Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer yo sólo sueño con ellos.
Hola mis niñas, antes que nada agradeceros vuestra preocupación por mi malestar ¬¬ que vaya que me ha tenido tres días en cama ¬¬, y era reconfortante leeros, la verdad. Gracias.
Y ahora al lio, os dejo con un nuevo capi que espero que disfrutéis. Aunque para algunas la cosa va como muy lenta, realmente pienso que Edward está consiguiendo su propósito a pasos agigantados. Me da a mí que no sois consciente del todo de la frecuencia temporal. Para que lo tengáis en cuenta, desde que él volvió con el propósito de conquistarla a este punto, no han pasado más de dos semana y tenéis que contar que hasta 4 días estuvo hospitalizado..ajajajajjaj, así que, chicas... creo que le pedís a Bella prácticamente que se tire a sus brazos con dos veces que le dice "te quiero"... ¡tenedlo en cuenta! ansiosas...ajajjajajaja
Ahora sí... que lo disfrutéis.
;)
"Secreto de una traición"
Capítulo XIV
La cena con los Whitlock fue de lo más divertida. Nada más llegar dejamos a Sarah dormida sobre la cama de invitados, por supuesto rodeando toda la cama con miles de almohadones por si nuestra princesa se despertaba no se cayera.
Bella se veía radiante, su sonrisa no dejaba nunca su cara, a veces la pillaba mirándome, le sonreía y ella, ruborizada, me devolvía la sonrisa y apartaba corriendo la mirada. Me sentía feliz, era increíble el calor que de nuevo sentí en mi pecho por el simple hecho de sentirme tan cercano a ella..
Miraba a Jasper que, mientras Alice se daba una ducha rápida, comenzó a poner la mesa ayudado de Bella, y me preguntaba, cuándo podría sentirme así, el anfitrión, poniendo mi propia mesa mientras mi salvajita se terminaba de arreglar. Quería eso, lo quería con ella y además con un aliciente más, disfrutar de mi pequeña a cada instante. Sonreí soñadoramente imaginándome llegar de la oficina y ser recibido por esos pequeños pero acogedores brazos con gritos de "papi" al verme…
- ¿Soñando despierto? - preguntó Alice de pronto interrumpiendo el hilo de mis pensamientos. Yo le sonreí y miré hacia Bella que justo salía de la cocina con una bandeja de panecillos..
- Ah, ya acabaste - dijo fijando la vista en nosotros…-¡Qué! - exclamó al ver como los dos la mirábamos…
- Que estás preciosa - le dije y me levanté para ayudarla con la bandeja, de nuevo el sonrojo apareció en sus mejillas…- si supieras lo adorable que luces con ese sonrojo -le susurré al llegar a su lado y no pude evitar besar su mejilla. Sí, estaba tentando a la suerte una y otra vez, en algún momento esperaba que su mano acabase en la mía golpeándome con fuerza, pero juro por Dios que mis labios se iban solos a su piel. No podía evitarlo.
- Edward, deja de hacer eso, me avergüenzas - se quejó por lo bajini, yo no pude evitar sonreír divertido.
Estuvimos cenando tranquilamente, Jasper me estuvo contando que por lo ocurrido, había dejado la obra de la fachada a medio terminar, pero que hasta dentro de un par de semanas más no podría meterle mano.
Yo le resté importancia aunque vi un mueca extraña en la cara de Bella… Me la apunté mentalmente para preguntarle luego..
Después de recoger la mesa y mientras tomábamos café, Alice comenzó a explicarnos sus planes sobre la fiesta de su cumpleaños, al que fui invitado oficialmente, y sacó la extensa lista de invitado para pedirnos que le ayudásemos a rellenar las invitaciones…
- Oh vaya… también vendrán Jessica y Lauren… - dijo Bella con desgano lo que me hizo levantar una ceja…
- ¿No te caen bien? - le pregunté al principio algo extrañado, ya que a mí me parecían buena gente, pero entonces recordé los comentarios que Bella hizo con respecto al flirteo con Jessica…
- Ah…no..si… bueno… -balbuceó acompañada de una risita entre dientes- digamos que antes me caían mejor -confesó y yo no pude evitar sonreír. Estaba diciendo en serio que sentía celos de ellas….
Me incliné cerca de ella y enterré mi cara en su cuello - No tienes de qué preocuparte, mi princesa, yo sólo tengo ojos para ti - le susurré antes de dejarle un suave beso en el cuello…
- Dime eso mismo cuando las veas aparecer- me contestó lo que en cierta forma me dejó confundido.
