Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer yo sólo sueño con ellos.
¡Hola, guapísimas!... Espero que hayáis disfrutado todas de un lindo fin de semana. Siento el retraso, pero mejor tarde que nunca ¿no?...
Hoy no dejo rima, no me alcanza el tiempo y como creo que os gustará más el simple hecho que lo suba, aquí lo tenéis. Lo lamento por las fans de Jacob, pero ni modo, ha sido un mal necesario ¬¬
¡Disfrutadlo!
;)
Secreto de una traición.
Capítulo VIII.
- ¿¡Qué hace éste aquí! - gritó pasando hacia dentro arrollando a Bella de camino…
- ¡Jacob, no, espera! -gritó Bella yendo tras de él y tirándole de un brazo intentando frenar su paso.
- ¿He preguntado que hace éste aquí? - volvió a repetir viniendo hacía mí con una clara intención de pelear.
- He venido a hablar con la madre de mi hija -respondí desafiante cansado de tener que estar dándole explicaciones cada vez que me veía cerca de Bella..
- ¡Qué! -exclamó asombrando mirando por un momento a Bella, la que al escúchame, se había quedado petrificada-. Cómo te atreves siquiera a insinuar algo así... -escupió apretando los dientes, abalanzándose sobre mí y asestándome un puñetazo en toda la cara que me hizo caer hacia atrás por el inesperado ataque, chocando contra la mesa de la cocina y tirando de paso todo lo que había encima de ella, provocando un ruido estridente al estrellarse las tazas contra el suelo.
Apenas me recuperé del ataque, toda la rabía contenida hasta el momento comenzó a fluir por mis venas con tal violencia... que me lancé contra él empujándolo y haciendo que chocase contra el frigorífico, donde le propiné varios derechazos en el costado. Pero él hizo uso de su fuerza y en pocos segundos, se separó lo suficiente para acabar abrazado a mi cintura y empujarme hasta hacerme caer sobre una de las sillas de la cocina, lo que volvió a provocar un estruendo en la cocina…
- ¡No, por favor, parad, no me hagáis esto!, ¡Jake, Edward! - gritaba Bella tratando de separarnos.
El perro maldito aprovechó que había caído, golpeándome fuertemente con la madera de la silla en el costado, y comenzó a propinarme patadas - ¡Ya te dije que te alejaras de ella, te adverti que te alejaras! -gritaba enloquecido.
- ¡Jake, por favor!, le vas hacer daño, ¡déjalo, por Dios!, ¡Jake! - le suplicaba a gritos Bella. Yo traté de cubrirme intentando al mismo tiempo recuperarme lo suficiente para contraatacar , pero el muy maldito no me daba tregua.
Entonces, lo que más me temía sucedió. Bella, ante mis ojos, hizo el amago de intentar frenar su ataque..- ¡Bella no, aléjate!, ¡Bella! -intenté gritarle para que se apartara, pero ella no me escuchó y recibió un golpe que la hizo caer hacia atrás golpeándose irremediablemente contra otra de las sillas que había quedado tirada por el suelo.
- ¡Bella! -grité con espanto al ver como ella se golpeaba. Sacando fuerza de mi propia rabia por lo que ese maldito le había hecho, conseguí zafarme y de un empujón lo aparté de mí, levantándome lo más rápido que pude para correr al lado de Bella..
- Bella, mi amor… mírame, Bella…- comencé a llamarla desesperado, olvidándome completamente de su novio, pero ella seguía desmayada. Me temía lo peor. Comencé a revisar su oídos temiendo ver en ellos alguna hemorragia. Afortunadamente no había sangre, sólo en la parte de la cabeza en la que se había golpeado-. Bella, Bella escúchame, abre lo ojos - le seguí pidiendo desesperado.
Por el rabillo del ojo vi que Jacob se movió con intención de acercarse pero yo le taladré con la mirada -. Apártate de ella -le advertí de la manera más amenazadora posible. No iba a consentir que volviera a acercarse a ella…
- Yo.. No quise - trató de excusarse. Claramente se veía mortificado, pero igual no pensaba dejarle acercarse a ella..
- No está así por mi culpa, ¿cómo has podido? - le reproché atravesándole con la mirada - Si tenias algo que aclarar conmigo, lo hubiéramos hecho como hombres, ¡lejos de ella…!- le volví a reprochar. En ese instante, Bella comenzó a removerse provocando que de nuevo toda mi atención se fijara en ella…
- Bella, mi amor, respóndeme - le pedí golpeando suavemente su mejilla para hacerla volver en sí..
