[Continuando El Viaje Del Doctor]
El vórtice que se formaba durante el viaje entre dimensiones es tan hermoso por sus distinguidos colores y por la forma en que exparse luz en su interior que uno creería que se trata de un sueño, pero la verdad era que uno se movía aun velocidad superior a la luz, superior al tiempo, pero eso no le quitaba lo hermoso de los colores, todos los colores mezclándose y bailando alrededor de uno, parecía poesía y emitía la mejor sinfonía existente, la cual era tan agradable que hacia desear a uno nunca salir del vórtice. Para des fortunio de cualquiera lo mejor siempre ha de durar poco para poder disfrutarlo mucho mejor en el presente. Incluso la Señorita que viajaba con toda libertad no podía evitar sentir una calma y paz que la reconfortaba al estar rodeada de tanta belleza, sin embargo ella aun en su tranquilidad tenía la idea de completar sus metas, incluso si tenía que destruir dicha paz para lograrlo. El Doctor al estar en la TARDIX no lograba ver tal espectáculo hasta que ocasionalmente se preguntó si aún seguía a la Señorita que iba adelantada, después de todo él salió unos minutos después de ella y en el tiempo unos minutos son una gran distancia, hasta el más mínimo segundo puede ejercer una ventaja.
El Doctor podía sentir por medio de su magia como la Señorita aumentaba su velocidad y se apartaba cada vez más, esto ocasionó que se molestara y regresara al panel de control para intentar encontrarla y detenerla. Este avanzo deprisa por los corredores de la nave y se apresuró en ubicarla, sin embargo pudo ser muy tarde, la Señorita ya se había percatado de su presencia y aun en movimiento giro y disparo una horda de plumas astrales de metal que se dirigían a la TARDIX la cual no estaba preparada para un daño masivo durante el movimiento por lo que al sentir el impacto la nave se agito bruscamente, y su interior aún más el Doctor tenía problemas para mantenerse de pie frente a los controles, este no esquivo los ataques sabiendo que cualquier movimiento podría generar que se saliera de curso y perdiera a la Señorita en el vórtice, lo único que pudo hacer fue generar un escudo en los motores y sistemas de navegación, los impactos aunque fuertes solo dañaron el escudo de la TARDIX, está aún continuaba con su trayectoria y su velocidad aumentaba.
- Buen intento, pero necesitaras mucho más que eso para vencer a la TARDIX – exclama el Doctor al ver que las lecturas de la nave no habían sido afectadas
La señorita se movía con mucha libertad, su habilidad para viajar entre dimensiones no dependía de su magia, solo necesitaba la herramienta correcta, la cual levitaba frente de ella. El extraño metal se había deformado lo suficiente para parecer una sustancia oscura que flotaba libremente en el aire, esta herramienta le permitía moverse a través de las dimensiones no solo paralelas sino incluso en las individúales que eran aquellas que no tenían rastro del Círculo, por lo que era probable que llegara a cualquier otra dimensión existente con la condición de que ella no existiera en estas, sin embargo tomando en cuenta los acontecimientos que dan lugar a su nacimiento solo existían cuatro dimensiones donde ella aparece de forma natural y una de estas fue destruida. La señorita giro la mirada un segundo hacia el trayecto ya recorrido y vio como la nave del Doctor se acercaba a ella, sin embargo solo pudo regresar la mirada hacia adelante y sonreír entusiasmada, la carrera estaba por terminar y no se permitiría perder. El Doctor ajusto los controles de navegación e igualo a la Señorita que lo miraba con una sonrisa tétrica, ella esperaba que la alcanzara y cuando lo tuvo a su lado solo ilumino su cuerno y en un resplandor desapareció del radar. El Doctor se alarmo, ella había desaparecido, había sido una trampa y por miedo a perderla en el vórtice cayo en ella.
- Terminare lo que comenzamos hace ya 100 años, no podrás seguirme desde ahora Señor del Tiempo – se escucha desde las espaldas del Doctor, era la Señorita que iluminaba su cuerno y se preparaba para atacar
- Siempre fuiste muy astuta para desarrollar planes de ataque, incluso cuando tienes la ventaja de atacar en silencio siempre te presentas ante tu víctima – responde orgulloso el Doctor separándose de los controles y girando para verla, dejando solo un casco en los controles
- ¿Qué puedo decir?, ver el rostro aterrado es un muy buen incentivo – aclara la Señorita, ella disfrutaba ver el rostro de a quienes estaba a punto de destruir, le ocasionaba una alegría amarga que disfrutaba y motivaba a continuar
- ¿Como un rostro tan bello puede ocultar tanta maldad? – añade el Doctor entre risas mientras ve la hermosa figura que lo amenazaba – Desafortunadamente no hay forma que sobrevivamos esto – comenta mientras acciona unos comandos con su magia
La nave encendió sus luces de emergencia, esta comenzaba a entrar en rumbo de colisión, el interior se agitaba ligeramente, las paredes del vórtice se debilitaban, la nave perdía velocidad. En el interior la Señorita disparo hacia su rival, quien generando un escudo, protegió los controles de la nave, seguido se teletransporto a un costado de ella y la derribo contra la puerta haciéndola rodar junto con él hacia las escaleras, ambos se lanzaban golpes al rostro y cuerpo, sin embargo ocasionalmente algunos se dirigían al cuerno, debido a que si lo rompían su magia sería inútil. Ambos rodaron y el Doctor cayó sobre ella, al llegar al siguiente nivel este ilumino su cuerno y disparo contra ella, sin embargo esta deslizo sus patas traseras y de una patada lo empujo contra la pared para luego ponerse de pie y disparar contra él, este lo esquivo de un giro y de igual forma disparo. Ambos dispararon sus mejores rayos, bloqueándose mutuamente, se empujaban mientras sus rayos generaban una plasma que caía al suelo. El rostro del Doctor mostraba la desesperación, la angustia de enfrentar a quien ha destruido múltiples dimensiones o que está destinada a hacerlo. Sentía un gran ardor en su pecho que no le permitía reducir su rayo, era su voluntad la que ardía y se negaba a ceder un solo centímetro. Mientras tanto el rostro de a Señorita mostraba una peculiar sonrisa, ella disfrutaba de pelear, pero el solo pensar que estaba por asesinar al Señor del Tiempo, le excitaba, no podía sentirse mejor, ni siquiera utilizaba todo su poder en realidad sin embargo sentía como su cuerpo ardia por la emoción y le como las cosquillas hacían que riera a carcajadas. Aunque tenía en cuenta que debía terminar con esta ridícula batalla antes de que comenzara.
Ambos se encontraban de pie frente al otro disparando su rayo hacia el opuesto, generando un bloqueo simultaneo, ninguno de los dos pareciera que sedería, hasta que el movimiento de la nave los desequilibro, esta se agito drásticamente, provocando que en el interior todo se colapsara y callera, los rayos se separaron y se impactaron contra los muros. El del Doctor giro y se impactó contra unas tuberías rompiéndolas que provocaron que un poco de aire caliente se filtrara al interior, mientras que el rayo de la Señorita se giró y perforo el casco de la nave activando la alarma de la nave, ambos se mantenían de pie a duras penas hasta que nave simplemente no pudo seguir estabilizada y giro drásticamente provocando que el interior se retorciera, el Doctor se resbalo y golpeo su cabeza contra los tubos de acero, lo que lo dejo inconsciente mientras el vapor del aire llenaba la habitación, la Señorita miro agitada como el interior de la nave se cubría por las luces rojas de la alarma y al escuchar el riesgo de colisión no le tomo tanto elegir abandonar la nave y continuar por sí misma, esta ilumino su cuerno y se preparó para irse, pero antes se acerco al cuerpo del Doctor y lo miro inmóvil entre los metales, ella no estaba segura si estaba vivo, las luces rojas le daban un aspecto de muerto, y el aire caliente hacía difícil ver claramente su rostro, al utilizar su magia para apartar el vapor noto como este la miraba inconsciente. Este se encontraba muy cansado el vapor lo sofocaba, y lo único que podía ver era como la Señorita se acercaba y como con su magia apartaba el vapor para ver su rostro, esto provoco una sonrisa inconsciente del Doctor, ver ese bello rostro y esos lindos ojos asomándose entre el vapor y la ruina, le dieron esperanzas de vivir. Pero esto cambio cuando ella ilumino su cuerno y atravesó su pecho con un rayo, los ojos del Doctor se abrieron de la sorpresa y sus pupilas se contrajeron al ver el rayo que había perforado su pecho. Este muy lentamente escupió sangre y cerró los ojos mientras sentía como sus fuerzas comenzaban a fallar. La Señorita sonreía de alegría al ver como este moría lentamente, pero no podía quedarse por más tiempo que quisiera para ver como la vida se escapaba de su cuerpo, sus últimos alientos eran su melodía favorita, ella simplemente no podía sentirse grata hasta ver como el Doctor moría. Este en sus últimos segundos solo puedo ver a esa hermosa alicornio que reía, su risa era tan dulce, y sus ojos tan brillantes que a este le volvía la pregunta "¿Cómo alguien tan linda puede ser tan mala?" Simplemente ella desapareció, de la misma forma en que apareció en un destello blanco. El Doctor ya sentía estar en las últimas. La Señorita apareció en frente de la nave y vio como esta giraba de forma aleatoria e irregular, no tenía control de navegación sin embargo se dirigía al mismo rumbo que antes un rumbo de colisión, su velocidad generaba que se perdiera, ya no podía alcanzar a la Señorita que se mantenía volando y viendo fijamente la nave, esta insatisfecha ilumino su cuerno y le disparo un poderoso rayo a la TARDIX, el vórtice se agito drásticamente, la nave que giraba lo recibió directamente provocando que se estremeciera aún más, esta se envolvió en fuego y en humo negro, ya estaba muy dañada. En el interior el Doctor se despertó al sentir el golpe y utilizando su magia cerro los vasos sanguíneos que tenía abiertos, se puso en pie y avanzo hacia los controles con la esperanza de poder restaurar el control de navegación, este se acerco tranquilamente y de un compartimiento de los controles extrajo su destornillador para reparar los ya dañados sistemas, el rayo fue lo suficientemente potente para generar un corto circuito en ellos.
La señorita vio como la nave se alejaba lentamente por lo que dio media vuelta y continua en su viaje, esta ilumina su cuerno e invoca su herramienta que esta estaba por desaparecer, esto genero un gesto de disgusto en ella, se apresuró ya no le quedaba mucho tiempo dentro del vórtice. Su velocidad era notable pero incluso su acelerada velocidad fue inútil, su herramienta se desvaneció y el vórtice la expulso al generar un extremo final, por el cual salió bruscamente, emergiendo en otra dimensión. La Señorita llevaba mucha velocidad por lo que no pudo frenar al ver que se dirigía contra el suelo, esta abrió sus alas astrales y cambio su trayectoria para elevarse al emerger del vórtice y evitar un daño mayor al chocar contra el suelo, seguido guardo sus alas astrales y se elevó sobre las montañas para ver el mundo que la rodeaba. Esta lentamente bajo hacia una montaña cercana y giro para ver el vórtice que se cerraba.
- ¡Maldición Trayectoria de Colisión! – grita la Señorita furiosa al ver como el vórtice estaba inclinado hacia el suelo
Ella lo dedujo al ver esa inclinación, el Doctor cambio el destino de la Señorita al accionar esos controles y termino en una dimensión totalmente diferente a la de su destino original. La Señorita se molestó, había sido saboteada y seguido molesta disparo un rayo contra la montaña más cercana, la cual se carbonizo por su alto poder. Esta llevo su casco derecho a su rostro e intento tranquilizarse un momento, ella ilumino su cuerno e intento invocar la herramienta correspondiente a esa dimensión. Pero un gran disgusto y furia la lleno al sentir y al saber que en esa dimensión no habían creado tal herramienta aún. Esto género que ella se molestara otra vez, ella aún tenía su casco en su rostro, ocultaba sus ojos y gran parte de su rostro, solo su sonrisa era visible entre los pequeños espacios que dejaba su crin. Su gran poder destruyo la montaña donde se encontraba y su presencia se hizo notar al provocar tanta destrucción en solo unos segundos. Rápidamente aparecieron varios alicornios, junto con pegados, unicornios y pony terrestres, que llevaban armaduras y diversas armas, estaban fuertemente armados y su poder era notable. La Señorita se suspendía por medio de sus alas y sutilmente miro a sus invitados. Está suspiro tranquila y utilizo el casco que tenía en su rostro para peinar su crin al elevar su mirada hacia ellos, sus acompañantes se sorprendieron al ver su belleza, la cual era sorpresivamente cautivadora, era como ver a un ángel o incluso como presenciar el nacimiento de miles de estrellas. Esta giro su cuello ligeramente para ver el rostro de todos y sus distinguidas armas que resaltaban por una razón, ella no conocia lo que eran las armas. Un alicornio que se distinguía por ser el líder de ese grupo tartamudeo llamando su atención, la Señorita dirigió esos ojos hacia él, provocando que entrara en pánico al ver su belleza, este trago saliva nervioso y pronuncio una pregunta común.
