Cap8. Buenos o malos encuentros.

Después de aquel dulce momento, Adrián dejo a Marinette descansando en la habitación, ya era un poco tarde y lo más seguro es que tuviese hambre hasta ahora no había reparado en comprar algunos víveres toda su despensa estaba completamente vacía. No quería salir y dejar sola a Marinette pero tampoco quería llevarla necesitaba descansar no agitarse.

-¿Algún problema?- Tikki se apareció aun lado de Adrián con una galleta entre sus manos, la pequeña kwami se dio la libertad de explorar lo que sería ahora el nuevo hogar de Marinette.

-Oh esto… eh…

-Tikki, soy Tikki.

-Tikki, es solo que me pareció buena idea preparar algo para merendar y no hay nada, olvide comprar algo, me gustaría salir a hacer las compras pero no quiero dejar sola a Marinette.- explico.

-Puedes irte, Marinette se quedó dormida y él bebe también, Plagg y yo cuidaremos de ella.- Adrián le sonrío, tomo sus llaves y salió rápidamente para no tardar en regresar.

El viaje fue rápido, solo compraría lo esencial y regresaría, entre sus rápidas compras incluyo las galletas para Tikki y el queso para Plagg, aunque sus intenciones no eran tardarse no pudo evitar detenerse a pensar que pasaría ahora, tenía que buscar un trabajo eso era seguro, no era un inútil sabía hacer muchas cosas, tal vez podría dar clases de esgrima en el colegio donde antes estudiaba, o podría dar clases de física, fue una de sus materias favoritas y se le daba muy bien… alguna otra agencia de modelos podría contratarlo pero eso significaba tener que hacer viajes constantes.

Sin quererlo el carrito de las comprar golpeo uno de los estantes, sus distraídos pasos lo llevo hasta la sección de juguetes donde por el pequeño golpe un oso de felpa termino en el suelo, sacudió la cabeza un par de veces regresando al a realidad, una sonrisa se formó en sus labios al ver el juguete, vagamente le recordó que madre le avía dado un oso panda a los cinco años. Coloco el afelpado animal dentro del carrito ya no quería seguir perdiendo el tiempo.

-¡Oh Adrián!- escucho tras de él.

Ni tiempo le dio de girarse para ver a la persona que le llamaba, un par de brazos lo rodearon desde atrás por el cuello.

-Adrián pero que sorpresa, jamás pensé encontrarnos en un lugar como este.

-¡¿Lila?!- Se sorprendió, hace algunos años que no se supo más de Lila, había rumores sobre que sus padres viajaban constante mente y ella término en un internado para señoritas en Inglaterra.

-La misma…¿Qué es esto un regalo de bien venida?- sin permiso tomo el adorable muñeco del carrito.-Su pongo que tu padre te comento que estaría de regreso, que tierno.

-No, nada de eso.- respondió quitándole el muñeco de las manos.- es un regalo para otra persona, mi padre no dijo nada sobre tu futura llegada ¿Por qué tendría que hacerlo?

-Bueno porque tú y yo modelaremos para la portada de una revista.- ocultando su enfado por el "regalo" le sonrió nuevamente abrazándolo del brazo, para Lila esos momentos eran los más felices de toda su vida.

Adrián rodo los ojos, otra cosa de la que no se enteraba, pero que le importaba ya no trabajaba para su padre, fue muy claro cuando renuncio.

-Lo siento, pero me temo que yo no modelare.- dijo haciendo que le soltara del brazo, Lila lo miro sorprendida ¿La estaba rechazando? – me comprometí con otras cosas, y ya no trabajo para mi padre, renuncie hace unos días.

-¡¿Qué?!... pero…

-Aun así, te deseo suerte me tengo que ir.

-P-pero…- respiro profundamente, no quería que Adrián tuviera una mala impresión de ella.- por lo menos ¿Podríamos salir después?- le negó con la cabeza, esta vez no pudo ocultar su enfado al "ex modelo" -¡¿Por qué?!

-Lila, ya te dije que me comprometí con otras cosas, lo siento pero ahora estoy muy ocupado.

Dio por finalizada la charla comenzando a alejarse, la castaña no espero mucho para comenzar a hacer sus rabietas hay donde Adrián la dejo, y él claramente podía escuchar sus para nada discretos lloriqueos, mejor no decirle nada a Marinette, su relación nunca fue para nada bueno, ni en su forma civil ni como ladybug.

Al llegar al departamento, escucho la risa de Marinette, estaba seguro no había demorado demasiado en regresar, la realidad fue diferente tal vez su pequeña charla con Lila lo demoro más de la cuenta. Dejo las cosas en la cocina y se dirigió a la habitación, Plagg y Tikki parecían estarle contado cosas a Marinette que le provocaban mucha gracia.

-Regresaste.- dijo la azabache notando la presencia de Adrián en la puerta.

-Lamento tardarme, pensé que una estarías dormida.

