Hola a todos/as, les tengo un capítulo nuevo de mi fic. Ojalá les agrade. Les saludo y les agradezco por los comentarios que han dejado sobre esta historia. Enhorabuena, muchas gracias a todas/os las/los que han dejado reviews.

Victorious no me pertenece.

CHAPTER 9. EL ENAMORADO SECRETO

Escucho pasos muy cerca y el picaporte girando. Vuelvo el objeto a su lugar y me quedo quieta, pero evidentemente asustada.

-Hola, buenos días, discúlpame por la tardanza pero justamente pasé a recoger a mi hija a la escuela y de ahí la llevé a comer. Me cuesta algo de tiempo llevarla a una conversación que le agrade. Así que, ¿tú eres Victoria Vega?

Me quedo muda.

-¿No? Llamaré a Helena… - dice tomando el teléfono.

-¡Sí! Sí, sí, disculpe…soy Victoria Vega, lo siento es que…estaba admirando el lugar…

-Ah, bueno, no hay problema. Víktor West para servirte – dice extendiendo su mano hacia mí.

Me quedé helada cuando lo tuve en frente, el mismo hombre que en una ocasión puso a sufrir a su hija cuando ella quería llevar a cabo una producción teatral solo para demostrarle a su padre que ella puede hacer un excelente trabajo en lo que ama, aunque él no esté de acuerdo.

¡Ay por DIOS! Si ese era el padre de Jade y Jade era la hija de ese hombre, porque Jade no tenía más hermanas, bueno, uno pequeñito pero no más hermanas, significa que… ¡Jade era la chica a la que tenía que persuadir de sus sueños! ¡Ay por DIOS!

-¿Te encuentras bien?

-Sí yo… - obviamente no me recuerda, no recuerda que yo estaba con Jade el día que fue a ver su obra de teatro, cuando se puso feliz de ver el excelente trabajo de su hija, aunque no lo pareciera – Un placer.

Lo saludo y comienza a hablar con tanta elocuencia y destreza que es imposible no poner atención, creo que Jade ha heredado buenos genes.

-Mi hija está allá afuera, ella viene todas las tardes porque tenemos un trato. No se queda mucho tiempo, salvo dos o tres horas. Nuestro trato es que yo le permitiría estudiar en una escuela de artes siempre y cuando ella viniera aquí a aprender el negocio.

-¿Y eso porqué?

-Es mi única hija mujer, la mayor, inteligente, decidida, orgullosa, competente, sabe salirse con la suya muy fácil. La prefiero sobre mi hijo varón. Cuando algo me pase ella se quedará al frente de todo y deberá desempeñar un buen papel si quiere mantener su status social. He trabajado mucho por esto y por nada del mundo permitiré que se vaya al caño.

-¿A usted no le gusta que ella sea artista?

-Amo a mi hija, y amo todo lo que hace porque sé que es talentosa. No quiero simplemente que tanta inteligencia se vaya al carajo en ese mundo de inconsistencias y chismes. Si Jade está destinada a triunfar, que lo haga en un mundo donde realmente va a ser considerada, y no uno donde pueda pasar de moda y hagan pública su vida privada. Ella no merece eso. Cuando nació, soñé con estar a su lado siempre para protegerla, pero nada es para siempre y los hijos crecen, sólo quiero asegurarle una buena vida.

-Pero ¿si no es la que le gusta?

-Para eso estás aquí, para hacerle creer que lo que dice amar ahora no es lo que le conviene. Tú vas a hacer que mi hija abandone esa escuela de artes para que venga aquí a dedicarse a lo que le pertenece. ¿Vas a lograr hacer eso verdad Victoria? Vas a hacer entrar en razón a mi hija.

-Yoo… - se escucha sonar el teléfono.

-Dime Helena…de acuerdo…dile que me espere, voy enseguida.

