Cap13 Cambios y Presentimientos.

Dos semanas después de su pequeña tarde de compras había pasado, durante ese tiempo Adrián comenzó a sentirse un poco extraño, no ante el hecho de tener ahora los nuevo cambios de humor de Marinette, era un poco más…extraño, tanto que juraría ser el quien estaba embarazado, aunque solo eran simple ideas suyas, sabía que esta era una nueva etapa en su vida tal ves sea por eso que él también es afectado.

Esa tarde prefirió que Plagg se quedara en casa con Marinette, cada vez el trabajo aumentaba era como si su padre se empeñase en mantenerlo lo más lejos posible de su familia aunque por otro lado entendía que cuando las pasarelas de nuevas colecciones de moda se acercaban el trabajo incrementaba al doble. Se sentía ligeramente mareado y con jaqueca.

Se tomó un descanso, ya no soportaba estar ni un segundo más bajo los reflectores, al entrar a su camerino y sentarse un segundo en el sillón tuvo las terribles ganas de comer tocino y mermelada… más haciendo aun lado sus extraños "antojos" le era extraño no a ver recibido llamada alguna de Marinette, entonces recordó que había olvidado el móvil en el camerino, lo saco de su chaqueta aun lado suyo, pantalla marcaba treinta y dos llamadas perdidas de ella… se preocupó, más antes de sacar conjeturas, prefirió llamarle, si no le respondía llamaría a un hospital.

-Alo…

-¡¿Marinette?!

-…¡ERES UN IDIOTA!

Extrañado comenzó a escuchar el llanto de la azabache al otro lado de la línea.

-¿Estas bien?

-¡NO!

-Tranquila ¿Qué te pasa?

ME PASA QUE TODA LA TARDE TE ESTUBE MARCANDO Y NO ME CONTESTAS, NO TE INTERESO, ESO ES LO QUE PASA!

-…¿De dónde sacas que no me interesas? Te amo ya te lo eh dicho.

-¡Es mentira! Tu no quieres a nadie ni al bebe, si lo quisieras un poco no nos hubieras dejado solos

-…Marinette, tengo que trabajar, además no están solos, Tikki y Plagg están con...

-¡Claro! Si te interesa tu trabajo más que tu hijo… pero ya no importa para cuando regreses ni tu hijo ni yo estaremos aquí ¡no te atrevas a buscarnos!

Le colgó la llamada, desconcertado, tomo su chaqueta y dejo todo el trabajo, tenía que ver el que Marinette no cometiera ninguna estupidez, para cuando llego y abrió las puertas encontró a la chica hecha un mar de lágrimas en el sillón, Tikki y Plagg parecían intentar consolarla con nulo éxito.

-¿Qué paso?- fue lo primero que pregunto a los kwami, Marinette no parecía darse cuenta de su presencia en la casa.

-No lo sé.- contesto Tikki.- de la nada comenzó a llorar y a decir que no la querías.

-Si.- le siguió Plagg.- y fue extraño de un momento quiso comer tocino y mermelada y al otro se convirtió en un mar de lágrimas.

-Creo que estos son los llamados "cambios hormonales".- Tikki no pudo evitar soltar una pequeña risita por su comentario, Adrián suspiro ya se temía que pronto le llegaría ese momento a Marinette y no sería el único descontrol emocional de ella.

-Y del bebe no te preocupes, desde hace un buen rato que está dormido.- dijo por último el kwami.

-Mari…-se arrodillo frente a ella tomándola de las manos.

-Eres un mentiroso…-le dijo entre lágrimas.

-Princesa…¿Qué te paso?

-Me dejaste sola que esperabas.

-¡Oye!- exclamaron el par de kwami Adrián les hizo un gesto con la boca para pedirles que no la contra dijeran.

-Pero te dije que tenía que trabajar, pronto abra un evento muy importante de moda en Paris y…

-¡Te importa más tu trabajo que tu hijo!- le grito.

-No, no me importa… me importa mi hijo y tú me importas, los dos son mi mundo.

