Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer yo sólo sueño con ellos.

¡Hola amores! hoy no me entretengo, se supone que estoy contabilizando... shhhhh, ¬¬ Espero que os guste.

¡Disfrutadlo!

;)


"Secreto de una traición"

Capítulo XXIV

Me levanté para saludar a mi amigo y me fundí en un cordial abrazo.

- ¿Qué tal todo por aquí? -preguntó mientras me seguía y se sentaba en frente de mí-. ¿Te mandó a paseo la chica y salió huyendo de nuevo? - dijo en tono de broma lo que me hizo sonreír.

- No, no…-contesté con una sonrisa que inevitablemente se fue apagando. De pronto vi que se fijaba en el marco de foto y su ojos se ensancharon.

- No…¡En serio! - exclamó confundiéndome -¡No jodas, Edward! ¿Tienes una hija? - terminó preguntando y estirando el brazo tomó el porta retrato.

Esta vez dejé escapar una sonrisa más alegre y miré hacia ellas. No me sorprendió en absoluto que lo descubriera a la primera, no en vano era uno de los mejores detectives. Nada pasaba desapercibido para él, y eso lo sabía yo desde que nos conocimos en el internado.

- Así es Emmett, ella es Sarah, mi princesita - dije con orgullo.

- ¡Menuda sorpresa! Pues felicidades hombre, realmente te sacaste la lotería, vaya dos hermosuras - De nuevo sonreí aunque estaba seguro que la alegría no llegaba a mis ojos..- Y se puede saber entonces qué hago aquí, porque confió en que consiguieras que esta hermosura te aceptara de nuevo, ¿están aquí? -preguntó con entusiasmo.

- No, amigo, no están - le contesté y de nuevo pasé la mano por el pelo. El frunció el ceño y me preguntó sin llegar abrir la boca - Problemas en la empresa Emmett, es por eso que te he mandado llamar.

Inmediatamente su actitud cambio adoptando, como siempre en estos caso, su pose más profesional.

- Pues tu dirás - me invitó a continuar.

Le hice un resumen de lo que había acontecido en las últimas veinticuatro horas, o lo que habíamos descubierto. El me escuchaba con atención y no pasó desapercibido para mí ciertos gestos en su cara que demostraban algo de preocupación.

- Debo entender que sospechas de alguien de dentro- afirmó seriamente - ¿Me equivoco?

- Así es Emmett, es muy extraño que apenas varias semana que llevo fuera, algo de este calibre esté ocurriendo. Somos proveedores oficiales de los Vulturis desde siempre, jamás hemos tenido problemas, ni Aro ha demostrado ningún tipo de interés por cambiar. Sabes que él trabaja con lo mejor, ¡no lo entiendo! -dije desesperadamente.

- Y qué dices de esas entregas a destiempo…

- No tengo idea, es la primera vez que ocurre, siempre jugamos con un margen de fechas para que, él o cualquiera de nuestros clientes, no sufran un retraso.

- ¿Has averiguado por qué ha ocurrido?

- En ello estoy, he pedido que el departamento comercial y el departamento de trasporte me pasen la justificación de ese retraso.

- Bien - dijo con voz seria.

- También he visto algunos movimientos extraños en la contabilidad Emmett, pero sólo por encima; he pedio a Eric que se siente conmigo para ver esas partidas a que se deben..

- ¿De qué se trata? - preguntó y comenzó a anotar en una hoja.

- De una inversión financiera a una empresa que desconozco.

- ¿Cuál es la empresa? - interrogó. El era así, no se andaba con rodeos, como un buen profesional se centraba en lo que realmente tenía importancia.

- Sutherland Transport Inc. Averigua todo lo que tenga que ver con ella- le pedí , aunque sabía que estaba de más, él ya tendria todo un plan de ejecución formandose en su cabeza...

- ¿Quién a parte de ti tiene autorización para una compra de acciones?

- Para invertir en otra empresa primero se necesita la aprobación de la junta Emmett, sólo así tengo la autorización para llevar a cabo la negociación, y en mi ausencia, supongo que mi padre -dije sin más, pero al decirlo realmente me di cuenta de ese detalle, ciertamente sólo mi padre podría haber autorizado esa inversión. ¿Cómo no me lo había dicho él mismo?

- ¿Qué te ha dicho él al respecto? -preguntó mientras seguía anotando en su libreta.

No puede evitar masajearme el puente de la nariz cansadamente, había pasado por alto ese detalle. Tomé aire profundamente y lo encaré.

-No le he preguntado Emmett, ni siquiera he reparado en ese detalle - dije apretando los diente, furioso conmigo mismo. ¿Cómo no le he preguntado antes? , me reproché interiormente. Aunque había una respuesta para eso. En esos momentos mi cabeza estaba en otra cosa mucho más importante para mí. Sin poder evitarlo fijé la mirada en mi peculiar familia. Y aunque me sentía mal por mi falta, sólo tuve que mirar sus ojos, su sonrisa, su hermoso cabello, sus deliciosos labios, su anacarada y suave piel, para que dejara de sentirme mal. Ella sin duda merecía la pena, tenerla a ella, merecía toda mi atención..