-Vas a venir por las tardes, a la misma hora que Jade viene, tendrás tu propio escritorio, fuera de la oficina de ella y te harás su íntima amiga, serás como una hermana para ella. Confío en que harás un excelente trabajo. No te la presentaré hoy, pero la conocerás mañana en la noche. Vamos a brindar por un nuevo socio que se añade a nuestras filas y tú estás invitada a la reunión, eres la aprendiz de asistente así que si sales en cuanto Jade se meta a su oficina ve directo con Helena para que te de una tarjeta y vayas a comprarte algo lindo para una gala ¿está bien? Mañana a las 7:30 enviaremos un auto a recogerte a tu casa – dice abriendo la puerta de la oficina – te veo en la velada Victoria. Hasta entonces – cierra la puerta luego que sale.

Me dejo caer sobre la silla, no hay manera de devolver el dinero de mi primer sueldo porque ya lo gastamos en utilería para la obra. No me puedo volver atrás, estoy endeudada y la única manera de saldarla es convenciendo a Jade de que deje Hollywood Arts y su sueño de ser actriz. ¡Diablos! Cómo es que no me dio por enterarme antes de quienes estábamos hablando.

Me asomo por los cristales de la puerta de la oficina, puedo ver a Jade sentada en el escritorio de la secretaria joven, charlando muy entretenida y al parecer asomando una fría sonrisa, la secretaria la miraba encantada. Estaba hermosa con ese lindo atuendo de oficinista, muy a su estilo pero elegante. No puedo creer en lo que estoy metida.

De repente se pone de pie y la secretaria hace lo mismo, como embobada. Ella mira hacia la oficina de su padre y me alejo de la puerta. Me asomo un minuto después y me percato que ya no está, tampoco la secretaria flaca. Salgo apurada de la oficina y me dirijo con Helena.

-Tori, aquí tienes la tarjeta, puedes usarla en cualquier tienda de ropa y cómprate todo lo que necesites, pero escúchame, hazme caso y no escatimes en costo alguno- me guiña un ojo sonriendo.

De camino a casa de Cat voy pensando en lo que acaba de suceder. Trina me había dicho que el padre de Jade era un hombre rico, bueno, millonarioooo, pero no imaginé que tanto, es posible que él le haya dado el dinero para la obra, ¿pero qué estoy diciendo? El tipo odia todo lo que tiene que ver con el arte, al menos eso es lo que me dijo Helena hace un momento. Jade debe haber conseguido el dinero de otro lado.

¿Qué voy a hacer? No puedo decirle a Jade que abandone sus sueños. Tengo todo en contra, no le puedo decir a Jade que lo que hace atenta su vida porque yo hago lo mismo que ella. ¿Cómo voy a ganarme su confianza si ella y yo ya nos conocemos? ¿Cómo voy a lograr algo que he intentado desde el principio? Todo el tiempo que llevo en Hollywood Arts he hecho hasta lo imposible por ganarme la confianza y la amistad de Jade West (de acuerdo, también algo más) pero parece que nada ha sido suficiente para esa chica. Ahora comprendo por qué su padre paga tan buen dinero por persuadir a su hija, seguramente que la conoce y sabe que no es una presa fácil de dominar.

Seguramente paga por adelantado porque así tiene una manera de presionar sobre su víctima. Él dice que todo lo hace porque la ama, pero si en verdad lo hiciera la dejara hacer lo que ella anhela, sólo quiere ser actriz. ¿De qué manera me convertiré en la hermana de Jade West si ni siquiera he llegado a ser su amiga?

-Tori, no estás escuchando, necesitamos el resultado para este momento ¡ya! – grita Cat.

-Tranquila rojita – le dice André – parece que Tori no pasó una buena tarde. ¿No fue bien el trabajo Tori?

-¿Sabían que me darán otro cheque por la misma cantidad en algunos días? Y que ahora mismo tengo una tarjeta con la que puedo comprarme la ropa que quiera en las mejores tiendas de la ciudad.

-¿Es en serio?

-Oye, quiero trabajar ahí. ¿Qué hay que hacer?

-Arruinarle la vida a una chica – me quedo en silencio cuando miro a la puerta y la veo entrando tomada de la mano de su novio, quien no traía buena cara, lo que es muy raro en Beck.

