Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer yo sólo sueño con ellos.
Hola mis niñas, aquí estoy de nuevo, pero... espera un momento, algo no me huele bien...¬¬ ¿Por qué tengo la sensación de que me ocultáis algo? Mmmn... (saraes mira hacia su derecha y observa que Noe disimula silbando con las manos en la espalda...-Qué - le pregunta Noe como ofendida tras la mirada suspicaz que le acaba de regalar - A mí no me mires, que culpa tengo yo de que tus lectoras miren como locas ansiosas, no haberlas dejado así la última vez - le contesta con seguridad tratando de disimular; justo cuando ve que saraes se vuelve mira al frente y achica los ojos hacia las lectoras advirtiéndoles - Chicas, por favor, disimulen ¡leches!- gesticula. De nuevo saraes mira hacia ella tras el sonido de un siseo y de nuevo la mira con los ojos achinados- Espero que no te hayas atrevido...no, tú no te atreverias - le contesta con arrogancia...Noe traga en seco y deja escapar una suspiro de alivio. saraes vuelve su atención al frente e intenta ignorar esa sensación que tiene)
En fin, que espero que este capi redima mi pecado de haberos dejado así la vez anterior. Ainss... mejor que tengais el kit a mano por si las moscas..ajajajja Ahora sí...¡qué lo disfrutéis!.
;)
"Secreto de una traición"
Capitulo XVI.
"- No te vayas, Edward - dijo de nuevo girándose y quedando frente a mí, entre mis brazos; sus ojos tenían un brillo que sólo vi una vez, y fue el bendito día que por primera vez la hice mía… - quédate…- volvió a susurrar…"
- Bella…- musité incapaz de controlar la emoción que me embargó al oírla de nuevo - ¿Estás segura?
- Ajam…-asintió con un hilo de voz mirándome con unos ojos suplicantes, cristalinos…
De pronto todo pareció dar vueltas a nuestro alrededor mientras nosotros nos manteníamos fijos mirándonos el uno al otro. El sonido de nuestros corazones comenzó a sonar como una banda sonora haciendo el momento mágico. Mi corazón comenzó a bombear de una manera alarmante, provocándome una necesidad casi mortal por volver a besarla…
Con la tierna imagen de sus ojos suplicantes, sus labios rosados entreabiertos, y su respiración entrecortada golpeando mi rostro, me incliné y volví a presionar sus labios, llevando mis manos a su cara y ahuecándola con devoción, con esa devoción que sentía por todo lo que ella me hacia sentir. Quería ser tierno, me salía ser tierno, quería amarla como nunca antes la había amado, sin prisas, con la reverencia que ella merecía.
- Edward…- susurró casi con dolor, y me separé lo suficiente para ver como sus ojos, humedecidos, me suplicaban por hacerla sentir todo lo que todos estos años le había negado…
Me partió el alma verla tan indefensa, expuesta a que nuevamente le rompiese el corazón; pero era algo que nunca más iba a ocurrir, simplemente porque yo sin ella no era nada; necesitaba sus besos, sus caricias, su risa… lo necesitaba todo de ella para seguir respirando.
- Te amo…-susurré antes de besarla de nuevo; y cuando ella abrazó mi cuello con sus brazos, mientras nuestras bocas se unían demandantes, la cogí en brazos, lo que la hizo gemir por lo inesperado, y comencé a caminar con ella lentamente, sin dejar de besarla, abrazando su delicado cuerpo mientras la llevaba a su habitación como lo que era, una princesa.
Al principio estuve atento a sus reacciones; pararía en el preciso instante en el que viese alguna señal de inconformidad en sus ojos, pero eso nunca llegó. Sus labios y su lengua me devoraba ansiosamente; sus dedos, enterrados en mi cabello, me hacían estremecer al sentir su necesidad; y así llegué al templo de su habitación, esa habitación que me acogió y que ahora se convertiría en un altar para mí, el altar donde adorar a mi diosa, donde amarla, donde demostrarle todo lo que ella me hace sentir…
De sus labios se escapaban pequeños gemidos mientras sus brazos me abrazaban ansiosos…
- Te amo, te amo…- le susurraba una y otra vez incapaz de controlarme, era lo que sentía. La apoyé delicadamente sobre el colchón separándome lo suficiente para disfrutar de esa imagen; de sus ojos totalmente dilatados, sus labios hinchados por mis besos, y su respiración jadeante y provocadora.
- Edward…- volvió a susurrar invitándome a aproximarme. Acorté la distancia que me separaba y la volví a besar. Mis ojos se cerraron al sentir como todo su cuerpo ardía bajo el mío, como sus labios apresaban desesperadamente los míos, como sus brazos me atraían a ella con fuerza, con determinación… Pero aunque me moría por volver a enterrarme en ella, en volver a sentir como su interior me acogía con la más placentera de las caricias, demostrando que ese era mi hogar, decidí ir despacio. Quería hacerla tocar el cielo, quería que sintiera en cada caricia, en cada beso, en cada gemido que brotaba de mi boca, lo mucho que la amaba. No era sexo, esta vez iba a borrar esa maldita imagen y sensación que tenía de cuando engendramos a nuestro ángel, esta vez ella sabría cuánto es que la necesito, cuánto es que la adoro...
