Hola, hola, pasando de nuevo por acá. Envío saludos y agradecimientos a cada lector y lectora que continúan leyendo esta historia. Gracias a quienes me han motivado a seguir, les mando un abrazototote.

No me gusta dejar de mencionar a quienes siempre comentan en mi historia, por eso particularmente agradezco a mi amiguita loverxanime, que ahí anda, sacándome tremendas carcajadas con sus ocurrencias, pequeña amiga, tu historia es tan fresca y espontánea y sobre todo muy divertida, no sabes cómo me hace reír de repente. Anda, no quites esa chispa de tu pluma.

Más allá de la realidad, qué te puedo decir, tu fic va dando pasos de gigante, estoy encantada por la manera como planteas a los personajes, como ya te he dicho, cómo ansío ver el final, y no porque quiero que ya acabe, sino porque estoy ansiosa por ver ese final que darás, estoy suponiendo algunas cosas pero no voy a adelantarme a ello.

Hime-Chan 196, te dejé un MP, espero que lo hayas leído, tú sabes, como ya he mencionado, que tus comentarios son como gotas frescas en medio de un calor que aveces me abruma demasiado, si dejaras de comentar en mi historia, es como si dejaras secar una florecilla que comienza a brotar.

Mr. Rex, mi nueva amiga y sólo por jugar, mentora, cómo me alegra tener una lectora de tu calibre amiga, ya te lo he dicho, si dices que tú admiras mi manera de escribir, no se compara a la manera como yo admiro la tuya, y punto. Sabes lo que pienso de ti.

AsukaMiyamoto, ¿qué puedo decir de ti amiga? Sólo que me estás haciendo enojar con tanta espera, vamos, sé que puedes publicar eso que hablamos y así permitirle a mis uñas crecer con libertad. Hasta parece que haces a propósito que me desespere, jajajaja. No te creas amix, sabes que eres consentida, ¿acaso no merezco lo mismo de tu parte? Jejejeje, ya me conoces cómo soy.

A mis dos nuevos lectores Kiuser1 y Reiku-chan, gracias, gracias, gracias por leer y comentar jóvenes, no olviden continuar en eso, me agrada mucho que les haya gustado mi historia. Actualicé pronto por ustedes.

Y al resto gracias, a lo mejor desespera tanta letra antes de llegar a lo que en realidad nos interesa, comunidad lectora, la paciencia es una virtud, que yo no tengo por supuesto, hagan lo suyo. A los que no comentan, comenten, ah, es broma. Se les agradece que lean, es suficiente por el momento jajaja. Y muchas gracias de veras.

Ya está, ya me voy. Victorious me pertenece, en mis sueños, en la vida real es otra cosa.

Victorious no me pertenece (no quiero problemas después). Lean por favor y más por favor, comenten, voy a estarles muy agradecida. Tenkiu.

CHAPTER 19. ESO NO ES POSIBLE

Me prometí a mí misma luchar por ella. Lo que pasó no fue cosa de vida o muerte, si tan solo la necia me hubiese permitido hablar antes, cuando le insistía, esto no estaría pasando, yo le habría contado la verdad y ahora quizá… no, en realidad no sé qué hubiera pasado, la verdad, todo fue mi culpa. Debí habérselo dicho desde el principio, nunca debí ocultárselo, y cuando quise hacerlo, tenía que haber insistido, cómo me daba coraje ser tan débil ante Jade en algunas cuestiones, si ella dijo "No" yo debí haberle respondido: Pues lo siento, pero vas a escucharme. Ahora tengo qué admitir que ante esas cosas ella me sigue dominando.

Pateo una piedra que encuentro en el camino, ni siquiera puedo culpar a Betty, pero la muy… ¡Ah! Es una… ¡Ah! Cada una póngale lo que quiera, yo no digo groserías y estúpida e idiota le quedan muy corto, es lo más grosero que puede salir de mí.

Me detengo sentándome en la banca de un concurrido parque de la ciudad, ya había pasado un buen rato de dar vueltas sin llegar a ningún lado, traté de imaginar lo que Jade estaría haciendo ahora, ¿se habrá quedado en la oficina? ¿Habrá salido de ahí? Si salió, ¿a dónde iría? ¿Buscaría a alguien? ¿A quién? ¿Estaría pensando en mí? Si estuviera pensando en mí, ¿consideraría el perdonarme? ¿Vendría a buscarme? ¿Volveríamos a estar juntas?

