Siempre creí que la distancia era la respuesta, y no solo en esta situación, si no que "siempre". Como cuando eres niño y crees que estar lejos de tus padres significa hacer absolutamente lo que quieres. Bueno eso resultó horriblemente mal, lejos de mis padres todo mi planeta fue destruido, por el mismo engendro que me alejó de ellos. Maldito Freezer, malditos ellos por ser tan débiles y no sobrevivir.

Después quería huir de Freezer, eso era más coherente. Aunque gran parte de mis buenos momentos lejos de él se debían al reptil mismo, todo el poder que envistió en mi era la razón por la cual los otros obedecían mis ordenes, pero eso no le quitó el placer al dejarme llevar por las matanzas indiscriminadas y la purga de los planetas.

Ahora huyo de la tierra. No, huyo de ella, de su piel y su color, de su aroma y de la aceptación que me ofrece. Y yo decido alejarme de todo eso ¿para que? ¿Para cumplir una profecía de una raza casi extinta? Si, exacto, quiero el poder, lo deseo por sobre todo.

Quiero ese poder, necesito hacerme más fuerte. Hay un reto por delante y por extinta que esté mi raza yo sigo aquí, yo recuerdo la profecía y yo soy la realeza de mi propia gente, seamos dos y medio en total. Bueno ahora hay otro más ¡da lo mismo! Soy realeza.

Por eso estoy aquí, entrenando en el espacio. Hay una buena razón para que este maldito y vacío lugar se llame espacio, ¡No hay nada más que eso! Es un maldito lugar lleno de ¡NADA! Ni oxigeno hay, solo frío y la imposibilidad de sacarme el calor de Bulma de la cabeza.

Maldita mujer si que es molesta, me alejo de ella y la distancia no hace nada para mantener su imagen fuera de mi cabeza, por mas que creí que en el espacio, lejos de sus quejas y sus interrupciones podría llegar a obtener la concentración necesaria para llegar al nivel de Super Sayayin, pero su ausencia me atormenta.

...

Una vez más, una vez más vengo diciéndome desde hace docientos intentos atrás. Pero aún así, una vez más, trato de poner toda mi fuerza en elevar mi Ki. El aire alrededor mío se calienta y veo mi propio ki haciendo olas, pero nada pasa. Maldita Sea.

...

Cambio de lugar, aquí si, es un planeta inhóspito, constantemente siendo golpeado por una tormenta que cubre la totalidad del globo. Caen rocas desde el cielo. Mi prioridad es proteger la nave, sin ella no podré salir de aquí, no podría regresar a la tierra, a vencer a los androides, a derrotar a Kakaroto, a verla...

Maldita sea si no estuviera, si no existiera, tal vez si muriera. Si, eso me daría libertad. Si jamás regresara a ese estúpido planeta, si nunca más viera a ninguno de esos estorbos, si simplemente recorriera el universo y dejara que ellos se enfrentaran solos a su inminente muerte y destrucción. Que muera Kakaroto de su estúpida enfermedad o que lo destruyan esas hojalatas, todos muertos en una pila ¡si, Eso! Que se desintegren y me dejen en paz, para ser el más fuerte del universo.

Todos muertos, lo veo ahora mismo, mientras destruyo las rocas que amenazan con aplastar mi nave, me veo libre sin nadie que me ate a nada. Muerto Kakaroto y ya nada me detendría. Muerta ella y nadie me importaría, entonces la veo, como si estuviera frente a mi en el suelo, sucia y herida. Muerta, su cuerpo yace frío en la tierra, sangre sale de su boca... Sus ojos están abiertos y no me miran están secos, no hay olor emanando de ella ¿Por qué estoy tiritando? Ni hay ki en ella, ni si quiera el ki del pequeño que lleva dentro.

La tormenta se intensifica y me golpea un rayo, caigo al suelo dando giros en el aire, ya no lo soporto más, no me importa nada, ni nadie, ya no seré el más fuerte, ni derrotaré a adversario alguno, nunca más lucharé, ya no me importa, todo lo que veo en mi futuro es perdida y lo acepto, moriré siendo lo que ahora soy, un fracaso perdido en su soledad. Estando solo ya no habría nada contra lo que pelear, nadie por quien luchar, ni razones por las que levantarme del suelo. Todos muertos y conseguiría todo lo que deseo.

No, no no, NOOOO! el color de todo a mi alrededor se vuelve de un blanco intenso, y la energía que fluye es tanta que por un momento no soy capaz de oír mi propio rugido de horror.

Al bajar un poco la intensidad del momento noto la luz amarilla que destella desde mi cuerpo, lo logré, por fin.

Calma recorre mi cuerpo, ya no hay frío, mi propia aura me envuelve, mi propio logro es lo que me rodea, la luz que emano ilumina la obscuridad de este rincón del universo

...

Luego de un periodo que considero necesario para obtener un poco más de control sobre esta nueva habilidad llego a la tierra. Aterrizo dentro de la Corporación, en el mismo lugar en el que la nave se encontraba originalmente. Es de día y veo que los habitantes del lugar salen a ver la conmoción. Los padres aparecen primero, pero son rápidamente adelantados por Bulma, que carga un bulto en sus brazos.

Llega frente a mi con la respiración agitada pero con una gran sonrisa en su rostro. Nos quedamos mirando durante un instante mientras el cual ella no para de sonreír. Entonces toma gira al bulto que lleva en sus brazos, es un infante, es su infante, es mio. Su aspecto es como el de ella, todos los colores extraños plasmados en el mocoso, pero su ki es fuerte.

- Yo ya mostré lo que hice mientras tu no estabas - Me dice apoyando contra su cuerpo al bulto - ahora tu muéstrame - ríe y da un paso hacía atrás.

Elevo mi ki y solo por un instante me expongo frente a ella como un Super Sayajin

- Wow! genial Vegeta -

- Hmm -

- Mañana llegan los androides, me muero por ver como son - ¿que?¿acaso está completamente loca?

- No mujer, tu no vas a ningún lado - respondo inmediatamente -

- Tu no me puedes prohibir nada Vegeta - responde y aprieta más al mocoso en sus brazos - Además solo los quiero ver y regreso a la Corporación, no es como que tenga que andar esquivando rayos o ese tipo de cosas -

definitivamente está loca - Entonces mujer, si te vez en apuros mañana no cuentes con migo -

- Bien!- Me grita

- Bien! - respondo y el infante se larga a llorar

- Viste lo que hiciste Vegeta! ya ya bebe, mi hermoso bebe Trunks, no te preocupes, yo te cuidare del ogro que es tu papá -

- Grr - respiro hondo y me alejo, mañana aparecen los androides y tengo que estar preparado, una ducha, comer y me largaré, necesito estar enfocado y eso no lo podré hacer eso aquí, mañana es el día.