¡Hola chicos! ¿Quieren drogas? *Saca de su chaqueta un montón de dulces vencidos*... Ok no bueno... Probablemente este sea el ultimo capitulo que publique de esta historia ya que veo que a nadie le gusta... En fin aún no lo he decidido mientras tanto...
Shingeki no Kyojin no me pertenece... Los derechos son para Hajime "Trazos locos" Isayama
Enjoy!
CAPITULO 3: CAMINO A TU DESTINO (PARTE I)
Al alba los habitantes del diamante del norte comenzaron sus labores ya que había un evento muy importante, pues Severnaya almazov será la sede de una reunión con el Marques de "Die Stadt der Riesen"...
- Se ve hermosa My lady - Elogio una mujer de cabello negro atado en dos coletas que peinaba los deslumbrantes cabellos dorados de la joven reina
- Tus elogios no van a cambiar el estado de mi espíritu mi querida Mina - La rubia soltó con semblante estoico - Sabes que estas reuniones con esa pomposidad me provocan graves cefaleas
- Lo dice por las intenciones del Marques Fubar - La pelinegra ato el cabello de su ama/amiga en un elegante moño - ¿No es asi, My lady?
- Tsk... ¿Ya esta listo mi pequeño Markov? - Leonhardt vestia un entallado vestido azul con joyería propia del lugar, se puso de pie echándose un ultimo vistazo en el espejo - Ve por el para terminar esta estupidez
- Si mi señora - Mina se retiro dejando sola a la reina que camino por círculos en la habitación para detenerse en un mueble sacando una vieja capa que hizo que una lagrima escurridiza se deslizara en la mejilla de la reina
- "Un dia como hoy" - Apreto la capa contra su rostro inhalando su aroma - "Nuestros destinos se encontraron"...
EN LA ADOLECENCIA DE LA JOVEN REINA
La nieve caia sobre el bosque del castillo de cristal, haciendo una bellísima fusión que contrastaba con la personalidad de cierna chica que caminaba despreocupada por el bosque
- Maldición - Exclamo un hombre sobándose el labio que chorreaba sangre - Niña Imbécil
- Tsk... ¿Sabes quien soy? - Una joven rubia vestida con ropa de montar bufo molesta
- Eres una mocosa muerta - El hombre se abalanzo en contra de la chica que con agilidad lo tomo del brazo, pateo su pierna haciéndole dar una vuelta para caer graciosamente de espalda con el trasero al aire
- Jajajaja, deberías de ver lo ridículo que te vez - Rió de manera hilarante mientras el bandido ardía en ira tal era su ira que saco un pequeño revolver y le disparo a la rubia que cesó en su risa observando en blanco totalmente paralizada, de repente un enorme bulto negro se puso frente a ella
- ¡¿Pero que mierda?! - El hombre se puso de pie incrédulo visiblemente asustado y acongojado - La... La.. Lady Acker...man
- Como hoza atacar a esta criatura - El bulto negro hablo mientras la bala giraba en la palma de su mano - Y bien responda
- Yo, yo, yo, yo... No era mi intención - Se arrodillo frente la mujer pidiendo clemencia - Por favor le ruego misericordia - Al borde de las lagrimas
- Mmm... - Observo severamente al hombre - Te dejare ir esta vez... Vete - Dicho eso el hombre huyo despavorido - Tsk... Estos condenados - Dirigió su atención a la rubia que seguía en shock
- ¿Se encuentra bien? - La mujer se inclino para acariciar la mejilla de la rubia
- Yo... - Observo a la persona frente a ella, piel blanquecina combinado perfectamente con una enorme melena azabache que le llegaba casi al borde de los glúteos, de rasgos asiáticos en sus ojos de un hermoso color negro azulado, de edad adulta quizá recién alcanzada con la sonrisa mas encantadora que la chica había visto en su vida, vestida con una túnica negra conjuntada con una capa roja
- Estoy bien - Desvio su mirada sonrojada, haciendo que la pelinegra retirara rápidamente su mano del rostro de la joven
- Jajaja, no tiene porque temerme My lady - Tomo su mano y la beso - Es un privilegio el velar por la seguridad de la Princesa Anna Leonhardt
- Annie... - Corrigió rápidamente la menor