- Tranquilo Edward - dijo de pronto mi amigo cortando el hilo de mis pensamientos -, nadie es perfecto, tú también tienes derecho a tener tu vida -continuó condescendientemente.

- No te imagina lo que ellas significan para mí - susurré apenas con un hilo de voz sin apartar la mirada de ellas-. Jamás me he sentido tan vivo Emmett; Bella…ella es la mujer de mi vida, no soy nadie sin ella- sentí como mi corazón una vez más se encogia-. Puede que todos estos años, su ausencia haya provocado que todos mis sentidos estuvieran puestos en la empresa, pero porque no tenía vida, no tenía nada que me distrajese de ella, me volcaba en ella para poder soportar el vacío que su ausencia me provocaba. Y ahora, mi pequeña…-mis ojos se humedecieron al recordar a mi pequeña - Emmett, mi niña es un sol. Solo oír su risa llena de melodías mi vida, su vocecita, sus balbuceos, el calor de su dulce y pequeño abrazo. Emmett, mi hija ha engrandecido mi corazón - dije tragando el nudo que comenzaba a formarse.

- Lo sé amigo, sé como se siente, o ya has olvidado que yo también tengo un hijo - me recordó y yo por fín corté la conexión con mis princesas y lo encaré. Cómo olvidarlo, el pequeño Adam hacía las delicias de todos.

- Claro -dejé escapar en un suspiro y él me sonrió.

- No te preocupes Edward, ya verás como todo se soluciona - me animó.

- Eso espero amigo, solo hace unos horas que me separé de ellas y no consigo quitar esta sensación de ahogo en mi pecho. Las necesito conmigo. Aún no lo sabes - dije esta vez algo más alegre - pero en tres semana me caso.

- ¡En serio! - exclamó acompañando con una estruendosa risa -. Cuánto me alegro entonces Edward, ya era hora que dejaras de ser un codiciado soltero - dijo con diversión.

-¡Basta! Ya sabes que nunca he sido de ese tipo de hombres - le contesté negando con la cabeza.

- Oh vamos, que tú no hayas aprovechado tu condición de soltero rico y apuesto, no quiere decir que las mujeres no lo hayan intentado. ¿Te acuerdas de Tanya? - dijo riendo echando la cabeza hacia tras…- Esa chica se veía la futura Señora Cullen -siguió riendo.

- Calla Emmett, ni me lo menciones, fui un estúpido; estaba tan cegado y me sentía tan furioso que no pude evitar desquitarme con ella - dije cerrando los ojos mientras recordaba aquella vez, que llevado por la desesperación de saber a mi Bella la amante de mi padre, me dejé llevar por sus insinuaciones…

- ¿Tan malo fue? - preguntó con diversión - Aún recuerdo lo destrozado que estabas por aquel entonces.

- No voy a negar que Tanya es una mujer hermosa y que consiguió que por unos minutos el dolor que aquella traición me provocaba desapareciera, pero solo tuve que abrir los ojos y verla a ella recostada sobre mi pecho, para que todo mi mundo de nuevo se derrumbara, no era a ella a quién quería entre mis brazos Emmett, ahí me di cuenta de que estaba perdido. Jamás volvería a sentirme completo. Nadie me hace sentir como lo hace Bella, sin siquiera proponérselo me desarma amigo, con ella me siento satisfecho en todos los sentidos. Sólo ella está hecha para mí Emmett, solo ella…

- Ya lo sé y por eso me alegra tanto que por fin estéis juntos - yo le sonreí y de nuevo enfoqué a mis dos amores - Por cierto, la empresa que dices que está detrás de Aro es precisamente del padre de Tanya, ¿no? - me preguntó de pronto captando mi atención de nuevo.

- Si, Eleazar es quien está contra ofertando. Aunque no logro entenderlo, su empresa no podría mantener el ritmo de producción y entrega que Aro requiere, ni siquiera cuenta con su propia flota, es imposible que sus condiciones sean mejores que las nuestras.

- Aro no es tonto, Edward, dudo mucho que lo timen con una mentira.

- No, sé que no lo es, es por eso que estoy buscando reunirme con él.

- Está bien, hagamos esto; tú investiga porqué se ha hecho esa inversión y qué es lo que realmente pasa con los Vulturis, yo investigaré esa empresa y a los Denali. En cuanto tenga algo te aviso.

- Gracias amigo. Emmett- lo llamé antes de que se diera la vuelta - necesito acabar con esto cuanto antes. Necesito estar con ellas - le confesé con desesperación.

- Tranquilo Edward, eso dalo por hecho…

Emmett salió del despacho mientras yo pedía que avisaran de nuevo a mi padre. Ese era el primer paso que iba a seguir.

Cuando mi padre llegó, de nuevo me sorprendió saber que no estaba al tanto de ninguna inversión. Y que él no había autorizado absolutamente nada…

- Aunque ahora que recuerdo, si…tal vez si haya firmado eso Edward -su cara se trasformó en una de preocupación.

- Qué... - casi musité sin llegar a entender.

- Maxwell me vino con unos documentos que a ti se te habían olvidado firmar, me aseguró que era de la empresa de la que hablamos en la última reunión , ¿recuerdas? Sabes que soy fatal para esas cosas Edward, solo recuerdo que en la junta se habló de invertir en acciones de una empresa que tú mismo informaste.