-¡No, no es cierto!- grito- si te importáramos te hubieras quedado….auh…

-¿Te pateo?

-…Si…

Fue en ese momento que Adrián acaricio con cuidado el vientre de la castaña sintiendo atentamente los movimientos de su bebe.

-No le gusta que llores, ella también se pone triste.- le dijo.

-Ni siquiera sabes si será niña.- sollozo.

-Presiento que será una niña preciosa, ambas serán como dos gotas de agua y en la calle cuando las vean paseas todos dirán que eres una buena hermana mayor…

-¡SOY SU MADRE!- le grito otra vez soltándose a llorar, en un principio el rubio pensó que eso le aria gracia, pero pareció enfadarla aún más.

-Me pondría celoso si los demás hombres llegan a decir sobre que eres una madre demasiado bella, prefiero que piensen que eres su hermana, porque tu belleza de madre quiero quedármela exclusivamente para mí.

-¿De verdad?

-Si… ya no llores.

-No me dejes sola otra vez.

-Nunca te voy a dejar sola.- le abrazo, ese fue sin duda alguna un día algo extraño y por demás largo

Tikki miraba en silencio la escena sumamente enternecida, era como un perfecto cuento de hadas… Plagg por su parte rodo los ojos y saco la lengua ese par cada día se hacía más y más dulce tanto que le empalagaba, aun así los quería a ambos.


Hawk Moth miraba un punto fijo sobre uno de los muros de su escondite… un enorme muy poco iluminado el cual mostraba una silueta casi irreconocible, desde hace días se sentía incómodo estaba seguro que la presencia de Anthophila había desaparecido hace veinte años, como era posible que "ese" insecto siguiera con vida después de casi veinte años. Sonrió de medio lado, algo en su interior le decía que le reencuentro estaba próximo a llegar entre ambos.

Dame papillon miraba a su maestros en silencio al otro extremo de la habitación, casi acoplándose a las sombras mismas.

-Maestro…- le llamo, más Hawk Moth no parecía querer prestar a tención a su existencia, rodo los ojos odiaba ser ignorada.

-Puedo sentir su presencia.- comenzó a hablar- puedo sentir su odio dirigido a mí, puedo sentir la mescla de sentimientos negativos revoloteado como mariposas en su interior.- sus palabras eran como murmuro en el aire para Dame papillon, no le importaba ella solo tenía un objetivo en específico.

-Maestro por favor, déjeme terminar lo del otro día, esta vez no fallare y prometo conseguirle los miraculous de ladybug y Chat Noir.

-Todo a su tiempo mi querido Akuma.- Hawk Moth sonrió de forma cruel, Dame papillon se tiro al suelo víctima de un fuerte dolor en su interior, le estaba costando trabajo respirar. Cuando logro conseguir aire para sus pulmones se inclinó mirando a su maestro.- El nacimiento de volpina está por llegar.

Ella apretó los dientes y los puños casi al mismo tiempo, sus ojos se tiñeron de ira, de una profunda ira.

Un golpe seco dio directo en su rostro, la respiración comenzó a fallarle.


-¡Maestra!- exclamo preocupada de haberle causado un daño grave.

-Estoy bien.- fueron sus secas apalabras, su mirada se dirigió al cielo, tuvo una extraña sensación en su interior, una mezcal entra la decepción, la ira y dolor, hace casi veinte años que no tenía esa extraña mescla de sentimientos y ahora estaban hay presentes como en aquella ocasión.-Dime una vez mas ¿Por qué quieres convertirte en Volpina? Esta vez la verdadera.

-Yo…- bajo su rostro, su respuesta no necesitaba pensarse más de dos veces, tampoco necesitaba tiempo para ello.- yo, quiero salvarla, sé que me eh equivocado antes, pero ahora entiendo que quiero ser la verdadera Volpina.

-Esa persona que intentas salvar, intento matarte…- su mirada tras el antifaz delineo la marca de una cicatriz desde el cuello hasta el pecho de su aprendiz.