Abandoné sus labios pero no su piel; llevé sus brazos alrededor de su cabeza deshaciéndome de su abrazo, lo que la hizo fruncí el entrecejo confusa; pero le sonreí mirándola con determinación, diciéndole con la mirada que estaba dispuesto a adorar ese cuerpo… De sus labios brotó un gemido que trato de ahogar pero que produjo un efecto devastador en mí, provocando que todo mi cuerpo despertara de la manera más brutal…
- Te amo… - gesticulé nuevamente antes de deslizar mis labios delicadamente por su mandíbula hasta la delicada piel de su cuello, la que mordí sin poder evitarlo recibiendo nuevamente un gemido de placer por su parte.
- Te amo…-susurré una vez más en su oído, sintiendo como su piel respondía en el acto erizándose. Me sentía pletórico por hacerla sentir así, que yo fuera el elegido para hacerla sentir así… que sólo fueran mis caricias las que ella quisiera…Dios, era jodidamente afortunado de que me quisiera a mí… Mis ojos se humedecieron inevitablemente mientras seguía amándola con mi boca. Fueron muchos años esperando por este momento. Mi corazón latía como nunca antes lo había hecho; mis manos viajaron lentamente por su costado hasta llegar a la orilla de su camiseta y sin dejar de besarla, comencé a subirla, dejando su piel desnuda al paso, acariciando con la yemas de mis dedos esa sedosa piel que tanto había esperado por mí.
Su pecho subía y bajaba agitadamente, erradamente, necesitadamente; sus ojos se clavaban en los míos provocándome un escalofrío inmediato, consiguiendo que un torrente de lujuria encendiese cada una de mis terminaciones nerviosas…
Una vez que me deshice de su camiseta, quedé maravillado viendo como sus pechos, ocultos parcialmente tras un delicado sujetador, subían y bajaban al ritmo de su acelerada respiración ante mi atenta mirada. Lamí mis labios incapaz de evitar la necesidad que tenía de saborear la delicada textura de sus pechos, de enredar mi lengua con sus delicados pezones que ansiaba ver erguidos, necesitados de que los atendiese; y sin demorarlo por más tiempo tiré de una de sus copas hacia abajo y lo devoré…
Pequeños gemidos brotaban de sus labios excitándome, provocándome mucha más hambre de ella; sus manos fueron a mi cabello y enterrando sus dedos en el, me apretaba contra su pecho, pidiéndome así que continuara, que siguiera haciéndole sentir toda esa explosión de placer que yo mismo sentía al tener ese rosado y erecto pezón entre mis dientes, acariciándolo con la lengua, sintiendo en el acto el calor sofocante de su piel..
- OH, Edward…- la oí gemir y mi miembro vibró ansioso en respuesta. Sin poder evitarlo embestí sobre su muslo. Era insoportable la necesidad que tenía de ella… con rudeza, a pesar que quería ser delicado, tiré de la otra copa exponiendo así sus dos pechos desnudos sobre él… Dios, era la imagen más endemoniadamente erótica que había visto en mi vida. De nuevo me lancé al otro pecho para mostrarle la misma atención mientras con una de mis manos masajeaba y pellizcaba el anterior. Bella seguía retorciéndose y gimiendo delicadamente, pero cada vez más errada tras mis caricias….