- Si, papá, pero eso fue hace varios meses , la transacción se hizo sin ningún problema en aquel entonces - le contesté no sin dejar de darle vueltas a ese movimiento por parte de Maxwell. ¿Sería posible qué…

- Edward - interrumpió mis pensamientos -, significa eso que John esta detrás de todo esto. Pero… eso nada tiene que ver con Aro, yo…no…- se dejó caer un tanto cansado sobre el sillón…

Yo observaba la figura de mi padre, desde que mi madre había muerto él ya no era ni por asomo como era antes. Y me sentí mal por no haber estado a su lado.

- Lo siento hijo…yo…no sabes cuánto lo lamento…-dijo con voz cansada.

- No te preocupes papá, yo me encargaré de todo - le contesté y no pude evitar acercarme a su lado e inclinarme para estar a su altura. El corazón se me apretujó al ver sus ojos entristecidos.

- Ahora que todo se estaba arreglando - a penas musitó y noté como apretaba sus puños en los brazos del sillón-. Lo siento hijo mío, siento que por mi culpa…-continuó diciendo sin llegar a mirarme.

Llevé mi mano a una de las suyas y le di un apretón - No es culpa tuya papá, yo debí haber estado aquí…

- Pero…

- No, no hay excusas, tú confiaste en mí y he sido yo quien ha fallado.

- ¡No Edward, eso nunca!-dijo con más determinación mirando fijamente mis ojos-. Tú y Bella, y ahora también mi nieta , sois lo más importante para mí. Me importa un bledo si todo esto se va a la mierda, ¿entiendes? -sonreí al ver con el ímpetu que lo decía, ahí estaba de nuevo ese hombre fuerte y carismático -. Para nada te culpes por eso hijo. Confío en ti, sé que sabrás como solucionar esto. Eres un Cullen hijo, sin llegar a tener la sangre, eres más parecido a mi padre que yo mismo - dijo con orgullo.

- Gracias papá - le contesté y apreté de nuevo su mano - y ten por seguro que llegaré al fondo de todo esto.

- Lo que haga falta Edward, si Maxwell está detrás de todo esto, yo mismo seré quien le de una patada en el culo - y me miró apretando los labios. Tuve que morder el mío para evitar sonreír.

Sobre las diez de la noche llegué a mi apartamento, a mi frío y oscuro apartamento; me quité la chaqueta y la dejé caer sobre el sofá. Estaba cansado, apenas había dormido una hora en las últimas veinticuatro. Me dejé caer sobre el sofá aflojándome del todo la corbata mientras cerraba los ojos. Estaba exhausto y saber que la reunión con Aro no podía ser hasta el jueves, aún seguía mortificándome. Sin hablar con él directamente no sabría a que atenerme. Dejé escapar un suspiro cansado. Llevé mis manos a la cabeza, que en estos momentos, me martilleaba, y traté de relajarme.

¿Pero cómo hacerlo?, esa reunión implicaba que no volvería a casa en varios días más, sin contar lo que saliera de ella. Si conseguía que Aro dejara de pensar en cambiar de empresa, esa misma tarde trataría de volver, pero dudaba mucho que las cosas se dieran así de fáciles.

Mentalmente comencé a enumerar todos los frentes abiertos: Por un lado estaba la amenaza de perder a Aro, lo que más me preocupaba. Por otro lado la oferta de los Denali, esa inversión misteriosa ,y por último, la sospecha de que Maxwell tenía algo que ver, pero…¿Cómo?

Una vez más me froté la sien intentando de aliviar un poco la presión que sentía y de pronto recordé las manitas de mi pequeña jugando con mi cabello, ese placentero masaje que me daba entre juegos. Inmediatamente miré el reloj, ahora mismo allá debían de ser las siete de la tarde. Me incorporé y no dudé en buscar el móvil. Necesitaba oirlas, y lo necesitaba ya…

Marqué como en la mañana el número de Bella y en esta ocasión no había pasado ni dos tonos cuando su dulce voz me arrulló.

- ¿Edward? -preguntó esperanzada.

- Si, mi amor, soy yo - contesté sintiendo como mi corazón daba un vuelco al oírla, de nuevo me dejé caer en el sofá - ¿Cómo va todo por ahí? -pregunté mientras presionaba de nuevo mi cabeza.

- Bien….espera Sarah -oí que le decía a través de la línea y mi corazón comenzó a latir aceleradamente..

-¿Está mi pequeña ahí? - pregunté deseando que así fuera.

- Sí, Edward, espera…te la paso -contestó ella y de pronto mis ojos comenzaron a humedecerse..

- ¿Papi , papi? - preguntaba mi pequeñita con esa tierna y aguda vocecita que inmediatamente hizo que una lágrima rodara por mi mejilla.

- Hola, mi amor, estoy aquí - le contesté intentando disimular el temblique de mi voz.

-¡Paaaaapi! -grito de pronto lo que me hizo sonreír- Ya vene, io tigo papi, io quelo ¿ya vene? - un sollozo espontáneo brotó de mis labios al oírla.

- Aún no, princesa, pero pronto iré, te lo prometo - de pronto el silencio se hizo al otro lado - Sarah, mi amor, dime algo, déja a papi que te escuche tesoro -casi le imploré.

