Pasando de nuevo por aquí encontré que escribo esta historia, y dije, ¿por qué no continuarla? Así que agrego un nuevo capítulo, después de todo, el final ya lo tengo escrito, que se acerca por cierto.
Ustedes saben todo lo que me contenta leer sus comentarios, a mis colegas que siempre comentan: Mr. Rex, me pone triste que tu historia ya vaya a terminar, y es en serio. Más allá de la realidad, como siempre, tu fic es de mis favoritos y esperamos con ganas tu actualización; AsukaMiyamoto, tú personalmente sabes lo que opino de ti y de tus historias, condenada mugrosa, cómo me pones a sufrir amiga.
Hime-Chan 196, gracias por continuar siguiendo y comentando mi historia, aprecio mucho cada palabra que me escribes. Y a mi nuevo(a) lector(a) Lay-Cool Lover, qué bueno que te gusto mi historia, eso no sabes cómo me complace, por favor, sigue leyendo y no te olvides de comentar. Me harás muy felíz.
Y entre tanto comentario curioso, rescato en este espacio uno muy particular que me llamó mucho la atención: "…Y Viktor... el tipo... si dice que ama y quiere lo mejor para su hija, ¿por qué no dejarle en HA? Si eso es lo que ella quiere, eso es lo que más le gusta, y es algo de lo cual disfruta mucho... Es como decir: "No puedes comer eso. Come ésto, porque a MI sí me gusta, y no me importa si te gusta a tí o no" la gente de hoy en día tiene la canoa muy volcada :/ Pero bueno, le mete drama a la historia y tampoco es como si yo la escribiese. Pero me encantaría decirselo en cara, después lo miraría con desdén y burla, y después me daría a la fuga XDDD…"
¿La gente de hoy en día tiene la canoa muy volcada? Jajajajajajaja, amiguita loverxanime, tendrás qué explicarme qué significa eso. Y lo último fue lo mejor: me encantaría decirselo en cara, después lo miraría con desdén y burla, y después me daría a la fuga XDDD…"
Jajajajajajajajaja, ya te imagino haciendo eso, gritarle a un tipo sus verdades en la cara, burlarte de él y luego salir corriendo. Eso sería muy chistoso jajajajajajajajajaja. Amiga loverxanime thanks very much por tus comentarios. Jajajajajajajajaja.
Espero que les guste este capítulo apreciados/as lectores/as. Me despido con abrazos.
Victorious no me pertenece (por desgracia).
CHAPTER 17. TODA VERDAD SALE A LA LUZ
-Papá – dice ella con una vocecita temerosa.
-No quiero esperar más tiempo por una explicación de tu parte Jade – el hombre estaba muy furioso, las venas casi le saltaban de la cara y tenía los puños apretados - ¿Piensas dejarme así toda la noche?
Ella no se animaba a hablar, por lo que sentí, estaba temblando.
-No es… - balbuceaba la chica.
-¿No es qué? ¿No es lo que me estoy imaginando? ¿Eso es lo que tratas de decir?
-Ni siquiera viste nada, sólo nos estábamos abrazando.
-Escuché Jade, y tampoco soy un idiota como quieres hacerme creer. ¿Qué es lo que tú y esta… zorrita han estado haciendo a mis espaldas? – Jade pasa rápidamente su mirada sobre mí y se adelanta unos pasos protegiéndome de cualquier reacción que pudiera tener el sujeto.
-No permitiré que la llames así.
-¿Ah, no? Es porque tú también lo eres. Te has estado revolcando con esta tipa. Bonita manera de…
-No es asunto tuyo lo que yo haga o deje de hacer.
-No juegues conmigo de esa manera Jade, eres menor de edad y sabes que tengo todo el derecho sobre ti. Vives en mi casa y vives con mis reglas, por tanto harás lo que yo te mande.
-Dime ¿cuándo lo he hecho?
-¡¿Estás poniéndote conmigo sólo para defender a esta zorra?
-¡Estoy enamorada de ella!
¡Plaf! El hombre asesta una fuerte bofetada sobre su bello rostro, véanlo de nuevo, su labio está sangrando una vez más.
-Tú vienes conmigo ahora mismo – La toma del brazo comenzando a jalarla pero ella se rehúsa.
-¡No! No iré contigo a ningún lado, vete y déjame en paz.
