Hola una vez más a todas/os, quiero saludarles y desearles lo mejor a cada una/o de los/las lectores/as que siguen mi historia.

Mr. Rex, sabes que tu trabajo es un modelo para mí. Gracias por ser fiel a mi historia. Me complazco de compartir este mismo gusto con una escritora como tú.

Más allá de la Realidad, creo que tú y yo tenemos una perspectiva muy semejante, te considero una veterana por acá, si requiero de una fuente, no dudaré en citarte. ¡Pero ya no demores tanto en actualizarrrrrrr!

Loverxanime, ¿te gustaría tener una hermana como Trina? Hay cosas que le admiro. Oye escritora, sigo esperando tus actualizaciones, cada que reviso y no las veo quisiera conocerte en persona y dar unas palmaditas en tus mejillas, muy suaves jjajajaja.

Asukamiyamoto, enhorabuena: GRACIAS por tus comentarios, no tengo palabras para responderte, me pones sensible cuando leo tus comentarios, no sabes lo que una simple palabra significa para alguien que se mueve desde su nacimiento en el mundo de las letras. Te aconsejo que vayas buscando tema de investigación para tu tesis, parece exagerado adelantarse, pero créeme, sé lo que te digo.

Y por supuesto: HIME – CHAN 196. ¿Qué te digo? Agradezco sobremanera que te hayas animado a comentar en mi historia, leerte es un honor para mí. No tienes idea de cómo me puso comentario. Enterarme de cómo te anima mi historia híjole, WOW, es lo mejor que alguien me haya dicho. Ha valido la pena dejar un momento la tensión de la tesis por escribir para lectores como tú. ¿Sabes qué? Decidí seguir haciéndolo. Y te lo agradezco. Abrazos.

Y a los que no comentan: Oigan, ¡MUCHAS GRACIAS TAMBIÉN!

No quiero que se me pase, ¿han visto lo hermosa que se ve Liz Gillies en la tercera temporada de Vcitorious? Sin tanto maquillaje y con chapetes, DIOS, qué mujer más hermosa.

Y Robbie, LO AMO, es como un prototipo ideal para mí, me gustan los nerds, y Robbie es tan lindo, cómo se porta con Cat, ayyy suspiro por él. Lo amo en ¿Quién se lo hizo a Trina? ¿? Se ve tan guapo. Yo quiero un novio como Robbie, sólo que sin Rex jejeje.

Vale, lo siento, me extendí demasiado, pero quería decir estas cosas porque apenas se andar por aquí y no sé si haya otro modo. Ya las dejo para que lean. Ojalá les guste y no olviden comentar, ya ven cómo me pone de contenta.

Victorious, lamentablemente, no me pertenece.

CHAPTER 14. EL CISNE NEGRO.

Sin pensarlo mucho me pongo en marcha yendo para el instituto, sé que todos van a estar allá en un momento, por lo pronto, yo no quería hablar con nadie, sólo quería pensar de qué manera lograré que Jade vuelva a estar conmigo, que crea en mí. Apenas estoy a la mitad de mi camino cuando un vehículo comienza a seguirme a mi paso. Tengo miedo, si continúo avanzando me encontraré en medio de calles oscuras y peligrosas, así que decido detenerme y encarar a la persona, sea quien sea. Me cubro la cara por el fuerte resplandor de las luces del auto cuando me doy vuelta, el automóvil se detiene y veo una figura alta que baja de él. Intento dar pasos hacia atrás pero me detengo cuando reconozco esa cara.

-¿Robert?

-Hola Victoria, ¿porqué estás caminando a estas horas y tan solita?

-No creo que te interese.

-¿No deberías estar en la fiesta del instituto? Por cierto, felicidades, esa obra les quedó espectacular.

Observo a detalle al chico parado frente a mí, era guapo en gran manera, alto y de hermosos ojos verdes, tan claros como esos ojos que tanto me gusta mirar, los ojitos azules con los que sueño cada noche, los de Jade.

-¿Quieres que te acompañe?

-Mm – Protesto - ¿Ir contigo a cualquier parte? No, gracias.

-¿Qué tiene de malo? – Pregunta sin sonar ofendido – Ah, ya sé, pues no confías en mí porque soy raro ¿no? Y porque tengo aspecto de malo – Pensé, no todo lo que tiene aspecto de malo es malo, mi niña gótica es realmente mala pero aún así es tan…

-Mira Victoria, yo conozco esa actitud tuya, la que tienes conmigo…yo sé lo que es tener sentimientos por una persona que te es prohibida, y sé también que estás celosa de mí.

-¡¿De-de-de qué hablas? – Exclamo sorprendida.

-Jade West, tú estás enamorada de ella – quise decir algo pero él no me lo permitió – y tienes celos de mí porque piensas que yo soy uno más de tus rivales, y una competencia fuerte.

-¡No!