- Disculpe Señorita usted no debe ser de por aquí, ¿necesita ayuda? – pregunta tímido el alicornio de voluminoso cuerpo y rostro firme
- Efectivamente, yo no soy de aquí. Acabo de llegar y me he percatado de que no existe cierta herramienta que necesito para regresar a mi hogar, ¿ustedes podrían ayudarme? – pregunto la Señorita acercándose a este mientras lleva sus cascos a su fuerte pecho y lo acaricia mientras habla con él. Ella sabía que era atractiva y que era natural que los machos la vieran de esa forma, esto para ella solo era una ventaja.
- ¿No existe? – repite hipnotizado por la belleza el líder del grupo – No se preocupe, si no existe la crearemos por usted – añade al reaccionar y ver la delicadas caderas que se apartaban hacia el centro de su formación circular
- Disculpe, ¿Cuál es su nombre? – pregunta valientemente un pegaso que no podía dejar de ver su aletear ni a ella en consecuencia
- Pueden llamarme "Señorita", no tengo nombre especifico ahora. Les importaría si me alojo en esta zona apartada – responde dulcemente
Sus acompañantes aceptaron mientras miraban perdidamente su rostro, esta disimulaba la inocencia infantil que impedía que pensaran que se tratase de alguien malo, sin embargo ella disfrutaba de los elogios recibidos mientras decencia al suelo para establecer su hogar. Los alicornios ofrecieron su ayuda al ver como esta iluminaba su cuerno pero ella los rechazo gentilmente, seguido ilumino su cuerno con una intensa luz roja, llevo su casco derecho a su cuerno y extrajo la energía de su cuerno para concentrarla en su casco, esta suspiro e impacto su casco contra el suelo. Un gran temblor agito el valle, sus acompañantes que estaban sobre el suelo después de haber bajado no pudieron mantenerse de pie y tropezaron para luego caer por la agitación de la corteza terrestre, los que estaban en el cielo vieron maravillados como en el lugar donde su casco se postraba emergía una circunferencia que se extendía por gran parte hacia delante de ellos, la luz roja se elevó sobre la tierra e hizo presente un círculo rojo que brillaba opacando el sol, seguido se resaltaron cinco puntos que le dieron forma a un pentágono que se proyectaba en el interior del círculo, todos miraban sorprendidos como esto emergía de la nada, no podían comprender la cantidad de energía y magia que se acumulaba en el interior de su cuerpo. Vaya sorpresa se dieron todos al ver como esto no había ni comenzado, en el interior del pentágono emergieron cinco diagonales que conectaban las esquinas del pentágono, dando a presenciar un pentagrama que se extendía por la distancia. La Señorita miraba esto sin expresión alguna, pero al girar y ver los rostros de los demás no pudo evitar sonreír y dejar escapar una risa de alegría. El gran pentagrama ilumino su superficie y consumió todo lo que se encontraba en su interior piedras, árboles e incluso animales, su interior se hundió en el interior hasta desaparecer, seguido la tierra fue consumida para darle uniformidad a la superficie donde se encontraba. Rápidamente comenzó a emerger una edificación de piedra oscura que se alzaba sobre la superficie, la inmensa estructura hizo tragar saliva a todos, no comprendía nada de lo que habían presenciado sin embargo lograron escuchar el silbido de la Señorita que muy amablemente les invitaba a pasar una vez el edificio se completó. A todos se les hizo agua la boca, no podían verla caminar sin imaginarla en la intimidad. Se apresuraron en seguirla y sin protestar entraron en la estructura; la Señorita era consciente de las tentaciones que hacía y las utilizaba a su favor, ella permitió entrar a sus invitados primero y seguido ella entro cerrando la puerta, la única salida.
[En El Vórtice]
Exitosamente el Doctor había logrado restaurar los controles de navegación de la nave y la TARDIX estaba lista para continuar hacía la dimensión donde había mandado a la Señorita al cambiar la dirección de curso. Este fijo curso y se separa de los controles para ver su letal herida que aún con su magia no era capaz de curar. El Doctor suspiro cansado y se recostó junto al panel de control, comenzó a dictar unos datos que la computadora registraba y guardaba en una pantalla. Su calor corporal ya era escaso, el frio lo invadía y el sueño se apoderaba de su mente, pero aun con esto esté seguida dictando todos los datos referentes a la Señorita y a la amenaza que representaba. Su corazón lentamente se detenía hasta que su último aliento se escapó. El Doctor había muerto, en ese momento de silencio su cuerno se hizo luz y se separó de su cuerpo, mientras que su cuerpo dejo escapar una luz muy brillante que reabsorbió la luz que antes era su cuerno produciendo que en sus costados dos extremidades surgieran y sus fuerzas se restauraran de nuevo, la luz se incrementó hasta el punto de no dejar ver lo que ocurría en realidad, seguido la luz exploto esparciendo brillo por todo el interior de la TARDIX, el Doctor había regresado en su siguiente forma, un pegaso marrón. Su rostro mostraba que no era la primera vez que se encontraba en estas circunstancias, este miro a su alrededor y noto el daño que tenía el interior de la TARDIX, es suspiro y se acercó a los controles para ver la dirección hacia la cual se dirigía a tan grande velocidad, este reviso las lecturas y esto solo hizo empeorar su humor, todas las lecturas estaban en estado crítico, lo que indicaba que la TARDIX casi fue destruida por completa, este viro su mirada un poco y noto el texto que estaba escrito para él. La información conocida del Círculo, los datos de la Señorita, poderes y habilidades, además de información de la dimensión hacia la cual se dirigía.
El pegaso tomo una bocanada de aire y comenzó a leer la información de la dimensión, la cual era diferente a la de donde proviene la Señorita, en donde las maquinas han progresado notablemente, esto podía hacer que la Señorita encontrara fácil dominarla, después de todo ella tenía el poder para hacerlo. Sin embargo en su mente aun perduraba un disgusto, la distancia que ella tenía era inmensa y el tiempo que ella tenía de ventaja podría afectar en el desarrollo del mundo a donde se encontraba; es decir que esos minutos se podían convertir en años y que él llegaría a un tiempo donde la Señorita ya ha atacado e incluso cuando esta todo en desastre. Su preocupación era grande, él no podía regresar al pasado para detenerla porque ella no existía y si lo hiciera la Señorita del Futuro se interpondría, era un juego de azar, no puede dejar de perseguir a la Señorita original porque al intentar intersectarla se toparía con una Señorita distinta, y lo último que necesita es crear una realidad donde puedan existir más de una. Tenía que derrotar a la Original para evitar que se propague como un virus por todas las realidades, el pegaso se acercó a la computadora y analizo la situación de las dimensiones que ya habían sido invadidas.
[La Computadora Proyecta Una Película]
Las imágenes eran claras, una alicornio de bella figura aparecía y creaba un ejército para destruir a sus defensores y crear las herramientas para derrotar al Señor de la Muerte, con el fin de obtener su poder y forzarlo a trabajar a su gusto. La dimensión no soporta los cambios drásticos de energía y se rompen en pedazos provocando que miles de vidas serán sacrificadas para elaborar el fruto que ella quiere.
Todos los grandes héroes de las diversas historias han muerto contra ella, no han podido igualar su descomunal poder, incluso héroes que solo existen en sus propias dimensiones no fueron rivales contra quien era ajena a la realidad y amante de la muerte. Seres que amenazaban a otras dimensiones como entidades malignas conocieron su poder y se aliaron con sus enemigos para detenerla pero fue una tenue resistencia inútil, monstruos dimensionales, horribles criaturas, alicornios perversos, asesinos de leyendas, héroes de diferentes razas, de diferentes dimensiones, todos ellos presenciaron como del cielo emergía una estrella de lúgubres colores que era el transporte de la Señorita, sus más poderosos ataques que tenían capacidades universales no fueron nada ante el poder dimensional que ella tenía en sus cascos y su magia era la suficiente para asesinarlos a todos antes de siquiera conocerla, las dimensiones cayeron ante su poder y se convirtieron en víctimas. Sin importarle si eran buenos o malos, la Señorita acabo con todos y cada uno de ellos, ningún ente podía igualar su figura, ni siquiera los Señores del Tiempo la pudieron detener. Ver solo esa bella figura era presenciar la muerte más divina. Una inmensa cortina de muerte se extendía a lo largo del tiempo y extraía la vida de todos los presentes, las criaturas que se resistieron intentaron derrotarla pero solo sirvieron como ejemplo para pacificar a los rebeldes. La Señorita no era herida, nadie la podía detener, y ella recolectaba las energías de todas las dimensiones y las mandaba a lo que originalmente fue su dimensión y que ahora solo es un vacío de oscuridad, la máquina que se encuentra allí recolecta la energía y magia de todos los seres existentes en las dimensiones destruidas para restaurar su propia dimensión.
Monstruos que estaban destinados a ser una pesadilla para los habitantes de su dimensión fueron exterminados, y los héroes que defenderían las dimensiones fueron asesinados. La Señorita era la última sombra que todos miraban, la asesina y destructora sin rival.
[Fin De La Película]
El pegaso miro aterrado el poder de la Señorita y no entendía como su predecesor creía que podía derrotarla, era un pavor que lo invadía, sin embargo no podía dejar de ver las imágenes de la Señorita cuando asesinaba, y fue en un segundo que lo noto. Él comprendió el plan de su predecesor, detenerla antes de que se convierta en eso era la única alternativa. La película mostraba a una Alicornio madura, una adulta, una versión mucho mayor de ella. Él pegaso apretó los controles de la TARDIX y reviso las grabaciones anteriores, y era cierto, la Señorita que perseguía era más joven, de alguna forma el Doctor había logrado encontrarla en un pasado cercano y si lograba detenerla antes de que se convirtiera en el ser más letal existente, salvaría a todas las dimensiones. El pegaso reviso más afondo los datos de ambas entidades y pudo detectar que en el momento en que ella se convierte en una destructora, sucede cuando adquiere la habilidad de crear las herramientas sin ayuda de otros, sin necesitar usar la invocación, maquinas, o experimentos.
La computadora mostro también muchos de los poderes que la harían invencible: intangibilidad, regeneración masiva, creación de agujeros negros para recibir disparos masivos, asesinato en el tiempo, y un conjunto de hechizos y habilidades que le permitirían dominar a cualquier rival pero sobresalían dos habilidades en peculiar que estaban diseñadas para enfrentar a un oponente especifico, las alas astrales y un ojo del mañana, estos atributos le daban el poder para confrontar a cualquiera Alphonse que pudieran existir.
El pegaso suspiro y no podía encontrar las palabras para describir a una criatura que era capaz de asesinar a cualquiera con solo desearlo, simplemente viro la vista y cerró los documentos. La nave hizo presente una alarma, ya estaba por emerger en la dimensión. Pero que tan grande seria el efecto de la Señorita en ella.
[Dimensión Afectada]
La Señorita aprisiono a sus invitados y les reprogramo la mente para que obedecieran sus órdenes sin dudar, lentamente su belleza atrajo a cientos y luego a miles, todos fueron inmovilizados y capturados, para ser parte de su ejército. Lentamente la Señorita comenzó su invasión envió a grupos de sus fuerzas a las capitales de cada ciudad y de cada pueblo para que estos secuestraran a los civiles y fueran llevados a la instalación donde los experimentos e invocaciones tenían lugar.
No tardó en llegar la noticia de que un grupo clandestino secuestraba a los habitantes de Equestria para usarlos como objetos de experimentos, solían caer varios miembros del ejércitos por héroes del reino, sin embrago cuando ella hizo presente su presencia, ni siquiera los más fuertes pudieron hacerle frente a la Señorita que personalmente dirigía la avanzada hacia las villas, pueblos y ciudades, donde se encontraban las familias más poderosas y de donde nacerían aquellos que podrían confrontarla en un futuro la Señorita se dirigía a estos para terminar con la semilla de esperanza antes de que esta fuera plantada. Solo habían pasado 7 meses desde que ella llego y cientos de vidas habían desaparecido en un resplandor. Finalmente muchos líderes recurrieron a las familias mercenarias que cobrarían por asesinar a la Señorita, pero sus máquinas y su ciencia fueron inútiles, sus pequeñas villas fueron destruidas en segundos, creyeron estar seguros en sus muros. Ninguna bala, ni espada se podía acercar a ella. Al final las familias líderes murieron y se convirtieron en víctimas de los crueles experimentos de la organización.
Algunos años después cuando se encontraban en los resientes escombros de una ciudad, mientras todas las fuerzas de avanzada terminaban con la vida de los sobrevivientes la Señorita avanzaba lentamente por un sendero de muerte, esta miraba dulcemente a los niños muertos, solo se acercaba a los que estaban en su camino y los asesinaba con sus propios cascos, ahora se dirigía a la próxima ciudad sin embargo muy a lo lejos le apuntaban con un rifle muy potente que se encontraba cargado con las balas de la familia armamentista más secreta. El disparo fue insonoro, a muchos kilómetros de distancia donde creía que no podrían ubicarlo, la bala cruzo rápidamente la distancia en segundo en dirección a la cabeza de la Señorita, pero esta solo dio un giro y esquivo la bala ágilmente, fijando su vista en el francotirador, este miraba aterrado a través de la lente como la Señorita lo miraba directamente, ya lo había ubicado. Este se apartó y comenzó a retirarse hasta que escucha como unos cascos caen a sus espaldas, era la Señorita que se había teletransportado en instantes.
