a la cama si queremos levantarnos temprano para aprovechar el día –sugiere Beck. Así que cada quien va a meterse a su tienda.
-¿Estarán bien? – le pregunta ella a su novio cuando él se le acerca y le peina el cabello con su mano.
-No te preocupes, la pasaremos bien – y le da un beso tan apasionado que casi puedo sentir el calor que ambos desprendían. Beck simplemente no podía soltarla, la tenía hecha su prisionera. No podía dejar de mirarlos.
-Tori – me llama Cat - ¿no vas a entrar a tu tienda? Hace frío aquí.
-Sí – reacciono – claro – y me dirijo a la tienda no sin antes echar una última mirada a la pareja de novios que ahora se hablan muy cerca y abrazados.
-Buenas noches Tori.
-Buenas noches Cat.
Estoy acomodando mi almohada cuando ella entra a la tienda.
-El lado izquierdo es mío – me dice quitándose sus botas de montaña y su chaqueta de cuero.
- Jade – le digo con delicadeza – deberías dejarte una chaqueta puesta, hace frío y más temprano te mojaste con agua helada.
-¿Eres mi mamá?
-No.
-Entonces déjate de tus cuidados.
-Sólo digo que…
-Buenas noches Vega.
¡Ay! Qué testaruda. Cat me había contado hace días que a Jade no le gusta tomar precauciones y que por nada del mundo le agrada tomar medicamentos, así que no debía insistir más. No pasaron más de veinte minutos cuando ella comenzó a tiritar de frío, sabía que el agua que le echó encima Trina le haría daño. Me volví hacia ella.
-Jade déjame cubrirte con mis mantas.
-No.
-Por favor, tienes frío.
-¡Dije que no Tori!
-Vamos, déjate de tonterías y acércate más.
-Ya estamos muy cerca.
-¡Si no te acercas me verás obligada a que me duerma encima de ti ¿escuchaste? – no responde, pero enseguida siento que se pega más a mí. Me pongo muy nerviosa. Alzo las mantas y la cubro, luego ella hace algo que jamás imaginé, se acurruca junto a mí, poniendo su cabeza en mi pecho. Por un instante me quedo paralizada, sin saber qué hacer, luego reacciono y lo único que logro hacer es poner mi brazo sobre ella y atraerla más a mí.
Tener a Jade tan pegada a mi cuerpo me hace sentir muy feliz, ella no se daba cuenta de todo lo que provocaba dentro de mi ser, solo se quedó dormida, yo permanecí despierta por un buen rato aspirando el delicado aroma de su cabello, lo más seguro es que eso era a todo lo que podía llegar con Jade West.
Por la mañana me despierto con la luz del sol en la cara, enseguida la miro, ella es ahora quien me abraza, si tan sólo estuviera despierta y se diera cuenta de lo que hace, seguramente que correría a tirarse de algún acantilado. La miro, estaba tan hermosa con el rostro iluminado por los rayos solares, el cabello suelto sobre su espalda y su piel pálida tan brillante que parecían un montón de pequeños diamantes. No quería apartarme de ella pero al fin lo hago, si se despierta y se mira en esa situación seré mujer muerta.
Beck es el primero en salir de la tienda de los chicos.
-Buenos días Tori.
-Buenos días Beck.
-¿Cómo se portó mi bebé anoche?
-¿Jade?
-¿Tengo otro bebé? Dime, ¿te dejó dormir tranquila?
-Se portó muy bien, durmió toda la noche, pero espero que no amanezca afiebrada porque tuvo algo de frío.
-Sí, seguramente fue por el agua de ayer.
-¿Qué haremos hoy?
-Los chicos quieren meterse al lago.
-¿Al lago? Está helado – Cat y Trina se despiertan también.
-Oigan, tengo hambre.
-Sí, preparemos el desayuno.
