Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer yo sólo sueño con ellos.
¡Hola mis niñas! No me tardé ¿eh? jajaja, para que no os quejéis..ajajja
Y ahora os dejo que seguro querréis más leer la historia que mis desvarios.
Sólo aviso, las propensas a diabetes, ojito, insulina al lado..ajajjaaja y mmm... si son como yo, babero para evitar posibles cortocircuitos en los portátiles...yo no me hago responsable de los desperfectos a causa de babas... ¬¬
Y otra cosa, dado que no todas estan familiarizadas con el idioma infantil ... trataré hacer la traducción al final, sacado del Diccionario de la Real academia de Saraelandia ajjajajajajjajaja
¡Ala, a disfrutar!
;)
Secreto de una traición.
Capítulo XII.
Dejé la casa de Bella, y mirando una vez más hacía ella, me despedí con la mano. Era extraño, pero…aunque aún no tenía nada con ella, algo me decía que esto era el comienzo de algo. Hasta me sentía pletórico. No pude evitar gritar "Te quiero" segundos antes de cruzar la puerta que me llevaba al jardín de mi casa, y pude ver como ella sonrió y negó con la cabeza, pero hasta podría jurar que su sonrisa era de felicidad… No entré a la casa hasta que ella no entró a la suya, y ahí, en la soledad de mi casa, comencé a recordar todo lo que había acontecido en este especial e intenso día.
Mientras caminaba hacia mi habitación para tomar una ducha y poder al fin descansar, recordé a mi preciosa hija, a esos ojitos hermosos y vivaces que, por un momento, me miraron con terror al creer que iba a dejarla. Mi corazón dio un vuelco sólo de pensarlo, ¿dejarlas?, jamás…
Su risa comenzó a resonar en mi cabeza lo que me hizo sonreír; de pronto la veía corretear por todos lados, esa imagen fue real, por eso era tan fácil recordarla ahí ahora. "Mia papí" gritaba entusiasmada al descubrir la que se convertiría en su habitación y como asomaba su cabecita desde el baño…¡Ah, era tan adorable mi hija!
-¡Si! ¡Mi hija! - grité eufórico y con la sonrisa más genuina. Y mi Bella, pensé. Cerré los ojos para poder recordar lo que sentí de nuevo al estrellar mis labios con los suyos, su sabor era tan embriagador… tan excitante, tan adictivo, que podría llevarme toda la vida pegado a sus labios…
Entré a la ducha con la sensación de que algo nuevo se avecinaba, lo presentía. Bella me amaba y el simple hecho de poder compartir con ella la cena, el baño de nuestra pequeña, o incluso que con paciencia y mucha diversión me enseñara a cambiar sus pañales, me hacían pensar que ella apostaba por lo nuestro, de lo contrario, no dejaría que me acercara tanto a Sarah…
Después de una ducha y aplicarme un poco de crema en el costado, como me había dicho Bella, me coloqué el pantalón del pijama y me metí en la cama.
-Sarah Elizabeth Cullen, Sarah Elizabeth Cullen - comencé a susurrar mientras acariciaba la carita de mi niña en la foto que había sacado de la casa de Bella y que ya tenia sobre mi mesilla de noche- Sarah…Elizabeth….Cullen…- definitivamente el nombre más hermoso. Y todo gracias a ella, a esa magnifica mujer a la que no pararía hasta convertirla en mi esposa.
Esa noche me dormí pensando en ellas, como en las últimas noches, pero con otra sensación, esta vez sabía que iba por el camino correcto.
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Estaba terminando de secar mi cabello cuando el timbre de la puerta sonó. ¿Quién puede ser? Me pregunté mientras me iba colocando la camiseta y seguía con la otra mano secándome el cabello…
- ¡Va! -grité mientras bajaba la escalera.
Dejé la toalla sobre la silla del recibidor y aún bajándome la camisa abrí para quedarme completamente con la boca abierta…
- Be…Bella…-musité al ver a Bella con mi hija Sarah en sus brazos..
- ¡Papi!- gritó mi pequeña y enseguida tendió los brazos hacia mí. Yo, por supuesto, no tardé en tomarla y abrazarla fuerte mientras le besaba emocionado la mejilla, sintiendo como sus bracitos rodeaban mi cuello..
- Lo siento Edward, Sarah se pone demasiado pesada a veces - dijo a modo de disculpa.
- ¿Qué?- pregunté mientras seguía sintiendo el fuerte abrazo que mi pequeña me daba…- ¿ocurre algo?, pasa, iba hacer café, ¿te apetece? -dije todo apresuradamente y algo nervioso.