- Ustedes confían demasiado en sus armas y habilidades, ya han olvidado utilizar la magia de forma correcta – comenta la Señorita mientras levita la caja de municiones
El francotirador era un Unicornio azul que al verla se dio vuelta y grito su ataque, este se sorprendió al ver que ya no se encontraba en su lugar, este nota como su rayo se impacta en lo lejano, este retrocede confundido y siente como choca contra alguien, era la Señorita que lo abraza de espalda y le pide saber dónde se encontraba la familia Fidel que era la que elaboraba esas balas, resulta que no podía parar esas balas, por lo que decidió destruir la fuente de elaboración de forma inmediata, el unicornio tenía miedo y le dio la dirección creyendo que se salvaría al cooperar, la Señorita recibió los datos y lo soltó dándole la espalda, el unicornio cayó sobre sus cascos delanteros y respiro agitado, estaba con vida sin embargo ilumino su cuerno y se giró para disparar de forma sorpresiva, pero al mirar hacia adelante no pudo ver nada, la Señorita había desaparecido, este no lo entiende hasta que escucha una risa a sus espaldas, este gira aterrado y observa a la Señorita iluminando su cuerno pronunciando "Mala Elección" esta seguido ilumina su cuerno y dispara un rayo que despedaza la cabeza del unicornio, manchando su espectro con sangre. Ella respira profundo e inhala el intoxicante aroma de la sangre, en su boca se hace agua y no evita lamer sus labios, su apetito había sido despertado. Ella comienza a avanzar hacia la villa donde se encontraba la última familia armamentista, la única capaz de crear un arma que la pudiera herir. No le tardo mucho llegar y acompañada de un grupo elite no se molestaron en ocultar su presencia en la distancia; desde las paredes de la villa se podía ver a un pequeño grupo acercándose, el aspecto de la Señorita no les daba confianza, era un bello cuerpo teñido de sangre, con una inmortal sonrisa que dejaba escuchar una insonora risa la cual era muy inocente a la distancia que se acortaba. La familia cerro las puertas y espero paciente el siguiente movimiento, la Señorita se acercó a las puertas y deslizo su casco derecho por ella, notando la barrera de magia que tenían las puertas, esta da un paso hacia atrás y la puerta se parte en diagonal colapsando las puertas por un segundo movimiento. Los integrantes de la familia dispararon armas que generaban explosiones solo al salir del cañón y al chocar contra un objetivo este se carbonizaba. La Señorita ilumino su cuerno e hizo emerger piedras afiladas a pies de los unicornios y pegasos que eran parte de la familia, estos eran levantados sobre el suelo al ser atravesados con las piedras afiladas, las cuales al elevarse lo suficiente hacian emerger una corriente eléctrica que recorría desde la base hasta la punta de la piedra y al llegar a la punta esta se dividía en cuatro partes y se abrían hacía los lados, destrozando los cuerpos y cubriendo todo en sangre. Desde lo más apartado de la entrada varios francotiradores disparaban, sus balas eran cien veces más potentes que las comerciales que se exportaban como mercancía publica. Las balas no podían ser detenidas por lo que los que acompañaban a la Señorita saltaban frente a la bala evitando que fuera herida, cada sirviente recibía un máximo de tres balas que les arrancaba un miembro al recibirlo en las patas. Los Francotiradores eran muy hábiles y utilizaba el rebote para disparar sin embargo el ojo de la Señorita prevenía estos disparos y ella simplemente los esquivaba, sus movimientos eran tan dulces que daba la ilusión de estar bailando entre las balas.
El cuerno de la Señorita se ilumino y desapareció de la vista de todos, estos estaban desorientados ante su ausencia y al apartar la vista de la puerta pudieron notar como ella volaba sobre ellos mientras iluminaba su cuerno con mucha magia y miraba el espectáculo de luces de sus sirvientes. Los francotiradores elevaron su arma y la apuntaron directamente, pero al disparar todos los cañones se doblaron, eran los sirvientes que habían llegado hasta ellos, los francotiradores se enfrentaron sin temor y muy hábilmente ejecutaron a más de un sirviente, eran unicornios, pegasos incluso algunos Alicornios los que estaban bajo el hechizo de la Señorita pero cuando el último de los sirvientes se enfrentaba al alto rango de la familia señalo a la Señorita que había generado una esfera a sus espaldas, ella suspiro y la esfera se incrementó hasta cubrir el tamaño de la villa donde vivían. La Señorita elevo sus cascos delanteros y los descendió junto con su ataque masivo, fueron cientos de rayos de magia que se dispararon para frenar el ataque, la Señorita reía en todo momento, una familia peleaba para no permitirle continuar, la emoción al ver a una familia tan unida le hizo hervir la sangre, ella dejo de empujar un momento y permitió que ellos ganaran un momento de esperanzas al hacer retroceder la energía, sin embargo esto termino cuando ella utilizo su magia para manifestar sus alas astrales, estas la hacían ver más intimidante y utilizando ese miedo volvió a empujar contra ellos. La esfera avanzo por el cielo y no fue detenida por los rayos, lentamente las casas se consumieron en fuego y se convirtieron en escombros solamente cuando las energías de la familia se terminaron; la esfera se impactó con tremenda fuerza contra la villa. La tierra se rompió y a la distancia se elevaron montañas. El grito de miedo de todos fue silenciado por el insonoro resplandor de una explosión que arraso con todo rastro de la legendaria familia, las nubes sobre ellos se apartaron generando un aro de nubes que indicaba el lugar donde cientos de vidas habían sido extinguidas.
La Señorita descendió hasta los escombros, aunque ya no se podían llamar escombros solo eran montones de polvo y cenizas comprimidas. Ella camino un momento por la villa y visualizo en la distancia a un pegaso que huía del lugar para notificar a la realeza lo que había sucedido. Este volaba lo más rápido posible, tenía miedo, este nunca miro a tras pero al ver como se generaba una alargada sobra frente de él mientras se alejaba hizo que derramara unas lágrimas al pensar en lo peor. En su camino un resplandor se presentó, era la Señorita que lo intercepto, esta levanto su casco izquierdo y lo tomo del cuello para girar junto con él y arrojarlo hacia el suelo más cercano, este no pudo reaccionar a tiempo y al ser lanzado contra el suelo pudo sentir la gran fuerza de la Señorita, este cayó sobre sus alas provocando que se le rompieran al caer sobre ellas, este grito y se rodó para levantarse de sus alas, y al mirar sobre su lomo pudo notar como el hueso sobresalía de la piel de estas, este se levantó e intento huir pero la Señorita descendió en su paso y provoco que se congelara del miedo, era el solo contra quien había destruido a toda su familia en un resplandor.
- Necesito tu ayuda – menciona la Señorita, mientras se acercaba a él y acariciaba su rostro suavemente, este estaba paralizado y miraba con total pánico su casco al tocarlo
El pegaso no supo cómo contestar estaba confundido, su boca le sabia a sangre, sus alas estaban rotas y el miedo de verla tan cerca y tan distinta a como la contemplo anteriormente le producía una aberración y un disgustó, pero esa dulce voz no le permitía ignorarla, por lo que respondió confundido. Inconscientemente solo pudo mencionar "¿Cómo te ayudo?" este tartamudeo, provocando una dulce risa por parte de la Señorita que encontró tierna su respuesta seguido camino junto a él, ella ilumino su cuerno y curo sus alas al instante, este miro esto alarmado, ahora no tenía sentido alguno lo que ocurría. Este se dio cuenta que ella estaba a sus espaldas y rápidamente se giró por miedo a que le hiciera daño. Al girar este término mirándola fijamente a sus ojos a una muy corta distancia, compartiendo los mismos suspiros. Este pudo oler el perfume que la acompañaba el cual simplemente no pudo evitar volver a inhalar una vez lo sintió.
- Necesito una máquina, ¿me ayudaras a construirla? – pregunto la Señorita mientras se acercaba y ponía su pecho contra el suyo para que este se perdiera en su dulce aroma
El pegaso contuvo sus palabras un segundo pero al sentir el suave latir del corazón de la Señorita dejo de pensar lógicamente y cayó ante su deseo. Él levanto un casco y la abrazo aceptando. La Señorita de la misma forma lo abrazo y recostó su cabeza sobre él, ella en realidad reía en murmullos y sus ojos brillaban como un millar de estrellas. Ambos se apartaron y se miraron ruborizados. Ella ilumino su cuerno y teletransporto a ambos hasta donde había invocado su laboratorio. Él miro asombrado el tamaño de la estructura, pero se perdía en el caminar de la Señorita, en su suave menar y en su estética figura casi madura siempre hermosa.
Pasaron algunos años y la Señorita dejo de mandar a secuestrar civiles para cumplir con los materiales que la maquina necesitaba, de cierta forma había cambiado su actitud desinteresada hacia los demás desde aquel día. Muchos estaban bajo en hechizo mental de la Señorita, por lo que no se oponían a ningún capricho, sin embargo el pegaso estaba por su propia voluntad y constantemente se cuestionaba para que necesitaba la máquina, él aunque la fabricaba solo seguía las indicaciones de la Señorita, no podía evitar mirarla y sentir un gran vacío en su mirada en los últimos días de la fabricación. Un día se acercó a ella para conversar, ya habían pasado 2 años desde que se unió a ella, y su ejército ya era inmenso pero anónimo a la realeza y a cualquier imperio.
- Señorita, ¿sucede algo? – pregunto tímido, era la pregunta de todos los días que no esperaba ser respondida nuevamente
- Cristóbal, nuevamente quiero llorar pero las lágrimas no salen ¿estaré enferma? – pregunta la Señorita, mientras se recostaba junto a él, esperando su consuelo
- No se preocupe "Miss" nunca dejare que vuelva a llorar – responde Cristóbal abrazándola y recostando su cabeza junto a la suya – la maquina esta lista solo falta la fuente de poder que abrirá el portar a su dimensión y mandara la energía recolectada para asegurar que todo esté bien – añade besando su mejilla suavemente, ella se ruboriza y se levanta para acercarse a la ventana que miraba hacia el exterior de la habitación
- Tienes razón, solo es cuestión de hacer los movimientos correctos – comenta la Señorita enérgica mientras mira el castillo de la princesa Celestia en lo lejano
La Señorita podía ver en el reflejo de la ventana a Cristóbal que la miraba perdidamente, ella miraba el reflejo mientras cuestionaba sus propios sentimientos, ¿acaso eran reales o solo eran efecto de los años?. Ella suspiro y recordó que la maquina necesita ser activada, por lo que ilumino su cuerno y a sus espaldas comenzó a generar cuchillas de acero; Cristóbal se había parado junto a ella para acompañarla, este se acercó y froto su rostro contra ella, los años le habían dado la habilidad de sentir cuando ella estaba muy dolida, su rostro no había cambiado y siempre mostraba la misma bella sonrisa. Cristóbal beso su cuello lentamente mientras le decía lo mucho que la quería, y lo mucho que agradecía haberle permitido compartir estos dos años con ella. A sus espaldas las cuchillas se habían formado completamente y todas eran levitadas por la Señorita, estas se cubrieron completamente con su magia y se dispararon a gran velocidad apuñalando el cuerpo de Cristóbal hasta matarlo. Este no mostró ningún gesto de dolor antes las docenas de cuchillas que abrían su carne y derramaban su sangre a pies de ambos, la luz de sus ojos se debilito hasta perderse en la oscuridad de sus ojos azules, este no quería hacerle más dura su carga. Cristóbal sintió cada corte hasta que sus patas ya no pudieron mantenerlo, este sonrió y dejo escapar unas gotas de sangre de entre sus labios, este miro el reflejo de la ventana y pudo ver claramente como la Señorita derramaba algunas lágrimas, sus ojos se cristalizaron por las lágrimas, esto le hizo entender que era tan duro para ella como para él, este se inclinó un poco y beso su mejilla despidiéndose de ella, deseándole lo mejor. El cuerpo de Cristóbal cayo y se impactó fuertemente contra el cristal, el cual se agrieto un poco por el golpe que recibió del rostro del pegaso muerto.
La Señorita dio media vuelta y se apartó de la ventana dirigiéndose hacia la puerta, de esta un alicornio con armadura emergió para abrirla y acompañarla, este miro sorprendido la escena, luego trago saliva y le pregunto de quien se trataba. La Señorita se detuvo un segundo y miro hacía el cuerpo sin vida, ella respiro tranquila y respondió con lágrimas en los ojos "No es nadie". La Señorita se giró y se dirigió a la máquina para activarla, mientras tanto el alicornio trago nuevamente saliva al ver los cientos de cuchillos y la forma en que había sido asesinado, este ilumino su cuerno e incinero el cuerpo hasta que no quedo rastro de él. El alicornio levito una radio que llevaba consigo y notifico a sus compañeros.
