Cap12. Compras y Misterios.
Un mes ha pasado, justamente desde el encuentro con Dame Papillon, ningún akuma ha aparecido nuevamente en la ciudad y le preocupaba de cierta forma, tuvo frente a ella a demás a su peor pesadilla Hawk Moth quien siempre se ocultaba en las sombras dejando que sus creaciones hicieran el trabajo sucio por él.
Marinette regresaba del médico de su quinta revisión junto a Nathalie… para un embarazo normal las revisiones médicas serían cada inicio de trimestre, Adrián y Gabriel habían insistido tanto que cada mes tenía una revisión y cada mes una nueva fotografía del ultrasonido del bebe. Aun le parecía extraño que al señor Agreste se mostrara ahora preocupado por su futuro nieto.
Nathalie prefería esperar a Marinette fuera de la clínica, tal vez eso le aria sentir un tanto más cómoda, sabía perfectamente que ella no era de su completo agrado todavía.
-¿Qué tal ha ido todo?- le pregunto la asistente una vez le vio salir por las grandes puertas.
-Para ser la quinta revisión todo está bien.- ambas mujeres entraron al auto que no tardó en dar marcha, Adrián y Marinette irían a compras esa tarde.
-Hace un mes casi no se notaba, y ahora pareces de seis.- le dijo intentando comenzar una conversación para hacer más ameno el viaje, Marinette coloco una mano sobre su vientre mientras sonreía.
-Lo sé, el doctor dice que le preocupaba que yo no ganara el peso correspondiente y eso podría significar otra amenaza de aborto, pero eh ganado peso y todo está muy bien ahora, incluso ya se mueve.- sonrío un mes atrás se suponía debía de sentir los primeros movimientos de su bebé, pero a pesar de estar todo bien, se negaba a moverse y eso le preocupaba, Plagg lo describió primeramente como pereza por parte del bebe. No fue hasta esa misma mañana que sintió las primeras pataditas de su bebe.
-Pues mira que se tardó un poco… ¿y ya sabes qué será?
- No… el doctor dice que ya se nota que sexo tendrá mi bebe, más nos gustaría que sea sorpresa.
-Adrián comento algo sobre terminar la sesión rápidamente él día de hoy para ir a unas compras ¿Pensaron en la oferta del señor Gabriel?
Marinette centro su atención a un punto fijo en la nada, el padre de Adrián les había propuesto hacerse cargo de todos los gatos para él bebe, desde lo que necesitaría hasta llegado el momento del parto en una clínica privada, Marinette aun desconfiaba demasiado de ese señor y muy a su pesar debía aceptar le hecho de que tendría que convivir con su hijo tarde o temprano.
-Si, pero no gracias… Adrián y yo queremos hacer las cosas por nuestra cuenta, son asuntos que solo debemos tratar entre ambos sin involucrar a terceros.- dijo firme. Nathalie regreso su mirada al frente, sin duda Gabriel tenía razón al decirme que Marinette parecía ser una chica especial.
-Tengo una duda, si no quieren saber que será él bebe ¿Qué piensan comprarle?
-Eh leído en algunas revistas, que para estos casos es mejor escoger algunos colores neutros, como el amarillo, verde agua, blanco, melocotón, pero lo más importante es que la ropita sea de algodón para evitar que él bebe tenga rozaduras en su piel.-la asistente de Gabriel comenz oa reír no porque le pareciera tonta su explicación, le daba gracia la forma en la que Marinette se expresaba.
-Te escuchas como toda una experta.- Marinette le vio sonreírle, no era una sonrisa burlona era sincera, y por extraño que parecía la sentía hablar desde el corazón, no pudo evitar sentirse avergonzada por ello.
-P-podría ser, pero una me falta mucho… - comenzó a jugar con sus manos de forma nerviosa.- a estas alturas y aun no tenemos un nombre para él o ella.
-¿Qué has pensado?
-Luis en caso de que sea un niño, y Emma si es una niña.
-Sera mejor que lo piensen rápido.- aconsejo.
Pronto llegaron al estudio donde se estaban llevando la sesión de fotos para un nuevo perfume, al salir del auto, el móvil de Nathalie comenzó a sonar, parecía ser una llamada urgente, Marinette propuso ella adelantarse conocía le camino, no era la primera vez que iba a ese estudio. Apenas intento cruzar la gran puerta una chica castaña de ojos verdes salió por ella casi empujando a Marinette quien logro mantener el equilibrio, la joven le miro por unos segundos inspeccionándola con la mirada para después sonreírle de forma sínica y marcharse.
-Pensé que Lila se marchó del país.- Dijo Tikki desde su escondite en la bolsita que portaba Marinette.
