A la noche siguiente no la encontré en su balcón, tampoco las siguientes cuatro noches. Quería verla, sentir su cuerpo y su olor, oír su voz cuando es dulce e inteligente, a la décima noche decidí buscarla yo mismo. busque su Ki y estaba en su habitación, pero era apenas perceptible, entré allí por el balcón y entendí que tal vez, esa noche en que la encontré afuera fue solo una de esas noches en las que el insomnio te mueve, pues al entrar en su habitación estaba acostada en su cama durmiendo.
Me acerque a ella y me acosté a su lado, antes haciendo una ultima revisión para asegurarme de no sentir el ki de ninguno de los terrícolas que me pudieran interrumpir o peor Kakaroto, cuando no sentí a ninguno de ellos, me dejé caer a su lado hundí mi rostro en sus pechos y respiré hondo, inmediatamente noté que sus manos recorrían mi cuello y por su lado las mías sacaban del caminos las mantas que la cubrían.
- Bésame Vegeta - yo me quedé quieto, ella se acercó a mi rostro- ya lo has hecho- dijo
- Palabra humana y no me des ordenes - fue mi respuesta, entonces ella procedió a poner sus labios sobre los míos, claro que ya habíamos hecho esto, y mi reacción fue la misma que la vez anterior, todos se desvanece al sentir el sabor y el calor de su boca, su lengua, en ese momento ella es todo.
- Yo estoy cansada tuve un día complicado en el Laboratorio, dime tu ¿como fue tu día?- me pregunta con una sonrisa y los ojos pesados por el sueño
- Yo, hoy entrené - no supe que más responder, ¿que más se supone que le diga?
- Me alegra mucho que tuvieras un buen día Vegeta- Respondió y me rodeo con sus brazos, hundiendo mi rostro en su cuello - Dulces sueños -
-Hmm- digo e inmediatamente siento como su cuerpo se relaja y su respiración se torna aletargada, ya se ha dormido, es tan débil, tan frágil y suave.
Su cuerpo tibio y dormido me llama al sueño, y yo me dejo llevar por esa sensación
Despierto desorientado por no estar en mi lugar de descanso habitual, otra cosa es que fue una noche completa sin pesadillas, nada, desde que cerré los ojos hasta que reaccioné ninguna imagen invadió mi descanso. Nunca creí que algo así pudiera pasar. Ella está aun dormida sobre mi y no solo eso, soy yo quien la mantiene en esa posición.
Creo que es hora de ir a entrenar.
Hace un tiempo ya, que en el afán de esquivarla había invertido mis horarios respecto al de los habitantes de este recinto, pero después de esa noche todo el trabajo de habituarme a ese extraño horario parecían haberse ido a perdida, por eso a la hora de comer, tuve que entrar en la cocina cuando ella está allí.
-Buenos días Vegeta- dice en un tono agudo
-Mujer- respondo, ahora no se me antoja verla, esto es incomodo.
-Sabes- continuó ella - no tienes porque esquivarme durante el día, o a cualquier hora en realidad, mientras nuestra interacción sea rutinaria será cordial, bueno dentro de lo que pueda ser cordial entre tu y yo- no me mira mientras habla, solo habla como siempre, como si estuviera hablando sola, asumiendo que no responderé.
Por eso se sorprende cuando le digo - entonces ya no viviré de noche, es extraño como uno se acostumbra a la luz de la estrella de este planeta- se queda quieta, lo que me daría lo mismo si no tuviera mis alimentos en sus manos - Tengo hambre - Le gruño y eso la despierta
- Vegeta es que, hasta ahora no habías dicho más de cuatro palabras de corrido! que emoción- me dice en ese tono odioso de pito.
Hmm, y ya me arrepiento - Respondo entre bocados.
termino de comer sin hablar más, y ella tampoco alza la voz, lo que agradezco y me voy a entrenar. Mi rutina de entrenamiento es estricta y no ha de ser alterada por razón alguna. La necesito, necesito derrotar a esos Androides, y luego a Kakaroto.
Así sigue la vida en una mediana tranquilidad, ahora nuevamente con los Briefs incluidos a las horas de comidas. Lo que tiene la ventaja de que no hay que recalentar la comida (o comerla helada) lo que no es malo, pero recién hecha es mejor.
Comiendo un plato especialmente delicioso menciono este hecho - es mejor comer cuando la comida ha sido preparada recientemente - al terminar mi oración noté el error de hablar frente a la familia, pero la respuesta a mi comentario me sorprendió.
- Tienes toda la razón Joven Vegeta- dijo el padre de la familia, lo que luego dio pie a una larga lista de platos que debían ser comidos de inmediato y de otros que eran tan buenos inmediatamente como luego fríos. Por alguna razón notar que los humanos tenían una relación con la comida (aunque en un a menor escala) muy semejante a la mía me hizo de una manera considerarles un poco menos como idiotas.
También noté un cambio en su actitud hacía mi, por lo general la hora de comer era siempre lo mismo los tres y yo, ahora parecía que por mi comentario me habían incluido con ellos. No es que antes me sentara en otro lugar, pero si no me presentaba o llegaba tarde no hacía mucha diferencia para ellos, pero ahora habían tomado el habito de esperarme si es que notaban mi ausencia, incluso en ocasiones interrumpían mi entrenamiento para hacerme notar que era la hora de comer.
N/A Aghj! es tan complicado este sistema de FF, pero no importa
otro cap más YAY! con diálogos porque ahora soy grande (pfff) y se hacerlos mas o menos
culpo a mi ausencia a chrome ya que escribo el fic en una App que se me olvida como encontrar y después se me olvida escribir ksjdskjhfsdjk
otra cosa mas MIL MILLONES de gracias Y GRACIAAAAS! °A°! a quienes me escribieron "reviews" me hace muy feliz saber que les agrada lo que escribo
mil besos muack!
