Hola amigas y amigos, les dejo la continuación de esta historia Jori que estoy segura que les gustará. A mí me encantará que dejen sus comentarios.

Muchas gracias a Más Allá de la Realidad, sabes que tu historia fue la primera que leí y sigue siendo de mis favoritas, gracias por recomendar mi historia, para mí tú eres de las mejores. Por favor, no mueras que tienes que continuar y terminar tu historia, no nos puedes dejar así.

Mr. Rex, gracias, esa de Una Fiera Herida me encanta, es una historia fascinante, favorita por supuesto, creo que tienes dotes de escritora que me encantan, esa narrativa que usas es excelente. Tori en alguna ocasión tenía qué responder a tantos insultos ¿no? Aunque se le olvida cuando ella está enfrente jajajaja.

Loverxanime, agradezco mucho que comentes por acá, ya leí tus historias también y son muy buenas, sigue escribiendo más por favor, aunque a mí no me gusta el ánime, puedes crear más de victorious. Que Jade arruine los planes de Tori es la temática de mi personaje favorito, ser la "chica mala". Amo a Jade West, es una creación extraordinaria, junto con Sam Puckett.

Gracias a kiara Seddie, yo también soy seddie. A Lara Heermance, ¿el Heermance viene de Hermione? Ya que Hermione Granger es, híjole, un gran, gran, gran, gran personaje del cine y la literatura.

Y en general muchas gracias a todos y todas los/las lectores/as de esta historia que leen sin dejar comentarios, así comencé yo porque no sabía ni qué onda ni cómo, anímense a participar.

Yo leo varias historias y pido disculpas por no dejar comentarios aveces, es que la mayoría de las ocasiones leo las historias desde mi celular, y me choca tener qué registrarme desde ahí o comentar porque batallo, así que me espero hasta que subo un capítulo nuevo para aprovechar y dejar comentarios en sus fics.

Ya los dejo, muchas gracias y continúen leyendo por favor y de nuevo, no olviden comentar.

Victorious no es de mi creación ni ninguno de sus personajes originales.

CHAPTER 11. LA DECISIÓN

-Yo…no…quiero responder eso ahora – y salgo corriendo del casino.

Avancé algunas calles de forma muy rápida hasta que me detengo en un callejón poco iluminado. Respiro agitada, la lluvia seguía cayendo. Volteo hacia la avenida y veo a Jade que se detiene, al parecer, salió a buscarme. Mira hacia el callejón donde me encuentro y me oculto tras unas escaleras viejas de metal. La oscuridad no le permite descubrirme y al fin se marcha. Continúo mi camino hasta mi casa.

¿Cómo es que no se dio cuenta? Le grité en la cara que ella era la causante de mis lágrimas aquella vez que la besé en el armario. Casi casi le escupí en el rostro que la amaba, que desde hace tiempo vivo enamorada de ella pero al parecer, no lo creyó, porque sigue dudando sobre porqué fue que la besé. Bueno, ¿pues porqué otra cosa se besan las personas si no porque se aman? Ay Jade, en ocasiones eres tan cabeza dura que no te das cuenta de las cosas aunque las tengas en frente.

-Anoche llegaste temprano Tori.

-Sí, por la lluvia…no quise quedarme hasta que pasara.

-Llovía a cántaros.

-Pudiste haberte ahogado – expresa Trina, más como sugerencia a posibilidad.

Las cosas en el instituto no fueron fáciles. Ella decidió ignorarme por completo, pasó toda la mañana pegada a Beck, abrazándolo y besándolo. No sé cómo iba a mirarla esta tarde, no sé cómo iba a trabajar con ella. DIOS, ¿porqué la vida es tan cruel?

Llegué puntual a la oficina, Helena ya me estaba esperando.

-Tori, ven. Mira, aquí tienes, tu escritorio – me señala un cómodo escritorio de madera tallada – Jade no tarda en llegar así que mejor ubícate en tu puesto. Por cierto, ¿qué tal eh? Por fin la conociste en la reunión de ayer, ¿no es un encanto?

-Lo es – respondo socarronamente.