- Oh... Le ruego me perdone, Lady Leonhardt - Mostrándole una expresión amable - Mikasa Ackerman a su servicio - Hizo una clásica reverencia japonesa
- Annie Leonhardt, princesa de el Diamante del Norte - En un tono pretencioso que le pareció endemoniadamente tierno en ella - Y digame que hace una mujer tan temida como es usted en mi humilde reino
- Oh... Y que hace una jovencita como usted sola en el bosque - La azabache merodeo a la de ojos gélidos caminando a su alrededor - A caso no sabe que... - Se inclino cerca del rostro de la princesa - Los demonios están al asecho de niñas lindas como usted
- Porque he de temer a los demonios - Se alejo de la mayor - Teniendo a una mujer tan fuerte como usted a mi lado - Hablo en tono coqueto pensando que la asiática se alejaría, pero eso no iba a pasar
- Usted también es muy fuerte déjeme decirle que una princesa de su categoría no debería comportarse de esa manera tan hostil - Dejo ver sus blancos dientes en una sonrisa lasiva - Sobre todo una tan hermosa como usted
- Esta cometiendo pedofilia, Lady Ackerman - Annie replico
- Mikasa... - Interrumpió a la rubia
- ¿Disculpe? - Inquirió Leonhardt
- Llámeme Mikasa por favor - Suplico a lo que la princesa asintió - Uh... Sabe no estoy tan vieja... Acabo de cumplir 21 y usted no aparenta más de 14 primaveras
- ¿Y no le da vergüenza cortejar a una niñita? - Continuo con su insolencia la de ojos gélidos
- Jajaja, piense bien quien provoca a quien Lady Leonhardt - Mikasa respondió con seguridad mientras un rugido monstruoso lleno los oídos de las chicas - ¡Mierda! - Ackerman tomo en sus brazos a la princesa y desapareció en la espesura del follaje de los arboles
- ¡Insolente!, ¡Bájeme! - Pataleaba y golpeaba el pecho de la mayor que saltaba con maestria de rama en rama
- Si usted lo pide - Soltó a la rubia que estuvo a punto de estrellarse contra el suelo pero la azabache la atrapo de nuevo riendo por la cara de terror de la rubia que no hizo más que cerrar los ojos y aferrarse firmemente a la pelinegra - Ahora comprueba que me tiene a sus pies - Annie no contesto y se aferro más al cuerpo de la pelinegra que visualizo a la fuente de los rugidos que había escuchado
- Oye, oye Croms cálmate ya - Ackerman descendió junto a la princesa, claro la pelinegra cubrió a la menor con su capa que en idioma de demonios significaba "Es de mi propiedad"
- Arrrghhhh! - Gruño una bestia mitad mecánica de al menos 7 metros con forma de esfinge con una joya roja en su frente
- Hey no me hables en ese tono - Levanto su dedo regañonamente, recibiendo otro gruñido como respuesta - Si lo se, pero sabes que eso me causa problemas y un día de estos no me dejaras otra opción que encerrarte en las mazmorras del abismo de la desesperación - La bestia gimió y adopto una postura sumisa ante la Ackerman
- Ya, ya... - Se escucho el grito de "Demonio" de los humanos que perseguían a la confundida bestia - Creo que es hora de irnos - Enrollo su manga derecha destapando su muñeca que coloco frente a la bestia para pronunciar unas palabras que la rubia no pudo entender y mágicamente la bestia desaparecio - (Suspiro), No puedo salir de mis dominios sin que se metan en problemas
- ¿Que fue eso? - Pronuncio perpleja la princesa
- Uh... Es un demonio mecánico - Se encogió de hombros mientras un grito muy distinto al anterior resonó en sus oídos
- Encuentren a la princesa - Bramo un soldado de la guardia de diamante
- Creo que es hora de nuestra despedida - Procedió a alejarse de la rubia dejándole su capa - Fue un placer el solamente haber cruzado palabras con vuestra princesa... - Dicho esto desapareció con el viento
- Espera... Yo - Se quedo parada sintiendo como una mano se poso sobre su hombro
- Mi Lady, ¿Se encuentra usted bien? - Uno de los 5 soldados presentes interrogo
- Yo... Este si - Volvió a la realidad - ¿Por qué no habría de estarlo?