Jasper y Alice que habían estado pendiente se miraron y comenzaron a reír…
- Dios, no me pierdo eso por nada del mundo -dijo Alice entre risas y Bella la miró con reproche.
- No te rías tanto, sabes que a ellas les dan lo mismo que incluso estén casados - le recordó e inmediatamente Alice borró la sonrisa de su rostro…
- Tú no te apartarás de mi lado, ¡entendido! - dijo amenazando a Jasper con el dedo. El la miró con los ojos de par en par…
- Sólo me reí de un chiste que nos contaba , al grupo - aclaró y yo me mordí el labio al imaginarme la situación.
- Ni chiste ni chisto, que con la tontería estaba Jessica de lo más feliz y orgullosa de saberse con la atención de todos los chicos de la fiesta de Leah.
Esta vez Bella rió con ganas, supuse que recordando algo de esa fiesta…
Continuamos rellenando invitaciones hasta que de pronto la cara de Bella se entristeció.
- ¿Ocurre algo? - le pregunté preocupado
Ella me miró con disculpa pero enseguida dirigió la mirada a Alice… Esta enseguida miró la lista y sus ojos le devolvieron la mirada…
- Oh chicos, yo… me siento violenta ahora con esta situación, será mejor que este año no le mande invitación - dijo de pronto dejándome más confundido aún…
- No…no, Alice, quizás sea mejor que nosotros no vayamos.
- ¿Qué ocurre? - volví a preguntar esta vez con más interés.
- Es…- Bella se mordió el labio antes de contestar - Jake, él siempre ha ido a las fiestas de Alice y Jasper…
-Oh, entiendo - dije arrascándome la nuca - tal vez Bella tenga razón, pero tú puedes ir, Bella, yo me quedaré en casa con Sarah - le dije aunque en el fondo me mataba pensar que él pudiera aprovechar esa situación para acercarse a mi Bella…
- No Edward, de ningún modo…-intervino Jasper de inmediato-. Nunca me han gustado las formas de Jacob, y después de lo que pasó, te aseguro que no tengo ningún interés de que esté en la fiesta…
- Es cierto Edward, Bella… si queréis lo borro de la lista, prefiero que vengáis vosotros.
- Esta bien, pero no lo borres, no quiero que por mí…- se pausó y me miró con una mirada de disculpa- que por nuestra culpa, él deje de hacer los que siempre ha hecho.
- ¿Estáis seguros? - preguntó Jasper mirándome fijamente.
Yo busqué con la mirada a Bella y en ella pude ver su deseo de que aceptara.
- Si, tranquilo, no pasará nada - le dije sin apartar mi mirada de ella. Bella me sonrió agradecida, una sonrisa que yo le devolví en el acto mientras tomaba de nuevo su mano y me la llevaba a los labios.
Ella, sonrojada, la apartó tímidamente mirando vergonzosa a nuestros anfitriones, que a su vez nos miraban con cariño…
- Sabéis… - dijo de pronto Alice -, hacéis una pareja hermosa. Da gusto veros juntos…
- No somos parejas, Alice - se quejó Bella reprochándole con los ojos….
- Oh, claro, perdón, esos arrumacos son porque sois hermanos, lo olvidé.
- Alice… - Volvió a quejarse Bella reprendiéndola…
-Lo siento, lo siento, joder….es que… aún no asimilo esa parte de la historia - dijo sin vergüenza alguna, Jasper comenzó a reír, y a Bella se la veía verdaderamente mortificada…
- Alice, por favor , no sé porqué te conté nada - dijo refunfuñando.
- Ves, eso te pasa por negar que somos pareja…- le susurré divertido en el oído.
-¡Tú también!, creí que me darías tiempo - me reprochó - y te la pasas besuqueándome. Así como quieres que piense -refunfuñó cruzándose de brazos.
- De eso se trata mi amor, de que no pienses - y de nuevo volví a robarle un beso…
- Edward…- me regañó.
- Pues tu dirás lo que quieras, pero sigo diciendo que hacéis una pareja adorable….
- Alice…- volvió a quejarse y tanto Jazz ,como Alice, como yo, rompimos en risas…
De pronto el llanto de mi hija nos hizo callarnos…
- Veis, habéis despertado a Sarah, ¡ya estaréis contentos! - nos regañó Bella levantándose.
- ¿Quieres que vaya yo? - le pregunté; ella negó con la cabeza dedicándome una sonrisa.
- No, prefiero ver la cara que se le pone cuando te vea, me encanta ver como sus ojos brillan al verte -dijo dejándome totalmente emocionado.
Bella se apartó para ir en busca de mi princesa cuando de pronto recordé algo.