-Oh, sí, ella es encantadora, desde que era pequeña sabes, yo la cargué en mis brazos y le di el biberón, aunque a ella le gustaba más el café, extrañamente – dice como en un ademán de rareza – Siempre ha sido inteligente y liberal, pero esos ojitos azules la hacen parecer un angelito tierno - ¿De qué Jade me estaba hablando? – No comprendo de qué manera se ha vuelto así, tan fría, pero bah, eso no le quita lo encantadora que es ¿cierto?

-Mj.

-Anda.

Acomodo algunas cosas en el escritorio, enciendo el computador y entonces ella llega, con un sexy traje negro de piel, como de motociclista que hizo babear a la secretaria flaca. Muy hermosa con su nuevo look de cabello negro, tengo qué fingir que verla tan guapa no me importa mucho.

-¿Ya te instalaste? – Pregunta mirándome con altanería.

-Sí – respondo nerviosa.

-Bueno, tráeme un café a la oficina, negro y con dos de azúcar – es todo lo que dice para meterse a su oficina. Miro a Helena.

-Ve – me señala la cafetera. Obedezco.

– Victoria, no – me dice la secretaria flaca - azúcar de dieta, cuatro sobres – asiento.

-Gracias – le digo pasando por su lado.

-Aquí tienes, negro y con dos de azúcar – lo pongo sobre su escritorio y lo toma mirando unos papeles, apenas da el primer sorbo cuando lo arroja.

-¡¿Qué es esto?

-Es tu café, como me lo pediste.

-Esto tiene azúcar de dieta y yo ¡odio! La azúcar de dieta. Y además ¡está muy dulce!

-Lo siento yo…te traeré otro.

-Olvídalo – se levanta y llama a la secretaria que tuvo la culpa de todo.

-Betty, ¿puedes traerme un café decente por favor?

-Ahora mismo Jade – la secretaria no tarda en cumplir la orden – Aquí tienes, negro y con solo dos de azúcar normal.

-Gracias – Expresa haciendo sonar la palabra y mirándome.

-Estoy para servirte – la mujer sale echándome una mirada victoriosa.

-Jade, no fue mi intención…

-No seas altanera, en este lugar Vic-toria, soy tu jefa.

-Claro… ¿necesitas algo más?

-Sí, quiero que elabores una lista con todas las marcas de autos que se venden en Estados Unidos y detalles cada modelo de las marcas, hagas un balance económico entre los autos del año 1990 hasta el presente y subas a la página un bosquejo del auto que debe estar en el mercado el próximo año.

-¿Qué?

-Para hoy mismo. Mañana tenemos una reunión muy importante donde presentaremos esta información, de ti depende dejar a nuestra empresa presentable con los socios extranjeros.

-Mañana ¿a qué horas?

-Temprano, a las 7 a.m.

Me la está poniendo difícil. Qué se yo de autos.

-Victoria, ¿sigues trabajando? – me pregunta Víktor al salir de su oficina.

-Sí, debo terminar esto para la reunión de mañana temprano.

-¿Reunión mañana? No lo creo, no tenemos una reunión programada hasta dentro de 15 días.

-Jade me dijo que habrá una reunión mañana a las 7 a.m.

-Nunca hacemos reuniones a las 7 de la mañana, a esa hora estoy aun contando ovejitas. Jade está furiosa desde ayer, parece que alguien la puso mal. Pero espera, voy a compensar tu tiempo ahora mismo. ¡Jade! – grita hacia su oficina, ella sale al pasillo.

-¿Qué?

-Lleva a Victoria a su casa.

-¡¿Qué?

-No lo repetiré Jade, sabes que la hiciste trabajar de balde así que ahora la llevarás hasta su casa.

-No puedo, debo…

-¿Qué me pediste esta mañana? ¿Escuché prensa para tu próximo evento?

-¡De cuerdo, la llevaré!

-Eres buena hija. Te veo en casa más tarde – concluyó el hombre rubio poniéndose su fino abrigo.

Jade y yo nos quedamos paradas un momento mirándonos.

