Cap7. Comenzando juntos.

El sonido de alguien llamando a la puerta poco a poco les hizo despertarse, Adrián detallaba el lugar, se había quedado dormido en la silla aun lado de la cama de Marinette, los Kwami seguían dormidos sobre su vientre y poco a poco Marinette comenzaba a despertar. Los golpes en la puerta se seguían escuchando a la espera de una respuesta.

Adrián tomo a ambos kwami que se negaban a despertar y los oculto dentro de la bolsa de su chaqueta, con ambos bien escondidos, Marinette dio la orden para que quien sea que tocase la puerta entrara.

-Disculpe.- a la habitación entro una enfermera con un gran adorno floral de lirios blancos, rosas y morados en forma de corazón.- le han mandado este presente ¿Dónde lo dejo?

-Sobre aquel mueble junto a la ventana por favor.- Pidió Marinette un tanto perdida por el presente, la enfermera salió tras dejar el adorno floral y darle un sobre a Adrián

-¿De quién será?- pregunto el Rubio, Marinette negó con la cabeza, no sabía quién pudo a verle mandado esas flores, dentro del arreglo se encontraba una pequeña tarjeta, donde la letra de Nathalie fue reconocida rápidamente por él.

Fue en ese momento que su atención se desvió al sobre anteriormente recibido, se sentía un poco pesado… dentro se encontraban algunos papeles y una tarjeta de crédito. Por un momento pensó que eso fue enviado por su padre, más de él ya no quería si quiera saber nada, grande fue su sorpresa al mirar que en los papeles figuraba como titular el nombre de su madre.

-Adrián ¿Qué es eso?- pregunto curiosa.

-Son algunas cuentas bancarias.- le respondió.- cuentas de mi madre… pensé que todo el dinero estaba bajo el poder de mi padre.- siguió leyendo los papeles, no solo estaban las cuentas bancarias sino lo que también parecía ser el testamento de su madre.

Todos sus bienes tanto materiales como financieros tenían como único beneficiario a Adrián Agreste. Lo que le hacía preguntarse dos cosas ¿Quién le envío esos papeles? Y ¿Por qué en ese momento?

Un nuevo llamado a la puerta lo saco de sus pensamientos, el médico de Marinette había llegado con el equipo necesario para la revisión, una vez todo listo, el medico coloco un gel sobre el vientre de Marinette que le provoco hacer una ligera mueca con los labios, Adrián se contuvo para no reír por su expresión; a pesar de la amenaza de aborto, el feto estaba perfectamente bien, su vida no corría peligro, Adrían y Marinette exhalaron con alivio

El médico en turno movió una pequeña perilla en el monitor, por el cual se comenzaron a escuchar el pequeño latido del corazón del bebe…Adrían tenía un nudo en la garganta y Marinette no lo podía creer tan pequeño y los latidos de su corazón se escuchaban tan fuertes.

-Sus latidos indican una gran fuerza por vivir.- dijo el médico.- Estará bien siempre y cuando sigan las instrucciones, nada de esfuerzos, y presiones, debe de estar en relajación continua, por lo menos hasta el mes siguiente.

Marinette fue dada de alta, unas horas después de la revisión, el día anterior su madre le llevo algo de ropa para cuando el dieran de alta, una vez cambiada de ropa, de camino al estacionamiento fue silencioso, ninguno de los dos decía nada y eso era pro que la azabache estaba terminando de discutir un problema interno en ella, nada de qué preocuparse, solo creía que la decisión que se debatía internamente desde que despertó en la habitación del hospital sería la mejor para ambos.

-No puedo avisar a tu casa que ya te han dado el alta, no tengo mi móvil, pero se alegraran de verte llegar.- le dijo sacándola de sus pensamientos, Marinette le miro un tanto extrañada.

-¿Qué paso con tu móvil?.- le pregunto, no sabía si decirle o no la verdad, pero si quería enamorarla de nuevo tenía que hacerlo.

-Lo destroce después de que llegamos a urgencias, hable con mi padre y… no quiero recordarlo solo en ese momento necesitaba descargar mi coraje con algo, la pobre víctima fue mi móvil.

Adrián puso en marcha el auto, al detenerse en el primer semáforo y que ese pequeño trayecto lo recorrieran en silencio, Marinette considero adecuado hablar de una vez.

-Adrián… yo, no quiero que me lleves a mi casa.- le dijo. Él la miro un tanto extrañado por sus palabras.

-¿Qué dices?

-Lo eh pensado mucho desde ayer que vi a tu padre, tampoco quiero que interpretes mi decisión como una especie de venganza para con él, al contrario me gustaría no verlo más en mi vida… la decisión va más para nosotros, aunque al principio me mostré terca fue por el miedo que sentía, no pienso alejarte de tu hijo, y me gustaría que estés presente en todo momento incluso cuando llegue al mundo.

-Creo que no te entiendo Marinette.

-Lo que quiero decir.- siguió hablando.- es que acepto, acepto quedarme contigo y estar a tu lado.

No sabía qué hacer, por un lado quería reír y por él otro llorar de la felicidad, en poco tiempo su vida cambió drásticamente, Marinette lo estaba aceptando, ahora solo ella y ese bebe eran su única familia.