- Oh chicos, perdonad, he olvidado algo en el coche - y disculpándome me apresuré para buscarlo. Sarah había estado toda la tarde pegada a ese muñequito y estaba seguro que le haría feliz verlo al despertar.
Una vez que lo tuve regresé a la casa y mi corazón se encogió cuando al entrar, desde el pasillo que llevaba al salón, oí el llanto cansado de mi niña y a Bella tratando de calmarla.
- Ya Sarah, vamos, van a decir los tíos que te pones muy fea llorando - trataba de convencerla. Pero mi princesita con un llanto chocante balbuceaba:
- Mi piony…mi paupi.
De acuerdo, estaba claro que estaba echando más de menos al pony pero a mí también y eso era agradable. Me apresuré para acortar la distancia que me separaba de ella y en cuanto entré en la sala la cara de mi hija se iluminó. Era la niña más adorable del mundo aún cuando tenía toda las mejillas empapadas de lágrimas y… de acuerdo, a esto seria a lo que le llamarían amor de padre, ¡eso que le brillaba desde la nariz hasta casi sus labios eran velas de mocos! No pude evitar sonreír al ver como el chupete se le escurrió a punto de caérsele cuando sonrió al verme con toda la cara enchurretada.
- ¡Paupi!- gritó balbuceando con el chupete entre los dientes y mi corazón se desbocó eufórico. Si de por sí era ya difícil entenderla, con el chupete era casi imposible pero eso sí, mucho más adorable.
- ¡Hey, princesa!, ¿por qué lloras? - le pregunté arrodillándome frente a ellas ya que Bella la mantenía sobre su regazo. Mi pequeña no tardó en rodearme con sus bracitos impulsándose a su vez con las piernas de una manera graciosísima.
-¡Paupi a inio!- volvió a balbucear y al pegar su carita a la mía sentí toda la humedad de sus lagrimas y…bueno, sigamos diciendo que era amor de padre…
Me separé de ella y saqué un pañuelo que siempre llevaba en el bolsillo trasero, sequé sus lágrimas y le limpié su naricita mientras ella no dejaba de mirarme con una expresión extraña, como contenta pero triste a la vez, y enseguida supe porque.
-Paupi mi piony, no ta...-balbuceó poniendo un pucherito..
- ¡Cómo que no está!, ¿entonces esto qué es? - le dije sacando el muñeco de detrás de mi espalda..
- ¡Bennn, mi piony! - grito emocionada al verlo. Me lo arrebató de las manos y se abrazó con fuerzas a él. Hasta ese momento era como si sólo hubiésemos estado los dos, ella y yo solos, pero al mirar a Bella, vi como sus ojos brillaban emocionados, casi colmado de lágrimas y mi corazón latió aún con más fuerza.
- Gracias - susurró y su expresión me llegó al alma. Cómo un gesto tan insignificante y que no me costaba absolutamente nada, podía hacerla sentir tan agradecida. Desde que conocí la existencia de mi hija, supe que para Bella era lo más importante, no podía ser de otro modo, pero ahora, era más consciente de que no sólo era lo más importante, sino que todas sus emociones giraban en torno a ella. Y eso significaba que tenía ya más del noventa por ciento del camino recorrido con Bella, porque atender a mi pequeña, cuidar de ella y saber lo que necesitaba, era algo que salía de una manera natural, extrañamente natural, en mí.
Yo le sonreí y negué con la cabeza haciéndole entender que no había sido nada y regresé de nuevo la vista a mi princesa que ahora ya no tenía rastro de lágrimas ni mocos, pero… ¡Dios!, si de babas por culpa de ese chupete…
- Sarah - la llamé de pronto, quizás con una voz más alta de la que solía utilizar con ella. Mi pequeña de inmediato clavó sus hermosos ojos en mí -, ahora que ya no vas a dormir, y que tienes al pequeño pony, ¿me das tu chupete para que papá lo guarde? - le dije y ella inmediatamente dejó de chuparlo, quedando éste inmóvil entre sus dientes. Fijó esos grandes y curiosos ojos en mí, bueno, ya lo hacía, miró luego a su pony, aún con el chupete entre sus dientes y por último miró a su mamá, que reprimiendo una sonrisa apretando los labios le hizo un gesto afirmativo con la cabeza, de nuevo la mirada se vino a mí y una vez más a su pony, entonces sonrió ampliamente y con su pequeña manita se quitó el chupete y me lo entregó..
- Oma, pa ti - me dijo y yo no pude evitar reír a carcajadas a las que se unieron Jasper, Alice y Bella que seguía mirándome con un brillo radiante en los ojos.
