Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer yo sólo sueño con ellos.

¡Hola preciosas! Aunque lamento no poder actualizar dos veces por semana, os aseguro que haré lo posible para que no os falte el capi.

¡Disfrutadlo!

;)


"Secreto de una traición"

Capítulo XXII.

- Buenos días, mi amor - escuché susurrado cerca de mi oído mientras me estremecía al contacto del cálido aliento que golpeaba sobre el hueco de mi cuello, antes de sentir la tibieza de unos labios dejando un suave beso justo ahí…

Gemí perezoso mientras me acurrucaba deseoso de volver a sentirlo, aunque en su lugar, fue la vibración de una risita la que me abordó, provocando que me estremeciera otra vez a la par que mis labios se comenzaban a curvar en un sonrisa.

- Vamos dormilón, despierta…- volví a oír.

- No, aquí se está muy bien…- rezongué con una voz ronca para volver a escuchar esa divertida y agradable risita.

- Veo que me obligarás a despertarte…-susurró de nuevo y comencé a asentir divertido aún con los ojos cerrados, hasta que sentí como mordía candentemente el lóbulo de mi oreja..

Un largo gemido de placer se escapó de mis labios al sentir una electrificante corriente atravesar todo mi cuerpo hasta impactar directamente en mi bajo vientre, provocando que en el acto, mi amigo comenzara a tomar vida propia.

-Mmnnn, veo que ya empiezas a despertar - susurró divertida mientras sentía como una de sus pequeñas y suaves manos se colaba por entre las sábanas, y asegurándose de acariciar mi estómago, lo que me hizo encogerlo a su paso, siguió deslizándola hasta llegar a mi miembro que en el acto vibró al sentirse rodeado.

De nuevo un candente gemido se escapó de mis labios e involuntariamente removí mi cadera de manera que embestí sobre su mano…

Una vez más sonrió provocando que su boca, que aún permanecía sobre la piel de mi cuello, me hiciera estremecer.

- Estás jugando con fuego, cariño - conseguí decir a duras penas mientras me dejaba llevar por las placenteras sensaciones que sus caricias en mi sexo me estaban provocando.

- Tal vez quiera quemarme -musitó antes de comenzar a besar mi cuello deslizando su húmeda lengua hasta llegar a mi hombro y morderlo, de tal manera, que no pude evitar que una gran bola de calor se acumulase en mi bajo vientre.

No tardé en pasar uno de mis brazos por su cintura y tirando de ella, conseguí ponerla a horcajadas sobre mí, y ahí fue que abrí los ojos para contemplar la imagen más hermosa que jamás contemplaran mis ojos.

Bella lucía excesivamente hermosa, su cabellos, enmarañados, le hacían ver tremendamente sexy, salvaje, apenas cubriendo sus pechos desnudos que comenzaban a agitarse candentemente; su rostro, coloreado con un hermoso rubor, la hacía parecer un ángel , y su ojos me miraban con tal brillo, que podía verme reflejado en ellos.

Ella mantuvo su mirada en la mía, prácticamente podía sentir como me amaba a través de ella, y sin poder evitarlo, ya que mis manos picaban por querer tocarla, las llevé a sus nalgas y, sin dejar de complacerme ante su imagen, comencé a acariciarla.

Sus ojos se cerraron por un tiempo y pude ver como mordía su labio, de una manera tan excitante, mientras dejaba caer un poco su cabeza hacia tras, descubriendo parte de su pecho al removerse su cabello, que de nuevo un latigazo de placer me hizo embestir bajo ella, lo que la hizo gemir para volver a abrir los ojos y fijarlos de nuevo en mí.

- Buenos días, amor…- susurré deslizando lentamente mis manos de sus muslos hasta su espalda para deshacer el camino de nuevo. Ella sonrió y acortó la distancia que nos separaba acariciando con sus labios los míos…

No pude evitar envolver su esbelta cintura con mis brazos para poder sentir el calor de su cuerpo desnudo pegado completamente al mío, mientras no dejaba de besar su boca, buscando su lengua con la mía, presionando mis labios cada vez con más fuerza, abarcando los suyos completamente hambriento de las sensaciones que me provocaba…

Sentir el cosquilleo que provocaba sus gemidos ahogados en mi boca me excitaba de tal manera que continué embistiendo en ella provocando una exquisita fricción entre los dos, sintiendo como ella misma se restregaba para hacer que la sensación fuera más placentera…

- Así quiero amanecer cada día… -susurré cuando nos separamos en busca de aire-… haciéndole el amor a mi mujer.