- No..no, parad - comenzó a decir desorientada.
- Tranquila, no pasa nada, Bella, ya todo ha pasado - le dije, y entonces ella se inclinó repentinamente y comenzó a alejarse de mí hasta llegar arrastrándose hasta dar con la espalda en el frigorífico…
- ¡Váyanse! ¡ahora!, no quiero veros aquí a ninguno… ¡salid de mi casa! - Nos gritó mirándonos con los ojos enrojecidos con una mezcla temor y decepción…
- Bella….- musité desde mi sitio..
- Bella, mi amor, perdona - trató decir Jake acercándose a ella. Pero ella lo taladró con la mirada, había tanto reproche y tanto dolor en ella, que hasta a mí me congeló.
- Apártate de mí, sal de mi casa, ¡AHORA! - Le gritó sin apartar los ojos de él.
- Lo siento… - volvió a susurrar Jake que la mirada totalmente desolado, arrepentido - nunca quise…
-¡FUERA! - volvió a gritarle Bella..- Y tú también, fuera los dos de mi casa - dijo clavando esta vez su mirada en mí y escupiendo las palabras con desprecio.
De nuevo sentí como otro abismo se abría entre nosotros. Esto era una maldición, siempre aparecía algo que me separaba de ella…
Con un verdadero esfuerzo, pues me había golpeado seriamente las costillas, decidí irme; eso sí, asegurándome que él lo hacía antes. Y así fue, sólo me atreví a mirarla una vez más desde la puerta - ¿Estarás bien? -pregunté, tosiendo dolorosamente, al ver el morado que estaba apareciendo en su mejilla.
Ella asintió en silencio y comenzó a llorar, me partió el alma verla así, pero cuando fui a retroceder para ir donde ella, ella volvió a pedirme que me fuera, y con todo el dolor de mi corazón, acaté su deseo y caminé casi doblado por el dolor, hasta llegar a casa…
No podía sacarme de la cabeza lo ocurrido, una y otra vez la imagen de Bella cayendo y golpeándose en la cabeza me atormentaba, ¿y si se había hecho daño? ¿y si se sentía mal?, necesitaba ayuda, necesitaba que alguien fuera a verla. Desesperado y casi arrastrándome, busqué mi móvil, y aún sabiendo que tendría que dar muchas explicaciones, marqué el número de Jasper…
- Hola Edward, ¿qué pasa tío? - me respondió a la llamada de lo más contento.
- Necesito que… vayas a la… casa de Bella -dije con la voz ronca a causa del esfuerzo que me estaba costando el respirar..
- Edward, ¿estás bien, qué ha pasado? - preguntó de pronto aterrado..
- Ve con… Bella, por favor… - fue lo único que fui capaz de decir antes de doblarme de puro dolor.
No sé el tiempo que había pasado, perdí la noción de él cuando terminé la comunicación con Jasper, hasta que sentí que alguien me golpeaba en la cara…
- Edward, Edward respóndeme - oí que me pedía Jasper…- Por aquí, está aquí - seguí oyendo que decía a alguien más. Yo me sentía desorientado, todo estaba nublado a mi alrededor, ni siguiera podía enfocar bien la imagen de Jasper…
- Apártese, tenemos que reconocerle….- Oí que decía otra voz desconocida. Comenzó a hablar en términos médicos. - Creo que tiene varias costillas rotas, y me temo que le haya perforado el pulmón - comenzó a decirle a alguien más en la habitación-. Ey, muchacho, ¿me oyes? -comenzó a preguntarme. Yo intenté asentir porque si hablaba el dolor se volvía insoportable - Esta bien, te vamos a suministrar un calmante para que remita el dolor, ¿de acuerdo? - yo volví a asentir y mientras escuchaba como ellos hablaban, sin llegar a comprender realmente lo que decían, mis ojos comenzaron a cerrarse hasta que me quedé completamente a oscuras…
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Un dolor punzante en el costado me hizo estremecer, todo era oscuridad a mi alrededor, quería abrir los ojos, pero estos parecían ser de plomo.
- ¿Y qué piensas hacer? - oí a lo lejos la voz de …¿mi padre?