- Es que es usted afortunada, ¿Acaso no vio con quien trataba hace un momento? - La chica de ojos gélidos ladeo la cabeza confundida ante la interrogante - Esa mujer es Mikasa Ackerman... La señora del inframundo...
Un golpe en la puerta volvió a la realidad a la rubia, que guardo la capa y se dispuso a salir con semblante de fastidio se dirigió al salón principal donde el invitado de honor la esperaba con una enorme sonrisa en su rostro, ah claro que el estaba acompañado de el padre de la joven reina que al ver al casi inevitable de ver joven marques acompañado de su "Guardia" y mano derecha
- ¡Lady Leonhardt! - El moreno de estatura colosal se inclino y tomo la mano de la rubia de ojos gélidos - Buenos días - Beso su mano con galanura
- Buen día Marques Fubar - Saludo fríamente al moreno mientras su padre le dedicaba una mirada desaprobatoria
- Oh, My Lady... Le dije que puede llamarme por mi nombre - En tono dulce pero a la vez tímido - Ya sabe... Berthold
- No me gusta perder la formalidad - La rubia continuo cortante - Además... No quiero que mal interprete ese gesto de confianza... ¿Usted me entiende?
- Claro... Perdóneme no era esa mi intención... - El pelinegro agacho la mirada mientras su guarda espaldas rubio se daba un facepalm por la torpeza de su amigo y señor - En fin... Dígame como se encuentra el...
- ¡BERTHOLD! - El pequeño Markov corrió a los brazos del joven que lo recibió con una sonrisa - Wow... Hace tiempo que no te veía por aquí y...
- Hayate - Markov Leonhardt - Annie dijo con un tono amenazante
- Ah... Perdón madre - Se bajo de los brazos de Berthold y se coloco al lado de su madre
- Disculpa a mi hijo... - Acaricio la melena rubia de su hijo - Es un poco entusiasta
- No hay nada que perdonar - Bert sonrió - Le tengo un gran aprecio al príncipe desde que era un bebe - Acaricio la cabeza del pequeño juntando su mano con la de Annie - Es como si fuera mi hijo
- Markov... Ve a jugar con los otros niños... - Ordeno Leonhardt apartando su mano con brusquedad - Marques Fubar... Creo que hay un asunto que debemos tratar... Pasemos a mi despacho - Dio media vuelta y le hizo un gesto a dos de sus guardias a que la acompañaran su padre sonrió al ver esa acción
- Muy pronto... Mi hija será Reina del pueblo de los gigantes... La señora Annie Leonhardt de Fubar - Lord Leonhardt sonrió sádicamente mientras tomaba un trago de vodka
La mañana era fría pero para ella no era problema ya que el infierno arde en su interior, por el contrario sus compañeros Armin y Eren sentían como el aire se colaba por sus huesos ya que el invierno se acercaba...
- ¡Mierda! - Vocifero el castaño auto abrazándose y tiritando levemente - El frio empeora cada año...