- No princesa, para mí no, es tuyo, papá sólo te lo guardará para más tarde, ¿de acuerdo? - le dije y ella asintió moviendo frenéticamente la cabecita.
Estuvimos una hora más terminando de ayudar a Alice con las invitaciones. Bella le dio un poco de puré de verdura a nuestra pequeña, que Alice tenía para ella y pudimos disfrutar de todas las gracias que nuestra princesita hacia y decía mientras nosotros seguíamos a nuestra tarea.
Nos despedimos de ellos cuando Sarah comenzó a lloriquear de cansancio nuevamente, ya eran casi las once y la pequeña estaba trasnochando demasiado. El regreso a la casa fue un tanto extraño. Bella se mantuvo en silencio apenas giraba la cara solamente para comprobar que Sarah iba bien y ya dormida.
Aparqué el coche en el garaje de mi casa, Bella no esperó a que yo le abriese la puerta, seguía en silencio, pensativa, caminó rodeando el vehículo hasta donde estaba Sarah pero yo me apresuré.
- No Bella, déjame a mí - le dije. Ella me miró y me dedicó una triste sonrisa pero aceptó. Desabroché a mi hija que dormía placidamente, y la coloqué sobre mi hombro, enseguida Bella le pasó la mantita. Fue una suerte que Leah añadiera un pijamita en la bolsa, ya que Bella, cuando Sarah comenzó a lloriquear de nuevo, se lo colocó previendo que ésta se quedaría dormida. Así mi princesa podría ir directo a descansar a su cunita sin que nadie la molestara.
Caminé hasta la casa de Bella asegurándome que mi pequeña iba bien arropada. Ella no tardó en abrir la puerta y caminó delante de mí, aún en silencio, hasta llegar a la habitación de Sarah. Le dí un beso en la frente a mi pequeña antes de dejarla en su cunita, Bella repitió mi acción y terminó de arroparla. Pero ella seguía en silencio y cada vez me sentía más ansioso.
- Vamos - susurró cuando Sarah estaba totalmente acomodada invitándome a salir de la habitación. Yo le di paso para que ella saliese primero, una vez más me dedicó una triste sonrisa. Sabía que algo le ocurría. Desde que salimos de la casa de Alice, el brillo que había en sus ojos se había opacado y ese silencio era demasiado turbador.
Llegamos al piso de abajo, ella permaneció parada, como decidiendo que hacer o decir; yo me encontraba de igual manera, ¿cómo debía proceder ahora? ¿debería de irme o debería tratar de hablar con ella? Sólo sé que mi corazón palpitaba ansioso, con algo de angustia, y de verdad temía que ella diera un paso a tras después de todo lo que habíamos avanzado en esta noche…
- Bella…- susurré su nombre incapaz ya de seguir en esta situación. Ella pareció reaccionar y se volvió clavando sus ojos en los míos. No supe descifrar lo que veía en ellos, había tanta incertidumbre en ellos que me asustó-. ¿Qué ocurre? -pregunté temeroso - ¿He hecho algo que…?
- No…no…- dijo de pronto interrumpiéndome. Su ojos dejaron de mirarme y clavaron la vista en el suelo.
- ¿Cuéntame, por favor, que te preocupa? - le pregunté de nuevo. No me gustaba verla así. Ella se mordió el labio y volvió lentamente la mirada a mis ojos regalándome de nuevo otra triste sonrisa.
- Ven, sentémonos - me dijo y mi corazón brincó cuando su mano tomó la mía y tirando de ella, me hizo seguirla hasta el sofá de la sala. Nos sentamos juntos, uno al lado del otro, podía sentir el calor de su pierna pegada a la mía. Ella mantuvo mi mano entre las suyas, sus ojos clavados en ellas mientras acariciaba con su pulgar el dorso de mi mano. Cada caricia, sin que ella lo supiese, me hacía sentir un escalofrío electrizante. ¡Dios, que rico se sentían sus caricias! Pero de pronto dejó de hacerlo…
- Edward…- pronunció mi nombre sin apartar la mirada de nuestras manos que seguían entrelazadas - yo… no tengo palabras para agradecerte el día de hoy -casi susurró. Mi corazón palpitó ansioso, casi eufórico al oírla -, tú forma de actuar…-continuó diciendo-, la manera en que tratas a Sarah, cómo ella se siente contigo, que me hayas acompañado donde Alice y …- se pausó buscando, supuse, las palabras adecuada; yo la escuchaba sin pestañear -… y como me has tratado a mí -De pronto levantó su rostro y fijó su mirada en la mía -. Siempre he soñado que sería así - dijo al tiempo que los ojos comenzaban a humedecerse, conteniendo las lágrimas.