-Bueno…sígueme.

Llegamos al estacionamiento y veo cada uno de los coches que están aparcados, tratando de adivinar cuál sería el de ella, pero me sorprende.

-Ponte esto- me dice pasándome un casco de motociclista.

-¿Conduces una motocicleta?

-Sigo aquí ¿no? Quiero mirar mis canas y arrugas así que confía en que vas a sobrevivir.

Ella sube al deportivo vehículo de dos ruedas y yo la miro como la secretaria hiciera más temprano al llegar, tan linda, tan sexy con su atuendo de chica mala.

-¿Qué esperas? No quiero volverme a mojar por tu culpa.

Subo a la moto y me coloco detrás de ella.

-Pégate más – me ordena – y abrázame fuerte si no quieres salir volando por la carretera – lo hago – Más fuerte – eso intento – ¡No tan fuerte! – Dice tosiendo.

-Lo siento.

-El casco

-Listo.

-¿Has viajado antes en motocicleta Vega?

-Nunca.

-Pues disfruta tu primera vez.

Ciertamente conducía como si estuviera en una carrera y fuera en el último lugar. Estado: ¡Aterrorizada! Esquivaba los autos de tal manera que creí que en cualquier momento patinaríamos en el asfalto. Por si fuera poco una brisa constante comenzó a caer. No la solté ni un instante, ni siquiera en los semáforos, hasta que estuvimos frente a mi casa.

-Servida – me dijo.

-¿Sabes una cosa? – Le digo peinándome el cabello - Si sigues conduciendo de esa manera nunca conocerás tus canas ni tus arrugas.

-Buenas noches Vega.

-¿A dónde vas ahora?

-A mi casa, quiero descansar. ¿Por?

-Creí que irías con Beck.

-Beck vuelve hasta mañana de Canadá. ¿Esa es tu hermana? – Pregunta mirando hacia arriba de mi casa.

-Sí – Trina nos estaba observando desde la ventana, con una pose provocativa y ropa al mismo estilo.

-Me voy – da vuelta a su moto.

-Jade, no tarda en comenzar a llover fuerte, por favor, prométeme que irás despacio y directo a tu casa.

-Lo haré Tori ¡El día que me digas por qué me besaste en el armario del conserje! – grita alejándose.

Apenas entro a mi casa la lluvia se suelta, sus últimas palabras hace un momento me empujaron a volver a la calle. Esta vez, con una firme decisión.

-¿Tori? – Pregunta asombrada cuando aparezco frente a su puerta - ¿Qué haces aquí? Acabo de dejarte en tu casa.

-Quise venir…quise venir porque tengo algo muy importante qué decirte.

-Entra, estás empapada – me introduzco a su casa, es muy bella y elegante, con acabados antiguos estilo europeos pero algo fría – te traeré una toalla.

-Espera – la detengo - ¿está tu padre en casa?

-Sólo estoy yo Tori, mi padre fue a cenar con su…esposa.

-Tu mamá.

-¡Ella no es mi mamá! – Se apresura a responder.

-No importa…entonces… ¿podemos hablar con libertad?

-Suelta lo que te está quemando por dentro Tori Vega.

-Bien. ¿Querías saber porqué te besé ese día en el armario? – ella asiente con la cabeza.

-Sí, aun quiero.

-Pues te besé porque te amo – suelto lo que me estaba quemando por dentro y enseguida me arrojo sobre ella atrapando sus labios entre los míos de nuevo. Un beso largo, apasionado, anhelado, pero sobre todo y sorprendentemente correspondido. Por supuesto que no se lo esperaba, y pude sentir cómo ella dejó que yo moviera sus labios hasta que comenzó a ceder. Me retiro un pequeñísimo instante y la miro fijo a los ojos, está absorta, casi ida. Su mirada azul me cuestiona pero antes de que diga algo vuelvo a besarla, esta vez tiernamente, dejándome empalagar con sus labios, sintiendo toda sensación posible dentro de su boca.