- No lo sé… no sé que voy hacer - ¿Esa era Bella?, traté de abrir de nuevo mis ojos pero parecía imposible por lo que decidí agudizar el oído al menos.
- El te ama hija, no ha dejado de hacerlo nunca - oí que le decía mi padre.
- Pero míranos, papá… - Oír como Bella le decía papá a mi propio padre me hizo sentir por un lado feliz, al ver como ellos habían conseguido tratarse como lo que eran, padre e hija, pero al mismo tiempo… extrañeza - …sólo servimos para hacernos daño -dijo Bella con la voz temblorosa-. Sólo nos hacemos daño…
- No es cierto - le rebatió él-. No os hacéis daños vosotros, son otros los que siempre provoca que os lastiméis..
- ¿No es acaso lo mismo? -contraatacó ella.
- Pero Sarah necesita a sus padres, a los dos, y yo sé que tú también lo amas, aunque lo niegues, lo amas…
- Déjalo papá - le pidió cansada-. Yo no le hago bien y él… él no me hace bien a mí.
- ¿No es justo y lo sabes? - le reprochó él.. -. ¿Qué piensas hacer entonces cuando despierte? - Espera un momento, ¿cuándo despierte de qué…?
- No lo sé… ni siquiera sé que va a pasar con Jake… estoy hecha un lio…
- ¿Sigues pensado en seguir con él? - le preguntó con preocupación.
- El no quiso hacerme daño, fue un accidente…- trató de excusarlo..
- Bella, por Dios, a mandado a Edward a un hospital, casi lo mata. ¿Un accidente? Enloqueció con sólo verlo en tu casa Bella, y tenía un motivo más que justificado para estar allí, ¿qué pasará si un día pierde los papeles delante de Sarah?
- El no le haría daño a Sarah - afirmó Bella tajante.
- ¿Pensaste alguna vez que te lo haría a ti? - le contraatacó. Yo agudicé todo lo que pude el oído. Porque si algo tenía claro, es que esa bestia no estaría de nuevo cerca de mi hija. Si Bella insistía en seguir con él, no me opondría, pero me aseguraría que Sarah viniese conmigo.
- No, jamás…- contestó ella con un hilo de voz.. - ¿De verdad crees que podría hacerle daño a mi niña?
- No podría afirmar algo así hija, pero si estoy seguro de una cosa. Yo no lo quiero cerca de ella, ni de ti. Y me temo mucho que Edward tampoco lo querrá.
- ¿Qué quieres decir? - preguntó temerosa…
- Bella, ningún padre permitiría que una hija suya estuviera cerca de alguien tan temperamental que sin querer pudiera hacerla daño…
- Estás queriéndome decir que él… él se llevari..- su frase se quedó en silenció.
- Sólo te digo que tú como madre tienes un deber por encima de todo, y es proteger a tu hija. No te fíes Bella. Claramente la intención de él no fue hacerte daño, pero eso no impidió que lo hiciera y su ira llega a unos extremos… - de pronto mi padre también se cayó..
- ¿Cómo ha pasado la noche? - preguntó de pronto Bella como si quisiera cambiar de tema.
- Bien, se ha quejado en algunas ocasiones, lo que nos hace pensar que en cualquier momento despertará.
- Lo siento mucho, papá… yo… yo me siento responsable…- dijo con la voz entrecortada..
- No lo eres Bella, ellos dos eran lo suficientemente mayorcitos para saber cuando parar, si llegaron a esos extremos, ellos mismo fueron los culpables…
- ¿Crees que me odiará por esto? - preguntó de nuevo con un hilo de voz..
- No Bella, ya te lo he dicho, Edward te ama por encima de todas las cosas…
- No soportaré que quiera llevarse a mi hija, si me plantease algo así, me mataría en el acto…- me sorprendió oír esa afirmación. Pero la entendía. Si en apenas unas horas esa pequeña me había cautivado, haber estado con ella desde que nació debe haberles creado un lazo irrompible..
- No tendría porque ser así Bella, él no sólo querrá a Sarah, él os querrá a las dos. Y te aseguro una cosa. No parará hasta conseguirlo. ¿Es que no lo ves?, no ha parado hasta encontrarte…- le dijo divertido..
- En realidad no sé como asimilar esto papá, prácticamente no hemos pasado más de dos semanas de toda nuestra vida juntos…- dijo algo avergonzada.