- Papi -dijo al segundo - io tigo, ¿no quele? - volvió a preguntar. De fondo oía a Bella decirle que si que la quería, que me preguntara como estaba, y esas cosas , pero mi pequeña quería sus propias respuestas.

- Claro que te quiero, mi princesa preciosa, si solo hago pensar en ustedes - le contesté tragando de nuevo el nudo en mi garganta - Me dijo mamá que ya tienes tu vestido - continué diciéndole, quería cambiar por completo la conversación y que ella no se sintiera triste.

- ¡Chiiii! Chada tene, nena apa, io pinchecha.

- Claro mi amor, debes estar preciosa con él. Papi pronto estará ahí con vosotras ,¿de acuerdo? - le aseguré, pero sólo un sonido sordo se escuchaba a través de la línea, me figuraba que ella contestaba con la cabecita, como muchas veces hacía y no pude evitar sonreír.

Varios minutos más estuve con ella al teléfono, incluso me sentí más animado cuando ella misma me preguntó si ya le había comprado su regalo. No dejaba de ser una niñita y por supuesto que lo haría.

Después de oír como peleaba con la madre para no devolverle el teléfono, al fin puede hablar con ella.

- ¿Te llegaron las fotos? - le pregunté intentando por todos los medios que al menos nuestras conversaciones fueran amenas y no un bucle de desesperación.

- Si, ¡por Dios, Edward! ¿Cómo vives en un lugar tan grande tú solo? - me preguntó de tal manera que me hizo reír - Debiste sentirte ahogado mientras estabas en mi casa -continuó y ese comentario, si que no me hizo gracia.

- Este apartamtento es eso Bella, grande y frio, y muy solitario. Contigo todo es diferente, sería inmensamente feliz en treinta metros si estos son compartidos contigo, mi amor - le contesté sinceramente. De nuevo el silencio se hizo al otro lado de línea - ¿Bella? - la llamé de nuevo al ver que no contestaba..

- No quise ofenderte Edward, yo…

- Bella, no dudes que cambiaria esto por aquello sin pensarlo ni un segundo. Lo único que me retiene aquí es mi trabajo, la empresa de nuestra familia Bella, te aseguro que nada más me separaría de ti.

- ¿Cómo va todo, ya sabes cuándo podrás volver? -preguntó de pronto.

- No lo sé, cariño - le dije con tristeza - pero al menos hasta la semana que viene no podré volver..

- Pero…es la cena de acción de gracias, ¿no estarás para acción de gracia? - me preguntó alarmada y notaba como su voz se rompía..

- Claro que estaré, te aseguro que estaré, es nuestra primera cena de acción de gracias amor, no me la perdería.

- Esperemos que sea así - dijo apesadumbrada.

- Estaré Bella, sea como sea, pienso pasar ese día con mi familia.

- Te quiero Edward... te queremos mucho - me dijo una vez más y mis ojos se cerraron en el acto.

- Yo también os quiero mi amor - le contesté sintiendo de nuevo ese vacío en mi pecho -. Cuidaros mucho, Bella - le pedí sabiendo que tenía que cortar ya la llamada - Y no dudes que estaré ahí.

- Cuídate tu también, Edward… y… extráñanos mucho - me pidió y aunque me dolió en el corazón no pude evitar sonreír.

- Os extraño a cada segundo, te lo aseguro - le contesté, poco después nos despedimos definitivamente.

Me levanté del sofá y fui directamente a la ducha, necesitaba descansar, mañana tendría un día duro también…

.

.

.

A la mañana siguiente Mandy como siempre me tenía el café sobre la mesa cuando llegué. En seguida le pedí que me reuniera con el departamento de contabilidad y que localizara a Maxwell, hoy tenía previsto enterarme bien de lo que ocurría con esa empresa.

Efectivamente y como había comprobado anteriormente, se había invertido veinte mil dólares en esa empresa. Eric, el director de contabilidad y Preston nuestro director financiero me presentaron la escritura de suscripción de dichas acciones. Sutherland Transport, era una empresa relativamente nueva, apenas constituida hacía varios meses y cuyo objeto social era el transporte de mercancía. Efectivamente la firma de mi padre estaba estampada en los documentos lo que hacía toda la operación completamente licita. A ninguno de los dos directivos se le podía reclamar el haber efectuado dicha transacción. Lo que me dejaba con dos incógnitas, ¿por qué esa empresa y por qué a través de Maxwell?

Sobre la una de la tarde aún permanecía revisando las cuentas en busca de nuevas alteraciones que antes hubiese pasado por alto. Hasta que mi secretaría me anunció la llegada de John.

- Me has mandado llamar - dijo nada más entrar a mi despacho, así era él. Aún le costaba entender que todo esto lo dirigia yo y que , aunque me llevara más de treinta años, me debía un respeto…el que al parecer aún no me había ganado.

- Si, siéntate - le pedí, mi voz sonó fría y sin titubeo. El no me amedrentaría, nunca lo había hecho.

- Tu dirás - dijo con ese porte de suficiencia cruzando las piernas y mirándome con condescendencia, lo que me hizo apretar los labios.