- La Señorita esta lista para comenzar el ataque a Canterlot, asegúrense de tener todo listo para cuando llegue la hora – pronuncia mientras mira extrañado la grieta del cristal
Mientras tanto la Señorita se había teletransportado hacía su laboratorio, donde se encontraba la máquina, su aspecto era muy sofisticado, tenía tecnología muy avanzada para la época y su panel de control brillaba para indicar que estaba lista para ser activada. Ella se acercó e ilumino su cuerno para tomar sus lágrimas y depositarlas en el filtro de la máquina seguido miro la pantalla y comenzó a ingresar los algoritmos necesarios, seguido puso sus cascos sobre el panel principal para continuar, su cuerpo se cubrió con magia azul la cual comenzó a drenar de su cuerpo una cantidad de energía considerable, ella sonrió e ilumino su cuerno extrayendo sus sentimientos de amor para luego usarlos como combustible, la máquina era impulsada por el amor y alimentada por la tristeza, ella suspiro y se apartó de la máquina al ver que esta comenzaba a generar energía para crear un portal dimensional alterno. A su costado un extraño portal en forma de espiral negra se formó, esta agito su cabeza al sentir el efecto secundario de la máquina seguido avanzo hacia esta espiral y la atravesó sin temor, ella sabía exactamente a donde la conduciría.
[Dentro Del Vórtice]
Al abrir los ojos se encontró rodeada de una oscuridad infinita, junto con un frio sobrenatural y a sus espaldas la espiral por donde había entrado anteriormente, avanzo un poco y noto como iban emergiendo muebles viejos de buen gusto, el frio era infinito y aumentaba mientras más se acercaba a la infinidad ya su propio aliento era manifestado al respirar, seguido giro y noto que la espiral no se había alejado ni siquiera un poco, lo que desato su curiosidad, pero aun sabiendo donde se encontraba le sorprendía saber dónde se encontraba en realidad. Ella suspiro decepcionada de no encontrar lo que buscaba, inclino su mirada hacia el suelo de madera que no había notado, y volvió a suspirar, todo su alrededor había sufrido una transformación.
- ¿Sucede algo linda? – le pregunto una dama de negro que tenía una túnica de aspecto tétrico, su voz era dulce y firme, la Señorita elevo su mirada para verla, ella estaba desorientarla al verla, no sintió cuando apareció sentada en un sillón largo sin emitir algún ruido
- Disculpa la tardanza no estamos acostumbradas a recibir visitas – comenta una segunda dama que tenía consigo una pluma blanca con la cual jugaba en silencio, la Señorita giro su vista a la derecha, la dama estaba sentada en un sillón individual
- En especial en nuestra propia casa, por lo general nosotras nunca estamos aquí – añade una tercera que sostenía una filosa tijera de acero, la Señorita giro bruscamente su mirada a la izquierda para verla
La Señorita se percató que su aspecto era muy diferente al de ella, es decir ella era una alicornio y esas tres damas no lo eran ni siquiera eran una especie conocida por ella, eran humanoides por llamarlas así. La Señorita trago saliva y vio el rostro de las tres, pero simplemente no podía comprender que era lo que sucedía, en un momento se encontraba en la oscuridad y ahora estaba sentada en un sillón junto con tres damas de negro.
- Yo, soy… - intento presentarse pero fue callada por la dama de la pluma
- No es necesario decir tu nombre, nosotras lo conocemos – le dice la dama de la derecha mientras acaricia su rostro con su pluma – Tan bien sabemos lo que hiciste y lo que harás – añade al tocar su rostro con su suave mano fría
- Oh en tu caso, en lo que te convertirás – comenta la de la Izquierda llevando su mano al frente de ella para crear una esfera plateada que mostraba su propio destino, cuando ella se convierte en la destructora de dimensiones – un trágico final para alguien tan bella como tú - añade decepcionada
- "Moiras", ¿tendré éxito? – pregunta ansiosa por la respuesta, esta se inclina sobre la mesa que había entre ellas
- Pregunta estúpida si pides mi opinión – responde la dama del frente – Tienes un ojo del mañana, tú ya sabias lo que ocurriría aquí, incluso nuestros movimientos fueron visualizados, pero creo que no te refieres a si tendrás éxito en esta dimensión ¿verdad? – la dama se acerca y toca la mejilla de la Señorita
- "Cloto", no la asustes – le dice su hermana de la izquierda
- Por favor "Átropos" tú eres quien la intimida con esas tijeras – le comenta su hermana de la derecha frotando su pluma en el rostro de su hermana
- ¡Cuidado con esa pluma "Láquesis"! – exclama su hermana Átropos mientras se escudaba en sus tijeras
- ¡Orden las dos! – grita su hermana Cloto – Tenemos visitas – añade señalando a la Señorita – Nosotras no podemos interferir con el destino, solo podemos ejercerlo. Pero tú has desarrollado un poder igual al de nosotras – agrega retirándose y sentándose frente de ella
- ¿Entonces me detendrán? – pregunta la Señorita intrigada al ver como las tres damas la miraban
- No es correcto preguntar lo que ya se sabe, no es de buena educación – comenta Láquesis, sentándose mientras acaricia su pluma con una de sus manos
- Si quisiéramos detenerte ya lo hubiéramos hecho, es decir solo es cuestión de cortar un hilo. Pero no es nuestro destino destruirte, sin embargo si es tu destino destruirnos a nosotras – regresa a su asiento Átropos, encajando las tijeras en la mesa – Tu solo nos acompañas para saber cuál será el resultado de una pelea ¿verdad?
- Sí, el Alphonse de la dimensión original, él será el que… - decía hasta ser interrumpida por las tres damas que la callaron con una risa para luego responder simultáneamente
- Pequeña, hay cosas muy difíciles de hacer pero si te enfrentas a Alphonse, tu morirás en el primer enfrentamiento que tengas contra él – responde melancolica Cloto, esta une sus manos y las separa para crear una visualización del futuro en la esfera plateada
- Su ojo del mañana es mucho más fuerte que el tuyo, no habrá forma que puedas engañarlo – responde Láquesis, enfocando la batalla de ambos en una imagen, el mundo casi totalmente destruido y rodeada de sus enemigos; Twilight y Alphonse
- Él por el bien de su familia te asesinara – añade fríamente Átropos tomando la tijera y punzando la imagen de la Señorita para luego seguido dar la visión de ella siendo desintegrada
- ¿No hay forma de evitar eso? – pregunta alegremente la Señorita materializando sus alas astrales para extraer una de sus plumas y ofrecérsela a Láquesis como un regalo
- Ya te hemos dicho demasiado, y no es correcto seguir, pero solo te dejaremos con una advertencia – responde Láquesis tomando la pluma y observándola a detalle era muy rara y fina – Si el primogénito de Alphonse se fortalece más ni siquiera podrás continuar este sera capaz de derrotarte. Si en verdad quieres matar a Alphonse deja que "Nery" lo asesine y No permitas que la flor florezca, córtala su raíz si lo que quieres es ganar – añade señalando el portal por donde había entrado, ya era hora de retirarse
La Señorita se levantó y agradeció a las tres damas que la misma forma se levantaron para despedirla, la Señorita comenzó a avanzar y los muebles, pisos y paredes se desvanecieron mientras el vórtice se acercaba a ella, una vez frente a este miro hacia atrás y contemplo la inmensidad de la nada que rodeaba a las Moiras. Ella regreso a la dimensión y cerro el portal, seguido se acercó y cubrió la máquina con su magia para que cuando ella lo deseara pudiera invocarla en lugar de construirla de nuevo. Ella sonrió y avanzo hasta su acompañante un unicornio, el cual comprendió las miradas de la Señorita y tomo su radio para dar las siguientes órdenes.
- La Señorita autoriza el inicio de la operación "Canterlot", todos asegúrense de tener sus armas y que la maquinaria de guerra esté operando – ordena el unicornio guardando su radio y acercándose a la Señorita
Esta avanzaba por los corredores de metal tranquila hasta que su respiración cambia, esta se sofoca y rápidamente utiliza su ojo del mañana para comprobar el suceso, algo acababa de emerger de un vórtice del tiempo, el Doctor al fin había llegado a la dimensión.
La Señorita regreso a su postura firme y continua avanzando pero algo adicional sucedió, en un momento su caminar fue dudoso y se colapsó hacia el unicornio que la contiene evitando que cayera contra el suelo, esta comienza a toser junto a la pared y al abrir los ojos nota las manchas de sangre que había tosido, esta miro la sangre y limpio su boca con su casco. El unicornio tomo de su alforja unas pastillas y se las ofreció.
- Señorita ha vuelto olvidar tomar sus medicinas, no debería andar por ahí sin ellas – le dice el unicornio llevando 5 pastillas a su boca, esta las tomo y las trago en seco
- Fue un descuido – comenta la Señorita al regresar a su postura de autoridad y avanzar hacia Canterlot de nuevo
[La TARDIX]
El Doctor miraba preocupado su reloj, tenía 3 minutos de retraso en el vórtice, no tenía forma de saber cuánto daño pudo haber causado la Señorita en esa realidad, lo mejor sería actuar de forma inmediata. Este se acercó al panel de control y miro el final del vórtice, él se alegró al saber que al fin saldría de su largo viaje. Sin embargo al salir expulsado del vórtice, en la dimensión se generó un cumulo de nubes que ocultaban la salida del vórtice. La nave salió disparada sobre la ciudad de Canterlot, pero debido a los daños que había sufrido durante el viaje solo pudo evitar chocar contra las casas cercanas. La nave hacia un estruendo al pasar por las casas lo que llamaba la atención de todos y alertaba a la ciudad al ser presentado como un ataque hostil. El Doctor condujo la nave hasta una cueva cercana donde pudiera reparar el exterior de la nave. Él emergió de la nave con una caja de herramientas en la boca, pero al ver al exterior se sorprendió al estar rodeado de las fuerzas de la realiza y entre ellos la Princesa Celestia, junto con su hermana. Este intento explicarlo pero la historia sonaba muy loca para creerla. Celestia lo miraba dudosa, no podía entender que era lo que ocurría y como era que se involucraba ese extraño, hasta que a sus espaldas escucha como una explosión se genera, el castillo era tacado a la distancia por varias catapultas que disparaban grandes fragmentos explosivos. Luna se sobresalta y rápidamente ubica la dirección de donde los atacan, ella seguida de la guardia real se dirigen a detener los ataques externos, pero al elevarse sobre la ciudad pueden notar como las calles eran invadidas por los miembros del Círculo, las casas cayeron y cientos de ciudadanos fueron ejecutados al momento. Al mirar hacia abajo no lograron ver el fragmento que impacto contra un guardia, como resultado este se hizo pedazos y la explosión derribo al resto. Cantelot era atacada desde dos frentes distintos, exterior por las catapultas e interior por los miembros del Círculo.
- ¿Qué sucede, quienes son ellos? – pregunta alarmada Celestia al ver como su hermana se enfrentaba a un grupo de pegasos fuertemente armados y sus guardias a unicornios muy fuertes.