Una vez más me separo solo para tomar aire y mirar su expresión y sus ojos, pero antes de que vuelva a besarla ella es quien lo hace. Me sujeta de las manos y yo la empujo contra el enorme librero a su espalda, luego baja sus manos hasta mi cintura y me atrae más hacia su cuerpo, yo la aprisiono por la cabeza en un afán por no soltarla jamás. Sabía exquisita, dulce y deliciosa. Embriagante.

-Vega – susurra entre los besos.

-Shhh – le digo – no hables. No ahora, sólo permite que esto suceda por favor. Te lo suplico. Y si quieres te lo pido de rodillas.

-No.

-¿No? – Hablamos sin dejar de besarnos.

-Mejor vamos a que conozcas mi habitación.

Caminamos por toda la escalera y atravesamos el pasillo sin apartarnos en ningún momento. Seguíamos aferradas la una de la otra. Llegamos a una puerta de gruesa madera de roble y nos metemos dentro. Una vez ahí, en ese lugar tan extraño y apenas iluminado por unas velas me separo varios centímetros de ella, quien se queda recargada contra la puerta y respirando agitada.

-¿Quieres hacer esto Jade? – Ella me mira un instante antes de volver a tomarme entre sus brazos y besarme, doy la vuelta y caemos sobre la cama, encima de ella. La beso, la beso y la acaricio.

-He soñado tantas noches con este momento.

-Pues es tuyo – me dice.

Me separo de ella y comienzo a desabotonar mi blusa ante su mirada. Suspira fuerte y me deshago también de mi pantalón y los zapatos. Le quito sus botas y me recuesto otra vez sobre ella.

-Soy consciente de un detalle.

-¿Cuál?

-Que pronto cumpliré 18 años y tú aun serás menor.

-¿Quieres hacerme el amor Tori Vega?

-¿Te gustaría?

-Es tu noche.

Me acerco otra vez a sus labios y vuelvo a besarla frenéticamente acariciando el resto de ella y ayudándola a despojarse de su ropa. Sin duda, como la había imaginado, es toda blanca y linda. Me embriago con su imagen desnuda y comienzo a disfrutar una noche que soñé creo ahora, desde el primer día que la conocí.

Lo demás fueron solo palabras cortas, en susurros, monosílabos, quejidos, gemidos y no volvemos a entablar conversación sino hasta un par de horas después.

Ella mira hacia la pared que tiene ante sus ojos, yo la observo a sus espaldas.

-Quiero saber desde cuándo – habla de pronto.

-Desde cuándo ¿qué? – Se vuelve hacia mí.

-Desde cuándo comenzaste a sentir…esto por mí.

-Vas a pensar que estoy loca…y ciertamente lo estoy pero…creo que fue desde el primer día…que te conocí – me mira confusa.

-¿Cuándo te tiré el café encima? – Pregunta levantándose ligeramente y apoyándose sobre sus codos.

-Sí, digo, no fue lo más grato que alguien me haya hecho pero…no sé…tu actitud…tu belleza…me impresionó…Sólo que no quería admitirlo. Pensaba que sólo quería ganarme tu amistad y que ya no fueras mala conmigo.

-No te he dicho que seré buena contigo ahora. – Sonrío.

-Pero… me tratarás mejor ¿no?

-No.

-¡Jade!

-Tori, ¿qué crees que pensarán los demás si de repente nosotras somos cariñosas la una con la otra? Además está Beck, yo no quiero que él se entere – Ahora se acomoda en la cama, sentándose recta. Me levanto un poco sólo para mirarla, quedando aún más abajo de sus ojos.

-Pensé que se lo dirías – Eso me pone incómoda.

-No lo haré. Tori…esto es nuevo para mí…

-¡Para mí también! – Ahora me acomodo mejor, cubriendo mi pecho con la sábana para poder mirarla casi de frente - ¿Crees que yo ando por ahí conquistando chicas? ¡Claro que no! Nunca antes me había interesado por una mujer hasta ahora, no me gustan las mujeres…sólo me gustas tú.

Ella se queda callada.

-Pues también me gustas…mucho…pero sigo amando a Beck – el corazón me da un brinco - ¿Prefieres que te mienta sobre eso?