- Explícame qué es esto - le exigí tirando las escrituras sobre la mesa. El, con parsimonia, se incorporó y tomó los documentos, en silencio los inspeccionó, y varios minutos después se volvió a recostar sobre el respaldo del sillón y me miró con una fría sonrisa.

- Qué yo sepa una escritura de subscripción,¿para eso me has llamado, Edward? -preguntó burlonamente. Yo permanecí recostado en mi propio sillón, observándolo con dureza, y así permanecí por varios segundo con la satisfacción de ver como él bajó la mirada al no poder sostener la mía.

- Eso ya lo sé - le contesté sin ningún tipo de emoción - Lo que quiero saber es ¿ por qué tú hiciste que mi padre invirtiera en esa empresa? - le pregunté y me incorporé lo suficiente para apoyar mis antebrazos sobre la mesa mientras unía mis manos, quería dejarle claro que estaba al tanto de todo, y que solo esperaba su lamentable excusa…

El, ignorando mi pose amenazante, volvió a tomar las escrituras. Por un segundo vi como sus pupilas se movían nerviosamente sobre el texto seguramente pensando en como salir de eso.

- Estoy esperando tu respuesta - le apremié. El clavó sus fríos ojos en mí y se envaró, como acostumbraba estar.

- Un poco de respeto muchacho, no creas que porque estás sentado ahí puedes faltarme el respeto - me contestó retándome con la mirada.

- Solo te estoy pidiendo el por qué has invertido en esa empresa sin el consentimiento de los socios.

- En eso te equivocas - me interrumpió - Tuvimos una reunión mientras que tú y tu papá estaban de vacaciones, tu propio padre me autorizó a votar en su nombre.

- ¡Eso no tiene sentido! - le contesté levantándome y presionando mis puños sobre la mesa -¿Qué tiene esa empresa para que se haya realizado una junta sin mi presencia? - pregunté con la voz más alta de lo normal. Realmente me estaba cabreando y mucho -. De lo poco que sé de ella es que apenas se ha constituido hace unos meses. Dime Maxwell, ¿cuál es tu interés en ella? - le interrogué.

- No te voy a permitir que me hables en ese tono, muchacho - dijo levantándose y encarándome -. Si tu abuelo levantara la cabeza. Siempre supe que ustedes nos llevarían a la ruina..

- Qué estás diciendo.. - dije apretando los dientes y mirándolo furiosamente. Este hombre conseguia crisparme enormemente.

- Sabes Edward, no tengo ningún interés en esa empresa más que la de demostrar tu incompetencia - Mis ojos llamearon al oírlo.

- Yo no tengo nada que ver en esa empresa John, no sé donde quieres llegar a parar.

- Eso es cierto - dijo separándose de la mesa - tú no tienes nada que ver, ¿y sabes por qué? -preguntó atravesándome con la mirada, yo mismo mantuve la fiereza de esa mirada. - Porque no estabas aquí, tú, el gran Edward Cullen, el joven empresario de mente brillante que había tomado el lugar de su patético de su padre…

- No se te ocurra faltar a mi padre Maxwell, te aseguro que olvidaré que eres mayor que yo - le amenacé apretando más los puños.

- Esto te viene grande Edward, reconócelo - dijo de pronto cambiando de actitud - Ni tú, ni tu padre estáis a la altura de una empresa como esta, sois la vergüenza de vuestra familia.

- Te lo estoy advirtiendo…- volví a prevenirle.

- No, el que te prevengo soy yo - dijo de pronto amenazándome con el dedo..- Si Aro deja nuestra empresa, pediré que renuncies tanto tú como tu padre.

- ¡Qué! - exclamé sorprendido - Jamás renunciaré a lo que es mío, Maxwell, no olvides que tú aquí solo eres un accionista, y ahora te prevengo yo - Le dije separándome de la mesa y yendo hasta él de una manera bastante amenazante, lo que lo hizo retroceder un paso…-. Cómo descubra que tienes algo que ver, tú si estarás fuera de la empresa…

- Entonces eso no pasará -dijo pero pude notar un deje de temor en su voz - yo admito que lo de la inversión era para demostrar a los demás socios que no estas preparado para un cargo así. No puedes ser el presidente de esta empresa si sales corriendo en cualquier momento detrás de unas faldas…

- ¡Qué demonios estás diciendo! - grité lleno de rabia acortando la distancia que nos separaba y tomándolo por las solapas de su chaqueta - ¡Qué sabes tú de mí!- le espeté.

- Edward, hijo… suéltalo - oí la voz de mi padre de pronto. Dejé de mirar con rabia a ese hombre que, abiertamente me declaraba la guerra, para enfocar a mi padre que nos miraba con precaución - Déjalo Edward, las cosas no se solucionan así - volvió a pedirme y entonces me di cuenta de lo que estaba haciendo…

- Si, escucha a tu padre, es lo más sensato que ha dicho en años - volvió a arremeter.

- Escúchame John - le dijo esta vez mi padre - He tenido que soportarte porque mi padre confiaba en ti, o mejor dicho, en tu padre. Sé que has estado ambicionando ese sillón desde que entraste a formar parte de esto, pero te voy a decir una cosa, jamás, óyeme bien - dijo mi padre mirándolo con tan dureza que hasta a mí me sorprendió - jamás pondrás tu culo en esa silla. Y si lo que sospecha mi hijo es cierto. Yo mismo abriré el proceso de exclusión. Créeme, lo haré con mucho gusto.