-Jade, ya te advertí que no quieras verme la cara de estúpido, te vienes conmigo o vas a tener consecuencias graves, ¡estoy cansado de tu rebeldía!
-No me importa, no iré contigo. Puedes comenzar a caminar a tu auto.
El hombre no sede, su coraje no ha disminuido sino todo lo contrario.
-Déjame plantearte cómo están las cosas Jade… tú vives en mi casa, comes, bebes y vistes de lo que yo te doy… pago tu escuela… suplo todas tus necesidades y caprichos de lo que no te puedes quejar. No hay nadie más que te ofrezca las comodidades que tienes en casa, ¿a dónde piensas ir eh? Si ya no quieres vivir conmigo ¿a dónde vas a ir? ¿Irás al manicomio a internarte con la loca de tu madre? – El hombre ríe con un descaro que me dan ganas de golpearlo – No lo creo, apenas sabe el día que en que vive.
-¡Mi madre no está loca!…y en todo caso, sus problemas te los debe en gran parte a ti.
-¡Ella no te quiso Jade! Ni a ti ni a tu hermano, antes de pelear por ustedes ¿qué hizo? Anda, dime ¿qué fue lo que hizo? Me cedió la patria potestad sobre ustedes y se fue a internar por voluntad propia, nunca le importó su familia, jamás quiso hacerse cargo de ustedes dos… no tienes a nadie en el mundo más que a mí.
-A ti tampoco te he importado mucho que digamos.
-¿De qué hablas? He visto por ti y por tu hermano toda mi vida. He trabajado sin descanso para darles lo mejor…
-Nunca te lo hemos pedido.
-¡Tú no sabes lo que necesitas!
-¿Y tú sí?
-No puedes reclamarme nada, te he dejado vivir como te place.
-Me has dejado vivir… sola… enfrentarme a la vida… sola… nunca has estado atento conmigo, no sabes por lo que paso, ignoras todo lo que sucede a mi alrededor, en tu propia casa ¡en tu propia familia! Has metido a gente que no te imaginas el daño que me ha hecho.
-¿De qué estás hablando Jade? – Ella comienza a llorar, pero no con un llanto fuerte, más bien, un llanto resignado.
-Nunca te das cuenta de nada, piensas que todo ha sido miel sobre hojuelas… cómo me gustaría que supieras el error tan grande que cometiste al volverte a casar… no nos diste una madrastra… metiste al diablo a nuestra casa y nos dejaste solos con ella cerrando la puerta con llave.
-No entiendo nada de lo que me dices.
-Otras personas han tenido qué ver por mí, otras personas son las que han salido a tenderme su mano… porque tú siempre estás ocupado.
-Jade – parece que el hombre comienza a sentirse preocupado.
-Esta chica que ves aquí, es una de las personas que con su sola presencia, ha hecho que mi mundo no se torne siempre tan sombrío. Ocupa el lugar que quizá tú deberías tener. Así que no vas a lograr que me aparte de ella, me importa un comino lo que la gente hable de ti… o de mí.
-No, no vas a seguir con esto, te vienes conmigo ahora.
-Tengo un lugar a dónde ir, no eres el único que provee para nosotros, sabes que mi madre se ocupa de que no nos falten medios para sobrevivir cuando tú te pones en tu papel de padre. Así que no te necesito.
-Bien… si eso es lo que quieres. Pero sólo déjame decirte algo, sí es verdad, muy pronto vas a ser una mujer adulta… pero tu hermano no… a él le falta mucho para que pueda decidir qué hacer.
-Él viene conmigo.
-No, ni lo intentes. Si quieres quedarte con esta prostituta… – me acusa el hombre acercándose con odio en sus ojos hacia mí, deseando estrangularme en ese momento, sólo que su hija hace muro entre nosotros para protegerme.
-Ni lo pienses padre.
-Puedes quedarte con esta ramera, pero yo me voy y me llevo a Alex conmigo.
-¡No te lo puedes llevar!
-¿Hay algo que yo no pueda hacer Jade?
-No puedes separarnos, él solo me tiene a mí.
-Yo soy su padre. Pero decide, es tu hermano… o esta zorra.
Ella sabe muy bien dentro de sí lo que debe hacer, pero su corazón se rehúsa en algún sentido.
-Jade… - le digo con voz temblorosa – Ve – ella me mira con ojos cristalinos – Debes ir con tu hermano.