-Lo sé, y el daño que quiere causar es el mismo que yo desde hace tiempo, pero ahora soy diferente quiero… quiero hacer todo bien.

-Aun te falta mucho para que Taill te acepte como su portador… sabes que los zorros son muy astutos no te sorprendas si cambia de opinión muy pronto.

-Maestra Anthophila…-susurro, su maestra miraba el colgante de volpina en sus manos, el kwami aún no parecía querer despertar a pesar de todo el tiempo que el entrenamiento se ha mantenido, tal vez, su aprendiz no era la persona indicada para ser volpina.


El fin de semana llego pronto para Adrián, por fin tendría unos días completos para Marinette y sus cambios hormonales, ese día se dispondrían a acomodar las cosas en la habitación del bebe.

-La cuna podría estar de este lado mirando a la ventana.- señalo la azabache la parte izquierda junto a la entrada de la habitación.- el cambiador a un lado de la cuna.

-¿Dónde pondrás el moisés? ¿En el centro de la habitación?-Marinette miro el pequeño moeses blanco con amarillo adornado con pequeñas abejitas.

-Lo quiero aun lado de nuestra cama, de mi lado

-Pensé que el moisés seria para cuando naciera.

-Lo es, pero tiene que estar un tiempo cerca de mí, si será cesárea, no puedo moverme mucho y podrás ayudarme.

-De acuerdo.

-La mecedora la quiero sobre la pequeña alfombra, y el armario en la pared contraria.- a cada instrucción Adrián movía de manera veloz la caja correspondiente a lo que debía ir en el lugar.- ¿Dónde pondríamos la cajonera y el baúl?

-El baúl lo dejamos a los pies de la cuna y la cajonera junto al armario.

-Sí, me gusta… bien ahora puedes armar todo.

-Podrías pasarme una pequeña caja de herramientas que está en nuestro armario.- la azabache salió por lo pedido, Adrián sonrió y salió tras de ella con algo de cuidado de no ser "descubierto"

Cuando Marinette abrió el armario un pequeño globo en forma de estrella salió de este, algo confundida abrió el armario de par en par, mas globos en forma de estrella llenos de helio salieron del armario del cual en sus puertas estaba colgada una pequeña lona.

"Te amo a cada amanecer, más y más"

Sonrió con ternura, colgando de la lona se encontraba un brazalete de planta, con sus iniciales, las de Adrián y Marinette dentro de un corazón, rodeado de pequeños diamantes, el detalle no podía negar que era hermoso, pero demasiado para ella.

-Es hermoso.- dijo tomando el brazalete.

-Me alegra que te guste.

-No tenías por qué hacerlo, esto debido costarte una fortuna.-Adrián tomo el brazalete de su mano y lo coloco en su muñeca.

-Para nada, esto no es nada en comparación a lo que siento realmente por ti, cada detalle no es ni la quinta parte de mis verdaderos sentimientos.

Relativamente el quinto mes de embarazo fue el más difícil, para Adrián, agradecía que solo ese mes le duraran sus cambios hormonales, ya no había problemas con salir a trabajar Alya acepto ir a cuidarla mientras el salía, pero sus extraños síntomas aún seguían, los mareos, las ligeras náuseas y esos extraños antojos… no cabía duda Marinette lo contagio de su embarazo, aunque agradecía no tener esos cambios hormonales tan drásticos.

Notas finales:

Por si no lo sabían también los hombres pueden sufrir los síntomas de embarazo (dato que me confirmo mi profesora de serigrafía en una plática random xD) bueno pues Adrián los está sufriendo. Por otro lado Hawk Moth parece conocer a Anthophila (NOTAS: Anthophila "que ama las flores" comúnmente es llamada Abeja) y quién entrena con Anthophila quiere ser la verdadera volpina ¿Quién será?

Intrigas locas regresa xD

Dudas, preguntas, aclaraciones lo que sea, todo es bien venido n.n

Hasta la próxima actualización