Hola de nuevo mis apreciadas/os lectoras/es, les añado el sexto capítulo de mi fic porque el quinto me pareció muy simple y este también, pero de una vez les adelanto que en el séptimo comienza a acercarse el clímax de la historia. No dejen de leer y comentar que les estaré muy agradecida por cada molestia que se tomen. Saluditos a todas/os.
Victorious pertenece a los creadores originales de la cadena Nickelodeon, no a mí.
CHAPTER 6. UN DESEO CUMPLIDO
-¿Otra vez en problemas eh Vega? – Me dijo con su tono de voz molesto - ¿qué fue lo que te dije?
-Creí que podía venir sola porque es de día y no de noche.
-Creíste, creíste. Pues ya ves que creer nunca te funciona – ella me estaba sosteniendo por la cintura porque el peligro aun no había pasado, yo tenía un pie suelto sobre el agua corriente y ella sostenía a ambas ayudándose con su otra mano que aferraba a la rama de un arbusto saliente. Nunca había estado tan cerca de ella, nunca había sentido que se aferrara a mí de ese modo. Todo era para no dejarme caer al agua claro, pero de alguna manera, ahí estábamos las dos.
Su boca tan próxima a la mía, agarrándome con fuerza, tirando hacia tierra firme.
-Vamos, ayúdame – me dice.
-¿Qué hago?
-Balancéate hacia la orilla – lo hago, y las dos al mismo tiempo. Uso algo de la poca fuerza que guardo y es suficiente para que ambas nos derribemos sobre el lodo.
Caí encima de ella, nos quedamos mirando la una a la otra directamente a los ojos, a sus bellos ojos y veo cómo una ligera sonrisa asoma de su boca.
-Tori – escucho que me llama y entonces reacciono – apártate.
Lo hago y ella se levanta, estaba sucia por el lodo; mira hacia el río y me indica.
-Si hubieras caído esas aguas te habrían arrastrado ferozmente, casi casi te hubieran ahogado entre su caudal, llegarías al lago muerta.
-Pero me salvaste.
-Sí, bueno, no todos los días tienes la suerte de tener a una chica como yo a tu lado.
Oh, si tan solo fuera verdad. Caminamos de vuelta al campamento pero enseguida un animal salvaje nos sale al encuentro.
-¡Ah! – Grito asustada y me echo a correr. Ella va tras de mí, no me di cuenta pero al parecer corrí rápido y lejos antes de que Jade lograra alcanzarme. Me sujeta fuerte por la cintura.
-¿Qué haces Vega? Detente.
-Ese animal, nos comerá.
-Claro que no.
-¿No es peligroso?
-Sí, pero es más peligroso cuando no sabes mantener el control sobre la situación.
-¿Dónde está?
-Seguramente acechándonos. Tori no debiste correr, ese es un gran error.
-Lo siento, fue el instinto de supervivencia.
De pronto algunos arbustos se mueven y el animal vuelve a aparecer ante nosotras. Jade se para delante de mí, cubriéndome.
-No tengas miedo – me dice bajito.
-Es imposible.
-Entiende, si te asustas esa cosa huele tus feromonas y sólo te le antojarás más.
-Correcto, ahora ya no tengo miedo… ¿Qué animal es?
-Un gato montés. No te apures, nos libraremos.
El animal no era grande, parecía un gato más…grande de lo normal pero no estábamos tratando con un león o un tigre, ni siquiera un puma. Era más pequeño que eso, pero de todas formas aterrador.
-Nos está retando, nos quiere comer… ¡Jade! – ella observa al animal.
-¡Abajo! – grita cubriéndome con su cuerpo una fracción de segundo antes de que la criatura se arroje sobre nosotras.
-¡Jade! – está haciendo frente al animal.
-¡Vete! ¡Largo de aquí bestia! – Toma un grueso tronco del camino y lo arroja con todas sus fuerzas sobre el gatito, que sale huyendo - ¡Vamos! – Toma mi mano y echamos a correr de vuelta al campamento.
