Cap.6 Sorpresas
El tiempo parecía ser toda una eternidad para él, después de que Marinette fuera llevada al aérea de urgencias llamo de inmediato a los padres de la chica y a sus amigos, no tardo mucho para que todos llegaran al hospital claramente preocupados por saber el estado de Marinette, Los Kwami escondidos dentro de la chaqueta de Adrián se sentían culpables por lo sucedidos, más Plagg por su pequeño descuido.
-Familiares de la señorita Marinette- llamaron, como un resorte se levantó de su lugar y se acercó al médico en turno.
-Nosotros.- se apresuró a decir el padre de Marinette.
-¿Qué es de la paciente?- pregunto el médico, el mismo que había hecho el primer ultra sonido.
-Soy su padre.
-Señor, la paciente presento una amenaza de aborto, no hay de qué preocuparse, la paciente como el feto están en buen estado ¿hay algo que le haya alterado recientemente?
Las miradas se posaron sobre Adrián, la verdad que ninguno de los presentes sabía bien por que Marinette estaba en urgencias, el no avía querido decirles nada.
-Mi padre pidió fuera expulsada de la escuela de diseño.- confeso en cierta parte eso era verdad, y por otro lado no podía decirles "Además descubrió que soy Chat Noir y a mi Kwami"
-Eso pudo alterarla, les repito ambos están bien, solo necesita reposo y nada de alteraciones, se le había programado una consulta dentro de dos semanas, le adelantaremos la revisión para el día de mañana, aconsejo que se quede en observación esta noche.
-Si, como diga…
-¿Por qué tu padre Ordeno eso?- exigió saber Alya un tanto desesperada.
-Se enteró del embarazo de Marinette.- fue su única respuesta.
-¿Qué tu padre no lo sabía?.- Adrián miro al señor Tom, poco de asustarse seguía preocupado, a pesar de a ver escuchado ya estaba fuera de peligro.
-No quería decirle nada a mi padre, hace unas horas mi padre intento, no más bien me obligaba a desaparecer del país por seis años, me negué por el simple hecho de no querer estar lejos de Marinette y mi hijo, fue cuando me dijo que no le obligara a tomar otra medida.
Adrián se limitó a contar brevemente la discusión con su padre, la llamada de Marinette y que durante el camino ocurrió el por qué ahora estaban en emergencia, Tom se veía bastante molesto, no con el rubio, sino con el padre de este, su mujer intentaba calmarlo, poco importaba ahora que Gabriel Agreste fuera un patán, lo que más importaba era su hija. Por su parte Sabine agradecía a Adrián por su atención a con Marinette y por llamarles durante ese estado de emergencia.
-¿Adrián Agreste?- una enfermera apareció casi de inmediato preguntando por él.
-¿Si?
-La señorita Marinette quiere verlo.- le dijo.
-Si gracias.
Adrán se dirigió a la habitación donde Marinette estaba, prácticamente compartía habitación con otras tres personas atendidas en urgencias.
-Ya estás bien…- fue lo primero que le dijo- él bebe está bien.
Con las cortinas corridas a ambos lados de la camilla, los Kwami salieron de su escondite, Tikki rápidamente fue a con Marinette recostándose en su pecho en forma de abrazo, Plagg por otro lado se mantenía con su cabecita abajo, realmente se sentía culpable.
-Fue mi culpa…- dijo el kwami, las miradas fueron sobre el.
Marinette Extendió su mano en su dirección, una señal para que el pequeño gato se le acercara.
-No, no te culpes.- dijo Tikki.- también fue mi culpa, yo sabía que estabas hay y no pude evitar reírme.
-¿Ustedes dos ya…?- Intento preguntar Marinette, Adrián coloco una mano sobre su hombro en señal de que no debía alterarse.
-Todo este tiempo, desde que fueron elegidos.- dijo el pequeño Kwami negro.- pero como Marinette lo dijo hace tiempo ustedes no devian conocer sus identidades tras las máscaras… hasta ahora.
-¿Eso qué quiere decir?- pregunto Adrián.
-Bien… las vidas de Ladybug y Chat Noir siempre están destinadas a estar juntos por siempre.
-No solo les ayudamos a proteger al mundo, sino que cada era nos encargamos de reunirlos siempre.
-No entiendo.- dijo Marinette quien se mantenía lo más relajada posible.
-Con el tiempo entenderán.- dijeron ambos kwami.
-Marinette, afuera están tus padres ¿Quieres verlos?
La azabache asintió con la cabeza, durante la visita de sus padres Marinette pensaba en muchas cosas, ya no pensaba en el hecho de a ver sido expulsada de la escuela de diseño, sino más bien que en todos esos años, todas esas formas de tratar a Chat Noir que en realidad era Adrián le hacían sentirse mal para con él.
Tras un rato Marinette se quedó dormida bajo los efectos del sedante, las horas de visita ya avían terminado y tras una larga insistencia Adrián se quedó esa noche en el hospital para cuidar de ella.
Dejo la sala de espera, por unos segundos para dirigirse a la entrada principal del hospital, de antemano eso no se quedaría así.