- Dios…Edward…
- Te amo…- volví a susurrar; era lo que quería que escuchara todo el tiempo, que la amaba con todo mi cuerpo, con mi voz, con mis caricias, con mis besos…
Cuando me sacié de sus pechos acaricie su piel hasta llegar a la liguilla de su pantalón… Ella volvió a gemir y a una, casi inapreciable, señal de mi parte, levantó sus caderas ofreciéndose por entera para que yo pudiera deshacerme por fin de esas piezas de ropa que me entorpecían. La dejé desnuda ante mí, completamente desnuda, sólo el sujetador, con sus pechos sobre él, era lo único que quedaba y que, después de deleitarme una vez más con esa excitante imagen, me deshice también, liberándolos por completo, ahuecándolos con mis manos con reverencia…
-Edward…por favor - me rogó apenas con un hilo de voz, enfebrecida, sintiendo como sus caderas se elevaban y rozaban contra mi sexo, que totalmente erguido, sólo era cubierto por la fina tela de mi pantalón… Sólo esa caricia me llevó casi al borde. Apreté los ojos tratando de controlarme, no…no podía permitir que algo así ocurriera…
De pronto sentí como sus manos llegaban a mi estomago y de un rápido movimiento se deshizo de mi camiseta, los músculos de mi pecho y mis brazos se tensaron al sentir como sus manos me acariciaban, como, mirándome con hambre, deslizaba lentamente sus dedos delineando cada línea que aparecía en mi cuerpo, una vez más cerré los ojos tratando de contenerme, estaba totalmente excitado, una gran presión se instaló en mi bajo vientre que involuntariamente embestía una y otra vez contra su sexo, que se removía bajo mi cuerpo provocando una deliciosa y enloquecedora fricción…
- Por favor….no me tortures más - me suplicó en un susurro. Clavé mi mirada en ella mientra sentía como ella bajaba lo suficiente mis pantalones para liberarme; de nuevo cerré los ojos ante la sensación que me provocó sentir como mi glande acariciaba sus húmedos pliegues -. Por favor…- volvió a suplicar removiéndose lo suficiente como para que mi miembro diera con facilidad con su húmeda entrada. Me hubiese gustado haber sido más gentil, quería haber retrasado más ese momento, pero la necesidad que nos envolvía era ya dolorosa para los dos, así, sin poder soportarlo más… me dejé llevar por mis bajos instintos llevando de nuevo mis labios a los suyo, enterrando mis lengua en su boca tratando de estar con todo en contacto con ella; embestí introduciéndome lentamente en su ardiente cavidad que me acogió en el acto provocando que un gemido gutural saliese de lo más profundo de mi garganta…
Enloquecí al sentir de nuevo esa sensación, como su carne me abrazaba ardiente, provocando que un escalofrío me recorriese de pie a cabeza. Era increíble sentir tanto placer sólo al introducirme en ella… era definitivamente mi hogar…
- Oh Dios…- musitó y se removió incitándome a penetrarla algo que no dudé en hacer… Embestí, una y otra vez, una y otra vez, llevando mis manos a sus caderas que no dejaban de revolverse bajo mi peso, enterrando los dedos en ella, buscando profundizar más mis penetraciones, enloqueciendo de placer…
Ella dejó mi cabello y se sujetó con fuerza de las sábanas mientras su cuerpo se deslizaba una y otra vez en cada embestida…
- Te amo…te amo…te amo….- le susurraba ido, incapaz de pensar en nada más mientras el placer me consumía, mientras su carne se estrechaba a mi alrededor, mientras sus jadeos cerca de mi oído me estremecían..
La hice mía, completamente mía; mordía sus labios, clavaba mis dedos en sus caderas, devoraba sus pechos que se agitaban en cada embiste… y no dejaba de decirle cuánto la amaba, hasta que sentí como todo su cuerpo se contraía, como sus jadeos y gemidos se multiplicaban, como su respiración jadeante, la ahogaba antes de explotar y temblar enloquecidamente en torno a mí…. Lo que me hizo tocar el cielo y en dos embestidas más todo mi cuerpo explotó derramándome por completo en ella… nuevamente en ella….hasta caer totalmente sin fuerzas…
Durante unos minutos sólo se oían nuestras jadeantes respiraciones, podía sentir como ella seguía temblando bajo mi cuerpo, mi propio cuerpo seguía temblando sobre el suyo. Pero de pronto... Bella comenzó a llorar… Al principio solo pequeños sollozos, pero al paso de los segundos y aún con su respiración agitada, esos sollozos se hicieron más profundos, más incontrolados, más desgarradores….
-Bella…- apenas conseguí decir al encontrar las fuerzas para levantarme lo suficiente y poder ver como miles de lágrimas brotaba de sus ojos aún cerrados, fuertemente cerrados…- Bella….- volví a susurrar dolido al verla tan afligida. Lo sabía, me había vuelto a equivocar… todo mi cuerpo se tensó hasta que ella abrió sus ojos y con los labios temblorosos y una mueca de verdadero dolor apenas susurró…
- No me dejes Edward… no te vuelvas a marchar….- suplicó totalmente rota bajo mi cuerpo..
Dios mío, cuánto dolor en esa petición.… cómo podía haberla hecho tanto daño, tan frágil, tan delicada mi niña y tan injusta la vida que nos había tocado vivir…
- Jamás… - susurré sintiendo como gruesas lágrimas caían de mis propios ojos - nunca más…- reiteré y me abracé a ella, besando todo centímetro de su cara tratando de beberme esas dolorosas lágrimas…-, no puedo vivir, Bella, si no estás a mi lado - volví a repetirle y lo seguiría haciendo hasta que ella dejara en el olvido esa sensación de abandono….ese temor a que me marchara, a que de nuevo desapareciera de su vida.. De su pecho seguía brotando un llanto incontrolado, de nuevo había entregado su vida en mis manos y esta vez iba a ser merecedor de ella… - Te amo…- una vez más le susurré mientras no dejaba de besarla, ahogando ese sollozo que la hacia tan vulnerable, sintiendo como sus brazos me rodeaban desesperadamente y me estrechaban con tanta fuerza que me conmovía, como si así realmente no pudiera desaparecer…
Poco a poco su llanto fue despareciendo, ahogado en mi boca.- No lo dudes más, mi vida… - le susurré al ver como iba tranquilizándose -, yo soy solo tuyo, te pertenezco por completo, como tú me perteneces a mí…- sus ojos de nuevo brillaron aún aguados por las últimas lágrimas que se negaban en desaparecer.