-Oh..no..no, ya he tomado- me miró con disculpa-. Es que… salía para llevar a Sarah a la guarde pero, como ya sabe que vives aquí, pues no me ha quedado más remedio que venir a que te diera... un beso -. Ella miró al suelo sonrojada y yo no podía sentirme más dichoso.
- Oh, pues es fantástico, nada me hubiese gustado más que ver a mi princesita a primera hora -dije con total sinceridad.
- Bueno Sarah- dijo de pronto Bella- ya le has dado un beso, ahora tenemos que irnos o llegaremos tarde…
- Claro - dije separándome de mi princesa para mirarla a los ojos - te vas a portar bien, ¿verdad princesa?- le dije con una sonrisa, pero la carita de mi pequeña comenzó a ensombrecerse…
- No quelo, yo tigo- balbuceo y vi como Bella rodaba los ojos.
- Ay Dios -musitó Bella tratando de coger a Sarah pero ella se removió aferrándose a mi cuello…
- Ay, Bella -musité con tristeza…
- No, por Dios -dijo rodando los ojos -. Ya lo que me faltaba…
- Pero yo puedo cuidar de ella, en serio.
-No, ni lo sueñes, Sarah tiene que ir a la guarde y punto -sentenció.
- ¡No, io papí!-contraatacó mi princesa. Y yo no pude más que volver a morder mis labios para no dejar escapar la risa…
- Ni lo sueñes señorita, y vamos que llegamos tarde - volvió hacer el amago de cogerla y de nuevo su agarre a mi cuello fue mucho mayor..
-No papi, no quelo, io tigo- lloraba la muy diablesa y yo con el corazón encogido miraba a Bella tratando de convencerla..
- Increíble, en serio Edward, no puede ser, por favor, necesito que me ayudes no que me crees más problemas - me dijo mirándome con ojos suplicantes. Por un momento sopesé la situación, era cierto que sería feliz de tener a mi pequeña todo el día, pero también era cierto que no podía sucumbir a todo lo que ella quisiese, además, tenía que pintar la habitación y aún tenía que ir a por la pintura…
- Es cierto, perdóname Bella..-dije y me separé de mi niña para que me mirase, ella seguía con el puchero- ¿Qué te parece si yo os acompaño y así me puedes enseñar tu clase? - le pregunté e inmediatamente sus ojos chispearon de entusiasmo..
-¡Chiiiii!- gritó y comenzó a removerse ansiosa entre mis brazos. Bella dejó escapar un suspiro de alivio y me miró otra vez, como agradeciendo…
- ¿De verdad que no entorpecemos tus planes? - dijo mirándome con culpabilidad y timidez.
- No Bella, además, tenía que ir a comprar la pintura…
- ¿Pa mi cion? - ¿Era lógico que una niña tan pequeña hablara tanto?, definitivamente mi hija era todo un portento, pensé orgulloso, puede que pronunciara fatal y que a mí me costara horrores entenderla pero era increíble oírla hablar..
- Si, para tu habitación princesa y… quizás a mamá no le importe acompañarme para ayudarme a elegir - dije mirando inocentemente hacia Bella…
Ella abrió los ojos de par en par, a la vez que su boca hacia el amago de protestar, pero finalmente asintió dedicándome una tímida sonrisa.
- Claro, yo… te acompañaré. No tengo que entrar hasta las cuatro a trabajar, incluso, si quieres, puedo ayudarte con la pintura…-dijo sonrojándose..
-Oh, eso… eso sería estupendo- dije sin pensarlo. De pronto vi que miraba su reloj y aparecía una mueca de terror en su cara..
-¡Oh, Dios mío, ya son las nueve!, Sarah, llegaremos tardísimo, Leah se ha llevado la furgoneta - dijo sin pensarlo - tendremos que correr - susurró con fastidio.
- Tranquila, llevaremos mi coche…-dije- Sarah, ve con mami que voy a por las llaves del coche.
Ella me obedeció y no tardé ni un segundo en llegar a la puerta con las llaves, mi cartera y colocándome un cazadora sobre la camiseta..
-Vamos - les dije y ellas me siguieron.
-¡Mierda! -maldijo Bella al llegar al coche; yo la miré asombrado, era un Volvo, pensé que le causaría buena impresión, además era de los más seguro.
- ¿Ocurre algo? - pregunté con preocupación..
- No tenemos el asiento especial para Sarah, no creo que debamos subirla.
- Bueno, yo..- dije arrascándome la nuca-. No había pensado en eso…-musité avergonzado..