-No Tori, no quiero dejarte.
-Debes hacerlo, es lo correcto.
-Lo correcto es que este hombre no existiera.
-No olvides que yo te di la vida hija.
-Anda… todo va a estar bien. Yo voy a estar bien.
-No vas a estar bien.
-De acuerdo, no, pero por ahora, piensa – le hablo entre susurros – ve con él y piensa en lo que puedes hacer, alguna idea se te va a ocurrir… yo confío en eso… eres muy inteligente y sé que vas a pensar en algo para que podamos estar juntas sin que tengas que separarte de tu hermano.
-Estoy esperando demasiado Jade.
-Tori….
-Ve mi amor… yo te voy a estar esperando, pero que no sea mucho tiempo eh – le sonrío a medias limpiando con mis dedos la sangre que emana de su labio, ella me devuelve la sonrisa.
-De acuerdo, sabrás de mí antes de lo que te imaginas.
Se separa de mí y pasa frente a su padre sin mirarlo, pero él se ocupa, antes de irse, de hacerme una severa advertencia, o amenaza, sin que su hija lo escuche.
-No creas que he terminado contigo – Y comienza a caminar hasta su coche chirriando las llantas para marcharse. No era ese hombre un tanto amable que le pidiera a su hija compensar sus groserías conmigo. Aquél que me pagó muy bien por realizar un trabajo que tanto odié. Hoy Víktor West se había convertido en mi enemigo mortal.
Definitivamente el amor entre nosotras no estaba permitido, por una cosa o por otra, cada vez, cuando creía que todo iba a estar bien… algo resultaba y entonces todo se venía a pique. Pero esto fue lo peor, parecía que estábamos viviendo una ridícula telenovela, siempre pensé que las cosas que muestra la televisión se quedan ahí y no son más que entretenimiento forzado… pero esto era mi vida, no una telenovela, era mi vida real, estas cosas realmente pasaban… y sí, duelen muy feo.
Si para mí ha sido difícil, no quiero imaginar lo que ha sido para Jade el que su propio padre la haya puesto a elegir entre su hermano o yo, ¿qué clase de hombre es ese? ¿Dónde está el amor que dice tenerle a su hija?
Me dejo caer sobre la cama, con muchas cosas dándome vueltas en la cabeza. Me preocupaba ella, cómo estaría ahora, qué le estaría haciendo su padre. Oh Jade, todos creemos que sólo eres una chica dura porque te gusta hacer sufrir a las personas, más sin embargo somos ignorantes al no darnos cuenta del porqué de tus acciones; tú no tienes la culpa de ser así, las circunstancias son las que te han llevado a eso.
¿Qué quisiste decir cuando mencionaste que Víktor metió al diablo a tu casa? Estoy segura que te refieres a tu madrastra, porque él se casó con ella. ¿Será esta mujer la culpable de todo lo que te ocurre? No lo dudo ni por un segundo. Pero ¿cómo podría estar segura? Me levanto de la cama y comienzo a caminar por toda mi habitación pensando en la manera de descubrir la verdad. Beck lo sabe, pero no se lo preguntaré a él por supuesto… ¿entonces?
Me siento al borde de mi cama y es cuando se me ocurre, la única persona en la que puedo confiar y que sabe muy bien por lo que Jade ha pasado, ¿quién puede ser? Cat, Cat Valentine.
Tomo mi peraphone y marco el número de la pelirroja, son las 2 de la mañana, sin duda ella está dormida soñando con pastelitos rojos, pero no me importa despertarla, es algo que debo hacer ahora.
-¿Cat? – Pregunto con arrebato luego de escuchar el acostumbrado "¿Hola?" detrás de la bocina.
-¿Tori? – La muchacha hace una breve pausa, seguramente para cerciorarse de la hora – Son las 2 de la mañana, ¿se te ofrece algo? – Dice bostezando largamente.
-Necesito hablar contigo.
-Claro, ¿de qué? – Responde ahora con su dulce tono de voz normal, estaba lista.
-No por teléfono, necesito verte.
-Bueno, nos veremos mañana en la escuela…
-¡No Cat! Necesito verte ahora.
-Pero ahora no puedo, ya es muy tarde y…
-Voy a llegar a tu casa en 20 minutos, más te vale que me esperes en la puerta.
Cuelgo el teléfono sin darle tiempo a responder y salgo apresurada para allá.