-No, tampoco esperaba que me dijeras que me amas de un día para otro pero…quiero que me permitas conquistarte.

-Tori…

-Sí ya sé, es complicado, por todo es complicado… sólo dame la oportunidad, si no te gusto pues entonces… me alejaré de ti.

-¿Podrás hacer eso?

-Aunque me duela, aunque me desgarre el alma por dentro, pero prométeme que al menos me permitirás avanzar…que dejarás que te seduzca – Ríe, lo estoy viendo, ella ríe, oh mi DIOS se ve tan linda riendo.

-Está bien Victoria Vega, vamos a esconder que tú y yo tenemos algo…pero no quiero escenas de celos cuando me veas con Beck.

-Prometido.

-Tori… ¿tú de verdad estás enamorada de mí?

-Jade, vivo pensando en ti cada maldito segundo de mi vida, no me dejas comer, no me dejas dormir, no me permites estar en paz conmigo misma – Suelto la sábana al hablar sin importarme descubrir mi pecho, de cualquier forma, no era algo con lo que ella no hubiera estado jugando hace pocos minutos - Te convertiste como en una droga para mi vida; no puedo estar sin ti, necesito verte todos los días, necesito que me hables, que me insultes, necesito que fijes tu mirada en mí aunque no sea la que yo anhelo…la de amor.

Ella gira su cabeza hacia otro lado, volviendo a su fría expresión.

-¿Porqué no me lo dijiste antes?

-¿Y cómo hacerlo Jade? Si te conozco, siempre tuve miedo de que no sólo me rechazaras sino de que te burlaras de mí y me hicieras sufrir más de la cuenta… Creí que si te lo decía, sería un recurso más que tendrías para hacerme la vida pesada.

-Así que… ¿te enamoraste de la "chica mala" Vega? ¿La que te arruina la vida? – No distingo el tono de voz con el que habla, bien que puede ser en forma divertida, o en son de burla como ella acostumbra a hacer conmigo – Vaya que eres masoquista.

-¿Te lo hubieras imaginado?

-Nunca, ni por un instante. Yo pensé que tú también me odiabas a mí.

-Nunca te odié… bueno… algunas veces lo creía porque me sacabas de quicio, me volvías loca con tus tratos mal intencionados pero… la verdad es que… me encantaba que te acordaras de mí… que te preocuparas al menos de hacerme una broma, una mala broma… pero eso de alguna manera me hacía sentir que te dabas cuenta que yo existía… no aguanté tanto de balde. Sólo con ver tus ojitos me hacías olvidarme de todas tus maldades y volvía a pensar en ti como la chica que se roba mi sueño – Ella sonríe de medio lado, tan coqueta y linda.

-Cállate Vega – me dice aún sonriendo – No utilices esos métodos de conquista conmigo, me los sé todos.

-¿Ah, sí? Pues no sé cómo entonces podré competir contra Beck.

-No vas a competir con él.

-Tú lo dijiste, es el amor de tu vida – Sé que trata de decir algo pero no encuentra las palabras.

-No me gusta engañarlo, él no se merece esto, él me ama.

-Ya lo sé, él es mi amigo, pero Jade… - Ahora me pongo frente a ella, dejando que la sábana se corra de sobre mi cuerpo, dejándome completamente desnuda delante de sus ojos - créeme que ahora siento que eso no me importa, aunque suena mal decirlo, he soñado tanto con estar contigo que ahora pensar en mi amigo Beck sólo es un pensamiento que me estorba.

-Oye Tori, aún no sé qué voy a hacer con todo esto, pero sea como sea… siento que tampoco quiero a Beck lejos de mi vida… y tampoco quiero que tú te alejes de mí.

Esas palabras bastaban para hacerme sentir bien, más que bien, feliz.

-Sólo… déjame seguir así y pensar en algo después – Continúa.

-Lo intentaré – y le sonrío - Ahora quiero que me respondas algo…

Esta vez no les dejo avances, aunque ya tengo escrito el siguiente capítulo, me gustaría sorprender para la próxima.