Cap5. Emergencia.
Fuera del consultorio y a la espera de Adrián y Marinette Alya se encontraba en la sala de esperas junto a Nathalie, la tensión entre ambas era demasiado pesada, tanto que las personas que pasaban cerca de ellas prefería alejarse aún más.
-Es un malentendido.- dijo la secretaria rompiendo el fuerte silencio entablado, apenas Alya le miro, la mujer aún permanecía con su semblante serio y no despegaba la mirada de la puerta del consultorio.
-¿Un malentendido? Podría simplemente a ver dicho a lo que vendríamos y evitar que nuestra imaginación volara… ¿Sabe que Marinette pensaba lo peor? Aunque claro yo nunca le permitiría hacerle daño a mi mejor amiga.
-Adrián en estos momentos no sabe ni siquiera como llevar su vida y menos con esta noticia, si el no actuaba tendría que hacerlo yo misma.- le respondió, Alya dejo su pose de brazos cruzados y le miro sorprendida, por su parte Nathalie le miro soltando un ligero bufido de fastidio.- ¡No es lo que piensas!
-¡Explíquese! Odio que diga cosas que puedo "malinterpretar".
Por un momento Alya pensó que esa "cita" era para asegurarse si aún cabe la posibilidad de deshacerse del problema, por obvias razones ella no lo permitirá es la vida de un ser inocente, pero si Nathalie tenía razón y solo se estaba haciendo conjeturas falsas valía la pena escuchar que es lo que tiene que decir la mujer frente a ella.
-Todo el mundo piensa que la madre de Adrián desapareció simplemente, ella está murió por causas naturales, nunca dejo que su hijo supiera la verdad por eso le mantuvimos todos estos años con la mentira, el asunto es que Adrián ya sufrió demasiado por la pérdida de su madre y la sobreprotección y exigencias de su padre y la señorita Dupain-Cheng se niega a dejarle ver a su hijo, preferiría ser yo quien de forma discreta le diga como esta.
-Por un momento pensé que usted y el padre de Adrián estaban cortados con la misma tijera, me seria extraño que no le fuera con la agradable noticia de que será abuelo… y hasta no ver que todo se mantenga en secreto solo le diré que usted no es de mi entera confianza.
-Piensa lo que quieras.- le dijo nuevamente mirando la puerta del consultorio.- me tiene sin cuidado lo que digas.
Unos largos minutos más pasaron hasta que ambos salieron del consultorio de camino al estacionamiento Ni Marinette ni Adrián se dirigieron la palabra hasta un par de metros antes de llegar al auto, Alya y Nathalie entraron dándoles unos minutos de privacidad para que pudiesen hablar.
-¿Ahora qué?- le pregunto.- ¿Todo esto lo planeaste con la secretaria de tu padre?
-Ni siquiera sabía que ella se enteró de esto, ignoro por qué lo hizo, pero me alegro, desde que lo mencionaste es la primera vez que puedo ver a mi hijo.- Marinette sonrojo ladeando el rostro, y apretando sus manos fuertemente para intentar controlarse.-
-Es-escucha… podríamos vernos cada día de revisión médica siempre y cuando arregles todos los papeles, me eh dado cuenta que en todos aparezco como Marinette Agreste, eso podría perjudicarte con tu padre pues imagino que él no sabe nada.
-Descuida yo me encargo de eso, entonces… ¿Podríamos intentarlo?
-¿Intentar que?- Adrián estaba actuando de cierta forma sospechosa y de cierto modo le parecía hablar con cierto gato negro.
-Déjame intentar estar a tu lado, hoy mismo podría intentar hablar con tus padres.- propuso.
Es cierto que sus padres ya estaban enterados del embarazo, pero no de quien era el padre… lo pensó por unos segundos, hasta ahora indirectamente Adrián había cumplido con mantenerse lejos de ella por un tiempo e incluso llego a defenderla cuando pensó lo peor sobre esa consulta médica, Si Adrián Agreste era capaz de sobrevivir a una charla con su padre entonces pensaría aún mejor sobre el dejar que Adrián estuviese a su lado en ciertas ocasiones.