-¿Está huyendo de casa? – Me pregunto el taxista.
-¿Parece como que estoy huyendo? ¿Dónde ve mis maletas?
-No las veo, pero sí parece, usualmente ninguna joven menor de edad llama a la estación de taxis nocturnos para contratar un servicio a las dos de la mañana si no es porque va a fugarse con el novio.
-En realidad voy a fugarme con el padre de mi novio, que es luchador – Mencioné a propósito, y el hombre condujo sin hacer más preguntas.
Llegué a casa de Cat un par de minutos antes, pero ella ya me estaba esperando, abrió la puerta cubierta en una gruesa bata de dormir y con una candela en la mano. Cerró y me tomó de la mano para conducirme al patio trasero de su casa, nos metimos debajo de una especie de tejaban y la niña me ofreció un chocolate, negué con la cabeza.
-Bueno, espero que tu visita a esta hora valga la pena.
-Necesito que me digas ¿qué fue exactamente lo que le pasó a Jade que tanto la atormenta?
La joven se me queda mirando con los ojos y la boca muy abierta pero sin la intención de revelar nada comprometedor.
-No lo sé Tori.
-¡Sí lo sabes! Y me lo vas a decir.
-No puedo, Jade me hizo jurar que no se lo diría a nadie.
-Yo no soy nadie, soy Tori, tu amiga y… amiga de Jade también.
-Sí, pero a ti te gusta ella – responde la chica riendo, oigan, estamos hablando de Cat Valentine, no se espera menos de ella.
-Cat, por favor – le hablo suavemente – Esta tarde el padre de Jade nos descubrió casi a punto de besarnos… y se enojó mucho.
-¡Oh, ¿es en serio? – Asiento – Tori lo siento mucho, prometo no olvidar que fuíste mi amiga, y también te llevaré flores cada semana a tu tumba, y le diré a tu hermana que…
-¡Cat! Escúchame. Necesito saber lo que le pasa a Jade, porque si no hago algo su padre la apartará para siempre de nosotros.
-Noo – el rostro de la chica se torna triste y puedo ver algunas lágrimas queriendo brotar de sus ojos – Yo no quiero que el padre de Jade la aparte de nosotros, ella es mi amiga, somos como hermanas Tori.
-Lo sé Cat, por eso es importante que me digas lo que pasa. ¿Tú no quieres que ella se vaya verdad? – Mueve frenéticamente la cabeza dando una respuesta negativa – Dímelo entonces.
Yo sabía que era cuestión de tiempo antes de que Víktor intentara chantajear a su hija con dejar Hollywood Arts si quería mantener a Alex a su lado, ese hombre juega sucio, sabe cómo manipular los sentimientos de su hija, y aunque Jade ama lo que hace, he comprendido que su hermano es lo que más ama en la vida. Y yo tampoco estaría dispuesta a separarla de él.
-Es muy triste Tori, y no nos gusta hablar de eso.
-¿Te refieres a ti y a Jade?
-También a mi hermano. No nos gusta hablarlo entre nosotros, y Jade no quiere ni que lo mencionemos.
-Sabes que estoy enamorada de ella ¿verdad Cat? – Ella asiente sin mirarme – Pues solo quiero ayudarla, porque si no lo hago no la volveré a ver jamás.
La pequeña pelirroja suspira y comienza a detallarme los hechos que tan ocultos mantenía, según lo que Jade le había contado luego de que se conocieron.
-Su madrastra es la culpable de todo… esa mujer… no la deja tranquila.
-¿De qué manera Cat? – Mi amiga alza finalmente su mirada hacia mí y se resigna a simplemente decirme la verdad.
-La acosa, todas las veces que puede. Ella está ahí para no quitarle la vista de encima, para dejarle en claro que nunca la dejará ser feliz con nadie… Tori, esa mujer la toca desde que era niña.
Sentí que un cubetazo de agua fría fue vertido sobre mí. Esperaba cosas feas sobre esa mujer pero nunca que fuera una pervertida y sádica pedófila.
-Jade dice que nunca ha llegado más allá que simples caricias y palabras que ella dice que yo no puedo decir, pero es algo que ella detesta mucho, le tiene asco, y por si fuera poco a veces esa mujer viene de Italia con su hija mayor que tiene permitido hacer lo mismo que ella.