-Ahhh…bueno, igual llegamos tarde, así que… será mejor que nos pongamos en marcha, me pondré atrás con Sarah y la llevaré en brazos, por favor Edward, no vayas a correr - me pidió mortificada.
-Claro - dije ofendido -Soy consciente de lo que llevo Bella - le aseguré,puse el coche en marcha y siguiendo las indicaciones de Bella llegamos hasta la escuela infantil.
Bella se desabrochó y yo salí corriendo para abrirle la puerta.
-¡Oh no, Señorita Watson, por favor, no cierre!- gritó Bella mirando hacia la puerta del centro.
- Vaya, al parecer se le ha pegado las sábanas a tu mamá, Sarah - dijo la Señorita Watson cuando llegamos corriendo a la puerta…
- Oh… gracias… no tenía coche …y nos…- Trataba de excusarse Bella mientras intentaba coger aire.
- No te preocupes Bella, no pasa nada. ¡Vamos preciosa! - dijo tendiendo la mano para que mi pequeña se la diese. Sarah le sonrió pero antes de darle la mano me miró y me tendió los brazos.
- Adio papi-dijo antes de darme un sonoro beso en los labios. ¡Dios! Me besó en los labios, cómo hacía con su mamá. Me emocioné de tal manera que la apretujé contra mi pecho y la besé con todo mi amor en el tope de su cabecita. Bella nos miraba igualmente emocionada y la Señorita Watson, con la boca abierta…
- ¿Su padre? - musitó mirando hacia Bella. Ella asintió.
- Señorita Watson, le presento a Edward Cullen, el papá de Sarah- nos presentó. Yo aparté una de mis manos de la espaldita de mi hija y la estreché contra la de su maestra.
- Pues es un placer conocerlo, Señor Cullen -dijo la maestra y yo le sonreí amablemente-. Entonces, ¿tiene el Señor Cullen autorización para recoger a Sarah, Bella? -le preguntó mirándola significativamente.
Bella se lo pensó varios segundos, miró hacía mí, y con una tímida sonrisa asintió - Si, Señorita Watson, Edward tiene autorización para recoger a Sarah- Le confirmó. Yo le dediqué una mirada de agradecimiento, incluso me atreví a gesticularlo antes de besar de nuevo la cabecita de mi pequeña.
- Ahora despídete de mamá, Sarah - le indiqué-. Y pórtate bien, ¿de acuerdo?- le dije y ella asintió con un movimiento frenético de cabeza, se la pasé a la madre y tras darle un sonoro beso en los labios y oír las mismas recomendaciones por parte de ella, nuestra pequeña se fue dando saltitos cogida de la mano de su señorita.
Bella y yo nos quedamos viendo como ella desaparecía no sin antes volverse y volver a decirnos adiós, de lo más sonriente, con su manita.
- Es fantástica Bella, te felicito, estás criando a una niña hermosa y feliz - le dije sinceramente viendo como la puerta se cerraba y mi pequeña tras de ella..
- Gracias - me contestó - aunque, estos últimos días…-de pronto se pausó y se mordió el labio. Yo hice un esfuerzo bestial por no extender mi dedo y liberarlo tratando de concentrarme en lo que me estaba diciendo…
- ¿Estos últimos días…? - repetí animándola a seguir…
- Edward..-su voz se volvió más firme -, estos últimos días, Sarah parece incluso más feliz - dijo pero eso último con un tono más comedido. Yo esbocé una sonrisa aunque traté de esconderla. No negaré que pensar que mi presencia hacía más feliz a mi hija me llegaba al alma, pero… la precaución en la voz de Bella me apenó. Sabía porqué sus reservas y odiaba que se sintiera así…
- Bella, no la voy a dejar… -acorté la distancia que nos separaba y acuné su rostro entre mis manos para que me mirase-, óyeme bien, ¡nunca! -dije contundente mirándola con firmeza- No dudes eso, no la voy a dejar, aunque…- me pausé por un instante y cerré los ojos deseando que eso no ocurriese nunca-, aunque decidas que lo nuestro es imposible -concluí tragando el nudo que comenzaba a atenazar mi garganta.
Ella se quedó mirando mis ojos, como si buscara algo en ellos, y al parecer lo encontró- Lo sé…- dijo al cabo del un rato regalándome una sonrisa… -.Y ahora, ¿qué te parece si vamos a por esa pintura? - preguntó y se giró…- Vamos Edward, si quieres que te ayude, tendrás que darte prisa, a las tres me tendré que marchar - Y eso bastó para hacerme reaccionar y caminar apresurado hasta llegar a ella para encaminarnos juntos en busca de la pintura…
Ni en mis mejores fantasía lo hubiese disfrutado más, ir de compras con Bella, no sólo fue emocionante por el hecho de tener el placer de su compañía, sino que encima estaba siendo divertido.