- Bella…-su nombre salió de mis labios en un suspiro casi sin darme cuenta.
-Yo…- continuó diciendo bajando de nuevo sus ojos, derramándose de paso una lágrima traicionera - me siento abrumada con todo esto Edward, pero al mismo tiempo me siento mal…- Cerré los ojos al oírla. Sabía perfectamente a lo que se refería-. Edward yo…-continuó diciendo dejando mi mano para limpiar sus ojos -siento que te estoy llevando al límite, que no soy justa contigo, que tú no mereces que te trate así- yo me quedé pasmado ante sus palabras, confuso, ¿qué trataba de decirme?
- Bella… -intenté hablar de nuevo pero una vez más me hizo callar.
- No, espera, déjame acabar o no podré hacerlo nunca - me pidió. Cerré la boca y de nuevo le presté toda mi atención, aún cuando un nudo comenzaba a formarse en mi garganta-. No me parece justo que tú insista tanto en lo nuestro y que yo…que yo... Siga teniendo dudas. Lo siento -de nuevo sus ojos se enrojecieron y su labio comenzó a temblar-, pero… no puedo dejar de pensar que ya llevas más de dos semanas aquí y que no podrás descuidar por mucho tiempo más tu trabajo, tarde o temprano te marcharás, será inevitable, y yo… no quiero ilusionarme de nuevo - su labio tembló con más intensidad y de nuevo gruesas lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas. Mi niña, mi salvajita, lo que daría por que no se sintiera así.
- Bella…- comencé a hablar llevando una de mis manos a sus mejillas para limpiar sus lágrimas - Sé como te sientes, y no te voy a mentir diciendo que nunca he de volver - esta vez fui yo quien apartó la mirada sintiendo como mi corazón se rasgaba de solo pensar volver sin ellas -. Y no te mentiré diciéndote, que no quiero que vuelvas conmigo, porque es lo que más deseo en este mundo - de nuevo fijé los ojos en ella, pero ella, tratando de controlar sus lágrimas permanecía con los ojos mirando sus manos-. Te he prometido tiempo Bella, y es lo que te estoy dando, pero no puedes pedirme que no quiera besarte, no puedes pedirme que no desee y haga todo lo que esté en mi mano para estar a tu lado, no puedes pedirme que no te quiera Bella, porque eso es un imposible - Ella levantó sus ojos, unos ojos que me miraban con una nueva emoción en ellos, brillaban, aún bañados en lágrimas brillaban como que todo lo que estaba escuchando era lo que deseaba oír.
- Bella, si vine hasta aquí, fue para recuperarte, porque yo sin ti no soy nada, porque todos estos años han sido un mierda sin ti, porque sé que tú sientes lo mismo y aunque nos hayamos hecho daño, no somos nadie el uno sin el otro. Sé que tienes miedo, sé que tienes dudas, pero déjame disiparlos todos Bella - ella seguía mirándome con tristeza-. Hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, el resto cabrían en esta mano -dije mostrándole mi mano derecha- y en todos ellos estuviste tú - le confesé-. Sólo dame otra oportunidad, te prometo que no lo estropearé.
- Quieres decir…- me interrumpió con una frase inacabada.
- Quiero decir que me aceptes de nuevo, déjame forma parte de tu vida como hoy Bella, pero como una pareja de verdad, no sólo como el padre de Sarah que trata de robarte besos, te prometo que iremos lento, tendrás tu tiempo, no apresuraré las cosas, pero déjame sentirme parte de ti. Lo necesito, es lo único que necesito…- le imploré..
- ¿Y si el tiempo se nos acaba antes de que yo esté… preparada? - preguntó entristecida. Yo la miré con dulzura, ella necesitaba sanar esa herida, sabía que su cuerpo me deseaba como el mío la deseaba a ella, pero también que su corazón estaba dañado y era ese el que de verdad me preocupaba.
- Bella - susurré de nuevo su nombre acercándome a ella y tomando su cara entre mis manos - si tuviera que volver a Atlanta y tú aún no estuvieras preparada, yo seguiré esperando por ti - sus ojos se iluminaron al oírme - seguiríamos siendo pareja, aunque la distancia nos impidiera estar juntos, regresaría cada fin de semana o cada semana que fuera posible, y te aseguro que movería el cielo y la tierra si hiciera falta para volver a tu lado… No puedo asegurarte el tiempo que me quede aquí Bella, pero si, que eso no impediría que volviese continuamente, si aún tú no estuvieras dispuesta a seguirme..