- Esta empresa no hubiese llegado tan lejos si tu padre no se hubiese asociado con el mío Carlisle , no lo olvides - le recordó retándolo con la mirada.

- ¿Estás seguro de eso, John? - le preguntó con sarna - Si tu padre no se hubiese asociado con nosotros, hoy estarías presidiendo una pequeña empresa de reparto, tenlo por seguro - le contestó y yo mismo di un paso acercándome a mi padre para déjale bien claro que éramos dos y éramos fuertes…

El nos miró un tanto sorprendido al vernos a los dos amenazantes y después de unos segundos en los que sin duda estaría sopesando cuál era la mejor salida, nos señaló.

- Recordadlo, rezad porque Aro no abandone la empresa…-nos amenazó.

- No lo hará -contesté con certeza y él por unos segundo más me mantuvo la mirada, hasta que finalmente se giró y se marchó.

- Ahora no me cabe duda papá - le dije sintiendo la tensión correr por mis venas- Maxwell tiene algo que ver con todo esto, y te prometo que no pararé hasta verlo fuera.

- Que así sea - contestó él.

El resto del día me lo pasé ladrando órdenes. Al igual que al día siguiente y el que le siguió. Solo los pocos minutos al día en los que hablaba con Bella conseguía relajarme lo suficiente para poder descansar de tanta tensión. Necesitaba oír que aún me amaba, que me seguía extrañando, necesitaba saber que los planes seguían adelante, suspiraba aliviado cuando me informaba de los cambios que necesitaba el apartamento y aunque llegaba agotado a casa, no me importaba llevarme más de una hora pegado al teléfono sólo escuchándola…

- Que descanses, mi amor - se despidió una noche más y una vez más mi corazón se encogió.

- Tu también descansa Bella, y no olvides que te amo - le volví a repetir…

.

.

.

Llegué al restaurante, donde había quedado con Aro, con cierta ansiedad. Aunque había mucho afecto entre nosotros, no podía negar que la decisión de sopesar otras ofertas me había decepcionado.

- ¡Edward muchacho, que gusto verte! - Se apresuró a saludarme en cuanto llegué a la mesa.

- Buenas tarde Aro, el gusto es mío - le respondí y después de un cordial abrazo, ambos tomamos asiento.

Al principio empezamos a preguntar por la familia, siempre era igual; aunque eramos hombres de negocios, necesitábamos un ambiente más relajado para entrar de lleno en el asunto. Y como siempre esperé al primer plato para comenzar con las preguntas.

- ¿Es cierto el rumor que corre de que estás barajando otras ofertas? - El me miró fríamente mientras se llevaba el tenedor a la boca.

- Sabes que siempre he admirado de ti el que no te fueras por las ramas - me contestó y yo asentí con la seriedad que me caracterizaba - y también sabes que para mi empresa quiero lo mejor, no me gustan las complicaciones, no me importa pagar lo que sea siempre que cuente con la eficacia que necesito - una vez más asentí. Sabía por donde iban los tiros, pero en esta ocasión yo tenía cubierta esa parte.

- Cuál es el problema exactamente Aro, hasta la fecha, creo que jamás has tenido alguna queja de nosotros.

- Y así ha sido, pero hace dos semanas que me estás fallando - Yo tragué el bocado que me había llevado a la boca y tomando con tranquilidad un sorbo de vino, lo miré sin titubeo. Sus grises y escrutadores ojos me observaban detenidamente…

- ¿En que ha fallado mi empresa? - le pregunté dejando la copa sobre la mesa.

- Edward, sabes también como yo, que si la carga no llega en la fecha acordada implica un retraso en las construcciones importantes, y que se traducen en perdidas, en mi caso, que podrían ser millonarias.

- No sé a qué retrasos te refieres, Aro - una vez más usé de mi mayor autocontrol para no titubear.

- Vamos Edward, finalmente va a ser cierto de que no sabes lo que se hace en tu propia empresa - me reprochó.

Yo achiqué mis ojos al oírlo antes de contestarle, registrando ese último comentario, ¿se estaba rumoreando sobre mi profesionalidad? Seguro que el viejo Maxwell se estaba llendando la boca hablando mal de mi entre nuestro círculo, supuse...

- Lo qué yo sé de todo este asunto Aro, es que ha habido modificaciones de fechas...

-¿Cómo? - preguntó extrañado interrumpiéndome.

Abriendo el maletín que siempre llevaba conmigo, le pasé unos documentos. Aro los tomó y comenzó a examinarlos con atención, incluso me alegré al ver como sus ojos se abrían en algunos momentos, supongo que viendo a lo que me refería.

- Como tu mismo puedes comprobar, Aro, las modificaciones de las fechas de entrega fueron hechas por tu propia empresa. Nosotros sólo hicimos lo que en estas notas de pedido se solicitaba.

- No puede ser posible... - susurró aún examinando los documentos.