-¡Oh no Edward, ese color es horroroso! -exclamó poniendo una cara de espanto que me hizo reír de nuevo…
- Pero si la pared del fondo en gris oscura quedará genial- intenté persuadirla.
- No, me niego a dejarte convertir tu casa en la cueva de un vampiro-atacó teatralmente mirando de nuevo la carta de colores. El dependiente, que nos había dejado un poco de intimidad, miraba desde el mostrador con diversión.
- Vamos, será mi despacho, es ideal, que pretendes, ¿qué lo pinte de rosa como la habitación de Sarah?- ella rodó los ojos y me ignoró pasando más muestras de colores…
-¡Oh, mira! ¿y este? -preguntó señalando un color verde , podrías poner este de fondo y el resto con un color neutro, es tu despacho Edward, pero necesitarás luz, en Forks los días en su mayoría son oscuros.
En eso tenía razón. -Umm…- murmuré pensativo-, creo que tienes razón, además creo que tengo el lienzo perfecto para decorarla- dije recordando uno de los cuadros que mi madre había pintado de "Treesriver"
- De acuerdo, entonces, nos compramos los colores pasteles para las estancias comunes, la rosa para Sarah y esta verde para ti -dijo casi resoplando aliviada- Jared, por favor, podrías…
Y la dejé mientras ella misma se encargaba de hacer el pedido. Mientras tanto, caminé por la tienda y ví unos adhesivos en formas de nubes. Eran preciosos y ya me imaginaba esas pequeñas nubes decorando también la habitación de mi hija, pero eso sería una sorpresa para las dos, en otro momento regresaría a por ellas, cuando Bella ya no estuviera..
Pagué el importe, no sin antes amenazar a Bella con la mirada cuando hizo el amago de hablar. Y me gustó que inmediatamente comprendiera, que si lo que pretendía decirme era que ayudaba con la pintura, no lo iba a permitir. No en vano era un Cullen, para bien o para mal, ninguna mujer pagaría en mi presencia, por muy machista que pareciese. Aunque no era cuestión de machismo, al menos para mí, sino de ser un caballero. Ella ni siquiera hizo su característico gesto de rodar los ojos. "Bien Bella, ya nos vamos conociendo" pensé satisfecho.
Cargué con las latas de pinturas hasta el coche y vi como ella se quedaba parada delante de la puerta.
-¿Ocurre algo Bella? - pregunte al verla tan ensimismada…
-No…no…-negó con una tímida sonrisa, pero sabía que algo le pasaba por la cabeza ¿en qué estaría pensando?
-Vamos entonces- ella esta vez abrió la puerta del coche y se coló dentro, yo sonreí, le hubiese abierto la puerta, por supuesto, pero tampoco era que se la pasara esperando cogiendo frío mientras yo acababa con las latas.
Un vez más el silencio se hizo presente entre nosotros, era cómodo, y me permitía concentrarme tanto en la carretera, como en su aroma llegando hasta mis fosas nasales envolviéndome y provocándome un deseo casi incontenible de enterrar mi cara en su cuello… De soslayo la miraba, apreciando lo hermosa que se veía incluso de perfil, y no podía evitar sonreír, era tan agradable tenerla al lado. Sólo, si pudiera saciar el deseo de llevar mi mano a la suya y entrelazar nuestros dedos para atraerla sobre mi muslo… Era increíble todo lo que su cercanía me hacía desear, eran pequeñas cosas, no era un deseo sexual, sino una necesidad de estar en contacto con ella, que claramente evité… No estaba seguro si llegaría o no, a tirarse del coche en marcha si me atrevía hacer algo así…
Cuando llegamos a la casa, ella se disculpó para cambiarse lo que yo aproveché para hacer lo mismo y tomar un poco de café al fin. Diez minutos más tarde Bella llamaba a la casa enfundada en unos pantalones de deporte, que se veían viejos, pero que a ella la hacían parecer adorable, junto a una amplia camiseta de publicidad…
- No me mires así - dijo levantando una ceja-. No pretenderás que me ponga a pintar con mis mejores galas.