- Pero eso no sería justo para ti - dijo apenada, yo le sonreí y acorté la distancia que nos separaba para besar una vez más sus deliciosos labios…
- No sería justo para ninguno de los tres, Bella - dije pensando en mi pequeña que también tendría que dejar - pero más injusto sería que por ese temor, no estemos juntos nunca…-le dije sinceramente -prefiero tenerte en la distancia, a no tenerte -le confesé.
- Sería una tortura - susurró ella sobre mis labios, una vez más los acaricie sonriendo sobre ellos al oírla…
- Una verdadera tortura, por eso confío que llegado el momento, tú si estés preparada - le confesé besando una vez más sus labios.
- Eres un tramposo entonces - susurró divertida sobre mis labios. Pero esta vez fue ella quien presionó sobre los míos y sus manos comenzaron a viajar por mi pecho lentamente hasta rodear mi cuello, ya las mías se habían ajustado a su cintura…
- Nunca te prometí que jugaría limpio - le susurré antes de llevar una de mis manos a su nuca para poder al fin profundizar el beso.
Los dos gemimos vergonzosamente cuando nuestras lenguas se abrieron paso hasta encontrarse y comenzar a acariciarse frenéticamente. La besé con ganas, con ansias, con desesperación y ella me recibió de la misma manera. Sus dedos se enredaban en mi cabello, besaba mis labios con ímpetu, enredando nuestras lenguas, apretándose más contra mí que le sujetaba fuertemente por el cabello y su cintura. Era el paraíso, perderse en sus labios era el puto paraíso; mi cuerpo se encendió en el acto, mi razón se nubló momentáneamente hasta el punto de inclinarla lentamente sobre el brazo del sofá sin apartar mis labios de los de ella, devorándola con frenesís, sintiendo todo su cuerpo bajo el mío, sintiendo como sus caderas se contoneaban suavemente lo que provocaba que mi sexo, totalmente endurecido, presionara sobre el suyo enloqueciéndome. De nuevo de su boca brotó un gemido y ahí fui consciente de lo ocurrido en la mañana y como ella me pidió que fuéramos más lento. Ella, de esta manera, me estaba aceptado de nuevo, y yo le prometí no estropearlo. Lentamente fui bajando la intensidad del beso, ella, en un principio se quejó, buscando de nuevo mis besos, pero yo aproveché que necesitábamos coger aire para respirar, para dejar mi frente apoyada de la suya mientras recuperaba mi respiración tratando de calmar la libido que se había despertado de repente.
- ¿Esto significa que me aceptas de nuevo, que eres mi novia? -le pregunté sin apartar la frente de la suya, sintiendo como su agitado aliento golpeaba contra mi cara, intentando así recuperar el control.
- No tengo costumbre de besar de esta manera a todo el que se me ponga por delante, Edward - dijo con dificultad lo que me hizo sonreír. De nuevo ella llegó hasta mis labios y yo gustoso la recibí, mordiendo ese delicado y rosado labio antes de apartarme de nuevo para perderme en esos hermosos ojos color chocolate que me miraba totalmente oscurecidos por el deseo…
- No sabes que feliz me haces Bella - le confesé sin apartar mi mirada de ella. En sus labios apareció una hermosa sonrisa, casi nerviosa, y sus mejillas me regalaron de nuevo un tímido sonrojo -. Eres tan hermosa. Eres la mujer más preciosa que han admirado mis ojos, Bella.
- Edward… me averguenzas….- se quejó apartando la mirada avergonzada.
- Es cierto - dije sintiendo como su cuerpo se adaptaba completamente al mío, y notando como de nuevo mi sexo palpitaba ansioso, pero no… no podía perder el control de nuevo, tenía que curar ese corazón y el sello seria nuestra entrega. La besé una vez más, tierna, delicadamente y luego me separé lentamente, levantándome y tirando de sus manos para que me siguiera. Ella al principio me miró confusa pero enseguida se dio cuenta de mis intenciones y sonrió mordiéndose el labio. Podía ver la aprobación en sus ojos y eso me hizo sentir pletórico. La había recuperado, empezaríamos de nuevo, lentamente, pero juntos y además podría disfrutar de ellas sin sentirme un intrometido. Ellas eran mías, ahora eran completamente mías…
- Será mejor que me vaya, novia - le dije divertido tirando de una de sus manos para que me acompañase a la puerta; en realidad me hubiese gustado quedarme allí con ella, dormir con ella, aunque solo fuese eso, pero tenia que ir despacio, no invadiría su espacio hasta que ella misma me lo pidiese.