Enseguida André y Robbie se unen al grupo, yo volteo de vez en cuando a la tienda, pero Jade parece seguir durmiendo. Comenzamos a desayunar y entonces ella se asoma, Beck va a ayudarla a salir y la cubre con una gruesa manta, pone una taza de café humeante en su mano y la besa en la frente.
-¿Entonces qué? ¿Terminando de desayunar vamos a nadar en el lago? ¿O tienes frío Robbie?
-Por supuesto que no, Rex y yo nos meteremos.
-Como si pudiera aguantar sin mí – dice Rex.
-¡Cállate Rex!
-Oigan en serio, el agua está muy helada.
-Al que se raje le tocará hacer la comida para todos.
-Yo le ayudo – se apunta Cat.
Más tarde nos encontramos en la orilla del lago, los chicos se habían puesto sus trajes de baño y estaban listos para saltar al agua. Después que ellos lo hacen Cat se anima a entrar, se quita la bata y se arroja en un clavado. Al instante Jade se pone de pie y hace un ademán de quitarse también su toalla de baño.
-Mm, Jade, creo que no deberías – le dice Trina.
-¿No debo qué?
-Meterte al agua, Beck dijo que podría hacerte daño y está muy fría.
-¿Y?
-Sólo digo que… - pero se queda callada cuando Jade se queda solo con su traje de baño negro.
-Está bien como quieras – dice suspirando.
Al igual que Cat se echa un clavado. La miro, parecía una sirena dentro, con su largo cabello húmedo. Ella y Cat comienzan a juguetear. Se dicen cosas muy cerca la una de la otra, Jade le sonríe. Entonces me quito la ropa y me meto al agua también, Trina se levanta asustada pero enseguida hace lo mismo.
-¡Ah, está helada! – exclamo. Pero no me importa, voy directo a apartar a Cat de Jade. Ella me mira de reojo y se sambute más profundo.
Luego de un rato Trina comienza a gritar desesperada, parecía que estaba atorada entre unas ramas y no podía salir, la persona más cercana a ella es Jade, los chicos están muy alejados de nosotras. Así que ella va a sacarla y la lleva hasta la orilla.
-¡Jade haz algo! – le pide Cat asustada.
-Tranquila, estará bien.
Se agacha para darle respiración una, dos, tres veces, a la cuarta noto cómo Trina abre sus labios cuando Jade pone los suyos en ella, los aprisiona por un instante muy corto, al parecer Jade se da cuenta y se incorpora, Trina se levanta y comienza a toser, pero sin echar el agua que de estarse ahogando habría salido por su boca.
Jade la mira confusa y se levanta para irse, claramente molesta.
-Ya está bien – me dice Cat – Jade sabe de primeros auxilios, y sigue a Jade.
-Trina ¿por qué hiciste eso?
-¿No soy brillante Tori? Conseguí lo que muchas sueñan, besar a Jade West.
-Trina contrólate por favor.
Los chicos llegan hasta nosotras.
-Bien hecho amor – le dice Beck a su novia. Jade mira hacia otro lado.
Más tarde decidimos dar una caminata por el bosque. Jade y Beck caminan tomados de la mano, Cat junto a ellos y yo cuidando a Trina que se ponía histérica con cada cosa que se encontraba. Luego los chicos se distraen con algo curioso que encuentra Robbie por un camino alejado.
-Ay, miren eso – señala Cat hacia unas bellas plantas azules más al frente – son tan lindas – se dirige a ellas.
-Cat, ten cuidado por dónde caminas – le dice Jade mirando a su novio y a los chicos alejarse y soltándose de la mano de Beck para seguir a Cat.
-¡Dénse prisa! – invita la chica pelirroja.
-Cat no vayas por ahí con tanta seguridad – advierte Jade ahora preocupada. Los chicos definitivamente se alejan de nosotras.
-Miren eso…es tan… ¡Aaaaahhh! – Cat se resbala por un barranco, deteniéndose sobre unas ramas varios metros al fondo.