No era lo que quería escuchar, no estaba preparada para oír eso, yo creí que todo se debía a un maltrato emocional por parte de Víktor, a sus descuidos como padre, pero esto iba mucho más allá, mucho más hondo, y cómo me dolía en el corazón.
-Ese es su… problema para relacionarse con… - apenas puedo pronunciar las frases por el nudo que tengo hecho en la garganta – las personas ¿verdad?
-Particularmente… las mujeres. – Vuelve su vista al suelo – No sabes todo lo que costó poder llegar a ella y… darle un abrazo. Estaba muy lastimada… Esa mujer le ha dicho que las mujeres son malas, que nunca encontrará en el mundo a nadie mejor que ella. Carlotta tuvo la culpa de que Anna fuera a parar a ese manicomio, estoy segura que ella provocaba esas situaciones para ponerla nerviosa y que Anna no se pudiera controlar, de esa manera Víktor obtendría la patria potestad de sus hijos y ella tendría a Jade a su lado para seguirla acosando todas las veces que se le antojara.
-Entonces… antes de que la madre de Jade fuera a internarse al centro psiquiátrico…
-Esa mujer ya existía, era una socia de la empresa de Víktor, amiga de Anna, que se le fue metiendo hasta por los ojos al papá de Jade, hizo todo lo que pudo por quitar a Anna del camino, y lo logró.
-¿Hace cuánto exactamente que Víktor se casó con ella?
-Jade tenía 8, esa mujer lleva casi una década arruinándole la vida a mi chica – dice Cat con un gesto entre triste y enojado– Siempre he tenido ganas de hacer algo, cuando voy a su casa y ella está ahí me porto de lo más grosera que puedo, y estoy con Jade todo el tiempo, pegada de ella, lo que sé que le molesta mucho a Carlotta.
Miro a la joven pelirroja, ahora comprendo por qué Jade, a pesar de que ambas son tan diferentes, aprecia tanto la amistad de Cat. Cat representa para Jade la inocencia que a ella le han quitado, le gusta vivir en el mundo de Cat porque quizá es uno que a ella le habría gustado. En el mundo de Cat es feliz, porque ahí no existe el odio, ni el rencor. Para Jade, el mundo es malo, oscuro, pero cuando está con Cat, cuando tan solo la mira o la escucha, ella es capaz de olvidar toda la maldad que la rodea, se deja perder en la gracia de la niña ingenua, le gusta su inocencia.
-Pero Cat, ¿porqué Jade no hace nada? Ella puede, es fuerte, es Jade West.
-Sí Tori, ella lo haría, no creas que ganas no le faltan de estrangular a esa mujer pero… ella la tiene amenazada… con su hermano… sabe que es lo que Jade más ama en la vida y le ha dicho que si habla o intenta hacer algo contra ella, Alex va a parar en lo mismo, y que la salud mental de su madre está en sus manos. Que con tan solo chasquear los dedos Víktor se los puede llevar a ambos de Estados Unidos y entonces ella se olvidaría de toda su vida pasada. ¿Puedes imaginarte lo que es eso?
-Me da asco.
Las dos volteamos hacia el frente al escuchar pasos que se aproximan, estamos a punto de empezar a correr cuando una figura conocida se hace presente.
-¿Qué hacen ustedes aquí?
-Rob – era el hermano de Cat.
-Es peligroso que estén fuera de la casa a esta hora y con frío, ¿cómo llegaste hasta aquí Tori?
-En taxi.
-Estamos hablando algo muy importante. No nos vamos a meter ahorita.
-Cat, si mi madre se entera…
-Quédate con nosotras y haznos compañía – Miro a Cat, advirtiéndole si era buena idea – No te preocupes Tori, Rob conoce la historia, él fue conmigo una vez a buscar a Jade a su casa, luego que tuvo una fuerte pelea con Carlotta, en esa ocasión la mujer había acariciado el cabello de Alex luego que Jade rehusara a dejarse acariciar por ella, el demonio quiso vengarse con su hermano y nuestra amiga solo quiso defenderlo, forcejearon y mi chica salió lastimada de un brazo.
-¿Cómo supiste de esa pelea?
-Estábamos hablando por teléfono cuando Carlotta llegó y al parecer la abrazó por la espalda y Jade la empujó contra el estante de su biblioteca. Se dio cuenta que hablaba conmigo y le arrebató el teléfono, me gritó cosas muy feas, entonces escuché que peleaban y le pedí a Robbert que me llevara allá de inmediato.