-Pues tienes razón porque no lo soy. No quiero decir que no me guste – dice sentándose en la banqueta, inesperadamente hago lo mismo – Ambos sabemos muy bien que esa chica es bastante atractiva, un encanto de mujer. Tan perfecta ¿no? ¿Quién no sueña con una chica como ella? Si la describes físicamente es el modelo ideal. Alta, cabello de comercial de shampoo, con un color de piel bellísimo y suave, unos labios seductores, unos ojitos hermosos y un andar sexy que te deja sin aliento. Sus cualidades emocionales solo complementan su casi perfección, es increíblemente inteligente y astuta, dice las cosas como las piensa, sabe ser una buena amiga y le es muy fiel a su pareja. Quizá le notemos defectos emocionales del mismo modo, sólo espero que de verdad no sean daños psicológicos, pero ella es…tan…linda persona. Por supuesto que caí enamorado de la mejor amiga de mi hermana, siempre estaba yo ahí, cuando ella iba a mi casa sólo para verla. Pero tuve que olvidarme de esa niña, porque los dos sabemos que tiene un novio al que ella ama y no pretende dejar.

-¿Me estás diciendo que ya pasó tu enamoramiento por ella?

-No del todo, es decir, la miras y te gusta, pero en efecto, se me pasó el deseo de tener algo más con ella. Cat me advirtió que no es cualquier chica y me di cuenta que ella realmente ama a Beck Oliver. Idiota.

-¿Cómo lo sabes?

-Porque yo hice muchos intentos por conquistarla y nunca llegué a nada bueno, Jade es bastante difícil, honestamente, admiro que Beck haya tenido la fortuna de conquistarla porque créeme, ella es exageradamente difícil.

-Entonces ahora… ¿ya no te interesa tener una relación con ella?

-Si eso pudiera ser posible, yo no diría que no, pero de ninguna manera lo procuraría. Ya no lo haré. – Me mira – Pero contigo es distinto, parece que contigo es distinto.

-¿Porqué?

-Porque se le nota; el otro día que estuve platicando con ella Jade habló mucho de ti, claro que no hablaba muy bien, aparentemente, pero yo la conozco, y pude notar un indicio de interés por ti.

-¿Debería creerte?

-Jade West no es una chica que le da tanta importancia a las cosas, si una persona le cae mal, pues le cae mal y ya, seguro que la va a molestar cuando tenga la oportunidad delante, pero sólo cuando la tenga delante, nunca va a ir a buscarla, ella no sabe perder el tiempo en tonterías, es Jade West ¿lo tenemos claro? Esa chica sabe que es perfecta y por tanto no se toma la molestia de seguir jueguitos tontos con cualquier muchacha que se meta con su novio. Y contigo, habla de ti ¿entiendes eso? Se preocupa por hablar de ti: Vega esto, Vega lo otro, Vega es estúpida, Vega es una idiota – lo miro y él hace lo mismo sonriendo – pero el tono de voz que usa para referirse a ti no da entender que te odie, sino más bien que le molesta estar hablando de ti cuando podría decir algo más inteligente, ella pierde contigo – Y se queda callado.

-No lo entiendo – Expreso de repente, él me mira - ¿Por qué me dices todo esto? ¿Es como tu venganza contra Beck?

-No.

-¿Entonces?

-Te lo digo Victoria Vega, para que tú que has tenido la fortuna de ganarte un lugar en su vida, no dejes pasar la oportunidad, ya hubiésemos querido muchos que ella se preocupara por molestarnos, pero ni eso, en cambio tú tienes esa suerte, no la desaproveches, que no es nada fácil conseguirla – Se pone de pie.

-¿A dónde vas ahora?

-No lo sé, por ahí.

-¿Sabes? Debía llevar una pareja al baile…y no la tengo… ¿tú querrías ir conmigo?

-¿Me estás pidiendo que sea tu pareja de baile? – Asiento con la cabeza.

-Pues vamos.

No quiero decir que el hermano de Cat es un tipo malo, él sabe ser caballero, me pareció encantador durante el tiempo que estuvimos en su auto rumbo al instituto.

-¿Y porqué eres así? –Suelto la pregunta con bastante confianza.

-¿Así de raro y criminal? – Río, él también – Existe un punto de la vida en que te hartas de ser, o mejor dicho, de "pretender" ser normal y terminas asqueado de tanta insensatez humana basada en el razonamiento más bien "social" que humano. Veo a Cat que es tan feliz como es y por ningún motivo se avergüenza o se reprime de sus actos, no le tiene miedo al qué dirán de ella ni a las burlas, ni a las críticas, quizá tal vez, sólo sea un poco sensible y…bipolar – Ríe – Pero no deja de ser feliz, cualquier ofensa la olvida en cuestión de minutos…o si le das un dulce. Así que me dije para mí mismo, ¿por qué no ser diferente? ¿Porqué no ser simplemente como quieres ser? Y eso es todo.