-Pues por lo visto aún no.- Marinette tenía la frente arrugada, más se calmó de inmediato, se supone sería un lindo día de compras con Adrián y ni siquiera la pretenciosa de Lila podría arruinarlo.
Ingreso con algo de nerviosismo, era su imaginación la que estaba jugándole una mala broma, sabía que Lila no era trigo limpio entonces ¿Por qué la sintió tan extraña en ese pequeño encuentro? Al llegar miro a Adrián posando con el perfume de la temporada, su rostro demostraba estar muy incómodo, era extraño… no quería distraerlo por tal motivo se dirigió a los camerinos. El lugar estaba en completo silencio, tomo asiento en un pequeño sofá de cuero negro casi al centro de la habitación, Tikki salió de la bolsita, de la cual poco después Marinette saco una especie de estuche pequeño sacando un trozo de queso.
-¡Mi precioso!- exclamo Plagg saliendo de su escondite yendo directo a Marinette.
-Esa es mi barriga Plagg.- dijo entre pequeñas risas Marinette, el kwami fue a directo a abrazarse a ella.
-Eso es mi tesoro.- le respondió señalando el queso.- y esto mi precioso por cierto, dice que tiene frio ¿Qué has hecho?
-¡Sera niño!- exclamo, Tikki soltó una pequeña risita.
-Plagg tiene una forma muy curiosa de hablar, no es un niño pero tampoco te confirmaremos si es niña, es una sorpresa.-Dijo Tikki
-Oye falta mi pregunta.
-El gel para le ultra sonido es frio, yo no le hice nada.- se defendió rápidamente mostrándole la foto del ultrasonido.
-Veamos.- Marinette no entendía por qué Adrián se quejaba demasiado de él, Plagg era demasiado simpático y gracioso, era eso o el embarazo le hacía ver todo color rosa.- bebe te ves perfecto en esta foto, sin duda alguna ya se ve que serás.
Tras un rato de charla con los kwami, Adrián entro algo molesto a su camerino ignorando por completo la presencia de la azabache, se dejó caer pesadamente en la silla frente al espejo tirándose una toalla a la cara, parecía decir algo entre diente, pero era inaudible lo que fuera que dijera, más bien eran murmureos.
Marinette suspiro audiblemente, esperando le escuchara, pero no lo hizo.
-Si te estresas así por ser modelo ¿Qué será cuando seas padre?- le pregunto burlón Plagg, Adrián seguía sin querer quitarse la toalla y prestar atención a su alrededor.
-¡Se está moviendo!- exclamo la azabache, fue entonces que Adrián alzo la mirada y busco por todas partes hasta ver que casi frente suyo estaba Marinette con las manos sobre su vientre demasiado entusiasmada.
Los kwami rápidamente se abrazaron a su vientre para sentir los movimientos.
-¿Qué haces aquí Marinette?- fue lo primero que le pregunto, ella estaba más embelesada en los movimientos de su bebe.
-Le prometiste a Marinette ir a comprar las cosas para le bebe esta tarde.- le respondió Tikki, ahora lo recordaba.
-…Oh… cierto.-Marinette tomo la mano de Adrián y la puso sobre su vientre dejándole sentir las pequeñas pataditas.
Ella abría sus ojos con debilidad, el simple hecho de parpadear le dolía hasta el alma, con un esfuerzo sobre humano se colocó de pie, tomo la vara de bambú seco entre sus manos y nuevamente se lanzó al ataque contra su oponente frente suyo, la sombra delante de sus ojos hizo un movimiento con el brazo derecho dándole un certero golpe en las costillas derribándole nuevamente.
-Levántate.- ordeno
Nuevamente se encontraba en una difícil situación para lograr ponerse de pie y seguir luchando, no importa cuántas veces se lanzara al ataque, el resultado era el mismo, un certero golpe en algún punto clave y terminaba con lesiones no serias pero si dolorosas.
-Suficiente.- dijo la sombra mirando el como aquella persona ya no lograba ponerse de pie.- terminamos por hoy, mañana seguiremos con el entrenamiento.
La sombra desapareció por una puerta lateral, al asegurarse de estar completamente sin nadie más, un haz de luz amarilla ilumino su cuerpo, una pequeña criatura amarilla con tonos negros floto a su lado, sus verdes ojos le miraron más brillantes que nunca, esa persona irradiaba felicidad de sus ojos.
-¿No te has cansado Beeb?- la criaturita amarilla negó lentamente con su pequeña cabeza. La persona de ojos verdes le acercó una nuez que no dudo en tomar.
-Maestra ¿Está segura de esto?- le pregunto mientras volaba hasta el pequeño recipiente lleno de nueces.