- Ellos son El Círculo, una organización terrible que terminara destruyendo todo. He venido para impedir eso, pero me derroto en el viaje y me demore demasiado en llegar – responde triste el Doctor elevándose un poco para ver la ciudad
- ¿Y qué es lo que quieren obtener de todo esto? – pregunta molesta Celestia al ver como el castillo se derrumbaba lentamente
- No lo sé, naturalmente ellos invaden Canterlot para asesinarte pero si ellos continúan atacando, significa que buscan algo específico, algo distinto – responde el Doctor dando media vuelta y comenzando a reparar la nave
- Quizás crean que estoy ahí, y me buscan – comenta incrédula Celestia al ver como la cuidad ardía – ¿Tú no harás nada para detenerla? – pregunta confundida al verlo trabajar
- No, ya invadieron, no tiene caso intervenir lo mejor que puedo hacer es reparar la TARDIX y perseguirla en otra dimensión – responde el Doctor mientras comienza apretar unas tuercas
[En El Laboratorio, 9 Minutos Antes Del Ataque]
En la mesa de laboratorio se encontraban un padre y su hija, la curiosidad del padre por ver que reacción química ocurriría lo llevo a desarrollar una practica experimental; junto a él se encontraba su hija que miraba maravillada las infusiones que desarrollaba su padre, era muy joven y muy servicial, ella quería ayudar a su padre como fuera, por lo que cuando este llego a necesitar ciertos botes para su trabajo, su hija se ofreció a traerlo por él. No pudo negarse al ver el entusiasmo de su hija, por lo que continuo con las sustancias pidiendole ese favor. Sin embargo mientras miraba como las sustancias se asentaban en el fondo del recipiente pudo notar como se ondulaba el líquido del interior hasta crear círculos turbios por las agitaciones, el padre se apartó de la mesa y miro confundido las luces del laboratorio estas que agitaban de lado a lado. Rápidamente llamo a su hija para que se alejara de los químicos, esta se detuvo un poco y giro para ver a su padre. Este se encontraba parado junto a la mesa donde trabajaba, la sustancia se había derramado y había quemado la mesa, las luces se movían de lado a lado cada vez más notablemente. Esta no comprendía nada hasta que ve como su padre se acerca y la toma para salir del laboratorio de forma inmediata. Ambos tenían cuidado al caminar, las vibraciones eran muy fuertes, pero cuando llegaron a la puerta se escucha el estruendo del estante al caer, el mismo estante donde se encontraban los botes y los químicos corrosivos del laboratorio, el padre miro aterrado como los ácidos destruían el suelo y levantaban una nube de gases tóxicos, pero lo que más le aterraba era que su hija hubiera permanecido un segundo más en ese lugar. El padre trago saliva y emergió junto con su hija del laboratorio para ver la escena más sorpresiva. El castillo de las princesas ardía en llamas rosas y era atacado por fragmentos explosivos, el agitar del laboratorio era producido por el constante ataque a Canterlot. El castillo se encontraba envuelto en llamas inmensas, envuelto en una nube negra y lentamente cayéndose a pedazos. A un costado de ellos los habitantes intentaban detener la invasión pero esto era inútil, sus fuerzas no eran las suficientes, varios cientos corrían asustados intentando huir de los ejecutores y a sus espaldas una decena intentaba ganar tiempo para que estos escaparan. Trágico fue su final, cuando emergieron piedras y los apuñalaron, las armas eran inútiles, los escudos de magia estaban perfeccionados pero las balas del Círculo eran más avanzadas y estallaban antes de llegar y después de impactar causando un impacto mayor. Cientos de civiles se armaron de valor y utilizaron sus fuerzas para disparar contra ellos. Las Princesas estaban ausentes, los guardias intentaban frenar la avanzada pero no estaban preparados para enfrentarse a un ejército con esas habilidades. La niña miro el cielo enrojecido y ardiente, lleno de estrellas de fuego que chocaban contra el castillo. Rápidamente la Princesa Luna paso seguida de una brigada de guardias listos para atacar pero en un segundo una estrella impacto a un guardia haciéndolo pedazos, en ese momento llovió sangre, algunas de las gotas que cayeron sobre el rostro de la niña generando que se asustara y seguido se refugiara en el costado de su padre mientras pedía irse. Ella no logro ver como la princesa y sus guardias se impactaban contra las casas cercanas. Los invasores comenzaron a quemar las casas, Canterlot ardía en llamas, era un infierno de hermosos colores y lamentables gritos de inocentes. Su padre tomo a su hija y se preparo para abandonar la ciudad, hasta que un enorme rayo de magia barrio con todo lo que estaba en las calles, dejando un camino de escombros y humos negros. El padre intento huir por los callejones, pero se encontró rápidamente rodeado por cientos de invasores, estos iluminaron sus cuernos y sellaron la zona para evitar que alguien entrara o saliera. El padre estaba a la defensiva de su hija que lloraba en silencio, el no ser capaz de ayudar a su padre la hacía sentir menos y el sonido de gritos cercanos la aterraban, el solo saber que muy cerca de ellos eran asesinados varios habitantes de Canterlot era suficiente para inmovilizarla. Los invasores abrieron paso para dejar entrar al círculo que rodeaba a ambos, la Señorita estaba presente en la invasión, esta miraba fijamente al padre que la desafiaba sin temor, aun sabiendo que estaba contra cientos este no mostraba miedo, seguido vio de reojo a la niña que lloraba a sus espaldas. Se escuchan las explosiones de las casas y el caer del castillo, todo ardía en escombros. El padre se sobresaltó al ver como el ojo derecho de la Señorita era de color verde brillante y que tenía una espiral de tres niveles que recorría su ojo y terminaba en su pupila, ese ojo era totalmente desconocido para él o para cualquier otro. Sin embargo él no permitía que alguno de ellos conociera su miedo.
- ¿Esa niña es Milicent Stuart? – pregunta cortésmente la Señorita mientras se acerca y camina alrededor del padre para verla mejor – ¿ella es quien tiene destinado convertirse en la Emptiness, en quien destruirá este pequeño mundo? - se cuestiona al verla
- ¡Tú!, ¿cómo sabes de mí hija, quién eres, qué quieres? – pregunta alarmado y furioso el padre al ver el interés que tenía aquella femenina sobre su hija
- Mi ojo del mañana me prevé que ella es una amenaza potencial, por lo que me deseare de ella antes de que madure y pueda confrontarme – contesta tranquila mientras se aleja un poco para continuar – Así se de tu hija, mientras que por mi identidad puedes llamarme Señorita – ella da media vuelta y lo mira lujuriosamente – Y quiero matar a tu hija para atraerlo a él – añade mientras ilumina su cuerno suavemente
A sus costados emergen cristales que pretendían atravesarlo, pero este salta y rueda al frente y salta para patear el rostro de la Señorita, esta ligeramente retrocede y esquiva las patadas, el padre da al menos una docena de patadas antes de volver al suelo y seguido da un giro para intentar dañarla, esta parecía bailar al esquivarlo, sus movimientos no eran difíciles al contrario eran muy suaves, y en un momento solo se levantó y lo tomo del cuello con su casco para luego arrojarlo contra los cristales que había esquivado. Su padre quedo clavado en los cristales como carne muerta, su sangre se escapaba rápidamente mientras este miraba a su hija decepcionado de sí mismo, no quería que ella tuviera un final similar, su corazón no fue alcanzado por los cristales y eso fue suficiente para romperlos con pura fuerza bruta y volver a estar de pie contra la Señorita que lo miraba inexpresiva. Esta al ver como sus heridas sangraban y como la miraba desafiándola audazmente no pudo evitar sonreír, pero solo era cuestión de tiempo hasta que él muriera por esas heridas. El padre da unos giros y expulsa los cristales que se habían alojado en su cuerpo hacia la Señorita con la intención de matarla, sin embargo se congela al ver como estos cristales cubiertos de sangre se atoran en el aire, él no comprendía que ocurría ella no estaba usando magia, seguido escucha la risa gentil de la Señorita que comenzaba a iluminar su cuerno para darle color y materializar sus alas astrales que la habían protegido. Esta las eleva un poco y las desciende solo rosando el cuello del padre, este miraba aterrado como las plumas de metal estaban cubiertas por sangre, su propia sangre, seguido lleva su casco a su garganta y siente el corte a lo largo de su cuello, intenta mantenerse en pie, pero sus fuerzas les fallan, él se comienza a ahogar en su sangre, ya no puede respirar, su corazón estaba por detenerse, ya no era capaz de pronunciar una palabra completa. La Señorita desvanece sus alas astrales y se acerca a la niña que lloraba arrinconada contra la pared, esta solo vio caer a su padre para luego llorar de terror al ver como la Señorita se acercaba, sus gritos eran perturbadores ella no quería morir. La Señorita ilumino su cuerno e invoco en el aire cientos de cuchillos para apuñalarla hasta matarla, ella si estaba dispuesta a matar a una niña con tal de garantizar su victoria.
De forma inmediata los cuchillos se disparan a gran velocidad, la niña llora y grita al no saber qué hacer ahora, la Señorita ríe satisfecha; sin embargo entre ellos un resplandor muy intenso y grande emerge. En la luz no se puede ver nada, solo se escuchan como los cuchillos chocan contra otro objeto metálico y son desviados hacia los sirvientes de la señorita que mueren al ser víctimas de los cuchillos que se incrustan en sus cabezas, algunos son desviados hacía la Señorita pero sus alas astrales la protegen. La luz comienza a disminuir y a mostrar la figura de un alicornio que era el que protegió a la pequeña Milicent antes de que fuera asesinada, esta miraba maravillada a su héroe, parecía ser el más fuerte del universo ante los ojos de una niña.
- ¡Apártate Monstruo! – exclama el extraño que sostenía una espada frente a él, apuntando a la Señorita - ¡O morirás! – añade reflejando la luz sobre su espada
- ¿Morir? – repite la Señorita retrocediendo por la risa de esas palabras, esta se carcajeaba, era la primera vez que alguien le decía eso, esta sonreía muy energética, no podía evitar mirar al extraño con compasión, esta aclara su voz antes de responder – Vengance Soul ya te habías demorado, pude haberla matado – añade confiada mientras desintegraba los cuerpos de sus sirvientes
- ¿Mi nombre, cómo lo sabes? – exclama sorprendido al ver que ella sabía más de lo necesario, sin embargo a un con esta duda no bajo su guardia, incluso ilumino su cuerno para prepararse para cualquier ataque
- No crearas que pase tantos años sin saber dónde me encontraba ¿verdad? – responde la Señorita estirando sus cascos hacia atrás, su ojo del mañana seguía activado y miraba fijamente al extraño – Un alicornio artificial, víctima de brutales experimentos por seres humanos – añade entre risas maliciosas – No te sorprendas tanto, ya tenía previsto tu participación – agrega regresando a su postura normal e inclinándose hacia atrás
Soul la mira furioso no podía confiar en ella era demasiado extraña, con su pata trasera hace retroceder a Mili para que no fuera afectada por lo siguiente, este retrocede un poco y salta con gran fuerza para cortarla con su espada. Ella de la misma forma retrocede y esquiva el filo por mucho, comienza a retroceder y a sentir el abanicar de la espada cuando esta pasa de lado a lado. Este se molesta al ver la gentil sonrisa y su alegre riza, no podía cortarla por más que se acercara, incluso cuando en su espada recorría energía esta no la alcazaba. Este miro como ella retrocedía sin ver hacia donde se dirigía por lo que planeo una estrategia en segundos y se teletransporto a su espalda y lanzo el corte hacia donde ella se dirigía, esta abre un poco sus ojos al ver como desaparecía y seguido utiliza sus cascos traseros para frenarse y dar un salto con estos, ella retuerce su cuerpo en forma de puente y sus alas pasan sobre la espada sin tocarla, esta seguido cae sobre sus cascos delanteros y levanta sus cascos traseros sobre la espada, ahora se encontraba a centímetros de la espada, sostenida por sus cascos delanteros, esta deja escapar una riza tétrica y con un giro de su cadera le da una doble patada en el rostro a Soul impactándolo contra los escombros de casas. La Señorita cae correctamente y mira extrañada los escombros, pensando "Quizás lo he matado, espero no esté muerto", su mirada era muy gentil parecía en realidad preocupada por él, sin embargo un brillo de los escombros, seguido de un estruendo de seis balas que emitían energía a su alrededor fueron disparadas hacia ella, esta se sorprendió de que siguiera vivo por lo que hizo emerger varios cristales que frenaron las balas. La Señorita se inclinó para ver como algunas balas casi habían logrado atravesar sus cristales, por lo que suspiro y volvió a sonreír tan inocentemente como siempre; seguido se escucha un estallido sónico que alerta a la Señorita, Soul se había disparado contra ella cortando los cristales a la mitad, seguido de un segundo corte que se dirigía a la Señorita, esta se tumbó en el suelo para esquivar a Soul que se pasó de largo, cuando este volteo noto como varias piedras iban hacia él, este miro atento las piedras con su ojo derecho y las hizo añicos dejando una gran nube de humo, este seguido abre sus alas para dispersar el humo, es entonces cuando nota que la Señorita no estaba, él mira con cuidado a su alrededor y siente como emergen varios cristales negros que los comenzaron a perseguir mientras más esquivaba, estos lo conducían a otro monton pero este de un salto esquivo ambos grupos de cristales y se elevó alejándose del suelo. Este mira asombrado la cantidad de cristales que esquivo, seguido vuelve a su postura de autoridad y gira para volver a buscarla, sin embargo al girar, no le dio tiempo de ver como la Señorita se acerca con una patada descendiente, esta impacto su rostro y con gran velocidad lo impacto contra los escombros.
- El tiempo se termina – exclama la Señorita al ver como este se hundía en los escombros, ella mira fijamente ese lugar esperando su siguiente movimiento, por lo que no pudo detener las espadas de las Princesas que habían apuñalado y atravesado de lado a lado
- Tienes razón no queda nada de tiempo – comenta La Princesa Luna, su aspecto podía ser mejor, estaba herida y cansada, a sus espaldas se encontraba los restos de Canterlot y varios cientos de cuerpos sin vida de los sirvientes, se mostraba cansada y furiosa. Ella empujaba su espada más adentro para intentar partirla a la mitad.
- Este es nuestro hogar y no permitiremos que lo destruyas – añade La Princesa Celestia, no estaba tan herida pero tenía algunos cortes en sus mejillas y costados, a sus espaldas se veían las catapultas en llamas y varios cientos sirvientes muertos. La ira de Celestia estaba enmascarada por ese rostro serio.