- Pues esas dos semanas os ha dado incluso para procrear a un hija hermosa, hija..- le contestó él y yo al oírlo sentí un gran orgullo en mi interior…
- Me da miedo pensar en un nosotros… la única vez que lo hice, desapareció, seis años - contestó dolida.
- Te entiendo Bella, pero no fue por su voluntad, déjale demostrarte que es ese mismo chico que te enamoró aquella vez, no le niegues la oportunidad de reconquistarte, no te niegues el ser feliz junto él, juntó al padre de tu hija…
- Esta bien, no le pediré que se marche, pero tampoco voy a aceptarlo a la primera de cambio, sólo tienes que ver que cada vez que aparece, mi vida se vuelve patas arriba.
- De acuerdo, me parece bien, es más… después de lo ocurrido, es justo que deba ganarse tu perdón -dijo divertido. Yo rodé los ojos, o al menos creí haberlo hecho,¿de que parte estaba mi padre?, bueno, a decir verdad, él lo tenía más difícil…
De pronto sentí un cosquilleo que me recorrió desde la mano derecha hasta el hombro para después bajar por mi pecho hasta hacer que mi corazón diese un vuelco…
- Llámame si hay algún cambio, he de irme a trabajar - oí que decía Bella, pero podía jurar que estaba muy cerca de mi. Podía sentir el embriagante olor de su perfume y su voz sonaba mucho más cercana. ¿Me habría tocado? , pensé recordando esa electrificarte sensación que me había recorrido hacía apenas unos segundos..
- Descuida hija, lo haré - le contestó él, y de nuevo esa electrificarte sensación volvió a recorrerme a la vez que sentía una presión en la mano. No pude evitarlo y apreté también la mía deseando que mi cerebro mandase bien la orden.
- Oh, se ha movido - dijo Bella, de pronto-. Creo que ha apretado mi mano… -. Edward, Edward, ¿me escuchas? - le oí que me decía.
Yo traté de abrir los ojos, quería verla y puse todo mi esfuerzo en hacerlo. De pronto una luz brillante me cegó lo que me obligó a cerrarlos otra vez.
- Mira papá, se está despertando - seguía diciendo Bella mientras yo me esforzaba en abrir de nuevo los ojos, una vez más la luz me cegó, pero comencé a parpadear hasta que imágenes borrosas aparecieron frente a mi, seguí parpadeando intentando enfocar esas luces, esas formas, hasta que la cara de Bella se fue abriendo paso sólo para mí…
- Oh, Edward, despertaste - dijo con una radiante sonrisa y con los ojos brillantes a causas de las lágrimas que se amontonaban en ellos…
- Ho..la…- conseguí decir con una voz rasposa seguido de una súbita tos que me provocó un dolor inmenso en el tórax..
- Tranquilo Edward, no hables, no te esfuerces -me pidió. Yo me odié a mí mismo por verme obligado a cerrar los ojos en busca de contener el dolor que sentía, lo que me hizo perderla de vista.
- Tranquilo hijo, ya he llamado al doctor.. - dijo esta vez mi padre..
Poco después un batallón de enfermeras sitiaban la habitación obligando tanto a mi padre como a Bella a abandonarla, lo que me hizo odiarlas también.
- Hola Edward, soy el doctor Cooper ¿sabes dónde te encuentras? - comenzó a preguntarme. Yo asentí aunque encogiéndome de dolor… - ¿Duele, verdad? - volvió a preguntarme y de nuevo asentí -. No te preocupes, te vamos a suministrar otro calmante. Te has hecho mucho daño - dijo de pronto lo que en realidad me extrañó -. La próxima vez intenta no bajar escaleras cargando cajas, es sumamente peligro - me aconsejó divertidamente. Por un momento me quedé pensando de qué hablaba, pero luego entendí que esa sería la excusa que habrían dado para justificar mis golpes. Y verdaderamente lo agradecí. No entraba dentro de mi personalidad ir acusando a los que se peleaban conmigo. Yo volví a asentir dejándole claro, por si aún quedaba alguna duda, que era lo que había ocurrido, y él acabó sonriendo satisfecho.