-¡Ooyeee! – Le digo enojada al adolescente que estrelló su balón en mi cabeza.

-Lo siento – Responde el muchacho. Lo miro, es muy lindo, pecoso y de lindos ojos azules que me hacen recordar a una persona.

-¿Tori? – Me dice él - ¿No eres Tori Vega? La amiga de Jade, mi hermana.

-¡Alex!

-Hola. Siento haber estrellado el balón en tu cabeza…

-No te preocupes, ni me dolió – claro que no, sólo ví estrellitas por un instante - ¿Qué haces por acá? ¿Estás solo?

-No, mamá viene conmigo – En efecto, la fina dama se acerca hasta a mí.

-Hola Victoria, qué gusto verte. ¿Cómo van las cosas con mi hija? – Gulp.

-Creo queee… me odia.

-Hablemos de eso.

Jade eligió a Cat Valentine para ser la primera persona en enterarse de lo sucedido, la joven pelirroja estaba muy enojada conmigo cuando finalmente contesté su llamada luego de hablar con la madre de Jade.

-¿Porqué le hiciste eso Tori?

-Cat, déjame explicarte…

-Sé lo que vas a decirme, ya hablé con Betty y Helena sobre esto, Tori, no te quiero ofender, pero tú fuíste más Cat que yo en este asunto. Dejaste que avanzara demasiado.

-Cat tú no eres tonta.

-La mayoría de la gente piensa que sí.

-Yo no.

-No me importa eso ahora, me importa Jade, ella está muy decepcionada, de todo. Tori, tal vez no fue esta tu intención, pero créeme, si Jade toma una mala decisión sobre su vida, y eso la perjudica, estaré tan enojada que lo más seguro es que te culpe a ti.

-Yoo… - Escuché el acostumbrado bep-bep-bep del teléfono, la pelirroja me había colgado.

Cat llamó a Anna unos minutos después de que Jade llegara a buscarla a su casa, estaba afiebrada y necesitaba un abrazo y un consuelo, nadie mejor que la dulce pelirroja para hacer sentir a Jade viva de nuevo.

-Va a quedarse con Cat esta noche – me dijo Anna cuando hablábamos del asunto en el parque – Es mejor así, Cat siempre ha sabido cómo hacerla sentir mejor, aunque Jade aveces no lo quiera reconocer.

-Siento tanto que…

-No debes sentirte culpable por nada Victoria, en todo caso, es Víktor quien se niega a aceptar que su hija ha crecido y tiene intereses distintos. Y si nos vamos más a fondo, estoy yo, quien no ha tenido el valor suficiente para estar con ella.

-Jade se veía… tan… dolida por lo que pasó… Cree que la engañé, que hice todo solo para vengarme de ella, eso me duele, porque nunca ha sido así, aun cuando ella se portó tan mal conmigo, jamás tuve en la cabeza vengarme, por el contrario, procuraba todos los días ganarme su amistad. Por eso me duele que crea eso ahora.

-¿La amas Victoria?

-Con todo mi corazón – La madre se me queda mirando unos segundos y luego voltea hacia el ocultamiento del sol, callando hasta que el astro desapareció con toda su luminosidad para darle paso a la noche.

-¿Sabes? Te estaba componiendo una canción… en su piano. Alex dice que es muy buena… y yo quisiera escucharla completa, así que si vas a luchar por recuperar la confianza y el amor de mi hija, no te quedes aquí sentada perdiendo el tiempo conmigo… has algo.

Pues salí casi corriendo de ahí, y como intuí, encontrarme con Jade de nuevo no sería cosa fácil, la niña pelirroja me cerró la puerta en las narices.

-Aguarda hasta mañana – Me dijo Robert quien salió a pedirme disculpas por la actitud de Cat – No es bueno que Cat esté enojada, Betty tuvo que ir a que le reacomodaran la naríz, creo que el médico dijo que la llevará hacia un lado por un buen tiempo, no me gustaría verte con la naríz torcida Tori.

Le hago caso, sé muy bien, por mi propia experiencia, que la pelirroja sabe dar sendos golpes en el rostro, la nariz es su blanco favorito. Ahora tendré que esperar, la pequeña estaba insistiendo en que le contestara la llamada pero aun así me cerró la puerta de su casa, y dice que no es bipolar.