- Hawk Moth tiene oscuros planes y ahora con su nueva ayudante Dame papillon las cosas no serán fáciles.- le respondió mirando de forma preocupada por la ventana.- no todo es simplemente purificar akumas, puedo sentir que algo más, algo más importante está en juego.
-El maestro nos pidió mantener suma discreción hasta llegado el momento.- dijo Beeb.- ¿Qué te preocupa realmente maestra?
-Nada Beeb, nada… mejor descansa, mañana será un día igual de duro para ambas y para…- guardo silencio, su mirada verde se clavó en la puerta por donde antes ingreso.- para que esa pobre alma logre encontrar su propio equilibrio.
La maestra de Beeb se recostó sobre un sofá ya desgastado, no podía evitar sentir melancolía, quien antes gozo de una felicidad infinita ahora se equilibraba entre la felicidad y la amargura en su interior.
Marinette y Adrián llegaron a una primera tienda para bebes, que los dejo más asustados de lo que ya estaban, estaban seguros que si se llegaban a separar un poco se perderían en ese enorme laberinto lleno de estantes y cosas para los pequeñines.
-¡Bien venidos a Premier Bourgeon ¿Puedo ayudarles?
-Eh… ha… si- dijo rápidamente le rubio, explicando su situación, sobre que era la primera vez que comprarían cosas para su bebe y no sabían que comprar.
-Primerizos, no hay problema yo les ayudare.
La pareja siguió a la vendedora hasta la sección de recién nacidos, antes de poder comenzar a elegir las cosas, la joven les entrego un listado de cuatro hojas, con el nombre de productos y el para que servían o se componían estos.
-Esta es una guía de que cosas comprar para su bebe, es mejor que entre ustedes escojan lo que desean comprar.- dijo la vendedora- con su permiso, felices compras.
Un poco desconcertados, se miraron, miraron el listado que Adrián tenía en las manos.
-¿Todo esto es lo esencial?- cuestiono el rubio.
-Pues… si… mejor ve por uno de esos carritos y comencemos a comprar las cosas. Plagg y Tikki desde sus escondites presentían ya que sería el día más largo de sus vidas.
Fue fácil, el escoger la ropita del bebe, y las mantitas, lo difícil fue escoger la marca de pañales que debían comprar.
-¿Qué sigue?- pregunto Marinette, tras examinar un pequeño pañalera que parecía ser un tutu de bailarina.
-Cosas de baño.- contesto.
Se encaminaron al segundo piso de la plaza donde se encontraba todo el amueblado para bebes, dejarían, la cuna, moisés y carrito al final de las compras.
-¿Importa mucho el color de la tina?- pregunto algo molesta Marinette, tenían más de veinte minutos mirando las tinas para bebe y no podían decidirse por uno.
-No podemos elegir tan a la ligera.
-Da lo mismo, digo, no porque sea niño tenemos que comprarle todo azul o verde y no porque sea niña todo rosa o amarillo.
-Dejemos que ellos elijan.- Plaggy Tikki salieron un poco de entre las compras la verdad que estaban muy bien haciéndose pasar por muñecos mientras estaban recostados sobre una de las sabuesitas mantitas para él bebe.
-Me gusta la lila- señalo Tikki
-¡Roja!- dijo Plagg
-la lila es linda.- Adrián trago grueso, de un momento a otro el estado de Marinette que antes estaba molesto ahora estaba tranquila.
-No te parece muy afeminado….
-¡Claro que no! Por dios Adrián es un bebe, no se va a estar fijando en los colores si son muy afeminados o machistas.- dijo molesta.
-Bien… bien… no te exaltes, será la lila.
-Ahora por un cambiador de pañales.
El resto del día a Adrián le precio no tener fin, tenían tan tas cosas que comprar, antojos que satisfacer y muchos paquetes que cargar, por suerte, los muebles que necesitarían para el cuarto del bebe se quedaban pagados y listos para ser enviados hasta su departamento.
Los paquetes llegarían en tres días. Por suerte para él esos tres días avanzaron rápido, por mala suerte Marinette comenzaba un poco tarde con los peores síntomas del embarazo… los cambios de humor.
Notas finales:
¿Qué todo sería color rosa con algunos akuma de postre? ¡Pues no! Muajajaja eh aquí un misterio ¿Una maestra, otro kwami y una persona desconocida? Mmmm que tanto estaría ideando mi hámster en mi mente… ni yo lo se jajaja
Dudas, preguntas, aclaraciones, spoilers lo que sea todo es bien venido.
Espero les gustara este capitulo
Hasta la próxima actualización.