- ¿Quieres un café?, tengo también tostadas - le ofrecí sonriente tras su comentario, apartando por fin la mirada de ella y caminando hacia la cocina…
Me aceptó el café y mientras yo terminaba de desayunar, ella iba planeando un poco como proceder. Yo no decía nada sólo asentía fascinado de ver como ella, sin darse cuenta, actuaba de lo más tranquila y natural conmigo. Incluso la vi ilusionada a la hora de decidir, aunque para ella aconsejar, que paredes serían las pintadas con tonalidades distintas para darle más luz o para hacer más acogedora la estancia. Aun no me lo podía creer, era ella, era mi Bella y estaba haciendo lo que siempre quise que hiciera, decidir y decorar nuestra casa, aunque para ella sólo fuera por ayuda…
Una vez todo organizado nos pusimos los dos manos a la obra. Más de dos horas nos llevó pintar y recortar de una primera mano la habitación de Sarah, ¡si que era grande! Pero cuando vimos esa primera imprimación, los dos miramos emocionados como estaba quedando y lo feliz que Sarah sería en ella…
- Edward, por favor, ¿quieres pasarme un poco más de pintura? -me pidió desde lo alto de la escalera.
- Claro - dije tomando la lata - pásame tu recipiente, y te cuidado- le advertí por enésima vez. Una vez que la cubeta que usaba Bella estaba casi llena, se la pasé pero ella no la colocó bien sobre el peldaño de la escalera y cuando introdujo la brocha la cubeta se tambaleó hasta que finalmente su contenido cayó justo encima de mí…
- ¡Ah, mierda!- exclamó una décima de segundo antes, pero que no fue suficiente para que me apartase..-¡Oh, Dios mio!, ¡OH, Dios mío!, Edward, lo siento, lo siento - dijo bajando de la escalera para quedarse frente a mí con cara de espanto. - Yo…lo siento - volvió a disculparse.
Cerré los ojos mientras sentía como la pintura comenzaba a correr desde mi pelo hacía mi sien, pasando por mi mejilla... Era fría, pegajosa, y olía ¡puag! Resoplé mientras llevaba mis manos a mi pelo y empezaba a echar hacia tras esa sustancia pastosa de color rosa, tratando de que no me cayera en los ojos…
De pronto oí como Bella comenzaba a reír por lo bajini, abrí los ojos y vi como ella se mordía fuerte el labio tratando de reprimir la risa, pero no con mucho éxito, de hecho, hasta estaba roja por aguantar…
- ¿Es gracioso? -le contesté achicando los ojos, ¡mierda! parecía el puto Espinete* y ella ahí aguantando la risa, no, corrección, ya ni la aguantaba… en menos de dos segundos comenzó a reír, a reír señalándome con el dedo, a reír como loca mientras se llevaba la mano a la boca y se doblaba, a reír como jamás antes la había oído. -Así qué te parece gracioso,¿eh? - dije esta vez con la amenaza implícita.
- Oh Edward,…Edward… no te atreverás -decía aún riendo; pero ya era demasiado tarde, así que para ella era gracioso, a ver si para mí también lo era…
- ¡Corre! - le advertí mientras me agachaba y cogía la cubeta que tenía para mí…
-¡Oh Dios mío, no! - comenzó a gritar y antes de que se volviera para correr, le volqué el contenido de la cubeta encima…
Ella se quedó clavada al suelo, y yo esta vez, no pude evitar comenzar a reír viendo como la pintura comenzaba a escurrirse lentamente por su cabello, que tenia recogido en una coleta, por sus hombros, por su espalda… Cuando vi que ella no se giraba, empecé a preocuparme, ¡mierda! la había ofendido, pensé un poco temeroso; pero cuando estaba a punto de pedirle disculpas, la muy diabla se volvió, me miró peligrosamente provocando que yo frunciera el ceño mientras la observaba, y llevándose las manos a la cabeza se las empapó…
- No puedo creer que me hayas tirado la pintura…- dijo con cara de… "¿me vengaré?".
- Yo… esto…
- Ahora te vas a enterar -. Y sin más llevó sus manos a mi cara y me pintó por completo, hasta las pestañas…
Yo me quedé allí, helado, cerrando los ojos mientras ella comenzaba a reír de nuevo. Con parsimonia comencé a quitar la pintura de mis ojos, y con la mayor dignidad, que tenia que ser poca, ya que ahora si era Espinete*, la miré, de nuevo estaba muerta de la risa, pero al igual que yo, con pintura rosa por todos lados.
-Así que esa tenemos ¿no?- dije en tono amenazante de nuevo, lo que la hizo dejar de reír en el acto..