He estado marcando el número de Jade una y otra, y otra y otra vez, pero nada. Lo tiene apagado. Ay Jade, tan testaruda que eres, sin duda, una de tus tantas cualidades que me enamoraron de ti. Comienzo a recordarte con demasiado apremio, y con tan poco tiempo ya te estoy extrañando. Cómo ansío ver tu rostro, para sumergirme en tus labios y nadar en tus ojos, en tus bellos ojos, acariciar cada rincón de tu piel aterciopelada sintiendo cómo me pierdo cuando tus manos hacen contacto al mismo tiempo en la mía, pasando de tu toque frío a la calidez producida por el sudor que comienza a emanar de mis poros que te reclaman.

Me recuesto sobre mis sábanas, abrazándome a mí misma, haciéndome cosquillas cuando froto mis brazos con mis propias manos pensando en ella. Yo no iba a dejar que tus dedos recorrieran otro cuerpo que no fuera el mío, eso era algo que ya estaba firmemente decidido, lo malo es deducir de qué manera volvería a conquistarte, si tan solo fueras una chica común y corriente, estoy segura que con llevarte una linda serenata mexicana al balcón de tu morada sería suficiente para atraerte a mí de nuevo, pero bueno es que eres Jade West, una chica particular, única en el mundo. Con esa mirada que aprisiona en…

Me quedé dormida no supe en qué momento, sólo sé que al despertar continuaba pensando en ella, me senté de bruces y palmeé el lado izquierdo de mi cama buscando su espalda suave y blanca, pero no fue posible hallarla, entrecerré los ojos y por un instante creí percibir en el viento su aroma a lavanda, a flores frescas que se abren por la mañana.

No estaba ahí, seguramente se encontraba enredada en las sábanas de su amiga la pelirroja, que por mucho que me cueste creerlo, en ocasiones me pongo a pensar sobre quién cuida a quién, las dos parecen tenerse respeto. No estoy celosa de Cat, solo algunas veces quisiera ser ella para tener esa libertad de hablarle sin que se moleste del todo conmigo. No eran celos, pura envidia nada más.

A quien le parezca curioso que la muchacha pálida y más linda de Hollywood Arts llegara ese día a la escuela, con ese andar arrogante y enfadado que más de uno voltea a mirar, no sabe nada de esa chica. Ella no es la niñita debilucha que huye de los problemas, no, ante todo, Jade era orgullosa, tan orgullosa que nunca escondería el rostro de nadie, mucho menos de mí. Por eso es que al pasar a mi lado, fija toda su atención a su objetivo común: su casillero. Me ignora, era de esperarse, no puedo exigir otra cosa. Por mi parte, trato de armar en mi cabeza formas diversas de llegar a ella y pedirle perdón, intentos desesperados, pero no lo consigo, en ningún momento, así que regreso a casa con los ánimos caídos en mi ignominia.

-Aquí lo tienes, con dos de azúcar – Beck pone el café entre sus manos, permitiéndose un momento para acariciarla con sus dedos. Noto que lleva su mano derecha alrededor de su espalda, esa espalda que recuerdo de nuestra primera noche, me pregunto si habrán desaparecido los arañazos que tracé en ella con mis uñas.

No me pudo doler más ver cómo luego que él la besó en la mejilla, ella le devolvió el gesto con un delicado y exquisito beso en los labios que duró no pocos segundos. Él se sintió feliz. Desgraciado.

Y el destino (tan ridículo que me es mencionarlo), parecía empeñarse en alejarnos, pues las cosas no me favorecían en nada. Pasaba los canales por la plasma sin buscar nada en particular, cuando el escandaloso sonido del timbre me hizo reaccionar, busqué tontamente a Trina, pues ya sabía que hacía dos horas había subido a su cuarto a arreglarse para una cita, por fin se le hizo con Mike Sanders.

Me levanto con una pesadez sobre mis hombros, como si fuese ese ser mitológico que lleva el mundo a cuestas, había llorado, claro que sí, y aún me secaba las lágrimas cuando veo su rostro detrás de la puerta, como si fuera un sueño hecho realidad. Díganme una cosa, ¿alguna vez no han tenido uno de esos días en los que se sienten la peor basura del mundo ante lo cual ansían encontrarse con un príncipe o por lo menos alguna cosa que les venga a dictar que se puede vivir de los sueños? Pues esa cosa apareció frente a mí, tan clara como la misma realidad, alta, esbelta, blanca, de penetrante mirada azul-verdosa y brillantes cabellos oscuros como ahora se encontraba mi alma.