- Aún no lo estás haciendo - susurró sobre mis labios antes de besarme de nuevo. Sus manos, enterradas en mi nuca, tiraban de mi cabello provocándome un excitante escalofrío.

- Eso lo remedio enseguida - le contesté y sin que se lo esperara nos hice girar de manera que su espalda quedó contra el colchón y yo me coloqué entre sus piernas, sintiendo en el acto el calor húmedo de su centro - Dios, como amo perderme dentro de ti - susurré antes de llevar mis labios a los suyos y , entrelazando mis dedos con los suyos, penetrarla sintiendo como su ardiente vientre me acogía…

Le hice el amor pausadamente, sin dejar de besar sus labios, su cuello, sus pechos; apretando mis dedos contra los suyos cuando sentía que clavaba sus uñas en el dorso de mis manos intentando contrarrestar mis embestidas.

Era el mismísimo cielo oír su respiración entrecortada o como intentaba ahogar sus gemidos presionando su boca contra su propio brazo; mordiendo en ocasiones mis hombros o tirando de mi cabello cuando le soltaba sus manos para apoyarme sobre el colchón y así penetrarla con más fuerzas, con más rapidez hasta que una vez más los dos colapsamos temblorosos y totalmente satisfechos…

Fue un verdadero regalo de compromiso poder amanecer así con ella, aunque a los pocos minutos, mientras nos sonreíamos y nos abrazábamos tratando de normalizar nuestras respiraciones, la imagen de nuestra pequeña nos asaltó provocando que los dos, deseosos de volver a verla, no tardáramos en salir de la cama.

Entre sonrisas y besos robados nos duchamos y yo aproveché que tenía aún ropa en mi casa para ir donde Bella y cogerle todo lo que ella me había pedido mientras ella, ataviada sólo con una de mis camisa, preparaba unas tostadas y un poco de café.

Tuve que hacer uso de mi mayor fuerza de voluntad para no mandar el desayuno a la mierda y hacerla mía de nuevo sobre la mesa de mi cocina, pero Sarah nos esperaba ,y aunque ella trataba de disimularlo, no podía dejar de ver la necesidad que tenía de volver a estar con su pequeña. No en vano era la primera vez que no dormía y amanecía con ella…

Después de que Bella se terminase de arreglar, nos subimos a mi coche y siguiendo sus indicaciones llegamos hasta la reserva india que había en la Push.

- Que lugar más inquietante - dije cuando comenzamos a caminar hacía una de las casas que había en el lugar.

- Es una reserva, se respira ese halo de misterio, de magia, de tradición- me contestó divertida pasando una de sus manos por mi cintura lo que me hizo pasar inmediatamente uno de mis brazos sobre su hombro y estrecharla a mí para besar su sien…

- Hola, ¿Leah, Sarah? - gritó Bella abriendo la puerta de una de esa casa de madera.

Inmediatamente una mujer, morena con rasgos indudablemente indios, salió desde lo que supuse la cocina.

- Oh, Bella, ya estas aquí - le contestó y Bella, tomándome de la mano, nos introdujo dentro de la casa.

- Hola Sue, ¿cómo estás? - le preguntó soltando mi mano y acortando la distancia que las separaba para darle un cálido abrazo.

- Muy bien hija, encantada de tener a la pequeña con nosotros, sabes que adoramos a esa criatura - le contestó con cariño.

- Si, lo sé - dijo Bella abrazándola de nuevo.

- Por cierto, ¡felicidades! - le dijo de pronto y Bella en ese momento reparó en mí que estaba en medio de la sala…

- Oh, Sue, gracias - le contestó emocionada y girando hacía mí extendió su mano, la que no tardé en tomar, y me acercó hasta ellas..- El es Edward Cullen, mi prometido - dijo sonriente y mirándome con una emoción especial en sus ojos.

- Es un placer conocerle Edward - contestó la mujer y yo no tardé en estrechar la mano que me ofrecía -. Yo soy Sue, la madre de Leah - se auto presentó.

- El placer es mío -contesté cortésmente y mirando de nuevo a Bella para sonreír al ver la emoción con la que me miraba.

- ¿Y dónde está mi pequeña? Me muero por achucharla - dijo Bella con una gran sonrisa.

- Tu pequeño torbellino está en la playa. Sólo espero que no llegue empapada como la otra vez - dijo con diversión y Bella rodó los ojos lo que me hizo sonreír.

- Esta niña es un demonio, se empeñó en tocar las olas y nos dio las vuelta de manera que acabó totalmente empapada cuando una ola la pilló en la orilla - me contó Bella lo que me hizo sonreír negando con la cabeza imaginando a mi hija tratando de esquivar las mirada de su madre para hacer sus travesuras…- Será mejor que vayamos a su encuentro. Me alegra haberte saludado Sue.

