Hola, lectoras/es, agradezco que continúen leyendo. Les pongo el siguiente capítulo esperando como siempre que les guste y que dejen comentarios, quejas, sugerencias, dudas, recetas de cocina jajajaja. En serio, no olviden comentar. Gracias desde ya.
Victorious no me pertenece.
CHAPTER 10. MI VENGANZA
-Dime quién es.
-Estoy comenzando a odiarla, porque me lastima, me lastima mucho y hiere mis sentimientos cada vez que tiene oportunidad.
-Es un desgraciado. ¿Quién puede hacerte eso? ¿Por qué te pone tan mal? ¿Qué es lo que te hace? Dímelo y te ayudaré a encont…
Sus palabras fueron interrumpidas por mis labios que se plantaron súbitamente contra los suyos. La besé como por treinta segundos y luego me aparto. Ella no hace nada pero puedo sentir su respiración agitada, casi puedo adivinar que está temerosa. Vuelvo a besarla violentamente empujándola contra la pared. Ella intenta levantar sus brazos pero la detengo y la sujeto por la cabeza. La besé largo y tendido, no podía seguir guardándome tantos sentimientos por ella. Ese fue el momento en que estallaron tantos días de vivir pensando en ella, de desearla, de amarla. No corresponde pero tampoco hace nada por apartarse. Luego como de tres minutos me separo y respiro profundo. La miro y salgo corriendo del lugar.
-¡Espera…! – grita pero yo desaparezco.
Me oculté en el último baño de las chicas a llorar y llorar, creo que eso fue lo peor que pude haber hecho en mi vida. Ahora Jade tendría una carta más qué jugarse conmigo, ahora tendría mayores motivos para humillarme, para burlarse de mí, lo disfrutaría más que nunca.
Tomé mi teléfono y marqué a Cat, ella me dijo que Jade no se había aparecido durante la clase de guionismo y que aun no llegaba a la de Sikowitz así que imaginé que se había ido. Salí del baño y me dirigí al aula. Efectivamente, ella no está ahí, Beck está sólo y notablemente preocupado. Tomo mi lugar y actúo como si nada hubiera pasado, solamente Cat, la niña que todos creíamos tonta e ingenua, entendía muy bien lo que pasaba.
No más de 20 minutos de empezar la clase ella entra por la puerta.
-Jade, llegas tarde – dijo el profesor.
-¿Y?
-Nada, siéntate. Vamos a continuar ensayando para la obra…
-No hace falta, hemos practicado bastante fuera de clase – dice con un tono sarcástico en su voz que me hace cerrar los ojos de vergüenza - Este viernes te daremos un excelente ensayo muy completo de todo.
-Bueno…si tú lo dices – argumenta para volver al pintarrón. La miro pero ella actúa como siempre, ignorándome.
Beck pasa su brazo sobre su espalda y la atrae hacia él. Ella se pega a su cuerpo y lo besa regalándole una bella sonrisa que a él le encantó. Él le devuelve el beso, de una manera que me hace suponer que están hechos el uno para el otro y vuelve a besarla antes de fijar su atención al maestro. Ella me mira con una cínica ceja arqueada. Cat me pasa un pañuelo para que seque la lágrima que va corriendo por mi mejilla.
Haberla besado hace un momento no significaba nada para Jade West, yo seguía siendo para ella la misma chica tonta que podía pisotear. Ella amaba a su novio y solamente él podía considerarla suya, yo seguía siendo Tori Vega, la estúpida que la amaba en secreto.
No espero a nadie, en cuanto Sikowitz da por finalizada la clase salgo corriendo del salón. Llego a casa y me encierro en mi habitación sin hacer otra cosa más que llorar y llorar. Llorar y llorar por ella. Sentía dolor, tristeza, odio, celos y muchas emociones dentro de mí. Golpee la almohada con mis puños varias veces repitiéndome lo tonta que era por enamorarme de esa muchacha, una chica que jamás pondría sus ojos en mí.
-Ella siempre va a amar a Beck, siempre lo amará a él y tú Tori Vega… tú no puedes hacer nada para impedirlo. Ahora levántate y olvídala, olvídate de ella Tori Vega, sácate del corazón a Jade West, nunca serás para ella más que su diversión. Olvídate de ella, ¡Olvídate de ella! – Lloro con todas mis fuerzas – No puedo…no puedo arrancarte de mí… ¿porqué de ti Jade West? ¿Por qué precisamente tú?
De repente me quedo quieta al recordar un asunto que tenía pendiente: hoy es la reunión por el nuevo socio de la Corporación de los West, y yo estaba invitada porque tenía un trabajo qué hacer. Me pongo de pie y camino por toda mi habitación pensando, creo que ya era hora de devolverle a Jade una de las tantas que me ha hecho. Sí, quizá era tiempo de hacerle pagar su indiferencia y crueldad hacia mí.