Caramba Elizabeth Gillies, cómo se ha placido DIOS en formarte, pareces una de sus esculturas más elaboradas, cada detalle en ti, da muestras de un ingenio que no ha podido proceder de los changos, tú fuíste creada con ganas de hacer las cosas perfectas, y se te puede presumir como objetivo logrado.

En fin, por eso amo ser narradora. Volviendo a Tori, yo, Tori, chica. Realmente me sentí dentro del cuento de la cenicienta, envuelta en mis piltrafas ante una reina que reclama su territorio, rodeada de sus finas ropas, me sentí vil y avergonzada.

-Jade – Apenas puedo susurrar, mientras me limpio la cara con las palmas de mis manos con mayor rigor que hace rato – No puedo creer que estés aquí.

Ella me mira como si fuese la primera vez que el príncipe arrogante se topa con la mujer que ha de convertirse en su princesa, despreciada.

-Voy a pasar Vega – No espera invitación, solo se introduce. Cierro la puerta y la sigo, pero solo con la vista, quedándome junto a la puerta.

-No esperaba que vinieras…

-No vine a verte a ti – Lanza con su habitual tono altanero en su voz y esa actitud malvada de antaño.

-¿Ah, no? – Pregunto confundida – entonces ¿a quién vie…?

-¡Jade! Llegaste, hermosa, pensé que ibas a tardarte más pero me alegra que llegaras a tiempo, así tendremos mayor oportunidad de conocernos nena.

Trina bajaba por las escaleras, según pude deducir, con atuendo nuevo, exageradamente arreglada, exageradamente pretendiendo lucir sexy; habla echando miradas sobre mí. Al principio Jade se ve confusa, pero luego vuelve a su actitud tan perversamente encantadora.

-Pues ya vámonos.

-Claro – dijo Trina, llegando hasta ella con mucho cuidado por los tacones – Tori, voy a dar una vuelta por ahí, por favor, si nuestros padres llaman, avísales que tuve una cita… y que a lo mejor no regreso esta noche – Puedo sentir su manera de hablar, eso era un golpe muy bajo a mis sentimientos.

-Trina no… - Quizo decir Jade pero mi hermana la interrumpe.

-Ya está bien, no estés ansiosa, vámonos bebé.

Parecía como si la linda chica gótica en algún momento la golpearía, pero no lo hace, camina dirigiéndose a la salida, pero antes de llegar a la puerta mi hermana la detiene, le da vuelta sujetándola por el cuello y ante mis ojos, sí, ante mis ojos… la besa.

Si ella quiso apartarla yo no pude verlo, lo único que vi fue que se besaron por largos segundos y la que hace poco me declarara su amor y me pidiera ser su novia, ahora parecía disfrutar de los labios de mi propia hermana. ¿Debería seguir luchando por ella?

Cuando finalmente Trina la suelta, pareciendo tonta con ese gesto entusiasta y conmocionado, la muchacha de negro me mira como si quisiera preguntar: ¿Algún problema? Pudiera ser, como que en la mañana besaste a tu ex novio y te fuiste con él terminando las clases, y ahora besas a una chica delante de tu ex novia también, qué clase de persona eres. O pudiera ser que el mundo se estaba desmoronando ante mis ojos. Descarada, te besuqueas con uno y con otra. Sus mejillas estaban acaloradas, pero tomó a Trina por la cintura y la condujo a la salida, mi hermana parecía idiota ante sus muestras de atención. Pero no lo parece, Trina eres una idiota.

Me quedé toda la noche esperando el regreso de mi endemoniada hermana, a las seis de la mañana se convirtió en un hecho que Trina había pasado la noche feliz en algún lugar, en alguna cama, con alguna persona. ¿Se han preguntado por qué las protagonistas de las telenovelas lloran tanto? Aquí tienen la respuesta, sí se sufre de amor, y si quieren saber más, también de amor se muere, aunque mi amiga LindsayWest no lo quiera reconocer. ¿Leíste eso Lindsay? ¿A poco no te sentiste dentro de mi papel? Si eres tú la que me conoce tanto. Quítate la mano del pecho y reprime esas lagrimitas, ¿no que muy salsa? ¿No que cero cursi? Ándale chiquita, sufre conmigo.

Escuché la puerta abrirse y cerrarse de golpe. Trina estaba de regreso, me levanté como resorte del sofá y asomé la cabeza como un avestruz que mira por encima de la manada, esperando la confirmación de mis sospechas, que no tardaron.