- A mí también hija, sabes que aquí tienes tu casa.

- Lo sé - le contestó ella con cariño antes de darle otro par de besos para despedirse.

Una vez más me dejé guiar por Bella que, mientras me contaba anécdotas de nuestra pequeña aquí en la playa, nos llevaba hasta dónde suponía que estarían ellas… Y no tardamos en oír el alegre gorgoteo de la risa de mi pequeña, que a lo lejos, se veía que reía feliz mientras Jacob y Leah correteaban tras ella…

De pronto sentí como Bella se tensaba a mi lado, yo mismo me tensé y sentí como ella aceleraba el paso…

- Tranquila Bella, no digas o hagas algo de lo que te arrepientas luego - le susurré al ver como apretaba sus labios en una mueca de disgusto.

- ¿Ahora si quiere jugar con ella? - dijo bastante molesta.

- Vamos tranquila cariño, piensa en Sarah - y fue decir su nombre que nuestra pequeña miró hacía donde estábamos nosotros y, dejando de lado a Leah y a Jacob, corrió hacía nosotros con los brazos extendidos y esa graciosa figura gritando..

- ¡Mamiiii!… ¡mamiiiiii…!- gritaba mi pequeña y en ese momento noté como Bella se relajaba y temblándole el labio sonrió antes de salir corriendo hacía ella…

- Hola mi niña, cuánto te he extrañado - le dijo cuando llegando a ella la cogió en brazos y la apretó fuerte contra su pecho.

Mi pequeña abrazó con fuerza el cuello a su mamá y comenzó a removerse feliz apretándose y riendo mientras Bella no dejaba de darle besos…

Me quedé unos metros a tras permitiéndoles ese espacio. Era lógico que las dos se extrañasen tanto y en cierta forma me sentí feliz. Bella, durante todo ese tiempo, nunca se despegó de nuestra hija, asegurando su bienestar y cuidado. Pendiente de que ella no se sintiera sola nunca y creciera, a pesar de no tener a su papá, como una niña feliz y querida..

- ¡Papi! - gritó de pronto mi pequeña sacándome de mis pensamientos, provocando que mis labios se curvaran en una radiante y feliz sonrisa..

- Hola princesa - acorté la distancia que me separaba de ella pera abrirle mis brazos; los que no tardó en recibir. Bella permaneció muy cerca de nosotros con su mano acariciando la espaldita de nuestra pequeña.

- Hola Bella - escuchamos de pronto y Bella, como había ocurrido al verle, se tensó sin llegar a girarse…

Yo me sentía ansioso. Por un lado tenia miedo que esto acabase en otro episodio desagradable, pero por otro lado, Bella tenía que enfrentar a Jacob de una vez por toda, sabía que en el fondo le dolía como el se había portado, ya que el cariño que sentía por él era sincero…

- Bella…- volvió a susurrar Jacob un tanto entristecido. Leah se había quedado recogiendo unas cosas de mi pequeña pero no dejaba de mirar con preocupación hacia nosotros.

Bella se mordió el labio y me miró como pidiéndome que la ayudase en este momento. Yo le sonreí tratando de infundirle ánimos y entonces mi pequeña, saliendo al rescate como siempre, se separó y con entusiasmo me pidió que jugara con ella en la arena…

- Papi mia amos quelo juga amo amo - se removía entusiasmada entre mis brazos. Bella sonrió y yo le devolví la sonrisa.

-Iré con ella ahí a lado, estaré muy cerca, ¿de acuerdo? - le susurré al oído antes de dejar un suave beso en la mejilla y separarme con mi hija en los brazos hasta el lugar dónde estaba Leah. Ella no tardó en saludarme al igual que yo a ella y con cierta preocupación comenzamos a jugar con Sarah, que ajena a lo que ocurría, reía y parloteaba indicándome como debía llenar el cubo de arena para hacer sus castillos..

- Bella, por favor - oí que Jacob volvía a decirle mientras Bella, tomando aire profundamente se volvió para encararlo.

- ¿Qué quieres Jacob?- le preguntó con seriedad, sus ojos buscaron los míos. Yo le sonreí intentando infundirle tranquilidad.

- Bella yo…quiero…- Jacob se pausó y apretó sus puños cerca de sus piernas - quiero que me perdones, yo…lo siento mucho Bella - se disculpó derrotado.

Bella permaneció en silencio, podía sentir como mordía su labio tratando de impedir, seguramente, que estos temblasen.