Como voy detrás noto que su espalda está sangrando.
-¡Jade! Estás herida.
-¡Lo sé! Sigue corriendo.
No nos detenemos hasta estar cerca del grupo.
-Bueno… - respira agitada soltando mi mano – Antes que todo debemos calmarnos para no asustar a nadie ¿está bien? – Asiento – No digas nada de lo que pasó, déjamelo a mí, si Beck se entera que otra vez me puse en peligro se enfadará y querrá llevarme al hospital de inmediato.
-Claro…y a ti no te gusta esa idea ¿verdad?
-Anda, vamos – Nos acercamos al grupo.
-¿Qué pasó? – pregunta Beck al ver a su novia muy sucia.
-Resbalé en el lodo y me ensucié.
-Toma – le dice Trina extendiéndole su toalla, ella la mira fastidiada pero la acepta, se saca la camisa y se pone la de Beck. Se veía tan sexy.
-¿Qué tienes en la espalda?
-Seguro me raspé al caer, no me duele, estoy bien. Vámonos – Beck la mira receloso pero accede.
-Por cierto, Cat encontró las tiendas faltantes Tori, incluida la tuya.
-Fabuloso – pero ¿porqué no dijo la verdad? ¿Porqué ocultar lo que pasó? Que ella me salvó la vida dos veces en menos de 15 minutos. No podía creer lo que ella había hecho por mí. No sólo arriesgó su vida para salvar a Cat, ella también hizo lo mismo por mí, y ¡dos veces! Ante este gesto, yo me sentía triunfadora sobre Cat Valentine. Sí, por un momento ella fue mi heroína. Miro a Cat que sube a la camioneta con un aire de orgullo en mí.
El camino de regreso resultó igualmente repartido, Beck, Jade y Trina adelante y el resto en la caja. Cat a mi lado y André y Robbie hablando de cosas extrañas de chicos.
-¿Y cómo fue que aparecieron? – le pregunto a Cat – las tiendas.
-Oh, pues…las encontré en el camino – dice con un gesto relajado, pero yo ya estaba teniendo mis dudas al respecto.
-Cat.
-¿Sí Tori?
-¿Qué le diste a Trina?
-¿A qué te refieres con eso?
-Le diste algo que la hizo parecer afiebrada, fue esa crema – ella ríe.
-No era crema Tori, bueno, al menos no para la piel, mucho menos para el cutis.
-¿Cómo?
-Era crema de elote con pimienta mezclada, para sazonar los alimentos.
-¡¿Y por qué le diste eso a Trina? – pregunto alarmada.
-Pues porque tú querías dormir con Jade.
-¡¿Qué?
¿Qué? ¿Qué había dicho?
-Vamos, lo sé todo Tori.
-Todo ¿de qué? ¿De qué hablas?
-De que estás enamorada de Jade – me quedo muda por un buen rato.
-¡¿Qué?
-No tienes por qué ocultarlo, no de mí…yo…me he dado cuenta que a ti te gusta Jade, te he estado observando, cómo la miras y cómo casi babeas cuando la tienes enfrente.
-No, no es verdad.
-Sí, Tori, lo es, ya te lo dije, no tienes qué ocultarlo de mí, te puedo guardar el secreto como lo he hecho hasta ahora.
-¿Qué pasó con las tiendas?
-Las escondí. Cuando fuimos a hacer pis yo me regresé al auto por papel, pero en realidad fui a ocultar las tiendas en el camino, era una treta para que tú pudieras dormir con Jade, por eso le di esa crema a Trina, tú hermana se estaba adelantando y tú no hacías nada.
-¿Qué querías que hiciera?
-No sé, algo, pero solo mirabas así que yo tuve qué actuar.
-Pero…si así fuera…que Jade me gustara… ¿tú porqué me ayudarías?
-Porque somos amigas.