-Vaya Tori, ¿cómo no me dí cuenta antes de lo perfecta que es Jade? Con razón babeas por ella, es toda-una-mujer-hecha-y-derecha. Tiene unas manos que no piden prestado, arrebatan. Unos labios que no llaman a la puerta, se introducen con violencia, y unos ojos que te ponen de rodillas ante ella sin expresar una sola palabra. Nos llevó toda la noche llegar a conocernos… físicamente. Por supuesto que quiere volver a verme, me lo dijo esta mañana cuando nos despedíamos, antes de que Beck llegara por ella, así que esta noche… no volveré a dormir en casa. Amé el piano en su habitación y todos esos… adornos… raros que la acompañan. ¡Aayyyyy! – Dijo suspirando – Toda Jade, es sensacional. La amo.

Las punzadas en mi corazón no tardaron en hacerse sentir. Por ese día, decidí no ir a la escuela, ya tendría tiempo para pensar de qué manera puedo motivarme para seguir viviendo.

Afortunadamente Cat no me dejó sola en ese momento.

-Estoy segura que cuando escuches esto te vas a sentir mejor.

-No quiero saber nada Cat, no por ahora, me siento muy mal y cansada.

La pelirroja no hace caso, como puede ser su estilo, tomó el vaso de agua de mi mesita de estudio y lo vació sobre mi cara.

-¡Cat! – Grité alzando la cabeza, pero sin ánimos de levantarme aún.

-Ya no te hagas tonta Tori Vega, no tienes qué sentirte así sabiendo que tú misma lo provocaste. Levántate y escúchame, que debemos actuar con tiempo.

-Entiende que ya no quiero saber nada, no me interesa lo que tenga que ver con Jade ni nada, nada, nada.

-¿Ni siquiera que ya tenemos evidencia suficiente para librarla de su madrastra?

Me levanté otra vez como resorte.

-¿Ya la hay?

-Ayer en la noche – dijo Cat sentándose a la orilla de mi cama – La tipa esa entró a su habitación y quiso pasarse de lista con ella.

-¿Ayer en la noche? – Asiente - ¿Cómo a qué hora?

-Las 11, las 12, no recuerdo, Jade estaba componiendo en su piano. Carlotta la abrazó por la espalda e intentó besarla pero ella se zafó y la empujó fuerte contra el estante. Carlotta se enojó y con un martillo golpeó el instrumento hasta destruirlo. Eso enfureció mucho a Jade quien volvió a empujarla y esta vez la golpeó feo, Carlotta se rompió un brazo.

-¿Cómo está Jade?

-Amaba su piano, estaba terminando una canción que compuso para ti, de hecho discutieron por ti, todo quedó documentado en el video.

-¿Pero ella no se lastimó?

-Un poco, heridas menores, pero por lo demás está bien.

-¿Y ahora? ¿Qué va a pasar con su madrastra?

-Robert ya puso la denuncia y Jade testificará sobre los hechos, presentaremos la evidencia y esperamos que no sea un juicio largo, por el bien de Jade. Beck también va a rendir una declaración y Robert y yo haremos lo mismo, con esto se espera que sea suficiente para hundir a la italiana.

-¿Y Víktor?

-No he podido localizarlo, está fuera de la ciudad, pero no creemos que sea un problema, tenemos todo en nuestras manos. Jade y Alex se están quedando en mi casa, ¿quieres ir?

-No sé si ella quiera verme.

-Vamos, Jade no es la chica que se abruma tan fácilmente, no vas a encontrar a una Jade hecha pedazos, quizá solo un poco furiosa pero nada más. Entonces, ¿vamos?

-Está bien, necesito verla y cerciorarme de que está bien.

Antes de que Cat anuncie mi visita la detengo un momento en la sala.

-Espera, se supone que ayer Jade estuvo toda la noche con Trina, ¿cómo fue que pasó todo esto?

-Jade no pasó la noche con Trina, te lo puedo asegurar.

-Pero ellas… Jade pasó por mi hermana a mi casa y…

-Sikowitz les dio un papel en la misma obra, y fueron a reunirse con él y con Sinjin para ensayar el efecto de luces y sonido de su escena, no te enteraste porque estabas en la luna durante la clase, por cierto, aunque actúan en la misma obra y en la misma escena, sus personajes jamás hacen contacto entre ellos. ¿Qué fue lo que creíste?

-Según lo que ví, o… lo que Trina me hizo creer… tuvieron una cita.