- Tendrás que tomarte una baja Edward, te has roto dos costillas, por suerte, no perforaron el pulmón como pensamos en un principio, sólo lo oprimía por la inflamación. Esperemos que con la medicación sea suficiente -continuó diciéndome. De nuevo comenzaron a pesarme los parpados, seguramente por los nuevos calmantes, pero antes de quedarme dormido de nuevo pude oírle decir que si mañana amanecía así, podría irme a casa, lo que realmente me agradó.
No sé cuanto tiempo había pasado cuando abrí los ojos de nuevo. El dolor seguía ahí, pero ya era más soportable. Recorrí por un momento toda la habitación con la vista hasta enfocar a mi padre.
-¿Papá? - pregunté y de nuevo mi voz salió rasposa..
- Edward, hola…¿Cómo te sientes? - me preguntó apresurándose hasta llegar a mi lado.
- Como si me hubiese atropellado un camión - dije con un poco de esfuerzo.
El rió y me miró emocionado - Me alegra ver que no has perdido tu sentido del humor -dijo agarrando mi mano. Nunca podría dudar realmente del amor que mi padre sentía por mí, nadie podría discutirlo-. Me asusté cuando Bella me llamó para decirme lo que había ocurrido.
- Yo… siento mucho…
- Lo sé, pero igual le hicisteis daño Edward, nunca debiste seguir esa pelea, te creí más inteligente.
- No sé que… me pasó, papá, de.. verdad. Se que no debí… decirle que era… el padre de Sarah, no… debí provocarlo de… esa manera…- dije con un esfuerzo descomunal…
- Tranquilo Edward, no te esfuerces, ya habrá tiempo de explicaciones -. Me dijo tratando de tranquilizarme…
- La he vuelto a cagar…¿verdad? -pregunté removiéndome cuando de nuevo otra punzada de dolor me atravesó el costado..
- Pues que esperas que te diga hijo, si querías dar otra imagen a la que Bella siempre tiene de ti, has fracasado estrepitosamente -dijo negando con la cabeza-. Ay Edward, Edward, estoy llegando a pensar que de tu padre no recibiste ni un solo gen - se burló lo que me hizo mirarlo con el entrecejo fruncido..
- No son… mis genes…- le respondí - son los de tu… hija que es… más terca que… una..mula - conseguí decir, casi media hora después..
- También -admitió divertido-. En eso creo que salió a la madre -volvió a burlarse lo que me hizo sonreír para acto seguido encogerme por el dolor - Será mejor que descanses Edward. Voy a llamar a una enfermera..
Unos minutos más tarde de nuevo un par de enfermeras entraron a la habitación y comenzaron a revisar todos los aparatejos a los que estaba conectado. Supuse que volvieron a ponerme más calmantes y una vez más me sumergí en el mundo de los sueños, pero esta vez, con la suerte de que era consciente de ellos y mi Bella aparecía en todos..
De nuevo, y tras sentir que llevaba dormido al menos tres días, volví a abrir lo ojos. Una vez más sentí ese dolor en el costado pero como la vez anterior, aún más leve. Otra vez recorrí toda la habitación y en esta ocasión no encontré a nadie. No negaré que me sentí apenado de no encontrarla a ella, la extrañaba y realmente estaba deseando verla. De pronto recordé a mi pequeña Sarah, ¿Cómo estaría ella, se le habría curado ya su bracito y su pie? Una ola de preocupación me invadió.
No habían pasado ni diez minutos que había despertado cuando mi padre volvió a entrar en la habitación portando la más radiante de las sonrisas…
- Hola hijo, ¿cómo amaneciste? -preguntó acercándose a la cama…
- Bien, como si me hubiese caído de un avión - volví a bromearle. De nuevo su sonrisa se ensanchó y con afecto apretó mi mano.
- Me alegro hijo, y sabes qué, te tengo una muy buena noticia -dijo dejándome intrigado por saber…
- Dime ¿qué? - le apremié viendo que se tomaba su tiempo.
- He estado hablando con el doctor y te van a dar el alta en la tarde. A lo largo de la mañana pasarán a quitarte el suero, la sonda…
- Espera un momento, ¿estoy sondado? - pregunté verdaderamente aterrado…
- Llevas cuatro días durmiendo prácticamente Edward, como pensabas que vaciabas tu vejiga..- volvió a burlarse..
- ¡Cuatro! - exclamé verdaderamente asombrado..