-Pero… ¿y tus líos con la justicia?

-Bueno, me gusta tomar ciertos riesgos, ¿a ti no? – Qué curioso, Jade me hizo la misma pregunta no hace mucho.

-No tanto – Respondo, y me limito a observar la carretera.

Hollywood Arts estaba más alegre que otras veces, música, juegos y diversión. A mí solo me importaba encontrar a una persona, pero no la veía por ningún lado.

-Hola Tori, qué bueno que llegaste – la chica pelirroja me saluda tomada de la mano de Robbie, la miro con interrogación pero ella enseguida suelta la mano del joven.

-Perdedor – dice Rex, no sin antes haberse reído.

-Oigan, ¿han visto a Jade?

-Está viniendo justo hacia acá – Respondió Robbie.

Ella venía tomada de la mano de Beck y sosteniendo una bebida. Cuando Beck nos miró, abrazó a su novia y puso un delicado beso en sus labios.

-¿Qué tal? – dijo saludando, al tiempo que echaba una mirada recelosa a Robert.

-Robert, ¿qué haces aquí? – Pregunta Jade con una sonrisa en el rostro.

-Estoy acompañando a Tori, soy su pareja de baile – Solté una sonrisa discreta cuando vi la cara que ella puso, sin duda, no le agradó en lo absoluto enterarse de eso. ¿Celosa? Ahora sabes lo que yo siento cuando te veo con Beck.

-Nena, vamos a bailar – le dice Beck jalándola a la pista de baile.

-Esa es buena idea. Tori, ¿quieres ir?

-Claro – Robert y yo nos unimos a la pista al mismo tiempo que Cat y Robbie.

Jade me lanzó una mirada de acusación cuando nos pusimos justo a su lado. La canción era movida, pero como era de esperarse, en un momento un sonido romántico obligó a las parejas a juntarse más y mecerse lentamente para seguir. Robert me sonrió y me tomó de las manos antes de pegarme más a él. Sentí el aroma del joven como el de una persona que inspira confianza, si en ese momento no estuviera pensando en Jade, seguramente que lo habría besado.

Beck tomó por la cintura a mi chica y la repegó fuerte contra de él cerrando los ojos para sentirla suya. Cada vez que podíamos mirarnos ambas nos reclamábamos con la mirada la situación en la que estábamos. Recosté mi cabeza sobro el hombro fuerte de Robert a propósito y sonreí maliciosa cuando ella me miró, así que optó por besar a su novio la muy cínica. Busqué a Cat, estaba tiernamente encantada abrazada de Robbie mientras que Rex protestaba tirado en el suelo. Volví mi mirada a la linda chica a la que pretendía poner celosa y la furiosa fui yo al ver cómo seguía besando a su novio tan plácidamente, ella también buscó mi mirada, entonces aproveché y planté mis labios en Robert, él respondió con caballerosidad. Entonces ella tomó a su novio de la mano y salió de la pista, claramente molesta, cómo me alegraba eso.

Quise seguirla pero en eso André llegó hasta a mí.

-Tori, es hora, debemos ir arriba ¿te acuerdas? Me ayudarás con la canción.

-Oh, sí. Robert, debo subir a la tarima, ¿te importa si te dejo solo un momento?

-Por supuesto que no. Voy a estar por ahí, mirando y socializando.

-Perfecto.

André estaba realmente nervioso por el acto.

-¿Crees que a Jade le guste mi canción?

-André, quedamos en que ella jamás sabrá que se la escribiste.

-Sí pero Tori… quisiera saber si por lo menos, en algún momento de mi vida, logro llamar su atención – Suspiro.

-Yo creo que sí. Anda.

Bueno bebé, esa canción va de mí, para ti, aunque ni enterada estés de nada. Al final logré que André no gritara su amor por Jade y me sentí muy agradecida de que esa chica se haya aparecido para llevarse a mi amigo con ella, creo que esa joven apareció en el momento más adecuado, ella tiene qué hacer que André se olvide de mi princesa oscura, el cisne negro.

Todos estaban distraídos con los tacos de spaguetti, así que decidí buscar a Robert, entré a la escuela pero quise salir de inmediato porque adentro no estaba la fiesta, cuando de pronto me topé con Jade de frente, ella me tomó de la mano y me llevó dentro del armario del conserje, como es típico.

-¿Así que con Robert eh? – Comienza a hablar con un claro tono de molestia - ¿Así que pretendes darme celos con Robert?

-No es lo que pretendo, y siento mucho por ti que los tengas, no es mi culpa.

-¡Trajiste a Robert aquí para desquitarte, acéptalo! – no respondo, en ese momento lo único que podría aceptar son las enormes ganas que tengo de besarla. Miro sus labios y veo que tiene una pequeña cortadura muy cerca de la comisura izquierda del labio inferior, a la que no había tomado importancia antes. La hacía lucir más sexy de lo normal.