- Sé que he sido un auténtico jilipollas - continuó diciendo; yo mismo asentí en mi interior; un jilipollas y de los grandes, añadí para mí-, estaba cegado, yo… no podía soportar ver como te perdía día a día - Bella cerró los ojos y se abrazó así misma pero se mantenía en silencio.

En ese momento mi hija comenzó a preguntarme algo lo que me hizo mirarla, y al hacerlo pude ver una sombra de tristeza en el rostro de Leah. Sin poder evitarlo llevé mi mano a la suya y la apreté, inmediatamente ella clavó sus ojos en los míos y en pocos segundos trató de regalarme una sonrisa, una triste sonrisa…

- Nunca debiste tratar a Sarah así - volví a fijar mi atención en ellos cuando oí la voz de Bella - Ella jamás te hizo nada, es un bebé Jacob, creí que realmente la quería - le reprochó dolida - Entiendo que te enfadaras conmigo. Jamás quise hacerte daño, yo…yo no quise hacerlo, pero sabes cómo fue que nosotros comenzamos…

- Lo sé - contestó entristecido..

- Jacob , yo… siempre te estaré agradecida por todo lo que hiciste por mí, y realmente te quiero, pero… pero…- de pronto sus ojos se aguaron y sus labios comenzaron a temblar…- Le hiciste mucho daño a él y luego, fuiste capaz de apartar a mi hija de esa manera, ¿cómo pudiste hacerlo? - volvió a reprocharle..

- Mia papi, mia un gejo - dijo de pronto mi hija buscando de nuevo mi atención con su burbujeante sonrisa. Vi como se agachaba a coger un palito y trataba de mover a un pequeño cangrejito que había tenido la mala suerte de pasar por ahí..

- No Sarah, le vas a golpear - le dije y con mis manos cogí el pequeño cangrejo que comenzó a mover sus patas..- Mira que lindo es - le dije y ella expectante se acercó y cuando estaba lo suficientemente cerca se lo achuché provocando que ella gritara asustada y entre risas se abrazara a Leah..

- NO..no papi cao, luele - balbuceó de lo más graciosa.

- No, ven mira, pon tu mano - le pedí ella volvió a mirarme como quien está loco, lo que me hizo morder mi labio para no reírme - te lo aseguro - le dije y tomando su manita la extendí y dejé el pequeño cangrejito que enseguida comenzó a correr por su manita lo que la hizo gritar entre risas mientras el cangrejo saltaba a la arena..

- ¡Ota ve, ota ve! - gritó entusiasmada pegando saltitos. Miré a Bella y a Jacob para ver como seguían hablando. El mantenía su cabeza agachada y Bella hablaba mientras miraba hacia el mar…

- Busca una concha Sarah, pondremos al cangrejito en ella, como si fuera su trono en el castillo - le pedí y ella no tardó en comenzar su búsqueda lo que me permitió poder prestar atención de nuevo a lo que ellos conversaban, al igual que lo estaba siendo Leah aunque trataba de disimularlo mientra seguía haciendo el castillo.

- Jamás pensé que pudieras hacer algo así - oí que seguía reprochándole.

- Bella, de verdad que lo siento mucho, sabes que adoro a Sarah, pero fue tan impactante veros a los tres así, jugando, riendo, se os veía tan felices, que no puede evitar sentir rabia. Nunca conmigo vuestro ojos lucían tan brillantes, y eso me enfureció…

- No puedes culpar ni a Edward ni a Sarah por eso Jacob - le contestó -, tú realmente no sabes nada de mi vida, no sabes por qué nosotros no estábamos juntos - le contestó encarándolo- pero yo siempre lo he amado, por eso rechazaba una y otra vez tus invitaciones, no quería engañarte Jake, no quería dañarte, mi corazón siempre perteneció a él…

- Cuando finalmente me aceptaste, pensé que podría cambiar eso Bella - le contestó el levantando finalmente la cabeza. Yo miré hacia la arena aunque seguía prestando atención a la conversación que se estaba dando unos metros más allá. Miré a Sarah por un momento y ella seguía afanada buscando las conchas-, pero aunque no sabía quien era ese hombre que te había marcado tan fuerte, solo tuve que ver como reaccionaste ante él la primera vez, para saber que jamás conquistaría tu corazón.

- Jake…- musitó Bella entristecida.

- No Bella, yo me esperaba esto desde que Edward llegó, sabía que sería cuestión de tiempo, y realmente me dolía, yo te quería, y veía que te perdía a cada segundo que pasaba.