- Y que lo digas - Le dio la razón el joven hechicero rubio - En un par de minutos mis piernas ya no me responderán
- Tsk... ¿Por qué los humanos son tan frágiles? - La azabache rodo los ojos - Toma - Se quito su chaqueta y se la extendió a Armin
- No... Como te vas a quedar así - Armin rechazo la chaqueta al ver que la súcubo se quedaría en una camisa desmangada levemente rota
- Yo no soy débil como ustedes dos - Lanzo una bocanada de fuego y se calentó las manos para acercarse a sus amigos y calentar sus mejillas - Pero eso es lo que los hace humanos, ¿No es así?
- Gracias Mikasa - El rubio se envolvió en la chaqueta y prosiguieron su camino un camino en el cual se extraviaron
- Maldición - Eren saco un mapa y miraba a su alrededor totalmente desubicado - Oye Armin... ¿Dónde diablos estamos? - Sacudió un poco de nieve de su cabeza
- Mmm... - Tomo el mapa mirándolo de manera analítica y observo a su alrededor - ¡Aja!, el camino esta bloqueado por esa pared de hielo - Señalo una pared a un par de metros de distancia
- ¿Pared de hielo? - La azabache inquirió incrédula - No bajen la guardia - Indico mientras de sus manos salían garras ardientes y sus ojos también ardieron en carmesí - ¡Ahhh! - Grito y dio un zarpazo con sus garras en el hielo que se partió en dos derritiéndose levemente
Los jóvenes avanzaron entre el vapor contemplando una parte del bosque que se encontraba congelado, lo que era raro ya que no llevaba mas de tres horas desde que comenzó a nevar y eso no era normal lo que mantuvo sigilosa a cierta asiática que se sentía extrañamente intranquila como si sintiera algo
- Es raro - El joven hechicero saco su barita - Solo he visto a una criatura hacer eso y esa es...
- ¡LOBOS DE HIELO! - Grito Eren mientras era derribado por uno de ellos
- Arrrggghhh! - Mikasa rugió y sus facciones se asimilaron a las del los lobos que los atacaban se abalanzo contra una de las bestias que atacaban a Armin, Eren tenia sus propios problemas ya que siete lobos no lo dejaban sacar su espada alojada en su cadera, claro, las mordidas no eran tolerables pero se las ingenio para lograr escaparse
La joven súcubo estaba de tu a tu con las bestias árticas quemándoles las patitas y repartiéndoles sus pataditas, uno de los tomo al joven hechicero de la chaqueta y lo arrastro...
- ¡EREN! - El rubio enterró las uñas en el suelo aferrándose pero en un ágil movimiento logro obtener su barita - ¡Excutientem! - Un rayo se disparo y el lobo cayo aturdido convulsionando levemente, pero Mikasa acabo con su sufrimiento arrancándole la cabeza con salvajismo al igual que el resto de los lobos
- ¡MUERE! - Grito Jaeger dándole un ultimo puñetazo determinante a la pobre criatura que termino con la mandíbula destrozada - ¿Qué hacen aquí esos lobos de hielo? - Eren rasco su cabeza confundido
- Son aberraciones que habitan ahora en el universo - Ackerman aclaro - Son demonios del tipo bestia... Como yo...
- ¿Qué?, pensé que los demonios no podían salir del inframundo - El castaño tomo asiento en un bloque de hielo
- Hace 11 años ya no hay inframundo - Armin soltó con una mirada melancólica - ¿No es así Mikasa?
- Claro... En realidad a mi familia tenia la responsabilidad mantener las puertas del inframundo, pero... - Mikasa sostuvo su cabeza con una mueca de dolor - Yo no... Recuerdo...
- Tienes razón, la familia Ackerman es la rama de demonios más dominante del infierno - Arlelt comenzó a narrar - Son del tipo Calcificador y el 98% de su familia son demonios completos...
- Wow... Sabes más de mi que yo - Sonrió desganada la pelinegra - Es igual... Ahora que el infierno no existe, quizá deba de reunirme con el resto de Ackerman´s que habían abandonado sus formas humanas...