- Te amo…- susurró al fin ella con voz temblorosa; mis ojos se cerraron ante la emoción que me sobrecogió..- solo te amo a ti…- volvió a repetir emocionada…-yo no soy nada sin ti…
-Mi amor…-dije antes de besarla de nuevo; que doloroso tener que estar confesándonos esto aquí, y que hermoso al mismo tiempo.
Una vez más la hice mía, como lo que era, completamente mía. Entregándonos de nuevo en cuerpo y alma. Rodando por la cama con nuestros cuerpos sudorosos, enfebrecidos, sin dejar de besarnos en un solo momento … sintiéndola enloquecido desde arriba, sintiéndola totalmente perdido en el deseo desde abajo, sintiéndola siempre… hasta que de nuevo los dos nos fundimos en una nueva explosión de placer mientras la tenia a horcajadas sobre mí…
-Te amo…- volví a repetir acariciando su espalda mientras ella acariciaba perezosamente mi pecho tras recuperar de nuevo nuestras respiraciones; sonreí al sentir como una vez más su cuerpo vibró sobre el mío… Y me sentí feliz de hacerla sentir así…
- Me alegra que te hayas quedado - susurró de pronto sobre mi pecho; de nuevo sonreír, me hubiese ido sin duda por ella, pero si hubiese tenido que elegir, ese seria el lugar donde querría estar… siempre.
- No hay un lugar donde más desee estar que aquí, Bella - le dije enterrando mis dedos en su cabello y besando con sentimiento sobre su cabeza - ningún lugar…-reiteré.
Ella elevó su rostro y clavó sus hermosos ojos que, en la penumbra de la habitación, lucían brillantes; y me pareció el ser mas hermoso del universo; con sus mejillas sonrojadas, sus ojos centelleantes, sus labios irritados por la fricción con los míos, y el nacimiento de esos deliciosos pechos que quedaban casi aplastados contra mi propio pecho, sintiendo el calor de su cuerpo contra mi piel… Sonreí maravillado contemplándola. Un nuevo relámpago iluminó la habitación haciéndola más hermosa si cabe.
- Te amo, Edward - susurró provocando que mi corazón latiese desenfrenado al oirla una vez más , sobretodo al ver como lentamente acortaba la distancia que nos separaba y me besaba de nuevo..
De pronto un trueno rompió el relajante sonido de la lluvia, que por un tiempo, pareció darnos una tregua; y acto seguido un llanto de terror nos llegó desde la habitación de mi pequeña princesa…
- Oh, mi niña - musitó Bella con una mueca de preocupación separándose de mí. No negaré que mi corazón se paralizó al oírla también. Realmente se oía asustada. De pronto Bella comenzó a levantarse rebuscando sobre el revoltillo de sábanas dónde había quedado su camiseta…-. Edward, yo…. siento esto , pero…- se veía mortificada, algo le preocupaba y no entendía el qué podía ser.
- ¿Qué pasa Bella…? -pregunté sentándome en la cama y parando su movimiento haciendo que quedara sentada sobre mis piernas…
- Es… Sarah, yo… ella…- seguía balbuceando, de nuevo otro relámpago iluminó su rostro, podía ver la preocupación en el…
- Bella, dime…¿qué te preocupa? - le pregunté mientras ella, aún sobre mis piernas, terminaba de ponerse la camiseta…
- Yo siempre duermo con ella cuando hay tormenta - me confesó mordiéndose el labio y mirándome con disculpa..
- Qué…- susurré y no pude evitar sonreír.
- No te preocupes, tú puedes quedarte aquí… yo dormiré con ella en el otro….
Pero atrayéndola de nuevo a mí la besé interrumpiendo su verborrea…
-Mmmmn…- murmuró bajo mis labios a modo de protesta…
- Calla, y quédate aquí, yo la traeré…- susurré sobre sus labios.
- Qué…- balbuceó esta vez ella…
- Que yo iré a por ella -dije besándola una vez más; de fondo el llanto de mi pequeña se volvía más alarmante…-. Anda, termina de vestirte, no creo que Sarah sea lo suficientemente mayor como para que le expliquemos que hacemos desnudos en la cama…- me burlé y ella abrió los ojos de par en par, lo que me hizo reír antes de darle una palmada en su perfecto trasero para que se levantará de mis piernas…
Ella no tardó en obedecer rebuscando ahora su ropa interior. Yo sonreí al ver el desastre que estaba hecha la cama cuando encendí la luz de la mesilla. En seguida detecté mi pantalón que había quedado tirado por el suelo, me lo coloqué junto a la camiseta del pijama y corrí descalzo hasta la habitación de mi pequeña...