Comenzamos a trabajar de nuevo en lo que estábamos pero por más intentos que hago no puedo concentrarme. Ella ya no tiene puesto su traje de oficina, era de nuevo su ropa que usa para ir al instituto. Apenas hace como 2 horas la vi tan linda y elegante charlando con una secretaria que parecía estar embobada con ella, apenas hace como dos horas que supe que yo era la encargada de desbaratar todos sus sueños. Maldita la hora en que acepté ese empleo. No podía arruinarle la vida a Jade, aunque ella arruinara la mía tantas veces, aunque ella me humillara todos los días simplemente yo no podía hacerle lo mismo…porque la amaba, la amaba desde el primer día que la conocí.

-Cat, ¿puedo ir a tu cocina por un poco de agua?

-Claro Tori, bebe toda la que quieras menos la de los peces – dice la chica riendo. Todos la miramos.

-Cat – le dice Jade – limpia la goma de los lápices – pone los lápices en su mano.

-¡Síiii!

Llego a la cocina y estoy bebiendo agua cuando casi me ahogo al asustarme con la figura de una persona detrás de la puerta del patio.

-Tranquila, ¿estás bien?

-¿Quién eres tú? – pero la verdad poco me importaba quién fuera, más bien me encantó, era un joven alto y apuesto, muy apuesto, de lindos ojos verdes y esbelto, con una mirada fuerte y de rostro muy rudo, como los vaqueros del oeste.

-Mejor dime quién eres tú.

-Yo…esta es la casa de mi amiga Cat y tú te has entrometido en ella…

-¿Eres amiga de Cat?

-Sí.

-¿Sólo estás tú? Ó ¿viene alguien más contigo?

-¿Para qué quieres saber? – Tenía la pinta de ser un chico malo.

-¿Hay más amigas de Cat?

-Sí, y también amigos, grandes y fuertes que te pueden golpear…

El joven va a asomarse desde la puerta y expresa una encantadora sonrisa.

-Ella está ahí – dice.

-Oigan como que ya se tardó Tori ¿no?

-Cierto.

-¡Tori! – gritan al mismo tiempo.

-Ah, ahí están, me buscan, será mejor que te vayas por donde viniste.

-¿Qué? – Ríe – No, creo que no, me quedaré.

-¿Ah, sí? Entonces te mostraré a mis amigos y les diré que hay un intruso en la casa – lo empujo hasta la sala.

-¡Espera!

-¡Robert!

-Hola.

-¡¿Qué hace él aquí?

-¿Discúlpame? Yo aquí vivo.

-¿Cat?

-Lo siento Beck, mi hermano se está quedando por algunos días.

-¿Porqué no nos dijiste que estaba en tu casa? No hubiéramos venido.

-Beck, cálmate – le dice Jade parándose junto a él.

-¡¿Cómo quieres que me calme si está tu admirador número 1 enfrente?

-¡Beck! Ya por favor.

-¡Supongo que por eso querías venir ¿no Jade? ¡Ese era tu interés!

-Por supuesto que no.

-¿Sabes qué? Me largo. Quédate si quieres para que ambos puedan platicar cómodamente.

-Beck.

-¿Qué te pasa amigo? ¿No le tienes confianza a tu novia?

-¡No soy tu amigo! Y le tengo confianza a mi novia, pero no a ti – le dice cerca de su cara y luego se va.

-¡Beck! – Jade sale detrás de él.

-Ah Tori, él es mi hermano Robert, estará aquí por algunos días pero debe volverse a ir, y nadie debe saber que se encuentra en casa.

-Oh – No cabe duda que Jade West tiene suerte, bueno, no es de dudarse con una muchacha tan atractiva. No sólo es la novia de Beck, el chico más apuesto y deseado de Hollywood Arts, sino que ahora también tiene un admirador tan galán como malote, y bueno, una estúpida que se muere por ella, pues esa estúpida soy yo.

André y yo caminamos por la acera después de haber dejado a Robbie en su casa.