-El bebe dice que si quiere.- dijo rápidamente Tikki saliendo de la chaqueta de Adrián.

-Bueno ya era hora de que despertaran.- dijo él sin poder ocultar su felicidad.

-Eso solo pasa por estar toda la noche platicando con tu hijo, hasta pidió una canción de cuna cuatro veces.- dijo Plagg fingiendo desmayarse. Marinette no pudo evitar soltar una ligera risa, pues antes de ella irse a dormir le cantaba en susurros una canción de cuna a su bebe.

-Muero de hambre.- exclamo Tikki posándose sobre la cabeza de la azabache, Plagg se colocó sobre el hombro de Adrián, exigiendo su queso.

El camino fue rápido, entre risas y una pequeña parada en un auto servicio para conseguir, galletas para Tikki y el camembert para Plagg. Subieron por le ascensor del edificó, aun no estaba listo para decirle que Chloe tenía un departamento en ese mismo lugar, si bien después de graduarse Marinette se sentía libre de no tener que verle nunca más pensó que decirle le alteraría y en esos momentos no era bueno.

Frente a la puerta de su departamento, se encontraba otro adorno floral, esta vez eran rosas blancas. Del cual un pequeño letrero sobre salía con el nombre de Marinette adornado con mariposas del mismo color que las rosas.

-¿Quién pudo mandarlo?- pregunto Adrían, Marinette negó con la cabeza, no tenía ni la más mínima idea.

Entraron al departamento, Marinette fue directo a recostarse un rato, aun se sentía cansada.

-¿Quién pudo mandarlas?- le pregunto Plagg.

Dentro del adorno se encontraba otro sobre esta estaba completamente en blanco, su curiosidad fue más grande para saber qué era lo que estaba en el interior de dicho sobre, grande fue su sorpresa al identificar la caligrafía de su padre en un cheque con una cantidad muy fuerte de dinero… tomo el sobre y cheque con ambas manos destrozándolo, Marinette nunca se enteraría de ese pequeño asunto y dejaría que le remitente de dicho arreglo florar quedara como anónimo.

Entro a la habitación, Marinette estaba hablando por teléfono con sus padres, cosa que le hizo respirar aliviado.

-¿Qué han dicho?- pregunto una vez la llamada fue finalizada.

-Mi padre no parecía muy convencido, pero mamá ara todo lo posible por que lo acepte, siempre y cuando no deje de visitarlos.

-No pienso dejar que te alejes de tus padres.- comento- podríamos verlos cada fin de semana o entre semana, como lo decidas…

-¿Algo te preocupa?

Los kwami se fueron nuevamente en contra de Marinette, esta apenas y sonrió por el acto, no le incomodaba pero sentía un poco extraño más algo le decía tendría que acostumbrarse a esas muestras de cariño por parte de ambas criaturas.

-Tengo que ser sincero My Lady…-la oji azul se sonrojo al escuchar esas palabras, desde que sabe la verdad de Adrián escuchar eso sin verlo con máscara le hacía latir su corazón más fuerte que antes.- no me gustaría dejarte sola pero en estos días tendré que salir demasiado, necesito buscar un trabajo.

-¿Eh?

-Renuncie con mi padre, no aseguro sobrevivíamos con todo el dinero que me dejo mi madre, me gustaría que todo lo que tengamos lo disfrutemos sabiendo que fue gracias a mi esfuerzo por no depender de nadie.

Marinette se sintió culpable.

-No lo hagas si es por obligación, yo podria regresar a casa de mis padres y…

-No es por obligación…- le interrumpio.- bueno si en parte, pero lo que quiero decir es que yo tome esa decicón no pienso dejar que siga arruinando mi vida e involucre a terceros, digamos que solo necesitaba un motivo para poder estallar en su contra, a demás quiero intentar poder tener algo contigo, algo estable.

-El intentar tener algo será en vano, porque yo ya te amo.- le dijo Marinette.

-Marinette.- Adrián le tomo del rostro con ambas manos, juntado su frente a la de ella, sintiendo su respiración.- no solo quiero que me ames por ser lo que soy, realmente quiero ganarme tu corazón, que sepas que, mi alma, mi corazón, solo te pertenecen.

Aun en aquella posición, con sus labios rosándose a cada movimiento de sus palabras, Marinette avía cerrado sus ojos, sus manos estaban sobre las de él, sujetándolas, dudando en si dejarlo o separarlo de su rostro.

-¡Puag! Pero que cursi… bebe te juro no quieres saber que pasa aquí afuera.

Ambos rieron por el comentario, Tikki le miro con cierto reproche por a ver arruinado tan lindo momento y el simplemente se dedicaba a abrazarse al vientre de Marinette.

Notas finales:

Un final dulce y de novela, digno de un Oacar, a los Fanfics Awards 2016 (Eso tan siquiera existe? xD) y nominación a futura película muy muy lejana en un universo paralelo… y después de esta divagación jaja... ¡Adrián es un amor! Dios mi corazón se puso totalmente rosa a la hora de escribir.

¿Qué opinana ustedes? ¿Vomitaron corazones o les dio diabetes? xD

Dudas, preguntas, aclaraciones, bombas molotov, Chat Nori envuelto para navidad, lo que sea todo es bien venido

Espero les gustara el capítulo de hoy

Nos vemos en la siguiente actualización