-Oh no…Edward…-susurró comenzando andar lentamente hacia atrás con las manos por delante al ver que yo caminaba hacia ella…
- ¡Ahora no podrás escapar!- le amenacé y ella entre risas comenzó a correr, yo fui más rápido y alcancé a cogerla por la cintura; pero como el suelo, que estaba cubierto de plástico, con la pintura se había vuelto resbaladizo, los dos caímos al suelo y ahí llevé a cabo mi venganza..
Bella gritaba entre risas mientras yo hacia que rodase una y otra vez sobre el suelo pringado de pintura. - No Edward, por favor, no….- me suplicaba pero yo, no sólo me estaba divirtiendo como un enano, es que, ni siquiera era capaz de incorporarme sin caer de nuevo..
Mas de cinco minutos estuvimos batallando, entre las cosquillas que le hacia e intentando después de estabilizarnos, pero nada, hasta que entre tanta lucha, acabe sobre ella, con la respiración agita y aún riéndonos.
Poco a poco nuestras risas fueron remitiendo. Podía sentir todo su cuerpo bajo el mío. Sus ojos me miraban con un brillo especial, su aliento impactaba en mi rostro provocándome un deseo irrefrenable de besarla. Sus labios, rabiosamente encendidos, me gritaban que los besase, y sin poder evitarlo por más tiempo, lentamente, llegué hasta ellos. Sólo un efímero roce, enseguida cerré los ojos al sentir como mis labios ardieron al mínimo contacto con los suyos. A causa de la respiración agitada que teníamos, sus labios estaban entreabiertos. Me separé un poco para mirarla a los ojos, había algo indescifrable en ellos, un brillo que jamás había visto, había necesidad, y atreviéndome de nuevo, volví a apresar uno de sus labios, delicadamente, sintiendo la suavidad de su textura, su humedad, su sabor…
Ella, poco a poco, comenzó a presionar los suyos devolviéndome el beso. Podía sentir su aliento salir tembloroso, agitado; y yo, más atrevido que nunca, delineé sus labios con la punta de la lengua. Mi corazón explotó cuando ella, tímidamente, saco la suya para encontrarse con la mía; eso me enloqueció, llevé una de mis manos a su cintura y la otra, apoyado de mi codo para que ella no soportara todo mi peso, la llevé a su rostro, enterrándola entre su cuello y su pelo para besarla con más intensidad.
Los dos nos entregamos aún beso apasionado, ansiado, necesitado. Nuestras lenguas se enredaban, se sentían, se reencontraban danzando frenéticamente mientras nuestras respiraciones se disparaban. A los pocos segundos, pequeños gemidos comenzaron a salir de nuestras bocas. Yo estaba enloqueciendo, después de dos años, al fin la besaba con ganas, y ella me correspondía con la misma intensidad. Todo mi cuerpo vibraba, la piel se me erizaba por donde ella pasaba sus manos hasta enterrarlas en mi pelo.
Era lo más maravilloso que sentía en años, tenerla de nuevo entre mis brazos sintiendo como su pecho se pegaba al mío cuando nuestras respiraciones nos agitaban, oír de nuevo esos gemidos que me encendían, esos con los que tantas noches había soñado. Su sabor, su delicioso y adictivo sabor mezclándose con el mío, hasta la frescura de su saliva alrededor de mis labios al contacto con el aire. Era increíble, era divino…
Pero de pronto ella comenzó a separarse…
-Para Edward…para…Edward…-me pedía pero yo, enloquecido, no podía parar, mi mano comenzó a bajar hasta su muslo mientras ella comenzaba a removerse…
- Edward… por… favor… para…¡Para! - gritó finalmente devolviéndome de nuevo a la realidad para quedarme mirándola fijamente, con la respiración entrecortada, preguntándole en silencio ¿por qué?
- Otra vez no… por favor…-susurró suplicante, sus ojos comenzaron a humedecerse…
- ¿Bella, qué ocurre?- conseguí preguntar con preocupación.
- Edward…yo….-susurró y de pronto una lágrima comenzó a correr por su mejilla…
- Bella…-musité su nombre con dolor. Me fui levantando hasta quedar arrodillado junto a ella. Ella, lentamente, se incorporó y me miró con tristeza…- ¿Qué ocurre mi niña? - le pregunté con el corazón a punto de explotar, sintiendo como algo lo estrujaba.
- No quiero que vuelva a suceder así - dijo sin llegar a mirarme, nuevas lágrimas bañaron su rostro.
- Qué…- musité sin llegar a comprender.
- Edward, si seguimos así, volvería a suceder y no quiero que sea así, no otra vez.