- ¿Y eso que solucionaría?... Dime - Fue interrumpido por la azabache
- Sin embargo... Hay algo que todavía me ata a este mundo - Mikasa miro el símbolo tallado en su muñeca - Y tiene que ver con esta maldita bufanda...
Dicho esto la azabache tuvo un breve flashback...
Una enorme tormenta de nieve azotaba sin piedad el diamante del norte el frio era insoportable pero a pesar de todo una joven rubia observaba entretenida el espectáculo de la naturaleza por una monumental ventanal, Espera... Porque mierda visto las ropas del señor del inframundo... Sera que yo...
- ¿Por qué mirar al exterior? - Entre por la ventana sonriéndole a una linda rubia que se encontraba en un elegante castillo - Cuando hay una verdadera belleza en el interior de este castillo - Dije con galanura ganándome un beso de la chica rubia
- Oh... Tu estas al exterior - Tomo mi mano entre las suyas, el contacto de su piel contra la mía era exquisito a tal grado que no podía dejar de sonreír tontamente - Y eres lo más hermoso que he visto en mi vida
- My Lady - Desvié mi mirada totalmente sonrojada
- Y también lo más frio que he tocado - Rió de manera tierna mientras desenredaba una bufanda roja al rededor de su cuello - Inclínate - Me ordeno y yo sorprendentemente sumisa, ¡Acepte!, ¡que diablos estoy haciendo! - ¿Esta más caliente?
- Si... si... - Tartamudee como una imbécil - Mis labios también están fríos mi bella dama - Coquetee, creo que ya estoy volviendo en si
- Eso lo podemos arreglar por aquí - Me tomo de la bufanda y me halo hacia su cama...
Eren le pegaba unas leves bofetadas a una desmayada Mikasa que no acababa de salir de su trance...
- ¡Ackerman! - Eren sacudió violentamente los hombros de la pelinegra ganándose un puñetazo de esta
- ¡Idiota! - Mikasa se sobo ambas mejillas dándole una mirada mortal al castaño, se puso de pie mientras se tronaba los nudillos pero Armin entrelazo su brazo con el de la súcubo deteniéndola en su acción
- Tranquila... Ya sabes como es Eren... - Rió nerviosamente intentando calmar a la joven súcubo
- Tsk... Cambio de planes - Se zafo del agarre del hechicero para aproximarse a un noqueado guerrero y colocándolo sobre su hombro
- ¿A que te refieres? - Armin tomo el equipaje y siguió a Mikasa
- La visión que tuve hace un momento... - Ackerman cerro los ojos recordando momentáneamente a la chica rubia, visión nublada por el recuerdo de la vestimenta que portaba en ese momento - Necesito encontrar a mi primo
- ¿Primo? - El rubio hechicero la miro confundido
- Asi es... El aún sigue en su forma de física y puede ayudarme a recordar - Se acomodo su bufanda y miro al cielo nublado "¿Donde te has metido enano?"
Hey... Como lo dije en las notas del autor que nadie lee igual que volante de promociones de supermercado...
Estoy considerando dejar este Fic por falta de lectores además creo que no les gusto (BaleBergalaBida... :C) En fin si quieren persuadirme de lo contrario pueden darme sus opiniones en los Reviews... Okay... Eh...
Respuestas a los Reviews:
Para shazam: Jajaja la verdad es vomito literario, son un cachimbal de ideas locas que uní en una rikolina combinación de Fic de suspenso y rompe cerebros... :v Pero si es que acaso sigo con este Fic cualquier duda la aclaro en el siguiente capitulo... :v Ah! como único Review... Te regalo un cupón para pedirme un Fic de cualquier paring de SNK que tu quieras... (Excepto Ereannie ¬¬') Ten cuidado con las ancianas con bastón... Son malvadas D:... Cuídate y hay nos leemos... :v PD: Espero que tu otro yo ya se haya estabilizado
Cuídense y hay nos leemos... *Se monta en una escoba fingiendo que es una motocicleta*
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