-Esa mujer… - dice el chico – las perras son mejores que ella.
-No es que Jade permita que la dañe, pero ella lo hace por su hermano y por su mamá.
-¿Qué posibilidades hay de poder hacer algo contra eso?
-No lo sé, Carlotta es una mujer de mucho poder, viene de una familia poderosa de Italia.
-Pero aquí es Estados Unidos, algo se puede hacer.
-Tal vez… - habló Robbert – Si Jade presentara una prueba del acoso emocional al que está sometida, ella es menor de edad y un daño así contra un menor está muy penado aquí en LA.
-Sí pero ¿cómo?
-Grabando, grabando uno de esos momentos – Se me ocurre.
-Jade no dejará que…
-No tiene porqué saberlo… podemos inventar que es un trabajo de la escuela, entramos a su casa y dejamos cámaras grabando.
-Esa es buena idea.
-Claro que lo es, pero tendrías qué hacerlo tú Cat, porque yo definitivamente no puedo pisar ese lugar.
-Yo puedo hacer eso.
-También… - Robbert vuelve a hablar – podríamos convencer a Anna de que detalle su testimonio sobre el tiempo que vivió con Víktor, y la manera como Carlotta se fue metiendo en su familia, una evaluación médica del psiquiatra, Anna no está loca, solo está enferma de los nervios.
-Ella piensa que es la culpable de los problemas emocionales de Jade.
-Si menciona alguna situación en la que Carlotta haya dejado pistas y Víktor haya sido descuidado con sus hijos, Anna podría recuperarlos y ellos no tendrían que seguir viviendo con su padre y la tipa esa.
-Eso suena muy bien. Debemos ir a visitar a Anna.
-¿Qué tal mañana? Bueno, más al rato. Saliendo de clases. Después yo iría a casa de Jade para dejar las cámaras, nunca se me niega la entrada y puedo entrar y salir cuando quiera.
-Yo no creo que Jade vaya hoy a la escuela.
-Mejor, así ella no se entera de nada y no la comprometemos.
-Entonces, tenemos una agenda pendiente.
-Seguro que sí.
-Bueno, me voy, los veo más tarde.
-Oh, no. No andarás sola por ahí, yo te llevo – se ofrece Robbert.
-No es necesario, yo…
-Cat entra a la casa, voy a llevar a Tori a la suya.
Cat asiente, se despide de mí y Robbert y yo nos dirigimos a su auto.
-Entonces, ¿cómo van las cosas con Jade?
-Muy mal, su padre me odia.
-Él odia a todo el mundo, no te preocupes.
-Robbert… yo… siento mucho lo que pasó el otro día… me ví muy mal, te obligué a que…
-No es algo que yo no haya querido.
-Sí pero…
-Mira, yo ya ni lo recuerdo.
-Oye, eso no es muy…
-Se supone que los caballeros no tienen memoria – Sonríe ampliamente, dejando ver su perfecta dentadura. Le devuelvo la sonrisa, subimos a su auto y nos marchamos.
La clase de Sikowitz no era la misma sin Jade, a todos, quisiéramos o no reconocerlo, nos hacían falta sus comentarios hirientes para hacerla entretenida, siempre que ella hablaba, el resto del grupo se metía en una discusión, o Sikowitz planteaba un caso que luego tenía qué explicar, así que ahora que su silla estaba vacía, la clase era muy aburrida.
Cat estaba triste, muy triste, Robbie, André y Rex estaban discutiendo como era su costumbre. Miré a Beck, él hizo lo mismo conmigo y sin hacer un gesto en particular volvió su atención al maestro, sabía que estaba esperando a que Jade arribara al salón, pero eso era algo que tal vez no ocurriría en mucho tiempo, que bueno que solo fueron mis suposiciones, porque entonces la puerta del aula se abre y una chica vestida de negro y con un andar tan seguro y coqueto se introduce tomando su lugar acostumbrado.
-Jade, llegas tarde – anuncia el profesor sin dejar de anotar indicaciones en el pintarrón, dando la espalda a la puerta y sin molestarse por voltear y comprobar si había atinado de persona, él sabía que por los pasos, no podía tratarse de alguien más que no fuera Jade West.
-¿Algún problema con eso Sikowitz?
-No, ninguno, toma tu asiento y pásame un coco.