-No te importa lo que haga, tú me dijiste que trajera a alguien ¿no? Pues te tomé la palabra y eso hice.

-Sí pero ¿porqué a él?

-¿Te molesta que haya traído acá a tu admirador para ser mi pareja? ¿Qué, tienes celos por él?

-Tengo celos por ti – su respuesta me deja helada - ¿Qué no lo ves? – Se me acerca lentamente – Estoy que me muero por verte con él. Es un chico guapo al que le gustan las chicas guapas y como lo conozco sé que esta noche al menos te robará dos besos, porque tú ya le diste uno.

Mis piernitas quieren ceder, yo no quiero eso, yo quiero darle una lección, que aprenda a valorarme, pero puede más su mirada que mi voluntad.

-¿Porqué lo besaste? – Pregunta con una vocecita débil que me enternece hasta la locura.

-Porque tú besaste a Beck, y sé muy bien que lo hiciste con toda la intención de hacerme sufrir.

-Siempre hago eso y nunca te había importado.

-¡Claro que me importa! Pero no te lo voy a gritar delante de todo el mundo ¿verdad? Robert se ha portado muy bien conmigo y yo te dije que cuidaras tu actitud hacia mí porque un día podría cansarme de tus desplantes de chica mala.

-Así te gusto, y en todo caso Vega yo no estoy aquí para hacer lo que tú me digas.

-Ni yo para obedecerte. Así que si me permites iré a buscar a Robert para que me lleve a otro lugar que yo ya no quiero seguir aquí – camino hasta la puerta pero ella me detiene jalándome y empujándome contra la pared de una forma violenta, típica de Jade. Estábamos enojadas la una con la otra.

-No irás a ningún lado, tú no vas a buscar a nadie, te quedarás un momento aquí conmigo y me pedirás que te bese hasta que me canse – acerca su boca a la mía. ¡Maldición! Sabe bien que no me resisto a eso – Anda, sé que te mueres por besarme.

-Aléjate de mí.

-¿Qué pasa Victoria Vega? ¿Ya no te parezco tan deseable como antes? – Comienza a besarme de una forma delicada por toda mi cara y por el cuello. Claro que me parece deseable, claro que quiero besarla y claro que quiero hacerle el amor ahí mismo, pero no, esta vez no me dejaré manipular por ella, esta vez yo seré quien decida qué hacer.

-Quítateme de encima – le digo empujándola lejos de mí, ella parece confundida. Me dirijo una vez más hacia la puerta y la abro pero ella vuelve a jalarme violentamente.

-Te dije que no te irás. A mí nadie me deja de esta manera. Sé que me deseas, siento el calor de tu cuerpo y veo en tus ojos que quieres estar conmigo.

-¡Suéltame!

-Anda, sacia tus deseos con la chica prohibida, muerde la manzana de la discordia, hazte sentir que vales metiéndote a la cama con Jade West.

Suelto una bofetada a su rostro, en mis cinco sentidos quizá nunca lo hubiera hecho, pero ahora estaba bastante enojada como para dejar pasar esa humillación, no, definitivamente no estaba dispuesta a aceptar sus desplantes de niña consentida y caprichosa que solo busca salirse con la suya. Quizá Jade West, tú seas la debilidad más grande que me atormenta, pero esta vez llegaste muy lejos y has herido profundamente mi corazón.

Antes de abrir la puerta la miro, ella se llevó una mano a su mejilla izquierda que estaba completamente roja, la cortadura de su labio estaba sangrando, el golpe fue duro, te lo merecías.

-Pídele esta noche a tu novio, ¿o qué? ¿él tampoco llena tus expectativas? – Y desaparezco de su vista.

-¡Es una buena idea! – La escucho gritar. ¿Es que nunca se da por vencida?

Encontré a Robert en la mesa del ponche y lo tomé de la mano sin detenerme a despedirme de Cat y de Robbie. Él no dijo ni una palabra y no habló hasta pasado un rato de dar vueltas en su coche.

-¿Y bien? ¿Te llevo a tu casa o quieres ir a otro lugar? – Reflexioné sobre estas palabras unos instantes, no hace mucho le grité a Jade que pasara la noche con su novio y ella respondió que era buena idea, y conociéndola, no dudo que lo haga. Miré a Robert, tenía un gesto paciente en la cara.

-¿Conoces algún lugar en el que podamos estar solos? – Giró el volante y dio vuelta en U.