-¡Cat! – Gritamos las tres al mismo tiempo.
-¡Oigan! Me caí, pero está bien no me hice daño, fue como en la resbaladilla. Pero tengo miedo por estas ramas, aun queda camino por delante.
Efectivamente, si las ramas que sujetan a Cat dan todo de sí, ella continuaría resbalando hasta caer por un despeñadero.
-¡Chicas, ¿qué hago? – grita asustada.
-¡Sólo sostente con fuerza y aguarda. Voy a bajar por ti! – Indica Jade.
-Jade, no puedes hacer eso, el camino está empinado y resbaloso, en un error caerás más allá que Cat y…podrías… - Trina no termina la oración por miedo a lo que sabe que puede suceder, pero Jade parece no tomar conciencia sobre el peligro, ella simplemente ajusta sus botas de montaña y comienza a alejarse cuesta abajo.
-Jade por favor – murmura mi hermana. Yo no podía hablar, estaba terriblemente asustada, de ninguna manera deseaba que algo les pasara a Jade y a Cat.
-¿Chicas están bien?
-Las oímos gritar y ven… - los tres se quedan callados al mirar cómo Jade descendía para ayudar a Cat.
-Beck, haz algo – le suplico aferrándome a su brazo.
-Tori no podemos arriesgarnos más, si uno de nosotros baja esas ramas no aguantarán el peso y los tres caeríamos al vacío.
-Pero Jade…-
-Debes confiar en ella, sabe lo que hace y por ningún motivo permitirá que algo malo le suceda a Cat.
-Así es Tori, Jade no se quedará tranquila hasta ponerla a salvo.
-Pero pone en riesgo su vida.
-Así es…Cat está en peligro y la necesita – Beck parecía resignado. Finalmente ella logra llegar hasta Cat.
-¿Segura que no te hiciste daño?
-No Jade, estoy bien. ¿Qué hago ahora?
-Pasa sobre mí por este lado y comienza a subir por donde yo bajé ¿de acuerdo? Estuve tratando de hacer una especie de escalones pero aun no son seguros y debes pisar con mucho cuidado.
-Está bien Jade.
-Anda.
Las dos comienzan a escalar hacia arriba. Jade parecía ejercer mucho esfuerzo al empujar a Cat, la chica pelirroja no tenía la experiencia de ella en estos casos.
Cat llega hasta nosotros y la ayudamos a subir pero resbala un poco y en su afán de detenerla Jade resbala y apenas logra sostenerse de unas espinosas ramas salientes.
-¡Jade! – Ella tarda en responder, no se mueve.
-¡Jade, amor, bajaré por ti! – grita Beck asustado.
-¡No hace falta, estoy bien, vuelvo arriba!
Comienza a escalar de nuevo hasta que finalmente está a salvo. Todos la abrazamos, luego Beck la besa profundamente en los labios, sin deseos de separarse de ella.
-Por un momento creí que podría…
-Nunca vas a perderme Beck, al menos no de este modo – le sonríe. Mi corazón late con fuerza.
Realmente estaba segura de dos cosas: Cat era una persona muy importante en la vida de Jade y… aunque me doliera…ella nunca dejará de amar a su novio. La miro, al parecer se había hecho daño con las ramas espinosas y estaba sangrando de su brazo izquierdo.
Ya era de noche, habíamos cenado y cada quien estaba haciendo lo que bien le parecía. Ella con su novio, recargada sobre él quien le leía algo escrito en una hoja de papel arrugado. Trina, Cat y Robbie charlando animadamente y yo dibujando cómo se veía ella a la luz de una fogata, ya Beck había atendido cariñosamente sus heridas en el brazo y la cara. De vez en vez Cat y ella se miraban y regalaban sonrisas una a la otra.
-¿Qué haces? – se me acerca André.
-¡Nada! – digo cerrando la libreta.
-Estás algo asustada ¿no?
-No, estoy exasperada por Trina, ella…no se porta bien.