-Lo estaba pero Nathalie hablo hace un rato, dijo que necesitaba hablar contigo y colgó, después Plagg Y Tikki comenzaron a contarme algunas cosas.- explico.

Adrián sonrió dejando nuevamente a Marinette, en la sala tomo el teléfono para contactarse con Nathalie ya sospechaba un poco por qué quería hablar con él.

-Nathalie.

-Adrián… te he marcado por horas a tu móvil ¿Por qué no contestas?

-Ya no tengo móvil, lo eh perdido, ¿Para que querías hablar conmigo?- tuvo unos incomodos segundos de silencio.

-El día de mañana tienes la primera prueba de vestuario para la sesión de fotos, modelaras alado del a señorita Lila para la portada de…

-Escucha Nathalie.- le interrumpió rápidamente.- no sé si te enteraste o no, pero ya renuncie a seguir trabajando con mi padre, lamento mucho esto pero busquen a otra persona.

-No podemos contactar a otra persona, Exclusivamente tienes que ser tú… El dinero que tu madre dejo para ti, no te durara por siempre, además necesitas el trabajo, hablare con tu padre y…

-Lo siento, pero no.- colgó la llamada respirando profundamente, se sentía completamente agotado y eso que le día aun no terminaba.

Escucho ruidos en la cocina, Marinette se encontraba sacando las cosas que había comprado para la cena.

-¿Necesitas ayuda?

-No.- le respondió tranquila- ¿Algun problema?

-No… es solo que quieren que mañana me presente a pruebas de vestuario y…

-¿Por qué no iras? A eso te dedicas, escucha Adrián no quiero ser una carga, sé que te estas preocupando de más por todo esto, y no quiero que le bebe y yo seamos un impedimento para…

-No son impedimento, el problema es que mi padre sigue queriendo controlarme a su antojo, escucha la sesión de fotos que ya programaron son para una portada de revista y estaré a lado de…Lila.

Marinette le miro por unos segundos y después continuo sacando las cosas de las bolsas, no se esperaba esa reacción ¿estaba molesta?.

-Se que Lila no es santo de mi devoción, pero confió en ti.- respondió rápidamente con una tierna sonrisa, Adrián sintió su corazón derretirse, era la sonrisa más hermosa del mundo.

-¿Estaras bien si te dejo sola?

-No me voy a morir solo porque me dejes de mirar cinco segundos, voy a estar bien.

-Entonces llama a tus padres para que vengan, quiero asegurarme de que todo estará en perfecto orden.

Hasta hace una semana que comenzaron a vivir juntos, las cosas eran un tanto normales, sus jornadas de trabajo eran un poco pesadas por las constantes exigencias de Lila, primero que las telas le irritaban la piel, después que las iluminaciones no eran adecuadas para ella… un sinfín de excusas para que todo el trabajo se repitiera una y otra vez, por lo cual apenas Adrián tenía tiempo de llamar a Marinette, llegaba a casa a altas horas de la madrugada para no incomodar a la azabache estuvo durmiendo en el sofá. Cuando despertó una pequeña manta lo cubría y Marinette preparaba el desayuno.

-Hasta que despiertas, no te escuche llegar anoche.- le dijo sirviendo a Adrián quien aún medio dormido se sentó a la mesa.

-No recuerdo, repetimos todo a última hora, Lila exige más de lo que el equipo puede dar.- explico tomando un poco de café. Marinette sirvió otros dos platos uno con galletas y el otro con queso cortado en figuritas de animales.- los consientes como si fueran niños.

-Tengo que practicar con alguien, mira le lado bueno a ellos no puedo cambiarles los pañales.- dijo de manera burlona, el rubio no pudo evitar contagiarse de su risa. – de eso te encargaras tu.

-Marinette si sobrevivo a Lila, cambiare todos los pañales que quieras lo juro.

El desayuno transcurría en perfecta calma, hasta que el timbre sonó, Marinette no esperaba a nadie, lo mismo para Adrián, la azabache fue a atender la puerta encontrándose con Nathalie.

-Buenos días.- el saludo, Adrián oculto a los Kwami dentro de la despensa y salió a recibir a Nathalie quien ya el esperaba en la pequeña sala.

-¿Sucede algo?

-Adelantaron la siguiente sesión para hoy, sé que es tu día libre, pero ya sabes cómo se maneja esto.- le dijo, Adrián rodo los ojos, esperaba poder pasar ese tiempo con Marinette y su hijo.

-Ve Adrián estaremos bien.- animo la azabache.

-Marinette.- le llamo Nathalie.- para ti hay otros planes, deberás venir conmigo.- Ambos se desconcertaron ¿Qué tenía que hacer Nathalie con Marinette?

-¿Por qué tiene que ir contigo?- cuestión el rubio. La asistente suspiro con pesadez, odiaba cuando Adrián se ponía a la defensiva.