No imaginé lo que era compartir tu intimidad con un muchacho antes de esa noche, no era mi primera vez, ese privilegio lo tuvo ella. Pero, a pesar de vivir en el nuevo siglo, mis ideas siempre fueron un tanto tradicionales sobre el sexo y esas cosas. Yo esperaba al hombre de mi vida, aquel que se convertiría en mi esposo. Jade vino a cambiar todo eso en mí. La noche que ambas experimentamos la sensación de tocar un cuerpo tan semejante al propio, fue novedoso para mí, yo sé que ella ha vivido muchas cosas con Beck, no es que me lo haya contado, nadie me lo dijo, pero hay detalles en una relación que dicen más que otras cosas.

Robert fue tierno, encantador, educado, tanto así que me llevó rato convencerlo de que esa noche yo haría lo que él deseara.

-No puedo hacer eso, eres amiga de mi hermana y no me sentiría bien.

-¿Acaso no te soy atractiva?

-Me pareces más que eso, sé que cualquier otro hombre ya estaría besándote ahora Victoria, pero yo no soy cualquier hombre, y quiero que lo sepas. Me gustas, y me gustas mucho, pero no es mi intención faltarte al respeto, tengo una hermana y por nada del mundo me gustaría que un patán la tocara así como así, y por eso yo no lo haría.

-Eso es lo más lindo que he escuchado, pero no me vas a faltar al respeto, estoy consciente de lo que hago.

-Quizá no, lo más seguro es que no lo estés. Solo estás herida y quieres curar de la manera equivocada ese daño que te causaron, pero podría ser contraproducente y lejos de sentirte mejor, le estarás echando más sal a la herida.

-Tienes razón, pero ahora te suplico que si eres mi amigo…me consueles, consuélame por favor, consuélame en tus brazos.

-No estoy seguro de hacerte olvidar a Jade, hay amores que nunca se olvidan.

-Inténtalo, inténtalo ¿sí? Por favor, ayúdame, necesito arrancarla de mi corazón.

Él apenas asomó una sonrisa consoladora, pero accedió, y por esa noche, mi cuerpo fue de Robert, pero mi mente seguía siendo de ella. No podía dejar de recordarla a cada beso que él me daba, a cada caricia, deseaba que fuera ella, desesperaba porque Jade fuera la que me tocara, la que me abrazaba, la que susurraba cosas a mi oído. No se comparaba el cuerpo rudo de ese muchacho con la fragilidad de la chica gótica. Estas manos que me recorrían carecían de la suavidad y ternura de las de ella. Los labios por supuesto, también eran diferentes y las sensaciones menos tenían comparación. Me odiaba a mí misma por no poderla olvidar, me odiaba a mí misma porque a pesar de que esa noche quería ser libre de su recuerdo, no lo logré. Sus ojos los tenía grabados en todo lo que mirara, y sus besos, los tenía tatuados por todo mi cuerpo, así como la canción.

-Imaginaste a Jade en mi lugar – le dije por la madrugada mientras nos vestíamos. Él detiene sus maniobras, sosteniendo su bota en una mano y sin mirarme, ya que nos dábamos la espalda.

-Lo hice, pero sólo al principio, después fue Tori todo el tiempo. No puedo decir lo mismo de ti – respondió volviendo a lo que estaba – Me llamaste por su nombre 6 veces. Me pregunto qué podemos tener de semejante – Sonrío, obviamente nada.

Me llevó a mi casa y quedó de pasar por mí para acompañarme a la escuela. Lo acepté, él ya no me desagradaba y habíamos compartido, en tan poco tiempo, más de lo que podíamos imaginar.

Traté de lucir contenta esa mañana durante el almuerzo en la cafetería, todo iba bien, muy bien de hecho, Robbie y Rex discutían por algún asunto que provocaba la risa de André, Cat contaba cosas que su raro hermano hacía, bajé mi mirada cuando ella lo mencionó, y Beck tomaba de la mano a su novia y acariciaba sus dedos. Ella desempeñaba muy bien su papel al ignorarme, nadie hubiera podido darse cuenta que hace no tantas horas había estado intentando seducir a una chica en el armario.

-Caramba Jade, ¿qué te pasó en el labio? – Habla Rex - Parece que recibiste semejante catorrazo, ¿quién fue la valiente para darle un premio? – El muñeco volvió su rostro a Robbie y se acurrucó en su pecho temblando cuando Jade le lanzó una mirada asesina.

-Se hirió con el gancho de su vestuario – Argumentó Cat y su amiga le dirigió una mirada seria, la niña pelirroja le sonrió, seguramente estaba cubriendo la verdad sobre esa herida.

La miré a los ojos cuando ella levantó la vista de su charola de comida e hice un gesto de: "te advertí que debías cuidarme" cuando por fin llamé su atención. Poco le importó, y todo se vino más abajo cuando Robbie abrió su boca.

-Vaya Jade, qué pulsera tan curiosa, nunca te la había visto.

-Yo se la di – dijo Beck con orgullo y sonriendo.

-¿Cuándo? – Preguntó Cat analizándola.

-La noche antes de la obra, es un simbolismo de nuestro compromiso.