-De acuerdo.- le dijo.- hoy mis padres se han tomado todo el día libre así que podrás hablar con ellos.
Finalmente ambos subieron al auto, tal y como lo prometió la llegar a casa de Marinette, Nathalie le espero fuera dentro del auto mientras él hablaba con los padres dela azabache.
Y mientras Adrián hablaba con el padre de Marinette, Ella se despidió de Alya, esa parte del día la dejo muy agotada, fueron demasiadas emociones en solo unas pocas horas, prefería descansar un rato, Tikki quien todo el rato estuvo escondida, salió por fin estirando su pequeño cuerpo, estar dentro de la bolsa de Marinette fue bastante pesado, más por que la kwami absorbió todas las energías negativas como medida de precaución para que no le afectaran al pequeño dentro de su protegida. Tikki observo a Marinette recostada en su cama mirando una pequeña fotografía con una sonrisa en sus labios.
-¿Marinette?- le hablo Tikki, pero ella parecía estar perdida en sus pensamientos.
Mirando la primera foto de su bebé le hacía pesar demasiadas cosas, y entre ellas ¿Cómo será él bebe? Esta la posibilidad, que se parezca a ella, o a su padre… puede que sea un niño, puede que sea una niña. Porque pensar en eso ahora, podría llevarse la sorpresa de su vida el día que el bebé llegara al mundo.
-¿No te parece asombroso Tikki?- le dijo por fin- que una pequeña vida cambie tantas cosas en la tuya y te haga despertar sentimientos que jamás imaginaste despertar o si quiera tener.
-¿Puedo ver la foto?- Marinette se reincorporo en su cama, cruzando las piernas, Tikki se colocó entre ella y la pequeña fotografía.
-Ves esta pequeña bolita.- le señalo con el dedo, la kwami asintió.- es él bebe, el doctor dice que todo está muy bien con él.
-Marinette…
Tikki rápidamente escondió tras las almohadas en la cama, Adrián había entrado a su habitación.
-¿Ya terminaste de hablar con mis padres?
-Sí y no fue nada fácil, tu padre parecía en cualquier momento querer arrojarme por una ventana.- le dijo, Adrián parecía algo incómodo, literalmente él padre de Marinette quería tirarlo no de la ventana sino de la mismísima Torre Eifel.- Solo eh venido a despedirme ya es algo tarde y mi padre se abra enterado ya que me escape de una sesión de fotos.
-Lo siento.- se disculpó, Adrián negó con la cabeza.
Tras despedirse, salió de su habitación, dejando a Marinette con el corazón latiendo a mil por hora, ya no recordaba desde cuando aprendió a controlar sus emociones frente a el, podía hablar con fluidez sin tartamudear pero el sentimiento de amor aún seguía presente en ella.
Ha pasado un mes y una semana desde la visita al médico, en dos semanas tendría que ir a una nueva revisión, durante todo ese tiempo ambos mantenían una cierta comunicación, cada mañana y noche Adrián mandaba mensajes a Marinette para saber cómo se encontraba, de algún modo u otro él quería saber de ella.
-Es muy extraño que tu padre te llame a su oficina ¿Qué has hecho esta ves?.- El kawami de Adrián le miraba divertido desde el bolsillo de su chaqueta, las únicas veces que su padre le mandaba llamar hasta su oficina era para regañarlo severamente.
-Negarme a ir al extranjero.- le respondió.- No puedo irme y dejar a Marinette sola.
-No estará sola, tiene sus padres y a su amiga además si algo llegase a pasar Ladybug se encargara de capturar al akuma.
-Ya veremos Plagg, de algo estoy seguro, no pienso ir a ese viaje.- índico entonces al kwami esconderse nuevamente pues ya avían llegado a la puerta de la oficina, tomo aire un par de veces antes de entrar.