- Ajam - contestó él asintiendo - aunque ha sido a causa de los calmantes, te han tendido sedado la mayor parte del tiempo para que te diera tiempo a que la inflamación bajase…
- Ya me encuentro mucho mejor -confesé, aunque no pude evitar encogerme cuando traté de incorporarme.
- Tranquilo hijo, aún es pronto.. Déjame ayudarte - me dijo llegando hasta donde yo estaba..-. Aunque te den el alta, deberás tener reposo absoluto - dijo con una mueca de preocupación en la cara…
- puff.. No sé si podré soportar la idea de estar solo todo el tiempo en esa casa -dije mirando algo frustrado hacia la ventana que daba al exterior..
- Esa es otra noticia que quería darte, pero esta vez Edward, espero que no la cagues -volvió a intervenir llamando considerablemente mi atención..
- ¿A qué te refieres? - Volví a preguntar ansioso…
- No sé si te habrás dado cuenta que no sólo yo he estado cuidando de ti todo este tiempo…
- ¿Qué…?- pregunté realmente confuso.
- Ya veo que no - hizo una mueca de fastidio-. Pues no, Bella venía para que yo pudiera descansar y asearme -confesó.
- ¿En serio? -pregunté verdaderamente emocionado.
- Si, así ha sido. Y bueno, aprovechando que vas a necesitar ayuda en los próximos días y que yo me veo forzado a regresar a Atlanta - dijo haciendo un movimiento con las cejas, lo que me indicaba que ese regreso no era tan forzado -, le he pedido a Bella que por favor cuide de ti. Que no estás en condiciones de viajar y que no podías quedarte solo.
- ¿Y ella ha aceptado? - pregunté esta vez sorprendido.
- No te voy a mentir, en un principio hasta pensó en contratar una enfermera, claro que, cuando le dije que eso sería una magnifica idea, ya que si era una enfermera guapa seguro hacía que te recuperases antes, inmediatamente cambió de opinión y decidió acogerte en su casa -dijo de lo más divertido.
- ¿En su casa? - volví a preguntar. En esta ocasión yo mismo me reprendí por parecer tan memo.
- Ajam, en su casa. Así que, espero por tu bien que no la vuelvas a cagar, Edward, esta será la última vez que miento para favorecerte, espero que aproveches esta nueva oportunidad y de una vez por todas consigas que mi hija y mi nieta vuelvan a casa conmigo - esta vez no me pidió, casi me exigió.
- Gracias, papá - le contesté emocionado. - Y espero poder aprovecharla bien.
- Eso sí Edward, ten cuidado hijo, ese chico, no va aceptar fácilmente que Bella lo deje y mucho menos que te acoja en su casa. Procura no provocarle ni entrar en sus provocaciones, prométeme que serás un hombre como Dios manda.
- Te lo prometo, pero no me pidas que no defienda a mi familia papá, no podré contenerme si ese animal vuelve a ponerle una mano encima a Bella, y mucho menos a mi hija…
- Lo sé, pero piensa también en ellas antes de dejarte llevar por la ira Edward, no lo olvides, pudisteis haberle causado mucho daño a Bella..
- Esta bien papá, te lo prometo.
Continuará…
N/A. Ains chicas, ¡que viene lo bueno!... ¿Edward... en casa de Bella? Mmmnn...esto promete, ¿no? (saraes pestañea)
Bueno preciosas, ¿qué os ha parecido? Ains...a Jake le han podido los celos y esa sangre caliente...ajajajaj, culpa de Meyer ¡eh! yo solo me aprovecho de eso... y pobre mi Edward, pero bueno, ahora tendrá una enfermera de lujo...¡ainsss! (suspiro) ...¿qué pensáis que hará Sarah cuando lo vea allí? ¡Qué ganas!
En fin mis niñas que espero que os haya gustado y os agradezco infinitamente vuestro apoyo, especialmente a:
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Gracias preciosas, de verdad os agradezco esos comentarios tan hermosos, y que me hacen ver vuestra visión de la historia, y es lo que más me gusta la diversidad de reacciones y opiniones, todas válidas, porque todas lo vivís de distinta manera. Espero en todo caso que os siga gustando y ya os adelanto que el próximo capítulos sera...ains...cómo será...( suspiros totales)
En fin mis niñas, ahora si os dejo. Un beso preciosas, especialmente a mis reques de mi alma. Hasta el miércoles chicas.
Besitos.
/(^_^)\saraes.