-¿Diga?
-Te enteras muy rápido de las cosas no dime algo ¿Ya estas feliz? ¡Por tu culpa Marinette casi pierde a MI hijo!- apretaba el móvil en su mano, el silencio de su padre no sabía cómo interpretarlo pero a cada segundo su ira aumentaba.
-Deberías alegrarte porque eso no paso.- le respondió.
-¡TODO ESTO FUE POR TU CULPA!
-¿Y qué piensas hacer? ¿Renunciar? Ya lo has hecho, pero entiende no puedes renunciar a ser mi hijo, yo te eh dado todo lo que ahora tienes.
-Y también me quitaste lo que más quise ¿Qué pretendías que siguiera el mismo camino que mi madre?
-Que tu madre nos abandonara no…
-¡Jamás nos abandonó!- grito.- exigencias, perfección era lo único que tu maldito pensamiento exigía, mi madre fue tu modelo estrella en su tiempo, no soporto tanta carga de trabajo que exigías y al final termino muriendo ¿Qué pensabas que jamás me enteraría? ¿Qué me tragaría la eterna mentira de que simplemente desapareció? Por eso me mantenías encerrado en casa durante mi adolescencia para no enterarme de la verdad y fue tu peor error.
-Ahora que lo sabes ¿Qué?- Adrián no podía creerlo, porque su padre seguía de ese modo, porque parecía que por el hecho de decirle la verdad no se mostraba afectado o algo.
-Aléjate de mí, de mi familia, no quiero saber si quiera que fuiste mi padre ¡NO QUIERO SABER MAS DE TI!
Enojado colgó la llamada lanzando violentamente su móvil al suelo, pisándolo una y otra vez intentando desahogarse mientras sus lágrimas llenas de coraje se negaban a dejar de salir de sus ojos. Cuando se cansó de descargar su ira, se dejó caer al suelo, Plagg lo acompañaba en todo momento sintiendo su dolor.
-Es el momento de comenzar de nuevo.- dijo el kwami, Adrián le miro sonriéndole, tenía razón en ese momento un nuevo Adrián estaba por vivir una nueva vida.
Gabriel miraba con falso interés una fotografía de su fallecida esposa, las palabras de Adrián no le hicieron daño alguno, no hirieron su corazón, pues su corazón ya estaba muerto… murió el mismo día que su esposa lo hizo.
El amor de su vida, se había ido de su vida hace algunos años y su hijo hace apenas unos minutos, se supone que un hombre normal se sentiría destrozado o posiblemente arrepentidos pro sus acciones, pero no, Gabriel Agreste era o se catalogaba a si mismo como la perfección encarnada, dejaría pensar a Adrián que ha ganado la batalla por ese momento.
-Nathalie.- llamo a su secretaria, esta no tardó mucho en aparecer en la oficina de su jefe.
-¿Si señor?
-De nada te sirve inventar pretextos o intervenir por Adrián se perfectamente que hace tiempo sabias lo de la tal Marinette.- Nathalie bajo la mirada, todo lo había hecho tratando de que Gabriel no se enterase de ello.
-Lo siento señor.
-Ya no importa… comunícame con el director del hospital.
-S-si como diga.
Adrián conducía a la mansión, necesitaba sacar algunas pertenencias, pues no pretendía regresar nunca a ese lugar, tomo ropa, algunos archivos que respaldo de su computador de algo le servirían tarde o temprano, objetos de valor y una pequeña caja fuerte. Tenía que ser rápido antes de que su padre regresara de la oficina.
Todo estaba ya guardado dentro de las maletas, bajo a toda prisa por las escaleras y miro el lugar que le vio crecer, poco a poco los recuerdos de todos esos años felices y tristes encerrado en esa mansión… pocas cosas atesoraría de ese lugar, como los recuerdos de su madre, la ves que conoció a Plagg. Sentía tristeza por no lograr despediste siquiera de Nathalie, quien le cuido tras la muerte de su madre.
Caminaba con su porte serio por los pasillos del hospital, como si su simple presencia indicara gran autoridad a todo aquel que llegase a toparse con él, ingreso a la habitación encontrándose con Marinette aun dormida, tomo la platilla a los pies de la camilla. Después de que Nathalie le comunicara con el director del hospital Marinette en su inconciencia fue trasladada a una habitación exclusiva para ella, claro todo por petición de Gabriel Agreste. Detallo a la chica, no entendía que le atrajo de ella a su hijo para cometer semejante estupidez.
Miro la plantilla médica, talvez por ser un diseñador de modas muy famoso, no significaba que no tuviera conocimientos de otras cosas, estaba totalmente seguro que ni siquiera Nathalie era consciente de que él poseía un título médico, que tras graduarse como médico cirujano, su atención se centró rápidamente en la moda y decido quedarse con esa carrera.
Gabriel comenzó a sentirse observado, alzo su mirada de la tablilla, la Mirada de Marinette estaba clavaba sobre él.
-Veo que el sedante ya perdió su efecto.- dijo dejando la tablilla en su antiguo lugar.
-Me sentí observada, es difícil conciliar el suelo cuando alguien te mira fijamente.- le respondió de manera seria.- ¿Dónde estoy?