- ¿Princesas? – exclama la Señorita viendo a ambas con desagrado, esta ilumina su cuerno antes de que las Princesas movieran sus espadas en sentidos opuestos para partirla a la mitad
Las princesas se apartaron por el impulso de sus espadas y vieron como solo la punta de sus espadas sangraban, el cuerpo de las espadas solo tenía un rastro de sangre de cuando la atravesaron por primera vez. Ver el cuerpo de la Señorita sin daño las desconcertó, esta regeneraba las heridas que le habían hecho, estos cortes se cerraron con la magia de la Señorita. Las Princesas la miraron molestas y la atacaron con sus rayos con la intención de derrotarla, pero esta desapareció y apareció junto a ellas dando una patada descendiente hacía Celestia. Esta cayo hacia los escombros pero a pocos metros abrió sus alas y freno su caída, esta miro a su adversario y noto que peleaba sin detenerse todo giro e impulso era convertido en ataque, Luna se enfrentaba a ella de la misma forma, y al ver a ambas pelear a ese ritmo tan acelerado Celestia noto que la Señorita tenía el mismo estilo de lucha que su hermana, esto le daba cierta ventaja sobre ella. Luna giraba sobre los golpes y emitía una patada giratoria en el cuerpo de la Señorita, esta de la misma forma al recibir el golpe lo contenía y con el impulso de su cuerpo emitía un golpe similar, ambas se confrontaban perfectamente y se empujaban hacia lados opuestos para seguido disparar y expulsarse a un más lejos. Ambas tenían esa mira conflictiva, esos ojos verdes que brillaban como faros. Celestia miraba impresionada como su hermana peleaba sin usar su forma Nighmare Moon por lo que sentía una cierta preocupación al ver a Luna recibir un golpe. Celestia sintió un movimiento y sus ojos se abrieron repentinamente al sorprenderse al ver como una inmensa cantidad de plumas filosas se dispara hacía ambas. Celestia gira y observa a Soul su aspecto era más tétrico, sus ojos comenzaban a desaparecer para dejar solo unos oscuros espacios de fuego. Este se elevó con su espada para terminar con ella; Luna noto las plumas pero no se preocupó por esquivarlas, ella quería dirigir a la Señorita hacia estas, Luna la golpeo un par de veces y con un estallido de magia la colapsó hacia las plumas. La Señorita miraba impresionada la habilidad al pelear de Luna, solo había escuchado historias de ella, por lo que verla y pelear contra ella le emocionaba, y el saber que ella podía golpearla aun teniendo su ojo activado le causaba un gran respeto hacia ella, sin embargo también la convertía en una gran amenaza, por lo que cuando estuvo cerca de las plumas filosas creo una brecha en el espacio por donde las plumas entraron sin afectarla. La Señorita suspira y lamenta mucho lo que hará, esta da un giro y esquiva el corte del Soul, golpeando su rostro con su pata trasera, tomándolo de sus alas y arogándolo contra Celestia, esta lo atrapa y lo resguarda del rayo que lo seguía. Luna desciende con una patada, la cual solo roza el crin de la Señorita.
- ¡Me has despeinado! – exclama molesta la Señorita mientras regresa su mechón de crin a su lugar
- ¡Luna entretenla! – grita Celestia usando un rayo para apartar a la Señorita – Tú, no sé qué quiere ella con Milicent pero ve y sácala de aquí – le dice a su compañero, pero al ver como este se negaba a huir le dijo – No estas escapando, pero imagina que ella está sola en una ciudad destrozada, sin nadie que cuide de ella, por esa razón ¡Ve y sácala de aquí!, llévala a las cuevas de haya, te estarán esperando – ordena Celestia señalando la dirección, donde se encontraba el Doctor con la TARDIX
Soul miro molesto a Celestia pero en un suspiro se retiró hacia donde se encontraba Milicent, este abrió sus alas y creando un triple sónico desapareciendo en un movimiento. Celestia miro sobre ella a Luna que confrontaba con su espada a la Señorita y como esta esquivaba los cortes. Eran solo ellas contra la Señorita, las Princesas hermanas defendiendo su hogar.
Celestia ilumino su cuerno y tomo las nubes para convertirlas en lanzas blancas que se disparaban contra la Señorita, todas fueron disparadas a velocidades sónicas y a espaldas de la Señorita que no podía defenderse de estas. Luna la confrontaba de frente y la mantenía ocupada para que no viera las lanzas que se acercaban. Luna logro ponerla contra la espada y la retuvo mientras el ataque de su hermana se acerca, sin embargo ante ambas un par de alas emergieron de la nada; las alas astrales de la Señorita contuvieron los ataques, seguido de un giro esta golpeo el rostro de Luna dejándola expuesta para un segundo golpe que la derribo. Celestia se conmociono al ver a su hermana caer y se alarmo al ver cómo eran disparadas cientos de plumas astrales contra ella. Luna caía lentamente los golpes la habían desorientado por lo que cuando se percató que estaba cayendo se asustó y se estabilizo para evitar golpearse contra el suelo, esta desciende lentamente para ver como su hermana esquivaba una tormenta de plumas, mientras iluminaba su cuerno. Celesta no perdía de vista a su hermana ni a la Señorita, y mientras esquivaba sus plumas preparaba el sol para un ataque masivo. El soleado día se oscureció, los cielos se oscurecieron atrozmente, los vientos se intensificaron y las miradas se enfocaron en el gigante solar cuya luz se había reducido a menos. La Señorita miro preocupada el evento, no comprendí que sucedía, a su costado un resplandor emergió como un faro en múltiples neblinas, Celestia estaba envuelta en luces doradas y con un resplandor intenso que la distinguía, se había convertido en un sol viviente. Esta abrió sus alas y se disparó contra la Señorita, está la recibió con sus cascos delanteros y la detuvo, seguido Celestia giro hacia atrás para darle una patada, la Señorita podía predecir con exactitud sus movimiento pero eso no significaba que lograra esquivarlos todos, Celestia aumentaba su velocidad cada segundo y se acercaba cada vez más al cuerpo de la Señorita, esta había cambiado esa sonrisa gentil por una sonrisa frenética, sus dientes eran visibles y sus ojos estaban completamente abiertos, ella estaba tan emocionada su ojo del mañana podía ver los siguientes movimientos y su resultado. Celestia aún mantenía un rostro serio y molesto al ver como ella se divertía, aun cuando sus cascos se acercaban cada vez más sin embargo esta no lograba acertar un golpe exacto.
Luna miraba asombrada como su hermana se movía a velocidades similares a la luz, sus pasos tan fluidos, sin errores era insólito ver a ambas moverse con tanta gracia y exactitud. Sin embargo ella cerró sus ojos y elevo la luna junto al sol para realizar el mismo efecto. La tenue luz de la luna blanca se consumió en oscuridad y se perdió en el cielo, Luna se cubrió con sombras y se transformó en Nighmare Moon, pero ahora su armadura oscura se encontraba afectada por el poder que la envolvía en un resplandor blanco, su armadura era blanca con limitaciones azules, su aura era blanca pero tenía un contorno azul muy intenso. Ella abre sus ojos, los cuales estaban alargados y de un movimiento se elevó destrozando el suelo donde se encontraba parada, se acercó a las espaldas de la Señorita y ataco sin misericordia.
Tres cuerpos en movimiento, que se disparaban mutuamente rayos de intensidad catastrófica y con múltiples estallidos sónicos al solo chocar sus cascos, eso era todo lo que se veía en el cielo fracturado, los rayos emergían de las nubes más cercanas e intentaban caer sobre la Señorita la cual utilizaba sus cascos para frenar los goles y sus alas para frenar las patadas junto con los rayos.
Soul mientras tanto se había alejado para regresar con la niña que se había quedado sola, este al mirar hacía el estruendo podía ver cómo eran liberados cientos de rayos y como a su alrededor se elevaba en pedazos de tierra del tamaño de casas. Este continúo y se acercó la niña que lloraba sobre el cuerpo de su padre, este se había mantenido con vida y acompañado a su hija hasta el punto de oponerse a la muerte, este miro a Soul y por su aspecto no podía confiar en él, sin embargo el ver que este había protegido a su hija y como a sus espaldas una tormenta de rayos se desataba se dio la virtud de confiar en él y entregarle a su hija para que la salvara. Soul tomo a la niña y la subió sobre él, mientras chocaba el casco con su padre en gesto de confianza, no le fallaría.
Este miro a la niña de reojo y noto como su miedo la paralizaba no podía hacer más que abrazar su cuello con mucha fuerza, mientras débiles lágrimas de pena y condolencias surcaban el rostro de la niña y terminaban en el pecho de Soul después de haber recorrido su cuerpo. Este trago saliva e ilumino su cuerno para hacer un camino que mirara directo a la cueva donde se encontraba el Doctor y la TARDIX, este calcino los escombros y creo un sendero que indicaba su dirección.
Las Princesas se mantuvieron en conflicto, las gotas de sudor se evaporaban ninguna podía darse el lujo de morir ahora.
- Debo admitir que los relatos que escuche de ustedes no son del todo exactos, son incluso más fuertes de lo que había creído – les dice la Señorita mientras se aparta para retomar el aliento
Celestia miro su cansancio y ataco individualmente mientras su hermana recuperaba el aliento, no le quería dar una ventaja. Ella ataco y utilizando sus cascos para emitir fuertes golpes de luz, estaba agotando a la Señorita y cuando esta la contuvo un segundo para frenarla Celestia ilumino su cuerno y disparo un mega rayo que cubrió el cuerpo de la Señorita. Luna miro a su hermana maravillada, había utilizado mucha magia para realizar ese hechizo y el gran resplandor se llevó consigo a la Señorita que no había aparecido después del impacto. Celestia giro su vista hacia su hermana y dejo escapar una risa, sus fuerzas ya habían alcanzado su límite. Luna vio cómo su hermana perdía el resplandor dorado del sol y seguido de como tres plumas astrales metálicas la apuñalaban. Celestia miro confundida y desconcertada las plumas de metal, su pecho sangraba mucho, su aliento se hacía escaso y su vista se nublaba, lo único que pudo distinguir era una enorme cantidad de humo y en el interior de esta un par de las alas metálicas que había resguardado a la Señorita. Celestia se tambaleo un poco antes de caer en dirección de colisión. Luna no podía procesar eso, en solo segundos su hermana había sido asesinada, quería moverse pero no era capaz de hacerlo, ella trago saliva mientras que sus ojos lagrimeaban y su boca intentaba pronunciar unas palabras, su labio inferior se movía con pánico y sus pupilas no podían apartar la vista de cómo Celestia se impactaban contra el suelo.
Luna retomo el control de su vista y vio furiosa a la Señorita que esperaba el movimiento de la princesa; Luna respiraba muy molesta, al respirar se generaba una inmensa cantidad de rayos, las tormentas comenzaban hacer más peligrosas. Miles de rayos negros cayeron sobre la Señorita, esta se resguardaba con una de sus alas astrales. El sonido del metal astral al chocar contra los rayos era inmenso, muy distintivo. Celestia abrió sus ojos suavemente e intento levantarse pero sus fuerzas les fallaban, en su pecho se encontraban tres plumas que cortaron en profundidad su cuerpo. Esta las extrajo y noto que eran el doble de grandes que una pluma normal, el ver su herida y como casi la mitad se había introducido en su cuerpo y como casi habían alcanzado su corazón. Celestia miro a su hermana pelear, ella quería ayudar pero al ver su condición solo sería un estorbo, esta ilumino su cuerno y se telestransporto a las afueras de Canterlot, miro como su hermana utilizaba todos los elementos naturales para confrontar a la Señorita y como esta comenzaba a tener dificultades para defenderse de ella, seguido ubico la cueva y se telestransporto hacía allá.
Celestia apareció a un costado de la entrada sorprendiendo a todos, Soul se acercó y la ayudo a caminar, ya no era tan fácil, seguido la recostó junto a la TARDIX para curarla. Milicent tenía un mejor humor, y miraba emocionada la pelea de Luna, alentándola a ganar. Soul ayudaba a reparar la nave, al tener magia podía acceder a circuitos que el Doctor no podía acceder al tener alas en lugar de cuerno.
- Veo que tu nave ya luce mejor ¿Cuál es el plan? – pregunta agotada Celestia, mientras miraba el rostro de la niña
- Mí plan sigue siendo el mismo, escapar de esta dimensión y prepararme para la siguiente – responde el Doctor mientras terminaba de recalibrar los controles de navegación dimensional
- El plan es asesinar a esa loca – responde Soul, mirando disgustado a él Doctor cuando aclara que no ayudaría – Solo esperemos que Luna lo haga antes de que yo lo haga– añade confiado mientras choca sus cascos con fuerza
- ¡Luna! – exclama Milicent, señalándola con miedo
Todos dejaron lo que hacían para ver como la Señorita la sostenía con fuerza del cuello con su magia, su aspecto más fuerte no había cambiado pero de sus labios se escapaban unos rastros de sangre; la Señorita la miraba con mucho disgusto, en su rostro el brillo de sus ojos había desaparecido y su labio inferior sangraba eran indicio que Luna la había golpeado seriamente. El cielo disparaba miles de rayos hacía la Señorita en un desesperado intento de escape. Luna no podía moverse ahora sus cascos se encontraban inmovilizados por magia y la Señorita la miraba fríamente mientras se alejaba un poco e iluminaba su cuerno, seguido esta se giró y puso su cuerno junto al pecho de Luna, la estiro a lo largo y sonrió mientras pensaba en el resultado. Una inmensa cantidad de energía atravesó el cuerpo de Luna de lado a lado. El rostro de Luna se quebró, ya no tenía una expresión viviente, esos ojos llenos de lágrimas y su boca abierta por el último grito que cayó el estruendo de la tormenta; era todo lo que proyectaba su rostro. El rayo se disminuyó y termino dejando un gran hueco en el pecho de la Princesa. La Señorita inclino su mirada un poco para ver la expresión del rostro de Luna, se acercó y beso su frente, para luego dejar caer su cuerpo sin vida. La Señorita miro atenta la dirección de rayo que utilizo y miro atenta como su rayo chocaba contra la oscura luna, esta dejo escapar un resplandor minúsculo, seguido de una explosión planetaria que partió la luna en pedazos. La Princesa Luna aún conservaba su aspecto guerrero pero al chocar contra el suelo este se desapareció en el viento; la expresión vacía del rostro de Luna era la mayor victoria que obtuvo la Señorita, esta respiro y observo el desastre que hicieron, pero entre los escombros no pudo encontrar a Celestia ni a la niña, seguido ilumino su cuerno y esparció una onda invisible que funcionaba como un ecoradar. La Señorita se giró y miro directamente a la pequeña niña que miraba aterrada la escena, esta ilumino su cuerno y desapareció de su vista.