-Tu padre ordeno, todo un guardarropa de maternidad para Marinette, solo debe ir a probarse algunas cosas y la traeré de regreso y descuida antes de ir a la boutique pasaremos a recoger a su madre. – explico.

Por esa parte Marinette se sentía aliviada de no ir sola, aun su confianza en la asistente de Gabriela Agreste no era favorable, solo no confiaba en ella, por su parte Nathalie le entrego un nuevo móvil a Adrián para estar en contacto cada que lo deseara. Las compras fueron rápidas y tal y como lo prometió la madre de Marinette les acompaño.

El día se le paso súper rápido, Tikki ya dormía dentro de su bolsa y ella solo esperaba llegar al departamento para dormir, Nathalie la dejo en la recepción del edificio a petición de Marinette, las bolsas no eran pesadas así que podía llevarlas ella misma.

Entro al ascensor recordándose en una esquina, estaba agotada, no entendía por que comprar tantas cosas, su embarazo apenas se estaba notando aún era demasiado pronto para todas esas compras sin sentido ¿Qué tenía de malo que se notara? Aun eran cosas que ella no comprendía del todo. Las puertas que estaban a nada de cerrarse se abrieron nuevamente.

-Pero mira que tenemos aquí. Marinette Dupain-Cheng.- esa vos, ese porte prepotente y esa sonrisa ladina solo eran de una persona que se creía "reina" de todo parís.

-Chloe.- dijo con desgano al ver que las puertas del ascensor se cerraron tras la rubia.

-¿Y tu que haces en un lugar como este?- le pregunto más la inspeccionarla y mirar las bolsas a sus pies le hizo comenzar a reír.- ¿Te has conseguido un trabajo de mensajera? Jaja.

-Si lo que digas… no quiero discutir contigo, así que hagamos un favor haz de cuenta que yo no existo en este lugar y en este momento y yo haré lo mismo.

La rubia le miro con algo de enfado, quería decirle un par de cosas sobre que ella no era nadie para hablarle de ese modo, algo que le hizo cambiar de opinión, Marinette se tambaleo un poco comenzando a hiperventilarse le sujeto por los brazos antes de que ella tocara siquiera el suelo.

-¿Pero qué te pasa?- le pregunto ayudándole a salir del ascensor, Marinette sentía que todo el edificio le daba vueltas.

-Por favor… ayúdame a llegar.- pidió, ambas caminaron hasta una de las puertas de departamentos, por un segundo Chloe pensó quería que la llevase a su nuevo departamento, pero pasaron de largo a su puerta llegando a otra que estaba la fondo, Marinette saco el juego de llaves y de forma torpe logro abrir la puerta, ¿Cómo una chica como ella podía tener un departamento de lujo en una de las mejores calles de parís y más que eso ¡¿Por qué en el piso donde justamente ella tenía su departamento nuevo?!

Con trabajo lograron llegar hasta le sofá, realmente que se sentía muy mal, Chloe logro reconocer algunas cosas de Adrián ese no era departamento de Marinette, era de Adrián.

-¿Y tú como tienes un juego de llaves del departamento de Adrián?- exigió saber, la azabache no respondió solo saco su móvil y marco un número.

-Por favor dile que venga rápido.

Chloe tomo el móvil, no estaba segura a quien marcaba, le pareció extraño tener que ayudar alguien como Marinette, bien no era mala, solo tuvo suerte de encontrarla de buen humor.

-Marinette…- escucho al otro lado del a línea. Chloe abrió la boca.

-¿Adrián?... ok no entiendo nada, solo ven rápido.

-¿Chloe?¿Qué haces con el móvil de Marinette?

-Yo que sé, Marinette se siente mal y quiere que vengas rápido, no sé por qué pero…- Adrián le había colgado la llamada.- Creo que ya viene.- dijo.

Marinette seguía sin responderle algo, aun parecía respirar y no parecía estar inconsciente, rodo los ojos algo molesta, saco su móvil para hacer una llamada, a lo poco que Marinette alcanzo a escuchar fue que necesitaba aun medico con urgencia y dar la dirección.

-Mira n ose que te pasa, pero me has encontrado de muy buen humor, así que una vez que llegue le médico y mi amado Adrián más te vale explicarme las cosas.- Marinette asintió levemente, la rubia le inspecciono, la notaba un poquito el vientre abultado, bueno Marinette nunca tuvo la figura de una modelo como ella, tal vez solo eran detalles.

Notas finales:

Alguien sufrirá de los nervios y no soy yo xD… bueno al principio no tenía planeado involucrar a Lila y poner como la mala a Chloe, pero necesitaba un villano a esta historia ( quiero aclarar que no estoy en contra de Lila/ volpina) solo que al personaje le queda muy bien todo lo que ya tengo planeado para Marinette y Adrián.

Es pero le guste al capitulo.

Ddas, preguntas, aclaraciones, tomatazos, bombas molotov lo que sea todo es bien venido.

Hasta la próxima actualización n.n