- Jake…- volvió a musitar…

- Pero, cuando pensé que era tu abandono lo que me dolía , ayer, cuando vi que él se aproximaba a Leah, fue que me di cuenta que no era por ti Bella - le dijo y Bella lo miró extrañada. Jacob sonrió y miró hacía nosotros, yo enseguida volteé la mirada y vi que Leah tenía la mandíbula tensa sin apartar los ojos de la arena…

- ¿Qué quieres decir? - le preguntó Bella finalmente…

- Que cuando ví que iba hacia ella y la sacaba a bailar, realmente me di cuenta que eso me dolía más. Leah, mi Leah, no… ella no podía caer también en sus brazos..

- ¿Leah? - preguntó curiosa

- Si, Leah, ella, Leah era….fue…la primera chica de la que me enamoré y creo… -se pauso y sonrió tristemente -de la que siempre he estado enamorado…

- No me lo puedo creer - dijo Bella y se llevó la mano a la boca; yo mismo intenté presionar mis labios para evitar sonreír, más al ver como Leah levantaba la cabeza de pronto al escucharlo.

- Si Bella, yo siempre he sido un patán, la cagué con ella, y me conformé con tenerla al menos como amiga, por eso, cuando te conocí y removiste algo en mí, me aferré a ello Bella, aún cuando sabía que no era del todo correspondido. Pero, aunque enfurecí cuando me dejaste, lo que pasó por mí cuando vi a Leah bailando con él, no puedo llegar a explicarlo…

- Jake - musitó de nuevo aunque en su voz se notaba el entusiasmo.

- Por eso quiero que me perdones Bella, yo te quiero, mucho, y adoro a Sarah, -dijo mirando de nuevo hacía nosotros buscando con la mirada a mi pequeña-, y ahora que intentaré recuperar el amor de esa chica -dijo mirando a Leah, ella, bajó la mirada sonrojada al cruzarla con la de él - me gustaría que al menos pudiésemos ser amigos, no quiero perderte como amiga Bella y quiero seguir disfrutando de mi gordita - dijo con cariño mirando de nuevo a mi pequeña. Por primera vez, que la llamase así no produjo rabia en mi, sino felicidad por ver como la quería…

Bella se le quedó mirando por un tiempo y finalmente sonrió - Claro que te perdono Jake, y me alegro mucho por ti - le contestó-. Por vosotros - le dijo sonriente.

- ¿Puedo entonces recibir un abrazo de perdón de mi amiga? -le pidió y yo negué la cabeza divertido al ver como ella, sonriente, lo abrazó con fuerzas, para luego ver como Leah rodaba los ojos…

- Es un gilipollas, pero es un gilipollas adorable - dijo y no pude evitar reír al escucharla..

- Papi, papi, mia ¿eta? - volvió a decirme mi pequeña enseñándome otra cocha.

- Esa es perfecta mi amor - le contesté y ella no tardó en llegar donde nosotros. Entusiasmada vio como yo ponía al pequeño cangrejito sobre la concha y lo plantábamos en lo alto del castillo.

Verla gritar dando saltitos y balbuceando palabras que escapaban a mi comprensión, me hacía reír al igual que a Leah. Noté que Bella se arrodillaba a mi lado mirando también con una amplia sonrisa a nuestra pequeña mientras Jacob se colocaba cerca de Leah, la que lo miró significativamente , y comenzó a preguntarle a mi niña a que jugaba.

Sarah, como no podía ser de otro modo, comenzó a explicarle a su manera lo del cangrejito y Jacob, como si de otro niño pequeño se tratase, comenzó a jugar con ella haciéndole y diciéndole cosas al pobre cangrejo, que a estas alturas estaba seguro que estaría pensando en suicidarse, provocando la risa alegre y contagiosa de mi pequeña.

- ¿Todo bien? - pregunté en un susurro a Bella acercándome a su oído.

- Todo bien - contestó dedicándome una sonrisa antes de mimosamente esconder su rostro en mi cuello y dejar ahí un dulce beso.

- Te quiero - le susurré y pasando una mano por su cintura la atraje más a mí.

- Yo también te quiero -contestó acurrucándose entre mis brazos.

Los cuatro seguimos jugando con nuestra pequeña princesa. Y pude ver como Jacob me miraba con cierto agradecimiento en sus ojos, lo que me hizo sonreírle.

Cualquiera que nos viera diría que estoy loco por estar con él, pero a pesar de lo que pasó entre nosotros, puede entender realmente como se sentía, y en el fondo me alegraba que él se diera cuenta de sus sentimientos hacia Leah; había dejado de ser mi oponente y ahora podía entender porqué Bella le tenía tanto cariño. Su manera de jugar, de hacer reír, o de abrazar a mi pequeña, demostraba lo mucho que realmente la quería, y supe que todo este tiempo, en el que yo desconocía de su existencia, él había cuidado de ellas, siempre le estaría agradecido por ello…

-¿Y ya tenéis fecha para la boda? - preguntó de pronto Leah cuando paseábamos por la playa de camino al coche.