- Hey , hey, qué te ocurre mi vida… -susurré desde la puerta al verla sentada en su cunita, con toda su carita bañada en lágrimas, con las babas que se escurría de su boca entre abierta que mantenía su chupete entre los dientes mientras lloraba… las velas de moquitos le llegaban casi a la boquita…
- Coge, papi… coge - me pidió llorando, cerrando y abriendo ansiosamente sus puñitos con los brazos extendidos, nada más verme; me partió el alma ver lo asustada que estaba..
- Ya princesa, ya pasó todo - le dije para tranquilizarla cuando la cogí y la abracé fuerte contra mi pecho. Ella enterró su carita en mi cuello y sus manitas se aferraron al cuello de mi camiseta como si la vida le fuera en ello. Su pecho se contraía angustiosamente, realmente estaba asustada-. Ya mi cielo, ya está aquí papá - le susurraba mientras me mecía tratando de tranquilizarla. Ella seguía llorando, pero a cada segundo que pasaba, su intensidad era menor. Cuando ya sólo pequeños espasmos brotaban involuntarios de su pechito, la llevé hasta su cambiador y le cambié su pañal que estaba también empapado. Ella tenia todo los ojitos rojos pero parecía estar más tranquila. Yo no dejaba de susurrarle cosas, incluso conseguí que me sonriera con su chupete en su boquita lo que me parecía de lo más tierno. ¡Para comérsela! De hecho, no puede evitar besar su barriguita..sus manitas, sus piecitos mientras ella reía, aunque de vez en cuando seguían esos espasmo recordando el sofocón que había tenido un ratito antes…
Una vez que la cambié, le limpié el desastre de cara que tenía. Ahora entendía por qué a los niños siempre se les dice mocosos y mocosas… ¡son una fabrica de fluidos! , pensé divertido… De nuevo a flote el amor de padre, ese que todo lo ve adorable, hasta los moquitos de su hija… Ella en todo momento sonreía, ahora se sentía tranquila y yo era el padre más afortunado del mundo por tenerla, por conseguir que se sintiera segura…
-Vamos princesa, mamá tiene que estar asustada sin nosotros - le susurré divertido mientras ella enterraba su cartita mimosamente en el hueco de mi cuello, provocándome un estremecimiento.
- Ven mi amor - le susurró Bella que tendió sus brazos a ella nada más vernos llegar. Me di cuenta de que había arreglado la cama, nadie diría que minutos antes habíamos estado haciendo el amor sobre ella. Mi pequeña extendió los brazos a su madre y me enternecí al ver como ellas se abrazaban, como Bella besaba su cabello y le susurraba palabras mientras mi pequeña asentía con la cabecita, aún con el chupete en su boquita…
- ¿Puedo? - les pregunté a las dos abriendo el otro lado de la cama y ambas me sonrieron. Los tres nos acomodamos en la cama. Mi pequeña en medio, con su carita acurrucada en el pecho de su madre y Bella de frente a mí. Era tan hermoso verlas así, juntas, pero conmigo, ahora siempre conmigo; no quería perderme ni un minuto más de este tiempo con mis chicas…
Tras las caricias que tanto Bella como yo le regalabamos a nuestra pequeña, ésta se fue relajando hasta quedarse dormida, con un mechón de cabello de su madre entre sus deditos. No pude evitar besar su cabecita. Su respiración entrecortada brotó de sus labios, lo que me hizo encoger apenado.
- Estaba muy asustada - susurré afligido. Bella me miró y me dedicó un triste sonrisa.
- Las tormentas fuertes siempre la asustan - me contestó sin apenas levantar la voz - al igual que a mí - confesó y pude notar como se avergonzaba… Por eso siempre se acostaba con ella cuando había tormentas, las dos se protegían mutuamente. Acaricié su rostro con tristeza. Cuánta falta le había hecho todo este tiempo.
- Ya no volverás a estar sola, mi amor. Yo os protegeré a las dos…-susurré y ella llevó su mano a la mía que acariciaba su rostro y con lentitud besó el dorso de mi mano..
- Gracias Edward - musitó y de nuevo sus ojos comenzaron a humedecerse - gracias por no dejar de buscarme, aunque sé que no me he portado bien contigo, que nunca debí ocultarte a Sarah, espero que me perdones….No supe cómo hacerlo mejor - confesó mortificada…
- Gracias a ti Bella, no merezco ni siquiera que me des otra oportunidad por lo mal que te lo he hecho pasar….
- Edward….
- Bella….
- Te amo - gesticulamos los dos al mismo tiempo y, teniendo cuidado de no aplastar a mi pequeña que dormía tranquilamente entre nosotros, me incliné y la besé una vez más.
- Duerme mi Bella, duerme tranquila….yo os cuidaré - le susurré y volví a reclinarme sobre la almohada, sin dejar de mirarla, pasando mi brazo por su cintura manteniendo a mi pequeña protegida en medio… como debía de ser.
No sé cuanto tiempo tardé en dormirme, solo sé que durante un largo tiempo vi como Bella sucumbía al sueño y abrazada a mi pequeña dormían placidamente.