-Sí pero…tú y Jade…
-Tori, sólo quiero que Jade se dé cuenta de lo que vales, no pretendo que ustedes dos de repente se conviertan en amantes pero Jade debe comenzar a verte de otra manera, independientemente que esté enamorada de Beck, mientras más cerca esté de ti más sabrá que tiene una amiga delante, y tú podrás saber si en realidad ella te interesa como…ya sabes…mujer…o solo anhelas que sea tu amiga.
-Cat… - digo muy bajito – eso es increíble.
-Lo sé.
-No, de verdad, lo que haces es tan…increíble…eres una chica sensacional – la miro y ella me sonríe.
-Bueno, solo espero que esto resulte y Jade cambie su actitud contigo, no quiero perjudicar a Beck solo quiero que…ya te dije…te vea de otra manera.
-Gracias…de verdad…muchas gracias.
-Shhh, es nuestro secreto.
-Claro, sshhh.
De alguna manera me siento feliz de hablarlo con alguien, durante tanto tiempo me estuve engañando a mí misma. Haciéndome creer que lo que Jade provocaba en mí no era más que un anhelo de estar bien con ella, sólo por evitarme que la chica mala del instituto me tomara como su animal de pruebas, pero no, en realidad, lo que tan profundamente sentía por Jade West era amor, sólo amor. Me había enamorado de ella, de la chica que me torturaba en la escuela y que se portaba tan cruel conmigo, de la chica que me hacía la vida pesada. Me había enamorado de Jade West, y estaba feliz de haberlo descubierto, o admitido. Al menos por ese momento.
Por otro lado qué terrible me sentía por lo que había pensado sobre Cat más temprano, de cómo me ufané sólo de recordar que había estado en una situación de peligro y Jade se había arriesgado por mí. Algún día le pediré perdón sobre este hecho.
-¿Qué tal su paseo chicas? – nos pregunta mamá cuando llegamos a casa.
-Pregúntale a Trina, cumplió su sueño dorado.
-Aun no – responde ella.
-¿Qué pasó?
Mamá la castigó por otra semana, esta vez, ni aun estando yo con ella la dejaría salir. Besar a una chica de la manera como lo hizo no lo permitían nuestros padres.
Los siguientes días estuvimos ensayando la obra de Sikowitz y el día de la presentación todo quedó espectacular. El teatro estaba lleno y el público se fue más que conforme. Las cosas entre Jade y yo no habían cambiado desde el campamento, ella seguía siendo tan hostil conmigo como antes lo era.
-Lo sabía, ¡lo sabía! Sabía que tú y Jade hacen una excelente mancuerna, todo quedó estupendo ¡Fabuloso! – Decía emocionado el profesor –Ahora, a lo siguiente.
-¿Qué es lo siguiente? – preguntó Beck, y todos esperamos con una gran incógnita.
-La segunda parte de la obra. Esta fue solo la primera, pero falta la segunda.
-Aguarda – se adelanta Jade hasta tenerlo de frente – tú nos pediste que actuáramos en tu obra y lo hicimos, jamás nos dijiste que habría una segunda parte.
-Pues la hay…en la segunda parte las amigas de la primera se vuelven amantes, porque se enamoran.
Todos nos quedamos helados.
Bueno mis apreciados lectores y lectoras, ya se acerca el punto de confrontación de la historia, sucede que disfruto mucho la descripción de los elementos que utilizo para narrar el entorno de los personajes, pero tengan paciencia para llegar a lo que todos y todas esperamos. Les dejo los avances del siguiente capítulo:
-No pasará de un besito nada más.
-"Alguien" te quiere romper la cara.
-¡Mide tus palabras Vega! – ella se enoja y me enfrenta pero André la detiene.
-Estoy de acuerdo con Tori – habla de repente Cat. Jade la mira furiosa.
-¿Qué pasa Jade West? ¿Miedo? – le digo encarándola.
-Liz – habla mi personaje, acariciando su cabello y su espalda – hay algo que debo confesarte.
-¿Porqué no te marchas? – continúa Beck.
-No seas tan inseguro Beck Oliver.
-¡Aléjate de mí!
-No me provoques Jade West.
-Te amo –
Un placer estimadas (os) jóvenes lectoras (es).