No era broma, casi inmediatamente un coco fue a caer a sus pies.
-¡Jade! ¡Te he dicho que me avises cuando lo vas a arrojar para voltearme!
-Ops, no me acordé – dijo ella. Era la misma Jade que ha sido siempre, tan hermosa, tan encantadora, ningún rastro de ella se había borrado, o es que era una muy buena actriz que sabía cómo actuar delante de todos.
Va a sentarse a la única silla disponible, al lado de Beck, él la mira y le sonríe. Ella no le corresponde, su atención se centra al profesor. Jah, no sabes cómo me alegra.
Terminando las clases no me atreví a dirigirle la palabra, ella tampoco hizo ningún intento por acercarse a mí, así que supongo que su padre finalmente logró lo que se propuso, alejarla de mí. Bueno, eso es lo que yo creía hasta que ella me metió en el armario, nuestro armario, tantas cosas que se han vivido en ese armario, creo que ha sido la mejor escenografía del programa ¿no lo creen? Por lo menos a mí me encantó.
-¿Me extrañaste?
-¿Qué haces? ¿Qué es esto? – Pregunto preocupada, pero contenta al mismo tiempo de sentir su fuerte abrazo – Pensé que…
-Llegué a un acuerdo con mi padre-
-Pero él estaba muy furioso, hasta me…
-Ya no te preocupes por eso. Si mi padre es malo, yo lo soy más.
-Tú no eres mala, sólo…
-Ssshh, sólo bésame ¿quieres?
-Jade – intento hablar en medio de los delicados besos que pone sobre mi cuello – creo que… deberíamos hablar de algo muy delicado.
-Ya olvídate de mi padre, él no hará nada. Pero claro – dice deteniéndose al fin – debemos ser muy cautelosas, al menos aquí en la escuela, por un tiempo, muy breve, te lo prometo.
-Pero, no entiendo ¿cómo…?
-El socio mayoritario de la empresa de mi papá es mi mamá, a él no le conviene que un socio tan poderoso retire su asociación, perdería bastante.
-Así que tu madre…
-No, mi madre me heredó todos sus bienes en vida, considerando que no estaba facultada para administrarlos, así que… yo soy dueña casi de la mitad de tooodo y si a eso le añades que mi padre debe mantenerme pues, tenemos un gran poder para mover las piezas del tablero.
-No puedo creerlo Jade West, ¿qué clase de…? ¿Qué tipo de… qué es eso que haces?
-El dinero no es lo más importante en la vida, pero tenerlo ayuda bastante.
-Yo soy la que tengo una chica "bastante" lista… amm… por cierto… sobre eso… Jade.
-¿Qué?
-¿No piensas preguntarme nada?
-¿Debería preguntarte algo?
-Creo que sí – le digo como lo más obvio - ¿No vas a hacerme la pregunta… sobre… ya sabes…? No podemos andar por ahí simplemente fingiendo ser algo que no somos y…
-Aah, ya entendí. Bueno… Victoria Vega… ¿tú querrías…?
-¡Tori, al fin te encuentro! Date prisa, debemos irnos – Cat llega a interrumpir el momento.
-Es verdad.
-Ah, estaban hablando, si quieres puedo esperar.
-No, podemos hablar más tarde ¿está bien Jade? Cat y yo tenemos algo importante qué hacer.
-¿De qué se trata?
-No te lo podemos decir, pero te veo luego amor – le doy un beso batallando por los jalones que Cat daba de mi brazo.
-Apúrate. Jade, pasaré a tu casa en dos horas porque tenemos un trabajo pendiente.
-De a-cuer-do – suelta ella con la ceja arqueada, entendíamos muy bien que no se lo podríamos ocultar por mucho tiempo, ella tarde o temprano lo averiguaría.
Por suerte la madre de Jade no se cerró a hablar del tema con nosotras.
-Me preocupas tú Tori, Víktor no es un hombre del que se debe de fiar, es traicionero y peligroso. Llegué a conocerlo muy bien aunque… bueno, él no era así, comenzó a cambiar cuando Carlotta apareció en nuestras vidas.
-Ese es el punto, ¿no le gustaría recuperar a sus hijos?
-Yo no puedo, soy una mujer…
-Enferma de los nervios, ¿y quién no? Usted sabe muy bien que podría aportar bastante.