Voy hasta mi bolsa y tomo entre mis manos la tarjeta que me había dado Helena por órdenes de Víktor un día antes. Sonrío maliciosa. Este no es mi estilo, pero hoy en la noche me presentaré en esa reunión con un vestido lindo y elegante y haré que Jade West se arrepienta de todas las cosas que me ha hecho, juro que esta noche ella me mirará diferente y se golpeará la cabeza por desperdiciar una relación más cercana con una chica como yo. Hoy me vengaré de ti Jade West, probablemente después de esta noche no te volvamos a ver en Hollywood Arts y yo habré cumplido con tu padre. Quédate con tu secretaria flaca.
Marqué a André y le pedí que fuera conmigo, él estaba encantado por la idea, pero su semblante cambió cuando le conté de qué se trataba precisamente mi trabajo.
-¡Tori no puedes hacer eso!
-¿Por qué no?
-¿Lo preguntas? Vas a tratar de arruinar la vida de Jade.
-No es algo que ella no haya hecho conmigo antes.
-Tori, voy a ser muy sincero contigo: es verdad que hasta yo le tengo…un poco de miedo a Jade, porque ella es impredecible, y sé muy bien que es más hostil contigo que con nadie en Hollywood Arts, pero como te dije al principio, eso no es más que una simple muestra de interés de ella hacia ti.
-¿No me digas? ¿Pues qué crees? Ya me cansé de que Jade se "interese" de una forma psicópata por mí. No estoy dispuesta a seguir siendo su trampolín para divertirse. Si ella realmente estuviera interesada en que fuéramos amigas me trataría diferente.
-Tú sabes que Jade no es como los demás.
-¿Pero por qué con Cat no es así? ¿Por qué con Cat si puede ser linda y…amorosa?
-Porque ambas se necesitan.
-Yo también la neces…yo también necesito algo de paz. Así que ya no me importa lo que ella piense. Voy a cumplir con ese trabajo porque además me pagaron por adelantado y ya me gasté el dinero. No puedo hacer devoluciones.
-Tori…
-¡¿Qué?
-Creo que Jade tiene derecho de saberlo.
Si Jade se enterara, entonces definitivamente que la perdería. Por supuesto que no le conté a André mis verdaderos sentimientos por ella y la razón por la que busco venganza, eso seguía siendo un secreto entre Cat y yo, aunque pensándolo bien, creo que quizá Cat sólo se esté burlando de mí, porque ella sabe que su queridísima Jade sólo tiene ojos para ella y para su novio.
Miro por vigésima segunda vez mis manos. Los nervios comenzaban a invadirme. Escucho que mi madre llama a la puerta y doy un saltito, eran justo las 7:30.
-Toc, toc. Tori, ya llegaron por ti – trago saliva.
El auto que me llevaría a la reunión era más largo de lo normal y muy lujoso.
-Vayaaaaaa, no esperaba tanta discreción.
-Adelante señorita.
La voz me resulta familiar y cómo no serlo, ahí estaba, en persona, ese muchacho con cara de ladrón de películas de los cincuenta.
-¿Tú?
-Hola.
-¿Qué haces aquí?
-Me pidieron que viniera a recogerla señorita Vega.
-¿Cómo? ¿Tú trabajas para los West?
-Soy el chofer personal de la hija de mi jefe. Un trabajo muy pesado y aburrido – dice con sarcasmo.
-Sí, me imagino cuánto sufres por conducir a la hija de tu jefe a donde quiera que se te pida.
-A donde quiera no, sólo cuando el jefe considera que no le es seguro andar sola por ahí – me río a carcajadas.
-Cierto, y por eso contrataron a una persona de confianza para el trabajito ¿no? Seguro necesitaban a alguien limpio de cargos judiciales. Alguien que no fuera perseguido por la justicia.
-¿Quién mejor que yo para cuidar de Jade?
-Cierto, la cuidas muy bien, hasta de su novio.
-¿Tienes algo conmigo Tori? Porque Cat me ha contado que eres una persona muy simpática y amable, pero creo que no te caigo muy bien.
¿Cómo va a caerme bien el tipo que consiente a mi interés amoroso a escondidas?
-Sí cómo no.
-Bueno, es mejor que nos vayamos porque tienes una hora fija de llegada. Anda, sube a la limosina.
Tardamos alrededor de 20 minutos en llegar al lugar, porque el chico malote conducía respetando las leyes viales de tránsito.
-Está donde debe estar señorita, y a la hora fijada.
-No te lo agradezco – y me dirijo hasta la entrada del casino.