- No , aún no, pero queremos que sea lo antes posible - dijo Bella provocando que mi corazón latiese de alegría.

- Supongo que volveréis a Atlanta - intervino Jacob que caminaba cerca de Leah.

- Si, tengo mi trabajo allí - dije mirando a Bella quien me sonrió aunque pude notar cierta tristeza - aunque… vendremos al menos una o dos veces al año a pasara nuestras vacaciones -añadí y entonces fue que su sonrisa se amplió y sus ojos brillaron entusiasmados…

- Oh, eso es estupendo, no me gustaría dejar de ver para siempre a mi gordita - dijo él mirando hacia mi pequeña que yo llevaba en brazos, ya que estaba cansadita.

- Además podréis venir a visitarnos siempre que queráis - les ofrecí. De nuevo Bella me miró emocionada…- Los amigos de mi mujer son también mis amigos -le dije antes de dejar un casto beso en sus labios.

- Eso sería genial..-dijo Leah

- Si, me encantaría poder enseñaros "Treesriver"´- dijo Bella y yo le sonreí complacido, más al ver lo mucho que Bella se sentía de aquél lugar.

- Pues contad con eso, nosotros os visitaremos - intervino de nuevo Jacob lo que hizo que Leah lo mirara con las cejas levantadas…

-¿Nosotros? -dijo señalándose. Tanto Bella como yo nos mordimos el labio tratando de reprimir la risa.

- Esto…si tu quieres, claro - dijo Jacob reculando, lo que me obligó a esconder la cara en el cuello de Bella…

- Eso está mejor - respondió Leah un tanto altanera - que yo sepa "nosotros" - dijo enfatizando la palabra - no somos nada. Yo ahogué una risa en su cuello y Bella apretaba aún mas sus labios intentando mirar hacía otro lado… Puede que Jacob fuera un hombre temperamental, pero desde luego había dado con la horma de su zapato.

- Pues eso se puede solucionar rápido - arremetió él y ella le fulminó con la mirada...

-Ay Dios - profirió Bella entre dientes - será mejor que nos demos prisa en salir de aquí… va a arder Troya - me susurró de lo más divertida…

- Vamos Leah, ayer bailamos juntos.

- ¿Y? - contestó ella.

- Y hoy hemos pasado la mañana juntos - continuó él.

- ¿y…..? -volvió a preguntar ella.

- Y que estamos bien juntos ¿no? - preguntó ya más alterado…

- Esto…chicos - les dije llamando su atención - mejor nosotros nos vamos, espero que solucionéis lo "vuestro" pronto - dije sin poder evitar burlarme un poco de ellos, Bella me clavó el codo en el costado para que me callase.

- Lo dicho chicos, tenemos cosas que hacer, ahí os dejamos; luego te llamo Leah - le dijo y tiró de mi brazo obligándome a caminar…

- Ves, ya los has echado - le reprochó Leah a Jacob.

- ¡Yo! - exclamó él.

- ¡Haced el amor y no la guerra, es más divertido! - Les grité mientras nos íbamos.

- Edward, no mal metas - me reprochó Bella.

- No mal meto, digo la verdad - y acorté la distancia para besarla, aún por detrás se seguían eschando a aquellos dos..

- Ves, Edward es sensato como yo - decía Jake lo que me hizo reir sobre los labios de Bella y a ella rodar los ojos.

- Eres un auténtico idota , Jacob Black, mejor apártate de mi vista - le contestó ella -¡y la guerra es más divertida, ¿verdad Bella? ! - gritó entonces para que la oyésemos, Bella abrió los ojos de par en par.

- Así que te gusta la guerra,¿eh? - le pregunté divertido pellizcándole el trasero. Mi pequeña se había quedado dormidita sobre mi hombro.

- No empieces Edward Cullen, y deja de pellizcarme - me reprendió- igual la próxima vez quien se lleve unas nalgadas seas tú.

Mis ojos se abrieron de par en par al oírla. Un escalofrío de desagrado recorrió mi cuerpo sólo de imaginarme la imagen. Yo siendo azotado por ella, pero de pronto, el verme atado, con esta diablesa haciendo de las suyas sobre mí, hizo que el escalofrío se tornase placentero…

-Mmnnh, creo que podría llegar a ser interesante - le susurré y ella mirándome escandalizada me volvió a golpear con el codo - Ahhh, pero no empieces en la calle, espera que al menos estemos en casa - me burlé y ella bufó.