- Lo sé, yo mismo me sorprendí cuando me dijeron que habían llegado reclamaciones de vuestra parte y vi que la fecha que habían acordadas no se correspondía a las actuales…

- No sé que decir, esto, no tengo una explicación para estos cambios Edward, sabes que yo mismo superviso los proyectos de mis ingenieros, yo soy el que trata directamente contigo, nosotros acordamos todo…

- Por eso a mi también me extrañó - le dije tomando un sorbo más - ¿Qué tiene de cierto que los Denali te están ofertando? - le pregunté sin tapujos.

- Lo es Edward, Eleazar se reunió conmigo no hace más de una semana y me presentó un presupuesto con las mismas prestaciones que vuestra empresa y con una diferencia considerable, y no te mentiré, justo despues de que me llegara los avisos de esos retrasos por tu parte, es por eso que decidí reunirme con él.

Dejé escapar el aire por la nariz - ¿Le pasaste nuestro presupuesto? - le interrogué duramente.

- No, ¿cómo crees? - me reprochó con dureza - Soy un profesional Edward, jamás haría algo así, no ganaría nada si me dejo engañar por el primero que me presente una oferta…

- Sabes que Eleazar no cuenta con los medios que nosotros contamos para proveerte. Ni siquiera su madera es de la calidad de las nuestras - esta vez le reproché yo…

Aro se quedó mirándome con seriedad y aún con los documentos en la mano…

- Esto que me has mostrado me ha dejado realmente preocupado, Edward - Yo asentí una vez más..

- Te voy a ser sincero Aro, creo que están intentando desacreditarme, ya me ha llegado la amenaza de que si dejas de trabajar con nosotros, van a pedir mi dimisión - Aro volvió a clavar la mirada en la mía…

- ¿Me estás diciendo que me utilizan para deshacerse de ti? - inquirió duramente.

- No lo sé Aro, sólo sé que todo esto es muy extraño. ¿No lo ves tú?

El miró de nuevo los documentos antes de volver a mirarme.

-¿Me los puedo quedar?

- Por supuesto - contesté - ¿Qué piensas hacer? -Le pregunté y ahí si no pude evitar un poco de temor..

- Sólo te prometo que no tomaré ninguna decisión hasta saber bien qué es lo que está pasando.

- ¿Me puedes decir quien autoriza los pedidos? - le pregunté…

- El pedido está autorizado por Witherdale, James Witherdale.

- ¿Confías en él? - una vez más le pregunté sin reparo.

- No he tenido nunca problemas con él, además para que él autorice un pedido ha de estar solicitado por un jefe de obra, no es como que él por su cuenta lo pueda hacer. El es el director comercial.

- ¿Y sabes quién fue el jefe de obra? - Necesitaba saber cuántos nombres pudira para pedir a Emmett que los investigara…

- A dónde quieres llegar Edward, no entiendo tu preocupación. Si estos documentos dicen la verdad, tu empresa no ha incurrido en ninguna falta para conmigo, por lo que no hay ningún motivo para que quiera cambiar de proveedor. Sabes que tenéis toda mi confianza.

- Me alegra saberlo Aro, pero igual necesito saber, como te he dicho, algo me dice que todo esto tiene un fin…

- Newton, Michael Newton, él es el encargado de obra del complejo turístico al que no ha llegado el material en la fecha acordada.

- Gracias Aro, y de verdad que lamento todo esto, sabes que te valoramos mucho y no nos gustaría que nuestra relación comercial se viera afectada por todo esto.

- Yo también Edward, y te aseguro que si descubro que hay algo turbio en mi propia empresa, no tardará en rodar cabezas.

Terminamos la comida y de nuevo me fui al despacho. Pedí a Mandy que me comunicara con Emmett y no tardó en hacerlo.

-¿ Emmett? - pregunté cuando llegó la llamada.

- Aún no tengo nada importante Edward, la empresa aunque es de reciente constitución, está limpia.

- No te llamaba por eso, quiero que investigues a dos personas y su entorno, quiero saber si tienen algo en común.

- Dime, ¿quienes son?

- Witherlade, James Witherlade, director comercial de Vulturi Timber Constructions Inc. Y Newton, Michael Newton, Jefe de Obra en el complejo turístico que está construyendo Aro.

- Inmediatamente me pongo con ello.

- Gracias, Emmett, estaré esperando noticias….no olvides todo lo que me juego amigo…

En la noche, de nuevo busqué consuelo en las dulces y cariñosas palabras de Bella, que se esforzaba por sonar alegre para animarme, aunque no podía evitar que mi corazón se estrujase cada vez que me decía que me extrañaban, solo saber que seguía ahí, esperando y amándome, me mantenían con la cordura suficiente para soportar la necesidad que tenía de estar con ellas…

Continuará…


N/A: Ainsss...¬¬ esto huele a cuerno quemado, y...sólo espero que los que salgan escaldados no sean precisamente ellos ... Aunque no sé yo que estará provocando esta separación, que parece cada vez más a largo plazo, en la moral de Bella, sobretodo aproximándose esas fechas tan especialesl...¿Qué piensan ustedes? ¿le estará afectando? ¿su seguridad en Edward puede estar menguando? y en Edward ¿podrá soportar tanta presión o ella le ganará la batalla y hará algo desesperado? Mmmm! no sé a ustedes, pero a mí me tiene comiéndome las uñas...

Bueno preciosas mías, espero que os haya gustado, ya me lo haréis saber.