-Gracias Dios mío - musité al verlas ahí, las dos entre mis brazos - gracias por esta nueva oportunidad que me das…- Y cerré finalmente los ojos para unirme a mis princesas en el mundo de los sueños…
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-Papi, papi pieta - oí la voz de mi pequeña y acto seguido uno de mis parpados fue abierto con rudeza, dejándome prácticamente ciego…
- Nouu Charaaaa, nouuu weja a puaapi - oí que le gritaba Bella, que por cierto ¿Por qué hablaba así?
- ¡Papi, pieta! - gritó una vez más mi ratona. De pronto sentí como trepaba sobre mí y comenzaba a moverse como a caballito - ¡pieta, pieta, pieta! - continuó diciendo
- ¡Charaaaaa noooouuu!
- Ah…no, un monstruo me está atacando - dije al despertarme llevando mis manos a la cintura de mi pequeña para subirla en el aire, quedando ella suspendida….
Mi pequeña gritaba y reía mientras yo la lanzaba hacia el aire una y otra vez.
- Eres una diablillo, cómo osas despertar a tu padre así - le dije y la atraje hasta mi cara y comencé hacer pedorretas sobre su estomago… Mi pequeña ratona comenzó a tirar de mi cabello mientras reía y gritaba por mis cosquillas…
- Lo siento Edward, traté de impedírselo, pero me cogió lavándome los dientes - dijo de pronto Bella de pie al lado de la cama…
Dejé de jugar con mi pequeña y enfoqué la vista en ella…- Oh, ¿hoy tienes que trabajar ? - pregunté apenado cuando la vi con el uniforme..
- Lo lamento, pero hoy tengo turno de mañana - dijo poniéndose los zapatos o mejor dicho tratando de mantener el equilibrio mientras se lo ponía...
- Vaya, me hubiese gustado pasar la mañana juntos - murmuré y me incliné apoyándome del codo mientras veía como mi pequeña se bajaba de la cama y caminaba divertida hacia el tocador de la madre..
- Mami intaa -le dijo mostrándole una barra de labio…
- ¡Sarah, deja eso ahí, no puedes pintarte! - le riñó Bella resoplando mientras corría de nuevo hacia el baño.
- ¿Y Sarah ? - le grité y me giré para mirar el reloj, eran las ocho de la mañana.
- Leah tiene que llegar en media hora, ella se hará cargo.
- Si quieres, yo puedo cuidar de ella…- le grité en respuesta levantándome y arrascándome la nuca mientras bostezaba -. Ven para acá bichito, como mamá te vea con eso..- le reñí cuando vi que comenzaba a pintarse con la barra…
- Papi mia, apaa - balbuceó con la sonrisa más radiante. La cogí en brazos y la llevé hacia el cuarto de baño. Bella se terminaba de recoger el cabello.
- OH no, Sarah, otra vez no…-se quejó Bella cuando la vio a través del espejo.
-Lo siento, esta diablillo es más rápida que yo…- dije disculpándome mientras me acercaba y le daba un beso en la mejilla - Buenos días - le susurré. Ella sonrió y se giró devolviéndome el beso pero en mis labios.
- Buenos días - dijo sonriente. Tomó una toallita y comenzó a limpiar la cara de mi niña..
- No mamá no…Chara apaaa - se resistía ella batallando contra la madre.
-Por favor, todas las mañanas igual - se quejó Bella suspirando…
- Deja, ya la limpio yo…-le dije quitándole la toallita y pasándola por sobre la boquita de Sarah - Bella, que yo podría hacerme cargo de ella hoy…
- No Edward, hoy es viernes, Sarah irá a la guardería y luego ya la recojo yo…
- Vaya, va a ser un viernes muy solitario para mí - dije sin pensarlo….
- Ay Edward, me siento mal, pero tengo que trabajar y no quiero que la niña rompa su rutina… entiéndelo…
- Está bien, no te preocupes, aprovecharé para acabar la pared del salón.
- ¿Nos veremos luego entonces ? - me preguntó mordiéndose el labio.
- Claro - dije como si fuera lo más obvio…- ¿A qué hora sale Sarah de la guarde? - le pregunté interesado..
- Puede estar allí hasta las cuatro, ¿por qué?
- ¿Y a qué hora acabas tú ?
- A las cuatro - contestó ella mirándome con intriga…
- Llévate una muda al trabajo, algo cómodo, iré a buscarte allí…- le dije sin más…
- ¿Pero….pero a dónde vamos… y Sarah?
- Sólo dile a Leah que yo la recogeré y me haré cargo; tranquila… tomaré todas sus cosas… - me adelanté a decir cuando vi su intención.
- No me vas a decir dónde pretendes llevarme , ¿verdad?
- Exacto, será una sorpresa - le dije sonriente besándola de nuevo.
- ¡Bella, ya estoy aquí! - escuchamos de pronto la voz de Leah desde la parte de abajo- ¡Voy a hacer café, ya son y cuarto, vas a llegar tarde! - le gritó una vez más.