-En una habitación privada, de nada.- respondió de la misma forma.
-Su pongo que si dices la verdad que ese niño que esperas es hijo de Adrián deberías recibir los mejores tratos, en caso de que no lo sea…
-¡Sus amenazas no me dan miedo!- le interrumpió de forma grosera, por más que ese sujeto fuera alguien muy reconocido, Marinette tenía su carácter y de sobra sabía que una de las razones para estar en el hospital era ese señor.- piense lo que quiera de mí, pero no se atreva a meterse con mi hijo, si usted no supo ser un buen padre con el suyo no se meta donde no le importa.
-Te sugiero sigas descansando, Adrián llegara en un rato.- poco le importaba lo que Marinette dijera de él, poco le importaba que ese niño estuviera bien, solo quería ver hasta donde su hijo era capaz de llegar con todo eso.
Adrián dejo sus cosas en el departamento, tenía que regresar donde Marinette, no quería dejarla sola más tiempo.
-¡Adrián Cariño!- No muy lejos del estacionamiento estaba Chloe ¿Qué hacia ella en ese lugar?
-Chloe ¿Qué haces aquí?- le pregunto separándola de él, apenas la rubia se le acercó se colgó de su cuello estampándole un gran beso en la mejilla.
-Haha Adrián mi Papi, me compro un pequeño departamento para usarlo y hacer fiestas privadas lejos del hotel… ¡No! ¡tú también tienes un departamento en este lugar!
-Emm si…- intento explicarse.
-¡Oh el destino quiere que estemos juntos!- exclamo mas feliz todavía.
-Eh no me malentiendas Chloe, eh decidido dejar la casa de mi padre, viviré aquí de ahora en adelante con mi novia.
-¡¿Qué?!
Aprovechando el shock en el que la rubia había entrado, subió a su auto y salió directo al hospital, aun saliendo del lugar se podía escuchar el llanto desesperado de Chloe.
-Imagina como se pondrá cuando le digas que es Marinette.- dijo Plagg sin poder evitar reírse.
En el hospital fue informado sobre que Marinette estaba en piso, extrañado subió a su habitación, Tikki estaba recostada sobre el vientre de la azabache quien miraba de manera distraída por la ventana. Plagg se coloca a un lado de Tikki haciendo lo mismo, quiso preguntarles que era lo que hacían, pero aunque su curiosidad era grande, más le interesaba saber por que Marinette estaba tan enojad.
-¿Marinette?
-Estuvo aquí.- fue su rápida respuesta.
-¿Quién?
-Tu padre.- respondió esta ves Tikki.
-¡¿Qué?! ¿Estás bien, no te hizo nada?- pregunto angustiado, ella negó con la cabeza, suspirando pesadamente.
-Dijo que si este niño es tu hijo merecía los mejores cuidados, me molesto mucho su presencia Adrián.
-Lo siento, no debí dejarte sola.
-Tranquilo, míralo por este lado, no me hizo nada, todo está bien.
-Pero asusto al bebe.- dijo Tikki un tanto molesta.
-Tiene razón, él bebe está asustado, pero ahora que ya escucho la voz de su papá está más tranquilo.
Ambos les miraron extrañados ¿Cómo podían saber que él bebe estaba asustado? Por un lado comprendieron ahora por que Tikki estaba recostada sobre el vientre de Marinette y Plagg le hizo compañía.
-¿Pueden saber cómo está él bebe?- pregunto un tanto sorprendido Adrián.
-Podemos leer sus energías.- dijo Plagg.- así él o ella se comunica con nosotros.
-Yo ya sabía incluso antes que Marinette sobre este bebe, sentía una diminuta energía cerca.
-¿P-porque nunca me lo dijiste?- pregunto Marinette, estaba sorprendida por el hecho de que los kwamis pudieran comunicarse con él bebe y más aún porque Tikki sabía de su embarazo antes que ella lo descubriera.
-Me dijo que quería tuvieras una sorpresa.- y sí que fue una sorpresa, ambos futuros padres se miraron con una sonrisa plasmada en sus labios, los kwamis siguieron recostados sobre le vientre de Marinette teniendo una agradable platica con él bebe hasta que se quedó dormido y junto a el la azabache.
Adrián no sabía qué hacer, no estaba seguro si hablar con su padre y exigirle una explicación a lo que hizo en su ausencia, recordó que su móvil lo destrozo hace unas horas entonces descarto la idea por completo. Mientras no insistiera en meterse con su familia todo estaba bien, si el no se aparecía nuevamente todo estaba bien.
Notas finales:
Se que con esta historia estoy haciendo que odian a Gabriel Agreste y deseen tirarlo de un puente sin fin o alguna tortura macabra (no se puede ser) pero como soy impredecible, lo odiara y después lo toleraran (pido mucho si les digo "amar" ) en fin solo de imaginarme la escena donde Tikki y Plagg platican recostados sobre el vientre de Marinette me hizo corazón de pollo (soy muy sensible TwT)
Espero les guste el capítulo.
Hasta la próxima actualización n.n