-¿Lo dices por lo de la mañana? Que fingió estarse ahogando sólo para que Jade le diera respiración.
-¿Cómo lo sabes?
-Conozco a Trina, es buena nadadora, y vi la cara de Jade cuando llegamos. Algo no le gustó.
-La besó.
-¿Qué?
-Besó a Jade… fue muy corto pero lo hizo.
-Oye, no te lo puedo creer, Jade la habría matado.
-Créeme, eso pasó.
-Caramba, no creí que llegara tan lejos.
-Ya sabes cómo es mi hermana, así que tengo que estarla cuidando. André – continúo luego de un rato de observar la leña consumiéndose - ¿Desde cuándo se conocen Cat y Jade?
-Al parecer iban a la escuela normal juntas pero no eran amigas, ellas se hicieron íntimas cuando Cat llegó a Hollywood Arts. Cat es una persona muy importante para ella, ten por seguro que Catherine Valentine estará a salvo siempre que Jade esté cerca de ella, se encuentre donde se encuentre y pase lo que pase. Daría la vida por ella.
-¿Y porqué puede amar tanto a una persona y ser tan hostil con otras?
-¿Lo dices por ti? – Miro de nuevo la fogata con una sonrisa oculta – Yo más bien creo que le interesas más de lo que te puedes llegar a imaginar Tori. Ella haría lo mismo por ti si te encontraras en la misma situación que Cat hoy.
Sí cómo no, por supuesto que debía creer eso.
Momentos después me preparo para dormir cuando ella entra a la tienda. Se quita su chaqueta de cuero y las botas y se recuesta con los brazos cruzados detrás de la cabeza. Yo estoy volteando hacia ella.
-Jade – le digo muy despacio, ella no responde así que sigo hablando – lamento lo de Trina en la mañana…ella no debió hacer eso.
-¿A qué te refieres Vega?
-No debió besarte, eso estuvo mal.
-¿Qué está bien en tu hermana?
-Mira – me levanto del tendido para sentarme y mirarla a la cara, noto los rasguños en su hermoso rostro, pero que no le quitan nada de belleza – sé que Trina suele ser algo… - trago saliva al mirarla tan bella - arrebatada.
-Está loca Tori.
-Pero… - pienso un instante - al menos se atreve a hacer lo que yo no… - digo en un tono muy bajo, más como pensando. Ella se incorpora y me mira.
-¿Qué?
-¿Mm? – respondo.
-¿Qué fue lo que dijiste Vega?
-Nada.
-Dijiste algo que no te entendí.
-Oh, dije que debo poner más cuidado de ella.
-Eso estaría bien – vuelve a recostarse – no me quejo del beso pero no quiero que vuelva a suceder.
-Te lo prometo – anuncio y también vuelvo a lo mío. Ella cierra los ojos y no los abre hasta la mañana siguiente. Yo pasé una noche más contemplando su espectacular belleza a la sombra de la luna.
Temprano al otro día, fui al río para lavar mis utensilios, alisar mi cabello, cepillarme los dientes y poner linda mi cara, los demás hacían lo suyo, listos para marcharnos.
El suelo se veía peligroso pero me acerqué con cuidado, obviamente no con tanto cuidado porque resbalé por el lodo, y habría caído al agua helada de no ser por una persona que me sostuvo.
Final del quinto capítulo y a continuación les dejo avances del sexto:
-Tori – escucho que me llama y entonces reacciono – apártate.
-Pero me salvaste.
-¿Qué haces Vega? Detente.
-No tengas miedo – me dice bajito.
-¡Jade! Estás herida.
-Pues porque tú querías dormir con Jade.
-¡¿Qué?
-¿Qué es lo siguiente? – preguntó Beck, y todos esperamos con una gran incógnita.
-Pues la hay…en la segunda parte las amigas de la primera se vuelven amantes, porque se enamoran.
Nos leemos pronto chicos y chicas.