-Sólo de trabajo, Trina se quedó a repasar con Sikowitz su papel, ya que no lograba una buena interpretación, después supe que se fueron a casa de Sinjin, porque él es su galán en la historia y ya de ahí no sé, pero Jade se fue temprano a su casa y estuvo allí al menos hasta las 12, pero durmió conmigo, en mi habitación, en mi cama… y te aseguro que no caminó dormida porque la abracé toda la noche. Alex durmió con mi hermano.

Sonrío, esa Trina… ya me arreglaré con ella, ¿así que todo fue un mal entendido? Suspiro aliviada, no del todo, pues aun estaba Beck.

Cat regresa de su habitación y con un tono muy triste en la voz me dice que Jade no quiere verme.

-Lo siento Tori, supongo que tendrás qué esperar un tiempo. Además, Beck está allá dentro con ella – Bajo mi mirada al suelo.

-No te preocupes, entiendo… y… gracias por todo Cat.

-No tienes nada qué agradecer. Te prometo que hablaré con ella y trataré de…

-No… por favor… no hagas nada… yo… ya sabré qué hacer para… intentar remediar este asunto… Quédate tranquila amiga – La chica me sonríe.

Doy la vuelta para salir, en el corredor de la casa pintada de rosa, justo cuando ya estaba marchándome aparece una linda mujer rubia cargando unas bolsas del súper.

-Hola, ¿puedes ayudarme con esto?

-Claro que sí, con mucho gusto – Tomo un par de bolsas de papel y cargo con una a cada lado.

-Gracias. Tú eres…

-Tori Vega.

-Tori, Cat me ha hablado mucho de ti, supe que estuvieron el otro día en mi casa pero tuve que irme a resolver un asunto de trabajo y ya no los alcancé a saludar.

-Descuide.

-¿Ya entraste a ver a Jadey?

-Mm… no… ella no… amm…

-¿No quiere verte? – Creo que asentí con la cabeza – Niña testaruda que és. Anda, acompáñame al despacho para que hablemos – Me invita luego de dejar las bolsas en la cocina.

Sigo a la tierna mujer hasta una habitación pequeña al final del pasillo de la casa con semejanza de pastel, una y otra, madre e hija eran bastante parecidas, sin el color del cabello. La mujer me abre la puerta del cuarto y hace un ademán para que entre. Lo hago. Después me invita cortésmente a que tome asiento y obedezco también a su señal.

-Bueno, déjame presentarme primeramente: yo soy Lynda Valentine, madre de Cat y de Robert, y algunas veces… también de Jadey y de Alex. Por lo que veo, tu relación con ella está en picada al fracaso ¿no es cierto?

Una tosecilla me invade de pronto, no esperaba que la mujer supiera de eso.

-Tranquila, Jade me lo ha contado, ella confía en mí, yo además de amiga, suelo ser su psicóloga personal, así que conozco muy bien la relación que se ha planteado entre ustedes… desde el principio. Si quisieras saber algo sobre Jade, soy la mejor persona que te puede responder a eso, la conozco mejor que nadie, incluso mejor de lo que Cat piensa.

-Pero usted y yo…

-Lo sé, como que somos desconocidas, pues deja eso a un lado y vamos viendo de qué manera su relación puede o no llegar a tener éxito… o muerte en el intento.

Esa fue la conversación que marcó mi vida para siempre, a partir de ahí, aunque no tomé una decisión inmediata, sabía muy bien lo que debía hacer. Todas las palabras que crucé con Lynda esa tarde, me bastaron para reflexionar en esa extraña relación que Jade y yo estábamos viviendo, si permanecíamos juntas o no, sería la decisión que daría en el próximo paso. De una cosa estaba segura, esta vez, aunque Jade se negara, no descansaría hasta lograr hablar con ella, y entonces la besaría… o la dejaría ir para siempre, aunque mi corazón deseara lo contrario.

Apreciado público lector, les notifico que este ha sido el antepenúltimo capítulo de esta historia, por lo que en vistas del final, dentro de dos capítulos más, agradeceré mucho cada comentario que ustedes opten regalarme. Así sabré hasta qué punto esto va para bien o para mal, sólo por curiosidad jejeje. Háganme saber lo que piensan, ¿les gustaría que Tori y Jade quedaran juntas? ¿O prefieren que sea una historia con principio Jori y final Bade? ¿O tal vez piensan que Trina merece una oportunidad? ¿Qué dicen de Betty? ¿Y aun queda André? ¿Qué opinan de mí? ¿No puede quedar en un Jadesaywest? Jajajajaja. Saludos y abrazos.