Su padre se encontraba teniendo una discusión por teléfono, más eso no significaba no darse cuenta de la presencia de su hijo ya sentado frente a su escritorio, cuando la llamada termino, este tomo asiento nuevamente sosteniéndole la mirada, mirada que solo usaba para incomodar a Adrián desde que él era pequeño.
-Iras a ese viaje al extranjero y es mi última palabra.- dijo secamente, Adrián evito exasperarse frente a su padre, ya era una adulto y aun así seguía manipulándolo como si fuera aun un niño.
-No siempre podrás elegir sobre mí, papá ya no soy un niño y simplemente no pienso salir de Paris.- le dijo.- No pienso ir a ese viaje.
-¿Qué es lo que te retiene a quedarte?- le pregunto, algo no le daba buena espina su padre parecía tranquilo y eso no significaba ser para nada bueno.
-Cosas personales.- respondió.
-Cosas personales.- repitió sin interés, levantándose de su lugar, no sin antes arrojar a su hijo una carpeta.
Adrián sintió una cubetada de agua fría caerle de lleno, lo que su padre le había arrojado era nada más y nada menos que el expediente médico de Marinette ¿Qué demonios hacia su padre con esos papeles?
-¿Cuándo pensabas decírmelo?- ordeno saber.
-Honestamente… Nunca.- le respondió.- pero ahora que lo sabes ¿Quién te lo ha dicho?
-Tengo mis fuentes Adrián, si lo que querías era solucionar tú mismo tus problemas dime ¿Qué te asegura ese niño sea tu hijo?
-No tengo que responderte, ese niño es hijo mío y te guste o no ahora será tu nieto ¿Quieres saber que me impide ir a Estados Unidos? Pues es el, no pienso alejarme de su lado.
-¡Iras a ese viaje y te quedaras en Estados Unidos los próximos seis años y es mi última palabra Adrián!- esta vez la vos de su padre era más fuerte como si pensara que con solo gritarle un poco habría ganado esa "batalla"
Adrián relajo los hombros, alejando toda la tención posible en él, ya no tenía más opciones pero si una has bajo la manga y ahora era el momento exacto para mostrarlo, ya lo tenía planeado desde hace tiempo solo necesitaba un motivo para hacerlo que tenía planeado hacer.
-No, no lo hare, no pienso irme y no podrás hacer nada, a partir de este momento renuncio a ser tu modelo estrella, busca a otro que cumpla tus estándares y tus exigencias, serás mi padre pero sobre mi ya no puedes hacer nada.- sentencio, su padre sonrió de lado, y Adrián se asustó internamente.
-Adrián no me hagas tomar otra medida más drástica que la que ya eh tomado.- finalizo, ahora si la sangre dejo de fluir en su cuerpo y la palidez se adueñó de él por completo.
-¿Qué hiciste?- la sonrisa no desaparecía de su rostro, completamente asustado salió corriendo de la oficina, sea lo que sea que su padre hiciese iba en contra de Marinette.
Marinette se encontraba caminando por los pasillos de la escuela de diseño, la directora le ha mandado a llamar, es extraño, la última vez que le mandaron llamar de la dirección fue por saltarse un día completo las clases, y eso fue cuando descubrió estar embarazada. Tal vez no sea nada, un pequeño sermón porque sus calificaciones bajaron un poco, al llegar, noto a la directora algo seria, más que de costumbre.
-¡Expulsada!- no se lo podía creer, la estaban expulsando del colegio simplemente-
-Señorita entienda que el colegio es de prestigio, que la recomendaran nos hizo creer que era una señorita con principios.
-Pero ¿De qué habla? No le entiendo.
-Simplemente no podemos tenerla más en este colegio por su estado- le dijo.
-¿Mi estado?
-Nos ha llegado un "rumor" sobre que le vieron visitar el hospital a lado del hijo del señor Agreste.