Ahora sí, mil gracias a todas por vuestro apoyo, por seguir ahí acompañándome en cada historia y por hacer que mis días sean mas alegre por el simple hecho de leer vuestro cariñosos y divertidos rr. Mil gracias preciosas, especialmente a:

Vale; A Bella Cullen; Sarah-Crish Cullen; Milhoja; NaChiKa Cullen; yasmin-cullen; tany cullen; AnndieCullenM; Itzel; Paaameeelaaa; Dreams Hunter; beluchiss; mariees; Sky Lestrange Aliena Cullen; gbyaln; evecullen94; cutita2; Areli Pattirson; samyzoe; Nurymisu;SerenitySey; Cullen Vigo; EdwardKaname; deandramari ; NuRySh; EdbEll CuLLen; alicia; EdithCullen71283; mariclau; jupy; Sieg-93; maddycullen; litzy; JosWeasleyC; Iare; toat86; BeeLaDarcy; Saha Denali ; vivi S R; Pacita Delitah Cullen; Angie Masen; hilarycullen17;Denisse-Pattinson-Cullen;VictoriamarieHale; klaxi; mmenagv; themis78; bellarenesmee alias NATI ; L'Amelie; AnaGabrielaMora; LeidaJim; Addy Ortiz; Pretty in the Sky; Krystel01; gpattz; Partisan11; Yeya Cullen; anita cullen; Adry'XoxO; BlackCullen; Julimuliluli Zwein Siten;Katlyn cullen; LoreMolina; Tamynna; ludgardita; anónimo; Blapagu; indacea; Claudhia Lady Cullen; Karla Masen Lasso;Mon de Cullen; nany87; robsten-pattison; Samy Cullen Black; est cullen; Ara Cullen; Enichepi; EmilioLT; anamart05; GrayLife;Paz Cullen; WiPho; Bellita Hale; Maya Cullen Masen; Dulce isabella 7; mariiarias; codigo twilight; Alisaness Cullen; Tata XOXO; Vilie Walker;Elyta; Dama 89; SalyLuna; MeliRobsten02; ThoraPoison; BETTY CULLEN; Valeria; Pulytas; adriana; ainara; Magtam 1830 YOLANDA DORADO; vale potter; Estteffani Cullen-Sawn; ari; beakis; Kat; Lurix; BkPattz; Cherryland; green'splace; MIMI; miranda cs; amarececullenswan; lexa0619 Keimasen86; bellaliz; Bere Moreno; kellys; MELI8114; Ambarnena;annabolena; ElaMorgan; claudi17 Ginegine; Lore562; VaNeSaErK; Aime Cullen; ISelaCullen; London girl; Laura Katherine; naty;maria; LauraECS; Srta Swan de Cullen; Aby; Vyda; briit; roscidius cullen; LiseHarnett; veritoxs; Randa1; Catalina-Lina; Yose; espejismo de ficcion; y a alee rodriguez; hildiux; ISACOBO; miranda andonie; marieecullen; BBQ25, martinita; twifanMarie; AlbeetaCullen; natalia; Rosse; Fran Cullen Masen; Lslycan; LUZ C C; solcitopuchta; Esme Mary Cullen ; yeco; Hey vampire girl; y a Sully YM.

Espero que no se me haya olvidado nadie, si es así, háganmelo saber. Y me repito, es tan lindo ver como la lista sigue creciendo... No sabéis cuánto os agradezco vuestra presencia. Bienvenidas todas las que os incorporáis a la historia.

Yeco: Me alegra muchísimo que te esté gustando. Gracias por tus comentarios.

hildiux: :( a ti tampoco te he agradecido ¿creo? pero no quiero dejar de agradecerte tus rr, preciosa. Gracias. La verdad que significan mucho para mí.

Sully YM:Que alegría poder darte la bienvenida a una historia que si está en proceso. Gracias por todos tus comentarios en mis otras historias y me alegro que te estén gustando. Un beso.

Aliena Cullen: ¬¬ deja de teorizar tanto, joia, que hay quien disfruta leyendo los rr de las demás, cosa que me encanta, y me tienes a algunas de los nervios con tus temores..ajajajajjaajja. Bah, broma, no sabes cuanto llego a reirme con tus palabras y la manera que tienes de contarlas. A traves de ellas siento lo mucho que te metes en la historia. Un besazo. sabes, puedes ser tranquilamente la fuente de inspiración de cualquier autora bloqueada...ajajjajajajaja... me encanta.

Gracias también a todas las que me añadís a favoritos y alertas,y a las lectoras silenciosas. Gracias preciosas.

Ahora sí me despido, un besazo a todas, especialmente a mis Reques.¡NECESITO QUE TERMINE EL MALDITO MES ...YAAAAAAAAAAAA! ¬¬ aunque tenga que dormir en la oficina para terminar con los modelos (Noe llorando desgarradoramente mientras se tira de los pelos sobre un montón de facturas) Sí, muy melodramática, tenía que haber sido actriz, quien sabe ( Noe con mirada soñadora) quizás estaría ahora mismo rodando con Rob...ainsss..baba

Hasta el próximo miércoles,guapísimas, muero por seguir sabiendo que pasará... ;)

Besitos.

/(^_^)\ saraes...