- ¿Podrás derrotarla? – le pregunta Celestia a Soul con tristeza en sus ojos
- ¡Acabare con ella! – exclama Soul confiado saliendo de la cueva
La Señorita aparece junto a él y lo sorprende este rápidamente gira con su espada, pero ella lo toma del costado y lo empuja contra las rocas, seguido ilumina su cuerno y dispara contra Milicent, afortunadamente Celestia la derriba y desvía el rayo hacia las paredes cercanas provocando que se fracturaran un poco antes de colapsar y caer sobre la pequeña. La Señorita cae junto con Celestia.
- ¿Celestia? Es bueno ver que sigues con vida – comenta sarcástica la Señorita al verla presente, no se veía muy agradecida al verla, estaba molesta por derribarla
La Señorita ilumino el cuerpo de la princesa y lo arrojo contra la pared del fondo, seguido se teletransporto para esquivar la espada que descendía sobre su cabeza. Esta es seguida por Soul. Celestia se levanta cansada y comienza a retirar las rocas que cayeron sobre Milicent, ella se alegó al encontrarla con vida, pero su estado era grave. Esta se acercó y le pidió ayuda al Doctor, ella no podía usar su magia, está muy cansada y ya no tenía magia disponible que usar. El Doctor miro el rostro gentil de Celestia y suspiro abriendo la nave para ayudar a la niña y sanarla en una cámara de regeneración. Ambos esperaban buenos resultados.
[En El Exterior]
Soul apuntaba con su espada hacía el cuello de la Señorita y con mucha determinación abrió sus alas listo para enfrentarla. Este miro a la Señorita y decidió terminar con ella a toda costa, su cuerpo se ilumino completamente, rápidamente su aspecto cambio y se paro en dos patas, su aspecto había cambiado a una humanoide conformada por una armadura completa de color negro y plata. Su inmenso poder había cambiado el clima, las montañas cayeron y los suelos se abrieron al moverse la corteza del planeta.
- ¿Ese es tu plan? – pregunta la Señorita sin perturbar su risa, estaba emocionada
- Sí, básicamente ¡corre! – exclama furioso Soul saltando hacia ella
Esta esquiva el corte al saltar hacia un lado, pero seguido tiene que volar para evitar un segundo corte, ella disparaba fuertes rayos que eran desviados por la espada, este tomo de su cintura una pistola y libero una llovizna de acero explosivo hacía la Señorita, esta disparo rayos individuales para frenarlos excepto uno que paso junto a su rosto, provocando que se despeinara. La Señorita se agito por lo cerca que estuvo, esta giro su mirada hacía él y sonrió con disgusto, seguido ilumino su cuerno para materializar sus alas astrales. Soul empuño su espada con fuerza y se disparó a si mismo contra ella, esta se sobresaltó al tenerlo tan cerca. Él elevo su espada y la descendió con toda su fuerza, la Señorita mostro terror en sus ojos al tener tan cerca, la mirada de miedo le dio confianza a Soul, pero al ver como esta volvía a sonreír no pudo cuestionar la salud mental de la Señorita, esta interpuso su ala astral para frenar el corte, Soul estaba seguro que la mataría en ese momento, pero al sentir la oposición del ala y el rechazo de esta se desconcertó, este continuo cortando de lado a lado, entre giros y estocadas pero ningún corte podía atravesar las alas. La Señorita dejo escapar una carcajada y comenzó su ataque, las alas astrales eran rápidas y enormes, tenían una facilidad de movimiento muy distinguida, una remplazaba a la otra cuando esta se reacomodaba, era un ataque constante y sin frenos, Soul solo podía defenderse, era como pelear contra dos espadas muy hábiles al mismo tiempo, este trago saliva y freno las alas para seguir atacando era muy difícil moverse entre esas alas pero en un segundo logro poner su mano frente al rosto de la Señorita y tomarla del cuerno, rápidamente comenzó a retorcerlo para que esta se doblegara por el agonizar. Ella sentía un dolor muy agudo en su frente, en un punto él podía romper su cuerno con un mal movimiento, sin embargo no era nada que no haya conocido antes, esta se inclinó y se disparó contra él apuñalando su hombro con su cuerno. Soul está sorprendido, este en realidad había intentado atravesarla con su espada en cuanto se lanzó pero una de sus alas astrales la defendió y aparto la espada, seguido ambos se apartaron, la Señorita tenía su cuerno cubierto con sangre y Soul tenía una herida que rápidamente regenero.
- Vamos creí que al ser "Artificial" tendrías más poder, si ese es todo te matare – comenta la Señorita mientras utilizaba su magia para retirarse la sangre
Soul miro indignado a la Señorita, estaba molesto por sus palabras, rápidamente cubrió su espada con energía y se dirigió contra ella, esta sonrió y estiro su ala astral para frenarlo, el impacto de ambos logro iluminar el cielo y romper parte de la atmósfera, cientos de colores se disparaban al chocar ambas armas y Soul se enfurecía al no poder cortarla.
- Esa espada parece ser muy especial – comenta alegre la Señorita mientras afilaba su otra ala
Ella empujo ligeramente a Soul hacía atrás y de un giro desplego su guardia, ella se elevó un poco y descendió cortando el aire con su ala astral hasta chocar contra su espada. Grande y ruidosa fue la explosión que aparto a ambos en diferentes direcciones. La gran cantidad de humo que se elevó hacía imposible saber cuál era el daño del otro. Entre ellos existía un abismo que se profundizaba muy en el fondo de la tierra.
Soul se levantó y regreso a su forma anterior, se limpió la tierra de las plumas y miro su espada, él se molestó demasiado pero no dejo que le afectara mucho, simplemente soltó la empuñadura y dejo caer la parte de la espada que sostenía. Este miro a su alrededor y noto que estaba cerca de la cueva por lo que se acercó y vio salir a Celestia del interior de la nave, su aspecto había mejorado, pero su alterada voz revelaba que algo sucedía y que no sería de su agrado.
- Soul ella está muy grave – exclama Celestia, esta se acerca y lo conduce al interior de la nave para que viera por sí mismo a Milicent que se acercaba cada vez más a morir
- No puedo salvarla, no soportara la operación – comenta el Doctor, este se encontraba sentado mientras miraba paciente la pared, no sabía cómo actuar
- ¿Entonces morirá? – pregunta alarmado Soul acercándose a el Doctor tomándolo con su magia y levantándolo al verlo tan tranquilo
- No tiene las fuerzas para soportar la operación, el daño que tiene es drástico – responde el Doctor, este se libera con la fuerza de sus alas y cae tranquilo, seguido selevanta y se acerca a una mesa donde muestra los resultados de las pruebas
- Entonces le daré mis fuerzas – comenta para sí mismo Soul, este ilumina su cuerno y extrae de su pecho una gran cantidad de energía de color rojo que ardía intensamente
- ¿Qué es eso? – pregunta Celestia impresionada al ver tanta energía en una pequeña esfera
- Mi espíritu de Venganza – responde Soul introduciéndolo en el cuerpo de Milicent para que pueda sobrevivir la operación
[En El Exterior, Hace Poco]
Entre escombros una ala astral aparta todas las rocas que cubrían el cuerpo de la Señorita, esta se eleva un poco y mira su ala astral derecha, esta se encontraba con trozos de metal roto, la armadura astral que las cubría se había roto masivamente. Ella elevo su ala y pensó:
- Tal vez ya ha llegado el momento de terminar con esto, esa niña morirá por la gravedad de sus heridas o por presenciar el fin, no importa la forma esta predicho además tengo el motor perfecto para la máquina – mira y gira su ala para retirar la armadura de esa ala – es decir es la primera vez desde Astro que me rompen esta armadura – ilumina su cuerno y vuelve a generar otra armadura astral para proteger su ala
La Señorita avanzo un poco antes de caer sobre sus cascos adolorida, su pecho le dolía, sus ojos se contrajeron y su respiración se aceleró, esta exhalaba intensamente como si su respiración se hubiera detenido varios minutos, seguido ilumino su cuerno e invoco unas medicinas que rápidamente las tomo para apaciguar su dolor, ya había alcanzado el límite de su cuerpo. Esta regreso a su estado normal en segundos y continuo avanzando hacia la cueva.
[En El Exterior, Actualmente]
Soul y Celestia emergieron de la nave para confrontar a la Señortia, Celestia se cubrió con el resplandor del sol y Soul se preparó para pelear sin su espada por lo que cubrió sus cascos y alas con energía y se preparó sin embargo a lo lejos podían ver como se acerca la Señorita, esta resguardaba su ala astral derecha dando la imagen que la había perdido. Celestia se emocionó al verla "herida" y disparo contra ella, esta desapareció y se acercó un poco para luego disparar su rayo para derribar a Celestia, Soul levito un fragmento de roca y evito que Celestia fuera herida, seguido el Doctor abrió la puerta de la nave y emergió con un gran cañón con el cual disparo hacia la Señorita logran hacerla salir. Celestia y Soul la siguieron apresurados no podían permitir que se levantara y se acercara la nave que era donde se encontraba la niña.
Ella cayo ilesa y espero paciente a la Princesa y a Soul. Ambos se dispararon de golpe y la confrontaron con golpes y estocadas de sus afidadas alas, Soul cortaba en círculos y en triple corte y Celestia de lado a lado, sin embargo la Señorita ya no tenía un aspecto muy amigable y en un giro pateo el cuerpo de Soul para apartarlo mientras enterraba en la garganta de Celestia el pedazo de espada de Soul, seguido abrió sus alas astrales justo frente de ella y las descendió cortando sus alas y enterrándole más la espada con una patada. Celestia se ahogaba en su sangre ya no podía continuar y finalmente cayó al suelo.
- Silencio… Tranquila todo está bien, tengo planes para ti – le dice la Señorita mientras se inclinaba para acariciar su crin y retirar de su garganta la espada rota y provocar que se comenzara a ahogarse con su sangre
A sus espaldas un rayo muy intenso la derribo, pero sus alas astrales la protegieron y evitaron que fuera herida gravemente, Soul se elevó y se propulso contra ella, emitiendo varios golpes en su rostro, de un giro la derribo y la suspendió seguido desapareció y apareció sobre ella desplegando una patada descendiente, ella se impactó y revoto contra el suelo, esta escupió un manchón de sangre en el suelo, Soul electrifico su casco y golpeo su cuerpo descargando una potente energía en ella la cual colapso el suelo debajo de ambos, seguido hizo emerger una roca para volverla a elevarla y disparar un rayo con todo su poder acumulado, la Señorita no se había defendido en ningún momento y ahora su cuerpo está herido, Soul estaba listo para terminar con ella sin embargo esta lo recibió antes de disparar y golpe su cuerno en la punta con una fuerza moderada pero la suficiente para bloquear su magia momentáneamente, seguido giro y con una patada lo derribo ante sus cascos.
- Sí este es todo tu poder, no me ganaras – exclama la Señorita entre risas sangrientas, esta se inclina y muerde un poco su oreja para molestarlo, este reacciona y la cubre con su magia para luego azotarla contra el suelo y acercarla para emitirle un impacto directo en su bello rostro
- ¡Te mostrare el verdadero poder! – exclama Soul liberando sus poderes. El cielo se oscureció, montañas emergieron por el movimiento de las placas tectónicas, este regreso a su forma humanoide, en su mano se generó una fina pistola de acero con la cual abrió fuego contra ella
La Señorita se escudó en sus alas astrales un segundo antes, pero sorpresivamente una magia muy fuerte la aprisiono y sostuvo, era Celestia que la inmovilizo para exponerla a Soul y a su ataque directo, este le disparo en el cuerpo hasta gastarse la carga seguido elevo sus manos e hizo descender un inmenso ataque que cayó sobre la Señorita. Una inmensa luz segó a todos, todo quedo en escombros, Soul miro el abismo que había generado y sonrió satisfecho, este giro para ver a Celestia que con dificultad se mantenía con vida.