-¡Sólo una cosa Victoria! – Dice alzando la voz para que yo lo escuche mientras continúo caminando – ¡Yo no intento quitarle la novia a Beck! – Luego murmura para sí – Eso sería imposible.
Entro al lugar señalado en la invitación. Es realmente elegante, se nota a simple vista que todas las personas presentes pertenecen a las clases sociales más altas de la ciudad. Veo las mesas con sus manteles blancos, los meseros, el buffette de comida, los vinos, todo tan elegante. Luego volteo hacia una lujosa fuente en el centro, a un lado, está Jade, con un lindo vestido azul oscuro y plateado, el cabello teñido de negro con mechas blancas y peinado, suelto sobre sus hombros pero recogido hacia su espalda, resplandecientemente hermosa.
-Victoria, es un gusto que estés aquí – Las palabras adecuadas pero la expresión familiar: fría.
-Buenas noches señor West.
-Llegaste justo a tiempo, ese chofer, Robert, sabe hacer muy bien su trabajo. – Mj, sonrío – Mira, ella es mi esposa Carlotta, es italiana. Carlotta, esta es la chica de la que te hablé, Victoria.
-Un placer conocerte Victoria.
-El placer es mío señora – la mujer sonríe de una forma más hipócrita que cortés, no se parecía en nada a su hija, que tenía una sonrisa altanera pero encantadora.
-Acompáñame Victoria, voy a presentarte a mi hija.
El sólo hecho de estar frente a ella hace que se me pongan los pelos de gallina. Las manos comienzan a sudarme y me pongo a temblar.
Jade está allí, en el mismo sitio de hace rato, pero esta vez acompañada por tres muchachas que me miran de pies a cabeza cuando Víktor me aproxima.
-Hola chicas. Quiero presentarles a esta joven que a partir de esta noche se incorpora a nuestra compañía. Ella es Victoria Vega, Jade, tu asistente personal.
Pude notar que el rostro de Jade se contrajo desde el momento que me planté frente a ella, y probablemente, de no ser por su color de piel tan blanco, podría asegurar que palideció al escuchar a su padre presentarme como su asistente.
-Buenas noches, un gusto saludarlas señoritas –me dirijo a las tres muchachas – y…un placer conocerla señorita West.
Como vi que ella no se movió estiré mi mano y tomé la suya entre la mía. Estaba fría a pesar de su largo guante negro, muy fría y tenía su vista mirando hacia un punto fijo que no era nada en particular. Sonreí maliciosa, estoy comenzando mi venganza contra ti.
-Espero que se lleven muy bien. Jade, atiende a Victoria como se debe tratar a nuestros invitados.
¿Qué pasa? ¿Te veo nerviosa Jade? Ya era tiempo de que estuvieras en mi lugar.
-Pásalo bien Tori – me dice Víktor, y se va.
-¿Así que te llamas Victoria? – pregunta una de las jóvenes.
-Sí, Victoria Vega.
-Mm…y ¿a qué te dedicas Victoria? ¿No estás muy joven para trabajar?
-¿Crees que puedes lograr ser la asistente de Jade siendo tan joven y seguramente sin experiencia?
-Sí tengo experiencia, he trabajado antes.
-¿En serio?
-¿Qué pasa? ¿Tus papis no pueden pagarte la escuela?
-Me gusta trabajar. Odio ser una de esas chicas que sólo esperan recibir la mesada de sus padres cada tanto y que son dependientes de ellos, y deben obedecer sus órdenes o de lo contrario perderían privilegios. En mi caso, yo trabajo por mi cuenta, yo pongo mis reglas.
Ajá, gancho al hígado.
-¿Tienes algo contra las hijas de papis millonarios?
-No, no, nada en particular, sólo que de repente llegan a una edad en la que batallan para desenvolverse en un mundo donde no están acostumbrados, como el laboral. ¿Cómo van a poder trabajar si nunca antes lo han hecho? Las hijas de papis millonarios tienden a vivir siempre con el cordón umbilical amarrado a su cuello y sólo aspiran a casarse con un sujeto millonario que les mantenga sus caprichos, pero que las mantiene viviendo encerradas en una jaula de oro – suelto el discurso mirándola a ella con énfasis.
Jade se peina un mechón suelto de su cabello y se mira las manos acomodándose los guantes, pero sin decir una sola palabra.
-Vaya, tenemos a una rebelde liberalista en nuestras filas. ¿Tú qué opinas de eso Jade? ¿Podrás trabajar con una chica con estas ideas?
Jade mira hacia otro lado suspirando, pero luego regresa al grupo y echa la mirada sobre mí.