-Para los compromisos de matrimonio se dan anillos – dijo Cat con voz inocente.

-Lo sabemos, no nos vamos a casar aun, pero estas pulseras – señaló la que él mismo llevaba en su mano – significa que nos pertenecemos el uno al otro, y que nada ni nadie nos va a separar jamás. En algún momento no muy alejado le daré a Jade el anillo de compromiso, para que se convierta en mi esposa, si ella quiere. Pero esto, es como un bebé que une a una pareja para siempre – él me miró en ese instante.

Sin prevenirlo me levanté de la mesa ruidosamente, todos me miraron como era de esperarse, pero no di tiempo a preguntas y salí huyendo de la escuela. Unas cuadras más adelante me detuve porque ya no pude contener más las lágrimas, me senté en una banqueta a llorar. Si sabía que nunca me iba a pertenecer ¿por qué no me lo dijo desde el principio? Ella me dio una oportunidad, me permitió hacer mis intentos para conquistarla y ahora me entero que prácticamente está comprometida con Beck. Era una chica que disfrutaba haciendo sufrir a las personas, su crueldad no tiene límites, me di cuenta que la noche de nuestra "primera vez" era una manera más de burlarse de mí, porque en realidad ella no me deseaba, sólo era un plan premeditado para jugar conmigo, para golpearme en la cara, para apuñalar mi corazón. Y ayer en el armario, sólo quería continuar con su jueguito, como si yo fuese una consola de videojuegos que está ahí para cuando ella la quiera encender y divertirse un rato. Qué mala eres Jade West, tú no tienes corazón.

Llamé a Robert y le pedí que fuera por mí, con él me desahogué de todo lo que guardaba dentro, él me abrazó y me consoló como haría un buen amigo, pero nunca mencionó nada que estuviera de acuerdo conmigo sobre la maldad de Jade. No la defendió, pero tampoco me dijo que yo tenía razón, simplemente escuchó.

Cuando decidí no ir a la oficina esa tarde Helena me llamó pidiéndome que fuera, que no faltara por ningún motivo y que llegara temprano, así que eso hice. Me vestí y me dirigí a la empresa.

-Tori – me llamó Helena con voz baja cuando llegué, pidiéndome con la mano que me acercara – Felicidades por el trabajo de ayer, eres una excelente actriz y la obra les quedó maravillosa.

Sentí que mi corazón se detuvo un instante. ¿Qué había dicho?

-¿Cómo?

-No lo tienes qué ocultar conmigo, yo sé muy bien quién eres, conozco prácticamente todo de ti.

-He-Helena – tartamudeo.

-¿Quién te contrató? Yo. El jefe no contrata a nadie nada más así porque sí, él me pidió que te investigara y eso hice, sé que eres Victoria Vega, Tori, así es como te conocen en Hollywood Arts, la escuela donde estudias artes junto con Jade, vives con tus padres y tu hermana, tu papá es…

-No lo entiendo – la interrumpo - ¿Porqué si me conoce me dio el trabajo y hasta el momento no me ha delatado? ¿No se supone que debía convencer a Jade de dejar Hollywood Arts? ¿Por qué me contrató si sabe a lo que me dedico?

-Pues por eso… por eso mismo… porque haces lo mismo que Jade y entiendes sus anhelos en la vida. ¿Crees que yo me iba a arriesgar a contratar a alguien para que le destruyera la vida a mi niña cuando yo disfruto de su trabajo? Ah, ah, nunca. Tú llegaste como enviada del cielo.

-¿Y si Víktor la descubre?

-¿Sabes que Jade es muy importante para mí? Es una niña que he visto crecer delante de mis ojos, si Víktor me descubre eso sería malo, pero todo lo hago por el amor que le tengo a la chica esa. Es como una hija más para mí.

-Helena… yo me siento mal, estoy engañando a Víktor y la estoy engañando a ella también.

-¿No se lo has dicho? – Niego con la cabeza – Pensé que ella ya lo sabía – susurra – Tori tienes qué decírselo, si hay algo que Jade odia es que la engañen o le oculten cosas – Como si ella no lo hiciera.

-Es que… Helena, Jade y yo no llevamos la mejor relación en la escuela, no somos amigas y a decir verdad… nos… odiamos la una a la otra.

-Patrañas, Jade te tiene cariño.

-¿Porqué todos me dicen lo mismo? Eso es algo que yo no veo, ¿acaso soy la única que no se da cuenta?

-Te voy a decir algo que no debería, pero si amas a mi niña Jade, lo vas a considerar – ella se pone muy seria y suspira – Jade, hasta antes de conocer a Cat Valentine, no soportaba que la tocaran las mujeres, Cat aún trabaja para ayudarle a borrar ese trauma en su vida, y tú podrías apoyar bastante, si te mantienes cerca de ella. ¿No te has fijado que Jade suele ser más hostil con las mujeres que con los hombres? – Absorbo todo lo que dice – Eso no es porque ella lo quiera, la han maltratado emocionalmente pero Tori… si tú no significaras nada para ella, nunca, escúchame bien, nunca habría permitido que la tocaras como hiciste el otro día en su oficina.