- Ese es el verdadero poder que necesito – se escucha desde las espaldas de Soul
Este gira y mira sorprendido la imagen de la Señorita, su crin se había despeinado completamente y cubría casi completamente su rostro, tenía rasguños por todo su cuerpo y los orificios de las balas habían desaparecido por su magia curativa y el tono de su voz no podría ser más cruel y tetrico. Soul giro rápidamente e intento disparar pero su rayo choco contra una barrera invisible que provoco que fuera impulsado contra otra, él estaba rodeado por estas paredes, se encontraba en el interior de un prisma. La Señorita se acercó y llevo su casco a su rostro para arreglar su crin, pero principalmente fue para mostrar la espirar de su ojo derecho que había predicho todo lo anterior con exito. Seguido se alejó, el suelo donde se encontraban se ilumino, ya cuando ella se apartó la superficie fue cubierta por un resplandor rojo que dio lugar a una invocación de máquinas. Estas tenían como núcleo a Celestia y a Soul que eran la fuente primaria de poder además de ser condensadores.
- ¡Crees que estas máquinas me podrán destruir! – grita Soul intentando escapar
- ¿Destruir? Quien dijo algo sobre destruirte – exclama confundida la Señorita, esta se reía ligeramente – si yo quisiera en realidad matarte lo hubiera hecho antes de que te usaran para experimentos, además siempre pude hacer esto – comenta mientras ilumina su cuerno y cubre con su magia la pierna izquierda, en un movimiento rompió los huesos que la conformaban, haciendo que este cayera adolorido – No lo entiendes desde el principio supe de tu existencia, la mayor amenaza era esa niña, pero tu tendrías que haberla matado como era tú obligación, pero ahora puedo decir que no cumples con tu trabajo – deja escapar una risas muy inocentes – Solo necesitaba algo con mucha energía para hacer funcionar la máquina, y ya verás porque – la Señorita activa el núcleo de Celestia y genera que su alrededor se desintegré y consuma gran parte de las montañas por la intensidad del poder que convirtió todo lo lejano en luz y en pedazos de resplandores, sin embargo Celestia se comienza a despedazar en el aire hasta que solo dejo su energía que se comienza a comprimir y formar una objeto extraño, la tierra y parte del continente se comenzaban a desintegrar para convertirse en energía pura y unirse a la máquina – ¡Ahora es tu turno! – dice emocionada la Señorita mientras activaba el núcleo de Soul. Este mira aterrado como comienzan a elevarse las montañas y como el mismo cielo se desintegraba hasta desaparecer e incorporarse a la maquina
- ¿Quieres mi poder? ¡Tómalo todo! – Soul intencionalmente comenzó a elevar su poder, como resultado la mitad del planeta se desintegro y el 90% del universo se colapsaba por el efecto masivo y cósmico de la máquina
- No puedes sobre cargar la máquina, está diseñada para consumir hasta a los mismos dioses – le comenta la Señorita mientras veía como se desintegraba su mejilla hasta que lentamente sus cascos se disolvieron, seguido de su cuerpo y finalmente convertirse en energía pura que sería utilizada para la máquina.
Seguido del cielo emergió una cantidad inmensa de energía que fue capturada por la máquina y enviada a los dos núcleos, los colores del cielo se cayeron, el aire comenzó a escasear, cientos de vidas fueron destruidas por la máquina, la cueva se desintegro dejando suspendida la TARDIX en el aire o en el llamado vació infinito.
- Genial, tiene un nuevo juguete – comenta el Doctor desde el panel de control al ver como todo se desintegraba – por lo menos no calcinó todo para encontrarlas, ¿Pero para que sirve esa máquina exactamente? – se cuestiona al no tener toda la información de sus predecesores
La Señorita se mantenía en el aire sin tener que aletear, ya no había leyes físicas que la reprimieran, seguido se acerca a una abertura de la máquina y mira cómo se generan sus herramientas. "Si no existen ¡hazlas!" Fue el pensamiento de la Señorita al tener en su poder las llaves Espacio – Tiempo. Todo dejaba de existir y se convertía en nada, incluso en menos que eso.
La Señorita tomo las llaves y las mezclo para crear la llave maestra, el cual era el objeto metálico sin forma que le permitía viajar entre realidades. Esta abrió un vórtice y conecto su máquina a otra que la procesaba y almacenaba. Finalmente la Señorita suspiro y arreglo su aspecto, le gustaba verse bien. El Doctor miraba por las cámaras la imagen de la Señorita la cual era una bella figura femenina de un hermoso crin morado suave y unos brillantes ojos verdes.
- Ahora entiendo cómo es posible que ninguno de mis yos pasados ha podido detenerla, es hermosa – exclama el Doctor mientras mira perdidamente la imagen, este mira como ella crea un vórtice que la llebaría a otra dimensión donde podría recolectar la energía necesaria para alimentar la máquina que yacía en otra dimensión
El Doctor fijo rumbo y la siguió de cerca mientras utilizaba su nuevo sistema de camuflaje para evitar que lo notara. La seguía sin dificultades por lo que dejo el piloto automático y se retiró a guardar sus herramientas.
[En el interior del Vórtice]
Mientras guardaba sus herramientas escucho las palabras de una niña, se había olvidado que ella seguía en el interior, dejo caer sus herramientas por el susto cuando escucho algo de cristal caer. Se apresuró y vio a la pequeña Milicent que intentaba caminar, no estaba acostumbrada a su nuevo cuerpo.
- Doctor, ¿qué me ha ocurrido? – pregunta la pequeña mientras se apoyaba junto a la pared para no caer, había tumbado un florero
- La Señorita te disparo y provoco un derrumbe, tus patas delanteras como tu ojo y tu cerebro fueron heridos, lograste resistir la operación de tu cabeza y esas partes mecánicas son lo mejor que pude hacer para ayudarte, no tengo magia ahora para hacerlas mejor – responde nervioso el Doctor, acercándose a ella para ser su soporte
- ¿Dónde Estamos? – pregunta Milicent al ver el exterior de la ventana donde se mostraban diversos colores mezclados - ¿Dónde están los demás? – añade al no verlos con él
- ¿Eres una Alicornio verdad?, creo que me serás útil – comenta para sí mismo – oh, nos encontramos en el "Vórtice Magistral del Tiempo", se supone que no existe pero la Señorita puede crear uno para viajar entre realidades sin crear paradojas o afectar alguna cercana… los demás fueron desintegrados por la máquina de la Señorita para convertirlos en energía y ser aprovechados como combustible – responde incomodo el Doctor, no sabía cómo explicárselo a una niña
- ¿Qué quiere en realidad ella? – pregunta la niña intentando caminar por sí misma otra vez
- No lo sé exactamente, soy el tercer Doctor. Veras cuando llega el tiempo o muero mi cuerpo se regenera para traer consigo a otro Doctor. Sé que ella destruyo su dimensión y que encontró la forma de restaurarla, pero la cantidad de energía que necesita es insólita, por lo planea viajar y convertir las realidades en energía y enviarla a la máquina que diseño con el propósito de reconstruir su dimensión – responde el Doctor sentándose en un mueble cercano junto a ella que lo acompañaba
- Eso es muy egoísta de su parte, ¡no puedes permitírselo! – le grita la pequeña Milicent molesta de no poder detenerla – Tendré que tomar esto por mí misma, si tú no puedes detenerla ¡yo lo hare! – añade emocionada, el Doctor la miro con un gesto de alegría, no esperaba ese cárter por parte de una niña tan joven
- Necesito enseñarte a caminar, usar magia, hechizos y combate, la Señorita domina varios aspectos del combate, pero solo debemos detenerla y evitar que escapé. ¿Segura que quieres involucrarte en una batalla a través del tiempo y del espacio? – le pregunta emocionado el Doctor esperando su respuesta
- ¡Apartate yo conduciré! – comenta Milicent, levantándose de junto a él y caminando hacía los pasillos - ¡No esperes una invitación, es tú nave, no sé adónde voy y no hay tiempo que perder, hay que comenzar! – grita para que la ayuden a conocer el interior de la nave
El Doctor se levantó y la acompaño en el recorrido en el interior de la nave. Él estaba algo alegre, verla con tanto entusiasmo y tanta determinación le hacía pensar que en la operación pudo perder o eliminar parte de su memoria. De cualquier forma tenerla cerca sería una ventaja, ya no estaba solo en el interior de la TARDIX.
Ambos viajaron por las diversas dimensiones armando grupos de guerreros y desafiando a la Señorita en cada dimensión, ellos eran la principal defensa de cada dimensión, sin embargo no importaba cuantas fuerzas reunieran o qué estrategia militar utilizaran, el ojo del mañana de la Señorita era una ventaja injusta y todo terminaba de mal en peor, las llaves eran creadas o invocadas y seguido la máquina era utilizada para destruir la dimensión. La Señorita mostraba una evolución en sus poderes, era más cuidadosa y cada vez le era más fácil dominar la dimensión. Su personalidad cambio ligeramente, y ver a él Doctor y a su asistente era suficiente para que ella entendiera que esa dimensión tenía un protector con experiencia. Ella desarrollo nuevos hechizos al igual que Milicent que al viajar por diversas dimensiones conoció una variedad infinita de habilidades y hechizos que le hacían confrontar a la Señorita, su ojo mecánico se mejoraba constantemente para lograr superar el ojo del mañana de la Señorita pero esto era un duro trabajo de ingeniería que aun no culminaba. El Doctor terminaba salvándola cuando esta se exponía demasiado el peligro y en un ocasiones este perecía por la Señorita. El Doctor cambio su aspecto pero no su sentido protector hacía Milicent y esta llego a desarrollar afecto hacía esta después de cuidarla por casi 3 siglos de viajes. Se habían convertido en el dúo del tiempo.
Sin embargo un día la Señorita se adelantó y los dejó a ambos atrás por lo que llegaron varios años después de ella, El Doctor actual tenía un mal presentimiento, la TARDIX comenzó a fallar y le preocupaba que la Señorita hubiera aumentado su poder. El Doctor se llevó gran sorpresa al notar que estaban regresando a la única dimensión que la Señorita abandono antes de destruir.
[Dimensión 0 La Origen de la Señorita]
Una máquina enrome recibe una gran cantidad de energía que es expulsada de un vórtice dimensional. La energía entra por los receptores y es resguardada por varios filtros de energía. La máquina adsorbe toda la energía y cierra el vórtice, todo a su alrededor es oscuridad, no existe rastro de que tenga fin, la única zona iluminada es la máquina y sus circuitos eléctricos.
[Regresando a la Dimensión de Alphonse]
Todos miraban extrañados a la asistente del Doctor, Milicent era la última de su dimensión. El Doctor les había narrado toda la historia de la confrontación de la Señorita en el pasado y como Mili, se convirtió en su asistente desde muy joven.
- Y ¿cómo has terminado aquí, no se supone que seguías a la Señorita? – pregunta confundida Twilight al verlo apenas llegar
- La Señorita nos atacó en el vórtice e hizo que la TARDIX se demorara, por eso hemos llegado hasta ahora – responde Mili acercándose para ver el maduro cuerpo de Twilight
- Tranquila Mili, ella no es la Señorita – comenta el Doctor al ver como la miraba – Pero es cierto, no hemos retrasado y si los datos de la TARDIX son exactos… y siempre lo son… la Señorita lleva en esta dimensión diez años, pero considerando que aquí ya tiene miembros del Circulo, no logro comprender que estará buscando ahora – añade el Doctor mientras se acerca a Alphonse – Ustedes tienen las llaves Tiempo – Espacio ¿Verdad?
- Sí, las llaves están con nosotros, pero durante años he notado que han intentado invocar a Hueso – responde Fluttershy, se acerca en un resplandor y se presenta entusiasmada – Soy Fluttershy, un placer
- ¡Increíble, una Pegaso con magia! – exclama el Doctor al verla de cerca - ¿Cómo es posible? – añade mientras lleva su casco derecho a su rostro y seguido se desliza a su alrededor para tomar las lecturas con su destornillador
- Larga historia, te la contaremos después. Por el momento porque no pasas te contaremos lo que conocemos y tú lo que sabes debes tener mucha información vital – responde Celestia invitándolo a pasar junto con Mili
- Cadance ayúdame a llevar a Cristal, Spike, Socra y a Pinkie al interior, siguen inconscientes – comenta la Princesa Luna, esta ilumina su cuerno junto con Cadance para llevar a los cuatro al interior del castillo y dejarlos descansar
[A lo lejos]
Una figura extraña los espiaba y enviaba los datos necesarios. Era en un lugar muy apartado donde el viento agitaba las hojas y lo ocultaba entre las sombras era un espía del Círculo.
- El Viajero del Tiempo regreso junto con su Asistente, ya se habían demorado – informa el espía a través de una radio, parecía tener más información de la necesaria
- Regresa a casa, tengo un plan para liderar con ellos y usurpar el ojo del mañana de Alphonse – informa la Señorita desde una posición remota, solo su voz hacia presente su imagen en esa dimensión y que pronto actuaria
El espía que reposaba entre las ramas de los árboles desaparece de forma inmediata, provocando que la rama se levante bruscamente.
Con esto se complementa el transcurso del Doctor y su viaje a través de las dimensiones junto con la persecución de la Señorita.
OC´s Invitados: Milicent de Reynadraki y Soul de Slayer66