-Caramba Vic- toria – dice haciendo énfasis en mi nombre – no es nuestra culpa que no tengas papis millonarios.
Todo mi argumento se vino abajo. Por un momento creí estar llamando su atención, dado que es así como sé que ella piensa, pero no fue así. Una vez más Jade retorció mi corazón entre sus manos, poniéndose del lado de las bobas amigas ricas que tiene fuera del instituto. Me pregunto dónde queda Cat ahora, ¿y por qué no está Beck con ella? Al parecer hay cosas que Jade prefiere reservarse para los dos mundos totalmente diferentes en los que se mueve. Doble cara, sin duda. No dudaría enterarme de repente que está comprometida con el hijo de un tipo riquillo desde su nacimiento.
-Tienes toda la razón – le digo apuntando con mi dedo. Tomo una copa de no sé qué cosa de una charola ambulante y me retiro del grupo de las niñas nice. Pero solo es un parapeto para huir ante el profundo dolor que me embarga.
Llego hasta un rincón de la velada, donde se que nadie mira y dejo la copa de vino finísimo sobre la barra. Me agacho cubriendo mi rostro entre mis manos jurándome a mí misma volver a la fiesta y encarar a Jade West de una vez y por todas. La próxima vez que la tenga delante voy a escupirle en la cara toda su altanería. En eso estoy cuando una fría mano me toca suavemente de mi brazo derecho.
-Tori – volteo y la miro de frente, pero no pude escupirle en la cara toda su altanería que me había propuesto porque entonces la miré y estaba realmente hermosa. Mi enojo se disipó y las palabras se esfumaron ante la pérdida del aliento - ¿Puedes explicarme qué haces aquí?
-¿No te das cuenta? Quiero estar sola, tanta hipocresía allá fuera hace que se me revuelva el estómago.
-¿Es la hipocresía o soy yo?
-Las dos cosas – espeto – o solo una, tú y tu hipocresía.
-Vayaaa, la niña acaba de afilar sus uñas.
-¿Te duele que te lo diga Jade? Respóndeme algo, ¿dónde dejaste a tu novio? ¿Por qué no trajiste a tu tontita amiga acá?
-Quieres llegar muy lejos ¿no?
-¿Qué pasa Jade? ¿No encajan en tu mundo rosa?
-Ojalá fueras un poco como Cat.
-¡Pues no lo soy! Soy Tori Vega por si no te has dado cuenta.
-Tranquila Vic-toria. Sólo me estaba refiriendo a ¿qué es lo que haces trabajando en nuestra empresa? ¿Porqué de un día para otro te conviertes en mi asistente? ¿Qué es lo que pretendes con todo esto?
-Necesitaba un patrocinio ¿sí? Llamé a la empresa de tu padre y cuando menos me di cuenta ya estaba contratada.
-Renuncia.
-¿Qué?
-Que renuncies a la empresa. Mi padre no tardará en darse cuenta que nos conocemos, no puedes trabajar ahí.
-Mira Jade, como lo dijiste hace un momento, yo no tengo la suerte de tener unos papás millonarios que me lo dan todo como a ti.
-No sabes lo que dices.
-¡Por supuesto que lo sé! Tú conseguiste tres mil dólares más otros tres mil por Cat y por Beck muy fácil. Para nosotros no es tan fácil Jade, para Robbie, André y para mí no es fácil.
Ella parece comprender porque enseguida vuelve a peinarse el mechón de cabellos y baja la mirada hasta el suelo.
-Está bien…puedo dejar avanzar este engaño…sólo con una condición – me mira y yo no puedo evitar hacer lo contrario cuando siento la forma tan dulce en la que me habla - ¿Porqué me besaste?
Un trueno que acompaña la lluvia incesante dramatiza mi estado: aterrada.
Gracias por continuar leyendo, les prometo que para el próximo capítulo tendremos más acción romántica Jori, es que, me gusta que Jade no ceda a la primera porque ella es así, es complicada y no deseo forzar a ese personaje que es tan genial, pero sin duda que en el 11 leeremos lo que deseamos. Sigan por favor y no olviden comentar, eso da muchos ánimos.
Avances capítulo 11:
-¿Ya te instalaste? – Pregunta mirándome con altanería.
-Jade, no fue mi intención…
-Lleva a Victoria a su casa.
-¿Has viajado antes en motocicleta Vega?
-Pues disfruta tu primera vez.
-¿Tori? – Pregunta asombrada cuando aparezco frente a su puerta - ¿Qué haces aquí? Acabo de dejarte en tu casa.
-Bien. ¿Querías saber porqué te besé ese día en el armario? – ella asiente con la cabeza.
-Quiero saber desde cuándo – habla de pronto.
-¿Podrás hacer eso?
-Es tu noche.