-No imaginé que Beck se pusiera así por el hermano de Cat.

-Ja, ¿y quién no? Ese tipo es…como el doble de Brad Pitt. Es un chico malo que hace cualquier cosa por Jade West.

-¿Ah sí?

-Comprendo que Beck esté celoso. Siempre que tiene la oportunidad Robert se roba la atención de Jade.

-Pero Jade ama a Beck.

-Sí, pero eso no impide que el chico malo quiera quedarse con ella.

-¿Jade lo sabe?

-Es probable que sí. Ellos suelen convivir cuando es posible y conociéndolo creo que él ya hasta le haya robado un beso.

-¿Crees que las cosas se arreglen, entre Jade y Beck?

-Siempre se arreglan. Jade siempre consigue que Beck olvide su enojo.

No indago más, no quería imaginar cómo es que lo consigue.

La siguiente mañana llego a la escuela justo detrás de ella, la sigo hasta la entrada cuando de repente su celular comienza a sonar. Ella lo contesta.

-Dime… ¿para qué quieres verme?... ¿tiene que ser hoy?...no, Beck ya está muy enojado…claro que me gusta estar contigo…no… porque no quiero que nadie se entere… ¿a qué hora te encuentro?...eso es saliendo de clases…necesito hablar con Beck, ayer no quiso ni oírme…está bien, ¿dónde te veo?... ¿plaza comercial dijiste? De acuerdo… ¡¿Qué?...también te quiero…adiós – cuelga su teléfono.

Así que Jade West mantenía una historia de amor oculta, no dudaba que esa persona que la llamó fuera precisamente el hermano de Cat. Una sensación horrorosa invade mi cuerpo de los pies a la cabeza. Es como si me sintiera traicionada. Jade estaba teniendo amoríos ocultos con otro joven que no era su novio. Ya bastante sufría cada vez que ella le expresaba su amor a Beck, cómo se dejaba abrazar y besar por él y cómo desprendía esa pasión cada vez que tenía la oportunidad de tenerlo cerca. Era demasiado soportar su relación con Beck como para que ahora me entere que también consiente a otro chico. No podía más con esto. Sin poder evitarlo las lágrimas comienzan a salir de mis ojos y me apresuro a entrar a la escuela pasando por su lado sin mirarla. Ella se percata de mi estado aunque hice grandes esfuerzos por ocultarlo y me sigue hasta el pasillo.

-¡Vega! – Me llama, pero yo la ignoro - ¡Tori!

Sigo caminando rápidamente por el pasillo hasta que ella me detiene con brusquedad acorralándome contra los casilleros.

-¿Qué te pasa?

-Nada, déjame en paz Jade, ahora no tengo tiempo de recibir tus humillaciones.

-Estás llorando.

-¡No! Déjame tranquila – intento huir pero ella me jala por el brazo y esta vez se pega a mí para evitar que me escapara - ¡Déjame Jade!

-Dime qué es lo que te pasa, ¿alguien te hizo daño? – No respondo – ¡Dime quién! – Exige con un claro tono de molestia.

-No es algo que te interesa.

-Sí me interesa.

-Aléjate de mí – hago enormes esfuerzos por zafarme de ella pero me aprisiona muy fuerte. Vuelvo mi rostro pero ella insiste en mirarme de frente.

-No seas cobarde Tori Vega. No te dejaré hasta que hables.

Entonces me quedo quieta y la miro a los ojos, mi actitud comienza a cambiar y adquiero un gesto rudo en mi rostro. La tomo de la mano y la llevo dentro del armario del conserje. Una vez en el interior la empujo con fuerza, ella se nota realmente sorprendida. Aunque la luz está apagada, podíamos vernos a medias por una leve lucecilla que se cuela por la escotilla superior. Respiro agitada y ella se queda quieta, mirándome confundida.

-Hay una persona que me pone muy mal…una persona que hace mi vida miserable…una persona que me acaba de romper el corazón en mil pedazos.

En esta ocasión no dejo avances porque enseguida subo también el siguiente capítulo. Gracias por leer.