- Eres un pervertido -dijo entre dientes y yo estallé en risas viendo como ella se ruborizada, pasé un brazo sobre su hombro y caminé con ellas hasta llegar al coche.

A las cuatro Bella volvió a su trabajo. Tuvimos una pequeña discusión al respecto porque yo quería que dejase ese empleo ya, al fin de cuenta, pronto vendría conmigo y así podría dedicarse a lo realmente importante, nuestra boda. Pero ella, haciendo honor a su responsabilidad, me convenció que no podía dejar a Alice tirada así como así, que hoy mismo le comunicaría que dejaría el trabajo y estaría hasta que ella le encontrase sustituta. Así que, después de comer con ella en su restaurante antes de que entrase a su turno, llevé a mi pequeña al parque hasta que Bella acabase.

Ahí le comunicamos a nuestra princesita que nos íbamos a casar, ella, que aún no tenía muy claro que supiese lo que le estábamos diciendo, saltaba emocionada, sobretodo cuando le dijimos que llevaría un lindo vestido y que después nos iríamos a vivir a un lugar donde había muchos parques y que también la llevaríamos a la Hacienda donde le compraría el pony más hermoso y la enseñaría a cabalgar.

- ¿Qué te parece una semana después de acción de gracias? - me preguntó Bella entrelazando sus dedos con los míos mientras se apoyaba en mi pecho. Los dos veíamos la televisión acurrucados en el sofá de la casa.

Acción de gracias, hacía más de tres años que no lo celebraba. Y los anteriores no es que hubiesen sido muy felices viendo a mi madre enferma. Y Bella, ¿realmente habrá celebrado muchas cenas de acción de gracias?

- A mí me parece estupendo, además es la primera cena de acción de gracias que celebraremos juntos; pero, ¿te dará tiempo? - le pregunté, apenas quedaban dos semanas para dicha celebración por lo que la boda sería en tres.

- Edward, soy consciente de que llevas mucho tiempo aquí, tarde o temprano tendrás que volver, además no quiero nada ostentoso, ya con Alice he estado hablando y ella nos ha ofrecido su casa para celebrarla allí.

- ¿Y a ti te parece bien? - le pregunté, no quería que con las prisas todo fuera menos emocionante para ella…

- A mí me parece genial, además, el lugar es lo de menos, ¡nos vamos a casar !- dijo entusiasmada y se lanzó sobre mí.

- Io ambi achate papi - nos interrumpió nuestra pequeña que jugaba sobre la alfombra.

- Claro mi amor, tu también - le contestó Bella con ternura cogiéndola en brazos y sentándola entre los dos - además, mañana mismo iremos a mirar nuestros vestidos - le susurró llevando su mano a su barriguita y haciéndole cosquillas - Serás la bebé más preciosa del mundo - seguía diciéndola. Yo, con el corazón inflado disfrutaba de estos momentos con ellas.

- Edwad - me llamó de pronto frenando sus juegos con Sarah -. No hemos avisado a mi papá - dijo algo preocupada - además, quiero que venga a pasar el día de acción de gracias con nosotros, ¿crees que podrá? - me preguntó mordiéndose el labio.

- Claro que podrá, no creo que mi padre quiera pasar este día lejos de nosotros. ¿Qué te parece si lo llamo ahora mismo y le damos la noticia?

- Si, si…- dijo con entusiasmo-, vamos a llamarlo.

Pero si antes lo nombramos antes suena mi móvil. Dejando un suave beso en las cabezas de mis dos mujeres, me levanté y fui hacia donde estaba. Mi sonrisa se ensanchó al ver de quién se trataba y mirando a Bella le hice entender que era él..

Ella se incorporó expectante y emocionada viéndome recibir la llamada.

- Hola papá, ahora mismo pensaba en llamarte, tengo una noticia….- pero mi voz se quedó muda cuando él dijo mi nombre con suma preocupación desde el otro lado de la línea.

- Edward, tienes que volver, y tienes que hacerlo ahora mismo…- La preocupación en su voz me aterró, ni siquiera sé si llegó a oír mi saludo, algo no iba bien y de pronto sentí que mi corazón se resquebrajaba ante esa petición, o más bien exigencia. Miré a Bella con el semblante serio y ella me devolvió la mirada interrogante…

Continuará…


N/A

Ay, llegó lo que todo el mundo en el fondo esperaba, Edward se tendrá que marchar... no podía dejar sus obligaciones indefinidamente; ¿será que de nuevo se abrirá una brecha entre ellos?

Espero de corazón que os haya gustado, ya me lo haréis saber.