-Sé que Jade ha pasado por cosas difíciles, a ella no le cayó bien que su padre se volviera a casar… Pobre – dice ella recordando – Cómo nos veía discutir… ella… cambió sus juguetes por un martillo, cada vez que nos escuchaba pelear tomaba ese objeto y golpeaba las paredes para que paráramos. Por eso decidí alejarme de ella.
-No se ofenda, pero usted cometió un error muy grave al dejarla sola.
Se lo contamos todo, la verdad, que era muy diferente a lo que su hija le había hecho creer, y pudimos darnos cuenta de lo mal que esto la puso, pero tuvo que calmarse para no perder el control, la necesitábamos cuerda para poder actuar.
Cat se pasó por casa de Jade más tarde, solo necesitaba pocos minutos para instalar algunas cámaras en lugares estratégicos. Yo la esperaba afuera, algunos metros alejada. Cat sale finalmente y viene acompañada por Jade.
-¿Qué tal si vamos a dar la vuelta por ahí? Las tres – Dice ella.
Así que vamos a pasar el rato a una plaza muy concurrida. Divirtiéndonos como niñas en los juegos, cantando en el karaoke, la gente nos miraba alarmada, nosotras sólo reíamos. Era muy curioso el tiempo que estábamos pasando las tres juntas, Jade y yo íbamos tomadas de la mano mientras que Cat se adelantaba a admirar cada cosa que le llamaba la atención, Jade le compró un enorme elefante que al caminar, apenas se podía ver a Cat sosteniéndolo, era muy chistoso.
-Escriba: De Jadey West, para su mejor amiga Cat – le pidió ella al vendedor cuando le pasaba el peluche – Ahora fírmalo Jade.
Jade tomó el elefante y con un grueso plumón rosa fuerte escribió una leyenda sobre el pecho blanco del animal: Eres la persona más increíble que he conocido Cat Valentine, te amo de aquí hasta el cielo… y aún más allá.
La joven sonríe enormemente, toma el peluche y echa a correr con él y el dulce de algodón que estaba devorando. Agacho mi cabeza y me río, es como si Jade y yo fuéramos una pareja que pasea en la plaza con su hija, Cat hacía como nuestro bebé.
Subimos a la torre más alta de la plaza, bellamente iluminada por luces de distintos colores.
-Tori – Me habla ella, entre el suave viento que nos revuelve nuestras despeinadas cabelleras – Quiero decirte algo. – Cat y yo prestamos mucha atención – Te amo. Eres una chica extraordinaria… me enamoré de la mujer más bella y amable que he conocido… después de Cat – agrega cuando la niña pone una carita acongojada, entonces sonríe, hago lo mismo – Y delante de ella, Cat Valentine, mi mejor amiga… a quien amo tanto como hermana… quiero pedirte… que seas mi novia. Victoria Vega… ¿quisieras ser la novia de esta muchacha necia, mala, perversa… y con problemas psicológicos serios? – Cat y yo reímos, pero no puedo ocultar la emoción que siento, había soñado tanto porque el momento así llegara que tartamudeo antes de darle una respuesta.
-Nada me haría más felíz en la vida que tenerte conmigo… te amo Jade West, eres mi gran amor y quiero ser tu novia, claro que quiero ser tu novia… pero… primero… hay algo que debo decirte.
-No me importa lo que tengas que decirme, lo que quería oír ya lo he escuchado, así que todo lo demás sale sobrando.
-Pero esto es importante.
-Patrañas, ¿quieres o no ser mi novia? Porque no eres la única que anda tras mis huesitos eh.
-Sí Jade, sí quiero.
-Excelente – Dice ella. Nos miramos mutuamente a los ojos, sonriendo, entonces nos besamos. Cat aplaude. Luego de separarnos la abrazo con fuerza, y junto con Cat nos abrazamos más fuerte aún.
Lejos estábamos de imaginar lo que llegaría al dirigirnos al estacionamiento. Un par de horas después.
-Hola Jade, te miras muy contenta – Era Betty, la secretaria. Mi corazón comienza a palpitar con violencia, no era buen augurio.
Ahora imagínense que me están escuchando decir lo siguiente con un acento español: Soy lindsaywest, me gusta escribir fics, por favor continúen leyendo mi historia, comenten y les daré besos. "Claro que yo no hablo así". Jajajajajaja, sólo es un chiste, pero no olviden comentar please.