Ella sonrió al escucharme y tímidamente me acompañó hasta la puerta. Una vez allí, volví a acunar su rostro, una vez más volví a atrapar sus labios- ¿Mañana no trabajas, verdad? - le pregunté al separarme perdiéndome en su mirada- ¿Podríamos hacer algo juntos, no sé… podríamos…?
- Ah… yo…- ella se mordió el labio y miró tímidamente hacia el suelo interrumpiéndome -. Mañana pensaba ir a Port Angeles de compras - me confesó avergonzada. - Necesito un vestido para la fiesta de Alice y…
- ¡Oh, perfecto, te acompañaré! - le dije sonriente y feliz de poder salir con ella…
- Pero te aburrirás, tendré que probarme varios y te lo aseguro, soy odiosa cuando tengo que ir de compras - se quejó.
- Mnmmm, te probaras algunos… - dije acariciándome la barbilla , ella me miró achicando los ojos antes de golpearme graciosamente el hombro…
- Edward…- protestó
-¡Qué! yo solo digo que necesitarás a alguien que te de su opinión- le dije divertido-además ¿qué pensabas hacer con Sarah? - le pregunte..
- Llevármela, como siempre - dijo sin dudarlo.
- Ves, perfecto, así yo entretendré a esa pobre criatura que ninguna culpa tiene de que su desalmada madre la tenga de compras todo el día - dije teatralmente.
Ella rió y volvió a golpearme en el hombro - No te burles Edward, yo no soy desalmada, apenas voy de compra y siempre que lo hago ella sale ganando - dijo en su defensa.
- De acuerdo, lo retiro- dije levantando las manos en señal de rendición-. Entonces mañana nos vamos de compra, además yo también necesitaré algo para la fiesta - dije sin más -¿A qué hora os recojo? -pregunté entusiasmado llevando mis manos a su cintura y acariciándola mientra nos balanceábamos suavemente.
- No quiero quejas - me advirtió antes de dedicarme una sonrisa y acortar el espacio que la separaba de mis labios. ¡Oh,señor!, definitivamente amaba que hiciera eso. Yo atrapé su labio cuando tuvo intención de separarse, tirando de el deliciosamente, alargando esa placentera sensación que me provocaba…- ¡Entendido! - reafirmó su aviso.
- Ajam - murmuré besándola de nuevo, estrechándola aún más a mí para profundizar el beso. De nuevo un tímido gemido brotó de sus labios y yo no pude evitar sonreír sobre ellos, definitivamente me iba a costar mucho mantener mi propósito de ir lento si ella seguía entregándose a mis besos de esa manera - ¿Entonces… - le preguntarle abandonando, dolorosamente, sus labios, ganándome una protesta de su parte en forma de quejido-… a qué hora vengo a por vosotras?
Ella me miró con los ojos chispeantes, se veía tan hermosa que dolía, y mi corazón latía feliz de saberse el culpable de esa nueva emoción en ella…
- ¿Te parece bien a las nueve? -preguntó tentativamente- podrías desayunar con nosotras -murmuró mordiéndose el labio acto seguido y con un hermoso rubor adornando sus mejillas.
- Me parece perfecto, no veo la hora de que sean las nueve - le susurré antes de atraerla de nuevo a mis labios para despedirme, como Dios manda, de ella. Me alegré de tener que ser yo el que acortara el beso y no ella como lo hacía cuando estaba con él -. Hasta mañana preciosa -me despedí caminando un paso hacia tras tirando aún de una de sus manos incapaz de separarme de ella…
- Hasta mañana - me contestó ella sonriente pero estirando la mano como si para ella fuera igual de difícil la separación -. Edward, si no me sueltas la mano, no podrás irte - dijo al cabo del rato cuando se vio obligada a dar un paso hacia mí.
- Es que…- le sonreí perdiéndome de nuevo en sus ojos - me cuesta horrores separarme de ti ahora que te he recuperado - le confesé y de nuevo arremetí contra sus labios. Ella me respondió con la misma intensidad pero acabó sonriendo sobre ellos.
-Parecemos dos tontos, cualquiera que nos vea… - dijo divertida.
- Cualquiera que nos vea me envidarán, te lo aseguro -le contesté besándola una vez más - Te quiero - le susurré y dándole un último beso, me separé de ella y comencé a caminar hacia mí casa - ¡Te quiero! - volví a gritar como la noche anterior al cruzar a mi jardín y de nuevo escuché su risa - Y métete dentro ya - le regañé desde el otro lado -, no pienso irme hasta ver que cierras la puerta.
- De acuerdo -dijo en voz alta -. A las nueve, no lo olvides….- me recordó.