Y quisiera aprovechar para comunicaros que ya se abrió el plazo de votaciones finales del contest Sintiendo La Navidad. Si os gustó él Os, me encantaría que me apoyarais. Podréis acceder a la pag de concurso desde mi perfil.

Y también me gustaría recomendaros una historia. Seguro la mayoría ya sabéis cual es, pero por si alguna aún la desconoce, se trata de "Dueño de mi destino" de Sarah-Crish Cullen. Os aseguro que este fic no nos dejará indiferentes. Pasaros por el, no os arrepentiréis.

Krystel: Feliz cumpleaños, cielo ; y no te des de vieja ¡leches!, cumpliendo 17 es un insulto. Te deseo que pases un feliz día de cumple.

Yolanda: Ni que decir tiene, que adoro tus rr, y no sabes cuanto te agradezco el resumen, soy de las desafortunadas que no llegó a leerlo, y me encantaría hacerlo. Gracias por todo mi niña, lastima que no tengas cuenta para poder responder tus rr .

A todas las que no tenéis cuenta, lamento no poder contestaros y siento el que no podáis recibir estos adelantitos que a veces doy.

Ahora sí, mil gracias a todas por vuestro apoyo, por seguir ahí acompañándome en cada historia y por hacer que mis días sean mas alegre por el simple hecho de leer vuestro cariñosos y divertidos rr. Mil gracias preciosas, especialmente a:

Vale; A Bella Cullen; Sarah-Crish Cullen; Milhoja; NaChiKa Cullen; yasmin-cullen; tany cullen; AnndieCullenM; Itzel; Paaameeelaaa; Dreams Hunter; beluchiss; mariees; Sky Lestrange Aliena Cullen; gbyaln; evecullen94; cutita2; Areli Pattirson; samyzoe; Nurymisu;SerenitySey; Cullen Vigo; EdwardKaname; deandramari ; NuRySh; EdbEll CuLLen; alicia; EdithCullen71283; mariclau; jupy; Sieg-93; maddycullen; litzy; JosWeasleyC; Iare; toat86; BeeLaDarcy; Saha Denali ; vivi S R; Pacita Delitah Cullen; Angie Masen; hilarycullen17;Denisse-Pattinson-Cullen;VictoriamarieHale; klaxi; mmenagv; themis78; bellarenesmee alias NATI ; L'Amelie; AnaGabrielaMora; LeidaJim; Addy Ortiz; Pretty in the Sky; Krystel01; gpattz; Partisan11; Yeya Cullen; anita cullen; Adry'XoxO; BlackCullen; Julimuliluli Zwein Siten;Katlyn cullen; LoreMolina; Tamynna; ludgardita; anónimo; Blapagu; indacea; Claudhia Lady Cullen; Karla Masen Lasso;Mon de Cullen; nany87; robsten-pattison; Samy Cullen Black; est cullen; Ara Cullen; Enichepi; EmilioLT; anamart05; GrayLife;Paz Cullen; WiPho; Bellita Hale; Maya Cullen Masen; Dulce isabella 7; mariiarias; codigo twilight; Alisaness Cullen; Tata XOXO; Vilie Walker;Elyta; Dama 89; SalyLuna; MeliRobsten02; ThoraPoison; BETTY CULLEN; Valeria; Pulytas; adriana; ainara; Magtam 1830 YOLANDA DORADO; vale potter; Estteffani Cullen-Sawn; ari; beakis; Kat; Lurix; BkPattz; Cherryland; green'splace; MIMI; miranda cs; amarececullenswan; lexa0619 Keimasen86; bellaliz; Bere Moreno; kellys; MELI8114; Ambarnena;annabolena; ElaMorgan; claudi17 Ginegine; Lore562; VaNeSaErK; Aime Cullen; ISelaCullen; London girl; Laura Katherine; naty;maria; LauraECS; Srta Swan de Cullen; Aby; Vyda; briit; roscidius cullen; LiseHarnett; veritoxs; Randa1; Catalina-Lina; Yose; espejismo de ficcion; y a alee rodriguez; hildiux; ISACOBO; miranda andonie; marieecullen; BBQ25, martinita; twifanMarie; AlbeetaCullen; y natalia.

Espero que no se me haya olvidado nadie, si es así, háganmelo saber. Y me repito, es tan lindo ver como la lista sigue creciendo... No sabéis cuánto os agradezco vuestra presencia. Bienvenidas todas las que os incorporáis.

Gracias también a todas las que me añadís a favoritos y alertas, y a las lectoras silenciosas. Gracias preciosas.

Ahora sí me despido, un besazo a todas, especialmente a mis Reques.

Hasta el próximo miércoles, muero por saber que pasará... ;)

Besitos.

/(^_^)\ saraes...