Me quedo helada.

-Me di cuenta, y agradece los enormes esfuerzos que hice porque Betty no las descubriera, en este momento no estuvieras aquí viva.

-¿Porqué no me dices de qué manera la han maltratado y quién lo ha hecho?

-Es mejor que ella te lo diga. Por eso te pido Tori, que no te alejes de ella, por favor, ayúdala.

Esas palabras me dolieron dentro de mi ser, claro que yo amo a Jade, lo que ha pasado entre nosotras no es tan grande como para que yo decida no acercarme más a ella. Así que volveré al principio, no descansaré hasta haber logrado que ella supere esos traumas y que de una vez por todas, sepa qué es lo que ha sido y quien ha sido el desgraciado.

Ella pasa detrás de mí, llevaba una caja en sus manos, su tono de voz es el más frío que le he escuchado.

-Helena por favor, dile a esta joven que lleve esta caja a la sala de reunión y ponga sobre la mesa la carpeta de papeles que están en el primer casillero ahí dentro.

-Claro Jade – la sigo con la vista hasta que se mete a su oficina. Helena me mira apenada.

Tomo la caja del escritorio de la secretaria y lo llevo dentro. Lo pongo sobre la mesa como se me ordenó y voy a abrir el casillero, mi corazón comienza a latir con fuerza cuando al abrirlo, un montón de rosas rojas caen al suelo. (Escena extraída del programa de televisión White Collar).

Escucho un ruido a mis espaldas, el proyector emplea unas imágenes en la pantalla del frente:

"Perdóname, por favor, siento mucho lo que pasó. ¿Me perdonas? Dime que sí".

Me cubro la boca con mis manos en un gesto de emoción. Jade aparece en la puerta que da al otro lado de la sala.

-Si me dices que no, voy a tener qué hacer uso de mis tijeras especiales, y son las más filosas que tengo.

Me tomo un momento para recobrar la compostura, pero solo un momento, me acerco a pasos lentos a ella tratando de contener mi emoción. Habla de nuevo.

-Hice las cosas muy mal, no debí creerle a Trina, la conozco y me siento estúpida por tomarle la palabra.

-¿Qué fue lo que te dijo?

-Que tú estabas planeando vengarte de mí, que te había escuchado hablar con André sobre un plan para hacerme pagar todas las que te debo. Tu hermana no tiene idea de lo nuestro, por eso creí que tal vez…tú estabas tratando de conquistarme sólo como venganza.

-¿Cómo pudiste creerlo? – No quería ceder tan rápido.

-Ya te lo dije, por estúpida.

-¿Y qué te hace creer que ahora no?

-Hablé con Cat, le conté todo y ella me hizo entrar en razón, odio que Cat haga eso conmigo – dice volviendo a uno de esos gestos que emplea cuando se refiere a una cosa que odia. Quiero reír, pero me abstengo de hacerlo porque estoy disfrutando su actitud de arrepentimiento, esto no es cosa que se ve todos los días en ella, lograr que Jade acepte que se equivocó y pida disculpas merece un trofeo para Cat Valentine. Continúa Jade, quiero hacerte sufrir un poquito más mi amor.

-Mi hermana está enamorada de ti ¿sabías eso?

-¡¿Qué si lo sabía? – Se mueve de lugar caminando enojada - ¡Ella casi me…! Ayer en la obra ¿me entiendes? Tu hermana está loca, me besó y me mordió el labio – señala la herida que le noté cuando estábamos en el armario del conserje.

-¿Ella te hizo eso? – Me preocupo.

-Por poco me come viva. Tori… - ablanda su voz – realmente siento mucho no haberte creído y yo…quiero explicarte lo de la pulsera – Eso sería muy bueno.

-¿No vas a preguntarme primero porqué llegué tarde a la obra?

- Dímelo.

-Trina me encerró en mi habitación para realizar mi papel, como ella era mi suplente intentaba tomar mi lugar para aprovecharse en la escena del beso.

-Pues sin actuar logró eso y más – dijo poniendo su dedo sobre la cortadura.

-Ayy, ¿te duele mucho? – Me acerco tocándola.

-Es perfecta – responde, a ella le gusta sentir el dolor físico. Nos miramos a los ojos, ya estábamos muy cerca – Sobre la pulsera… Beck insistió en que las lleváramos y yo no quise negarme porque entonces él sospecharía que ya no le estoy tomando el interés de antes. No es que Beck ya no me guste pero… no sé, tú me confundes… y siento que…

La interrumpí al momento de besarla, lo siento, no me aguanté más, no puedes tener a Jade a escasos centímetros sin que desees explorar en su boca.