- ¡Ya bajo Leah, gracias!- le contestó Bella y dándome un beso más se giró hacia el espejo para seguir con su peinado…
- Humm…Bella, ¿no te molesta qué Leah me vea aquí? -pregunté bajando a mi pequeña que comenzó a jugar con un cepillo que encontró…- Digo, se que ya estamos juntos, pero… no quiero que te sientas violenta por la situación - dije mirándola através del espejo.
Ella enfocó su vista en mí, y después de morderse el labio, sonrió. -No Edward, he tomado una decisión, no tengo intención de ocultar lo nuestro - dijo volviéndose y pasando sus manos alrededor de mi cuello, mis manos fueron directas a su cintura.
- A menos que seas tú el que no quiera decirlo - susurró antes de besar mis labios.
- ¡Estás loca! Gritaría que eres mía ahora mismo - dije apretándola contra mí y besándola más intensamente. Ella rió sobre mis labios ante mi reacción. Y yo me deleite con sus labios, con sus caricias, de su deseo por unos minutos más mientras Sarah se distraía con unos cepillos ….
- Edward, me harás llegar tarde y créeme, Alice puede ser encantadora, pero no la querrás ver enfadada -susurró divertida sobre mis labios…
- Esta bien, pero te voy a extrañar, no veo la hora de que sean las cuatro.
- Siempre puedes ir a tomarte algo, no tienes prohibida la entrada - dijo divertida besándome de nuevo y yo encantado de que lo hiciera..
- Mmmn, suena muy tentador, lo pensaré….- me hice el interesante y ella golpeó de nuevo mi hombro.
- Ahora déjame o me harás llegar tarde.
- Está bien - dije disconforme; una vez más ella se giró y comenzó a aplicarse un poco de brillo en los labios.
- Por cierto Edward, ni se te ocurra bajar así, sobre la silla te he dejado tu ropa de ayer.
- Oh, gracias, la verdad que me daba un poco de vergüenza salir así delante de leah…- ella echó una rápida mirada sobre mi atuendo y sus ojos se abrieron de par en par cuando se dio cuenta de cierta parte de mi anatomía que tras ese dulce intercambio de besos había despertado súbitamente.
- ¡Edward! - casi gritó mirando corriendo hacia nuestra pequeña que seguía distraida con los cepillos, provocando mi risotada, al oir un suspiro de alivio al verla.
Bella acabó de arreglarse y corrió con Sarah para cambiarla y dejarla con Leah. Yo aproveché para vestirme y bajé cuando Bella le daba el último sorbo a su café…
Leah, que también tomaba el suyo, se atragantó al verme entrar en la cocina…
-Edward…- dijo con la voz atorada- vaya sorpresa - continuó diciendo una vez recuperarse y mirando a Bella con la pregunta escrita en su cara…
- Ahhh…Leah, ya conoces a …mi….- yo rodé los ojos, si le costaba a Leah, no quería pensar lo que sería cuando se lo dijese a Jacob…
- A su novio - terminé la frase por ella llegando hasta ella y besándola en los labios. Leah nos miró con una sonrisa, sabia que ella se sentía feliz por nosotros.
- Ya…si…lo conozco - dijo divertida. Y se volvió a mirar a mi pequeña que jugaba con una cuchara y su plato sobre su trona, tratando de alcanzar un trozo de pastel que había sobre la mesa…
- ¡Ay dios mío, ya son y media! - dijo Bella levantándose y besando a mi pequeña que le dedicó una amplia sonrisa..- Pórtate bien en la guarde, mi niña, no seas trasto - le recomendó-. Leah, Edward será quien recoja a Sarah hoy. Tómate el resto del día libre.
- De acuerdo - contestó con una radiante sonrisa ella terminando de preparar el biberón de mi niña.
- Edward, ahhhh….nos vemos luego, ¿sí? - me dijo a mí y yo le sonreí.
- Vamos, te acompaño al coche - le dije después de despedirme con un beso de mi princesita - Luego papá va a recogerte, ¿de acuerdo?- le dije y ella me puso los morritos para que le diera otro beso.. - Adiós Leah - me despedí de ella también y seguí a Bella hasta el coche.
- Voy a llegar tarde - dijo buscando en su bolsa la llaves del coche. La giré tomándola por la cintura- Edward, voy a llegar tarde..
- Tranquila Bella, no te dejaré ir así, ¿prefieres que te lleve yo…
-¡Qué! ¡NO! - dijo mirándome como si me hubiese salido otra cabeza…
- Pues relájate, no quiero que mi preciosa novia se estrelle contra un árbol por correr - le dije divertido, acortando la distancia para volver a besar - te voy a extrañar - le susurré sobre sus labios, ella cerró los ojos y dejó escapar un suspiro
- ¡A la mierda si llego tarde! -y abriendo los ojos, llevó su mano a mi nuca y tiró de mí hasta estrellar de nuevo sus labios enérgicamente sobre los míos. Yo reí por su ímpetu y la rodee con mas fuerzas pegándola completamente a mí para profundizar aún más el beso si cabe.