- Ya cuento las horas, preciosa. Hasta mañana - le contesté de vuelta y le mandé otro beso. Ella sonrió negando con la cabeza pero finalmente, se llevó la mano a la boca dio un beso y sopló en mi dirección. Yo me quedé como idota mirándola, recordando emocionado la primera vez que ella me había mandando un beso así y en ese momento le di gracias al cielo por haber recuperado a mi salvajita.
Continuará…
N/A.¡Ay, por dios! que me derrito... en serio, es que me pueden estos dos..ajajajja, estoy con un atracón de azúcar de mucho cuidaaaao..ajajjajaj. Y lo que queda.. ¿No es para comérselo? ya me imagino a Bella apoyada de la puerta y suspirando cuán quinceañera...ainsss (suspiro) ¿Y mi mocosita?, definitivamente como decís esta renacuaja lo tiene loquito, pero ..¡es que es un padrazo!.
En fin mis niñas, no os podréis quejar, que ya al menos lo ha aceptado como novio; además, debéis reconocer que soy como un buen amante, me entretengo en los preliminares...(movimiento sugerente de cejas) así estaréis al punto de ebullición cuando...ains, cuando pase (saraes suspira)...
Espero que os haya gustado, ya me lo hareís saber .Os agradezco infinitamente vuestro apoyo, especialmente a:
Vale; A Bella Cullen; Sarah-Crish Cullen; Milhoja; NaChiKa Cullen; yasmin-cullen; tany cullen; AnndieCullenM; Itzel; Paaameeelaaa; Dreams Hunter; beluchiss; mariees; Sky Lestrange Aliena Cullen; gbyaln; evecullen94; cutita2; Areli Pattirson; samyzoe; Nurymisu;SerenitySey; Cullen Vigo; EdwardKaname; deandramari ; NuRySh; EdbEll CuLLen; alicia; EdithCullen71283; mariclau; jupy; Sieg-93; maddycullen; litzy; JosWeasleyC; Iare; toat86; BeeLaDarcy; Saha Denali ; vivi S R; Pacita Delitah Cullen; Angie Masen; hilarycullen17;Denisse-Pattinson-Cullen;VictoriamarieHale; klaxi; mmenagv; themis78; bellarenesmee alias NATI ; L'Amelie; AnaGabrielaMora;LeidaJim; Addy Ortiz; Pretty in the Sky; Krystel01; gpattz; Partisan11; Yeya Cullen anita cullen;Andy'XoxO; BlackCullen; Julimuliluli Zwein Siten;Katlyn cullen; LoreMolina; Tamynna; ludgardita; anónimo; Blapagu; indacea; Claudhia Lady Cullen; Karla Masen Lasso;Mon de Cullen; nany87; robsten-pattison; Samy Cullen Black; est cullen; Ara Cullen; Enichepi; EmilioLT; anamart05; GrayLife; Paz Cullen; WiPho; Bellita Hale; Maya Cullen Masen; Dulce isabella 7; mariiarias; codigo twilight; Alisaness Cullen; Tata XOXO; Vilie Walker;Elyta; Dama 89; SalyLuna; MeliRobsten02; ThoraPoison; BETTY CULLEN; Valeria; Pulytas; adriana; ainara; Magtam 1830 YOLANDA DORADO; vale potter; Estteffani Cullen-Sawn; ari; beakis; Kat; Lurix;BkPattz; Cherryland; green'splace; MIMI; miranda cs; y amarececullenswan.
Espero que no se me haya olvidado nadie, si es así, háganmelo saber.¡ Ah! y el hecho de que haya distinguido con negritas y normal, eso sólo para que os sea más fácil reconoceros, si quereis, no porque haga distinción.
Aprovecho para daros la bienvenida a todas las que os incorporáis a la historia.
Gracias también a todas las que me añadís a favoritos y alertas, espero no defraudaros..
¡Ah!, una cosita. Algunas me habéis preguntado cuántos capis tiene la historia; os voy a ser sincera, no tengo ni idea... Tengo planteada toda la historia, su trama, su nudo, su desenlace, pero... estoy siempre abierta a que las situaciones salgan solas, así que...lo que de pronto espero haber resuelto en un capi, resulta en dos, lo que hace que el numero de capis esté cambiando continuamente. Pero no creo que termine antes del 25. Así que...aún nos queda bastante que disfrutar.
Y ahora si mis niñas, os dejo. Un beso enorme a todas, especialmente a mis reques.
Que tengáis un buen inicio de semana y un provechoso puente a las españolas. ¡Hasta el miércoles!
Besitos.
/(^_^)\saraes.