-¿Me perdonas entonces?

-Te perdono todo lo que quieras. Hasta setenta veces siete – Y vuelvo a besarla con más énfasis hasta que ella se queja.

-Lo siento, ¿te lastimé? – Toqué su labio lastimado y ella se echó para atrás - ¿Te duele mucho verdad?

-No tanto. - Seca la poca sangre que estaba por brotar con sus dedos y me mira tiernamente, no puedo creer que la chica ruda de Hollywood Arts me esté mirando de esa manera, a mí, su ex enemiga, lo que darían muchos por estar en mi lugar – Tengo algo para ti – Se dirige a la caja de cartón que puse sobre la mesa – Ábrela.

Obedezco de inmediato. Meto mis manos y extraigo un oso de peluche del interior, tenía un corazón entre sus dos brazos con dos palabras visibles escritas: Te Amo. Más abajo estaba escrito con tinta corriente: Tori Vega. Sonreí y la abracé.

-Disfrútalo mientras puedas, porque esas ridículas estupideces es muy probable que no las vuelvas a ver – Río – Te propongo algo: escapémonos por esta tarde.

-¿Es posible?

-Soy la hija del dueño – Abre la puerta de emergencia y salimos del edificio.

-¿A dónde quieres ir? – Me pregunta una vez en su coche.

-¿Y tu moto?

-Esto da más intimidad.

-No lo sé, a donde quieras, siempre y cuando estemos alejadas de todos los conocidos y podamos estar juntas libremente.

-Bueno – echa a andar el auto, un clásico 1970.

Sin duda que esas calles son nuevas para mí.

-¿A dónde me trajiste? – Caminamos tomadas de la mano.

-No preguntes. Sólo… nunca he sabido que alguno de nuestros conocidos mencione que ha andado por acá – Pongo el algodón de azúcar frente a su rostro.

-¿Segura que no quieres?

-Odio esos dulces.

-¿Sabes? – Hablo con la boca llena del dulce - Creo que sería más fácil elaborar una lista de las cosas que no odias, sería mucho más corta.

-Te pareces a Trina con los cachetes inflados.

-No embromes. Yo soy mucho más guapa ¿no es cierto?

-Son diferentes, tú tienes un sexy lunar por el lado de tu costilla derecha, justo debajo de tu pecho. Trina no, no tiene lunares por ahí.

-Sí, yo sé que mi lunar… ¡un momento! – Digo de repente, Jade se sobresalta - ¡¿Cómo es que sabes que Trina no tiene lunares en su cuerpo? – Ella golpea su rostro con su mano y luego mira hacia arriba.

-Porque la vi…desnuda.

-¡¿QUÉ?

-El día de la obra, ella entró en mi camerino y se quitó la ropa delante de mí.

-No es verdad – alza sus hombros en señal de indiferencia.

-Eso hizo.

-¡Ayyy! La voy a matar.

-No la mates, tendrías qué explicarle porqué.

Sonrío seductoramente deteniéndole el paso y me pongo frente a ella, alzo mis ojos para mirarla directamente a los suyos.

-¿Así que… te gusta mi lunar?

-Es sexy.

-¿Qué más te gusta de mí?

-No lo sé…tus… zapatos – la golpeo suavemente en el brazo mientras que ella suelta una carcajada – Estoy bromeando… me gusta… todo de ti…creo… tu color de piel me vuelve loca.

-Mmm…te gusta lo latino.

-Tus ojos oscuros. Tu cabello largo…y suave…y que seas delgada porque así me es más fácil abrazarte.

-Mmm… ¿algo más?

-Tu boca, porque la puedo besar sin necesidad de desabrochar nada.

-Mmm… no es suficiente, tienes qué ser más detallada.

-Eso es estúpido.

-¿En serio? No dirías lo mismo si decido no besarte más.

-No harás eso.

-¿Quieres ver? – Me separo de ella pero me atrapa.

-No lo harás, porque no te puedes resistir a mis labios – y me besa.

Cuando se separa limpia cariñosamente con sus dedos residuos del dulce de algodón que tenía en la comisura de mi boca. Era el lugar menos indicado y el peor momento en el que él podía aparecer, es como de película, pensar en eso era imposible, pero sin embargo así pasó.

-Creí haber entendido que estarías con Cat terminando las tareas. Al parecer me has estado mintiendo.

La mirada de Beck tenía dos mensajes muy claros: Estaba furioso con Jade… y decepcionado de mí. Era el momento de enfrentarlo, ¿estarías dispuesta a confesarle tus sentimientos por mí, Jade?

Estoy realmente agradecida de que sigan leyendo mi historia y de que dejen esos extraordinarios comentarios de cada capítulo que subo. No tengo palabras, así que desde mi casita: Gracias a todas… y todos.

Trataré de subir el próximo muy prontito.