-S-sí, pero fue porque me sentía mal…-mintió- soy amiga de Adrián Agreste, el me miro en mal estado e insistía llevarme al médico.
-Me tome la molestia de pedir su expediente médico, para confirmar los rumores, pero como comprenderá, lo que eh visto no es favorable, para usted en todo caso, podríamos decir que el colegio no se enterara de nada, solo una baja temporal, no nos conviene tener a una embarazada en este lugar, además que fue una petición exclusiva del señor Gabriel Agreste.
-¡¿Qué?! grito golpeando el escritorio con furia.
-Por influencias de su hijo es que el señor Gabriel intervino por usted para ingresar a escuela de diseño pero ahora ya no puede estar más aquí.- dijo por último la señora extendiendo la carpeta con los documentos de Marinette.
-¡USTED Y SU COLEGIO SE PUEDEN IR A LA MIERDA!- grito saliendo de la oficina dando un portazo.
Intento calmarse de camino al comensal, era difícil, teniendo en cuenta la situación, pero sus emociones eran fuertes, no pudo evitar estallar en silencioso llanto todos sus sueños se destrozaron como el cristal frente a sus ojos.
Escondida tras una fuente del jardín alguien le miraba con una enorme y malvada sonrisa plasmada en sus labios.
Adrián había subido a su auto, comenzando a conducir rápidamente, rogaba por que Marinette estuviera bien, no paso mucho cuando recibió una llamada de la azabache, sabia a donde dirigirse, cuando llego la encontró sentada en la calle frente a la escuela en su rostro se podía ver claramente el rastro de las lágrimas.
-No sabía a quién llamar- comenzó a hablar ella- todo fue tan…
-¿Estas bien?- pudo respirar tranquilo, no parecía le hubiesen hecho daño alguno, o tal vez si pero no físicamente.
-No… no se siento que todo se derrumbó tan rápido que de un momento a otro ya estaba en la calle.- Adrián se arrodillo frente a ella tomándola por los hombros, nunca la había visto así de vulnerable, correría el riesgos de ser insultado, inclusive golpeado, pero no le importó simplemente la abrazo y ella dejo que él tuviera ese afecto con ella.
-Marinette, vámonos.- ayudándole a ponerse de pie, subieron al auto, aun no podía decirle que su padre ya se avía enterado de Marinette, primero tenía que descubrir que le había hecho para que ella se mostrara en ese estado tan decaído, le obligaría a decírselo aun si eso significaba transformarse en chat noir y obligarlo a hablar.
Llegaron a un edificio de departamentos, Marinette no dijo nada, supuso que hay se encontraba el lugar que anteriormente él le había propuesto hace tiempo, no quería pelear, solo quería un lugar para descansar se sentía realmente mal. Al llegar al departamento, no pudo evitar inspeccionarlo todo, parecía una muñeca viviente por su estado de ánimo.
Al entrar noto simplemente que la sala era bastante grande, se podría decir que era toda la habitación del comensal sumado la pequeña cocina, el lugar estaba amueblado, una pequeña sala de tres sillones que formaban un cuadro de cuero blanco y una mesita de madera al centro, un pequeño comedor de cuatro sillas y una cocina con una barra.
Del lado izquierdo se abría otra puerta que daba directo a la zona de habitaciones. Del lado izquierdo se encontraban dos puertas y en el derecho una.
-La primera puerta de este lado- señalo- es un baño individual, la siguiente es una habitación y al frente otra.
-Esta, es la más grande y esta amueblada- entraron a la habitación del lado izquierdo la segunda después del baño, la habitación era amplia, tenía un ventanal con balcón que daba en dirección a un jardín amplio y muy bien cuidado, la cama al centro era amplia, era como si ya la hubieran preparado para su pronta llegada, se veía bastante cómoda, el armario era grande y para su sorpresa dentro de la habitación tenía otro baño.