Cerré los ojos con fuerzas cuando sus palabras fueron asimiladas por mi cerebro. ¿Qué estaba haciendo? Me reproché mentalmente. ¿Cómo podía ser tan idiota?..
-Lo siento Bella - me disculpé abriendo los ojos y mirándola con tristeza - no era mi intención…
- No Edward, no te disculpes - se apresuró a decir ella- Yo… es sólo que…-suspiró y llevó sus manos para borrar el rastro de sus lágrimas - Edward, lo siento, pero… cada vez que nos dejamos llevar por… el deseo…- se pausó y me miró con tristeza-…todo se estropea…
- Bella…-murmuré al ver el dolor en sus ojos…- Pequeña…-volví a murmurar y me acerqué a ella, tomándola de las manos para tirar de ellas y que quedara pegada a mi cuerpo. No tardé en pasar mis manos por sus espalda y abrazarla con fuerza, con mucha fuerza…
- Lo siento Edward - volvió a decir contra mi pecho pasando sus manos alrededor de mi cintura abrazándome a la vez…- pero me da miedo, tengo mucho miedo - musitó…
Yo aflojé el agarre y me separé lo suficiente para hacer que levantara su rostro y me mirara.
- ¿Qué temes mi amor? - le pregunté tratando de entenderla..
- Temo que la historia vuelva a repetirse Edward, que nos entreguemos a la pasión y que luego… luego tú… desaparezcas -susurró mirándome con los ojos aguados..
- No voy a desaparecer, Bella, ¿dónde quieres que vayas?-le contesté con sinceridad, mirándola intensamente para que viera en mis ojos la verdad de esa afirmación…
- Siempre ha sucedido así…- rebatió ella dejando caer sus manos de mi cuerpo para dejarla pegadas al suyo - Edward…-volvió a pronunciar mi nombre mirándome un poco más apartada…- ¿Quieres saber que siento aquí? -preguntó llevándose una mano al corazón , yo sólo pude mirarla intentando descifrar algo de eso en sus ojos - Siento que mi corazón sólo late por ti… -susurró mirándome con intensidad. Mi corazón comenzó a latir frenético al oírla-. Qué mi cuerpo te anhela como no ha anhelado a nadie -continuó diciendo, ya mis ojos comenzaron a picar emocionados.
- Bella…-musité, pero ella llevó uno de sus dedos a mis labios y me hizo callar…
- Pero a pesar de eso, Edward - volvió a clavar su mirada en la mía- Ya no es lo que yo sienta, o yo necesite, ya no soy yo; mi vida es Sarah, ella es mi centro, ella es mi vida, y no puedo volver a estropearlo Edward. Tú tarde o temprano te marcharás… y luego qué…
- Bella, tu vendrás conmigo… vosotras vendréis conmigo..
- No, Edward, ¿no lo entiendes verdad?, no me puedes pedir que lo deje todo para ir tras de ti…
- Pero…
- Tengo mi trabajo aquí, he hecho amigos aquí, mi hija está creciendo y tiene su escuela aquí… Tú y yo sólo hemos compartido dos semanas y mucho odio en todos estos años, Edward, como pretendes que lo deje todo…
- Bella…- su explicación me estaba partiendo el alma. Era cierto, yo le estaba pidiendo que me entregara todo , que me siguiera ciegamente, ¿qué garantía le había dado yo? Ninguna. Siempre la dejé sola, de una manera u de otra, siempre fui el responsable de dejarla sola, primero, porque la enfermedad de mi madre y mi juventud, me impidieron regresar y después, por ese secreto a media, esa confusión… no, no tenía garantía, pero había algo que si era seguro, y es que ni yo mismo tenía vida sin ella…-, pretendo que lo dejes todo porque te amo, porque yo sin ti no soy nada, porque desde que te conocí, no he dejado un solo día de amarte, ni cuando te odiaba, contradictoriamente sufría porque en el fondo te amaba y no soportaba que me hubieses olvidado.. Por que te amo, Bella - Ella hizo el amago de hablar pero esta vez fui yo quien la hice callar..- Se que vas a decir que no es suficiente, pero es la verdad. Y ahora… - la miré con todo ese amor que sentía hacia ella y con una sonrisa sincera- No sólo te amo a ti, también amo a esa pequeña que me ha robado el corazón, Bella. Sé lo que necesitas, sé que no confías en mí, y lo entiendo, déjame demostrarte que mi amor es sincero, que el estar contigo no es sólo un deseo, es una necesidad. Eres mi compañera Bella, no quiero a nadie más en mi vida que a ti y a mi hija…
- Necesito tiempo…-dijo apenada… Yo le sonreí, acorté la distancia que nos separaba y volví a acunar su rostro.