- Te quiero- le susurré después de bajar la intensidad del beso..
- Yo también te quiero - me contestó y me besó una vez más…- te veo luego…
- A las cuatro estaré allí - le dije y ella se separó regalándome una adorable sonrisa.
- Eres una mala influencia para mí, que lo sepas - dijo entrando en el coche y mirándome por la ventanilla…
- Y más que pienso serla - le dije divertido introduciendo mi cabeza por la ventanilla y robándole un beso más… - Hasta luego, mi amor…- Me despedí y la dejé marchar, viendo como su camioneta se incorporaba a la carretera y se perdía de mi vista. Miré hacia la casa de Bella y Leah miraba sonriente por la ventana, me saludó haciendo un gesto divertido con el pulgar hacia arriba, y yo no puede evitar sonreír feliz. Volví mi mirada de nuevo a la carretera hacía el lugar por donde ella había desaparecido y suspiré...Ya contaba las horas para volver a estar con mis princesas….
Continuará…
N/A. Dios, sin comentarios, tanta calor me ha dejado sin palabras. Se hizo de rogar el momento pero...creo que mereció la pena ¿no? Definitivamente amo a este Edwrad, sabe lo que necesita cada una de ellas...Aunque reconozco que Bella me ha sacado unas cuantas de lágrimas... pobre mi dulce Bella, de verdad le aterra la idea de volverlo a perder y no es para menos. En fin, como loca estoy ya por saber que pasará a partir de las cuatro...ains...(suspiro)
Espero que os haya gustado, ya me lo hareís saber .Os agradezco infinitamente vuestro apoyo, especialmente a:
Vale; A Bella Cullen; Sarah-Crish Cullen; Milhoja; NaChiKa Cullen; yasmin-cullen; tany cullen; AnndieCullenM; Itzel; Paaameeelaaa; Dreams Hunter; beluchiss; mariees; Sky Lestrange Aliena Cullen; gbyaln; evecullen94; cutita2; Areli Pattirson; samyzoe; Nurymisu;SerenitySey; Cullen Vigo; EdwardKaname; deandramari ; NuRySh; EdbEll CuLLen; alicia; EdithCullen71283; mariclau; jupy; Sieg-93; maddycullen; litzy; JosWeasleyC; Iare; toat86; BeeLaDarcy; Saha Denali ; vivi S R; Pacita Delitah Cullen; Angie Masen; hilarycullen17;Denisse-Pattinson-Cullen;VictoriamarieHale; klaxi; mmenagv; themis78; bellarenesmee alias NATI ; L'Amelie; AnaGabrielaMora; LeidaJim; Addy Ortiz; Pretty in the Sky; Krystel01; gpattz; Partisan11; Yeya Cullen; anita cullen; Andy'XoxO; BlackCullen; Julimuliluli Zwein Siten;Katlyn cullen; LoreMolina; Tamynna; ludgardita; anónimo; Blapagu; indacea; Claudhia Lady Cullen; Karla Masen Lasso;Mon de Cullen; nany87; robsten-pattison; Samy Cullen Black; est cullen; Ara Cullen; Enichepi; EmilioLT; anamart05; GrayLife; Paz Cullen; WiPho; Bellita Hale; Maya Cullen Masen; Dulce isabella 7; mariiarias; codigo twilight; Alisaness Cullen; Tata XOXO; Vilie Walker;Elyta; Dama 89; SalyLuna; MeliRobsten02; ThoraPoison; BETTY CULLEN; Valeria; Pulytas; adriana; ainara; Magtam 1830 YOLANDA DORADO; vale potter; Estteffani Cullen-Sawn; ari; beakis; Kat;Lurix;BkPattz; Cherryland; green'splace; MIMI; miranda cs; amarececullenswan; lexa0619 Keimasen86; bellaliz; Bere Moreno y a kellys.
Espero que no se me haya olvidado nadie, si es así, háganmelo saber.¡ Ah! y el hecho de que haya distinguido con negritas y normal, eso sólo para que os sea más fácil reconoceros, si quereis, no porque haga distinción.
Aprovecho para daros la bienvenida a todas las que os incorporáis a la historia.
Gracias también a todas las que me añadís a favoritos y alertas, espero no defraudaros..
Y ahora si mis niñas, os dejo. Un beso enorme a todas, especialmente a mis reques y a mis seudoreques. Yeya, Andy, July, no sabeis lo mucho que os echamos de menos. Espero que acabéis pronto con vuestros examenes y volváis a regalarnos vuestra presencia en el club. Ely...Yo quiero esa sorpresa ¡YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Te extraño a morir /(;_')\
Que tengáis un buen comienzo de semana a todas, ya saben, nos vemos el miércoles. ¿cuál pensáis ustedes que será la sorpresita? diviértanme con sus teorias please (saraes pestañeando)
Besitos.
/(^_^)\saraes.