El rubio le tomo la mano y la guio a la habitación del frente la cual estaba pintada de un azul pastel parecido al cielo más claro, en la parte inferior de las paredes se veía un patrón de burbujas elevándose plasmados, algunos botes de pintura en el suelo, la ventana tenía unas cortinas blancas.
-¿Te gusta?- le pregunto.
-Es como si dieras pro hecho que voy a vivir contigo de ahora en adelante.- le respondió.
-Algo me decía que lo arias más por él bebe que por ti misma
-Pero todo es azul… ¿No has pensado que podría ser una niña?
-Niño o niña, da lo mismo, la habitación es para él o ella.
-Lo siento Marinette, ¿Qué ha pasado? Te ves muy mal ¿Quieres ir al médico?
-Es por eso que estoy mal, tu padre se enteró de lo del médico y ordeno me expulsaran de la escuela de diseño.- le dijo.
Es ha eso a lo que su padre se refería con a ver tomado medidas, por un parte se alegraba de que no le hubiese hecho algo peor a Marinette eso no podría perdonarlo ni por le simple hecho de que fuese su propio padre.
Un trozo de queso callo de la chaqueta de Adrián y no pasó desapercibido para Marinette, seguido del queso una rápida sombra negra salió de su chaqueta y entro de la misma forma esta ves con el trozo de queso.
-¿Qué fue eso?.- pregunto sorprendida.
-¿Qué?
-U-un… algo salió de tu chaqueta y entro nuevamente.- Adrián se hizo el desentendido, Plagg no pudo ser tan descuidado para dejarse ver ¿O sí?
¡Hip!¡Hip!
El pequeño sonido los tomo a ambos descuidados, Adrián intento ocultar le ruido con un sonoro bostezo, pero de poco le sirvió.
Jijiji
Ahora era Marinette quien se sorprendía, el sonido venia de su bolsa.
El primero en salir de su escondite fue Plagg, quien se posó sobre él Hombro de Adrián.
-¡AH!- grito Marinette Pegándose contra la pared.
-¡Plagg!... M-marinette te lo puedo explicar es… es…
-¡UN KWAMI!- grito ella en respuesta, el chico se sorprendió por la respuesta ¿ella conocía a los kwami?
Tikki salio de su escondite, y el sorprendido a hora era Adrián, Marinette poseía un kwami.
-¡Plagg!- grito Tikki
-¡Tikki!- grito plagg al mismo tiempo que tikki ambos se abrazaron.
-¿Qué demonios pasa a aquí?- demando saber Adrián, Marinette no salía de su sorpresa.
-¡No!- grito ella.- T-tu… - levemente comenzó a sobar su vientre, sentía una ligera punzada e incomodidad, algo parecido a las náuseas-… ¡AY!
-¿Estas bien?
-Sí, es solo que… ¡Ay!- esta vez tuvo que sujetarse de él por el dolor que le hizo encorvarse, no eran nauseas era un dolos punzante en el vientre.- ¡Me duele!
Los kwami se acercaron a Marinette, podían sentir que su energía se descompensaba desmesuradamente, la chica tenia demasiados sentimientos a flote que ya no soportaba y de algún modo debían salir. Adrián al ayudarle a incorporarse, noto que su short comenzaba a teñirse de rojo y un pequeño hilo de sangre corría por sus piernas. Tomándola en sus brazos salieron del departamento rumbo al hospital.
Sin explicarse cómo, llegaron rápidamente a la clínica, al entrar un par de enfermeros colocaron a Marinette sobre una camilla llevándola a urgencias, una enfermera le pidió se calmara y aguardara en la sala de espera, mientras proporcionaba los datos de la paciente.
Notas finales:
Soy mala y les dejo la intriga… siento que tengo días de no actualizar pero eh aquí el capítulo.
Dudas, preguntas, sugerencias, aclaraciones lo que sea todo es bien venido n.n
Espero que les gustara este cap.
Nos vemos en la siguiente actualización