- Tendrás todo el tiempo que necesites mi amor- susurré antes de volver a buscar sus labios - el que necesites…- susurré una vez más apoyando mi frente en su frente…
Continuará…
N/A. Ahhh! esto cada vez se pone mejor ¿no?, Ains Bella, Bella... cuánto cuesta resistirse y aún así admirable, jajajaja, sigues poniendo trabas...¡Eso!, que se lo siga currando...baba
Ya veréis ya, que este Edward es todo un canallita con la pobre, ains...lo que viene ajjajajajajajaj
*Espinete: Fue un personaje televisivo, protagonista principal de la versión española de barrio Sésamo que se emitió durante los años 1980, simbolizaba ser un erizo gigante (medía más de 1,80 m) de color rosa.
Traducción de idioma infantil a castellano ¬¬ ( para quién lo necesite, esto es humillante ¡eh! ¬¬)
-"Mia papi". (Mira papi)
- "No quelo, yo tigo." ( No quiero , yo contigo)
- "¡No, io papí!" (¡No, yo con papi)
- "¡Chiiiii!" ( ¡Siiii!)
- "¿Pa mi cion? " ( ¿Para mi habitación)
A Dios gracias aquí la peque no habló más, es verdaderamente humillante escribir esto fuera de contexto..ajajja así que...una y no más Santo Tomás, quien tenga duda de algo concreto que me lo deje en el rr y yo con todo mi cariño se lo aclaro en la respuesta..
En fin mis niñas, que espero que os haya gustado, ya me lo hareís saber .Os agradezco infinitamente vuestro apoyo, especialmente a:
Vale; A Bella Cullen; Sarah-Crish Cullen; Milhoja; NaChiKa Cullen; yasmin-cullen; tany cullen; AnndieCullenM; Itzel; Paaameeelaaa; Dreams Hunter; beluchiss; mariees; Sky Lestrange ; Aliena Cullen; gbyaln; evecullen94; cutita2; Areli Pattirson; samyzoe; Nurymisu; SerenitySey; Cullen Vigo; EdwardKaname; deandramari ; NuRySh; EdbEll CuLLen; alicia; EdithCullen71283; mariclau; jupy; Sieg-93; maddycullen; litzy; JosWeasleyC; Iare; toat86; BeeLaDarcy; Saha Denali ; vivi S R; Pacita Delitah Cullen; Angie Masen; hilarycullen17; Denisse-Pattinson-Cullen;VictoriamarieHale; klaxi; mmenagv; themis78; bellarenesmee alias NATI ; L'Amelie; AnaGabrielaMora; LeidaJim; Addy Ortiz; Pretty in the Sky; Krystel01; gpattz; Partisan11; Yeya Cullen ; anita cullen;Andy'XoxO; BlackCullen; Julimuliluli Zwein Siten;Katlyn cullen; LoreMolina; Tamynna; ludgardita; anónimo; Blapagu; indacea; Claudhia Lady Cullen; Karla Masen Lasso; Mon de Cullen; nany87; robsten-pattison; Samy Cullen Black; est cullen; Ara Cullen; Enichepi; EmilioLT; anamart05; GrayLife; Paz Cullen; WiPho; Bellita Hale; Maya Cullen Masen; Dulce isabella 7; mariiarias; codigo twilight; Alisaness Cullen; Tata XOXO; Vilie Walker; Elyta; Dama 89; SalyLuna; MeliRobsten02; ThoraPoison; BETTY CULLEN; Valeria; Pulytas; adriana; ainara; Magtam 1830 YOLANDA DORADO; vale potter; Estteffani Cullen-Sawn; ari; beakis; Kat y a Lurix.
Espero que no se me haya olvidado nadie, si es así, háganmelo saber. Ah! y el hecho de que haya distinguido con negritas y normal, eso sólo para que os sea más fácil reconoceros, si quereis, no porque haga distinción.
Aprovecho para daros la bienvenida a todas las que os incorporáis a la historia.
Gracias tambien a todas las que me añadís a favoritos y alertas, espero no defraudaros..
Y ahora si mis niñas, os dejo. Un beso enorme a todas, especialmente a mis reques. Prometo solemnemente pasarme por el club en cuanto lo suba, palabrita de reque.
En fin preciosas ¡Hasta el miércoles! ¡ Feliz comienzo de semana a todas!
Besitos.
/(^_^)\saraes.
